Contuvo el aliento, sintiendo como el suyo recorría su nuca con lentitud, logrando que todo su cuerpo temblase al percibirla tan cerca suyo. Abrió los ojos bajo el agua, escuchando como la puerta cerraba tras de ella de nuevo.

Sus manos en sus caderas, perfilando con sus dedos su piel con suma delicadeza, llamando su atención por completo; giró su rostro lo suficiente como para poder observarla de soslayo mirando su espalda, procurando que todo su autocontrol sirviese para algo, pero era difícil cuando ella estaba tan cerca suyo, a tan solo unos centímetros.

Era difícil no caer rendida ante sus encantos, o ante esa sonrisa que se formaba en su rostro cuando se sentía intimidada por ella misma; poco importaba que siempre cediese, o que dejase su carácter fuerte para hacerla entender que estaba dispuesta a todo por ella. Y ese era un encanto más de Marley Rose, que se apoyó un poco sobre la mampara del baño, analizando con lentitud el cuerpo de la ex animadora.

Kitty rodó los ojos, sonriendo un poco para después girarse, encontrándose cara a cara con la castaña. El silencio podía reinar en esa habitación, pero las palabras se escapaban con tan solo miradas entre ellas.

Escenas del pasado que viajaban en sus mentes, sentimientos que se transmitían desde el otro lado de la cuerda; una cuerda que unía el corazón de las dos, consiguiendo que uno de estos sangrase si esta se tensaba, si llegaba el momento en el que parecía que se iba a romper.

Era como quebrar un hueso de la columna vertebral, crear una fisura en la base de un pilar; tan frágil que podía llegar a destruir muchas cosas, monumentos importantes, momentos relevantes. Aquellos que nunca desaparecerían, que la nada nunca podría con algo tan intenso y profundo como podía ser lo que ambas sentían la una hacia la otra.

A veces, la rubia pensaba que todo aquello no podía ser real, ni existir siquiera; otras, en cambio, se daba cuenta que sí que existía todo aquello, pero dudaba que fuese una realidad acertada; un algo que fuese veraz, como si el mundo estuviese mintiéndole para lograr que su felicidad rozase el cielo. Y, finalmente, se encontraba a veces con que, en verdad, creía que eso existía y era real. Que Marley era tan real como lo eran sus ideas, sus sentimientos, y sus creencias.

Habían tantas cosas que podían no parecer reales, y a la vez, serlo, que la rubia se quedaba hasta altas horas de la noche sospesándolo, acariciando la silueta desnuda de su novia con cariño, con ternura; a veces con maldad, despertándola para que empezase a aumentar ese calor que se concentraba en su cuerpo sin tan siquiera hacer nada la castaña. Y a la ex animadora le gustaban esas noches, porque de cualquier manera, se daba cuenta de lo mucho que la quería.

Podía sonar un poco cursi, cualquiera lo admitiría y entendería, pero eso no quitaba que ella se encontrase bien consigo misma, disfrutando del amor que le profesaba la cantante cuando estaban a solas. Era vivir distintos momentos, disfrutar del tiempo que pasaban juntas y asegurarse que nada pudiese con lo que sentían la una por la otra; y podía resultar algo difícil, pero después de tres años, Kitty era consciente de que lo que sentía por Marley no era ninguna tontería. Y la castaña sabía a la perfección lo que necesitaba a la pequeña para poder sobrevivir a ese mundo que se le antojaba cruel y difícil; y puede que Kitty fuese algo cruel y difícil, pero seguía siendo algo que merecía la pena.

Los ojos de la rubia se deslizaron por el cuerpo desnudo de su novia. Había una ligera diferencia entre la desnudez de ambas, y era que la pequeña estaba completamente mojada por las gotas de agua que recorrían el cuerpo, al contrario que la figura de la castaña, seca. Podía percatarse de la forma redondeada de sus senos, pequeños y bien torneados, al contrario que los suyos, que aunque estaban bien formados, eran algo más grandes, cosa que a Marley le encantaba, por supuesto.

Esta última era más alta que la pequeña, y eso no había cambiado en el tiempo que ya había pasado. Eran mujeres de diecinueve años con una larga vida por delante, pero conscientes de que la iban a pasar juntas. Marley dio un paso hacia adelante, ladeando la cabeza y clavando sus pupilas azules en el rostro de su novia, que alzó las cejas para dar a entender que cuestionaba qué iba a hacer. Y daba igual que supiese que iba a pasar; siempre le gustaba hacerse la desentendida para, después, tomar el control.

