Capítulo 52: Viaje y parejas
Islas Baleares, 24 horas antes
Una playa con la arena prácticamente blanca. Observada desde la ventana de un hotel cercano. Por una chica de pelo rubio, en plena luna de miel. Se acababa de despertar, y con un fino camisón transparente, se había asomado a ver la playa. Llevaba varios días de luna de miel, y estaba segura de que lamentaría el día que tuvieran que irse.
Suspiró. En cierto modo echaba de menos su ritmo de vida habitual. Amaba a William con locura, pero tener solo su compañía todo el día… Necesitaba comunicarse con más gente, echaba de menos estar con sus amigos. Se preguntó qué estarían haciendo. Bueno, conociéndoles, con bastante probabilidad… sexo indiscriminado todo el día. Sonrió al pensar en esa idea. Debían unirse en breve a ellos.
El flujo de sus pensamientos se vio interrumpido por un abrazo a su espalda. Era William, por supuesto. Sintió que sus brazos la rodeaban, y notó en su espalda el torso del chico. Recibió un beso en la mejilla. Giró la cabeza para besarle. Degustó sus labios. Deliciosos.
—Buenos días, tesoro —saludó William—. ¿Qué tal?
—De maravilla, ¿y tú? —preguntó la chica.
—Perfectamente —dijo él—. ¿Dónde te apetece ir hoy? ¿A dar un paseo? ¿Baño en la playa? ¿Disfrutar del room service?
Por toda respuesta, la chica se abrazó a él y se besaron durante un largo rato. En parte porque le gustaba, en parte por pensar algo. La verdad, habían hecho tanto aquellos días que apenas se le ocurría algún plan más. Tan sólo necesitaba algo nuevo, algo diferente.
Llamaron al servicio de habitaciones. No se tomaban la molestia de salir para desayunar. Lo podían hacer tranquilamente en esa habitación, bastante espaciosa, con cama redonda y el amplio ventanal con terraza. No solían desayunar en exceso, pero el café era lo mínimo que necesitaban. Acompañado de cierta cantidad de bollería industrial. Mientras degustaban el amargo líquido, el teléfono de William sonó brevemente. Un mensaje. Decidió ignorarlo, como hacía con la mayoría de los mensajes esos días. El si había logrado desconectar. Y el hecho de volver a casa para trabajar le aterraba. Vivía mejor delegando.
Que le llegara un segundo mensaje ya le escamó. Su teléfono nunca sonaba dos veces seguidas. Pero bueno, no sería importante. Las cosas importantes llegaban por una llamada. Volvió a sonar un teléfono, pero esta vez fue el de Laura. A ella le faltó tiempo para gatear por la cama y llegar a su teléfono. Desbloqueó el aparato y aguardó a que se abriera el mensaje.
William casi derrama su café al escuchar el grito que dio su esposa.
—¿¡Qué ha pasado!? —preguntó, bastante alarmado.
Laura le pasó el teléfono. William lo vio. Una foto de un bebé. Con un pie de imagen: "Sissi ya ha dado a luz". Enviado por Jeremy.
—Joder… Así que ya ha parido… —dijo con asombro. Nunca era capaz de decir "qué guapo" o "qué guapa" a un bebé. Nunca se lo parecían, y se notaba cuando mentía.
—Es preciosa —dijo Laura—. Espero que algún día tú y yo tengamos también hijos así de guapos.
—No tengas prisa, mi vida —dijo William, poniéndose a la altura de Laura para darle un beso—. Creo que podemos esperar un poco, ¿no?
—Por supuesto. ¡Por cierto, ya sé qué podemos hacer!
—¿Ah, sí?
—¡Ir a ver a Sissi al hospital, por supuesto! —le dijo, como si fuera obvio.
Notó como a William se le apagaba un poco la cara en ese momento. Se asustó. Acaso… ¿acaso no quería ir? ¿Significaba eso que su vida había cambiado realmente con el matrimonio? Eso se lo había temido durante mucho tiempo y no le hacía mucha gracia. Y por supuesto, podía renunciar a la vida de sexo indiscriminado si no tuviera otro remedio, pero no renunciar a sus amigos.
—¿No te apetece ir? —preguntó con cautela.
