Disclaimer: Neon Genesis Evangelion pertenece a Hideaki Anno y a Gainax Studio
Aleksast & Ibrahim Nerost
Present:
NEON GENESIS EVANGELION
"NERV Tech Project"
~- CAPÍTULO DIECISIETE: LA RECÁMARA DE REI -~ Parte Dos –
Nueve de la mañana; en el salón estaba Kensuke, muy extrañado por no ver ni a Kaworu ni a Shinji, y aún más por el hecho de que Rei no había aparecido tampoco. Nadie parecía atreverse a reportar algo como lo acaecido en el cuarto de Rei, era una regla intrínseca y no escrita pero plasmada en la ética estudiantil y nadie había hecho reportes de anomalías en los dormitorios, salvo cuando llegaba a fallar el sistema de agua o electricidad, nunca para denunciar una visita en hora indebida aunque en sí eran pocas las ocasiones en que esto sucedía.
Kaworu abrió los ojos lentamente, volteó a ver a Rei que seguía dormida, lo mismo que Shinji quien no emitía ni un solo ruido. Se levantó y se arregló el uniforme que traía puesto, comenzó a intentar despertarlos, y tras un tiempo logró su cometido cabalmente consiguiendo que tanto Ayanami como Ikari despertaran con pesadez, pero despiertos al fin. Arregló sus cosas en su maletín y se dirigió al tocador para lavarse la cara y estar presentable… se acarició la frente con las yemas de los dedos, siguió contemplando su rostro en el espejo, se mordió el labio inferior y pasó saliva. Volvió a acariciarse el mentón y se quedó pensando en ella: Asuka.
Shinji se levantó lentamente y se talló los ojos, volteó a ver al sofá y notó que Rei ya también se estaba levantando, sin poder evitar dar una mirada atenta a sus piernas, que sólo la cubría en parte por la camisola, sacudió la cabeza y prosiguió a arreglarse el uniforme. Su mente sólo navegaba entre recuerdos de besos y caricias de Rei, y entre tanta reminiscencia no pudo evitar que se le subieran los colores un poco provocando un tenue sonrojo en su cara.
Rei, ya de pie, se dirigía al vestidor a cambiarse por una nueva muda del uniforme, bien llegarían tarde a la segunda clase pero no la perderían del todo. La nueva muda y un retoque breve en el poco maquillaje que se ponía la hacían ver esplendorosa a los ojos de Ikari, y atractiva para los de Nagisa, quien suspiró de resignación, mientras cruzaba los brazos esperando que Shinji terminara de arreglarse.
- Al menos logré descansar un poco más… sí que se iba a armar un lío, ahora esperemos que Hikari no reporte esta anomalía que resulta nuestra presencia aquí en un cuarto para una estudiante, y que por reglamento no podemos estar aquí en determinado horario… en definitiva debemos cerciorarnos de que no de un reporte o si no el escándalo que se puede generar – declaró Kaworu después de tomar su maletín con su laptop dentro.
- Es cierto, esta escenita nos puede salir cara, ¿crees que Hikari nos acuse de estar a horas indebidas en los dormitorios de chicas? – Shinji compartió la preocupación que exteriorizó el albino, dirigió su pregunta a Rei, quien ya casi estaba lista para partir.
- Es probable, hay que asegurarnos de que no lo haga… Tú la puedes convencer, ¿verdad Kaworu? – comentó ella, y Kaworu parpadeó los ojos extrañado por el comentario mismo
- ¿A qué te refieres con "convencerla" de que no abra la boca? – cuestionó con sorpresa
- Sabemos que ella quedó algo entristecida con la partida de un amigo de Kensuke, parecía agradarle mucho y sumando eso a que Touji feneció hace rato, quizás puedas "pasar tiempo" con ella, a manera de asegurar que no mencione jamás lo que vió – explicó Rei, mirando a Kaworu con cierta coquetería – tienes que hacer todo lo que sea necesario para no meternos en problemas, no tienes inconveniente en eso, además mencionaste que quieres causar celos en Asuka, ¿qué mejor que con su mejor amiga? - concluyó ella sonriendo convencida de que era un excelente plan
- No sé cómo no lo había pensado… tienes visión Rei, eso me gusta, no será ningún problema llegar a Hikari, y si tengo que llegar hasta las últimas instancias para asegurarme de que no dirá nada, lo haré, tenlo por seguro – confirmó el, con una sonrisa maquiavélica que asombró a Shinji y compartió Rei.
- ¿No sientes ni un poco de miedo al aceptar tal encargo, Kaworu? – Shinji cuestionó tras ver la expresión de placer de venganza en la cara de su mejor amigo.