―Te he echado de menos…―susurró entonces con suavidad Marley, mirándola de esa manera que lograba dejar inerme a la rubia; ¿y cómo no hacerlo con ese toque tan inocente suyo?

La aludida rio entre dientes, fijando sus ojos verdes sobre los azules de la chica, atrayéndola por las caderas, pegando su cuerpo mojado al suyo, logrando que un escalofrío recorriese a la más alta al sentir su piel, empapada, tomando contacto con la suya. Y lo que empezó como un roce frío entre pieles, se caldeó en tan solo unos segundos, consiguiendo que las manos de la más pequeña se deslizasen por la espalda de la más alta, sonsacando un suave gemido que llegó a escuchar Wilde, esbozando entonces una sonrisa.

― ¿Mucho de menos? ―Inquirió con tono jocoso y sugestivo, mordiendo el lóbulo de la oreja de su chica, aspirando su aroma mientras procuraba que sus dedos recorriesen la línea de la espalda.

Marley arqueó esta, soltando un suspiro a la vez que dejaba paso a que la rubia besase su cuello con lentitud, dejando de vez en cuando algún pequeño mordisco, sobresaltando a la otra, que no podía evitar que la excitación se apoderase de ella por completo, soltando un gemido del puro placer que era sentir como las manos de su novia recorrían la piel con lentitud, toqueteando cada parte con las yemas de sus dedos, juguetones. Se apartó lo justo como para lograr que sus brazos rodeasen el cuello de la rubia, que sonrió de lado, dejando una especie de mueca plasmada en su rostro que dejó a Marley sin respiración.

―Muchísimo…―murmuró, ensimismada en los rasgos perfectos de la animadora, que soltó una pequeña risita ante la satisfacción que sentía al provocar tales efectos en la cantante.

― ¿Cómo de mucho? ―Instó a saber, dispuesta a hacerle el amor cuando se dijese. La castaña sonrió, divertida.

―Hasta el infinito y más allá.

Cuando pronunció aquellas palabras, su boca fue avasallada por la de la menor, que la atrajo con más fuerza hacia ella, profundizando el beso con pasión, sujetando su cuello con su mano, impidiendo que se pudiese escapar de su lado; esta no tenía esas intenciones, acariciando los costados de su cuerpo, entreteniéndose por la zona de las caderas, percibiendo como el pulso de Kitty se aceleraba por segundos, aumentando el calor en el cuerpo de la castaña.

― ¿Sabes que me pones como el primer día, Rose? ―Murmuró sobre sus labios, impidiendo que contestase a la pregunta, mordiendo el labio inferior con sus dientes, afilados―Cómo me excitas, joder.

Marley rio entre dientes, sujetando su rostro para que el beso no se rompiese de nuevo, sintiendo como el agua caía ya por su rostro, cerrando los párpados y centrándose en esa caricia, colocando su pierna derecha entre las de su novia, rozando su pelvis con cuidado, provocándola así. Esta dejó escapar un gemido, conteniendo las ganas de abalanzarse. A veces le resultaba imposible contenerse cuando la tenía tan cerca, y en el fondo, la sentía tan lejos cuando era ella la que controlaba ese juego, la que mandaba, la que marcaba esas reglas que la enloquecían por completo.

Y cuando era ella la que al final tomaba las riendas de aquello que la hacía sentirse tan vulnerable entre las manos de Rose, todo se volvía en un juego más peligroso; uno en el que las dos se llegaban a quemar del ardor que se apoderaba de sus respectivos cuerpos. Kitty apartó su rostro para romper el beso, clavando sus ojos en cara rasgo de Marley, deslizando sus manos hasta su trasero, acariciándolo suavemente, con esa lentitud que tan bien le quedaba a ella.

La castaña ahogó el gemido que amenazaba con escapar de su garganta mordiéndose el labio inferior; deslizó su mano por el abdomen de la rubia, en ese poco espacio que quedaba entre las dos figuras. Llegó al pecho, tomando uno de ellos y acariciando el pezón con suavidad y lentitud, a sabiendas de lo mucho que calentaba a su novia. Esta se removió, inquieta, perdida en esos roces de los dedos de la más alta con su seno, acariciando la piel de este como si la vida le fuese en ello. Sujetó su cuello con su mano, atrayéndola de nuevo para fundirse en uno de esos besos que tanto la encantaban. A ella, y a Marley, por supuesto.

