N/P (no, no es nota de quien plagio jajaja, es NOTA DE QUIEN PUBICA) No es mi traducción y mucho menos es mi historia. Yo solo me atrevo a publicarla toda vez que muchas nos quedamos con ganas de leerla. Disfrútenla hasta que la bloqueen.

N/T Super emocionada con presentarles mi primer proyecto, espero que les guste, muchísimas gracias a los que me apoyaron, especialmente a Romina Pascaretta que esta desde un principio y me ayudo a betear este capítulo y a Lena por autorizarme a traducir su historia.

N/A: *ADVERTENCIA*: Esta historia va a ser bastante oscura. Trata temas de violación, asesinato, tortura, lenguaje vulgar, y dos almas quebradas. No apto para los corazones débiles. Esta va a ser mi única advertencia.

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a JK Rowling, la trama le pertenece a Lena Phoria y la traducción a Sunset82.

Antes que comiences a leer, no dejes review porque eso puede ser motivo de acoso hacia tu persona, no es necesario que lo hagas, tu disfruta la lectura.

Y por último pero muy, muy importante siempre lee los review que dejaré puesto que ahí informaré cada cuanto la voy a dar de baja, por aquello del bloqueo y las denuncias, así mismo avisaré si alternare con otra cuenta, para que esta historia sigua aquí.

Y repito, no lo escribí yo ni lo traduje yo, porque parece que a muchas no les queda claro.

CAPITULO 50: AQUÍ VIENE EL SOL

N/A: Wow. Eso es todo lo que tengo para decir ante la cantidad de respuesta que recibí por el último capítulo. Sé que debería estar mal que muchos de ustedes estén enojados conmigo, pero no es así. El hecho de que un personaje que creé tocó tanto a tantas personas es en verdad un honor. Después de todo, ese es el objetivo de un escritor ¿verdad? Provocar emoción en nuestros lectores.

Gracias a todos por quedarse conmigo en esta increíble, larga y emocional historia. La cantidad de respuesta positiva que he tenido ha sido sorprendente.

Pero, por desgracia, es el momento para que nuestro viaje termine…

.

Draco seguía acostado mientras una música suave sonaba en sus oídos. Si bien sus manos permanecían firmemente a sus lados, no podía sentir el suelo. Era como si estuviera flotando. Una luz brillante resplandecía detrás de sus parpados, obligándolo a mantenerlos cerrados. Pero luego hubo un click, seguido por un aroma familiar de humo de cigarrillo. Alguien inhalo, luego exhalo lentamente. No estaba solo.

Draco fue lento para abrir sus ojos, por un momento la luz brillante lo estaba cegando. Parpadeo varias veces, sus manos apretadas y de repente agarrando sabanas. Esas no habían estado antes. Draco giro la cabeza y vio un hombre sentado en un alfeizar de la ventana mientras sus ojos miraban a algo más allá del vidrio, pero todo lo que Draco pudo ver era una luz blanca cegadora. Él sonrió.

—Hora de levantarse, amigo.

—Bronson… ¿dónde estamos?

Bronson se encogió de hombros. —Exactamente no lo sé. —Volvió a mirar fuera de la ventana. —Pero seguro que es brillante.

— ¿Qué paso? —pregunto Draco. — ¿Dónde está Hermione?

—Aquí no, gracias a Merlín —contesto Bronson.

De repente, muchas cosas pasaron por la mente de Draco. El Señor Tenebroso. Una guerra. Potter. Un hechizo. Hermione. Y un dolor. Un dolor muy horrible. Draco levanto la mano a su pecho. Nada. No había dolor. No había herida.

—Bronson… ¿dónde estamos? —volvió a preguntar, lágrimas llenando sus ojos mientras miraba desesperado a su amigo.

Bronson se dio vuelta pero no respondió. Sólo tomo otra calada de su cigarrillo.

— ¿Dónde—estamos? —le exigió.

Bronson suspiro. Hizo un gesto hacia el frente. Draco miró, sus lágrimas derramándose cuando lo vio por primera vez. Allí, justo delante de él, había un arco cubierto por un velo negro hecho girones. Elvelo.

— ¡No!

Draco salto de la cama y retrocedió varios pasos.

—He… he estado aquí antes —recordó de repente. —Vi a mi madre aquí. Dijo que no era mi hora. Me prometió que no era mi hora.

Y luego Draco se detuvo. Paralizado. Cerró los ojos y respiro hondo varias veces.

—Bronson… recuerdo porque estoy aquí, pero tú… ¿por qué estás aquí?

Él escucho a Bronson suspirar hondo. —Porque morí, amigo.

La garganta de Draco se sintió como si hubiera sido arrancada. Trago saliva para intentar aliviar la tensión, pero sólo lo empeoro. Su corazón le dolía cuando vio a Bronson con los ojos húmedos. — ¿Cómo?

Bronson se levanto del alfeizar de la ventana. —El padre de Theo me atrapo.

—Pero eso es imposible. Hermione fue a…

—No llego a tiempo. Lo intentó, y también Theo y Quigley, pero el hombre me quería muerto. Aunque está bien. Theo me vengo, y lució bastante sexy cuando lo hizo. —Sonrió.

—No es gracioso —dijo Draco. Desvió la mirada al cigarrillo de Bronson. — ¿Dónde conseguiste eso?

Bronson bajo la mirada y se encogió de hombros. —No lo sé. Sólo pensé que sería lindo tener uno y ¡zas! Ahí estaba. — Lo llevo a sus labios y le dio otra calada. —Oh, dulce nicotina.

— ¿Cómo puedes estar bien con esto? —pregunto Draco, de pronto sintiéndose enojado mientras miraba a Bronson fumar. —No se suponía que esto suceda. Se suponía que lo ibas a lograr. ¡Se suponía que ibas a estar ahí para Hermione cuando muriera! Se suponía que tenías que cuidarla ¡maldito bastardo!

Draco tuvo el impulso de lanzarse hacia adelante y golpearlo, pero sus rodillas se sintieron débiles y colapsaron, sosteniendo los brazos alrededor de su cuerpo y llorando histéricamente cuando pensó en Hermione en algún lugar allí. Sola.

— ¿En verdad esa es tu única preocupación? Te digo que estoy muerto y en todo lo que puedes pensar es cómo no voy a estar allí para alguien que está vivo.

Draco cerró los ojos y lentamente negó con la cabeza. —No, lo… lo siento —lloró. —Siempre estuviste ahí para mí, Bronson. Por años, Quigley y tú fueron los únicos que me mantuvieron cuerdo. Nunca lo dije pero tú… tú eras mi amigo. Eres mi amigo. Nunca quise que murieras. Cada vez que imaginaba mi futuro con Hermione, siempre estuviste ahí. No se suponía que estuvieras aquí. Se suponía que tenía que estar con ella. Se suponía que tenías que ser feliz.

Bronson suspiro. Dio un paso adelante y se arrodillo junto a él. —Draco, estoy bien. Por muy patético que parezca, esas noches que pasamos en tu departamento; tú, Hermione, Theo, Quigs y yo… esosfueron los momentos más felices de mi vida. Mi padre me odiaba. Abuso de mi física y mentalmente, y mi madre no hizo nada al respecto. Pero ustedes cuatro…ustedes fueron lo más cercano que llegue a tener una familia, y no lo cambiaría por nada.

Draco asintió. Las lágrimas seguían cayendo en gran medida de sus ojos cerrados. Una mano suave pero firme toco su hombro.

—Draco… escucha. Dime lo que escuchas.

Manteniendo los ojos cerrados, Draco contuvo sus sollozos y abrió los oídos. Al principio, todo lo que encontró fue un silencio frío y mortal. Pero luego una voz suave y familiar entro a su cabeza.

Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise.

Había dedos tibios entrelazados con los de él.

Vuelve a mí, Draco.

Y luego había labios, suaves y delicados mientras se rozaban con los de él.

Draco levanto la mano inquietante y se los toco. — ¿Qué es esto?

Y luego lo sintió. Un dolor terrible y punzante que ardía en su pecho. Su herida. No lo podía ver pero, de alguna manera, supo que seguía allí.

—Hermione…pue—puedo escucharte. Puedo sentirte. Estoy… estoy vivo. — Sus ojos se abrieron de golpe. — ¡Estoy vivo!

Draco casi se cayó de espalda cuando vio que alguien nuevo estaba de cuclillas delante de él. Alguien tan familiar y hermosa. Ella sonrió.

