55. Las Muñecas dan Miedo
Cinco de la mañana, nueve de Junio. Minato Arisato se encontraba terminando su libro en el único sillón individual de espaldas a la ventana con una sonrisa. "Ya la tengo… va a venir, y entonces tomare lo que es mío." Minato murmuro mientras leía.
"Yo también creo que vendrá por su cuenta, señor." La voz de una niña pequeña dijo a su lado. Minato noto aquella presencia desde hacía un rato, pero no se molestó en prestarle atención. Parecía estar tan concentrada en su lectura igual que él. "Va a venir a jugar con nosotros, ¿verdad?"
"Claro que si… está demasiado desesperada por alejarse de los demás." Minato respondió, continuando su lectura y cambiando la página. Luego de unos minutos, su reloj sonó la alarma. Con un suspiro, llego a un buen punto para dejar de leer antes de cerrar el libro. "Hora de ir de compras." Minato dijo. "Si… pasar el tiempo comiendo no es la mejor idea, especialmente cuando no han reabastecido la despensa desde la semana pasada." Se puso de pie, y volteo a ver la presencia junto a él.
La presencia era, como había adivinado, una niña pequeña. Era de una tez extremadamente pálida, con cabello rubio hasta los hombros con una peineta blanca que lo mantenía en su lugar, y usaba un vestido azul oscuro que le llegaba a la a las rodillas con una faja blanca sobre su vientre, formando un moño en su espalda, complementando el conjunto con un par de zapatillas de baile. Con todo, era más o menos una cabeza más bajita que Minato, y sus ojos eran de un rojo opaco. "Me alegra conocer otro Demonio."
"También me da gusto conocerlo, señor." La niña dijo. "Soy Alice, Demonio de La Sacerdotisa. ¡Podemos divertirnos mucho!" dijo con una sonrisa. "Oh, ¿pero ibas a algún lado?"
"Oh, solo a comprar algo de comida." Minato dijo. "… Pero a comparación de los demás pareces bastante humana. ¿Quieres venir?"
"¡Okey!" Alice dijo, bajando del descansabrazos de un salto. Corrió hacia Minato y tomo su mano. "¡Vamos, vamos!"
Minato se rio un poco y salió del dormitorio junto a Alice. Apenas había dado un paso en la calle cuando vio lo que parecía ser un portal al mismo infierno formarse cerca de la entrada. El sonido de una motocicleta acelerando anuncio la llegada de lo que estaba seguro era otro Demonio. En efecto, un esqueleto con un atuendo de cuero negro que prácticamente encarnaba el estereotipo de un motociclista, incluyendo guantes abiertos, un paño rojo, y un casco negro salió del portal montado en una Harley Davidson, y se detuvo frente a él. "¿Hoy es dos por uno? Que suerte la mía." Minato dijo.
"Oye, chico." El motociclista dijo con una voz similar a sus Demonios antes de Alice. "Parece que tengo trabajo otra vez." Se bajó de su moto y soltó una breve risa. "Hell Biker, Demonio de El Colgado. Salgamos a hacer alguna locura."
Minato se echó a reír luego de su presentación. "Creo que te tomare la palabra en eso… pero no ahora mismo." Minato respondió. "Pero debo decirlo, es una linda moto. ¿Asumo que podré manejarla como tu si así lo deseo?"
"Claro que sí. Y, si lo que escuche sobre ti era cierto, puedes tomar prestadas nuestras cosas, ¿no?" Hell Biker dijo.
"Exacto. ¿Puedes adivinar lo que le pasara a tu moto a continuación?" Minato pregunto.
"Es mejor que alguien la use a que este parada en tu cabeza acumulando polvo metafórico." Fue la respuesta de Hell Biker. "Sácala a pasear." Hell Biker se desvaneció en el aire, haciéndose otro invitado más en la mente de Minato.
"¿Prefieres ir dentro de mi cabeza o detrás de mí en la moto?" Minato le pregunto a Alice.
"¡Duh! ¡En la moto!" Alice exclamo. Minato no pudo evitar reírse por la conducta casi infantil que poseía y se subió, con Alice sentándose detrás.