―Deberíamos ir saliendo…―murmuró una excitada Kitty, sintiendo aún como la mano de Marley jugaba con su pezón, acariciando la areola con ese encanto que ella poseía.

―Espera…Que aún te tienes que aclarar―señaló Marley―; por ejemplo, aquí―colocó su mano por encima del pecho, acariciando la línea que se marcaba―, o aquí―deslizó su mano por el abdomen de nuevo, realizando pequeños círculos alrededor del ombligo―, o aquí―terminó, colocando su mano en su sexo, rozando la zona superficial mientras se separaba con una sonrisa en su rostro, juguetona―. ¿Nos vamos?

― ¡Ven aquí! ―Gruñó Kitty, tirando del cuerpo de su novia para volver a sentirla cerca― Tú también tienes que terminar la ducha, ya que te has metido…

Cogió un poco de jabón empezando a enjabonar los pechos de la más alta con picardía, dejando pequeños pellizcos que lograban que la otra se excitase todavía más, empezando a acorralar a la rubia contra la pared. Empezó a besar la mandíbula con sumo cuidado, escuchando de nuevo los gemidos de Kitty, que seguía enjabonando su cuerpo con la esponja, terminando finalmente sobre su pelvis, despertando los instintos de la cantante.

―Kitty…―dejó escapar, perdida ya en el cuello de la rubia, que seguían manteniendo la compostura, escuchando casi impasible los jadeos que se escapaban de su novia―Dios, por favor…―pidió, quitándole la esponja e instando a su mano que le acariciase sin reparo alguno―Hazme el amor de una maldita vez.

La rubia se hizo derogar, como siempre le gustaba hacer, toqueteando superficialmente el clítoris, sin llegar a profundizar la caricia, consciente de lo frustrada que se debía estar sintiendo la castaña ante esa indecisión que estaba mostrando; pero era la forma de marcar las distancias, de dejar claro que era ella la que decidía cuando y donde. Y muy en el fondo, eso era lo que más excitaba a Marley; esa firmeza que su chica mostraba. No es que le gustase ser la sumisa, pero el carácter fuerte de la rubia era uno de esos factores que lograban que llegase al orgasmo con suma facilidad. Sin lugar a dudas, eran una pareja llamativa y polémica.

― ¿Qué decías que te haga, Rose? ―Inquirió con diversión, empujándola para ser ella la que arrinconase a su chica en la pared de la ducha, sintiendo como el agua recorría el cuerpo de las dos.

―Hazme el amor…―susurró tan bajo que casi no se le podía escuchar, pero la rubia era avispada para enterarse de esos detalles.

―No te he oído…―jugueteó con sus dedos de nuevo, logrando que el cuerpo de su novia se estremeciese, clavando al final sus ojos azules en los verdes de la animadora.

―Hazme el amor―repitió de nuevo, soltando un estruendoso gemido que se llegó a escuchar en toda la habitación, y Kitty casi podía jurar que se había escuchado desde el otro lado de la calle.

Sus bocas volvieron a colisionar como tantas otras veces, introduciendo la rubia uno de sus dedos en el interior de la más alta, acariciando el clítoris con cierto entusiasmo. Marley cerró los párpados, aferrando sus manos a la espalda de la menor, clavando sus uñas en su piel, abriendo sus piernas para dejar un mejor paso a sus movimientos. La rubia se aferró a sus caderas, luchando su lengua contra la de la otra, esperando a vencer esa batalla que se presentaba entre las dos. Cuando quiso darse cuenta, había introducido ya otro dedo en el interior de la castaña, acelerando el movimiento para lograr provocar una reacción en el cuerpo de su novia.

― ¿Así? ―Inquiere con su voz tomada por la excitación de sentir que las uñas de su novia se aferraban a su espalda― ¿Quieres más, Rose?

