CAPITULO 49

INTRIGAS Y MIEDOS

El silencio sepulcral de esa oficina era inminente las miradas cargadas de amor y cariño se hicieron presente Eleonor entraba de la mano del duque de Granchester a su residencia y una cara de Terry se encontraba llena de alegría y corrió a ver a su madre otra vezando la amplia estancia de la mansión, el vestido con un pantalón negro y una camisa blanca su pelo recogido parecía un sueño, su madre llegaba.

-madre – decía mientras la abrazaba – que gusto de que este aquí pero? ¿Quién cuida a Susana? - preguntaba intrigado Terry.

Eleonor hizo una mueca de disgusto- Terrece cuando cambiaras esa muchacha se puede valer por sí sola hija, pero para tu tranquilidad la nana se quedó para cuidarla-

Eleonor, pero como has venido sola- le decía el Duque. Eleonor se retiraba el sombrero y los miraba con una sonrisa- hay por dios señores, están hablando con Luis Branque jajay- los miro con una sonrisa que derritió el coraje del paraje de caballeros- o se les olvida que soy una buena actriz jijij-

-madre por dios sin duda siempre me sorprendes- dijo Terry mientras le servía un poco de té a su madre.

-hijo tú crees que sacaste lo misterioso de tu padre- dijo viéndolo – algo debías de ver sacado de mí, soy algo intrépida-

-sin duda Eleonor sin duda- dijo Richard mientras tomaba asiento en la estancia.

-bueno señores espero que me cuenten como les ha ido? - dijo tomando asiento Eleonor.

-pues madre hay mucho que contar- dijo Terry recargado en la pared de la estancia.

Sin duda los Granchester tenían muchas cosas que contarle a la recién llegada así empezó un relato sobre todos los acontecimientos desde la partida de América y la llegada a Londres mientras una atónita Eleonor los escuchaba.

-usted señor mío está diciendo tonterías, mi niña es solo mía- decía la tía abuela- como debió de investigar la señorita Candy fue adoptada por mi familia estaba en un orfanato en América, fue adoptada por mi sobrino y después esa adopción fue sustituida por la mía, así que no veo cómo puede relacionarse mi niña con usted? - decía la tía abuela mientras Albert observaba a la tía abuela pues ni el sabio ese audaz moviente de la tía abuela

- lo sé por eso le pedí a su sobrino que nos acompañara- decía André- quiero que renuncie a la custodia de mi hija para poder hacer los trámites de reconocimiento – dijo viendo a la tía abuela.

-me temo Milord que este asunto es muy grave – decía Albert- habrá que corroborar que sea Candy la persona que busque –

-que has dicho muchacho dudas de mi- decía André mientras se acercaba a Albert- pero debo reconocer que es algo correcto una joya como mi hija debe tener toda la seguridad- decía esto mientras sacaba los documentos que le había llevado junto con una foto de Melody que eran entregados a William.

-mira ella era su madre- entregándole la fotografía.

Sin duda la mujer de la foto era muy parecida a Candy, sus rizos, su sonrisa, en esa fotografía Melody tenía aproximadamente 18 años, su vestido de colores y su pelo recogido eran hermosos sin dudar alguna una copia de Candy, pero sus ojos expresaban tristeza, esa tristeza que una vez vio Albert cuando fue al Hogar Ponny y vio a su pequeña.

-efectivamente Milord se parece mucho a mi Candy, pero eso no quiere decir que sean pariente solo el parecido es mucho- dijo William mostrándole la foto a la tía abuela.

-sin duda eres muy perspicaz muchacho y debí imaginarlo- dijo sonriendo "este muchacho es muy inteligente y astuto, veremos lo que eres capaz de hacer por mi hija y si mereces ser el esposo para ella, me agradas muchacho, pero no te hare las cosas fáciles, Candy es mi gran tesoro"- sin duda Sir William no es suficiente el hecho del parecer dio con mi Melody así que me tomé el atrevimiento de mandar a uno de mis hombres al orfanato donde estuvo mi hija- decía firmemente

- pero como se atrevió a molestar a esas damas? - decía la tía abuela enojada, mientras Albert le hacía un ademan para que tomara asiento y guardara la calma.

-el atrevimiento sería ponerme delante de ustedes sin pruebas madame- decía André poniendo un telegrama en manos de Albert- como vera Sir William el informante encontró escondido dentro de una muñeca el escudo de armas de la familia de Melody- en te la cara de impresión de Albert- el informante estará llegando con dicho escudo para la reunión del tribunal y así hare oficial que Lady Candy es mi hija y única heredera-

La cara de impresión de todos era enorme sin duda no había dudas de que Candy era hija de ese hombre, cuantas veces había escuchado Albert la historia de aquella muñeca, lo único que había dejado su madre cuando la entrego aquella noche.

