Hasta el final de mi vida
2 meses después
Cuddy entró a ER como una bala. Era de noche y se notaba que no estaba preparada para venir, ya que lucía unos improvisados pantalones deportivos con una larga chaqueta negra y el pelo tomado en una coleta.
Cameron fue a su encuentro:
-Lisa…
-¿Dónde está? –Cuddy estaba desesperada en ese pasillo, no dejaba de moverse- ¡Allison!
-Cálmate, estás histérica.
-¡Dime dónde está!
-Está en el quirófano ahora, está estable.
-¿Cuál? Iré a verlo.
-No puedes entrar.
-Dios Allison el mismo baile otra vez no…
-Lisa mira cómo estás ¿Enserio crees que serás una ayuda en el quirófano?
Cuddy iba a responder pero vio a Wilson entrar por otra puerta, también agitado.
-¡James!
-Vine en cuanto pude ¿Cómo está?
-Estable –Cameron respondió- Quédense aquí, les avisaré cuando salga del quirófano.
Cuddy y Wilson se sentaron en silencio, incapaz de articular palabra. Los minutos pasaban, la espera era agónica.
¿En qué momento todo había terminado así?
Ese mismo día, por la mañana.
-Cuddy… -House caminaba tras Cuddy tratando de conseguir una aprobación para practicar una biopsia- Vamos…
-No me convencerás persiguiéndome por todo el hospital House –Cuddy sonreía, le encantaba tener esas "discusiones" con House por la mañana.
-En realidad te sigo para poder verte el culo.
-¿No lo viste suficientes años?
-Jamás será suficiente.
-Y yo pensé que se me estaba cayendo.
-¡No repitas aquella blasfemia de nuevo! Tu culo es perfecto –House le dio una palmada a Cuddy en el trasero, provocando que ésta se voltease con una ceja enarcada. House levantó los hombros con cara de niño culpable- Demasiado perfecto para resistir.
-Dejaste ir a este culo perfecto.
-Touché.
Cuddy entró a una oficina y dejó a House afuera, ambos sonriendo.
-Cielos Wilson ¿En qué momento terminó así? –Cuddy quería llorar, pero se contenía- ¡En qué momento mandó todo al carajo!
-La última vez que lo vi lo noté raro, pero ¿Cómo iba a saber yo que terminaría así?
-Si le pasa algo a House… -Sus ojos se ponían vidriosos de solo pensarlo.
-¿Cuándo entenderás que House es de acero?
-Nunca.
Cuddy sonrió, pero Cameron apareció por el pasillo y otra vez su corazón enloqueció.
-Allison…
-Está bien, está todo fuera de peligro –Cameron sonrió- Lo llevamos a la UCI, pero como va evolucionando es probable que mañana lo llevemos a una habitación normal.
-Gracias a Dios –Cuddy sintió un gran alivio, pero enseguida su cara se tornó seria de nuevo- ¿Qué diablos tenía en el cuerpo?
-Tenía el alcohol por las nubes…
-¿Sólo eso?
-Vicodin…
-¿Allison, hay algo MÁS?
-Encontraron bastante marihuana en la sangre, también.
-¡Grandísimo IDIOTA!
Del susto pasó a la ira. Comenzó a moverse de un lado al otro con la vena del cuello inflamada, furiosa.
-¡Claro, él intoxicándose con todas sus porquerías, sabrá el señor POR QUÉ mientras nosotros aquí torturándonos con la angustia!
-Lisa tranquila –Wilson intentaba contenerla.
-¡Estoy harta, te lo juro, apenas ese imbécil abra un ojo me conocerá de verdad!
-House es House…
-¡Estoy harta de que sea House! ¡Podría estar durmiendo con mi novio ahora, pero debo estar aquí por ÉL!
-Quizás debas hablar con él cuando despierte –Cameron dijo en forma tranquila- Y no pierdes el control por él, Lisa.
Cuddy asintió, aún con el ceño fruncido.
Por la mañana
House abrió lentamente los ojos, sintiéndose cansado y desorientado. Se encontró en el hospital, claramente en la UCI, y a Cuddy durmiendo en el sofá.
Se sacó la máscara de oxígeno y con la voz débil habló:
-Cuddy…
Cuddy saltó de la impresión. Sus ojos lucían muy cansados, sin duda no había dormido casi nada.
-¿Qué pasó? –House sólo atinó a contestar.
-¿Qué pasó? –Cuddy preguntó con ironía, con lágrimas en los ojos, riendo de pura rabia- ¡Todo, IDIOTA! –House se sorprendió por sus palabras- ¡Combinar el alcohol con tu porquería de droga es algo normal en ti, pero además agregarle un kilo de marihuana es descabellado hasta para ser tú! ¡En qué DIABLOS pensabas!
House no contestó nada, no sabía qué decir. Ni siquiera recordaba cómo había llegado ahí.
-¿Cuándo crecerás? ¡Necesito que crezcas House!
-Hínchale las bolas a tu novio –House miró hacia otro lado.
-¡Basta, no estamos hablando de Jack, estamos hablando de ti!
