CAPITULO 51
EL LIBRO DEL HEREDERO
Nathair tragó saliva cuando una extraña sensación de calor cubrió su cuerpo, se sintió importante, y un poco confuso cuando leyó las primeras líneas del libro.
El libro del Heredero.
Nathair es tu nombre, mi legado es tu misión, posees la fuerza de lo oscuro y el poder en tu interior.
Si este libro está ahora en tus manos, joven Nathair, debe ser porque ya en Hogwarts debes estar, seguramente trece años has de tener, y en tu primera excursión a Hogsmeade, la esencia mía que reside en ti, te guio hasta aquí.
Tu pasado no importa, tu origen es estorbo para ti, lo único que en tu mente debe existir, es la promesa; tu misión, tu destino. Eres mi aliado, mi elegido.
Eres el único heredero del poder que me perteneció, mis logros son también tuyos y mi odio es tu rencor.
Desde hoy soy tu maestro, cientos de cosas te mostraré, tu solo cree en mi fielmente y no dudes de mi poder; si sigues estos pasos, el mago más grande vas a ser.
Por ahora una regla has de obedecer, esto es un secreto y en lo oscuro has de aprender.
El estómago de Nathair se encogió por un momento ¿Era acaso posible que ese libro estuviera dirigido a él? Era obvio, pues dada la forma en que fue llevado a él no había otra explicación. ¿Era un heredero? ¿Era un elegido? ¿Era dueño de un odio desconocido? La imagen de Harry Potter llegó por un instante a su mente, junto con una sensación de dolor en su cicatriz, agitó la cabeza intentando no pensar en él, dio vuelta a la siguiente hoja del libro esperando así distraer su mente. Su gesto brilló con asombro cuando se encontró con el índice, que mostraba los hechizos y encantamientos más interesantes que jamás había visto. Sonrió complacido, una sensación de ser más importante que todos lo envolvió y su mirada brilló con cierta frialdad en sus ojos.
Durante los siguientes tres días, los Aurores tuvieron una carga inmensa de trabajo, pues la misión en la que trabajaban, sobre la vigilancia a la tienda en Hogsmeade, por fin había dado frutos; habían tenido un pequeño enfrentamiento con los traficantes de Poción multijugos, que finalmente se habían dejado ver, para después intentar encontrar los lugares en que estaban preparándola y las fuentes de donde conseguían el cabello del Ministro de Magia. Con todo eso, su día estaba prácticamente sin tiempo libre, cosa que a Ginny y Hermione tenía secretamente molestas.
Por otro lado Hermione se encontraba molesta también por la reacción del Ministro, y no pudo evitar mirarlo con furia cuando se lo topó una vez en el Ministerio, momento en el que Kavanagh la había mirado con firmeza esperando intimidarla, muy seguro de que para ese momento la chica estaba al tanto de sus secretos, sin embargo Hermione dio un simple resoplido indignada y se alejó de él. Cada vez sentía más necesidad de que la vida del pobre niño fuera normal, se sentía impotente al darse cuenta de que solamente había más preguntas y menos respuestas.
Nathair hablaba menos, incluso con Gail, había momentos en que la niña lo buscaba para enseñarle algún encantamiento nuevo, sin embargo Nathair no aparecía por ningún sitio.
"Estoy muerto…" Murmuró Ron después de aparecer en el departamento de Hermione. "¿Tendrás algo de cenar?"
Hermione lo miró molesta "¿Acaso piensas que esto es una especie de posada, Ronald? En donde solamente llegas a dormir y comer."
Ron puso los ojos en blanco "Discúlpame, además no es así porque yo quiero, si fuera mi elección no me iría de tu lado, y eso lo sabes." Hermione apretó los labios sabiendo que tenía razón, Ron sonrió con dulzura y agregó "Anda, puedes mirar tu anillo, yo sé que quieres hacerlo"
Hermione sonrió un poco sonrojada y dejando atrás su irritación levantó la mano para mirar las pequeñas imágenes que corrían a través del zafiro.
"Vamos a cenar a la Madriguera, entonces…" Dijo Ron encogiéndose de hombros.
"Pero no le avisamos a tu madre, es una grosería que lleguemos así." Dijo Hermione mirando a Ron con seriedad.
"Claro que no, mi mamá aún no se acostumbra a cocinar poco y siempre tiene invitados que lo saben." Dijo Ron con gesto satisfecho.
Momentos después aparecieron en la Madriguera, Hermione sentía que no era muy apropiado, sin embargo sabía que Molly estaría feliz de recibirlos. Soltó un suspiro de alivio cuando fueron recibidos por un gritillo de alegría.