"Bien, las habilidades de un motociclista demoniaco… veamos lo que puedo hacer." Minato dijo. Alice se sujetó a él, y el peli azul acelero el motor. Con un rugido satisfactorio, realizó un wheelie y acelero por la calle. No hace falta decir que el tráfico de las cinco en punto no estaba preparado para Minato al volante. Un paseo ridículo más tarde, ambos llegaron a la sucursal de Junes localizada en Iwatodai. Minato se bajó de la motocicleta y dejo que se desvaneciera en la parte trasera del estacionamiento, optando por ocultar una moto que desaparece. "Oye, Alice, ¿sabes cocinar algo que yo no sepa?" Minato pregunto.
"No, en realidad sé más que eso." Alice dijo. "Aun así, prefiero estar en mi forma humana. Sería un problema si cambiara a mi otra forma."
"Otra forma… Bueno, supongo que sabré de lo que hablas cuando entres en mi cabeza." Minato dijo, haciendo reír a Alice.
"Sabes, eso sonó algo pervertido." Alice dijo. Minato sonrió.
"No es como si fueras una niña de verdad." Minato dijo. Ambos entraron a Junes, y compraron una gran cantidad de suministros. Recibieron algunas miradas extrañas, pues Minato llevaba su uniforme escolar de verano y el atuendo de Alice era algo raro de ver en la ciudad, pero nadie les dio demasiada importancia. Al final, terminaron con una bolsa bien cargada en cada mano, y fueron a la parte de atrás del estacionamiento para que Minato pudiera re-invocar la motocicleta fantasmal. Luego de un viaje de regreso más controlado al dormitorio, el dúo entro con los suministros y se preparó para hacer el desayuno, no sin antes de que Minato decidiera poner algo de música para alegrar la mañana.
Casi eran las siete cuando los otros miembros del SEES entraron a la sala al mismo tiempo. Todos ellos habían escuchado la música, y tenían la sensación de que se toparían con alguna escena extraña. No obstante, ninguno pudo llegar a comprender lo que estaba esperando a recibirlos.
Minato y Alice estaban tarareando felizmente mientras iban de un lado al otro de la cocina, moviendo plato tras plato a una velocidad ridícula con una gran sonrisa en sus rostros. Se movían en círculo alrededor de una casa de muñecas al estilo Victoriano con Jack, David, y Matador en su forma de figuritas, prácticamente sirviendo como muñecos vivientes, y jugando con ellos mientras esperaban alguna preparación previa del desayuno. En una esquina, Hell Biker tocaba su armónica y ocasionalmente les lanzaba algún utensilio de cocina a Alice o a Minato, quienes los atrapaban y se ponían a trabajar como si nada hubiera pasado. Las tres figuritas aparentemente estaban siendo sujetas a algún tipo de casa de muñecas embrujada, pues los tres intentaban salir por las ventanas, solo para que una fuerza invisible los arrastrara de vuelta al interior. Los demás miembros del SEES hicieron lo que pudieron para suprimir algún grito de terror.
"… Creo que esto justifica nuestro plan de acción." Mitsuru susurro.
"S-si…" Akihiko respondió. "Pero… parece que ahora tiene más Demonios.'
"Así es." Minato dijo, tomándolos por sorpresa. Volteo y extendió su brazo. Alice salto y se sentó en el. "Esta es Alice."
"¡Me da gusto conocerlos!" Alice dijo. Les dio un vistazo a los demás hasta que su Mirada se posó sobre Yukari, quien se estremeció. "… ¿Te gustan las muñecas?"
"¿E-eh? ¿Me preguntas a mí? Hmm… si… hace mucho." Yukari respondió.
"Eso no es divertido… te deberían de gustar ahora, también." Alice dijo. "A esos tres no les gustaban las muñecas, y mira como terminaron." Yukari volteo a ver a la miniatura de Jack arrastrarse desesperadamente a la puerta de la casa de muñecas, solo para que unas extrañas manos negras aparecieran y lo sujetaran. El Demonio se aferraba al suelo, gritando de miedo, solo para ser arrastrado al interior, cerrando la puerta de golpe. "Deberías jugar conmigo."