—Sí, mi hijo —dijo Narcisa cuando extendió la mano y acarició su mejilla. —Te prometo que todavía no es tu hora. No hasta que hayas vivido tu vida como se debe con la persona que te hace feliz.

— ¡Madre! Pero… ¿cómo puedo estar vivo? No vi el velo la última vez que estuve aquí contigo. Estoy más cerca. Lo puedo sentir tirando de mi alma. Quiere que lo atraviese.

—Estás vivo, Draco, pero apenas —dijo una voz profunda arrastrando las palabras.

Draco levanto la mirada para ver a su padre de pie detrás de su madre.

—Tu corazón está débil. Ellos han hecho todo lo posible en la tierra de los vivos. Depende de ti decidir lo que va a suceder después.

— ¿Puedo… puedo regresar? ¿Puedo estar con Hermione?

—Por supuesto que puedes —dijo Narcisa con una sonrisa.

Draco se inclino ante su toque. Sus ojos se volvieron a cerrar mientras comenzaba a sacudir su cabeza lentamente. —No. No puedo regresar. Ya no puedo ser egoísta cuando se trata de ella. Se merece algo mejor que yo. Ella…

— ¡Oh, basta con toda esa mierda!

Draco abrió los ojos y volvió a ver a Bronson sentado sobre el alfeizar de la ventana. Paso saliva. —No la merezco.

— ¿Quién lo dice? —pregunto Bronson.

—Nadie tiene que decir nada —contesto Draco. —He hecho cosas terribles en mi vida. Cosas por la que nunca podre ser perdonado.

— ¿Quiénlo dice? —repitió Bronson.

Narcisa utilizo su mano sobre la mejilla de Draco para hacer que la mire a los ojos una vez más. —Draco, estuviste dispuesto a dar tu vida así ella y todos los demás tengan un mejor futuro. Eres un héroe. Nadie sabe eso más que ella.

—Pero…

—Sin peros —dijo Narcisa severamente. —te has convertido en un gran hombre, Draco Malfoy. Y mereces un gran futuro con la persona que amas.

Draco desvió su mirada a Bronson una vez más. Él ya no tenía un cigarrillo en la mano, pero estaba apoyado en sus codos sobre sus rodillas y sus ojos en el suelo. Levanto la vista y se encontró con la mirada de Draco.

— ¿Qué hay de ti? Me estabas esperando. Puedes regresar y…

Bronson sonrió, pero había poca alegría detrás de la sonrisa. —No, Draco, no puedo. No hay vuelta atrás por la forma en que morí. Sólo estaba esperando aquí para decirte adiós.

Lágrimas silenciosas se derramaron por las mejillas de Draco. —Me sigues llamando así. Draco. Nunca me has llamado así antes.

Bronson volvió a sonreír. Esta vez, su rostro brillando con esa luz que Draco se había acostumbrado. —Sólo porque tú le prohibiste a Quigs y a mí de utilizar tu primer nombre la primera vez que nos conocimos. ¿No te acuerdas?

Draco frunció el ceño. —Vagamente.

Bronson se rio. Pero luego se detuvo. Sus ojos se desviaron hacia el velo. Se humedecieron mientras continuaba mirándolo. —Me están llamando. Mi tiempo se ha acabado.

Narcisa continúo acariciando la mejilla de Draco. —El nuestro también.

Ella y Draco se pusieron de pie lentamente.

—Pero…no quiero que te vayas. —Los ojos de Draco se posaron sobre su padre. —Ninguno de ustedes.

—Tenemos que irnos, hijo —dijo Narcisa, llorando mientras lo abrazaba. —Pero siempre vamos a estar contigo. Y con Hermione.

—Te amo, madre —dijo Draco, regresándole el abrazo.

—Yo también te amo.

Narcisa se obligó a soltarlo, saliendo del camino así Lucius podía dar un paso adelante.

—Volveremos a estar juntos, Draco. Algún día. Cuando finalmente sea tu momento, vamos a estar esperándote.

Draco asintió, sorprendiéndose a sí mismo cuando arrojo los brazos alrededor de su padre, abrazándolo por primera vez en años. Y se sujetó, sin querer soltarlo.

—Lo siento si alguna vez te lastime, hijo.

—Lo sé —dijo Draco. —Y también te perdono.

Lucius sollozo en el oído de Draco antes de apartarse lentamente.

Draco miro por sobre su hombro a Bronson volviendo a estar de pie, mirando nervioso por la ventana. Se acercó y se quedó junto a él.

—Dicen que cuando te despiertas después de caminar por el borde del velo que no recuerdas nada. O, si lo haces, sólo se siente como un sueño lejano. —Bronson respiro hondo. —Pero, por si acaso te acuerdas de eso, aunque sea un poquito, por favor dile a Theo que… —Cerró los ojos y suspiro. —Que siento que no hayamos tenido más tiempo. Para definir qué era lo que teníamos.

—Intentare recordar.

Bronson asintió. Abrió los ojos. —Nunca antes me había enamorado de alguien así. En verdad pensé que él podría ser el indicado. —Agregó con una sonrisa, — ¿Es terrible que casi espero que vuelva a las mujeres? Así no tiene medios para comparar.

Draco se rio. —Para nada. Si Hermione y yo no funcionamos por alguna razón, preferiría que esté con mujeres. En realidad… estaría bien con eso también.

Bronson se encogió. —Ugh. Heterosexuales —.Sus manos se tensaron. Las extendió delante de él, abriéndolas y cerrándolas varias veces. —El llamado se está haciendo más fuerte —. Sus ojos se desviaron sobre el velo, y luego volvieron a Draco. —Mira, Draco, sé que estás enojado con Quigley. Cometió un error, sabe que lo hizo. Por favor no lo rechaces tan fácilmente. Él tenía una de esas buenas familias, la de tipo cariñosa y generosa, y él los perdió a todos. Encontramos a su madre justo después que los Mortífagos atacaron su casa. Ella estaba viva pero apenas, y él le prometió que encontraría Fiona y que la protegería. Es que sólo…no quiero que quede solo.

Draco suspiro hondo. —Lo intentare.

Bronson asintió. Sus ojos húmedos miraron más allá de Draco al velo una vez más. —Me tengo que ir. Sé que probablemente no quieras escucharlo pero…te quiero, Draco.

Draco parpadeo y dejo escapar algunas lágrimas. Estaba sorprendido de lo mucho que le gusto escuchar eso. —Yo también te quiero, Baldric.

Bronson sonrió. —Vete a la mierda.

Él se inclinó adelante y abrazó a Draco brevemente antes de precipitarse hacia el velo. Narcisa y Lucius ya estaban parados a su lado.

Bronson se dio vuelta una última vez y a través de sus lágrimas dijo —Nunca me olvides ¿de acuerdo?

—Imposible.

—¿Y tal vez Hermione y tú pueden ponerle mi nombre a algunos de sus pequeños? Ya que nunca voy a tener la oportunidad de ser el descarado tío Bronson.

Draco sonrió suavemente. —Ya sabes que lo vamos hacer.

Bronson asintió. Giro rápidamente y atravesó el velo negro, desvaneciéndose de la vista de Draco para siempre.

—Te prometemos que vamos a cuidar de él —dijo Narcisa. —Y a los otros que lucharon a tu lado.

—Gracias —dijo Draco.

—Nos vamos a reunir de nuevo, Draco —dijo Lucius. —Del otro lado.

El corazón de Draco se tensó en su pecho cuando vio a sus padres atravesar el velo, entrando a un lugar donde ya no los podría ver, ni los podría alcanzar. Una vez que se fueron, Draco miro por la ventana. La luz cegadora seguía estando pero, esta vez, pudo ver tres figuras borrosas entrando, uniéndose a los otros quienes ya estaban allí esperando. Ernie…Astoria…Goyle…todos estaban allí y parecían estar en paz como nunca antes los había visto.

La figura resplandeciente de Ernie agito la mano. Draco le devolvió el saludo. Y luego la luz blanca los consumió, sacándolos a todos de su vista hacia el más allá. Se extendió hacia el exterior, envolviendo a la sala en la que estaba y desvaneciendo el velo negro completamente.

Draco cerró los ojos y dejo que la luz blanca se envolviera alrededor de él, sacándolo del velo y poniéndolo en un mundo más oscuro. Menos cegador. Y hermoso.

Blackbird fly, Blackbird fly
Into the light of the dark black night.

«Hermione… siempre vas a ser la luz a la que voy a volar…»

La respiración de Draco se hizo más fuerte mientras que sus parpados comenzaron a revolotear. Su cabeza le dolía intensamente y tenía este dolor terrible en el pecho, sin mencionar el dolor que le hacía presión sobre la misma.

