Nota para el lector:

Estimados. Antiguamente, dije que cada diez capítulos subiría en vez de la historia, un omake. Decidí no seguir con aquella tendencia. Estoy muy entusiasmado con el Fic y deseo seguir escribiendolo.

Gracias. Disfruten la lectura.

Capítulo 50

Uzki Capturada. Se esclarece una situación nueva.

Misa y Claudia se acercaban a la entrada principal de la Prometheus. Pero dada la cantidad de transeúntes, les resultaba difícil continuar con un vehículo. Ella desciende y sigue a pie, esprintando. Claudia se baja. -¡Espera Misa!.

-¡No hay tiempo Claudia!. Cuando puedas me alcanzas.

Inmediaciones de la Prometheus.

Ingresar no fue problema. Nadie se puso a preguntar con respecto a Uzki. Oficiales que se encontraban alli, a lo sumo ma vieron pero tranquilamente, pudieron confundirla con una ingeniera del área operativa de mantenimiento o soporte vital.

Se acercaban a uno de los tantos VF-1 estacionados allí. -Necesito uno en el que podramos viajar juntos.

Hikaru sabía perfectamente que existía una variante de Valkiria que contenía dos butacas. Una serie D fabricada por Stonewell/Bellcom destinada para uso de entrenamiento.

Pero en ésta ocasión, poseía armas. El "anaranjado" como le llamaban los pilotos de forma vulgar, se encontraba aparcado mas lejos a comparación de los que se usaban usualmente para patrullaje y batalla. Ambos se acercan a él. -Este es.

-Ok. Ábrelo.

Hikaru ingresa un codigo en un panel, ubicado en el VF. Eso le permitía a los pilotos acceder a él. El anaranjado poseía una única clave que debía recordarse, la cuál se le había asignado a todos los pilotos de escuadrón. En caso de catástrofe, el anaranjado sería una última esperanza para protegerse en caso de un ataque masivo a falta de aeronaves.

Al ingresar el código, se abre las escotillas.

-Listo. Necesitamos unas escalinatas para poder ingresar y unos trajes. Allí en el casillero.-Apuntando hacía una dirección.-Debemos hacernos de los trajes.

-Yo ya tengo el mío.-Uzki se remanga uno de sus brazos y toca un boton ubicado en un brazalete. Su ropas se despojan del cuerpo. Un traje de latex, cubre automáticamente e inmediatamente todo su cuerpo. Era de color negro, remarcando sus curvas.

Fue casi por arte de magia. Hikaru se sorprendía por lo maravilloso que era la tecnología Meltradi, orientada a la vestimenta de los pilotos. -Sorprendente. A mí me tomará unos cinco minutos en ponerme el traje. Para tu información, tengo que desnudarme.

-Hazlo. No me molestaría verte así.-Le dice en una tonada sensual, pero sin dejar de apuntarle con su revólver.

Hikaru procedía a desvestirse y colocarse su traje de piloto.

Inmediaciones del hangar.

Misa estaba cada vez más cerca. En sigilo, se acercaba lentamente entre los VF aparcados allí. Como si fuera poco, poseía una Beretta cargada. Nadie se encontraba allí. Claudia hacia guardia y estaba organizando un equipo de infantería, para acudir luego.

Ella desconocía si tomarían el VF de la serie D. Pero intuía que podría ser posible. Ve al anaranjado de lejos, pero aún fuera de su vista, Uzki y Hikaru. Se acerca un poco más, hasta que la ve. De espaldas. Apuntandole a la nada. Desde aquella ubicación, solo podia verla. Pero no a quien le apuntaba. Suponía que Hikaru estaba haciendo algo. Que posiblemente era él al que le apuntaban.

"-Te tengo. ¿Ahora como haré mi presentación?".

Hikaru se colocaba sus guantes, tomaba el casco y se lo colocaba en su cabeza. Él da ls vuelta y observa a Uzki. -¿No necesitas un casco?.

-No. ¡Ve!. Vamos.

Ella lo toma del brazo. Era la oportunidad perfecta. Misa ve a Hikaru. Se acerca esprintando desde unos metros y pega la voz de alto.

-¡QUIETOS!.