—No es eso, Laura… Es sólo que aquí estamos muy bien. Yo hay días que me agobio cuando nos reunimos todos. Y allí van a estar todos. Bueno, faltará Andrew, pero te recuerdo que somos un montón.
—No creo que estemos "un montón" en el hospital —replicó ella—. Son nuestros amigos, William.
—Lo sé, cariño, lo sé —dijo él, tranquilo—. Pero entiéndeme. Nos pasamos prácticamente once meses del año con ellos. Normalmente, además, tú estudias y yo trabajo. Me apetecía estirar al máximo los días en tu compañía solamente, ahora que nos hemos casado.
—Vivimos juntos…
—Por eso. Es una rutina. Y es la rutina que he elegido, por supuesto. Pero un cambio, de vez en cuando… Creo que no pido tanto, ¿no? Desconectar.
Quedó de espaldas a su mujer. Estaba claro que en ese asunto no se entendían. La libertad que uno ansiaba a la otra le agobiaba. Notó un tirón y se vio tumbado en la cama. Vio el rostro de Laura encima de él.
—Podemos hacer una cosa… Vamos a verles. Nos quedamos un par de días con ellos. Y cuando nos cansemos, nos volvemos a ir. Somos adultos y podemos hacerlo si nos apetece, ¿te parece bien?
Y se lo parecía. Era lo más justo, además. De forma que el chico empezó a guardar toda la ropa en las maletas (tenían la costumbre de dejar que las prendas volaran cuando hacían el amor, y había bastante ropa esparcida por el dormitorio) mientras Laura reservaba dos billetes para ese mismo día. Eran caros, pero la ocasión lo merecía. Unas horas después, emprendían el vuelo hacia la península Ibérica.
La casa de la playa, ahora
—¿Qué tal todo por aquí? —preguntó Laura, mientras Yumi iba a la cocina a por bebida para los recién llegados.
—¿Llegamos a tiempo para una sesión de sexo grupal? —bromeó William. No es que no le apeteciera. Era que prefería hacerlo cuando hubiera descansado bien.
—Pues… No creo que haya mucho de eso estos días —les contó Yumi. Dejó la bandeja y vació su vaso, que rebosaba vino, en apenas dos tragos.
—¿Ha pasado algo? —preguntó William, en tono más serio. Conocía lo suficiente a Yumi como para saber que no podía decir ningún chascarrillo en ese momento. Ni siquiera Odd se atrevería.
Tardó unos minutos en desglosar todo lo que había ocurrido. Con respecto a Odd y Dorjan, a Kuroko con las hermanas, a sus sospechas de que Milly y Tamiya buscaban algo con Lysander, a lo que Aelita le había contado que pasaba con Eva y Jeremy, y por último, a lo que había ocurrido con su hermano, momento en el cual dejó caer una lágrima.
—Joder… ¿en serio? ¿Y no ha pasado nada más? —ironizó el chico.
—Parece increíble, ¿no? Parece que quien escribe nuestras vidas se ríe de nosotros… —dijo Yumi, con un deje de voz.
Laura se sentó en el sofá con Yumi, queriendo abrazarla, pero ella declinó. No podía sucumbir. Debía ser fuerte. Además, debía llevar a la pareja a que conocieran a la hija de Sissi y Javier. William preguntó si podía dejar las maletas ahí y luego llevarlas al dormitorio.
—Estamos sin reglas, como quien dice —dijo Yumi— así que tú mismo. Lo mismo vuelves y Odd se ha puesto tus calzoncillos como sombrero.
Ahí sí lograron reír los tres, algo que necesitaban para pasar el momento de tensión que habían pasado. William decidió dejar a Odd la oportunidad de ponerse por sombrero el sujetador de Laura si era necesario, y salieron sin demora al hospital.
En uno de los dormitorios, Milly y Tamiya debatían sobre sus ropas. Buscaban algo bonito que ponerse, pues les apetecía ir a dar una vuelta. Rebuscaron un poco.
—¿Te gusta este? —preguntó Milly.
—Enseña mucho escote. Me encanta —afirmó Tamiya—. ¿Y para mí este?
—Le falta la señal de "curvas peligrosas" —bromeó Milly.