"¿¡Me traen nuevas!?" Preguntó la Señora Weasley "¿Ya tienen una fecha para la ceremonia?"
Ron la miró muy serio y dijo "No, de hecho venimos a decirte que nos casamos hoy por la mañana. No queríamos gastar dinero en ceremonias y todo eso."
La Señora Weasley palideció y los miró al borde del llanto. "Pero, soy tu madre…" Dijo con un hilo de voz "Pudiste haberme dicho…"
Hermione negó con la cabeza, "Ron, eres muy cruel. No creas lo que te dice, Molly." Dijo suprimiendo la risa al escuchar la inmensa carcajada que Ron había soltado.
Molly frunció el ceño y le dio una aburrida reprimenda a Ron, que hizo que se arrepintiera completamente por haber hecho la broma. En la casa solamente se encontraba la Señora Weasley, pues Arthur se hallaba aún en el ministerio; era extraño ver la casa sola.
Antes de sentarse a cenar Ron dijo. "Iré a avisarle a Ginny que estamos aquí, me gustaría verla a ella y a Harry, además así no tenemos que ir nosotros por Nathair…" así lo hizo, y terminó igual de arrepentido por eso también, pues la Señora Weasley, hizo que la cena esperara hasta que los demás invitados llegaran.
Finalmente Harry y Ginny aparecieron también, y justo a tiempo, pues Ron ya se estaba poniendo de mal humor. La deliciosa comida llegó a la mesa y comenzaron las pláticas tan ansiadas por la señora Weasley, Hermione rio mitad complacida y mitad exasperada y dijo "De hecho, Ron y yo ya hemos pensado ya en una posible fecha…" Molly los miró expectante, al igual que Harry y Ginny, por lo que Hermione continuó. "Pensamos hacerlo en abril, en nuestro aniversario…"
Molly dio un grito de emoción "¡Pues entonces tenemos que empezar a dejar todo en orden!"
Al terminar la cena decidieron ir a la sala, la Señora Weasley les pidió que se quedaran un momento y así podían hablar más sobre los planes que tenían, Hermione accedió contenta, pues todo esto le causaba una creciente ilusión.
"Pues, entonces nosotros nos vamos…" Dijo Ginny mirando a Harry antes de ser detenida por Hermione.
"Ginny, tú no puedes irte…" Dijo sonriente "Eres mi dama de honor, tienes que ayudarnos…"
Ginny no pudo hacer otra cosa que sonrojarse por el detalle, era casi obvio, pues Hermione no tenía otra amiga, aun así, la pelirroja estaba completamente conmovida. "Me alegro, porque tengo un montón de ideas en la cabeza"
Ron miró a Harry sintiéndose extraño entre toda esa vibra femenina "¿Quieres jugar ajedrez?" dijo encogiéndose de hombros.
Comenzaron entonces los preparativos de la boda en la sala Weasley, mientras en una esquina Ron y Harry se perdían en sus jugadas y Nathair miraba a todos sumido desde el sillón.
"Creo que me gustaría algo más bien discreto…" Dijo Hermione cuando se dio cuenta de que los planes de Molly eran en grande.
"Tonterías, querida, no podemos omitir a nadie, además, los terrenos de la Madriguera son muy grandes, por espacio no te preocupes…" Dijo Molly mientras tomaba nota en un pergamino y hacía la lista de posibles invitados. "El primo Teodorus, estará feliz cuando se entere…" murmuró sonriendo.
Ginny miró a Hermione casi con precaución, conociéndola estaba segura de que aquello no le gustaba nada, sin embargo también sabía que le tenía un profundo respeto y cariño a su madre, y que por lo mismo no le diría ni una sola palabra. "Mamá ¿no crees que sería mejor si Hermione y Ron hicieran la lista de invitados?"
"No, hija, con lo atolondrados que están seguramente pasarían a mucha gente por alto…" Dijo haciendo después un ademán con la mano, pidiendo que no la interrumpieran. Ginny miró a Hermione y se encogió de hombros.
Hermione soltó un suspiro de resignación, desvió la vista y su mirada encontró a Nathair, parecía más pálido que de costumbre. Preocupada se acercó a él. "Nathair ¿Estas bien?"
El niño se limitó a asentir, su boca era una línea inexpresiva, su mirada no tenía el brillo que aún el día anterior poseía. Era como si poco a poco fuera consumido por una fuerza extraña y silenciosa, que trabajaba de manera astuta por encima de los Aurores y las inteligentes brujas.
