~*~Los Personajes de este fic no me pertenecen, excepto los OCs marcados por la misma historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
~*~Este fic no está hecho con fines de lucro sólo es por entretenimiento y diversión.
Raya (cambio de escena, con una o varias alteraciones Cronológicas)."Pensamientos"*Asterisco en el intertexto* (notas de la autora, marcadas con N.A al final del texto en el mismo orden correspondiente de la lectura)."Referencias a otras frases",Recuerdos muy efímeros, Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay), al final del capítulo.
.~.^.~.
*.~Capítulo 48: La Oscuridad bajo el festival de la Diosa~.*
~.^.~.~.^.~
Tomodachi se sorprendió cuando Link le dijo que iría de compras con Aryll y Zelda, le prestó a Epona y lo despachó en busca de las provisiones que les faltaban. Había sido un gesto raro y el caviidae simplemente se adentró en sus tareas de forma pensativa.
Mientras Zelda y la otra rubia se adentraban en varias tiendas, Link se cuestionó acerca de la actitud de las personas con las que se habían topado, Smith tenía un semblante bondadoso pero eso hacía que Link se sintiera aún más incómodo, Vilán dejaba escapar distraídamente su verdadero carácter y eso lo tenía en alerta de sobremanera. Era vergonzoso estar siguiendo a Zelda cuando sabía perfectamente que de seguro estaba haciendo compras para sus necesidades básicas*, pero no confiaba en el joven pelirrojo y prefería pasar cierta vergüenza a sufrir una desagradable sorpresita.
Bajo la capucha negra de Dulac sus ojos azules vagabundearon en el silencio, vio salir a Zelda de forma alegre mientras parloteaba con la otra muchacha y se sintió un poco triste de que su pequeña princesa tuviera que estar restringida constantemente de esa tranquilidad que ahora parecía embargarla. En cuanto llegaran a Colmillo de Guerra seguro se tomarían un buen descanso, las palabras de Rouro volvieron en ese instante a su cabeza y nuevamente se sintió triste al pensar en que posiblemente, una vez que hubieran alcanzado la ciudad capital de los dragones, habrían llegado a su destino, seguro que la guardia real de Hyrule no tardaría en encontrarlos, y seguro que el rey de Hyrule lo despediría ahí mismo al enterarse de que era un mercenario, las pláticas con Zelda le había revelado que era un padre sobreprotector, por lo cual no le extrañaba que ese preciso instante renegara de tener a un mercenario cerca de su hija. De alguna forma su verdadero objetivo parecía verse opaco cuando pensaba en aquello, ¿Cómo sería su vida una vez que se despidiera de Zelda?, su corazón se sintió sumamente herido y trató de no pensar más en aquello.
Un curioso relinchido sonó a sus espaldas y se viró despistadamente chocando contra la cabeza de Epona.
—Ioooh— clamó Tomodachi de forma graciosa en su extraño leguaje de caviiade— he terminado con las compras— dijo de forma alegre.
—Bien, pero parce que esto va para largo— buscó con la mirada a Zelda y vio como Aryll la arrastraba hacia un nuevo establecimiento— por qué no regresas a casa de Smith y le das de comer a Epona, en cuanto Zelda termine partiremos pronto.
—Cuando ella termine, necesitara un nuevo descanso— contestó con una pequeña risita, le dio una palmadita en la crin a la yegua y Epona se puso obedientemente en marcha.
—Seguro que a Link le gusta— musitó con cariño mientras escondía las telas en algunas bolsas.
Salió junto con Aryll y en la puerta se topó con la capucha negra. No pudo evitar proferir una risita nerviosa, aunque Link solamente rodó los ojos con cierta gracia. Había tardado más de lo que se había imaginado pero era porque Aryll la arrastraba de un lugar para otro mostrándole cosas lindas aunque bastantes triviales, cuando la pequeña rubia trato de llevársela de nuevo, Link la sostuvo con una mano y negó con la cabeza, ya le había robado a su protegida por mucho tiempo y aunque fuera por parte de otra chica no podía evitar sentirse un poquito desplazado.
