SIAN POWERS…
-Arriba cumpleañera- escucho decir a alguien mientras se tira encima de mí.
-Cinco minutos más es mi cumpleaños- dije tapándome y media dormida.
-Dale mi amor levántate son ya las 9 de la mañana, arriba perezosa- dijo Emily mientras seguía saltando encima de mí y riendo.
-Pequeña, déjame dormir, ayer me dormí muy tarde…- dije volviéndome a tapar.
-Si te dormiste tarde por mí y mírame, yo estoy con mucha energía, vamos, arriba, te tengo todo un día planeado, vamos Sian, vamos, vamos, vamos- dice sacudiéndome y destapándome.
-¡YA!, me levanto, deja de estar brincando- dije enderezándome de la cama un tanto enojada.
-No se me enoje mi rubia, aunque el rojo de sus mejillas le queda lindo, solo quiero estar contigo en un día tan especial- dijo acercándose a mi y acariciándome.
-No me puedo enojar contigo pequeña- dije riendo y besándola.
-Feliz cumpleaños mi amor- dijo en otro beso y me abrazo.
-Gracias Em, eres maravillosa- dije en el abrazo y hundiendo mi nariz en su cuello.
-Todo por ti hermosa- dijo en el abrazo.
Después de eso me levante y aliste para salir con Emily que me llevo a desayunar a su casa, lo cual sus papas me han recibido con una gran amabilidad y hospitalidad como siempre, han preparado un desayuno especial y me han regalo un collar hermoso de plata con mis siglas grabado en el y Jack me dio un dibujo de Emily y yo agarradas de la mano. Después de ese maravilloso momento fuimos a los muelles Emily, Jack y yo y estuvimos ahí mas de medio día, y luego fuimos al centro comercial, donde Emily me ha comprado un pastel de helado y lo hemos comino los 3 y Jack hizo su desastre, regresamos a su casa a dejar al pequeño Jack y luego a mi casa, comimos algo ligero ya que con lo que comimos en el centro comercial quedamos un poco llenas, y aunque no lo crean al llegar a casa había un obsequio y era de mi padre, me regalo unos audífonos inalámbricos y había una tarjeta de cumpleaños, nunca me imagine eso, es el primer año desde hace muchos que me regalaba algo, creo que la ultima vez que lo hice tenia como 8 años, pongo todos mis obsequios en mi cama y luego me tiro en ella.
-Em, ven hazme compañía, me siento solita- digo sonriéndole y mostrándole un pedazo de la cama mientras ella mira solamente su reloj de muñeca, desde que salimos de su casa no deja de hacerlo me esta empezando a poner muy nerviosa.
-Claro que te hago compañía- dijo sonriéndome y acostándose a un lado mío.
-¿Pequeña, que tanto le ves a tu reloj?- dije abrazándola.
-Es que estoy esperando un paquete, pero como lo encargue por internet creo que di mal mi dirección y son una vasijas de cristal de mi mama y si no encuentran la casa lo llevaran al centro de paquetería y corre el riesgo que se rompa, mi mama ha pagado una buena cantidad de dinero por esas piezas- dijo mientras seguía viendo su reloj.
-Ya veo… ¿A que hora deben llegar?- dije mientras la acariciaba para tranquilizarla.
-Me dijeron que entr de la noche debían estar llegando el camión de entrega.
-Bueno, esperemos, solo falta media hora, así que disfrutemos un rato y luego regresamos a tu casa, ¿Te parece?- dije mientras bajaba la mirada y ella asentía.
Alrededor de las 8:15 llegamos a su casa y no encontramos nada, es mas estaba toda la casa a penumbras y no había señal de ningún carro de sus papas y ni empleados alrededor de la casa.
-Emily, prende la luz, voy a romper algo, no veo nada- dije entrando a su casa y caminando torpemente.
-Si amor lo que tu digas- dijo y al momento de prender las luces todos saltan sobre mí.
-SORPRESAAAAAAAAA- gritas todos en coro y veo su sala y comedor lleno de nuestros amigos con gorros y espanta suegras mientras empieza a sonar la música a todo volumen.
