gracias por sus comentarios =)
aqui va el sgt capitulo -
"lo siento"... dijo y la besó!
Habían pasado horas cuando Brennan se recuperó. Sintió una molestia en su cuerpo, se sentía incómoda. Aquella posición que había adoptado no era la más cómoda para un viaje. Le dolía la cabeza, pero ya no le daba vueltas todo a su alrededor. Sintió que alguien respiraba debajo de ella. (¿Eh?) pensó y vio que se había dormido encima de Booth. Se enrojeció. Miró a Booth. Dormía. Brennan sonrió (nunca puede decir ¡no! Cuando le pido algo ¡Qué vergüenza! Recuerdo bien lo que sucedió)
-Haaay - se quejó por el dolor sobre su espalda. Se movió un poco para acomodarse mejor. Booth mientras dormía también se quejó un poco. (Es verdad, el que más incómodo está es Booth Me tuvo horas encima de él) Ella intentó salir de encima de él para que pudiera dormir, pero sintió los brazos de Booth alrededor de ella. La estaba abrazando. Sintió un montón de mariposas en su estómago. Volvió a sonrojarse. Miró a Booth. Continuaba dormido. Evidentemente el wisky también había tenido efecto en él, lo había dejado dormido como a un bebé. Ella sonrió (Bueno, si me está abrazando no debe molestarle mucho que esté encima de él ), pensó y se acomodó sobre él. Luego volvió a dormirse.
Cuando llegaron a Inglaterra ambos bajaron.
-¿Sabes qué, Huesos?- decía Booth tocando su nuca.
-¿Eh?- preguntó ella mientras tomaba su equipaje.
-Creo que hiciste que me duela todo el cuello por dormirte encima de mí-
-Oh, lo siento. Intenté salir pero me abrazabas.- dio ella.
-Ah lo siento.- dijo él.
-No me molestó.- contestó Brennan. Oh, ese que viene, es tu equipaje.- dijo señalándolo.
-Es cierto.- dijo él y lo tomó.
-¿Alquilaremos un auto?- preguntó ella.
-Sí.-
-Pagará el Jeffersonian.-
-¿Por qué?-
-Porque tengo la posibilidad de hacer los gastos que quiera y ellos pagan todo, en el FBI te ponen límites. Aprovecha que me tienes como compañera.- dijo Brennan.
-De acuerdo elegiremos el mejor para este equipo.- dijo Booth.
-¿Cuál?- preguntó Brennan.
-¿Qué te parece un C4?-
-Prefiero Mercedes -
-Oh vamos -
-Elijamos Mercedes.-
-Huesos, no podemos llegar a interrogar a las personas con un auto tan costoso. Hará que el FBI se vea como una institución poco creíble.- dijo Booth.
-Pero el C4 es caro.-
-Pero no tan caro -
-De acuerdo.- dijo Brennan.
Ambos, después de haber tomado su equipaje se dirigieron a buscar un taxi.
-Llama a Cam y pídele que nos diga en qué habitación ¡Hotel!... en qué hotel estamos - dijo Booth. Brennan sonrió. Es que, me quedé con la conversación que tuvimos.- se defendió.
-No dije nada.- dijo ella. Tomó su celular y llamó a Cam. Hablaron un poco y luego cortó. Bien, ya sé dónde estamos.-
-¿Dónde?-
-En un hermoso hotel que te va a encantar. Así que deja de preguntar y vamos para allá.-
-Oh, bueno de acuerdo, Huesos - dijo. Ambos fueron a buscar un taxi. Consiguieron uno y lo tomaron. Luego Brennan dio la dirección y se dirigieron hacia allá.
El hotel era lujoso y muy caro. Booth sonrió. Había empleados yendo y viniendo por todos lados para que sus clientes se sintieran de lo más cómodo. Ambos entraron al lugar. Parecía un palacio (de echo fue un palacio en la época de los imperios).
-Hola, Dra. Brennan. La estábamos esperando. Tenemos una reserva a su nombre y de - estaba diciendo la recepcionista y tomó una nota que tenía en su mano -y del Sr. Booth ¿Puede ser?-
-Sí.- dijo Brennan.
-Bien acompáñeme por favor para que registremos sus huellas digitales para que pueda tener acceso a la habitación.-
-¿Qué?- dijo Booth. La mujer lo miró.
