Saga Esvástica
Escuadrón 201
Sintió vértigo al sentir como el avión descendía drásticamente. Con las manos presionadas dolorosamente hizo el elevar el volante del avión, su estomago se hundió en su cuerpo al sentir la presión que se provocaba al elevarse súbitamente.
-¿C-16, se encuentra bien?- Una voz estática le llamo desde la radio.
Tomando aire y estabilizando su equilibrio, contesto.
-Estoy bien.- Sus ojos se entrecerraron y fijo su vista al frente.-Te tengo.-
Sus dedos presionaron el botón rojo en el volante y pudo observar como a su derecha un misil era disparado. Conteniendo el aliento, rezo por que golpeara el blanco; era inaceptable fallar.
-Vamos…-Murmuro.
Un suspiro de alivio escapo sus labios al ver como el misil golpeaba el ala del avión contrario. Con una mirada furtiva pudo observar como solo contaba con 4 misiles más. Los siguientes ataques que realizara debían ser perfectos.
-Escúchame bien México.- La voz de Arthur era mas seria de lo habitual.- Esta prohibido, que cometas un simple desliz en la batalla.-
Isabel frunció levemente el cejo. Eso si que era presión.
-¿Y si fallo, que pasara?- Tenia que saber por que el era el hincapié de esto.
Arthur alzo sus ojos esmeralda y le miro intensamente.
-Morirás.- Sentencio al amanecer.
-C-16, cuida tu derecha. Veo una nave enemiga acercándose.-
Isabel asintió, sus ojos ya posados en el radar.
-10 km…-
5 km…
Se mordió el labio nerviosamente.
3km…
-Ya esta aquí.-
Estaba frente a ella, podía dispararle…Pero no hizo nada, solo observo al piloto frente a ella.
-México-san.- El piloto le había hablado.
Isabel no dijo nada, su mirada aun puesta en el hombre de cabellos negros.
-Realmente no me gustaría tener que lastimarla.- Confeso el hombre, su siempre imperturbable mirada le miraba.-Le sugiero entonces, que se retire usted y sus tropas de esta área.-
Isabel apretó con fuerza sus manos.
-Eso no va a suceder.- Siseo Isabel
-¿Esta usted consciente, de que puedo hacer que usted termine herida de gravedad? Incluso podría terminar bajo las aguas, hare lo que se necesario para sacarla de estas aéreas.-
Isabel entrecerró sus ojos enojada.
-Que así sea.-
Isabel pudo ver como Japón alzaba las esquinas de sus labios.
-De acuerdo, México-san. Solo espero que America-kun no venga en busca de venganza cuando la haya derrotado.-
"Cuídate mucho, Izzy."
-Déjale fuera.- Isabel hacia un esfuerzo por no dejar que sus emociones le controlaran.-Ademas, el que terminara derrotado serás tu.-
-Ya lo veremos, México-san.-
•••
-No ha sido nada grave. Solo tengo que hacerle unas cuantas reparaciones y estará como nuevo.-
-Mañana debe estar listo.- Pronuncio Isabel.
-No lo se, quizá…-
-Mañana debe estar listo.- Comando fríamente.
-Si, señora.-
-Bien.- Sin mas se dio la vuelta y camino hacia el campamento.
Cerrando los ojos recordó la escalofriante sensación que había experimentado esta tarde.
Sentía como su cuerpo se golpeaba contra el asiento, como la gravedad la jalaba hacia abajo y caía libremente hacia el océano.
"Ten mucho cuidado"
Sacando fuerzas de cada poro de su cuerpo había alzado el volante para estabilizar el avión. Sus ojos dilatados de inmediato buscaron el distintivo avión del japonés, ya no estaba.
-Maldición.- Murmuro con los dientes apretados.
Su mente fue devuelta a la realidad cuando sintió un punzante dolor en su mandíbula. Suspiro cansada, esto de apretarse los dientes la dejarían sin dentadura.
"Tendré que herirla gravemente para sacarla de esta área, México-san."
Isabel frunció su nariz enfurecida.
-Ya veremos quien termina herido a gravedad, Kiku Honda.- Sus ojos ardieron más que las llamas de la fogata.
•••
-Es usted bastante persistente, México-san.-
Isabel rio con arrogancia.
-Es que esperabas menos- Sus manos diestras ya presionaban el botón de los misiles.
-En lo absoluto.- Contesto el asiático.-Doitsu-san, ya me había informado sobre usted y sus técnicas de combate.-
La morena no pudo evitar fruncir su cejo enfadado. Con un suave movimiento, ya había lanzado otro misil.
-Me ha dicho, que seria fácil de derrotarle.- Kiku había esquivado muy apenas el proyectil.