Uzki observa a Misa. Emite una pequeña carcajada. -Vaya vaya. Miren nada más quién apareció.

-¡No bromeés conmigo!.

-Misa. No hagas locuras. Puede matarme.

-Hazle caso a tu novio. Él me ayudará a salir de ésta nave. Y por si no lo sabías.-Ella aprieta unos botones en su brazalete.-Puedo destruir la Haygolkon con solo apretar éste botón.

-Eso es mentira.-La desafía ella apuntandole con su revólver.

-¿Quieres probarme?. Escucha. Creo que no has entendido. He trabajado en la reconstrucción de de la Haygolkon. He puesto en sitios claves, explosivos de origen Zentraedi. De un material indetectable para ustedes. Un material desconocido, que es de alta volatilidad. Aprieto éste botón y no tengo problema de hacerla estallar. Las órdenes de mi líder Moruk, fueron bien claras. Si no puedo hacerme con ella y no puedo escapar, la destruyo. Si escapo, volveremos con todo nuestro arsenal y la capturaremos a toda costa. Tú eliges. Pero me debo llevar a tu novio.

Misa pensaba. No podía arriesgarse.

-Misa. Hazle caso. Yo estaré bien.

-Hazle caso Comandante. No lo lastimaré. Pero. -Ella le acariciaba por detrás sus pectorales y le lamía el cuello con su lengua.-No dudaré en aprovechar mi trofeo.

Misa mordía sus labios superiores con sus dientes en señal de bronca y se acercaba con un paso. Pero Uzki le apunta con su revolver. -¡Hasta ahí nomas!. ¡No te muevas!.

-Misa. Tranquila. Tu puedes. Dejanos ir. Estaré bien. Tendrán tiempo de organizar una operación de rescate.

Sumida en la bronca y desesperación, baja su revólver. -Esto no quedará así maldita.-Le respondía ella entre dientes.

-Si. Como no. Solo mantente lejos. ¿Quieres?.-Le responde Uzki con burla. -¡Vamos!. Arriba.-Le indica a Hikaru para que acomode la escalinata.

Misa toma una decisión osada. Seguramente Hikaru lo comprendería. Pero se arriesgaría con tal de que ninguno escape de la nave. Con sangre fría y un poco a raíz por sus enzimas, se acerca a ellos. Enceguecida estaba dispuesta a cualquier cosa para evitar que Uzki escape.

-¡Quédate ahí!. ¡Te dispararé!. ¡Alto!.

Uzki le dispara, Misa recibe la bala en su hombro. Ésta se retuerce de dolor, pero permanece en pie. Le dispara a Uzki pero las balas rebotaban en su cuerpo de latex. Esos pocos segundos fueron ideales para Hikaru. Aprovecha la oportunidad y forcejea con ella, para arrebatarle su arma. Pero lamentablemente, recibe un disparo. En su cabeza. Hikaru cae al suelo inconsciente. Misa trata de procesar la situación y se enloquece. La toma del cuello con una fuerza descomunal y la lanza a Uzki por el aire. Ésta cae al suelo a pocos metros de ellos.

Misa ve a su amado en el suelo sangrando e inconsciente. Se arrodilla y le habla desesperada. -¡Hikaru!.

Milagrosamente él se despierta. La bala sale de su cabeza y su herida se cierra. -¿Misa?.

El brazo de ella también se había curado. La bala se desprendió y su herida también se curó.

Él se reincorpora. -¿Qué es todo esto?.

-Las enzimas. Deben ser las enzimas Hikaru.

-¡Aún no he acabado con ustedes mierdas!.-Gritaba Uzki.

Misa se pone de pie. Se acerca a Uzki inmediatamente y le da un golpe en su rostro. Ésta cae al suelo desmayada. -Creo que he acabado contigo.

Hikaru se acerca a ella. -¿La mataste?.

-No. Solo la he dejado inconsciente.

Ambos se funden en un abrazo. -Estaba preocupada por ti.

-Lo mismo digo.-Le responde él. -¡Max!.

-¿Qué sucede?.-Le pregunta Misa.