—¿Nos vamos?
—Si— contestó ella mientras se colgaba del brazo que Link le ofrecía. Aryll refunfuñó un poco pero los siguió a paso lento, Link la miró con el rabillo del ojo, la chica parecía mirar de forma preocupada hacía varias direcciones.
—"Extraño"— replicó en su pensamiento, su sentido de advertencia se había activado de nuevo, ya no sabía si de verdad era paranoia pero instintivamente soltó a Zelda para pasarle ese brazo alrededor de la cintura, una vez que la pegó completamente a su cuerpo volvió a inspeccionar el terreno de reojo, una sombra se escabulló por uno de los callejones y Link desvió la mirada hacia la chica, Aryll simplemente pareció emitir un leve suspiro— "Menuda forma de vender a la gente, lo sabía"— habían tardado lo suficiente como para dar señal a alguna alerta, en pocas palabras, la pequeña rubia había entretenido a Zelda a propósito. Cuando su vista alcanzó a ver desde lo lejos la herrería Link soltó un pequeño chiflido.
Aryll y Zelda lo miraron de forma curiosa, poco a poco el sonido fue menguando hasta convertirse en un pequeño gorgojeo que se parecía al canto de un pequeño pajarillo.
—¿Qué estás haciendo Link?— preguntó Zelda de forma tierna mientras seguía escuchando el curioso "cantar" de su enamorado.
—Llamo a través del viento— susurró de forma despreocupada— es un hobbi, mintió con la mayor de las naturalezas.
Mientras preparaba las monturas sus finos oídos captaron un sonido familiar a la distancia, los bigotes se crisparon en su rostro, y con cierto rezago de incomodidad miró hacia donde se erigían las coloridas casitas del pueblo.
A los pocos minutos Link apareció en la distancia caminando de forma firme con una mirada que él bien conocía, miró a su alrededor de forma atenta y a pesar de que no captó el peligro, esta vez decidió que no cuestionaría decisión alguna.
—Tomodachi…
—Link…
Sus miradas se cruzaron justo cuando estuvieron frente a frente, con un sutil movimiento en sus ojos el joven mercenario señaló a Smith y Aryll de forma verdaderamente inquisitiva.
—Bromeas ¿Cierto?— masculló, sintiendo cierto malestar en la boca de su estómago.
—Mientras caminaba vi a un gato escurridizo preparándose para la caza, era un gato Gordo y pelirrojo, con un peinado tan ridículo que haría reír a cualquiera de sus presas.
—Ah….
—¿No crees que en ese sentido son sus presas afortunadas?, saber leer la mirada de un cazador inexperto ayuda de sobremanera, aunque debo admitir que por poco y tuvo éxito.
Las orejas del pequeño caviidae descendieron hasta quedar prácticamente unidas a su cráneo, a sus espaldas, el viejo herrero parpadeó de forma confusa y Tomodachi lo miró con el rabillo del ojo para comprobar sus expresiones, poco a poco se volvieron al nerviosismo y con cierta desilusión Tomo comprobó que los instintos de Link eran acertados.
—Joven Link, ¿Le ha pegado mucho el sol en la cabeza?— preguntó tratando de hablar con un tono suave.
—Anciano…, no voy a decir que estoy desilusionado, pero, si en algo respeta su vida no vuelva a llamarme de esa forma, sólo Zelda y mis amigos pueden hacerlo, para el resto de la gente yo sólo soy un simple mercenario.
—¿Qué?
—Ah…Smith, yo, es decir— Tomo carraspeó para aclararse la garganta— creo que debemos irnos, será lo mejor para ambas partes, si usted lo desea me gustaría expresarle mi gratitud. ¡Ven aquí Beast!— llamó al águila y esta se posó junto a su dueño, de la forma más discreta Tomodachi se hizo con su montura y metió una de sus patas a su alforja, cuando volvió a aflorar entre sus dedos sostenía una pequeña piedrecita casi cristalina— es una muestra de diente de Wyvern.