-¿Ah si?- El sarcasmo era tangible.- ¿Por qué estas tan seguro?-
-Por que la estrategia, siempre le ganara a la impulsividad.-
Sus dientes se volvieron a encontrar de una manera dolorosa.
-¿También te lo ha dicho Alemania?-
-Así es.- Respondió tranquilamente.
Tenía que admitir, que envidiaba aquella compostura.
-Pues te tengo un mensaje para Alemania.-
Kiku alzo su ceja levemente curioso.
Isabel acaricio la ahora familiar superficie esférica del botón rojo.
-Jamás me subestimen…Suelo sorprender a todos al final.-
•••
-¿Segura que estarás bien?- Pregunto Isabel.
-Lo voy a estar. Despreocúpate, ya hiciste demasiado aquí; el resto depende de mi y de mi gente.-
-Pero…- Comenzó la morena castaña.
-Ya ándate de aquí Isabel, ya me ayudaste mucho sacando a Japón de aquí. Ahora solo tengo que independizarme del rubio ese y estaré bien.- Interrumpió Filipinas.-Vete. Estaré bien.-
Isabel miro indecisa a Filipinas.
-Vete Isabel. Estaré bien, ya ha pasado tiempo desde que Japón y sus fuerzas se han ido de aquí.- Le aseguro.
Mordiéndose el interior de sus mejillas, asintió.
-De acuerdo. Creeré en tu palabra; cuídate mucho y si necesitas al Escuadrón, solo llámame y vendré volando en tu auxilio.
La menor de las mujeres rio suavemente.
-Lo hare, ahora tu ve y restregadle al cejon ingles de lo que fuiste capaz.-
-Te veré pronto.- La atrajo en un abrazo y le alboroto los cabellos azabaches.
-Eres tan sentimental.- Lamento sarcásticamente Filipinas.
Con una cálida sonrisa, Isabel abandono las tierras de las Filipinas.
•••
Había pasado tanto tiempo desde que estaba aquí…Respiro la extraña familiaridad del aire ingles y extendió sus brazos para alejar aquel hormigueo. Aun no estaba en casa, pero al menos había salido del campo de batalla.
-Cabe mencionar que salí victoriosa ¡Ya veras cejon!- Rió a su adentros la morena.
"Te prometo que cuando vuelva hablaremos"
También hablaría con Alfred. Sonrió disimuladamente.
Entrando en su "habitación" la muchacha se dejo desplomar en la cómoda cama.
-Ah…-Exhalo suavemente.
.
.
.
-She is back?-
-Oui.-
¿Alguien estaba hablando? Lentamente empezó a abrir sus ojos.
-Asleep?-
Su mente aun seguía nublosa por el sueño, suspiro.
-¿Alfred?- Murmuro ella.
También Francis, estaban fuera de su habitación.
-Sera mejor que vayas a con Arthur. Mañana partirás.-
-I know…- La voz de Alfred era extrañamente seria.-Solo…Solo la quiero ver, por un momento.-
-Se que es así, Alfred.- Contesto Francis.-Pero Isabel ha estado en campo de batalla por varios meses, esta cansada. Recuerda que ella no esta del todo acostumbrada a esto, déjala descansar, en la noche podrás venir a verla.-
La mente de Isabel seguía levemente nublada, y su cuerpo se sentía cansado. Se giro en su lado izquierdo y miro la puerta. Poco a poco todo se volvía a ver difuso y ya no escuchaba lo que decían las dos naciones afuera de su habitación; sus parpados empezaron a caer y no se resistió a los tentadores brazos de Morfeo.
•••
-Hey Iz.- La zarandeo levemente.
-Hmm…-Fue lo único que su mente difusa.
Alfred rio silenciosamente.
-Lazy as always, Iz.- Le murmuro suavemente.
-Aah…- Otro monosílabo.
Sin duda la latina a su lado estaba cansada. Suspiro cansadamente, si no lograba despertarla en este momento, no podría hablar con ella hasta dentro de unas semanas. Y para ser sincero, estaba ansioso de hablar con ella…
"Te prometo que cuando vuelva hablaremos"
Le había dicho después de ese efímero beso.
Su primer beso.
Miro a su lado avergonzado.
-¡Izzy!- Le llamo ahora un poco más alto.
-Hmm…- Respondió la joven.
Alfred se llevo una mano a la frente y negó suavemente. Esto era casi imposible de lograr, Isabel era difícil de despertar, y por lo general ella jamás se alzaba de muy buen humor en esas circunstancias.
-Supongo, que hablare yo.- Susurro Alfred, mientras tomaba asiento junto a la castaña.