"Uhh…" fue lo que atino a decir Yukari. Minato se rio un poco.
"Tal vez en otra ocasión, Alice." Minato dijo. "Oh, pero ya estamos por terminar. Acabemos primero con el desayuno." Alice asintió y se bajó de un salto. Minato volteo a ver al otro Demonio en la cocina. "Y ese es Hell Biker. No le presten atención… él se encarga de la música esta mañana."
El resto del SEES tomó asiento en la mesa muy cautelosamente mientras Minato terminaba de hacer el desayuno. Cada uno de ellos miraba a los otros con nerviosismo. "… Oigan, esto es como… Uhh, Hell's Kitchen o algo así, ¿no? Jajaja… ja…" Junpei dijo.
"Se podría decir que sí." Minato dijo. Chasqueo sus dedos, y la casita Victoriana desapareció. Jack, David, y Matador reaparecieron en tamaño natural a su lado. Entre los tres comenzaron a preparar la mesa en tanto que Minato, Alice, y Hell Biker llevaban la comida ya terminada. Minato tomo asiento una vez que todo estaba listo, y sus Demonios desaparecieron. "A comer."
Luego de un desayuno callado y, por lo que Minato pudo deducir, extrañamente tenso, salió del dormitorio junto al resto del SEES. Una vez afuera invoco la motocicleta de Hell Biker. Junpei fue el primero en reaccionar.
"¡Amigo! ¡¿Te conseguiste una moto?!" Junpei pregunto.
"Así es." Minato dijo con una sonrisa arrogante. "¿Alguien quiere un aventón a la escuela?"
"… Por agradable que eso sería, ¿en dónde… te desharías de tu vehículo? Hay demasiadas personas en Tatsumi Port Island como para hacerlo sin atraer la atención." Mitsuru dijo. "El riesgo de que nos descubran sería demasiado alto… lo siento, pero tendré que pedirte que no lo hagas."
"… ¿Te gustan las muñecas, Mitsuru?" Minato pregunto, permitiendo que la moto desapareciera. La casa de muñecas victoriana apareció en el suelo frente a Mitsuru, quien retrocedió de inmediato, empujando a Akihiko a un lado para dar un paso atrás.
"¡A-aleja esa cosa!" la pelirroja dijo. Minato se rio brevemente, y la casita se desvaneció.
"Oye, ya cálmate." Shinjiro dijo, lanzándole una mirada a Minato. "Es muy temprano para esta mierda."
"… Bueno, parece que todos amanecieron más nerviosos de lo usual." Minato dijo. "De acuerdo… me 'calmare'."
El SEES se encamino silenciosamente a la estación del tren, y Minato examino a cada uno de sus compañeros cuidadosamente. "… Si. Algo definitivamente no está bien. Mitsuru está igual de cautelosa que cuando aparecí por primera vez en el dormitorio y parece que le falto dormir un poco, Akihiko está demasiado callado, Yukari prácticamente perdió su voz, Junpei parece evitar hablar a toda costa, y Shinjiro está siendo más hostil de lo usual, si eso es posible."
"Definitivamente fue nuestra pequeña escena de anoche, Jefe." Jack dijo.
"¿Por qué? ¿Que no los protegieron?" Alice pregunto.
"Lo hicimos… pero a veces, el público no siempre está contento con el modo en que uno se encarga del toro." Matador explico.
"Tch… Montón de cobardes." Hell Biker dijo.
"¿Cobardes? Tal vez… pero recuerden que no todos tienen la experiencia del Jefe." David dijo.
"Es cierto… Me concentre demasiado en Fuuka que olvide que teníamos un público durante la pelea. Probablemente los asuste un poco." Minato pensó.
"… Los mataste de miedo." Los Demonios dijeron al unísono.
Minato se abrió camino a la entrada de Gekkoukan, dejando atrás a la mayoría del SEES. Estaba concentrado en sus manos y estaba por entrar a la escuela cuando Yukari corrió a su lado. 'Oye, Minato… Quería preguntarte algo." Le dijo.