—¡Pero pequeño colega!, creí que se quedaban al festival
—Si, además ¡tú quieres quedarte!, ¿Verdad Zelda?— rechistó Aryll de forma inmediata.
Zelda cruzó la mirada con Link y en sus ojos vio una negación absoluta.
—Gracias Aryll, pero será mejor que nos vayamos.— dijo de forma amable sin comprender por qué de repente Tomodachi tenía tanta prisa, pero el semblante de Link parecía tenso a sus ojos y además había hablado de forma muy extraña como si lo hubiera hecho a propósito para que solo el caviidae lo entendiera.
—Pero Zelda…
—Nos vamos— gruñó Link de forma tajante mientras la interrumpía, tiró de las riendas de Epona y se puso en marcha sin siquiera decir adiós a sus "hospitalarios hospederos", Zelda se despidió con una mano y Tomodachi azuzó a Beast para que volara
—Pero…— volvió a replicar la joven rubia mientras los seguía de cerca.
—Basta Aryll— espetó una voz, una figura apareció para cortarles el paso, Link frunció el ceño y le dedico una mirada casi envenenada.— Parece ser que nuestro mercenario ha sentido que queremos retenerlos, ya no vale la pena seguir fingiendo.
—¿Retenernos?— preguntó Zelda haciéndose a la idea de que era lo que estaba pasando, sin pensarlo mucho abrazó a Link con un poco de miedo— "¿Nos han reconocido?"
—Escucha Vilán o como sea que te llames, muévete si no quieres morirte— gruñó Link sin ápice de paciencia. Sin pensarlo dos veces llevo su mano hasta Ryuuji y apuntó de forma brava hacia la garganta de Vilán.
El muchacho lo miró con ojos inquisidores.
—Baja esa cosa si no quieres que le pase algo a tu princesa.
Link se crispó al oír aquello, creía que los habían acorralado para cobrar la recompensa de los Dodongo, pero estaba seguro de que los ladrones no conocían la identidad de su acompañante y que tal vez solo habrían intuido que era su amante o algo por el estilo.
Cuando Vilán menciono la palabra "Princesa" lo hizo de tal forma que Link identificó inmediatamente que aquello no era ningún tipo de piropo.
—Muévete si quieres conservar tu cabeza en su sitio, he dicho— nuevamente como en pocas ocasiones sus ojos albergaron esas intenciones asesinas, Tomodachi no había visto semejante espectáculo en mucho tiempo, por lo general había que hacer algo verdaderamente grave para que Link tomara esa postura.
Entonces caviló un poco acerca de lo ocurrido, todo había estado en calma hasta que el pelirrojo amenazo a Link anteponiendo a Zelda.
La chispa que había encendido la mecha de un solo golpe, hubiera pasado desapercibido si la amenaza hubiera estado jurada contra Link o contra él, pero Vilán había pisado terreno peligroso al amenazar con hacerle daño a Zelda.
—"Venga, menudo crío tonto, tenía que tocar un punto sensible, ¿cierto?"— sabía que desde el incidente en el Cinturón de Fuego Link se había establecido como guardaespaldas de tiempo completo, pero aun peor, como el guardián de la felicidad de la princesa, a todos lados la seguía y con todo y para todo la consentía, era una cosa extremadamente rara dado que el joven mercenario había sido un verdadero egoísta sus veinte años completitos de existencia, pero… —"Incluso si lo niega de forma reacia, está más que obvio que la quiere como a nadie en la vida, no sé si más que a su persona especial pero…"
Los pensamientos de Tomodachi se interrumpieron de forma brusca cuando Vilán se acercó de forma desafiante. Link casi se le echó encima, pero en ese momento Smith se interpuso entre ambos.
—Basta— gruñó el anciano— no es necesario llegar a tal grado. Joven Link, lamento esto pero ustedes no pueden marcharse.