Hermione sintió un escalofrío en su espina dorsal "Ven, acompáñame afuera, necesito un poco de aire y creo que tú también."
Nathair asintió en silencio y siguió a Hermione. Había dejado de nevar afuera, pero aun así era una noche helada, por lo que antes de salir, la castaña decidió lanzar un hechizo calefactor a sus abrigos, Nathair sonrió débilmente al sentirse reconfortado.
Mientras caminaban sobre la nieve Hermione miró a Nathair de reojo y dijo "Siento que te pasa algo. Soy tu amiga, puedes decirme cualquier cosa…"
"Alguien con poder no puede tener amigos." Dijo el niño inexpresivo.
Hermione titubeó "¿Y tú tienes mucho poder?"
Nathair solamente se encogió de hombros.
"Mira, sé que posiblemente estás enojado porque piensas que no hemos estado buscando una familia para ti, pero créeme, estamos intentando que todo se resuelva…"
"No me importa." Dijo Nathair fríamente. "No necesito una familia, yo sólo puedo hacer más cosas…"
"¿Ah, sí? ¿Cómo qué?"
"Como hacer lo que quiero hacer cuando lo quiera hacer. Ustedes no me observan tanto, tengo más oportunidad de hacer lo que se me antoje…"
Aquella declaración había hecho estremecer a Hermione; era verdad, estaban más bien ocupados con sus empleos o con sus vidas amorosas, incluso buscando pistas sobre el origen de Nathair, que dándole cuidados y vigilando al niño, todo esto porque lo subestimaban, pensando que aún no tenía poder alguno, sin embargo, la frialdad que día con día se apoderaba de Nathair, estaba provocando en Hermione un enorme peso de culpa.
Hermione se aclaró la garganta y dijo "¿Te ha dicho algo McGonagall sobre tu catalizador de energía?"
"Si…" Dijo Nathair indiferente "Dice que soy muy inteligente, que quizás en una semana o dos pueda quitármelo, aunque yo sé que ya casi ni lo necesito…"
Aquellas palabras le cayeron a Hermione como si le hubieran lanzado un hechizo aguamenti y agua helada le hubiera caído en la espalda. "¿Y cómo es que sabes eso?"
Nathair la miró como aburrido y se encogió de hombros nuevamente, haciendo una expresión de soberbia muy parecida a las que hacía Malfoy en sus tiempos en Hogwarts, Hermione se sintió irritada por lo que tomándolo de los hombros dijo en tono estricto. "No quiero enterarme de que lastimaste a alguien ¿De acuerdo? Así que más te vale que no te quites ese catalizador a menos que McGonagall te lo indique…"
Nathair no pudo evitar mirarla con una pizca de miedo, por lo que Hermione sintiendo que se había excedido un poco dijo "No quiero tener que mandarte un encantamiento avis para que un montón de pajaritos te picoteen por todo el cuerpo…" mientras con los dedos le picaba juguetona los costados provocándole cosquillas.
Por primera vez en la noche Nathair rio, no podía evitarlo, en realidad Hermione era lo más cercano que había conocido a una madre, pues lo arropaba por las noches, lo enviaba a la escuela, le compraba cosas, y según veía, también lo reprendía.
"Me gusta verte reír, Nathair. En verdad, todos nosotros lo único que queremos es verte feliz…" Le dijo Hermione mirándolo a los ojos y tomando su mano.
Nathair le creyó, y su pecho se llenó de una sensación parecida a la gratitud, cuando de pronto la cicatriz comenzó a punzarle, haciendo que se doblara de dolor.
"¿Qué te pasa? ¿Estás bien?" Preguntó Hermione alarmada acercándose más a él.
"No… no te me acerques que me duele más…" Chilló suplicante.
Hermione confundida dio unos pasos para atrás.
Nathair por su parte miraba la expresión preocupada de Hermione, que se había arrodillado cerca de él, y no podía odiarla, la quería, en verdad que la quería; Y entonces la cicatriz le dolió aún más, se estaba haciendo casi insoportable, cuando vio que Hermione tomó su varita y exclamó "Somniatus…" Sus ojos se cerraron y el dolor cesó, se encontraba ahora en un profundo sueño.
Ron salió al jardín, pues no le gustaba mucho la idea de que Hermione anduviera sola con Nathair, al ver a Hermione hincada con su varita en mano y al niño en el suelo fue hacia ellos alarmado "¿Estás bien?"
Hermione asintió mientras levantaba a Nathair del suelo "Si. Ven, ayúdame…"
Ron tomó a Nathair "¿Qué sucedió?" Hermione le explicó sin mucho detalle lo que había sucedido, Ron palideció y negó levemente con la cabeza "Que mi madre no sepa nada…"
Entraron y Molly los miró enternecida "¿Se ha quedado dormido?"
