Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a J. K. Rowling.
N/T: AkashaTheKitty es la traductora de este fic. Yo, Moon Dahee, soy la traductora.
Capítulo 50
Hermione sacudió la cabeza despacio, mirando con incredulidad a Draco. Él casi podía sentir cómo trabajaba la mente de Hermione. No necesitaba la conexión para eso.
—Alguien debe de habértelo dicho. Fue V- —Hermione se mordió el labio antes de que pudiera terminar la frase.
—¿Que si fue quién? —preguntó Draco con una voz mortalmente calmada, deseando que le diera un nombre de chica.
Hermione sacudió la cabeza.
—No, él no te lo habría dicho.
—¿Él? ¿Él quién? —Draco no podía creer lo importante que era para él saberlo para poder estrangular al tío por tocar a la chica que quería para sí mismo.
—¿Estás celoso? —preguntó Hermione con inocencia—. Dime cómo sabes lo de mi marca de nacimiento y puede que te lo diga.
—Te lo dije… Te he visto.
—¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo?
—Cuarto curso. En los baños del tercer piso. Hay un agujero oculto en la pared detrás de uno de los trofeos en la Sala de los Trofeos. Tiene unas buenas vistas.
—¿Me espiaste?
—Oh, no solo a ti. A un montón de chicas. Y yo tampoco era el único que lo hacía.
—¿Entonces otros también me han visto desnuda?
—Lo dudo. No solías usar ese baño, ¿no? Yo llevaba meses haciéndolo y nunca te había visto antes. Te toca.
—¿Entonces estabas solo? —preguntó Hermione, ignorando la pregunta.
—Sí. Y solo te vi esa vez.
—Y aún así recuerdas mi marca.
Draco podía sentir el escepticismo radiando de ella. Draco se encogió de hombros, sonriendo un poco avergonzado.
—Fue toda una impresión cuando descubrí de repente que estaba mirando a la sa- nacida de muggles de Potter en bolas, ¿sabes? Me llevé un susto de muerte, para ser franco.
—¡Madre mía! ¡Sí que sabes hacer que una chica se sienta hermosa! —comentó Hermione secamente.
Draco se encogió de hombros. La razón de que hubiera sido un susto de muerte fue porque se sintió atraído segundos antes de darse cuenta de quién era. Había pasado años castigándose por esa transgresión. Con el tiempo, había sido capaz de recordarse que a ella solo podía despreciarla, pero nunca se había atrevido a volver a la Sala de los Trofeos después de eso.
—Ahora dime… ¿Quién más te ha visto desnuda? —preguntó, volviendo a cambiar el tema a uno que realmente le interesaba. Si había más de uno, quizás tendría que empezar una matanza y posiblemente alistaría a Blaise para que lo ayudara a encontrar las formas más inventivas de hacerlo.
—¡Estás celoso! —Hermione parecía perpleja.
—Solo me gustaría saber con qué frecuencia seduces a los tíos —replicó con amargura, odiando que ella tuviera razón y que él no tuviera derecho a estar celoso—. Ya sabes, para ver lo estúpido que fue de mi parte controlarme para que no terminaras arrepintiéndote después.
Los labios de Hermione se volvieron una línea por la irritación.
—Yo diría que muy estúpido —dijo—. Especialmente considerando que yo no quería que te controlaras.
—¿Te acostaste con el tal "V"?
—¿Querías ser tú el primero? —se burló, trepando sobre él en la cama—. La primera vez no es para tanto… o eso dicen.
Draco nunca había pensado en ello en realidad. Nunca había pensado que estaría en una situación en la que pensar en ello cosechara algún resultado. Draco supuso que ni siquiera había considerado nunca que ella no fuera virgen. Nunca había parecido ir en serio con nadie y Draco nunca había pensado que se tomaría estas cosas tan a la ligera. Era demasiado… sensata… para eso. Pero pensándolo mejor, Draco nunca pensó que ella se acercaría a él con tanta determinación tampoco.
En ese momento, Hermione lo estaba tratando más bien como a un juguete y Draco no podía discernir si era algo bueno o malo. Él quería hacerlo, de verdad que sí, excepto…. que ella se estaba comportando de manera tan diferente, tan resuelta, de una manera que parecía desconocida para él. Quizás solo debería callarse y disfrutar de lo que le ofrecían sin reservas, pero no podía deshacerse de la sensación de que había algo raro.