- Sólo espero que tenga un mejor sabor y mejor técnica que la americana del dia anterior, sé de buena fuente que Hikari no ha tenido contacto con ningún chico y la ansiedad puede desatarse en cualquier momento, además, el fin justifica los medios mi estimado kamerad, no puedo esperar a que Asuka se entere y piense que me está perdiendo… sí, será placentero – respondió mientras en su mente se imaginaba ya en el acto con la delegada de la clase.
- Además, querido, Kaworu no tiene problemas para la conquista; dicen por ahí las chicas que tiene un encanto irresistible y que a quienes ha besado cuentan que no encuentran alguien que lo haga mejor… Kaworu es la persona más apta de nosotros. Tu Shinji, estás deshabilitado como prospecto porque como yo te vea con otra estarás en grandes problemas, amorcito – indicó Rei, mirando a Shinji inquisitivamente.
- tremendo halago que me haces Rei, es un honor… no pensé que me volviera tan en boga entre las chicas, además, ni que hubiera besado a medio instituto, son casos aislados… pero que rápido corre la información aquí – Rió brevemente, tras sonrojarse por el comentario hecho por Ayanami
- Si yo no me postulaba como prospecto, sólo decía – respondió rápidamente Ikari ante la advertencia de su novia.
- Además, no necesito probar lo que ellas dicen; estoy convencida de que Kaworu hará un excelente papel… es hora ya de irnos, ¿olvidan algo? –
- Nada, andando que el tiempo apremia – contestó Kaworu, ya saliendo de la habitación con el mayor sigilo posible.
El trío caminó tranquilamente por el pasillo sin levantar más sospechas ni la atención de las demás estudiantes, Shinji sinceramente estaba sorprendido de que Rei ideara un plan para matar dos pájaros de un tiro; asegurar el silencio de Hikari Horaki, quien como delegada seguramente estaría por anunciar el suceso ante las autoridades escolares. Kaworu mostraba una expresión tranquila, Rei iba tomando de la mano a Shinji y a Kaworu, y así pasaron ante las contadas miradas curiosas de uno que otro alumno hasta llegar a la puerta del salón.
- Seguramente Hikari no ha comentado nada a Asuka y esperará al almuerzo para decirle, por lo que ahora debería estar sentada junto a ella, en la siguiente clase la abordaré y comenzaré a conversar con ella… tengo el pretexto ideal para la ocasión – comentó con seguridad el albino – me sentaré con ustedes por esta ocasión, para ir planeando todo.
- Estás muy entrado en tu rol de conquistador, Kaworu – analizó Ikari ante la seguridad con la que hablaba su amigo
- Evidentemente, ¿no ves lo que dice Rei? Tengo un encanto irresistible así que debo avalar eso con acciones – aseveró el aludido, abriendo la puerta – profesor, disculpará la tardanza pero apenas me enteré de la hora venimos corriendo a su clase, ¿nos permite pasar?
- Adelante Nagisa, ¿Quiénes son los otros? –
- Ayanami e Ikari, gracias – respondió brevemente, localizando con la mirada los tres lugares disponibles (y afortunadamente los tres en conjunto). Al tiempo en que el trío tomaba asiento Kaworu examinó brevemente a su objetivo con la mirada.
- Parece que está distante de Asuka, tal parece que aún podemos salvarnos – susurró Kaworu, abriendo el libro de texto y su laptop.
- Asuka no habla con Hikari, y su apariencia dista de tener esa energía que la caracteriza; ¿se habrá enterado de la americana de ayer? – comentaba Shinji sigilosamente, mirando atentamente al profesor y todo el texto en el pizarrón, para transcribirlo en su ordenador portátil.
- Lo dudo mucho, es recomendable que no lo sepa ni ella ni la delegada – agregó Rei, de igual manera tomando nota.
Kaworu ya no medió palabra en el transcurso de la clase, y fue que al finalizar se dirigió a la delegada, convencido ya de la finalidad a la que se había sometido.
- Delegada, quisiera hablar un momento con usted – comenzó, acercándose a ella y viendo que Asuka no lo notara.
- Kaworu-san, ¿de qué quisieras hablar? Justamente ahora salía a tomar mi desayuno – declaró ella, mirando de reojo a Asuka quien se estaba apenas levantando de su pupitre.
- Podríamos desayunar juntos, si usted me lo permite – propuso él, dedicando una mirada profunda a Hikari y una pequeña sonrisa.
- Ya veo, no creo que Asuka tenga problema si hoy no desayuno con ella – mencionó con cierta duda.