"¿Qué pasa?" Minato pregunto, volteando a verla. Yukari vio que en realidad el peli azul estaba viendo una versión en miniatura de Alice y David tocar para él, con Alice en un piano y David usando su violín como siempre. Se detuvieron cuando la joven apareció, le hicieron una mueca y desaparecieron. Ella se estremeció, pero no se retiró.
"Es solo que… ¿Crees que Mitsuru-senpai decidió rescatar a Fuuka porque era lo correcto? ¿O solo porque es una usuario Persona y la necesitamos?" Yukari pregunto, haciendo reír un poco a Minato.
"Probablemente lo segundo." Minato dijo. "Aunque, ¿importa porque lo hicimos? Al final la salvamos, ¿no?" "Bueno, 'salvar' es un término debatible considerando lo que paso, pero… oh, como sea."
"… Eso creo." Yukari dijo. Soltó un suspiro. "Bueno, si se nos une o no depende de ella… Lamento sacar el tema de la nada."
"Veo que dudas de la moralidad de Mitsuru." Minato dijo. "Puede que parezca una fría máquina, pero también es humana. Si la conocieras mejor, verías que solo es otra persona lidiando con sus propios problemas y peculiaridades… aunque supongo que sus problemas pueden ser un poco más profundos de lo usual."
Yukari asintió. "… Bueno, debo ir con algunas personas. Nos vemos." dijo. Se alejó de ahí, y Minato entro a clases. El día paso rápidamente, y más aun considerando que Minato opto por comer su almuerzo a solas en la azotea con sus Demonios realizando un pequeño concierto en su cabeza. Al finalizar la escuela, fue sorprendido cuando los miembros del SEES de tercer año lo interceptaron al salir de su salón. "… Pensaba ir al Consejo de todas maneras, si es lo que iban a pedirme."
"En realidad, no asistirás hoy." Mitsuru dijo. "Arreglamos una reunión con el presidente del club… Más temprano, leyó los reportes de la operación de anoche, y quiso hablar contigo sobre eso. Ya está esperando en el dormitorio. Te acompañaremos."
"Entonces quiere hablar conmigo, ¿eh?" Minato pregunto. Se rio brevemente. "¿Por casualidad, menciono que iba a traer a alguien más con él?"
"… Ahora que lo mencionas, así es… ¿Por qué preguntas?" Mitsuru respondió.
"No creas que eres la única que habla con Ikutsuki en su tiempo libre." Minato dijo. Los tres intercambiaron miradas mientras Minato se les adelantaba, saliendo de la escuela. Lo siguieron rápidamente, tomando el tren como un pequeño grupo de regreso a Iwatodai. Durante el camino, Shinjiro se le acerco en tanto que Akihiko y Mitsuru sostenían una conversación privada.
"… ¿Orgulloso por lo de anoche?" Shinjiro pregunto.
"¿Rescatar a Fuuka y darles un susto de muerte a los demás? Sí, claro." Minato respondió, causando que Shinjiro dejara escapar un suspiro.
"Mira, chico… No creas que intento cuidarte las espaldas ni nada, pero debes darte cuenta que las personas normales no dejan pasar mierda como lo de anoche tan fácilmente." Shinjiro dijo.
"Lo sé… los demás estaban demasiado… nerviosos esta mañana." Minato dijo. "Y ni siquiera los arroje a la casita de Alice."
"… Y ya basta de muñecas. Es raro." Shinjiro agrego, haciendo reír a Minato.
"No puedo evitarlo… ¿quieres saber por qué me gustan las muñecas, Shinji?" Minato pregunto.
"… Adelante." Shinjiro dijo.
"De acuerdo… primero que nada, ¿puedo asumir que ya leíste mi expediente?" Minato pregunto, recibiendo una respuesta afirmativa en la forma de Shinjiro asintiendo. "Bueno, todo comenzó cuando tenía once… ya sabes, cuando pase la mayor parte de mi tiempo 'aislado' o algo parecido. ¿Recuerdas esa parte?"
"Si… al parecer fuiste obligado a arreglártelas solo con un viejo raro, o alguna basura como esa." Shinjiro dijo.