—Deja de controlarte —ronroneó Hermione en su oreja. Estaba a cuatro patas, con las piernas a ambos lados de la cadera de Draco, y solo estar cerca de ella se sentía tan… Hermione le mordisqueó el lóbulo de la oreja y Draco se olvidó de lo que estaba pensando—. No puedes ocultármelo —susurró—. Me deseas. Se siente tan bien… ¿Por qué no caer en la tentación?
Draco la tiró de un empujón y la hizo rodar mientras le cubría la boca con la suya. Tenía tantas ganas de hacer eso, lo había querido durante cada minuto de cada hora de cada día desde hacía semanas. Nunca pensó que lo conseguiría… Nunca pensó que la tendría a ella. Lo más probable era que aún no la tuviera, no en realidad. Pero si ella quería compartir esto con él, ¿quién era Draco para rehusar?
El calor ardió y los consumió. La piel de Hermione estaba cálida al tacto y suave, tan suave. Draco no podía tener suficiente. Sintió que ella le abría la camiseta y se alejó un poco para darle más espacio.
—Te deseo tanto… —Apenas fue algo más que un susurro dolorido.
—Lo sé —ronroneó ella con una sonrisa, liberando el último botón—. Yo también te deseo.
Oírla decir que ella lo deseaba fue suficiente para hacer que se sintiera eufórico. Ella sería suya. Ella no se arrepentiría. Draco se aseguraría de que consiguiera todo lo que quería de él y no le pediría nada que no le daría. Seguro que entonces no se arrepentiría, ¿no?
Hermione apartó la tela y entonces se paró y miró la cicatriz que estaba cerca de la clavícula de Draco.
—Te dije que no era nada especial —murmuró Draco, sintiéndose extrañamente expuesto.
Hermione negó con la cabeza.
—Pero sí que lo es. —Elevó la cabeza y le dio un beso a la cicatriz.
Draco se estremeció. Solo ese pequeño gesto… lo hacía querer hacerle lo mismo a ella cien veces. Draco sonrió por lo absurdo que era, pero la sonrisa desapareció rápidamente cuando ella empezó a trazar la cicatriz con la lengua. La bruja esta era peligrosa.
Hermione sonrió.
—No sabía que reaccionaras con tanta intensidad a todo.
Draco gruñó una respuesta y entonces la volvió a besar. La necesitaba tanto. No podía pensar, no podía hacer nada que no fuera besarla y tocarla. Apartó la tira del sujetador mientras la besaba cuello abajo, preguntándose si a ella la molestaba que estuviera yendo tan rápido, pero no podía parar. La necesitaba.
Hermione gimió en respuesta a la necesidad. Draco ya no sabía si la necesidad era suya o de ella… Era de ellos. Era una fuerza pulsante que no se contentaría con menos que una completa rendición. Draco estaba dispuesto a ello; estaba dispuesto a dar su alma por esto.
—Draco… —susurró Hermione con la súplica en los ojos.
Él sabía lo que ella necesitaba. Necesitaba lo mismo que él… liberarse. Pronto lo conseguirían.
Draco la silenció con cuidado, ofreciéndole lentas caricias con las manos y los labios. Pronto… ¿Pero por qué algo lo molestaba en alguna parte de su mente? ¿Por qué dudaba? Algo lo hizo alejarse y mirarla.
Draco la miró a los ojos. Casi parecían doloridos, reflejando la propia necesidad de Draco. Su necesidad. La necesidad que ella nunca había parecido reciprocar antes.
«Estos… sentimientos… me afectan. Quiero decir, ahora mismo puedo sentir los tuyos y los míos y en realidad no sé cuáles son los tuyos y cuáles los míos».
La realidad lo golpeó como una bludger y sintió que no podía respirar. Cada vez que ella había reaccionado con esa necesidad había sudo un reflejo de los propios sentimientos de Draco. Hermione no podía separarlos; no podía decir que «no» porque el brazalete la hacía pensar que ella no quería decir que «no».
Quizás puede decir que no y no quiere hacerlo… Quizás solo estás asustado.