Esta vez Ryuuji no dudo en soltar una amenaza, la hoja de la espada tomó un tono casi carmesí en son de advertencia.
—No iremos hora mismo— gruñó Link, mientras su brazo se aferraba cada vez más y más a la cintura de Zelda.
—Me temo que no— masculló el anciano.— necesitamos de su fuerza para recuperar cierto tesoro sagrado.
Los jóvenes viajeros pusieron una mirada interrogante.
—¿Tesoro?— Zelda alzó una ceja confundida.
—Lamento decirle esto señorita Zelda, pero me veré en la penosa situación de tomarla como nuestro rehén.
Link se echó a reír a carcajadas.
—¿A, sí?. Habla como si ya la tuviera en sus manos, ¡Escuche anciano!, no voy a permitir que le pongan un solo dedo encima.
—Pero ya lo he hecho hijo— le dijo con cierta mirada de tristeza, levantó la mano y señaló el collar brillante— el collar que le puso Aryll contiene una magia poderosa que se activa después de varias horas, y Vilán ha instalado una barrera alrededor del pueblo, ella no podrá salir de este sitio a menos que hagas lo que te ordenamos.
—Entonces, mato al invocador y se acaba el problema, no se quien ha lanzado el hechizo así que me daré el lujo de tirar sablazos al azar y seguro que alguien cae, ¿Verdad Aryll?— espetó con una voz demasiado macabra.
La pobre chica corrió de forma espantada hasta ocultarse detrás de Vilán
—Tranquila— masculló el pelirrojo.
—No funcionara— dijo Smith— la magia de la piedra se nutre a sí misma, aunque des con el invocador el resultado podría no ser el que esperas, ¿arriesgaras la vida de Zelda?
Y nuevamente sus dientes rechinaron, cierto temblor se hizo presente en uno de sus costados y un cumulo de emociones se arremolinó en sus entrañas, era obvio de dónde provenía el pequeño pero constante traqueteo, sus ojos se posaron un segundo en Zelda pero no los necesitaba para descubrir que la pobre estaba temblando.
—Tsk…— el sonido se volvió sordo y pagado.— Tomodachi…
—Si— musitó con ojos severos y serios.
—Quítale ya de encima esa cosa.
—A la orden señor— hizo aterrizar a Beast y cuando se plantó en el suelo murmuro ciertas palabras mágicas mientras trataba de quitarle el collar a su águila, aunque creyó que cedería en un primer instante y se llevó cierta sorpresa al descubrir que no salía.— Diablos pero que…— volvió a jalar e intento con un conjuro de rotura nuevo.
—Y bien— Gruñó Link con poca paciencia.
—¡No sale!— clamó con los ojos hechos platos y la voz sumida en un mar de nervios. Sabía que Link le estaba clavando la mirada y eso lo puso aún más nervioso.— ¡Pandite!, ¡Malferma Larga!, ¡Ookiku hiraku!….. Eeeeh!, ¿¡Qué demonios pasa con este candado!?
Poco a poco Link comprendió, que tal vez era algo previsto, Smith no parecía inmutarse ante el despliegue de cada conjuro que el caviidae soltaba.
—¡Condenado collar!— soltó de forma furibunda— Toma esto— masculló dando dos saltitos en reversa, apuntó hacia el objeto y soltó su "haz bajo la maga"— ¡Alohomora!*
—Tomo…
—Eh, ¿Pero por qué?, ¡Es el mejor que tengo!— el pelaje se le erizó por completo y se dio la vuelta poniendo una mirada fría y acusadora— ¡Ustedes!— gruñó, .—¿¡Cómo se atrevieron!?, está claro que si no cede con magia astral es porque la cerradura del collar fue forjada con magia negra.
— A ciencia cierta, no sé con qué esta forjada— confesó el herrero anciano.
—Magia negra— masculló Link en tono sombrío.
Beast emitió un pequeño chillido y miró con ojos tristes a Tomodachi.