-entiendo Milord- decía Albert levantándose- pero quiero que usted también comprenda que este paso no solo nos corresponde a mi familia y ama tomarlo- viéndolo a los ojos- también a Candy ella debe saber la verdad y desde luego lo que ella decida será apoyada por mi familia-

-eso espero me gustaría poder hablar con "MI HIJA" lo más pronto que se pueda- decía André

-Desde luego yo le informare y le haremos llegar su decisión- decía Albert mientras le daba la mano a su tía- pero tenga usted muy seguro que no permitiré que le hagan algún daño y si ella no desea saber nada o conocerlo no le impondré nada, ella es lo más importante en mi vida y no dejare que usted la ponga en peligro y sabe a lo que me refiero milord- decía con temple de acero.

-lo se muchacho pero temo recordarte que soy Lord André Estuardo y ella es mmi hija- dijo acercándose a el- lleva sangre de la casa real escocesa y quiera o no deberá tomar sus obligaciones como tal-

-solo si ella lo desea Milord y yo seré el primero en apoyar lo que ella decida- lo miro retadoramente- Candy nunca ha estado sola ni estará sola, mientras yo y mi familia viva ella será una Andrew le guste o no –

La sonrisa de André se hizo presente- no lo dudo muchacho, pero recuerda que la sangre Estuardo es real y los Andrew, aunque poderosos no lo son-

La cara de Albert se endureció- sin duda Milord, pero los Andrew siempre hemos sabido sacar la casta y siempre nos hemos sentido orgullos de tener un código de honor más respetable que su casa- tomo a la tía abuela- así que con su permiso creo que la charla se ha terminado-

André se quedó con los puños cerrados mientras vea como se alejaba William y Sra. Eloy- muchacho insolente y altanero- decía con enojo.

-yo diría hijo que será un digno esposo para mi nieta, tiene el fuego de Escocia en su temple- sonreía el abuelo- espero con ansias conocer a mi nieta-

-padre- lo miro y sonrió- en eso tienes razón William Andrew podría ser un buen representante de Escocia- mientras tomaba una copa- pero el muchacho tendrá que probarme si es merecedor de mi hija-

-yo creo que te lo probara- tomando un copo de su copa- aún recuerdo a su padre tenía la misma altanería que el- el anciano vio a la ventana- así que los Andrew emparentara con los Estuardos ja jajá- su risa resonó ante la mirada de André- quien iba a decir unos campesinos como ellos que han luchado desde el primero hasta el último ahora pertenecerán a la casa real, sin duda escocia es única- mientras André lo miraba con una sonrisa y observaban como ellos abordaban el auto.

¿El silencio fue roto por Albert- tía déjame como es eso que usted revoco mi adopción con Candy y la adopto usted sin mi permiso? - la miraba mientras el coche los llevaba a la mansión.

-solo que como siempre te lo he dicho William, uno sabe más por vieja que por diablo, estaba segura que amabas a esa muchacha y no quería que hubiera nada que se interpóngala entre usted- sonría la tía abuela- lo que me preocupa es como harás para que André y Candy se vean mi pobre niña que hare cuando sepa esto-

-descuide tía abuela ella es fuerte y no la dejare sola- decía Albert viendo la ventanilla del auto.

-lo se hijo y ni yo la dejare sola, la corte real escocesa está llena de fieras y de las más feroces- decía mientras meditaba- y ahora como se lo dirás William?

-esta noche tía – observaba el paisaje- después de la cena y espero su ayuda para poder hablar con ella-

La tía afirmo con la cabeza, sin duda nunca en sus más locos sueños hubiera pensado que esa niña fuera parte de la casa real de Escocia.

Mientras tanto en otro lugar a otra hora, des embarcaban una pareja de enamorados de un barco.

-mira Annie de vuelta en Londres- decía Archie tomando de la mano a Annie mientras estaba vestida con un traje de color perla y un sombrero discreto un pequeño bulto se hacía visible en su vientre- espero todo salga bien con la tía abuela y Albert- la miro con ternura.

-descuida cariño sé que todo saldrá bien- Annie miraba a su esposo con ojos de ternura y recordaba esa noche que decidieron casarse en escondidas, ante la negativa de la tía abuela por la situación económica de los Britter, la decisión no había sido fácil, pero ellos se amaban y fue un acto de locura y de amor, lo que ellos no sabían era que la tía abuela había sufrido un notable cambio en su comportamiento gracias a la situación de una pequeña rubia.