No, Draco lo sabía con cada fibra de su cuerpo. Hermione no quería hacerlo. Solo pensaba que quería porque el deseo de Draco de besarla, tocarla y poseerla lo consumía todo tanto que Hermione no podía discernir que no era su propio deseo. Hermione pensaba que le gustaba que la tocara porque a él le encantaba tocarla a ella. Draco había sabido que la conexión la afectaba, por supuesto, pero simplemente no había considerado que se sobrepondría a cualquier cosa que sintiera ella.
Draco sintió una oleada de náuseas cuando se dio cuenta de que todo lo que había pasado hoy no era real. No había sido otra cosa que una fantasía. Su fantasía. Ella casi había sido víctima de este maldito brazalete y su magia. Así no era como la quería. Había estado a punto de violarla, por el amor de Dios. Ninguno de los dos lo habría sabido, pero esa era la única manera en la que podía describirlo. Esto era mucho peor que el que ella estuviera un poco borracha. Al menos entonces ella había tenido un poco de voz en el asunto.
Las implicaciones de todo lo que Draco había permitido que pasara, por no mencionar lo que casi había permitido que pasara, lo tenían temblando con disgusto por sí mismo y… acongojado. Por un rato, había pensado de verdad que a ella le gustaba besarlo. Draco había creído que quizás a Hermione no le importaba él, pero que al menos podía hacerla sentir algo, un fuerte deseo físico que quizás un día podía transformarse en… algo. Ahora eso también había desaparecido.
—¿Qué pasa? —preguntó Hermione con una chispa de preocupación—. ¿Qué va mal?
—Lo siento —susurró él—. Tienes que creer que no lo sabía. Tienes que creerlo.
—¿Que no sabías qué? Lo que dices no tiene sentido otra vez —dijo ella en voz baja, tocándole la mejilla.
Draco cerró los ojos sin saber cómo decirlo.
—N-no te habría tocado ni me habría aprovechado de ti si lo hubiera sabido —tartamudeó—. Paré tan pronto como lo descubrí, te lo prometo. Sé que lo más probable es que prefieras que no te hubiera puesto las manos encima nunca, pero… Sinceramente pensaba que querías hacerlo. Fue un error mío no haberlo comprendido antes, pero, por favor… no pienses que lo hice a propósito.
—¿De qué estás hablando? —exigió saber, con la paciencia a prueba y la preocupación anteponiéndose. Preocupación por él, sin duda. Eso hizo que a Draco se le retorciera algo en su interior.
Draco bajó la mirada solo para darse cuenta de que era mejor desviarla del todo y alejarse de ella.
—Va a sonar extraño —murmuró—. Pero tú en realidad no quieres esto. Soy yo, yo lo quiero. Y el brazalete… No sé si los sentimientos son demasiado fuertes para manejarlos cuando no estás acostumbrado a ellos o si realmente está diseñado por alguien que pensó que estaba bien convertir a tu esposa en una especie de esclava sexual. —Draco no podía evitar la amargura de su voz. La decepción lo estaba aplastando y maldijo a sus ancestros por no prepararlo mejor. Había habido referencias al sexo con la conexión abierta, sí, pero solo decían que era una experiencia fantástica… no que fuera una manera de llevarse a una bruja poco dispuesta a la cama—. No podemos hacer esto, Hermione. Tiene que parar. Siento haberlo llevado tan lejos.
—Eres idiota si de verdad crees eso —dijo Hermione, sentándose. Estaba enfadada y dolida por lo que parecía creer que era rechazo—. Yo sé lo que quiero, pero está claro que esto no es en realidad lo que quieres tú. ¡¿Por qué no eres valiente por una vez y lo admites?!
—¡Puedo demostrarlo! —dijo bruscamente.
Hermione se cruzó de brazos.
—Entonces hazlo, por favor. Estoy esperando.
Draco se inclinó rápidamente para robarle otro beso muy casto. Sería el último.
—Solo recuerda que no lo sabía y que paré antes de que llegara demasiado lejos —susurró.
Y entonces, sabiendo que ella se resistiría a que le quitara el brazalete, se quitó el anillo de un tirón.