Sus ojos se abrieron y el mundo se aclaró lentamente. Su corazón dio un sobresalto cuando quedo cara a cara con un par de ojos amarillos sobre una cabeza anaranjada aplastada.

Crookshanks ronroneó mientras masajeaba su pecho. Bueno, eso explicaba el dolor que presionaba. Hubo un sonido graznando y Draco giro, más que un poco sorprendido de ver al fénix, Fawkes sentado sobre una percha junto a la ventana. Crookshanks le siseo al ave antes de lamer a Draco y reclamarlo como propio.

Él levanto la mano y acarició la cabeza del gato. Luego miro a su otro lado. Theo estaba allí, dormido en una silla y apoyado con una mano mientras Hannah descansaba su cabeza sobre el hombro de él.

—Oye —dijo Draco, pero su voz salió baja y seca. Trago saliva e intento otra vez. —Theo.

Theo se movió y dejo escapar un pequeño bostezo, pero no se despertó.

—¡Theo! —dijo Draco más fuerte.

Theo murmuro algo, dejando caer un poco de baba por la comisura de su boca.

Draco miro alrededor. Había un pequeño oso de peluche en su mesa de luz junto a algunas flores. Lo levanto y se lo arrojo a su amigo dormido.

—¡Theo!

Theo se despertó de golpe con un grito, sorprendiendo tanto a Hannah que se cayó de la silla y aterrizo fuerte en el suelo.

—¿Qué mierda? —dijo Theo, parpadeando algunas veces mientras miraba alrededor de la sala.

—¿Qué está haciendo el Sr. Ornitorrinco en el suelo? —pregunto Hannah, levantando el oso de peluche que Draco había arrojado.

Draco alzó una ceja. —¿Por qué mierda alguien nombraría a un oso Sr. Ornitorrinco?

Tanto Theo como Hannah volvieron a saltar. Se dieron vuelta en la dirección de Draco y lo miraron con ojos sorprendidos.

—Estás… estás despierto —murmuró Theo.

De repente, Hannah se levantó de golpe. — ¡Theo, dale un poco de agua!

Theo se puso de pie y lucho con una jarra sobre una mesa mientras que Hannah corrió hacia la cama. Le entrego a Draco el oso antes de sacar su varita y poner a Crookshanks en el suelo así ella podía pasarla por sobre su pecho. Cuando termino, suspiro aliviada.

—Todo parece estar bien.

Theo fue al otro lado de la cama y le entrego a Draco un vaso de agua. Él se incorporó y se lo bebió todo, alivianando momentáneamente su garganta seca.

Mientras Theo fue a servirle un poco más de agua, Draco levanto el oso hacia a Hannah. —No contestaste a mi pregunta.

—Oh… —dijo ella, mirando al Sr. Ornitorrinco.

—El niño le puso el nombre —contesto Theo. —Teddy. Él y Andromeda trajeron al Sr. Ornitorrinco hace algunos días.

—¿Días? —repitió Draco. ¿He estado aquí por días?

Theo y Hannah se miraron entre ellos.

—Eehh… algo así —dijo Theo, acercándose y entregándole a Draco el nuevo vaso de agua.

Draco respiro hondo. —¿Cuánto tiempo, Theo?

Theo no contesto.

—¿Por cuánto tiempo he estado aquí?

Theo y Hannah se volvieron a mirar. Ella sólo se encogió de hombros y negó con la cabeza.

—¿Te refieres aquí específicamente o…?

—¿Cuánto tiempo ha pasado desde que ese hijo de puta me abrió el pecho?

Sólo fue en ese momento cuando Draco en verdad sintió la extensión del dolor dentro de él. Bajo la mirada para ver que estaba vendado, pero aún podía ver pequeñas partes de la herida que sobresalían de los bordes.

—Un poco más de tres semanas —finalmente contesto Theo.

El labio inferior de Draco se dejo caer. Cerró los ojos y respiro hondo. Mierda. — ¿Dónde estamos?

—En San Mungo —contesto Hannah. —Londres fue la primera ciudad que recuperamos después de la derrota de Quien—Tú—Sabes.

Draco abrió los ojos y la miro. —¿La primera?

Hannah sonrió. —Sí. La resistencia ha estado dando vueltas, sacando a los Mortífagos y a los Carroñeros fuera de las ciudades por todo el país. Casi tenemos a toda Gran Bretaña de vuelta. La noticia de nuestra victoria se está esparciendo y las personas por todo el mundo se están uniendo para luchar contra ellos. Ayer acabamos de ayudar a ganar a París.

Y, de repente, la pregunta más importante salió de los labios de Draco. Había estado tratando de contenerse de preguntar para obtener más información, pero no pudo esperar más. Tenía que saber. —¿dónde está Hermione?

La sonrisa de Hannah se desvaneció.

—¿Dónde está ella? —volvió a preguntar Draco.

Silencio.

—¿DÓNDE ESTÁ ELLA? —Draco intentó salir de la cama, pero Hannah y Theo lo empujaron de nuevo a su lugar. Él estaba demasiado débil para pelear contra ellos.

—¡Draco, cálmate, amigo! —dijo Theo. —Ella no está aquí. Está en París. Se supone que hoy Potter tiene que dar un discurso allí y la convenció de ir con él. Para ayudarla que deje de pensar en… cosas. —Sus ojos miraron por una brevedad el vendaje en el pecho de Draco.

—Ella ha estado aquí todos los días —dijo Hannah. —Ni si quiera puedo imaginar lo molesta que va a estar cuando se entere que despertaste la única vez que ella se fue.

Draco dejó escapar un suspiro de alivio. —Pero ¿ella está bien? ¿No salió herida o…?

—Por supuesto que no —dijo Hannah. —Quería estar aquí contigo así que no ha participado en ninguna de las tomas de posesión. Sólo las organizo. Es por eso que hemos tenido tanto éxito.

Draco se reclino en su cama y sonrió para sí mismo. —Suena bien.

Justo en ese momento, Fawkes graznó. Draco lo miró. —¿Cuál es su historia?

Theo y Hannah siguieron su mirada. Ambos sonrieron.

—Le agradas —dijo Hannah.

—Él te ha elegido —corrigió Theo. —El ave se ha quedado contigo desde que te curo el pecho, lo que la tiene a Patil totalmente encantada. Hay demasiados personas heridas para que el fénix esté derramando una lágrima en cada uno, pero ella ha estado utilizando la que él les da para hacer poderosas pociones.

—El fénix… ¿me curo? —pregunto Draco.

—Seh —dijo Theo. —Estabas bastante mal cuando lo vimos a él venir. Y luego te fuiste, pero Patil hizo un hechizo raro de electroshock sobre ti que te trajo de regreso y él lloró directo sobre tu corazón.

—Fue hermoso —dijo Hannah. —Pero la lágrima sólo curo tu corazón. Tu pecho seguía abierto. Hermione y Padma trabajaron noche y día para mantenerte con vida. La primera semana fue confusa pero, una vez que lo peor paso, todos hemos estado esperando que despertaras.

Hannah miro hacia la puerta.

—Hablando de Padma, debería ir a buscarla. Va a querer revisarte ella misma para asegurarse que todo esté funcionando bien. Después de todo, yo soy sólo principiante.

Hannah miro a Theo y rodo los ojos. Él se rió, era evidente que estaban compartiendo alguna broma interna. Ella fue a la puerta y se fue.

Tan pronto se fue, Draco miro a Theo y alzo las cejas.

La sonrisa de Theo se desvaneció al instante. —¿Qué?

Draco alzo las cejas más alto.

—No me mires jodidamente así. Ella es sólo… Hannah ha sido muy buena conmigo estas últimas semanas ¿de acuerdo? Puedo hablar con ella. Se parece mucho a su abuela. Incluso prepara el mismo pastel de carne.

Sus cejas siguieron alzadas.

—¡Basta! ¡No es jodidamente así! No estoy… —de pronto Theo comenzó a llorar. —Ni siquiera estoy pensando en ese tipo de cosas en este momento.

Sus ojos se desviaron sobre algo. Draco se dio vuelta para ver que él estaba mirando un recipiente de plata decorado con un elaborado diseño de vid que estaba sobre la mesa. Una urna. Él trago saliva. De alguna manera, sin ni siquiera preguntar, ya sabía quién estaba dentro. No era sólo el aspecto desconsolado del rostro de Theo, pero también algo en su instinto. Como si ya le hubieran contado.

Bronson se había ido.