—¿Que vamos a hacer, Link?
—Parece ser que nos han acorralado— bufó por lo bajo.— ¿Qué demonios es lo que busca Smith?
—Una ofrenda— contestó el anciano de forma tranquila.
—¿Una Ofrenda?— masculló el caviidae.
—Pequeño compañero, su amigo es muy fuerte, es por eso que necesitamos que nos ayude.— hizo una pausa y señaló con el dedo a las lejanías al territorio Sur del pueblo, a varios kilómetros se erigía una extraña formación rocosa, era como un enorme pico escarpado, muy muy alto en el que chocaban los vientos que provenían del Norte, incluso desde la distancia Link logro vislumbrar numerosas parvadas de Guays surcando el territorio en masa.— allá arriba esta un templo dedicado a la Diosa.
—A la Diosa… ¿Se refiere a Din?— preguntó tratando de acertar, el anciano asintió con la cabeza.
—Necesitamos que su amigo vaya y nos traiga el tesoro que hay en el templo.
—¿Qué?, ¿Para qué…
—¡La Pregunta no es para que cavichucho!, la pregunta es ¡Por qué yo!
—Es cierto, suena como algo fácil, ¿Por qué quieren que Links sea quien vaya?, no entiendo porque tomarse la molestia para esto, o más bien dicho ¿Por qué no pedirlo?
—Si lo pido ¿lo harías, joven Link?— volvió a hablarle de forma calmada.
—Por supuesto que no, ¿Yo que me gano con eso?, esta hacia el otro lado del camino, es una pedida de tiempo y esfuerzo.
—Lo sé. Sabía que dirías eso, porque los mercenarios son utilitaristas hasta en el más mínimo de sus pensamientos, es por eso que me veo en la obligación de obligarte.
— ¡Secuestrando a Zelda!— volvió a gruñir.
—Lo siento.
—No es verdad. Si de verdad lo sintiera no lo haría, repudio a las personas que actúan de esta manera.
Los ojos del anciano se desviaron como si de cierta forma las palabras de Link le hubieran dolido.
—Silencio— Gruñó Vilán, una palabra más y..
— ¡Y que!, te la has pasado fanfarroneando pero no creo que seas tan fuerte.
— ¡Que!
—No lo eres gallinita, de ser así subirías tú mismo al Templo y no te darías la molestia de acorralar a la gente con trucos sucios y cobardes.
—¡Maldito, ahora veras!
Entonces Aryll tuvo que sujetarlo por la espada para que no hiciera una tontería.
—Link tiene razón, ¿por qué no van ustedes por el tesoro?
—Porque no podemos, así de simple, déjame que te cuenta algo pequeño colega. Hace miles de años ahí se veneraba a la diosa del poder, la gente iba y venía libremente, pero un día, un ser malvado invadió estas tierras causando gran destrucción a su paso, la gente oró a la diosa y en recompensa ella envió a un héroe elegido, cuenta la leyenda que aquel joven se convirtió en un dragón enorme para poder abatir a la bestia, pero era un ser de la oscuridad demasiado fuerte y lo único que pudo hacer el joven héroe fue encadenarlo dentro del templo de la misma diosa. Sacrifico su alma para crear un sello irrompible, y desde entonces sólo aquellos que comparten parte de su esencia pueden entrar en el templo sin peligro.
— ¿Qué?— Zelda se atragantó con su propia pregunta, era una historia irreal y extraña, y no entendía ¿¡que tenía que ver con todo aquello!?
—Sólo los descendientes de Dragones pueden entrar al templo— respondió Smith, — es por eso que para esta misión elegimos al Zilant.
—Tsk— nuevamente Link bramó con fastidio.
—A ver si entiendo— farfulló Tomodachi, —al pico o cosa esa de allá arriba solo pueden entrar los Dragones. ¿Qué demonios era semejante bestia?, es decir, tuvo que haber sido algo enorme para obligar a un héroe a cambiar de forma, y además ¡Como rayos fue que lo hizo!