"Si… aunque conseguía robarle dinero fácilmente para mis cosas, pase la mayoría de mi tiempo encerrado en una jaula." Minato dijo. "Para mi sorpresa, tuve una muy buena tutora que aceleró mis lecciones escolares en casa. Ella era la única que me hablaba en aquella época, pero era una firme creyente del castigo físico. No hace falta decir que me volví bastante inteligente en muy poco tiempo."
"… Okey. ¿Y aquí es donde entran las muñecas?" Shinjiro pregunto.
"¿De qué hablas?" Minato pregunto. "Te estoy contando sobre mi primera muñeca." Los ojos de Shinjiro se agrandaron por la burda revelación.
"… El cuerpo con el que te encontraron… esa era…" murmuro. Minato se rio.
"Si. Me agradaba lo suficiente como para conservarla un tiempo luego de que al viejo se lo comiera una Sombra." Minato explico. "Se había transmutado durante el ataque, y cuando regrese, el viejo ya no estaba y ella se encontraba dormida… no hace falta decir que se despertó sin el uso de sus extremidades. Disfrute mi tiempo con ella, ¿sabes? De repente se volvió extremadamente amable conmigo. Seguimos jugando a la casita hasta que un día, desperté para descubrir que se había mordido su propia lengua… y eso me molestó. Me moleste aún más cuando termine en una camisa de fuerza una vez que me hicieron dejar de cortarla… pero mi memoria se vuelve algo borrosa después de ese punto. Tal vez un efecto secundario por todo el tranquilizante que me inyectaron o algo así."
"… ¿Qué carajos?" Shinjiro pregunto.
"En fin, salí de ese hospital en poco tiempo. Mi siguiente tutora legal, la anciana torturadora, también tenía otras niñas con ella." Minato dijo. Frunció el ceño. "Pero, ahora que lo pienso, debí adivinar que me convertiría en la siguiente muñeca cuando las demás se terminaron por romperse. De ahí que mi doceavo año no esté en el expediente… Estaba con esa mujer, pero como su asistente. Curiosamente, ahí es donde aprendí a cocinar. Hubo un tiempo cuando ella en realidad me trato como su hijo cuando éramos un dúo sádico… pero esa historia termino cuando volvió su hoja contra mí por un par de semanas. Fue un error de novato el pensar que atar mis piernas y cintura era suficiente cuando pude tomar el escalpelo, Mama Seiko… un error fatal."
"Creo que ya fue suficiente." Shinjiro dijo. Minato se rio de nuevo.
"Si, supongo que tienes razón… bueno, en pocas palabras, me gustan las muñecas porque puedes hacer lo que quieras con ellas sin repercusiones de ningún tipo. Lo peor que puede pasar es que se rompan… pero claro, siempre puedes conseguir una nueva." Minato dijo. "Creo que es por eso que dejo a mis Demonios vagar por ahí como figuritas… pero a ellos no les molesta. Quiero decir, es mejor que tenerlos en mi cabeza todo el día, ¿no es cierto chicos?"
Todos los Demonios de Minato aparecieron como figuritas sentados sobre su cabeza. "¡Cierto!" dijeron al mismo tiempo.
"A mí me gustan las muñecas por la misma razón, así que no me puedo quejar. ¡Es algo que tengo en común con el señor!" Alice dijo.
"Yo no tengo problemas con ello. No es como si tuviera algo mejor que hacer." Hell Biker dijo.
"Creo que es una buena idea. Me permite practicar y tocar afuera." David dijo, comenzando a tocar su violín.
"¿Por qué no tendría un cuerpo propio si me dan la oportunidad?" Jack pregunto.
"Si… no es divertido sin el riesgo de perder un cuerpo, sin importar el deporte." Matador dijo.
Shinjiro se le quedo viendo a Minato, con sus Demonios sentados, antes de negar con su cabeza. "… Todos ustedes están dementes." Shinjiro dijo, regresando junto a Mitsuru y Akihiko mientras Minato y sus Demonios soltaban una carcajada.