"Si…" Murmuró débilmente Hermione, echándole una mirada cómplice a Harry y a Ginny que quedaron un poco confundidos.
Molly suspiró "Eres muy linda por cuidar por tanto tiempo a tu sobrino, Hermione. Estoy segura que serás una buena madre. Y ahora que llegamos a este tema; ¿Piensan tener hijos pronto?"
Ron torció los ojos mientras colocaba a Nathair en el sofá más cercano. "Mamá, vas a asustar a Hermione. Además, seguramente Harry y Ginny piensan darte nietos antes que nosotros."
Molly miró a Ron alarmada, al igual que Harry y Ginny que negaban efusivamente con la cabeza. "Dices eso por algo…" Dijo Molly mirando después a Harry y a su hija "¿Por qué lo dice? Ginevra Weasley, no estarás pensando entrar en esa clase de compromisos sin haberte casado antes ¿o sí?"
Ginny miró con ojos asesinos a Ron. "Ron seguramente lo dice para ocultarte que Hermione está embarazada…" Dijo la pelirroja intentando ganar más tiempo y cuando vio en el rostro de Harry un gesto de valentía lo reprendió con una mirada que indudablemente el chico entendió de la forma correcta: Ni se te ocurra.
Molly miró ahora a Ron con gesto confundido y molesto. "¿Es cierto, Ronald?"
"No, no es cierto, Ginny solo lo dice porque…"
"¡Ya cállate, Ronald!" Exclamó Hermione torciendo los ojos, sintiendo que toda la discusión no la dejaba pensar en lo que había sucedido allá afuera. "Molly, tanto Ron, como Ginny, están jugando contigo…"
Ginny miró a Hermione sorprendida pero agradecida "Si, Ron. Basta." Murmuró entre dientes, tomando asiento en el sofá nuevamente, mientras Harry reía y miraba el tablero de ajedrez, consternado aun por la jugada que Ron le había hecho hace unos minutos, antes de ganarle con un sorprendente Jaque Mate.
En ese momento una lechuza golpeó contra una de las ventanas cerradas, Harry se levantó al instante al reconocerla como lechuza de la CNA, por lo que abriendo la ventana dejó entrar a la helada ave, a la que tomó y sacudió cariñosamente.
"¿Qué es?" Preguntó Ginny curiosa al notar que en la lechuza había dos pergaminos.
"No lo sé." respondió Harry tomando el par de rollos "Este es para ti, Ron" Dijo extendiéndoselo a su amigo.
Ambos lo abrieron y lo comenzaron a leer, tras unos segundos Harry y Ron se miraron con gesto alarmado.
"¿Qué sucede?" Dijo Hermione al ver las expresiones en sus rostros, intrigada se inclinó por encima del hombro de Ron y comenzó a leer su pergamino.
Documento Oficial Expedido por
Central Nacional de Aurores.
Oficina Principal.
Por disposición y mandato superior de las oficinas máximas del Honorable Ministerio de Magia, se informa que usted, Auror: Ronald Weasley y su compañero de misión, Auror: Harry Potter, han sido suspendidos de labores hasta nuevo aviso, sin goce de sueldo.
Atentamente les pedimos que pasen mañana por la mañana a las oficinas, en donde les será retenida su insignia.
Sin más por el momento, me despido.
Kingsley Shacklebolt
Comisionado CNA
"¿Suspendidos?" Dijo Hermione quedando boquiabierta, mientras Ginny, después de haber arrebatado su carta a Harry, leía también.
Cuando la pelirroja terminó de leer dio un suspiro lleno de sorpresa "Vaya, pues parece que Kavanagh no se quiere tomar riesgos…"
"¡Esto es increíble!" Exclamó Harry furioso "¡Nos suspenden! ¿Qué no se suponía que la CNA comenzaba a trabajar de manera independiente al Ministerio?"
"Sea como sea, Kingsley no va a meterse en el problema de rechazar una orden del Ministro. Seguramente tiene algo bajo la manga." Dijo Hermione algo contrariada.
Molly los miraba sin entender una sola palabra "¿Pues en que están metidos ustedes dos?" Dijo poniéndose las manos en la cintura. "¿No habrán estado metidos en lo de las pústulas de Mantequilla o sí? ¡George jura que no tuvo nada que ver!"
Nadie respondió, Ron simplemente resopló abatido y se dejó caer en el sofá. "¿Sin goce de sueldo?" Murmuró casi sin voz, era como si sintiera venir de nuevo un montón de objetos de segunda mano.