-bueno todo listo vamos- dijo Annie con su maleta una ilusión, el amor de su vida y el pequeño bebe que tenía dentro de ella. De pronto llego George y los llevaba a la mansión.

En la residencia Granchester la reunión y el desayuno se había llevado acabo, al poco rato Candy había llegado después de abrazos y llanto Eleonor la recibió y comprendió la decisión de esta, Candy se sentía feliz por haber podido convivir sin reclamos y llenos de alegría.

-Sin duda esa niña es un ángel Richard- la observaba Eleonor con una sonrisa- les da luz a todos los mundos mi Terry y la pequeña Marie están felices- decía mientras observaba como los tres chicos se encontraban conversando de las aventuras de los dos rebeldes del Real Colegio San pablo.

-si Ely, sin duda- la miro con tristeza – aunque la hubiera preferido más como nuera que como amiga de nuestro hijo- Eleonor tomo la mano de Richard.

-descuida – lo miro con ternura- los caminos de Dios son extraños para los hombres, pero sabios parea el, sé que dios le mandará una buena mujer a Terry-

Eso espero – suspiro- pero gracias a eso dios permitió que pudieras venir a Londres Ely y es para mi corazón viejo un alivio que pueda descansar mi alma y devolverles la felicidad que un día les quite a ti y a Terry- una lagrima cayo de los ojos de Richard Granchester

Eleonor la limpio con su mano y le sonrió- descuida Richard yo te perdone hace mucho tiempo y mi corazón nunca- Eleonor fue interrumpida por un grito.

Al voltear vieron una escena escalofriante Candy tenia rato de estar platicando con los chicos, pero al momento que se levantaba para irse había caído desmayada ante los ojos atónitos de Terry y su hermana, Richard y Eleonor se acercaron.

-Candy Candy- Terry la sostenía entre sus brazos- por favor pecosa no otra vez no – Terry veía la cara de horror de su hermana mientras su madre se aproximaba a ella para abrazarla mientras Richard se acercaba a Terry- papa no responde Candy no responde otra vez- la cara de llanto de Terry era desgarradora.

-Terrece llévala a dentro- decía Richard guardando la calma- Octavio manda traer al doctor Bach y hablen a la mansión de los Andrew- decía al mozo que había salido al escuchar el alboroto.

Mientras Terry cargaba en sus brazos a Candy, Eleonor seguía abrazando a Marie y la llevaba a la estancia.

-Candy que le paso señora- su cara era de angustia- de pronto solo se cayó porque no responde- lloraba la muchacha.

-descuida hija solo fue un desmayo, esperemos a que venga el doctor- le decía sin soltarla del abrazo, de pronto la chica se dio cuenta de lo que hacía y se retiró dejando a Eleonor sorprendida.

Eleonor la dio alcance entrando a la biblioteca. La chica se auto cuando vio entrar a Eleonor.

-disculpe señora Eleonor por mi falta de educación al abrazarla disculpe por favor mi atrevimiento no volveré hacerlo- la chica empezó a temblar cosa que le pareció raro a Eleonor- yo fui una tonta una torpe por esa falta de educación- de inmediato la joven intento darse una cachetada y Eleonor la detuvo.

-querida que pasa? - dijo sosteniéndole la mano.

-mi falta merece un castigo señora- decía intentando golpearse, mientras Eleonor seguí sosteniendo – una dama no debe dar muestras de miedo y de afecto las tontas y estúpidas lo hacen y esa falta se debe pagar con un escarmiento hacia que Marie debes de recibir tu escarmiento- la joven entro en un trance del daño hecho por la convivencia estricta con la duquesa.

Eleonor la abrazo lo más fuerte que pudo y le dijo- no mi niña todo está bien, las niñas buenas tienen alma linda- su cabeza acariciaba su cabello – las niñas buenas no se golpean se aman, se abrazan y se quieren- la retiro ante el miedo de la joven, le dio un besos- eres preciosa y las niñas lindan no se lastiman por ser buenas- ante estas palabras la joven termino de llorar.

Entraban los caballeros y ante esta escena Richard se imaginó lo que había pasado- está todo bien Ely- Eleonor asintió con la cabeza sin dejar de abrazar a la joven.

-descuida solo se sorprendió y Candy- dijo preocupada mientras Terry entraba al ver la escena se sorprendió.

-mal madre aun no reacciona- lloraba.

-hay que esperar al doctor- decía Richard observando al mozo que entraba.

El sr. William fue avisado viene para acá- dijo el mozo- el doctor llegara en 10 minutos-

-pues solo hay que esperar- fue la última frase de Richard Granchester y la habitación quedo en silencio.