El tren arribó a Iwatodai, y Minato desvaneció a sus Demonios en tanto que los de tercer año regresaron a 'escoltarlo' de vuelta al dormitorio. Llegaron sin muchas dificultades, y encontró a Ikutsuki cargando una mochila marrón junto a un chico pelirrojo con lo que parecían ser dos estuches delgados para clarinete a su lado. El joven tenía una cicatriz en forma de 'X' en el centro de su cara, así como ojos azules. Lo que tomo a Minato por sorpresa fue la cantidad de cuchillos y dagas ocultas que pudo detectar bajo la chaqueta verde oscura algo gastada y la segunda chaqueta debajo de color negro que llevaba atada alrededor de su cintura. '… ¿Supongo que los jeans negros y los tenis amarillos son un intento de 'normalidad' para tu atuendo?" Minato pensó. "En serio, ¿Quién usa DOS chaquetas, y todavía tiene una camisa debajo? Es verano, maldita sea."
"Buenas tardes, Minato." Ikutsuki dijo, sonriendo. "Parece que la operación de anoche no te causo ningún daño permanente."
"Pues claro que no." Minato dijo con una sonrisa. El joven pelirrojo se rio.
"Escuche que le diste una paliza a una niña. Debió se divertido para ti." dijo.
"Okey, continuemos esta conversación en privado." Ikutsuki continúo, observando a los demás. Le asintió a Mitsuru, levantándose de su silla. "¿Serias tan amable de acompañarnos a la sala de mando?" le pregunto. El joven tomo sus estuches y se preparó para moverse.
"No veo porque no." Minato dijo. "Ustedes primero." Ikutsuki asintió y subió las escaleras, seguido de cerca por el pelirrojo. Minato fue detrás de ellos, notando que los miembros presentes del SEES se quedaron sumidos en un extraño silencio. Entro a la sala de mando y tomo asiento en una silla al lado del sofá, el cual fue ocupado por Ikutsuki y el pelirrojo. Ikutsuki sonrió mientras se sentaban. "¿Y cuál es la ocasión?" Minato pregunto.
"Como sabes, leí los reportes de su operación de anoche." Ikutsuki dijo. "Ahora, técnicamente, se supone que estoy aquí para realizarte una evaluación psicológica y asegurarme de que no eres un peligro para el resto del SEES… ¿pero por qué haría eso cuando debería felicitarte?" Ikutsuki saco tres vasos y una botella de vino tinto. Destapo el corcho, y se rio. "¡Por otro trabajo bien hecho!"
Minato compartió su risa. "De eso estoy hablando." dijo.
"¡Si, se podría decir que 'le hiciste al loco' a esto de ser psicólogo!" el pelirrojo dijo. Tanto el cómo Ikutsuki se echaron a reír a causa del mal chiste. Ikutsuki tuvo que poner su vaso en la mesa de centro para evitar derramar su bebida.
"¡Ese estuvo bueno!" Ikutsuki dijo mientras se calmaban. Minato se rio un poco.
"Ustedes son bastante similares." Minato dijo. "¿Es tu amante o algo así, Ikutsuki?"
"¿Qué? ¡El viejo no se podría conseguir una amante ni aunque lo intentara!" el pelirrojo se defendió. Ikutsuki parecía deprimido.
"… ¿En verdad me tienen en un concepto tan bajo?" pregunto.
"Oh, vamos, viejo. Solo acéptalo y ya." El pelirrojo le dijo. Volvió su atención a Minato. "Como sea, creo que es hora de presentarnos. El nombre es Sho. Sho Minazuki. Puedes pensar que soy… el protegido de este tipo. Si, dejémoslo así."
"Veo que ya ha alentado el arte de los malos chistes en ti." Minato dijo con una risa. "Me llamo Minato. Minato Arisato. Pero probablemente ya sabes algunas cosas sobre mí."
"Si… oye, viejo, ¿vas a servir el vino o qué?" Sho pregunto. Ikutsuki tomo la botella y lo sirvió en los vasos.
"Tanta impaciencia… Ambos son menores de edad, ¿saben?" Ikutsuki dijo.
"¿Desde cuándo nos importa?" Sho respondió. Ikutsuki soltó una breve risa, entregándoles sus vasos antes de sentarse de nuevo. "Muy bien… un brindis por la buena fortuna y las personas de ideas afines." dijo. Los tres alzaron sus vasos y tomaron sus bebidas.