―Oh, Dios… ¡Quiero más! ―Pide con necesidad la aludida, besando la boca de su novia con desesperación, saboreando los labios de la pequeña con cierto aceleramiento en sus acciones― ¡Kitty! ―Bramó al percatarse de cómo los dedos de la rubia se adentraban dentro de ella, acelerando el ritmo y acariciando su clítoris con más fuerza, sintiendo que estaba a punto de llegar al orgasmo.

―Repítelo, Marley―pidió con más suavidad Wilde, escondiendo su rostro en su cuello, rozando este con su nariz, prolongando el momento de placer―. Vuelve a decirlo, Marley…Por favor―exigió, regulando su respiración―; vuelve a decir que quieres más―aclaró con tono severo, escuchando como latía el corazón de su chica.

―Quiero más―susurró sobre su oído, mordiendo después el lóbulo de su oreja, abriendo más las piernas―Kitty…―apartó su rostro, besando sus labios para poder ahogar un gemido. Había extrañado el poder besarla de esa manera, y eso que lo había hecho hacía solamente dos días; pero que Kitty se marchase durante un fin de semana con su madre no era algo a lo que se terminaba de acostumbrar la cantante.

―Te quiero…―susurró sobre sus labios la rubia, profundizando más sus movimientos circulares sobre el clítoris, tragando saliva e intentando calmar su respiración acelerada, apoyando su frente finalmente sobre su hombro, empujando sus dedos con más fuerza.

Marley suspiró con profundidad, llegando al orgasmo en cuestión de segundos; se dejó apoyar sobre la pared, sintiendo como Kitty sacaba sus dedos de su interior, lamiéndolos después con lentitud, clavando sus ojos con firmeza sobre los de la más alta, que respiraba pausadamente, procurando controlar la convulsión de todo su cuerpo; a veces le costaba más de lo normal recuperarse, temblando sus piernas cuando la rubia apartaba su mano de la zona, dejándola sin ese contacto tan ansiado y deseado.

―Kitty…

―Qué bien sabes―habló, sonriendo al ser consciente de lo mucho que la estaba provocando―. Sabes tan jodidamente bien…

La aludida se quedó apoyada en la pared sin apartar su vista de las pupilas de su chica, la que seguía lamiendo sus propios dedos, saboreando a su chica con cierta satisfacción patente en el gesto de su rostro; era difícil contenerse cuando la animadora la provocaba de ese modo, con tal seducción que, a veces, perdía ella el control, y eso que Marley era conocida por su paciencia y pasividad. Pero Wilde despertaba instintos que ni siquiera ella era capaz de callar o dejar a un lado.

― ¿Estás bien? ―Quiso saber la animadora cuando se percató de que la castaña seguía intentando recuperar el aliento― ¿Necesitas que te ayude? ―Marley asintió― ¿Cariño?

―Quiero comprobar lo bien que sabes tú…

Y con ese tipo de frases, era cuando Kitty soltaba una sonora carcajada que solía ser callada por un beso de la otra, intentando hacerle ver que hablaba completamente en serio; y la rubia, por mucho que lo negase, era consciente de que su chica no podía hablar más en serio en toda su vida. Cuando quiso darse cuenta, era ella la que estaba saboreando todo aquello, viviéndolo, disfrutándolo.

―Me encantan estas duchas contigo…―susurró Kitty entre las distintas caricias que le proporcionaba la castaña, que solo se veía capaz de esbozar una sonrisa mientras acariciaba la espalda de la rubia con una de sus manos.

―Kitty…

― ¿Sí?

―Yo también te quiero―declaró, apartándose un poco mientras se quedaba sin aire, apoyando su frente sobre la de la rubia; cerró los ojos, disfrutando de la tranquilidad que surgía en ese mismo instante.

Una sonrisa se formó en los labios de la aludida, que acarició el hombro de Marley, deslizando su mano por su brazo para llegar a su cadera, empezando ya a respirar tranquilamente mientras fijaba su vista en el rostro de Rose, analizando cada uno de sus rasgos. Sus ojos azules, de un tamaño intermedio. Su nariz, ni muy grande ni muy pequeña. Sus finos labios, y esa línea que se formaba cada vez que sonreía. Su piel, que aparentaba ser perfecta ante sus ojos. Todo aquello que lograba que se sintiese un poco mejor. Era ella. Era Marley Rose; y era completamente suya.

―Lo sé―contestó, segura, esbozando una sonrisa.