-¡Si me intoxico, si me saco un seso, si me entierro vivo, todo es MI problema, porque ya no somos NADA!
A Cuddy le dolieron aquellas palabras.
-Estupendo, entonces vete al grandísimo demonio, ya no me importa –Cuddy salió de la habitación dando un portazo.
-¡Al demonio me iré, sólo mírame!
Por la tarde
-¡Lisa! –Cameron entró corriendo a la oficina de Cuddy- Lisa, House ha tenido una recaída, está inconsciente.
-¿QUÉ? –Cuddy se paró enseguida, pálida al solo escucharla- ¿DÓNDE ESTÁ?
-Sigue en la UCI, pero podría caer en paro en cualquier momento.
-Mierda –Cuddy salió corriendo.
UCI
La mañana anterior.
House veía televisión en una de las consultas. Como nunca, Cuddy lo acompañaba bebiendo un expreso, atento a la serial. Corte comercial.
-Quizás haya que cambiarle las pastillas a Lis –House le informó.
-Bien, yo también estaba pensando lo mismo. Ha respondido excelente, pero creo que reducirle la dosis no le hará mal.
-Y le compraré una guitarra para su cumpleaños ¿Está bien?
-Genial, yo pensé en comprársela pero no tengo idea de esas cosas.
-Podríamos comprarla juntos, iré al centro comercial el fin de semana.
-Me quedaré con Mike ¿Te importa que vaya con él?
-¿La criatura habla? –House se puso de mal humor enseguida.
-Casi nada.
-Está bien por mí entonces.
-Fabuloso, nos encontramos allá entonces.
La serie se reanudó y los dos la veían muy entusiasmados cuando una enfermera entró:
-¿Lisa?
-Ignora lo que estás viendo –Afortunadamente era su amiga Brenda, por lo que Cuddy no tenía que mantener tanto la compostura- ¿Sucede algo?
-Jack vino a verte –Brenda se lamentó el haberlo dicho: pudo ver como la cara de Cuddy era de total incomodidad y la de House hervía por dentro. Se encogió de hombros y salió de la consulta.
-Grandioso –House exclamó, irónico- Ahora el idiota me arruina el tiempo de caridad con la madre de mi hija.
-No seas melodramático –Cuddy se levantó y apagó la pantalla- ¡A trabajar!
-¿Ves? Si no fuera por él seguiríamos aquí acarameladitos.
-No estábamos acarameladitos… y ve a trabajar.
Cuddy salió sacándole la lengua. House sonrió.
Cuddy miraba a House inconsciente con los ojos vidriosos, a punto de llorar. Lo tenía tomado de la mano fuertemente, cuando la máquina de vida mostraba pequeñas alteraciones temblaba del pánico.
House abrió los ojos débilmente, encontrándose al pálido y cansado rostro de su ex esposa muy cerca de él. Incapaz de decir nada, bajó la mirada esperando el siguiente grito de la endocrina, pero jamás llegó. Por el contrario, Cuddy sólo sonrió dulcemente mientras una pequeña lágrima se le escapaba. Con la voz quebrada, la decana preguntó:
-¿Cómo te sientes?
-Mejor –House no entendía su actitud- ¿Qué sucedió?
-Tuviste una recaída, pensaron que era grave.
-¿Lo fue?
-Estás despierto, supongo que no.
-Bien…
House miró como Cuddy, quizás sin darse cuenta, aún tenía su mano agarrada fuertemente su mano. La endocrina al percatarse de esto se distancio enseguida, aprovechándose de secar los ojos. Miró al nefrólogo y le dijo:
-¿Por qué…?
-¿Por qué bebí y me drogué tanto que terminé aquí? Créeme, no quieres saberlo.
-Quiero saberlo.
-No quieres.
-¿Cómo sabes lo que quiero?
-Te conozco hace 30 años.
-Apuesto que fue por una estúpida razón –En realidad Cuddy no lo dijo enserio.
-Tú también me conoces hace 30 años.
-¿Es cierto, fue por una estúpida razón?
-Sí.
-¡Idiota!
-¿Quieres que me vaya al diablo?
Cuddy bajó la mirada y negó con la cabeza:
-Me dolió lo que me dijiste, es todo. Jamás he deseado nada malo…
-¿Te duele que te diga la verdad?
-¿Por qué no habría de importarme lo que te pase?
-Porque tú amas a Allen, no a mí.
Cuddy guardó silencio, sin palabras. House sonrió irónicamente:
-El silencio otorga…
-Me molesta que digas que no me importas ¡Diablos, me importas más de lo que deberías importarme!
-¿Por qué te importo?
-¡Eres el padre de mi hija!
-¿Y?
-¿Quieres otra razón?
-Sí.
-Estuve enamorada de ti 30 años –Sollozó- ¿Te parece ésa una buena razón?
-No.
-¡Maldición, qué quieres que te diga! –Llorando- ¡House, mi mundo se acabaría si te llega a pasar algo!
-¿Se acabaría?