—¿Cuándo sucedió? —pregunto Draco, con lágrimas en los ojos y su corazón dañado sintiéndose acongojado. Crookshanks volvió a saltar a la cama y se froto contra él.

—En Hogwarts —contesto Theo. —Mi padre… él hizo esto.

—¿Por qué está aquí?

Theo se secó las lágrimas de los ojos, pero eso no detuvo que se le formaran más. —No sé. En verdad no sabía en que otro lugar ponerlo así que lo traje aquí para estar contigo. Él no iba a querer ser enterrado con su familia. Los odiaba.

—¿Qué hay de Quigley?

El rostro de Theo hizo una mueca. Se mordió la mejilla.

—Theo… ¿Qué paso con Quigley? ¿Sobrevivió?

—Sí. Él está bien. —Hizo una pausa. —Bueno, no está bien, supongo. Está aquí. Su pierna fue bastante lastimada, y nunca va volver a caminar del todo bien.

—¿Y él no ha dicho nada sobre las cenizas de Bronson?

Theo volvió hacer una mueca. —Tal vez haya mencionado algo. Sobre un lago que los padres de Quigley los llevaba todo los veranos cuando eran niños. Supongo que fue una noche en la que estaban teniendo una verdadera conversación oscura, Bronson mencionó que no le importaría descansar allí para siempre.

—Entonces ¿por qué no…?

—¡Porque no quiero darle sus cenizas al maldito de Quigley! —espeto Theo. — ¡Él nos traiciono! Por culpa de él Granger casi…

—Pero no paso —dijo Draco. —Theo… no puedes mantener las cenizas de su mejor amigo como rehén.

—¡No es así! Deje que viniera y las viera.

Draco suspiro. —Sé que estás mal, pero para él tiene que ser cien veces peor.

Theo gruño. —¿Entonces estás diciendo que lo perdonaste?

—¡De ninguna manera! —espeto Draco. —Pero él me traiciono sólo ayer. Él te traicionó hace más de tres semanas. Supéralo maldita sea. Es lo que Bronson hubiera querido.

—Tú no sabes eso.

—¿Nunca conociste al jodido bastardo? —pregunto Draco. —El tipo más indulgente que conocí. Si pudo mirar más allá de toda la mierda que hicimos como Mortífagos entonces ¿qué crees que él haría por su mejor amigo?

Theo respiro hondo. Se secó una lágrima mientras se deslizaba por su mejilla, miró a Draco directo a los ojos y dijo —Todavía no estoy preparado para renunciar a él.

Antes de que Draco pudiera responder, la puerta se abrió y Padma entró corriendo.

—¡Malfoy! —grito ella. Sacó su varita y comenzó hacer una docena de pruebas en él. — ¿Cómo te sientes?

—Bueno, me duele un poco el pecho.

Padma le entrecerró los ojos. Él sonrió.

—De otra manera me siento bien. Tal vez con un poco de sed.

Theo fue de inmediato a conseguirle más agua.

—Y quiero ver a Hermione. Así que si alguien sólo puede escaparse a Paris…

—Ella debería de estar devuelta pronto —dijo Hannah cuando volvió a sacar a Crookshanks fuera del camino así Padma podía trabajar. —Estoy segura que va a venir directamente aquí. Siempre lo hace.

Un grito agudo resonó en la sala desde el pasillo. Padma y Hannah no habían cerrado la puerta. Pansy de repente entro corriendo, cojeando terriblemente. Empujo a Theo fuera del camino y prácticamente salto sobre Draco.

Por encima del hombro, Draco pudo ver a Ron parado en la puerta. Ron le dio una breve inclinación de cabeza y él hizo lo mismo.

—¡Parkinson, dije que no corrieras! —grito Padma. — ¿Nadie escucha mi consejo médico?

—Lo siento, es solo que… ¡nadie me dijo que estabas despierto! —dijo Pansy llorando.

—Recién sucedió —dijo Padma —así que si no te importa salir de encima de él así puedo continuar revisando…

—Sí, lo siento. —Pansy trato retirarse pero, antes de que pudiera, Ron estaba ahí mágicamente para tomarla en sus brazos y la bajo ligeramente sobre su buen pie. —Gracias —dijo ella, dándole una sonrisa.

Draco los observo y alzo las cejas. — ¿No estás en París, Comadreja?

—No, acabo de regresar de ahí anoche —contesto él. —Harry me ordeno permanecer en casa por algunos días.

—¿Esta es casa?

—Podría llegar ser… —murmuro Theo.

— ¡PAN—SY! ¡PAN—SY!

Pansy giro hacia la puerta en pánico. —Uh oh. Parece que mi padre salió otra vez.

Padma dejó escapar un suspiro de exasperación.

—No te preocupes, Patil, yo voy a buscarlo —. Comenzó a cojear hacia la puerta.

—¡Deja de caminar sobre esa pierna, Parkinson! —espetó Padma enojada.

Pansy dejo de caminar. Se dio vuelta y le hizo un gesto a Ron, quien corrió, agachándose y dejando que ella saltara sobre su espalda antes de llevarla.

—Estoy casi noventa por ciento seguro que ellos están follando —le dijo Theo a Draco en el momento que se habían ido.

—¿En serio, Theo? ¿Sólo el noventa? —dijo Padma. —Los encontré a los dos saliendo a escondidas de un condenado armario de escobas la noche anterior que él se fuera para la batalla en Paris, y no creo que estuvieran allí barriendo.

—Está bien, está bien —dijo Theo. —Noventa y cinco.

Todos lo miraron con curiosidad.

—¿Qué? Estoy intentando de darle a Pansy el beneficio de la duda aquí. Es decir ¿La Comadreja? ¿En serio?

—Jodidamente asqueroso —dijo Draco.

Algo se estrelló en el pasillo.

—¡Papá, baja eso!

Draco noto la manera en la que Padma se encogió. Mirándola por primera vez desde que ella llego, ahora podía ver lo terrible que estaba. Había círculos oscuros bajo sus ojos, su pelo, que siempre había sido muy bien mantenido, estaba sucio y descuidado, y sus manos…sólo parecía que no podía mantenerlas estables.

—¿Cuándo fue la última vez que dormiste, Patil?

Padma lo miro y frunció el ceño. —No tengo tiempo para dormir. Hay demasiado por hacer aquí.

—No puedo imaginar que puedas hacer algún bien para alguien si estás exhausta.

—Tengo que estar ocupada —.Aparto la mano. —Todo parece estar bien, pero no puedo imaginar que te sientas muy bien. Voy a ir a conseguir una Poción Sanadora.

Padma intento de alejarse pero Draco la agarro de la muñeca. —Abbott, ve y consigue una poción para mi ¿quieres? Y Theo, un te me vendría realmente bien.

Hannah y Theo asintieron con la cabeza, y salieron de la sala.

—Siéntate, Patil —dijo Draco, golpeando a un espacio desocupado del colchón. Padma se sentó lentamente. — ¿Cómo estás?

—Bien —dijo Padma rápidamente. —Las cosas han sido una locura aquí. Algunos Sanadores más han aparecido, pero seguimos todavía cortos de personal para todas las personas…

—Deja de parlotear, Patil, sabes a lo que me refiero ¿Estás bien?

Padma comenzó asentir con la cabeza, pero luego miro a los ojos de Draco, y, de repente, no lo pudo contener por más tiempo. Se echó a llorar. —No… no estoy bien, Malfoy. No voy a estar bien. Perdí a mi hermana en la primera Batalla de Hogwarts, perdí a mis padres poco tiempo después, y ahora, he perdido a mi novio. No me queda nadie.

Draco suspiro. —Eso no es verdad…

—¡Pero es así! He estado trabajando duro para no perder la cabeza, y he intentado dormir, pero cada vez que cierro los ojos veo a Ernie mirándome con esos ojos muertos. No puedo sacar la maldita imagen de mi cabeza.

Por instinto, Draco estiro la mano y tomo la de ella. Esperaba que lo fuera a rechazar, pero no lo hizo. —Solía tener el mismo problema. Después de que perdí a mi madre.

Padma sollozó. —¿En serio?

Draco asintió.

—¿Qué hiciste al respecto?

—Nunca dormí, me sobrepase de trabajo, y me convertí en uno de los Mortífagos principales del Señor Tenebroso.

Padma se rió, luego respiro hondo. —Eso suena horrible.

Draco se encogió de hombros. —Como Hermione te habrá contado, no soy muy bueno para cuidarme a mi mismo —dijo él. —Pero, con el tiempo, las imágenes si se detuvieron. Toma tiempo, pero vas a llegar allí.