Hikaru se acordó que su amigo fue herido por Uzki. -¡Debo ir a buscarlo!. Uzki le dió un tiro.

-Espera. Antes, ato a éste adefecio.

Misa consigue unos cables que se utilizan para realizar mantenimiento en los VF. Le ata sus piernas y brazos. De paso observa el brazalete detalladamente. Si eso activaba podría destruir la nave. Por si las dudas se lo quita. Pero al hacerlo, Uzki se despierta. Se desprende de los cables y le da un puñetazo violento a Misa. Ésta cae al suelo.

-¡Misa!.

Uzki se reincorpora. Saca un sable y le cambia su forma, transformándolo en una Katana.

-No me obligues a matarte definitivamente Ichijo.

-Espera. Te ayudaré. Pero no le hagas daño a Misa. ¡Por favor!.

Misa se despierta y le da una patada por la espalda. Su fuerza era tan fuerte como la de Uzki. Estaban a la par. Uzki se reincorpora nuevamente. -Debía haberte roto el cuello cuando estabas inconsciente. Ésta vez no tendré piedad sobre ti.-Le recrimina Uzki a Misa.

Ella sonriente estaba lista para una contienda. -Acabaré contigo de una buena vez.

-Eso ya lo veremos.

Hikaru se mete en el medio. -¡Basta!. Las dos. Terminen esto. Uzki. Por favor. No hagas ésto. No corresponde. Puedes cambiar. ¡Hazlo!. No seas tan testaruda.

Uzki estaba confundida ante aquella actitud de Hikaru de meterse en medio de las dos. -¿¡Qué quieres!?. ¿¡Qué lograrás con esto!?. ¡No puedes hacerlo!. ¿Tienes miedo de fracasar?. ¿De no volver?. ¿De dejarnos en la desperación?. Me caías bien.

-¿Ah?.-Ella se impresionaba ante aquellas palabras.

-Me ayudaste Uzki. Nos ayudaste. A ambos. Nos diste una posible cura que mide nuestras conductas en base a las enzimas. Debo agradecerte lo que has hecho por nosotros.

"-Buen trabajo Hikaru. Sigue hablándole. Baja la guardia". Pensaba Misa. Si él continuaba así, podría convencerla.

-Escucha. Yo se que en el fondo, te sientes insegura. Que tienes miedo. -Él se acercaba a ella a pasos lentos. Quería calmarla. Su objetivo era que no pelease. -Anda Uzki. Por favor. Tú no eras así. ¿Por qué tenías tanto interés en protegerme?. ¿Por qué querías defenderme?. ¿A caso no recuerdas que ejercías la abogacía?. ¿Ya te olvidaste de tu antigua vida?.

Ella no sabía que decir. En el fondo Uzki gustaba de Hikaru. Le parecía guapo. Jamás se imaginó que alguien pudiera enamorarla. -Uzki. Ven. Tranquila. Dame un abrazo.-Hikaru le abría sus brazos para recibirla. Ella tambaleaba. Sus lágrimas empezaban a brotar por sus ojos. Bajó la guardia. Misa estaba preparada por cualquier cambio de ánimo.

Uzki se acerca a él. Hikaru lentamente la abrazaba. Y ella se echaba a llorar. Se arrodilla junto a él.

Misa sonreía levemente. "-Bien Hikaru. Lo lograste. La has calmado."

De la nada aparecieron miembros de infantería con fusiles. Apuntaban directo a Uzki. También estaban Claudia y Roy.

-¡No disparen!.-Gritaba Roy.

Hikaru rompe el abrazo con Uzki. Le acaricia su mejilla. -¿Estas mejor?.

Pero ella automáticamente, dejándose llevar por sus sentimientos. Le encaja un beso a sus labios. Todos allí presentes se asombraban. Misa estaba celosa. Se acerca a ambos. -¡Bueno!. Listo. ¡Ya está!. ¡Fue suficiente!.-Le decía en malos términos pero sin llegar a un brote de locura. La aleja de él.

-Lo...siento...-Decía ella arrepentida.

Un oficial se acerca a ella y le pone unas esposas.

-¡Esperen!. Sean delicados.-Les indica Misa. -Llevensela a mi despacho. Quiero interrogarla personalmente.