Pudo haber un momento en el que dudase de sus sentimientos; pudo existir un instante en el que no creyese que de verdad la quisiese como afirmaba o decía. También pudo dudar de sus propios sentimientos en su momento, cuando no quería admitir que le gustaba o que estaba empezando a sentir algo por ella. Existieron tantos instantes como aquel que casi le parecía imposible estar ahí, a su lado, tres años después.

Si alguien le preguntase sobre si esperaba tener un futuro como aquel, lo hubiese negado; porque sería como aceptar y admitir que algo tan sencillo como todo aquello podía cambiar toda su vida. Era como admitir que toda su vida dependía de una sola persona. Que dependía de ella y de las decisiones que tomase con respecto a su vida.

Porque sería como admitir que no estaba dispuesta a hacer lo que, en su momento, creía que era lo correcto.

Pero Kitty, en ese momento, cuando volvió a sentir que su novia la besaba en la boca con calma, aprendió otra cosa más. Como siempre, aprendiendo algo nuevo a su lado.

Aprendió que, a veces, lo correcto no siempre está bien.


Nota de la autora: Y este es el final.

Antes de nada, quería pedir disculpas seriamente por haber tardado en colgarlo. No me gustar dar explicaciones porque no me gusta excusarme. He tardado y he tardado. Ha sido así, cosa que lamento profundamente. Pero, sin embargo, explicaré que gran parte de mi tardanza ha sido por los exámenes que me quedaban. Ya de paso, contaré que he aprobado, estoy graduada y me estoy preparando para la selectividad. Por eso he estado tan desaparecida. En verdad, ni debería estar actualizando, pero bueno...también quiero añadir que por estas razones, he estado más cansada y no he tenido ganas de mucho (me agobio con estas cosas, qué se le va a hacer) Por eso he estado desaparecida. No por nada malo, solamente por esto xD

Ahora bien, quiero agradeceros a todos el apoyo a esta historia. Es una pareja poco conocida, y seré sincera...empecé la historia por puro entretenimiento, y no tenía mucho preparado...sí la idea, en mi mente, y luego ya la desarrollé en un papel para no perderme a la hora de ir escribiendo. No me esperaba que fuese bien recibida, porque además no soy una persona que escriba perfectamente, que necesita mejorar mucho para lograr expresar lo que quiere expresar. Sin embargo, me ha alegrado comprobar que la historia ha gustado, que ha llegado a profundizar y que espero que haya logrado que todos nos pongamos en las distintas pieles de cada personaje desarrollado en esta historia, y que no todo es blanco o negro.

También el hecho del desarrollo del amor. Sé que es una historia que en apariencia, al ser catalogada "M", quizás se esperaba algo más de desarrollo sexual o algo...Pero lo he catalogado así porque trata temas muy delicados y, en el fondo, en ciertas medidas complejos...Y aunque pueda parecer que soy una persona insensible con el tratamiento (sé que a veces lo puedo aparentar xD), creo que es más mi frialdad ante ello u objetividad. No lo sé. Pero quería escribir un poco de "angts" sin llegar a ser desagradable. Quería hacer mucho, y no sé si lo he conseguido. Se me han quedado muchas cosas por el camino, pero espero poder desarrollarlas en más historias.

Finalmente, os quería agradecer a todos, lectores, este apoyo a la historia. Tanto a los que leen y no dan su opinión como a los que sí lo hacen, aunque siempre se merecen más aplauso los últimos porque muestran sus opiniones, sus gustos, algo que hace que el que escribe sabe que está bien. Es algo que, a mí al menos, me gusta saber. Siempre nos gusta, no voy a mentir :P También agradecer a esas personitas que me mandan mensajes :3 Esas me gustan mucho...muahahaha y a las que me mandan privados preguntando si estoy bien ;) ya contestaré para que sepan que estoy viva y que no he muerto (por ahora xD siempre aparezco) y...creo que no tengo nada más que decir.

Solamente que ha sido un placer leer los comentarios y escribir...y avisar que la historia que tengo, Inolvidable, seguirá el sábado y que el viernes de la siguiente semana voy a publicar un nuevo Karley (por si os interesa saberlo y os apetece leer un poco a estas chicas) ;3

Un besuco, y muchísimas gracias por la oportunidad que habéis dado a esta historia ^^ Espero que nos volvamos a leer prontuco.