Ella asintió y se miró las manos cruzadas sobre el regazo. —A veces, Ernie y yo nos quedábamos despierto por la noche y hablábamos sobre nuestro futuro. Íbamos a tener una casa en el campo, preferiblemente al lado de un lago donde nuestros cuatro hijos pudieran nadar con nuestro labrador negro, Otis. Por alguna razón, él siempre quiso un labrador llamado Otis —.Sonrió. —Cuando Hermione y tú llegaron, él insistió de que ustedes dos tenían que venir a cenar todos los domingos. En verdad quería agradarte. Solía bromear diciendo que él estaba un poco enamorado de ti.

Draco respiro hondo y dijo —Me caía bien. Incluso estaba dispuesto de dejar pasar todo el asunto de Hufflepuff —.Sonrió.

Padma se echó a reír, a pesar de que seguía llorando. —Bueno, me alegra que sus desesperados intentos por ser tu amigo no fueron en vano.

Un gruñido profundo vino del suelo detrás de ellos. Ambos se dieron vuelta para ver a Crookshanks bajo la percha de Fawkes. El gato se estiro hacia arriba y araño las plumas de la cola del fénix. Fawkes graznó en voz alta, causando que el gato saliera corriendo.

—Supongo que te has dado cuenta que tienes un nuevo amigo —dijo Padma.

—El Sr. Ornitorrinco —dijo Draco, levantando el osito de peluche. —Seh.

Padma se rió y le saco al Sr. Ornitorrinco. —Un osito de Teddy —dijo ella con una sonrisa. —Pero en realidad estaba hablando del fénix. Son criaturas testarudas y difíciles de domesticar. Deberías sentirte honrado de que te haya elegido.

—¿Por qué me eligió? —pregunto Draco mientras continuaba mirando Fawkes.

Padma se encogió de hombros. —No sé. Supongo que vio algo en ti que le gusto. De cualquier manera, creo que tú y Hermione van a tener las manos ocupadas con dos mascotas que son muy inteligentes para su propio bien.

En el momento justo, Crookshanks salto a la cama y se acomodó en el regazo. Mantuvo la mirada sobre Fawkes todo el tiempo con lo que Draco podría haber jurado era una pequeña sonrisa en su pequeña boca. El condenado animal estaba tratando de reclamar su dominio. Sin mencionar a Draco.

Dándose por vencido y dejando que el gato se quedara, Draco se deslizo en la cama, luego palmeó el lugar junto a él. —Vamos, Patil. Es hora de que tomes una maldita siesta.

Padma miro el lugar con escepticismo. —No puedo imaginar que Hermione estará feliz de encontrarte en la cama con otra mujer cuando regrese.

—Ella entenderá —dijo Draco. —Incluso te dejare abrazar al Sr. Ornitorrinco.

Padma sonrió y miro al oso que estaba sosteniendo. —No puedo dormir por mucho tiempo.

—Te despertare si es necesario.

Con un pequeño suspiro, Padma se sacó los zapatos y puso las piernas sobre la cama. Se deslizo hacia atrás y se acomodó junto a Draco. Cuando cerró los ojos, no pudo evitar preguntar —Draco… ¿viste a Ernie del otro lado?

Draco pensó que estaba delirando, pero luego de pronto se le vino una visión de una figura que brillaba intensamente con el rostro de Ernie saludándolo. Sonrió. — ¿Sabes? Creo que lo vi.

—¿Y cómo se veía?

—Feliz… se veía feliz.

.

XXX

.

Hermione entro a San Mungo con Harry y Ginny a su lado. Recién habían regresado de Paris y esta era, por supuesto, su primera parada. Y la última de Hermione. Ella no había podido creer que había dejado que Harry la convenza de dejar el lado de Draco por casi medio día.

El hospital estaba lleno de actividad. Cada vez más personas se estaban ofreciendo como voluntarios para ayudar, pero los números de personas saludables nunca alcanzaban con el número de personas lastimadas.

—¡Hermione, ahí estás!

Ella levanto la vista para ver a su madre, Emily, acercándose con Andromeda y Teddy. Emily le dio un abrazo de inmediato, como siempre lo hacía desde que se volvieron a reunir hace casi dos semanas.

—Lo siento —dijo Hermione, abrazando a su mamá unos segundos extras por hoy. Viendo a todas esas personas, ver las personas llorar en París realmente la habían agotado. Todos estaban tan agradecidos. Ellos no se habían quedado para la parte turbulenta donde Muggles y magos seguramente se enfrentarían por la política, pero sabía que una vez que ellos tuvieran su mundo de regreso tenía que suceder. Aunque por ahora, ella estaba disfrutando de ver que la esperanza regresara a tantos rostros. —Nos mantuvieron un poco ocupados allí. ¿Has estado aquí mucho tiempo?

—Para nada —dijo Andromeda. —Hicimos una parada así Teddy podía elegir un poco más de flores para Draco.

Teddy sonrió y extendió un pequeño ramo roto así Hermione lo podía ver.

—Muy encantador, Teddy —dijo Hermione, agachándose y dándole un abrazo. —Estoy segura que a Draco le van a encantar.

—Papá ¿puedes sólo sentarte?

Hermione se dio vuelta ante el sonido de la voz de Pansy. Cuando la encontró, ella vio como Ron forcejeaba con Stuart para sentarse en una silla, entregándole algo con lo que él comenzó a jugar de inmediato. Pansy estaba sobre la espalda de Ron y, por su petición, él la puso en la silla junto a su padre. Sin darse cuenta que cualquier persona de interés estuviera mirando, Ron se inclinó y la beso.

—¡Qué asco! —grito Ginny desde el otro lado de la sala de recepción. — ¡Vayan a un armario de escobas!

Ron se dio vuelta de golpe y se quedó con los ojos abiertos ante su hermana. Luego vio a Hermione. Él dio un paso adelante.

— ¡Hermione!

Hermione se puso pálida. Había algo muy serio sobre la forma que él la estaba mirando. Demasiado serio.

—Draco, él…

Hermione no le dio la chance de que Ron terminara antes de salir corriendo por las escaleras. No le importo cual era el final de esa oración. Si tenía que ver con Draco entonces ella tenía que estar a su lado.

No le tomo mucho tiempo en llegar al cuarto piso. Luego se fue corriendo por el pasillo, patinando hasta detenerse en su puerta y abrirla de golpe.

Su corazón se detuvo. Todos los ojos de la sala se posaron sobre ella. Fawkes sobre su percha, Hannah y Theo tomando té sentados junto a la cama de Draco, Padma despertándose a su lado, y Crookshanks sobre su regazo. Pero Hermione no se preocupaba por ninguno de esos ojos, porque los único que ella vio eran los dos charcos de líquido plateado, bien abiertos y mirándola directo a ella.

—Hermione.

Hermione se echó a llorar mientras corría por la sala, aplastando a Crookshanks por accidente cuando se subió a la cama de Draco. Ella se arrojó a sus brazos y lo abrazo con fuerza, dejando que él tomara su rostro así se podían besar apasionadamente.

—¡Draco! ¡El único maldito día que me voy! —lloró ella. — ¿Estás bien? ¿Cómo está él? —Miró a Padma, quien estaba ocupada arreglándose después de rodar sin gracia de la cama el momento que ellos comenzaron a besarse.

—Todo parece bien —dijo Padma. —Por supuesto, todavía tendrá que estar aquí un tiempo. Hasta que su pecho se cure del todo.

Hermione asintió muy seria. —¿Escuchaste eso, Draco? No tienes excusas para que esta vez no te quedes acostado y te sanes. Te vas a quedar en esta cama hasta que estés al cien por cien. ¿Entendiste?

Draco sonrió mientras las lágrimas llenaban sus ojos. No podía dejar de mirarla, pasando la mano por su pelo mientras asimilaba lo hermosa que se veía. —Lo que digas, amor —. Se inclinó y la volvió a besar, esta vez suave. Con más ternura.

Hermione sollozó mientras acariciaba su mejilla contra la de él. —Nunca me vuelvas asustar así otra vez.

—Malfoy.

Draco y Hermione vieron a Harry parado en la puerta. Su boca estaba ligeramente abierta y sus manos apretadas con fuerza. Respiro hondo varias veces antes de dar unos pasos lentos hacia adelante, luego se apresuró y, en poco tiempo, estaba junto a Draco, inclinándose y abrazándolo.

—¡Ah! —grito Draco. — ¿Qué mierda está pasando?