"Personas de ideas afines, ¿eh?" Minato pregunto. "Te ves algo joven… ¿Qué tienes? ¿Catorce?"
"Dieciséis. ¿Y a quien rayos llamas 'joven'? ¡Solo eres un año mayor que yo!" Sho dijo.
"Buen punto." Minato dijo. "Aun así, pareces alguien interesante. A juzgar por los cuchillos que escondes, ¿puedo asumir que le has tomado gusto a tu 'oficio'?"
Sho se rio. "Vaya, ¿Quién lo diría? Tienes algo de experiencia después de todo." Sho dijo. "Si, le he tomado el gusto. Me encanta."
"Bien… si ese es el caso, nos vamos a llevar muy bien." Minato respondió.
"Eso es, chicos… respeto mutuo entre homicidas. Excelente." Ikutsuki dijo. "Ahora bien, Minato… ¿recuerdas de lo que hablamos la última vez?"
"¿De que la muerte es la máxima forma de salvación y la mayoría de las personas no son más que pestes?" Minato preguntó. Ikutsuki asintió. "Bueno, ¿qué es tan increíble que tienes para decirme?"
"Antes que nada, déjame hacerte una pregunta." Ikutsuki dijo. "Si tuvieras la oportunidad de crear un mundo por tu cuenta, donde fueras capaz de moldearlo y darle forma a tu gusto, y hacer lo que quisieras con el ¿Lo harías?"
"Pues claro que sí." Minato dijo.
"¿Y si eso implicara deshacerte de este mundo?" Sho pregunto.
"¿Oh, un bono? Me la estas poniendo difícil decir que no." Minato dijo. Ikutsuki y Sho intercambiaron miradas y sonrieron.
"Bueno, ¿Qué dirías si te dijera que hay una manera de hacerlo posible?" Ikutsuki dijo.
"¿Por qué no estamos haciéndolo de una vez?" Minato pregunto.
"Oye, nunca dijimos que sería fácil y rápido." Sho dijo. "Rayos, si pudiéramos hacerlo en menos de un día, ¿crees que aun estaríamos en este mundo de mierda?" Minato se rio.
"De nuevo, buen punto." dijo. "¿Y cuál es el plan? ¿Tienen una arma de destrucción masiva de algún tipo que puede reiniciar el mundo a un estado primordial?"
"Heh… temo que no es nada así de espectacular, Minato" Ikutsuki respondió. "Bueno, no puedo decirte los detalles del proceso, pero solo debes saber que estamos progresando hacia nuestra meta."
"¿Entonces, para que avisarme de todo esto?" Minato pregunto.
"Queríamos saber si podíamos contar contigo si te llegábamos a necesitar." Sho dijo. "… Espera. Minazuki tiene algo que decir."
Sho cerró sus ojos, y su cuerpo se quedó quieto por un momento antes de abrirlos de nuevo. Minato inmediatamente sintió un cambio en el ambiente alrededor de Sho. "… No te asustes, Minato. Yo soy Minazuki… la otra mitad de Sho." Minazuki dijo.
"¿Una segunda personalidad?" Minato pregunto.
"… Se podría decir, pero nuestra conexión es mucho más compleja que eso." Minazuki explico. "Pero quería dejar algo en claro. A pesar de que estamos compartiendo esta información contigo, no creas que eso te hace uno de nosotros."
"¡Minazuki!" Ikutsuki dijo.
"Incluso si te ganas la confianza del chico y de este monstruo, debes saber que te estaré vigilando. No me decepciones." Minazuki dijo. Cerró sus ojos, y el aire alrededor de Sho regreso a la normalidad.
"… Si, así es Minazuki." Sho agrego. "Pero si veo que te pasas de la raya, yo mismo te destripare antes de que él tenga oportunidad."
"Ambos deben calmarse." Ikutsuki dijo, intentando calmar a las dos mitades del pelirrojo. "Minato no ha mostrado intención de oponerse a nosotros. Están siendo algo paranoicos."
