Nada me pertenece, sin ánimo de lucro, esto es solo por mera diversión.
Advertencias: Posibles spoiler, serán una serie de drabbles sin conexión entre sí o tal vez si, no lo sé, podrá haber slash en algunas, en otras tal vez femslash posibles OCC, cambios en algunos acontecimientos, frases incoherente y sin sentido, otras cosas. Disculpen las faltas de ortografía.
Personajes: Morgana/Freya mención de otros personajes
La mirada de aquellos ojos
El semáforo indico que ya podían avanzar y la gente se empezó a desplazar para cruzar, entre ese montón de gente se encontraba Morgana, cuando sintió que le empujaron el hombro, volteo para reclamar, pero el reclamo murió en sus labios, una muchacha de grandes ojos se disculpaba atropelladamente sin prestarle realmente atención, hasta que dejo de hablar y en el instante en que sus miradas se cruzaron todo pareció ir más lento, solo el sonido de las bocinas las despertaron del letargo al que se habían sumido, ambas apartaron sus miradas y continuaron con sus caminos.
Una semana había pasado desde aquel encuentro y Freya no podía olvidar los ojos de aquella muchacha, eran de un color poco común, azules tirando a violetas, penetrantes, pero reflejaban todos los sentimientos de su dueña, como si fueran dos cuerpos de agua transparentes, en toda esa semana soñó con aquellos ojos y con la dueña de la mirada, sabía que era poco probable volvérsela a topar, aun así anhelaba que sucediera, era como si le hubieran aplicado un hechizo por que no podía dejar de pensar en aquella desconocida, termino de acomodar su cama y se dispuso a dormir, aunque no la volviera a ver en persona en sus sueños sabia que la encontraría, era mejor que se durmiera rápido mañana empezaba en su nuevo trabajo.
Su padre le había convencido de tomar una nueva asistente porque después de lo de Nimueh ella ya no quería a otra, pero su padre le insistió tanto y para darle gusto acepto, así que ese día su padre le iba a mostrar a su nueva asistente, no esperaba nada de la nueva asistenta, ella sola se valía de hacer todas sus actividades, ya luego pensaría en lo que la pondría a trabajar, y después de un mes le diría que sus servicios ya no eran necesarios y la reubicaría a otra sección de la empresa. Su nueva asistente no resulto ser otra que su antigua amiga y novia de su hermano Gwen, ya sabía quien la había recomendado, pero no se quejaba sabía que Gwen era muy competente y trabaja bien, pero aun así, no quería que su hermano rondara por su oficina así que no esperaría para reubicarla; resulto que su hermano había querido a Gwen como su asistente pero su padre le había asignado a uno de nombre Merlín, no se canso de burlarse de él. Gwen no duro ni una semana pues su padre la habían reubicado, resulto que era muy buena en marketing y ahí la mandaron, al fin, sin asistente, pero el gusto le duro muy poco, al día siguiente su padre le dijo que como le había quitado a su asistente ya se había encargado de conseguirle una nueva y se presentaría ese día para empezar a laborar.
-Ella es Freya tu nueva asistente. Freya esta señorita es Morgana y a partir de ahora será tu nueva jefa.
Lo demás no lo escucho, en frente de ella tenía a aquellos ojos marones que no había podido sacarse de la cabeza, la muchacha parecía frágil y daba un aire de que tenias que protegerla, pero sus ojos mostraban una determinación y fuerza interna magnifica, estaba maravillada, ahora ya podía nombrar al demonio que la atormentaba en sus sueños.
Freya se encontraba estupefacta, sus ruegos habían sido escuchados, había vuelto a topar con aquella hada que le había quitado la paz y la tranquilidad de sus sueños, su porte era imponente, parecía de la realeza, sus recuerdos no le hacían justicia a la belleza de Morgana, saboreo el nombre, no sabía porque su mirada la atraía tanto, se sentía extasiada y al mismo tiempo sobrecogida, cómo iba a poder concentrarse en su trabajo si la mirada de aquella ninfa la perdía, no iba a durar ni una semana, pero extrañamente se sentía protegida.
-Bueno las dejo para que se acomoden y empiecen a trabajar.
Así ambas salieron del embrujo en el que habían caído por sus miradas mágicas.
-Freya, de ahora en adelante serás mi asistente te daré algunas instrucciones para que nuestro desempeños sea el mejor, y podamos entendernos bien sin contradicción, te daré mis agendas, los teléfonos de los que tendrás que estar pendientes y algunos archivos para que te pongas al corriente en lo que esto trabajando. ¿Te quedo claro? ¿Alguna duda? – Termino de decir Morgana, sin retirar la vista de aquella mirada, no sabía porque le había dicho todo eso, ella no confiaba en nadie para manejar su agenda y así como si nada se la ofrecía a Freya.
-Sí, are mi mejor esfuerzo para acoplarme lo más rápido posible, y que no interrumpa su manera de trabajar- Dijo sin tartamudear, cosa que le extraño, generalmente le costaba desenvolverse con alguien nuevo, pero con Morgana sentía algo diferente, su mirada era realmente hermosa y atrayente.
Y así ambas empezaron con una relación que con el tiempo iría más allá de lo laboral.