—Me salvaste la vida —Harry lloró. —No sé cómo alguna vez te pagare.

—Sólo cómprame algunos malditos chocolates o algo así, ahora ¡quítate!

Harry se apartó y se secó los ojos. —Lo siento. Es que no sabía cómo decirlo de otra manera.

Un segundo después, Harry fue empujado fuera del camino y Ginny estaba abrazando a Draco.

—Ah, mucho mejor —dijo Draco, regresándole el abrazo. —Los pechos hacen en verdad toda la diferencia.

Ginny lo golpeo detrás de la cabeza pero siguió abrazándolo.

—¿Yo tengo peshos?

A mitad del abrazo, Draco miró a un lado de la cama para ver a Teddy parado allí. Estaba sosteniendo un pequeño ramo de flores purpuras rotas y sonriendo ampliamente.

—No, pero tú eres la excepción de la regla, chico —dijo Draco.

Ginny se apartó y ayudo a Teddy a subirse a la cama. Mientras Draco y él se abrazaban, Hermione intento bajarse pero Draco tenía el brazo envuelto alrededor de su cintura y la sostenía con fuerza.

Teddy le entrego las flores a Draco, las cuales él puso en el centro del florero en su mesa de luz.

—¿Dónde está el Sr. Onitonico? —pregunto Teddy, mirando alrededor.

Tomo un momento para que Padma se diera cuenta que ella estaba sosteniendo el oso de peluche. Dio un paso adelante y se lo entrego. Teddy lo tomo orgulloso.

—Mi abela y yo lo tajimos para que te cuidara mientas dormías. Te despertó como en los cuentos de hadas.

Draco le sonrió a Teddy con cariño y le revolvió el pelo. No había nada más hermoso que la inocencia de un niño. A pesar de que Teddy había sido criado en un mundo tan horrible, él seguía tan feliz y optimista. Draco tendría que recordar sacar una página de su libro.

Con la mención de la abuela de Teddy, Draco miro hacia la puerta. Efectivamente, Andromeda estaba de pie allí junto a una mujer que le parecía vagamente familiar.

Andromeda ya estaba llorando, pero lloró con más fuerzas cuando él le sonrió. Se precipito hacia él y tomo su turno en abrazarlo, tal vez la única persona que lo hizo con tal cuidado para no agitar sus heridas.

Mientras miraba por sobre el hombro de Andromeda, Draco notó como Hermione le hizo una seña a la mujer de aspecto familiar. Seguía sin poder reconocerla, no hasta que estuvo al lado de Hermione mirándolo con dos ojos color ámbar. Él trago saliva.

—Draco, quiero que conozcas a alguien —dijo Hermione tan pronto como Andromeda se apartó. Tomo la mano de la mujer y sonrió. —Esta es mi madre, Emily. Mamá, él es Draco.

Draco quería decirle algo lindo, preferiblemente inteligente y sobre la gran hija que tenía, pero todo lo que le salió fue —Hola —en una voz bastante chillona.

Emily sonrió. —Hola, Draco. Realmente quiero abrazarte pero no quiero abrumarte con la creciente multitud —.Miro alrededor a todos en la sala. Hermione, Andromeda, Teddy, Harry, Ginny, Padma, Theo, Hannah. Sin mencionar a Fawkes y Crookshanks.

—Está bien —dijo Draco. —Si el jodido de Potter me abrazo entonces no puedo negarle a nadie más su derecho.

Él estuvo feliz cuando ella se rió. Era bueno que ella entendiera su sentido de humor. Un montón de personas realmente no lo apreciaban lo suficiente.

Hermione se movió un poco así su madre podía inclinarse y abrazarlo. En el momento que se tocaron, Emily se echó a llorar, aferrándose con más fuerza de la que tenía pensado y diciendo repetidamente —Gracias —en su oído. Cuando se apartó, lo miró a los ojos y sonrió. —Ahora eres parte de la familia, incluso antes de tomar los votos que prometiste con ese gran anillo en el dedo de mi hija. Pero eso no significa que no tengas que seguir adelante, —agrego con un guiño. — ¡Niños con tus ojos y el pelo rizado de Hermione van a ser imparables!

—¡Mamá! —grito Hermione, quien se puso de un rojo brillante.

—¿Usted llamaría eso rizado? —pregunto Theo, frunciendo el ceño. —Hah, y todo este tiempo lo había estado comparando con un arbusto.

Hermione le gruño. Draco se rió pero se detuvo rápidamente cuando comenzó a dolerle el pecho.

Poco después de eso, Padma los saco a todos así Draco podía descansar. Sólo Hermione y Theo se quedaron. Theo ni siquiera le importo cuando todo lo que los otros dos hicieron en la cama fue besarse por una buena hora. Solamente estar sentado allí mientras ellos hacían eso se sentía normal para él. Incluso reconfortante. Especialmente con Bronson estando a su lado. No podía mirar a esa urna sin derramar una lágrima.

—¿Blaise y Daphne lograron salir bien? —pregunto Draco una vez que Hermione estaba descansando en sus brazos.

—Si —contesto Theo. —Ahora mismo están en América ayudando a comenzar la rebelión allí con Wood y Chang.

—Y Goyle… él no sobrevivió ¿cierto? —Si bien Draco no había visto que eso sucediera, tenía una sensación de la que no podía deshacerse.

—No, no lo hizo —dijo Theo con un suspiro. —Otra víctima de mi padre —. Hizo una pausa por un momento mientras se secaba algunas lágrimas de los ojos. —Debería haber matado al maldito bastardo mucho antes. No sé porque no lo hice.

—Porque él era tu padre, Theo —dijo Hermione. —No importa cuánto lo odiaras, seguía siendo tu sangre, y esos lazos son los más difíciles de romper.

—Al final, no lo fue —Theo no pudo evitar mirar a la urna de Bronson una vez más. Más lágrimas cayeron.

Knock. Knock. Knock.

—Es probable que sea Hannah —dijo Theo. —Quería traerte algo para comer una vez que obtuviera el visto bueno de Padma.

—¡Adelante! —dijo Hermione.

La puerta se abrió lentamente y alguien entro en muletas, deteniéndose cuando vio que todos sus rostros quedaron serios. —Hola —dijo Quigley en una voz seca.

—Hola —dijo Draco fríamente.

Theo puso la mano sobre la urna y la empujo lo más lejos que pudo de la puerta.

—Theo, deja de hacer eso —lo regaño Draco. —Ya te dije que no puedes mantener a Bronson de rehén.

Theo gruño antes de mover la urna un poco hacia Quigley otra vez. Pero sólo un poco.

—¿Qué quieres, Quigley? —pregunto Draco, apretando su agarre sobre Hermione.

—Escuche que despertaste —dijo Quigley. —Parkinson y yo estamos en el mismo pabellón. Lesiones similares, ya sabes. —Hizo un gesto hacia su pierna vendada. —Lo dejo escapar por accidente y yo sólo… —Suspiro. —Quería ver que estuvieras bien.

—Él está bien, no gracias a ti, maldito…

—¡Theo! —grito Draco. —Cálmate jodidamente un poco, ¿quieres?

Theo se cruzó de brazos y refunfuño.

Quigley miro fijo al suelo y se secó los ojos. —Nunca quise que ninguno de ustedes saliera herido.

—¿Y qué pensaste que iba a suceder exactamente cuándo nos entregaste al Señor Tenebroso? —pregunto Draco. — ¿Qué te demostraría compasión?

—No, yo… yo no sé en lo que pensé. Lo único que sé es que me dieron un ultimátum sin tiempo para pensar. Quería sacar a Fiona y luego iba a regresar por ustedes, aunque me costara la vida. Pero ella no quiso irse y ahora está muerta debido a eso. Mi pequeña hermana… y Bronson, él… ¡Oh, Dios! ¡Maldita sea, Bronson!

Quigley tuvo que apoyarse contra la pared para evitar caerse con las muletas mientras lloraba sin control en sus manos.

Draco miró a la urna mientras sus propias lágrimas llenaban sus ojos. Luego algo llego a su mente. El rostro de Bronson. Y… una voz.

«No quiero que él esté solo…»

Draco no pudo recordar exactamente el momento que escucho esas palabras. Parecía como un sueño, pero había sentido algo similar cuando tuvo ese recuerdo de su madre. Su alma le había hablado, y, ahora, estaba seguro que el alma de Bronson también.

—Por tu culpa casi perdí a Hermione —dijo él. —Querían violarla y, si lo hubieran hecho, será mejor que jodidamente creas que no estaría diciendo lo que estoy a punto de decir.

