Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


Mucho más temprano de lo que creí, Sakura ya sufría por el sueño. Ella no quería estar confinada dentro de su casa, pero aun así tampoco quería dormir. Me preocupaba que ella se mantuviera despierta solo porque yo estaba aquí junto a ella. Pero no creo que ella fuese capaz de mentir, ella no hace más que chocar suavemente contra la ventana cerrada, repitiendo motonamente que tan solo quiere aire. Aire del exterior.
En estos momentos lo que ella desea encajar con mis propios deseos tan completamente, ella quiere salir al exterior y olvidar la muerte de su madre aunque sea unas horas.
La subí a mi auto después de unos minutos de dialogo interno, ella a mi lado como un fantasma o un ángel, con su vestido blanco. Una vez que llegamos donde había querido llevarla me sentía desaparecer entre los árboles. Sin saber bien como, acabamos esquivando raíces y ramas para llegar al hermoso lago. Eche un vistazo alrededor, el lugar estaba completamente deshabitado, sin nadie en las cercanías. En las orillas de la cristaliza agua y alejados de la gran piedra roja mire a Sakura y la encontré contemplándome con una mezcla de orgullo y otra emoción que se podía identificar con facilidad..., pero que resultaba alarmante observar al aire libre.
Sakura ladeó la cabeza hacia arriba, sus líneas clásicas puras y pálidas a la luz del sol.
Sus mejillas estaban sonrojadas por el rubor; y sus labios, levemente fruncidos. La necesidad de besarla se intensificaban con cada segundo que transcurría. Podía sentir el calor del cuerpo de Sakura. La dulce suavidad de su cuerpo. Ella seguía esperando, con los ojos cerrados su beso.
Deseaba regalarle solo a ella las sensaciones a las que Corinne me había obligado. Quería abrazarla con fuerza; quería besarla hasta hacerla estremecer. Quería hacer que se derritiera y perdiera el sentido con mi beso.
Corinne había sido capaz de hacerlo. Y no solamente porque había destrozado mi voluntad sino porque yo era demasiado débil para impedírselo.
Realmente me sentía que éramos uno solo con Sakura, un alma.
Pero ella era tan joven ahora, tan vulnerable con su vestido inmaculadamente blanco, con su piel color crema y sonrojándose de antemano. No podía ser correcto aprovecharme de alguien como ella.
Sakura abrió sus ojos azul jade, y me miro directo a la cara.
- ¿Quieres comprobar - Su boca permanecía seria pero había picardía en sus ojos -... cuantas veces puedes hacerme decir por favor?
- Oh, no.
Pero aquello sonó tan de adulto que la abrase con fuerzas sin poder contenerme. Bese su sedosa cabeza y fui descendiendo, evitando tan solo su boca de almendra, que seguía crispada en solitaria súplica.
- Te amo. Te amo. Te amo - Susurró mientras se mantenía aferrada a mí con todas sus fuerzas - ¿Quieres comprobar - volvió a decir, de una forma inocente e ingenua - cuántas veces puedo decir por favor a ti?
La mire fijamente por un momento. Luego, con una especie de desenfreno en el corazón, caí sobre su boca y la bese sin aliento, hasta que estuve tan mareado que tuve que dejarla ir, uno o dos centímetros.
Luego volví a mirarla a los ojos. Una persona podía perderse en unos ojos como aquellos, podía caer para siempre en sus estrelladas profundidades jade. Quería hacerlo. Pero quería algo más.
- Quiero besarte - Le dije, cerca del lóbulo de su oreja derecha.
- Si - Ella fue categórica al respecto.
Percibí como todo su cuerpo se estremecía. Vi como sus ojos se nublaban entrecerrándose.
Y eso hice.
Casi a punto de desmayarse, mientras la recorrían pequeños estremecimientos y grititos que intente detener con mi propia boca, la bese aún más.
Y a continuación, porque era el momento, y porque los estremecimientos empezaban a cobrar un matiz doloroso, y la respiración de Sakura era tan rápida y ardua cuando le permitía respirar que realmente temí que fuese a desmayarse, solamente levante su cabeza para que mirara el cielo y en un profundo respirar comencé a besarla en el cuello.
Ella se aferró a mí con un gemido ahogado de júbilo. Y entonces sentí aún más suave su piel, y la sentí estremecer violentamente, con la embriagadora sensación de tener a un ser amado fundido en mi cuerpo. Con el viento a nuestro alrededor, y el blanco vestido envolviendo a veces mis piernas vestidas de negro.
Fue una ceremonia muy solemne y totalmente privada, y nos hallábamos demasiado sumidos en el gozo para estar atentos a cualquier peligro. Pero yo ya lo había comprobado, este lugar era solamente conocido por mí, y Corinne... pero ella no estaba aquí. Andaba destilando sus malas actitudes en algún lugar por el pueblo, sumergida en algo que solo ella comprendía, un cambio radical.

Aquí no había peligro; solo estábamos nosotros dos, flotando literalmente por los aires y balanceándonos con el sol sobre nosotros como una bendición.


Sasuke Uchiha