-Me entere que hiciste un gran trabajo en Filipinas.- Comenzó Alfred.-Luego deberías contarme como haz hecho para sacar a Japón, also I am glad that you are alright.-
La mano de Alfred aparto un mechón rebelde de su rostro.
-Casi terminamos con la guerra, Iz. Cuando todo esto acabe, podremos salir a pasear y otra vez habrá calma; tu podrás ver a Spain and Italy…-El rubio suspiro frustrado.- Hey… ¿No importa lo que llegue a hacer, tu siempre…- Pauso indeciso.-…siempre, me vas a entender verdad? Ya se que te enojaras y harás un desastre de mi, pero…Siempre estarás a mi lado sin importar las cosas malas que pueda llegar a hacer ¿Cierto?- Se escuchaba ansioso.
La joven durmiente solamente se abrazo más a la almohada.
-Izzy…En unos días, hare algo terrible, acabare con tantas vidas.- Confeso el hombre, su voz perdida.-Hare algo, que estoy seguro de que te hará enojar, y que me dirás que soy un estúpido y tantas otros calificativos…De hecho, creo que me ganare aun mas odio de muchos países.- Alfred se recostó a su lado y miro el techo perdido.-Hare algo terrible.-
Lentamente se giro a la morena y la observo con ansiedad en sus ojos. Sin tocar la mejilla de la joven, Alfred paseo su mano sobre la línea de la mandíbula femenina.
-So…-Las palabras se trabaron en su garganta.-…I hope you won´t think less of me.- Le murmuro cariñosamente.
Con un movimiento perezoso se irguió del cómodo colchón. Una vez que estuvo en la puerta, la volvió a mirar y suspiro.
-También espero que podamos hablar pronto…Ya sabes, por lo del beso.- Con una sonrisa melancólica abandono la habitación.
•••
-¿En donde se metieron todos?- Se pregunto Isabel mientras recorría los pasillos de la casa de Arthur.
No había nadie. De la noche a la mañana habían desaparecidos como burbujas de jabón.
-¿Francis?- Llamo primero.
Hubo silencio.
-¿Arhtur?- Espero paciente.
Nada.
-¿Ivan?-
-¿Alfred…-
-¿Isabel?- Se giro.
Era China.
-Yao ¿Dónde están todos?-
-Están en el aeropuerto.- Contesto solemnemente el asiático de largos cabellos.
¿El aeropuerto?
Antes de que Isabel pudiera preguntar algo mas, pudo ver como el asiático se alejaba ¿Qué estaba sucediendo?
•••
El viento le arremolinaba salvajemente el cabello. Sus ojos buscaban impaciente por algún avión conocido.
Un sonido ensordecedor le hizo cerrar los ojos. Cuando miro al cielo vio como un avión con la bandera de Rusia emprendía vuelo ¿Qué estaban planeando?
-Rápido Isabel…Busca…- Tantos aviones a su alrededor y ninguno el que ella buscaba.
-Miss, you can not be here. Is restricted area.- Era un ingles, seguramente algún encargado de la pista.
Ella solo se mordió los labios.
-Maldición… ¿Dónde esta?-
-Miss, I need you to leave the zone.- El hombre le había empezado a jalar del lugar.
A lo lejos, allá estaba. Un avión con la bandera estadounidense, con un movimiento bastante distintivo de ella se soltó y corrió a toda la velocidad que sus botas le permitían.
-Miss!- Le llamo a lo lejos el encargado, y si no se equivocaba, también iba detrás de ella.
-No va a suceder amigo. Subiré a ese condenado avión y veré que rayos sucede.-
•••
-¿Motores?- Pregunto Alfred.
-En perfecto estado, Señor.-
-¿Provisiones?-
-Check.-
-Turbinas.-
-Ya las hemos revisado.-
-¿Las bombas están aseguradas?- Sus manos temblaban ligeramente.
-Las hemos asegurado, Señor.-
-De acuerdo. Prepárense para el despegue.-
-YES, SIR!-
Sus ojos azules temblaban ligeramente.
"Hare algo terrible"
-Motores encendidos.- Escucho al piloto.
-Esperando permiso de la Torre.-
-¿Alfred, que sucede?- Su corazón se detuvo brutalmente.
-Permiso concedido.- Se giro dolorosamente para encontrarse con la morena.
-¿Izzy?- Sus ojos estaban abiertos en terror.
-Contéstame Alfred ¿Qué harán estas bombas?- Pregunto seriamente Isabel.
-Abrochen cinturones.- Comando el piloto. Y Alfred miro el suelo.
-Hare algo terrible, Izzy.-
-Nos hemos elevado.-
¿Comentarios?¿Observaciones?¿Sugerencias?