-¡Claro que se acabaría idiota! –Lloraba, desesperada- ¿Crees que tengo 30 años para enseñarle a otro hombre a conocer cada una de mis manías, de mis defectos, de mis SI, de mis NO… enserio lo crees?
-Eres una…
-¿Egoísta? SÍ, lo soy ¡Pero no puedo perderte House, NO PUEDO!
-¿Por qué?
1 semana atrás
Cuddy lloraba desconsoladamente en su oficina. Uno de sus pacientes, una pequeña niña, había muerto hace pocas horas.
¿Por qué era tan buena en los papeles y tan mala con los pacientes? ¿Por qué diablos ya no salvaba vidas?
Estaba harta de todo, quería desaparecer. Se sentía sola, frustrada, avergonzada…
-Hey… -Todos sus pensamientos desaparecieron al instante. Levantó su cabeza y vio a House parado frente a ella, mirándola seriamente- Deja ya de llorar ¿Quieres? Luces horrible así…
-Dios, por qué tardaste tanto –Cuddy se levantó y lo abrazó intensamente, escondiendo su rostro en su tórax para volver a llorar.
Así estuvieron más minutos de lo que pensaron. Cuddy amarrada a su cuerpo y House sin ninguna intención de liberarse. Así les gustaba estar, lo aceptaran o no.
El llanto de Cuddy poco a poco disminuyó, hasta que sólo unas gotas traviesas bañaban su rostro.
-¿Mejor? –House sonrió.
-Mejor –Cuddy le sonrió de vuelta- Yo…
-Eres una estúpida narcisista –Cuddy bajó la mirada, dándole la razón- Pero ya llevas demasiado tiempo en esto como para que olvides que la muerte siempre será una constante en nuestro trabajo.
-A veces pienso que debería renunciar y sólo dedicarme a los pacientes.
-¿Por qué? No te gusta eso.
-¡Estudié esto para salvar vidas!
-Salvas vidas a tu modo: firmándome las biopsias, por ejemplo.
-Idiota –Cuddy rió, secándose los ojos-No estudié medicina para quedarme detrás del escritorio, pero cuando pasa esto siento que en realidad sólo sirvo aquí, que con el estetoscopio soy un fracaso.
-No lo eres, por algo eres el eslabón principal.
-¡Murió una pequeña niña por mi culpa!
-He matado a cientos de pacientes ¿Y qué? La vida sigue.
-No puedo solo olvidarlo…
-El problema es que todos te necesitamos aquí.
-¿Tú también? –Cuddy enarcó la ceja con una sonrisa.
-Incluso yo –House le acarició la mejilla tiernamente- Ahora con la frente en alto, así te ves FATAL.
-Gracias –Cuddy volvió a abrazarlo- Enserio, gracias.
House sonrió.
-No puedo perder a la persona que más me conoce y entiende en el mundo, Greg…
-No puedo ser sólo tu paño de lágrimas, necesito más.
-Lo sé –Cuddy se recostó a un lado de House en la cama- Pero por hoy, sólo te pido que te quedes conmigo…
-No pienso irme a ningún lado –House besó su frente y cerró sus ojos, cansado- Pero sólo si tú te quedas conmigo. Por hoy…
-Por hoy…
Cuddy cerró los ojos y pudo oír como afuera en el pasillo Cameron daba una orden a las enfermeras:
-No dejen que nadie entre a esta habitación ¿Entendido? Dr. House está muy grave, absolutamente NADIE puede entrar.
-Pero la Dra. Cuddy está…
-Ella es la excepción.
Cuddy sonrió. Se levantó de la cama, sintiendo como House tomaba de su mano y la miraba suplicante:
-Quédate…
-Ya te lo dije –Cuddy se sacó las zapatillas deportivas y la chaqueta, quedando en pantalones deportivos y una delgada camiseta- No me iré a ningún lado…
Se metió a la cama y lo abrazó intensamente, apoyándose en su tórax.
Un gran silencio se apoderó de la habitación.
La mañana anterior
House miró por la puerta trasera de la oficina de Cuddy lo que jamás esperó ver:
Cuddy agitada, medio desnuda, sentada en el escritorio con Jack entre sus piernas mientras el inglés la penetraba, tocando sus senos, su trasero…TOCÁNDOLA.
-Oh Dios… -Cuddy gimió sin pudor, arañando la espalda desnuda de Jack- Más, vamos…
-¿Te gusta?
-¡Me encanta! Mucho, mucho….OH MIERDA –Gritó del placer, alcanzando el éxtasis.
-Me encantas Lisa –Jack gimió aún embistiendo- Me encantas.
-Ohhh…. –Cuddy no daba más de sí- ¡JAAAACK!
Jack acabó en Cuddy alcanzando al fin el anhelado orgasmo. Cuddy, recuperando lentamente la respiración, lo besó tiernamente en los labios y con una dulce voz le dijo:
-Te amo, mi amor…
En mundo de House se acabó.
But I´ll never let you go
If you promised not to fade away
Never fade away
Starlight – Muse.
Próx. capítulo: El cumpleaños de Lis.
Cada vez menos para el final :O