-Misa.-Le hablaba Hikaru.

Ella se acerca a él. -Descuida. Estará bien. Yo me encargo. Necesito sacarle algo de información.

-Espero que no te hayas sentido celosa por lo de recién.

-Bueno...no me esperaba una reacción de ése tipo, por parte de ella. Pero es valiosa. Ella conoce al SDF-1 como era antes. Puede brindarnos información relevante del funcionamiento de la nave.

-¿Quieres que participe?.

-No. Prefiero hacerlo con Claudia. Estando tu presente, no se concentraría. Ya hemos tenido mucha acción.

-Ja. Estas celosa.

Ella le hacía una mueca. -No fastidies Hikaru.-Le sonríe ella.

-Iré a ver a Max. Seguro lo deben estar atendiendo en el hospital.

-Ok. Ve.

Ambos se separan. Misa se dirigía a su despacho, junto a Claudia y Uzki, siendo custodiada por miembros de infantería. Al llegar, fue ubicada en una silla. Claudia y Misa se aseguraron de cerrar la puerta del despacho con llave.

Luego de eso se ubican del otro lado del escritorio. Misa se sienta en su sillon, Claudia estaba a su lado. Recibe un llamado del Capitán Global.

-¿Hayase Kun?.

-Capitan. La hemos capturado. Está conmigo y con Claudia, en mi despacho. Creo que es conveniente empezar el interrogatorio ahora. ¿No le parece?.

Desde el otro lado de la línea, Bruno hacía un silencio. Estaba analizando lo dicho por Misa.

-Mmm. Tienes razón. Aguarda. Espérame allí. Tenla retenida y no empieces el interrogatorio hasta cuando yo llegue.

-Entendido.

Al cortar la comunicación, Uzki no decía ni una palabra. Misa y Claudia empezaban a conversar entre ellas.

-¿Qué dices?.-Le susurra Claudia.

-No se.-Ella observaba a Uzki, con la cabeza hacia abajo. Parecía estar afectada por la reacción de Hikaru. Él le causó un sentimiento de que valdría la pena luchar por algo en éste mundo. Y eso sería el amor hacía Hikaru. Se enamoró de él. -Creo que es mucha presión para ella.

-¿Qué necesitas preguntarle?.

-Sobre el SDF-1. Cómo era antes de que se estrellara en La Tierra.

-¿Qué mas necesitamos Misa?. Creo que deberíamos concentrarnos en la llegada del Zentraedi a nuestra nave.

-No sabemos casi nada de ellos. Ni siquiera de las mismas Meltradis. Tal vez si me pongo razonable con ella, pueda contarme un poco mas al respecto.

Claudia hacía una pausa. Pensaba en lo dicho por ella. En parte un poco de razón tiene.

Global se aparece. Detrás de la puerta, toca antes de ingresar. Misa sin apartarle la vista a Claudia abre la puerta. Bruno ingresa solo.

Estaban los tres allí y Uzki. Él observa que Misa tiene sangre y un hoyo en su camisa en la parte del hombro. -¿No deberías ir a curarte?.

-Ya lo estoy Capitán. Después le explico. Igual iré a verlo a Lang cuando termine aquí. Le avisaré también a Hikaru, ya que él recibió un disparo en la cabeza y también se curó enseguida. Creo que las enzimas tienen algo que ver.

Ambos se ponen del otro lado del escritorio. -Ok Uzki. Dinos. ¿Qué sabes de la Haygolkon?.

Uzki levanta su cabeza. Miraba a los tres allí presentes. En el medio Global. A sus costados, Misa y Claudia. Esperando a que dijera algo congruente.

Ella se seca sus lágrimas. Global notó eso.

-Uzki.

Él de forma mas agradable y conciliador , toma asiento. -Escucha. Sé que han sucedido situaciones difíciles. No se te juzgará por tus actos. Eres prisionera de guerra. Nosotros tenemos nuestras propias reglas y no solemos castigar a los prisioneros. Hemos cometido atrocidades en el pasado, pero aprendimos mucho después de eso. Solo queremos sobrevivir, pero para eso necesitamos tu ayuda y la de tus enemigos. Los Zentraedis. Sé que hay una facción que no quiere atacarnos por diversos motivos. Ustedes creo que también estan pasando por la misma situación. Eso creo. No estoy seguro. Solo hago suposiciones.