Sin embargo, decidieron seguir buscando un poco. Al final, ambas encontraron, respectivamente, lo que buscaban.
—Este le encantará a Lysander —dijeron ambas a la vez.
Se quedaron heladas. Giraron la cabeza hacia la otra. Ambas habían pensado lo mismo. En voz alta. Y la otra también. Ahora se trataba de una prueba de velocidad. ¿Quién se pondría primero a la defensiva?
—¿Has dicho…? —empezó Tamiya.
—¡Tulasdichoprimro! —balbuceó Milly.
—¡Eres increíble! —protestó Tamiya—. ¡Después de lo que pasó! ¡Despúes de que te perdonara!
—¡Después de habértelo follado! —le recordó Milly.
—Pensaba que lo nuestro era más profundo… —dijo Tamiya.
—Yo también lo pensaba —dijo Milly.
Sin dirigirse la palabra, la pareja se resquebrajó. Ambas se pusieron el atuendo que habían elegido, listas para intentar conquistar al joven. Una vez se vieron atractivas, salieron de la habitación, a paso regular, dirigiendo a la otra miradas de odio.
Aquello podía haber quedado como un simple capricho, pero en ese momento, era una lucha de poder sobre la otra. Si ninguna de las dos había jugado limpiamente, al cuerno con las reglas. Una de las dos lograría llevarse a Lysander con ella, aunque ello supusiera romper una pareja como la suya. Una vez más.
Odd Della Robbia estaba en la playa. Se había acercado dando un paseo. Aún no sabía cómo iba a hablar con Dorjan después de lo que había ocurrido. Lo que no sabía es que alguien iba a adelantarse a sus movimientos. Notó que alguien le llamaba, dándole toquecitos en el hombro. Se giró.
—Hola, Odd.
—Dorjan… ¿qué haces aquí?
—Te estaba buscando, claro. ¿Podemos hablar?
¡Hola a todos! ¡Estamos a lunes! ¿Por qué? Porque he tenido poco tiempo para escribir. Una situación que se viene dando desde hace meses. Concretamente, desde que empecé a trabajar, lo cual ha recortado mis momentos libres, y por ende, los de escribir. Agradezco que vaya a terminar pronto este fic, y puedo deciros que el siguiente no tendrá un ritmo de publicación como este. Actualmente no me es posible publicar tan de seguido, y hago malabares para lograrlo.
Alejito480: Todo el fic es un LOL general. Es lemmo-comedia xD No creo que pueda seguir con este ritmo mucho más como ya te he dicho por Twita xD
carlosjim04: Aún dbee hacerse oficial que le expulsen. Y la pareja... ¿tú que opinas que pasará?
betico18: No, pero dudo que en algún momento lleguen a gustarle xD Yo también les echaba de menos, pero tener tantos personajes es una locura :( Y sí, puede que fuera un poco exagerado, pero Hiroki ha estado muy descontrolado en este fic... Acostarse con Yumi, querer ser novio de Odd, lo del parque... Necesitaba volver a la realidad. A ver lo que duro xD
Usuario865: Desde hace mucho está descontrolado. Veremos lo que hace al final Yumi. Haréun one-shot de ese trío ;) Ya veremos con algo más de calma lo que piensan William y Laura. Y agradezco tus palabras. ¡Saludos!
Moon-9215: La cosa se enfriará. Dorjan y Odd, en el siguiente capítulo lo veréis. Y sí, me gusta ese nombre ^^
lalo101097: ¿Mis inicios? Desaparecieron hace mucho en el archivo de ForosDZ xD Algo queda aún en otro foro de Harry Potter. Truman, búscalo en Code:Lemon, lo publiqué xD Yumi tiene mucho caracter, sin duda. Y Kuroko... simplemente quería darle una pequeña enseñanza de tolerancia. Y claro que se debe comportar así (aunque yo no la hubiera perdonado :P) Creo que eres el único que cree que Yumi no se pasó de la raya xD ¡Saludos!
Bueno, nos leemos esta semana, confío en poder publicar el domingo. Y en breve, el capítulo final. Aunque prometo resolverlo todo antes de terminar ;) Lemmon rules!