"No te preocupes." Dijo Hermione mordiéndose los labios, con el temor de que posiblemente la suspensión durara por un buen periodo de tiempo. "De cualquier forma yo no quería una ceremonia muy grande, además yo tengo algún dinero ahorrado, no estoy suspendida y bueno, supongo que tú también tienes ahorrado algo de dinero."
El gesto de Ron entristeció aún más, ni siquiera había pensado aún en Hermione, ¿Cómo compraría ahora un buen lugar para vivir? Su dramatismo lo llevó incluso a pensar que tendría que usar una túnica tan horrible, en su ceremonia nupcial, como la que usó en el baile de Hogwarts. Tenía algún dinero ahorrado, o al menos lo tenía hasta que la Weasley-Van se había aparecido frente a él, luego el anillo de Hermione. Suspiró pesadamente. Pensó que lo mejor sería hablar con George para reactivar de mejor forma sus ganancias del Emporio Weasley, aunque sabía de antemano lo que su hermano le diría; Ronniekins, más dinero, más trabajo.
"Si, sí, claro…" Murmuró débilmente. Tenía que pensar en un modo de continuar incrementando sus ganancias.
Harry miró a Ginny y aún molesto dijo "Estoy cansado, creo que es mejor si nos vamos ya…"
Ginny asintió y después de que ambos se despidieran de Molly, desaparecieron.
La Señora Weasley miró a Ron y a Hermione que permanecían en silencio, y temerosa dijo "¿Quieren continuar con los preparativos?"
Ron dio un suspiro triste y negó con la cabeza "Yo no…" y poniéndose de pie, besó a su madre y dijo "Mejor vámonos también, Mione…"
"¡Quiere decirme que significa esto!" Exclamó Harry furioso, irrumpiendo en la oficina de Shacklebolt, a la mañana siguiente.
Kingsley lo miró con severidad y asintió "Te esperaba más temprano…"
"¿Suspendidos por qué razón?" Dijo Harry.
"Ya lo sabes, Harry, hay cosas contra las que no puedo hacer nada, fueron órdenes del Ministro…" Respondió Kingsley en un gruñido.
"¿Y qué sucederá con nuestra misión?" Dijo Harry golpeando el escritorio con el puño.
"Será suspendida de momento"
Harry estalló "¿¡Y usted no hizo nada para oponerse!? ¡Sabe bien de lo que se trata todo esto! ¡Es el Heredero de Voldemort, maldita sea! Escúcheme, Shacklebolt, Ginny está embarazada, voy a tener un hijo y lo último que quiero es que todo esto se ponga peor, antes de que nazca… "
El comisionado miró a Harry con asombro. "Vaya. Felicidades, Harry." Suspiró "Créeme que no subestimo el problema, pero si el Ministro me veía renuente no nos quitaría el ojo de encima, de esta forma, si él cree que yo no tengo problema removiéndolos, podremos actuar con más libertad."
Harry se tranquilizó un poco, al menos parecía que Kingsley estaba pensando bien las cosas, además haber mencionado a alguien más la existencia de su hijo lo llenó de una sensación desconocida pero maravillosa. "¿Y entonces que haremos?"
"Tú, por el momento, irás de regreso a tu casa, no sin antes dejarme tu insignia…" Dijo Shacklebolt extendiendo la mano. Harry dio un resoplido incrédulo, por lo que el comisionado agregó "Harry, son órdenes del Ministro." Harry se quitó la insignia que prendía de su antebrazo y se la entregó inconforme. Kingsley continuó "Pase lo que pase, no se alejen del niño, la tutoría la tienen ustedes, por lo tanto, aunque el Ministerio y la CNA no tomen registro del asunto, o les brinde ningún apoyo, ustedes continúan con todo tipo de derechos sobre él."
Harry asintió y después de un momento de silencio, escuchó al viejo Auror nuevamente, "Si ves a Ron, dile que me traiga su insignia pronto…" y antes de que saliera Harry por la puerta, murmuró "Y Harry… si yo fuera ustedes buscaría un lugar seguro para el niño, si Kavanagh fue capaz de renunciar al amor por un puesto, quien sabe de qué más pueda ser capaz…"
Harry sintió una dolorosa puñalada de culpa, cuando el primer pensamiento que se cruzó en su mente, aunado a la idea proteger a su hijo, fue nuevamente que quizás todo sería mejor si Azkaban tomará autoridad sobre el asunto.
Agitó la cabeza intentando deshacer aquella terrible resolución.