Draco hizo una pausa y respiro hondo. Quigley levanto la mirada, esperanzado.

—Me traicionaste, Quigley. Eras una de las pocas personas en este mundo en la que confiaba y pusiste a la mujer que amo en peligro, sin mencionar a mi tía y a Teddy. Nunca voy a poder perdonarte por eso —.Respiro hondo otra vez. —Pero si no hubieras sido tan increíblemente estúpido la batalla no hubiera pasado y el Señor Tenebroso todavía estaría en el poder.

Quigley comenzó a dar un paso adelante.

—Espera —dijo Draco, levantando la mano. —Estoy jodidamente molesto contigo en este momento. Quiero que te vayas y no quiero verte en mi habitación otra vez.

Quigley ya se veía un poco enfermo, pero ahora su piel empalideció.

—Pero cuando esté mejor, los cuatros vamos a llevar a Bronson a ese lugar que le contaste a Theo —él miro a Theo —y vamos a despedirlo.

Theo miro fijo a Draco con los ojos llorosos por un momento, pero bajo la mirada cuando comenzó a llorar.

Quigley miro a la urna y trago saliva. —Luego ¿qué?

Draco se encogió de hombros. —Luego no lo sé. No creo que nuestra amistad pueda volver a ser lo que era, pero estoy dispuesto a darle una oportunidad. Por ninguna otra razón que es lo Bronson hubiera querido. Él te amaba, y no hubiera querido que estés solo.

—Creo eso —dijo Hermione, sonriéndole suavemente a Draco mientras entrelazaba su mano con la de él. —Si Draco le va a dar una oportunidad, yo también lo haré.

Todos miraron a Theo. Sus ojos húmedos seguían en el suelo. Levanto la mirada lentamente, viendo a Draco y a Hermione antes de mirar finalmente a Quigley. Tuvo sus ojos en él por un momento. Justo lo suficiente para dar una pequeña inclinación de la cabeza. Luego estaba de nuevo mirando al suelo.

Quigley sonrió un poco mientras continuaba llorando. —Entonces voy a verte cuando estés mejor.

Se reajusto las muletas y abrió la puerta, mirándolos una última vez antes de salir tambaleando.

—Ya hable con Ron y Parkinson —dijo Hermione tan pronto él se fue. —Estuvieron de acuerdo en asegurarse de que no se quede solo hasta que estemos preparados.

Draco sonrió. —Ya estás planeando perdonarlo ¿no es así?

Hermione le devolvió la sonrisa. —Como dijiste. Es lo que Bronson hubiera querido.

Theo no dijo nada.

Más tarde esa noche, Draco yacía despierto en su cama. Estaba intentando dormir pero, después de perder tres semanas de su vida, no era capaz de hacerlo.

—Draco, se que estás despierto.

Draco abrió los ojos y giro para ver a Hermione, quien estaba sentada lealmente en una silla junto a su cama. Ella sonrió y extendió la mano, corrió algunos mechones de pelo de su frente.

— ¿Cómo te sientes? —pregunto ella.

—Mejor que nunca —dijo él con una sonrisa.

— ¿Supongo que no estás listo para un paseo?

Draco alzó una ceja.

—Hay algo que quiero mostrarte.

—Un paseo suena simplemente encantador —dijo Draco. Levantando el oso de peluche que estaba sosteniendo. — ¿Puede también venir el Sr. Ornitorrinco?

Hermione se rió suavemente. —Creo que el Sr. Ornitorrinco estará más feliz aquí. —Se lo saco de la mano y lo puso cuidadosamente sobre la mesa de luz.

Hermione se levanto y fue hacia Theo, quien estaba durmiendo en una silla con la cabeza descansando sobre la mesa, justo junto a la urna. No había querido irse esa noche, y Draco no iba a obligarlo.

—Theo —susurro Hermione. —Le voy a mostrar ahora. ¿Nos prestas tu capa y zapatos?

Theo asintió sin abrir los ojos.

—Gracias —Hermione beso su frente.

Él ya se había sacado los zapatos y los había puesto bajo la silla. Hermione se los entrego a Draco y luego fue a un pequeño placard donde saco dos capas. Ayudo a Draco a salir de la cama antes de ponerse la capa, seguido por ella.

Draco puso su buen brazo alrededor de los hombros de Hermione. Ella lo ayudo caminar hacia la puerta. Se dirigieron por el pasillo largo hasta que llegaron a las escaleras. Hermione ayudo a Draco a subirse al primer escalón, luego lanzo un hechizo para subir todos los escalones hasta que estuvieron en la parte superior. Draco leyó las palabras en la puerta: ACCESO A LA AZOTEA.

—Vamos —dijo Hermione, animándolo a seguir adelante.

Ella agito la mano y la puerta se abrió. Caminaron lentamente hacia afuera. Draco miro al cielo y vio que estaba nublado. Normalmente, en noches como estas en Londres, la ciudad estaba de tono negro con nada más que unos pocos destellos de las farolas que cubrían el aire brumoso, pero no esta noche. Incluso antes de que alcanzaran la cornisa, Draco pudo ver las luces de una gran ciudad brillando alrededor de ellos.

Dejaron de caminar una vez que alcanzaron la barra. Draco apoyo las manos y miro hacia Londres. No era tan brillante como lo fue una vez, varias calles seguían oscuras y tristes como cuando el Señor Tenebroso gobernaba allí, pero era mejor. Mucho, mucho mejor.

— ¿No es hermoso? —dijo Hermione mientras sonreía junto a él. —Las personas han estado trabajando día y noche para darle vida de nuevo. Hay un hombre que pasa la mayoría del tiempo yendo de edificio en edificio sólo para cambiar las bombillas.

— ¿Qué es una bombilla? —pregunto Draco.

Hermione se rió. —Oh, cierto. no sabes —. Se inclino sobre su hombro. —Es lo que los Muggles utilizan para hacer luz. Theo y yo hemos estado viniendo aquí todas las noches y observamos cómo crecen. En verdad hace que lo que hemos hecho parezca real.

Draco tomo su mano y la entrelazo con la de él sobre la barra. Utilizo su pulgar para acariciar el anillo que ella estaba usando. — ¿Cómo está Theo?

Hermione suspiro. —Está mucho mejor de lo que estaba. Creo que tenía más miedo que yo de que fuéramos a perderte. Después de lo de Bronson, no sé si habría sido capaz de manejarlo. Él sólo… se siente tan culpable —Hizo una pausa. —Me alegra que se lleve bien con Hannah. Creo que es bueno para él pasar tiempo con alguien que no le recuerde a Bronson. Ya le advertí que no se enamorara de él —. Sonrió.

—La advertencia no ha sido escuchada —dijo Draco.

—Sí, me di cuenta. Pero ella sabe sobre lo de Bronson, y de que Theo está confundido.

—Es una pena que nunca hayan tenido la chance de definir lo que era lo que tenían —. Draco cerró los ojos. Bien en el fondo, sabía que las palabras no eran suyas.

Hermione suspiro. —Realmente lo es.

Los dos se quedaron allí parados, mirando a la ciudad por un tiempo largo.

—Hay una cosa más que quería mostrarte —dijo Hermione después de un rato.

Ella se apartó de él y sonrió con timidez. —Resulta que, cuando tu prometido está en coma, te encuentras con un montón de tiempo libre en tus manos mientras estás esperando para que él despierte. Te tomo bastante tiempo, por cierto.

Draco se rió.

—Así que puse empeño para mantenerme ocupada y aprender algo. En tiempo record según McGonagall.

Draco quedo boquiabierto. Observo con atención como Hermione retrocedía algunos pasos más, manteniendo su mirada en él mientras sonreía ampliamente. Su rostro comenzó a cambiar ante sus ojos. Su boca se puso puntiaguda, sus ojos se hicieron pequeños y brillantes y pronto estuvo cubierta completamente en plumas negras. En cuestión de segundos, una pequeña ave negra estaba volando hacia él y se poso sobre su hombro. Él la miro y vio sus ojos ámbar.

Draco sonrió. —Parece que has conseguido tus alas.

Hermione le dio un beso en la mejilla con su pico antes de dar una vuelta alrededor de la azotea, transfigurando a su forma humana cuando aterrizo. —Sé que no es un halcón pero, seamos honestos, nunca iba ser así de feroz.

Draco dio unos pasos cuidadosos hacia adelante y tomo el rostro entre sus manos. La beso suavemente. —Es perfecto —respiro en su boca.