El golpe de pura nada fue tan devastador como siempre, pero Draco sabía que ella no lo sentiría así. Solo sentiría que recobraba la cordura. Después de calmarse tanto como pudo tras perder las emociones de Hermione, Draco se atrevió a mirarla.
Tenía los ojos abiertos de par en par y se llevó la mano despacio a la boca. Pero era la expresión de los ojos de Hermione lo que casi lo destrozó… Era puro y total horror.
—No, Hermione —suplicó Draco, sin estar seguro de lo que estaba suplicando. Supuso que era que no lo odiara.
Hermione pestañeó varias veces y entonces se enderezó bruscamente y observó su propio estado desaliñado antes de levantarse de un salto y revolver en busca de su ropa tirada.
—No lo sabía —volvió a intentarlo—. No sabía que funcionaría así.
Ahora que había terminado de cubrirse, Hermione levantó una mano para cortarlo.
—No —siseó—. Lo sabías. Es solo que no pudiste llegar hasta el final. Eres tan malvado como solía pensar.
—¡No! —Draco estaba entrando en pánico rápidamente—. Lo juro. ¡No lo sabía!
—¿Sabes todo lo que hace esta cosa y entonces de repente no sabes esto? Bien hecho, Malfoy. Te has saltado como todas las cláusulas del contrato a estas alturas, ¿no? ¿Este era tu gran final entonces? ¿Humillarme por completo?
Draco no tenía una respuesta. Ella no lo creía. Y decir que él pensaba que ella quería hacerlo… ahora solo sonaba muy estúpido. Por supuesto que ella no había querido nada de esto. Nunca lo había querido antes ¿y entonces de repente se le abalanza encima, le suplica y lo seduce? Draco sabía que era absurdo. Había sabido que había algo raro todo el tiempo… Simplemente había querido demasiado que ocurriera como para pararse y pensar.
—Lo siento —susurró, bajando la vista. Había intentado mostrarle su dolor, pero ella aún no lo creía. No tenía por qué dejarle ver que en realidad estaba a punto de llorar.
—¿Que lo sientes? —gritó Hermione—. ¡No está bien coger lo que quieres cuando hay otra gente involucrada! No eres más que un niño rico.
Esto era demasiado para él. Hermione estaba siendo injusta. Draco se había controlado, ¿no? Había intentado hacer lo correcto y al final había hecho lo correcto sin mancillar la prístina presencia de la chica con más que unos besos y caricias. Nada que ella no pudiera olvidar fácilmente si lo intentaba, estaba seguro.
—¡Paré! —gritó el también—. Podría haber obtenido un montón más de ti con un montón menos de esfuerzo que esto, pero paré. ¿Por qué no puedes creerme?
Hermione dio un gran paso hacia él y entonces lo abofeteó con todas sus fuerzas. Draco lo había visto venir, pero no la paró. Si la hacía sentir mejor, entonces, por supuesto que podía aporrearlo hasta hacerlo picadillo. No cambiaría nada cómo se sentía él. Estaba bastante sorprendido de que no hubiera intentado lanzarle una maldición. Si Draco aún siguiera llevando el anillo, Hermione no habría sido capaz de hacerlo, pero tal y como estaban las cosas, podía causarle cualquier tipo de daño sin ninguna repercusión. Pero pensándolo otra vez… Draco no podía imaginar cómo podía ella causarle un dolor mayor. Hermione no creía que fuera más que un débil aspirante a violador y nada que ella pudiera hacerle superaría cómo eso lo hacía sentir.
—¡Eres despreciable! —soltó Hermione, y entonces giró sobre sus talones y se marchó de la habitación.
Draco se quedó con un vacío en su corazón y en su alma mucho más grande que antes.
Le llevó varios minutos recordar que, en realidad, no le había quitado el brazalete todavía. La ironía lo hizo reír. Fue un extraño sonido desprovisto de humor.
N/A: En serio, ¿pensabais que sería tan fácil?
Pilló a Blaise mirando al otro lado del recibidor, donde Tracey acababa de entrar de la mano de su nuevo novio.
—¿Aún no vas a hacer nada?
Blaise le había dado la espalda a la pareja y entonces se encogió de hombros.
—Ella no me necesita para nada, ¿no? Además, hoy tengo una cita.