—Evidentemente con el poder de la Diosa— dijo Vilán como si se estuviera burlando.
—Que fastidio— volvió a gruñir Link— ¡Búsquense a otro lagarto!
—Todavía no entiendo— dijo Tomodachi de forma estupefacta— ¿Para qué rayos quieren el tesoro de la Diosa?
—Es una ofrenda— repitió Aryll.
— ¡Y que no pueden usar otra!
—Puesss— cayó por unos instantes y posó la mirada sobre Zelda— cada año es lo mismo, el festival de Din está diseñado con un único objetivo, una ofrenda o un sacrificio, cualquiera de las dos cosas sirven para mantener intactas las ataduras de enorme bestia, se nos han acabado los tesoros antiguos así que desde hace años hacemos sacrificio a la Diosa. Si no van por ella tendremos que reemplazarla con su princesa
— ¡Que!— Bramaron los tres al unísono.
Smith que tenía a mano su bastoncillo golpeó a Aryll de forma graciosa en la cabeza.
—No vamos a matarla, si es lo que están pensando— aclaró Vilán mientras negaba con la cabeza a causa de la tontería que se le había escapado a Aryll.
—Un sacrificio no significa precisamente la muerte— aclaró Smith temiendo un poco que Link fuera a echársele encima en cualquier instante.— significa que debes renunciar a algo o enfrentarte a tu mayor temor sin importar las consecuencias, ¿Saben lo que tendría que hacer Zelda?
La pobre princesa tragó saliva mientras se escondía aún más detrás de Link.
—Yo bueno, tal vez…— trató de mentir de forma nerviosa, tal vez si lograba mentirles dejarían en paz a Link y la liberarían de buena manera.
—Lo sabemos, el cristal que llevas puesto nos lo ha revelado, le tienes miedo a los hombres ¿cierto?
Zelda respigó de forma ahogada ante el comentario, ¡A la basura con su intento de fuga!, si ya sabían su mayor temor no se quería imaginar qué clase de sacrificio querían que ella hiciera.
— ¿Miedo a los Hombres?— Vilán parecía curioso respecto al tema.
—Eso me mostró el cristal
—Entonces, que se case conmigo, estoy dispuesto a sacrificarme— clamó con una voz nasal demasiado pervertida.
—Bastardo, ¡Repite lo que dijiste!, ¡Voy a matarte!— rugió Link poniéndose a la defensiva.
Smith nuevamente se interpuso entre los jóvenes y lanzó una advertencia haciendo que el cristal de los collares brillara. Epona relinchó de forma nerviosa al sentir un calor no natural e intenso.
— ¡Basta!— Gruñó Tomodachi— Ya basta, Link por favor contrólate, ¿No ves que estamos atados de manos?— dijo con un poco más de calma, aunque el cometario sólo logró hacer que Link se cabreara más ante lo sucedido.
— ¿Y que se supone que quieres que haga?— masculló con mucho recelo.
—Quieren el tesoro de del santuario de Din, consigámoslo y larguémonos pacíficamente. — le susurró. Después se viró un poco y encaró al anciano con cierta expresión desilusionada— ¿Si les damos el tesoro, dejaran libre a la señorita Zelda, a Epona y a Beast?
—Es un hecho.
—Entonces lo haremos— dijo con voz apaciguadora— vamos por el tesoro y volvemos para que retiren los collares.
—Eso sí que no, ninguna de las tres puede salir de este pueblo, al menos no mientras no cumplan con su trato.
Nuevamente Link se crispó al oír eso.
—De todas formas ellas no pueden pisar esa montaña— Agregó Aryll
—Entonces… me quedare a cuidarlas— dijo el caviidae. – dado que yo no…
—Iras con él— espetó Smith de forma tajante. — No creo que haya problema con la ascendencia
—Acaba de decir que sólo descendientes de dragones pueden pisar ese lugar— respigó de forma enojada, algo en el último comentario del anciano sí que lo había enfadado.