-No es tan así.-Le responde ella un poco preocupada.

-¿A qué te refieres?.-Le pregunta Misa.

-Moruk está indecisa con respecto a la Haygolkon y a la Jolgota. Verán. Con respecto a los que le conté en primera instancia, hubo algunos detalles que decidí omitir. Pero ahora creo que estoy en condiciones de poder esclarecer.

-Somos todos oídos aquí. Te escuchamos.

Flasback de Uzki. 12-03-2001. Artaria del Sur. Isla Macross.

Frente a la calle principal, Uzki habitaba en un apartamento de dimensiones adecuadas para sus necesidades. Debajo de su cama, se encontraba un ordenador.

Servía especialmente para enviar mensajes decifrados a la flota de Moruk cuando sea necesario. En éste caso, ella debía enviar un mensaje a la flota. Pero con un código de confidencialidad, que permitía que solamente la lider supremo de las Meltran pudiese recibirlo e interpretarlo.

Uzki fue la única Meltran infiltrada durante toda la reconstrucción del SDF-1. Ella participó y se había efectuado una identidad nueva. Fue un trabajo muy meticuloso. Tan meticuloso, que ningún humano se dió cuenta de aquella operación.

Sentada en la cama, enviaba el mensaje en clave. Se trataba de un descubrimiento que le llamó mucho la atención. La confundía. Le generaba admiración pero a la vez temor. Temor de la forma en que lo interpretaría su gran líder.

En una sociedad con verticalismo, orientada simplemente a la guerra y sin objeción a discutir una postura frente a un superior directo, no poseía las chances de discutir. Pensó varias noches sobre aquello. ¿Ponerse en contra de Moruk?. ¿Negarle algún punto de vista?.

Serían vientos de cambio. Como les había sucedido a los humanos. Ya habían pasado casi dos años desde que la Haygolkon se estrelló en La Tierra y algunos países se recuperaban aún de los efectos del cataclismo, causados por el reingreso a la atmósfera de la misma.

La respuesta tardaría unas horas. Le generó un sentimiento de ansiedad. Apaga el ordenador y lo guarda bajo su cama nuevamente.

Escuchó a alguien tocar la puerta. No estaba vestida para la ocasión de recibir visitas. Así que se pone slgo mas o menos decente.

-¿Si?.-Pregunta en la puerta. Ya que ésta no poseía ojo de buey.

-Soy Derek.

Ella abre la puerta. Derek Olson, su antigüo compañero de esrudio en la academia militar de derecho estaba allí. Derek y Laura eran muy amigos. -Oh. Hola Derek. ¿Qué te trae por aquí?. Pasa.

Derek jamas tuvo sentimientos hacia Uzki ni ella tampoco hacia él. Era uno de los pocos humanos a los que admiraba y respetaba. Ella se hizo una excepción con él. Compartían mucho tiempo juntos. Pero más allá de todo, jamás ella ha echado a perder sus planes.

Cada vez que compartía tiempo con Derek, ella se transformaba. Cambiaba completamente su forma de ser, adecuándose a él.

-¿Quieres beber algo?.-Le dice ella.

-No gracias. Tan solo quería pasar tiempo contigo. Hace rato que no vienes a la base. ¿Te sientes bien?. Me he enterado que estás bajo licencia.

Uzki había mentido con respecto a su licencia. Habia simulado que tenía una gripe. En las inmediaciones donde se reconstruía el SDF-1, las medidas de seguridad eran muy estrictas. Inclusive con enfermedades. ¿El motivo de aquella actitud?.

Debia desarrollar los explosivos de origen Zentraedi para depositarlos en sitios claves de la nave. Y para eso necesitaba tiempo libre. Pero algo había salido como no planeaba. Uno de los elementos químicos clave del detonador, se había drenado en su piel causándole un envenenamiento tardío. Debía hacer reposo y beber un antibiótico que contrarestraria los efectos.

Se hizo pasar por una leve gripe.