Draco pestañeó. ¿Una cita? ¿Tan pronto? ¿Cómo podía la gente pasar de estar locamente enamorada a simplemente sair con otra persona? Draco no lo entendía.
—¿Y qué pasa con Tracey? —preguntó, porque no pudo evitarlo.
N/T: Bueno, me he retrasado unos días y encima lo he dejado en una parte muy uyuyuyuyuy xD Es que he estado mudándome y ahora mismo estoy cansadísima, pero aquí tenéis por fin vuestro capítulo. Yeah! Los exámenes bien, para todas aquellas que han preguntado :)
N/T 2 (Para aquellas interesadas en más detalles de mi vida que no sean los exámenes xD): Si os acordáis del chico aquel de la otra vez, al final parece que le estoy dando una oportunidad, pero sinceramente no sé si me gusta o si solo me gusta la idea de estar con alguien y aprovechar que estoy en la otra parte del mundo y hacer lo que me da la gana. Eso me pasa por no tener mucha experiencia, jopé xDDD ¿Y sabéis lo peor? Que si fuera más guapo seguro que no me comería tanto la cabeza y eso hace que me sienta muy hipócrita y mala persona, pero yo no quiero ser así… Perdonadme que transforme esto en un consultorio, pero ¿qué pensáis? xD
Sam Walllflower: Como tú dijiste, Hermione no estaba siendo ella misma y era culpa del brazalate. Ahora sí que parece que va a haber un problema entre ellos dos, ¿no? Ay, Hermione, ¿por qué no puedes creer a Draco un poquito? A mí Nott tampoco me parece capaz de hacer lo mismo que Draco, la verdad xD
Cassie di Black: En algún momento, Draco debería ponerse el brazalete y Hermione el anillo, a ver qué pasa xD En eso tienes razón.
Miri: Ay, pues sí, está que arde xDD Pero el pobre Draco, aunque no es de piedra, mira cómo ha parado cuando se ha dado cuenta de la situación. Qué vacaciones mas malas u.u Yo empiezo el nuevo curso a principios de marzo, así que tendré muchísimas vacaciones xD Es porque aquí el curso empieza en marzo y termina en diciembre.
Zimba Mustaine: Pues razón tenías :)
Mary Malfoy Mellark: Tal y como tú has dicho, era todo la influencia del brazalete. Lo que no sé es si Hermione sí que siente algo o no.
Elegv: jajaja Ya ves, Hermione no estaba siendo ella misma y Draco se merece una medalla por encontrar la fuerza para parar. Sí, sí, Granger es una chica con demasiada suerte xD
Jaaaviera: Eres de las pocas que ha comentado que Hermione fue la chica que vio en el baño de las chicas. No sé si es porque simplemente nadie más lo ha querido comentar o porque eres de las pocas que se ha dado cuenta, pero ¡muy bien! xD Espero que ya hayas hecho ese informe :)
Sucubos: Bienvenida y muchas gracias :) Siento haberlo dejado en una parte tan buuuuuf y haberme retrasado tanto xD ¡Yo también soy de Gran Canaria! Aunque estudio en la Universidad de Málaga, así que me paso el curso por allí, menos en vacaciones. Pero ahora, como imagino que habrás leído por ahí, estoy de intercambio en Corea. Pero cuando vuelvas, podemos hasta vernos si quieres :)
Dana-weasleygranger: Eso es MALDAD. Que es que eres MALA xDDDD No, no, son bromas xD Oh, ¿tienes un lunar como el de Hermione? ¡Qué casualidad! xD Yo tengo uno en la planta del pie… así como dato random :P
Sally. Elizabeth. HR: No sé hasta qué punto desea Hermione estar con él. En todo caso, ese deseo es demasiado pequeño por ahora…
SrtaPoetry: Esa es la razón por la que yo siempre leo los fic que ya están terminados xD ¿Has conseguido leértelo en inglés? :) Bueno, si fuera a ser todo de color de rosa a partir de ahora, no sabría para qué estás los otros cincuenta capítulos de la historia xDDD Oye, no te creas que yo cuando traduzco estoy perfectamente sentada en la mesa, bien arreglada y con actitud profesional. Yo también tengo mi moño, mis gafas, mi pijama y mi cama xDDD Nos leemos.