Hermione sonrió contra sus labios. —De hecho creo que podemos tener más control sobre lo que nos convertimos de lo que pensé originalmente. Te cante esa canción todos los días, y luego me convertí en una.

— ¿Me cantaste? —pregunto Draco.

—Sí —dijo Hermione. —Para intentar de traerte de regreso a mí. Antes de que tú… —Cerro los ojos y trago saliva. —Antes de que murieras, la estabas cantando. ¿Te acuerdas?

Draco negó con la cabeza. —No. Recuerdo haber escuchado música, pero pensé que las palabras sólo sonaban en mi cabeza.

—Era la canción de Fawkes. La estaba cantando cuando descendió sobre ti, y tú la cantaste con él. Luego moriste. Allí mismo, en mis brazos. —. Hermione se quedo callada por un momento, bajo la mirada. —Padma te trajo de nuevo a la vida en estado de pánico. Justo lo suficiente para que Fawkes derramara su lágrima. Nunca antes había estado tan feliz, y simplemente… comencé a cantarte. Justo en ese momento. Sé que suena mal, pero realmente fue el momento más hermoso que he vivido.

Draco presionó su frente contra la de ella y cerró los ojos. Estaba todo allí. En el fondo. Esos recuerdos. —Te escuché —susurró él. —Que me cantabas.

Hermione sonrió mientras las lágrimas se derramaban entre sus mejillas. Si eran las de él o las de ella no importaba. Era todo lo mismo. — ¿En serio?

Draco asintió. —Creo que es por eso que regrese. Para estar contigo —. Se retiro un poco, todavía sosteniendo su rostro mientras miraba a sus ojos brillantes. —Hermione… ¿ya te merezco?

Hermione comenzó a llorar mientras se sujetaba de su capa y tiro de él hasta que sus labios se encontraron. Su beso fue fuerte pero suave, dulce pero apasionado, y se sintió tan perfecto como siempre lo hacía.

A través de sus lágrimas y sus labios entrelazados, Hermione susurró —Sí Draco, tú me mereces y yo te merezco. Salvaste la vida de mi mejor amigo y, con eso, el mundo. Tal vez no recibas los elogios que te mereces por lo que hiciste, pero nunca voy a olvidar lo valiente que fuiste.

Los dos continuaron besándose durante la noche. Eventualmente, se sentaron contra una pared, mirando la manera en que las luces se reflejaban en la oscuridad, el cielo nublado.

—Hice que enterraran a tu padre junto a tu madre —dijo Hermione mientras movía sus manos entrelazadas. —Espero que no te importe, pero también hice que la pusieran a ella en un ataúd adecuado y que le colocaran una lápida. Sé que siempre quisiste que tuviera una. Espero que no estés enojado que lo haya elegido sin ti.

Draco negó con la cabeza. — ¿Hiciste eso por mi?

—Por supuesto.

— ¿Fuiste allí? ¿A la Mansión Malfoy?

Hermione respiro hondo y dijo —Sí, pero no entré. Creo que nunca voy a ser capaz de volver a entrar. Pero quería asegurarme que no hicieran el trabajo a medias porque tu padre era un Mortífago. Si no fuera por él entonces tal vez nunca hubiéramos salido de Hogwarts. Él se merecía un entierro digno.

Draco asintió.

—Pensé que podríamos ir a verlos. Eso es, una vez que estés mejor.

Él asintió de nuevo. —Me gustaría eso.

En ese momento, un fuerte trueno resonó a través del cielo. Hermione se encogió, apretando la mano de Draco más fuerte mientras enterraba el rostro en su pecho. Pero no lloró. No huyo. En vez de eso, una vez que paso, miró al cielo y dijo —Parece que va a llover.

Draco sonrió. — ¿Quieres ir adentro?

Hermione pensó por un momento, pero negó con la cabeza. —No. Quedémosno un poco más.

Draco levanto el brazo que tenía alrededor de su cintura y comenzó acariciar su cabello. Hermione cerró los ojos, luciendo tan tranquila mientras los dos estaban sentados afuera por primera vez sin ningún hechizo que los cubriera.

De esto se trataba, Draco y Hermione finalmente tuvieron la libertad que habían deseado por tanto tiempo. El mundo no era perfecto, y nunca lo sería, pero era mejor. Pasarían años antes de que pudiera ser completamente reconstruido y, aún así, las cosas nunca serían como antes.

Pero Draco y Hermione estaban aquí. Estaban juntos. Y eran libres. Lo más importante de todo, eran libres.

Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise.
Blackbird singing in the dead of night
Take these sunken eyes and learn to see
All your life
You were only waiting for this moment to be free.
Blackbird fly, Blackbird fly
Into the light of the dark black night.
Blackbird fly, Blackbird fly
Into the light of the dark black night.
Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise
You were only waiting for this moment to arise
You were only waiting for this moment to arise.

Extra N/A: Se que muchos de ustedes probablemente querían un epilogo, pero siento que historias como estas son mejores con un final abierto. Tengo algunas ideas sobre su futuro, el que definitivamente va incluir un niño llamado Bronson Ernest Malfoy, no Baldric o él los mataría. ;o)

En verdad ame escribir esta historia. No había estado tan inspirada por mucho tiempo y quiero encontrar una forma de hacer esto no fanfiction, pero MUCHAS cosas tendrían que cambiar. Cualquier sugerencia sería muy apreciada.

Ya que he tenido tantos pedidos, voy a escribir algunos oneshots de Theo y Bronson, principalmente para llenar los espacios cuando estaban solos (Navidad en el balcón y la noche en que Theo finalmente fue al dormitorio de Bronson)

Así que sí, van a estar escuchando de mi pronto. Gracias otra vez por leer y comentar. En verdad saben cómo restaurar la fe a una escritora en apuros. ;o)

Nota de Traductora: (Sunset)Y bueno mi gente hermosa hasta aquí llegamos, no puedo creer que haya pasado tanto tiempo, pero sí, después de dos años hemos concluido con esta aventura… sé que hubieran querido más, YO me quede con ganas de mucho más cuando lo termine de leer, pero para Lena es tratar de encontrar el punto justo, así que hasta aquí nos quedamos.

Si bien esta no va a ser mi última traducción, este fue mi primer proyecto, y es por eso que le tengo tanto afecto y siempre va a ser importante, si lo sé soy remelancolica, pero estoy escribiendo estas líneas con el sonido de la lluvia que me acompaña y con la canción de Los Beatles de fondo me inspira un poco ;)

Fui aprendiendo muchas cosas en el camino, y me he dado cuenta de varias cuestiones en mi traducción así que pronto voy a volver a reeditar algunos capítulos para una mejor comprensión.

Especialmente gracias a Romina por haberme corregido la mayoría de los capítulos, fue a la primera persona que le conté de este emprendimiento y estuvo desde el primer momento ayudándome y muchas gracias a Pekis Fletcher por haber apoyado esta historia en sus traducciones. ¡Gracias chicas por todo! 3

Pero nada de esto, nada hubiera sido lo que fue sin el apoyo de cada uno de ustedes, así que muchas gracias por haberle dado una oportunidad, muchas gracias por sus follows, favorites y especialmente gracias por sus reviews. Me alegra saber que esta historia haya causado tanta conmoción, disculpen por las demoras, pero llegamos gente… llegamos hasta el final… así que feliz por eso y feliz porque me supieron acompañar. No hay mucho más que agregar… solamente que espero verlos y leerlos en la próxima aventura que les vaya a traer.

Por lo pronto…Colorín, colorado… esta historia ha terminado. Los quiero mucho. Gracias ;)

1001 fics/NP. Sé que muchas de ustedes tienen el concepto y definición para nombrar mis acciones, van desde "ladrona" hasta "pendeja" :/ pero eso lo dejo ahí

Repito como al principio ¡No es mi historia, no es mi traducción! No he cambiado nada, ni coma, ni tilde, absolutamente nada, la autora de CyHM es LENA PHORIA y la traductora Sunset82. He explicado la razón de mi actuar, pero no les es suficiente, lo lamento.

Qué pena la forma en la que insultaron y arremetieron contra algunas chicas que no estaban implicadas en esto, tal parece que les es consuetudinario hacer un prejuicio y dictar sentencia condenatoria sin antes hacer una averiguación, algunas ni idea tenían de lo que pasaba, "debieron ponerse en contacto primero con ellas y luego emitir un veredicto, no antes" Todas esas chicas merecen sus disculpas, puesto que acusaron de cómplices en mi actuar y como dije con antelación no tengo el gusto de conocerlas.

Espero que quien la haya leído la disfrutara.