-¡Feliz cumpleaños mi amor!- dijo Emily riendo mientras me abrazaba por la espalda.
-Dios, te juro que no me lo esperabas, realmente sonabas preocupada por el paquete- dije riendo y sin creer lo que estaba pasando.
-Digamos que cuando me lo propongo puedo actuar muy bien- dijo riendo y dándome un beso en la mejilla y colocaba su barbilla en mi hombro.
Todo mundo me felicito y entrego regalos, lo cual lleno toda una mesa, lo cual yo no dejaba de sonreír y agradecer a todo mundo. Pasando un poco de las nueve de la noche, estaba platicando con unas chavas que son animadoras y moría de risa, con sus preguntas hacia mi y porque era lesbiana, más eran en buena onda y diciendo que una de ellas lo quiere hacer, pero no sabe como acercarse a una mujer, sus amigas que también estaban ahí, la apoyaban dándole consejos demasiados graciosos, yo solo con oírlas moría de risa.
Estamos en lo mejor de la plática cuando el bullicio de voces empieza a desaparecer hasta que se hace un notable silencio, lo cual me hace girar y es cuando la veo, es ella, caminando hacia mi, con su elegancia de siempre, unos jeans de mezclilla que la hacen mostrar sus perfectas piernas, una blusa azul celeste de botones y de manta que hace que se vea ligeramente su bra color blanco, esta mas flaca, pero sigue con su hermoso cuerpo y sus líneas en el, su cabello despeinado ligeramente pero sexy como siempre, su cara esta con una capa gentil de maquillaje pero se ven unas heridas que tiene en la ceja y labio inferior, como si se hubiera cortado también se notan unas cuantas ojeras… ¿A caso no ha dormido?. Estoy paralizada, mi piel se eriza, mis sentidos reaccionan ante su imagen, me tiemblan las piernas, y mi sonrisa desaparece, se acerca cada vez a mi, me mira fijamente y me penetra con esos ojos azules que podrían derretir, pero no, simplemente no puedo caer, no debo…
-Feliz cumpleaños Sian- dijo suavemente, como una melodía, cuidando esas tres simples palabras y entregándome un pequeña caja forrar y un moño. Yo no dije nada, no podía, no sabía que decir, simplemente las palabras no salía, no se formulaban de mi boca.
-¿Sian?- dijo mientras me intento tomar la mano pero yo el quite, ella retrocedió un poco y continúo mirándome. La música fue silenciada con un clic, y ahora éramos el centro de atención.
-Vete- fue lo único que pude decir *mierda, no, quédate*
-Sian, espera, solo quiero hablar contigo- dijo acercándose nuevamente a mi.
-He dicho que te vayas- dije alejándome de ella pero chocando con unos muebles.
-Sian, mi rubia, escúchame, por favor, escúchame- dijo desesperadamente.
-Yo no soy nada tuyo, me escuchaste, NADA, lo dejaste de ser cuando te largaste, no eres NADA, grábatelo, no puedes venir aquí, con un regalo y creer que nada ha pasado, pensé que eras mas inteligente, tenia más expectativas de ti… LARGO- dije queriendo llorar, el dolor y la ira ha hablado, yo solo quiero abrazarla y saber como ha estado su cara no me habla muy bien de ella.
-Sian no…no es lo que piensas-dijo desesperada, acercándose y con sus ojos con lagrimas.
-¿Entonces como son?... ¿No eres un cobarde? ¿No me dejaste SOLA? ¿Qué me engañaste y luego que no? Explícate porque yo jamás entendí nada JAMAS SOPHIE, solo te marchaste, TE FUISTE… Así son las cosas, no quieras venir a hacerte la que no paso nada conmigo Sophie, por si paso y mucho, me destrozaste y me tomo levantarme, me tomo demasiado, tu ya no eres nada de mi vida, NADA y no te lo voy a volver a pedir VETE DE AQUÍ- dije con mi respiración pesada, las mejillas me arden y mi corazón palpita a mil por hora, toda la rabia acumulada ha salido, le he gritado todo lo que quería gritarle y me doy cuenta, no la quiero cerca,, la quiero fuera, no quiero que me toque, solo me esta lastimando y el día de mi cumpleaños.