"Es perfectamente entendible." Minato dijo, tomándolos por sorpresa. "Después de todo, están hablando con alguien que se supone debe proteger la ciudad e informándole sobre un plan para hacer borrón y cuenta nueva con este mundo. Como 'defensor', estaría obligado a oponerme a ustedes, así que no los culpo por tomar precauciones extremas. Al menos eso me dice que no se trata de una broma elaborada y que no estoy perdiendo mi tiempo con basura hipotética." Se inclinó hacia adelante desde su silla. "Pero resulta que he visto demasiada evidencia de que este mundo ya no tiene remedio… La única opción que queda es reemplazarlo. Para ser honesto, mientras consiga lo que quiero, al final no me importa que o a quien perdamos en el camino."
"… Olvídalo. Parece que solo tendrás a Minazuki con un ojo sobre ti, Minato." Sho dijo con una sonrisa.
"¿Lo ven? ¿Qué les dije? Minato está en el mismo bote que nosotros." Ikutsuki dijo. "Y dudo que cualquiera de nosotros está listo para que se hunda. No… Navegaremos hasta el borde de este mundo y alcanzaremos uno mejor."
"Suena prometedor." Minato dijo. El trio sonrió con malicia en sus rostros, y tomaron de sus bebidas. "Entonces, Ikutsuki… ¿tienes algún sucio secreto de los Kirijo para mí?"
"En efecto… y este puede que lo encuentre útil para tu investigación." Ikutsuki dijo. "Has visto el observatorio de Gekkoukan desde el monorriel, ¿correcto?" Minato asintió. "En ese caso, ¿puedes decirme desde donde se accede al observatorio?"
Minato trato de recordar el diseño interior de la escuela, y sonrió triunfante. "… Es una pregunta capciosa. El observatorio no tiene entrada." respondió.
"¿Y a qué crees que se deba eso?" Ikutsuki pregunto, riéndose un poco. "Se decidió que era demasiado riesgoso destruir una sección del laboratorio por razones estructurales. Para cuando la escuela fue construida, destruir el observatorio hubiera atraído demasiada atención de los medios… así que fue sellado. No obstante, no quedan registros de lo que alberga su interior."
"… ¿Dices que puedo encontrar algo interesante ahí?" Minato pregunto.
"Si… pero no hoy. Ahora bien, para que al menos parezca que hice mi trabajo correctamente, voy a poner en mi reporte que pareces estable pero que te mantengan en observación por esta noche." Ikutsuki dijo.
"Ah, una sabia decisión. No sería muy convincente si un sujeto que amenazo con convertir a una chica en una muñeca fuera catalogado como 'normal', ¿verdad?" pregunto.
"Sip… aunque personalmente, soy más bien un tipo que prefiere las figuras de acción." Sho musito, haciendo reír a Ikutsuki.
¡CRACK!
Tú eres Yo… Y Yo soy…
Serás bendecido al crear Personas del Arcano El Diablo…
"No puedo esperar." Minato dijo. "¿Imagino que nos volveremos a ver, Sho?"
"Si… voy a quedarme con el viejo a partir de ahora." Sho respondió. "Además, también debemos ponernos al día entre nosotros."
"Es verdad. Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que hablamos." Ikutsuki dijo. "Bueno, creo que es hora de irnos."
Los tres se pusieron de pie y salieron de la sala, aunque Ikutsuki se detuvo a presentarle su reporte a Mitsuru. Cuando él y Sho dejaron el edificio, Mitsuru volvió su atención a Minato. "… Lamento no haberte informado de la naturaleza de esta reunión antes." Le dijo
"No hay problema. Considerando mi historia, es totalmente comprensible." Minato dijo. "¿Shinjiro te menciono mi pequeño discurso sobre muñecas?"
"… Así es." Mitsuru dijo, y Minato sonrió maliciosamente.
"¿Te gustaría ser voluntaria?" le susurro. Mitsuru dio un paso atrás, y Minato se rio. "Tranquila, fue un chiste." Dijo. "Bueno, iré a ponerme al día con los estudios. No he hecho eso en un buen rato, y no pienso perder mi primer lugar ante nadie. Estaré en mi cuarto si me necesitas."
Minato dejo atrás a una Mitsuru un tanto alarmada en la sala, e hizo justo eso, únicamente dejando su habitación para darse un baño y para comer durante la noche.