Es lo último en tecnologías, Sr. Aquí vienen sólo las personas que quieren privacidad y comodidad. Debemos cuidar que no les pase nada a nuestros clientes, y mucho menos con la inseguridad que hoy día se encuentra en cualquier lado.-
-Eh sí - dijo él y se acercó a Brennan. No hacía falta que me dieran un trono tú sabes no quiero un palacio.-
-Shhh.- dijo Brennan. Ambos se acercaron a recepción.
-Bien ¿Querrán tener ambos acceso a las habitaciones?- preguntó.
-¿Son separadas?- preguntó Brennan. Booth la miró sorprendido.
-Sí, pero si lo desean buscamos una matrimonial .- estaba diciendo cuando Brennan la interrumpió:
-No, no está bien así.- dijo.
-Sí.- dijo Booth.
-De acuerdo, entonces ¿desea tener sólo ud. acceso a la habitación o también lo tendrá el Sr.?-
-Los dos.- dijo Brennan. Booth sonrió. La recepcionista también, no pudo evitarlo.
-De acuerdo. Ingrese aquí su huella digital, Dra. ¿Sr.?-
-¿sí?- dijo Booth.
-Ud. también.-
-De acuerdo.- dijo él e hizo lo mismo.
-Bien, entonces cuando quieran ingresar a las habitaciones verán un sensor que reconoce sus huellas digitales y que les dará acceso a la habitación, ¿de acuerdo?-
-Sí.- dijo Brennan.
-El número de su habitación Dra. es la nº 456 y ud. Sr. es el nº 439.-
-Gracias dijeron ambos.- y se retiraron. Booth y Brennan subieron al ascensor.
-¿Querías piezas juntas?- preguntó pícaro Booth.
-No.- respondió ella. -¿Tú?-
-¿Eh? No - mintió él.
-Ah.- dijo ella. Permanecieron en silencio hasta que subieron al 4to piso. Salieron del ascensor. El lugar era muy lujoso, tanto que a Booth ya lo incomodaba. Parecía como si fuera el presidente mismo de los EE. UU. quien acababa de llegar por el modo en que lo trataban allí. Luego de que empleados del hotel les explicaran cómo era el funcionamiento allí y todas las opciones que tenían para pasar el tiempo, al fin ambos quedaron solos.
-Uuuh - dijo Booth suspirando. Así que tenemos bar, gimnasio, pileta, spa, living room, salas de juegos, etc., etc., etc. Todo lo que te puedas imaginar. Te invito esta noche al bar.-
-Booth, no vinimos aquí a jugar.- dijo ella.
-Huesos son las - miró su reloj - 20:40 hs y me dices que no vinimos a jugar Yo no pienso interrogar a nadie hoy así que Te propongo algo. Te invito a cenar, y luego al bar.- Brennan sonrió.
-De acuerdo, pero no traje ropa adecuada para una cena en este lugar.-
-Oh, es cierto.- dijo él.
-De todas formas hablaré en recepción para que nos consigan ropa de gala.- dijo ella.
-Es raro tener que vestir de gala para cenar.- dijo él.
-No.- dijo ella. Es formalidad por el tipo de gente que visita hoteles como este.-
-Sí - dijo Booth -Ricos.-
-Sí.- dijo Brennan.-De acuerdo iré a bañarme, cuando esté lista entonces te llamo.- dijo ella.
-Ok. Yo también.-
-Pediré que te lleven traje de gala a tu habitación también.-
-Está bien - dijo él algo incómodo (Cuando éramos novios nunca la traje a un lugar como este nunca lo habría podido pagar ) pensó Booth.
-¿En qué piensas?- preguntó ella.
-¿Eh? En nada.- dijo él.
-De acuerdo.-
Ambos se retiraron y fueron a tomar un baño. Más de treinta minutos después y Booth estaba bañado, limpito, con un perfume seductor y masculino tirado sobre su cama de dos plazas viendo tv y esperando que Brennan lo llamara. Estaba en bóxer cuando sonó la puerta. Booth se puso de pie.
-¿Sí?- preguntó.
-Sr. venimos a dejar ropa que pidieron que les compráramos en recepción - dijo la voz detrás de la puerta. (¿¡Qué! ¿Tengo que pagar eso?) pensó. Tragó saliva.
-¿Y cuánto es?-
-Ya está pagado.- dijo.
(La mato a Huesos si ella lo pagó). Oh, sí, cierto, que tonto.- dijo y abrió la puerta. La mucama lo miró de arriba abajo. Booth olvidó que no estaba vestido. Oh, lo siento disculpe.- dijo tomando la ropa.