-Sian, lo lamento, lo lamento, perdóname, hablemos, yo sé que me quieres escuchar, estas enojada, lo se, yo tengo toda la culpa, pero escúchame, te lo pido, te lo ruego, te lo suplico- dijo pero me harte, ya no la soporto, la quiero lejos.
-TE HE DICHO QUE LARGO, ¿ERES ESTUPIDA O QUE? LARGO- dije ahora llorando y empujándola y golpeándola, ella solo se cubre y camina hacia atrás.
-Sian detente, esta no eres tu, detente- dijo entre los golpes que le daba.
-En esto me convertiste tu, LARGO- grite nuevamente y le di un ultimo empujo y golpe en el pecho que hizo que perdiera el equilibrio y callera al suelo, vi sus gesto de dolor, pero no me importa, merece sufrir, ella me hizo sufrir, aún sufro por ella.
-Y llévate tu estúpido regalo, no quiero nada que provenga de ti, NADA- dije aventándole en la cara su regalo que había asentado en el mueblo a un costado mío.
-Sian, ya cálmate- dijo una mano tomando mi hombro a lo cual yo me sobresalte, pero luego vi que era Emily quien me agarraba y me miraba con ojos de tristeza.
-Dile que se vaya, no la quiero, que se largue- dije mientras la agarraba de la mano y daba media vuelta con ella mirando hacia una pared blanca.
-Sophie, será mejor que te vayas, no empeores esto- dijo Emily volteándose a verla, ya que Sophie seguía en el piso, creo que no se podía levantar.
-Si, ya entendí- dijo suspirando y tratando de levantarse, pero escuche unos gemidos de dolor y agarrarse las costillas tratando de levantarse, eso no puedo evitar que no sintiera culpa ¿Tan duro la he golpeado y empujado? Varias personas la intentaron ayudar, pero ella se negó, hasta que llego Ryan y la levanto y ella tomo su regalo del suelo, no pude evitar no mirarla nuevamente, ahora ya no me veía a mi, si no que veía el agarre de mi mano con el de Emily, a lo que yo solo pude acercarla más a mi y apretarla más fuerte, siento que voy a vomitar.
-Fue un error de mi parte venir, lo lamento- dijo dándose vuelto y Ryan la sujetaba de la cintura.
-Cálmate hermosa, aquí estoy- dijo Emily abrazándome y yo sentía que las lagrimas ya no se podían contener más, no se si son de tristeza, rabia, frustración o todo lo anterior.
-Sé que no quieres nada mío, pero esto fue comprado para ti, es tuyo, haz lo que quieras con el, es tu pertenencia, una disculpa nuevamente y no te molestare- dijo suavemente ya llegando a la puerta de la casa de Emily y asentando el regalo junto a una mesita de cristal que hay ahí.
Luego de eso vi desaparecía junto con Ryan y ahora me doy cuenta de todas las personas que hay en casa de Emily y aun así no me importa y mis lagrimas empieza a caer sin permiso y me abrazo a Emily, quien solo se limita a acariciarme.
-Bueno chicos, la fiesta ha acabado, es hora de irse- dijo Vero al darse cuenta de mi estado.
-Aun es temprano- se escucha decir desde atrás de las personas.
-No me interesa, váyanse o hago que los guardaespaldas de Emily los saquen a patadas- dijo Vero muy firmen, y en ese momento la gente empezó a salir.
-Yo no tengo guardaespaldas Vero- dijo Emily mientras me abrazaba.
-Shhh, ellos no lo saben- dijo mientras se unía al abrazo.
Entre ellas dos me subieron a la habitación de Emily, ya que yo estaba como ida, estaba llorando más, no podía hablar, no quería, sigo sin creer lo que había hecho, no se podía levantar, le dolía demasiado, esta bien que estaba furiosa, pero ¿tanto así?... ¿La he lastimado?
-Sian mi amor, reacciona por favor, ¿Qué pasa?- escucho decir a Emily mientras me acuesta en su cama y yo sigo sin decir nada y mis lagrimas siguen cayendo, aun la recuerdo tirada en el suelo.