—Joven Caviidae, ¿No cree en las leyendas nativas de su raza?, o es acaso que…
— ¡Son estupideces!, Los caviiades no….
Cierto silencio permeó el escenario, dado que la conversación había tomado un giro extraño.
—Los caviidaes…— repitió con cierto recelo— no son dignos de cargar con semejante creencia, solamente son ratas escurridizas de montaña.
Y nuevamente algo pareció helar los alrededores, la voz de Tomodachi sonaba con desprecio, como si las ataduras de su pasado le pesaran más que nunca.
— ¡Al diablo con esa estupidez!— dijo virándose mientras salía de la vista de los otros.
—Tomo— susurró la princesa un poco preocupada por su amigo.
—Exactamente— masculló Link.— ¡Al Diablo!, si tengo que ir de forma forzada no voy a permitir que Zelda se quede sola con ustedes.
—No tienes otra opción hijo, necesitas fuerza, valor y sabiduría para conseguir tu objetivo. No dudo de tu fuerza y definitivamente estas lleno de valor, paro tu sabiduría está bastante nublada por el momento, y además, no conseguirás llegar demasiado lejos si no sabes leer e interpretar las lenguas antiguas, el camino está plagado de encrucijadas cuyas indicaciones fueron talladas en las piedras en un hyliano antiguo, tu amigo caviidae será indispensable como guía, y además, porque solamente tienes tres días para completar esta tarea.
— ¡Tres días!— gruñó Tomo. — ¡Es una locura!, ha visto lo alto que es ese pico.
—Después de todo, tres días es lo que dura el festival de Din, si para entonces no tienen el tesoro, nos veremos forzados a hacer el sacrificio y me temo que la propuesta de Vilán ha sido más que acertada, si no regresan aquí antes del tiempo previsto nos veremos obligados a casar a Zelda.
Nuevamente Zelda sintió que la sangre se le helaba, ¿Terminarían por casarla a la fuerza? O Link tendría el tiempo suficiente para sacarla de semejante apuro…
.
.
Continuara...
.
N.A.: * Entiéndase como las necesidades básicas femeninas jajajaja
*XD el que no sepa de donde salió eso, ay ay ay jajaja
Comentarios del Capitulo:
Creo que acabo de leer la mente de muchos, y la mayoría se pregunta "¿¡Otra vez Yahab!?, pobrecita Zelda"
jajaja, Sorry, en realidad también creo que es un poco injusto, a la pobrecita no dejan de secuestrarla, aunque les aseguro que esta será la ultima vez en mucho tiempo que corra con este destino (Sino es que quizás la ultima), después de que salgamos de este sortilegio de secuestros quizás Zelda se ponga las pilas y tome su rol de heroína en la historia, aunque con la torpeza que se carga Link debe seguirla cuidando xD
* La otra cosa por comentar es que lamento no tener la traducción de todos los hechizos de Tomodachi, recuerdo que las tenia en un blog de notas, aunque como muchos saben por el momento me es imposible tener acceso a muchos de mis archivos, dado que mi laptop sigue retronada y muerta X.X
aunque si bien no me falla la memoria todos y cada uno de los mencionados en este capitulo tenían que ver con las palabras "Rotura" y "Candado" en varios de los idiomas mas viejos que logre encontrar, aunque por ahí también figura el Japonés que no es tan viejo pero bastante way xD, por otro lado también tenemos un pequeño homenaje a J.K. Rowling y a su maravilla obra de Harry Potter, seguro que de eso si se dieron cuenta xD
** ¿Por qué tres personajes buenos aparecen aquí como si fueran malvados?
En realidad, ellos son lo que siempre han sido, solo que la circunstancia los hace tomar un papel diferente a lo que normalmente estamos acostumbrados, en los capítulos que siguen se darán cuanta de que no todo es lo que parece, aunque Vilán... bueno ¡Vilán si que va a liarla! jajajaja