- Qué mejor que sea en privado, no quisiera que otras personas se enteraran de lo que quiero conversar con usted –
- Espero que sea algo bastante crítico y necesario que lo converses conmigo, Kaworu –
- No lo podría comentar con nadie más por naturaleza misma, es bastante crítico y necesario tratarlo con usted – prosiguió Kaworu al tiempo en que caminaba al lado de Hikari rumbo a la cafetería, buscarían una mesa apartada para así platicar sin mayor problema.
Mientras tanto, Shinji se levantaba de su asiento, y al tomar su maletín encontró un pequeño papel con una nota escrita por Kaworu. La tomó y la leyó, extrañado por el hecho de que su amigo dejara una nota en sus pertenencias, cuando terminó de leerla volteó a ver a Rei, y esperando a que todos salieran le comentó lo que la nota decía.
- podremos escuchar todo lo que dice, tiene un micrófono pequeño escondido en la camisa, no ví como se lo colocó pero así dice la nota –abrió el pupitre de Kaworu, y efectivamente estaban unos auriculares inalámbricos – no miente, puedo escuchar todo lo que dice él y Hikari
- ¿Qué hacía un equipo de espionaje en su pupitre? – preguntó curiosa, mientras examinaba todo lo que ahí adentro se guardaba
- No lo sé, creo que jamás dejará de sorprendernos Kaworu, quizá lo tenía reservado para otra situación – respondió Ikari, sin mayor explicación a tal hallazgo.
- Enciéndelos, quiero oir como va todo esto – dijo ella entusiasmada en saber el progreso de Nagisa, pidiéndoselos a Shinji, y tras accionarlos escuchaba claramente toda la conversación.
Volviendo a la cafetería, Kaworu tomaba sólo una taza de café, con una cara de levísima preocupación –evidentemente parte del plan- y observando la taza, frente Hikari quien comenzaba a preocuparse por la tensión que el chico emanaba.
- ¿Es algo grave? – se atrevió a preguntar, Kaworu esperó un poco de tiempo para contestar, haciendo más dramática su actuación
- No, pero ¿puedo hablarte de tu, para comenzar? –
- si así te sientes más cómodo para conversar, no tengo ningún problema –
- bueno, primero que nada, quisiera disculparme por lo de la mañana, no debí portarme así y era lógico que pensaras de esa manera – comenzó Kaworu, con una mirada suave a Hikari que pretendía acentuar sus palabras – espero sepas perdonar mi conducta, sé que estuvo mal y que no debimos estar ahí.
- No, no, la que se debe disculpar soy yo, no debí abrir la puerta de Rei, fue imprudencia mía Kaworu, comprendo tu reacción – ella contestó, con una breve sonrisa a manera de "consolar" la consternación de Kaworu
- Pero permíteme disculparme lo que te dije, odiaría que tuvieras una mala impresión de mi – se aferró Kaworu a su idea con las palabras exactas para no parecer ni ofensivo ni pasivo.
- Ya te lo he dicho, no hay nada que disculpar – insistió ella
- ¿Cómo puedo enmendar mi falta, Hikari? Me siento muy mal por lo que te dije, además estoy en la disposición total de revindicar mi persona, estos días me han sido bastante duros –
- Si tanto insistes, podrías ayudarme a la limpieza del salón al finalizar las clases… todos tenemos periodos difíciles, ¿quisieras conversar también sobre eso? –
- Nada me tranquilizaría más – contesto Kaworu, tomando un poco de su taza de café – hmph, pero no quisiera mortificarte con más problemas, dime… ¿alguna vez has pensado en que durante todo este tiempo estuviste aferrada a algo y ahora caes en la cuenta que no lo querías realmente, sino que estabas confundida y lo que deseas obtener es algo distinto?
- No, no me ha sucedido – contestó Hikari, entrando en confianza con Kaworu
- Bueno, algo así me sucedió y es por eso que estuve tan aturdido por dentro, te gustan los claveles, ¿verdad? – inquirió él, relajando un poco más su expresión facial
- Sí, de hecho son mis flores favoritas… ¿cómo lo supiste? – preguntó con un atisbo de incredulidad
- Simplemente adiviné – contestó él, y así siguió conversando con la delegada de clase, intimando cada vez más, como resultado ya tenía un vínculo de amistad con ella, aún no se atrevía a mencionar nada sobre la urgencia de que quedara en secreto lo sucedido para evitarse problemas con el colegio, tras este desayuno volvería a verla en la tarde, a solas, y buscaría el momento indicado para culminar su misión.