-No hay problema.- contestó sonriendo la mucama y se retiró. A Booth no le agradó el comentario (Que busque otro a quién mirar soy de Huesos..) pensó y luego sonrió ante su pensamiento. Se fue hacia su cama y dejó el traje. Lo miró. Era un traje carísimo de gala, aunque quisiera no podría pagarle a Brennan el favor, pero hablaría muy seriamente con ella y vería cómo le devolvería aquello. (¿Y qué se pondrá ella?) pensó mientras comenzaba a cambiarse.
Ya había pasado una hora más y Brennan no llamaba. Booth estaba viendo tv algo molesto ya.
Lo mataba la ansiedad. Media hora más y tocaron a su puerta.
-¿Sí?- preguntó, esta vez con un hermoso traje encima. Todo un hombre elegante, con un exquisito aroma masculino que ninguna mujer podía dejar de notar. Su cabello aún algo mojado (efecto del gel para cabello).
-Soy Huesos - dijo al otro lado. (¿Soy Huesos?) pensó Booth y sonrió. No aguantaba más no verla. Abrió la puerta. Al verla quedó sin habla. Brennan estaba hermosa. Aquel vestido gris oscuro con pequeñas piedritas que le daban un brillo elegantísimo y muy sexy, le quedaba fabuloso. Era un vestido al cuerpo que contorneaba toda su figura y marcaba aquellos detalles dignos de observar. Tenía un escote no muy pronunciado, pero notorio que le daba elegancia y hacía que se notara que se trataba de una mujer fina y elegante. Además llevaba una carterita muy coqueta, de la misma tela que el vestido que le daba el toque perfecto de elegancia. Sus zapatos, color combinado, la dejaban aún más esbelta y los aros hermosos en forma de una bellísima flor hacían que su rostro llamara aún más la atención. Llevaba el cabello recogido, aún más elegancia, y sin collar para no sobrecargar su ropa y dejar sus pechos sin nada que los cubrieran.
Booth no hablaba. Brennan sonrió.
-Deja de verme así.- le dijo. Él sonrió. Pensó mil veces en tomarla del brazo, cerrar la puerta de la habitación y no bajar a cenar. Se contuvo.
-Estás hermosa.- le dijo.
-Tú también.- dijo ella. -¿Listo?-
-¿Estás segura que es necesario que estemos vestidos de este modo sólo para cenar?-
-Claro.- dijo ella. Qué rico perfume.- le dijo. (Es el que te gusta ) pensó él.
-Gracias. El tuyo también.- ella sonrió.
-Deja de mirarme - dijo de nuevo.
-Lo siento estás hermosa - volvió a repetir.
-Gracias.- dijo y lo tomó del brazo, ambos salieron de la habitación. En el pasillo ella dijo:
-Hay Booth, de verdad me encanta tu perfume, ¿puedo olerlo?- preguntó.
-Sí.- dijo él sonriendo. No era la primera vez que Brennan hacía aquello, sólo que las otras veces estaban en el olvido. Ella se acercó al cuello de Booth y olió su perfume. Repentinamente recordó risas entre los dos. Besos. Permaneció sin apartar su rostro del cuello de él recordando. Fue como si todo fuera irreal, demasiado felices:
-Booth, me encanta tu perfume - decía una Brennan del pasado. Él sonreía con un brillo especial en sus ojos y le decía:
-Lo sé, por eso me lo puse. Sólo para ti .-
-Sabes que me encanta, ¿no?- y lo tomaba de la nuca y comenzaban a besarse. Era un hotel. Aquel recuerdo era de un hotel (¿un hotel?) pensó Brennan y recordó las dos semanas que se habían tomado de licencia (ya entiendo ) pensó.
Brennan alzó la mirada y volvió a la realidad. Ambos permanecieron en silencio viéndose. Cuando volvió a la realidad se dio cuenta de lo cerca que estaba del rostro de Booth. Sentía sus manos alrededor de su cintura. Él no apartaba su mirada de los labios de Brennan.
Hasta ese momento había intentado ser fuerte, pero evidentemente, aquel vestido, había dado el resultado esperado. Ella sonrió. Él se acercó aún más y tocó sus labios. Eso sí que ella no se esperaba.
-¿Booth?- dijo casi en un susurro. Aquella palabra significaba ¿qué estás haciendo? y él lo sabía.
-Lo siento.- dijo y la besó.
espero sus comentarios =)
