Los personajes de Dragon Ball Z y Naruto no me pertenecen. Son obra y creación de Akira Toriyama y Masashi Kishimoto respectivamente.

45. Trabajo en Equipo

El cielo se llenaba de colores. Las rocas se estremecían dado el perenne temblor que secundaba a las detonaciones. Luces doradas y púrpuras chocaban y estallaban, esfumando a las despavoridas nubes y cubriendo la atmósfera de un crepitante manto eléctrico, compuesto de pequeños relámpagos que atravesaban el aire y generaban un desagradable zumbido.

Asuma estaba anonadado. El poder de ambos guerreros lograba modificar el ambiente, pues a pesar del día, parecía que se encontraban a pocas horas de recibir la noche. El extraño campo magnético en el cielo tampoco era nada normal, tenía un aspecto que se alternaba entre destellos verdes y morados, a veces rojos, y resultaba molesto para los oídos percibir los interminables chillidos eléctricos.

Kakashi no lo podía creer. Estaba más concentrado en el terreno, ese que tantas veces usó como campo de entrenamiento fuera de Konoha debido a los peligrosos desfiladeros que suponían un reto para escalar, el mismo lugar donde entrenó con Sasuke antes de la ronda final de los exámenes chunin. Ahora, estaba marcado por doquier con cráteres y agujeros humeantes de dimensiones desproporcionadas, ridículas. Muchos de los enormes peñascos y riscos yacían desbaratados en forma de rocas partidas y hasta pulverizadas. No parecía el escenario de una batalla, sino de una catástrofe natural.

−No veo nada. –Murmuraba Kurenai con la vista clavada en el cielo, solamente capaz de divisar los enormes círculos blancos que aparecían por doquier cada vez que los contendientes bloqueaban sus golpes.

−Mejor así, –dijo Asuma, −es preferible que la pelea continúe a gran distancia, no quiero imaginar los daños que podrían provocar esos dos.

Como invocando a la mala suerte, un disparo de energía púrpura emergió de entre las nubes, cayendo en picada en dirección a los mares del sur ubicados a decenas de kilómetros.

¡KABOOOOOMMM!

Desde allí, los shinobis no podían ver los estragos del evento, pero sintieron el brutal terremoto sacudirles sin compasión, resquebrajando el suelo rocoso como cristal y desplomando algunos de los peñascos que habían logrado sobrevivir hasta el momento. Un titánico agujero de increíbles dimensiones se abrió en el fondo oceánico, y el aterrado mar prefería huir a la perpetua oscuridad de su interior, dando la impresión de que se habían formado unas cataratas.

¡Zuuum!

Trunks y Cooler aparecieron de la nada a unos cuantos metros del grupo, parados en el suelo mientras forcejeaban al empujarse mutuamente por los hombros. Los dos se veían golpeados y llenos de polvo, aunque el saiyajin estaba algo más lastimado.

Pequeñas piedras comenzaban a levitar por doquier mientras los dos aumentaban su ki, al punto en que sus figuras desaparecieron tras el intenso resplandor dorado y púrpura de sus auras, de manera que ahora parecían dos luces chocando entre sí. La tierra se rasgaba en medio de serpenteantes patrones irregulares, y bajo los dos peleadores el suelo se hundía por su incapacidad de soportar tanto poder.

−¿Dónde está Goten? –El monstruoso espectáculo no parecía tener demasiado preocupada a la pelirrosa, quien instintivamente se aferró a un brazo de su sensei para no terminar rodando por el suelo−. No lo veo por ninguna parte, ¡no es posible que aún no haya llegado!

−Tranquilízate, Sakura, él vendrá. –Aunque Kakashi tampoco entendía qué demonios retrasaba la llegada de Son−. De seguro se le presentó algo importante.

−¿Pero qué es más importante que esto? ¡Él no es ningún cobarde, no pudo haber huido!

Un fuerte quejido les puso en alerta, junto al potente temblor que cesó de repente. Las botas de Trunks se despegaban del suelo porque Cooler lo estrangulaba con la cola. La musculosa quinta extremidad del alienígena, marcada con gruesas y palpitantes venas por la fuerza con que la ensortijaba en el cuello del saiyajin, era tan poderosa como uno de sus brazos, por lo que Trunks no podía liberarse con las manos y sólo le quedaba apretar los dientes y patalear en el aire, hasta que…

¡BOOOMM!

Quedaron impresionados al ver como la cabeza de Cooler era engullida por una ráfaga dorada de ki completamente inesperada, arrojada en el último instante por Trunks. El saiyajin era liberado, y caía al suelo apoyado en ambas manos y rodillas, tragando aire a un ritmo frenético para recuperar el aliento perdido.

−¡No le pasó nada! –Exclamó Asuma cuando el humo gris se dispersó lentamente y expuso las fuertes facciones de Cooler ilesas. Su tono llegó a oídos del saiyajin.

−¡Estúpidos! ¿Por qué han venido hasta acá? ¡Es demasiado peligroso, regresen de inmediato!

Nunca habían visto a Trunks tan desesperado. Sus pupilas se dilataron al punto en que sus irises parecían dos líneas verdes casi imperceptibles en torno a ellas. Les gritaba casi con rabia, preocupado en realidad por la integridad física de los ninjas. Se aterraba con la sola idea de que Cooler los usara como sacrificio para incitarle a pelear.

−Descuida, no les haré daño. Los quiero vivos para que sean testigos del momento en que dejas de respirar. –El tirano sonrió con cinismo, clavando los ojos en la pequeña Sakura porque sentía particular placer asesinando niños−. Luego los haré pedazos a ustedes y a los asquerosos terrícolas de su patética aldea. Después, el planeta no será más que polvo del universo.

Enloquecido con la idea, Trunks le enterraba en el rostro un salvaje puño electrificado en ki, pero Cooler apenas dio unos cuantos pasos en retroceso antes de recuperarse y responder con la misma agresividad.

¡PAAAMM! ¡PAAAMM! ¡PAAAMM!

Cada vez que se pegaban, pequeños relámpagos de electricidad recorrían las zonas recién golpeadas de sus cuerpos. No hacían mucho por evitar los embates, preferían mantenerse estáticos en el mismo lugar, en una absurda competencia por probar quién era capaz de soportar más daño, mientras sus cabezas y troncos se bamboleaban tras cada impacto de un lado a otro como si de muñecos se tratasen, todo sin llegar a perder la consciencia. La escena se veía impresionante.

La fortaleza y templanza de Trunks se hallaba intacta, no así la de sus piernas, que titubearon y le hicieron retroceder unos pasos en los que Cooler aprovechó de castigarle entre puños y codazos sin recibir nada a cambio. Se rompió el pacto no escrito de golpe por golpe.

−¡Te haré pedazos, maldito insecto! –Espetó con inusual agresividad, dejando atrás esa expresión hierática de autocontrol porque, por primera vez en su vida, los golpes del enemigo le dolían. Tomó a Trunks por el cuello del dogi y lo levantó, castigándolo entre brutales cabezazos que estremecían la tierra. Cuando la frente de Cooler chocaba con la del saiyajin, se desprendía electricidad, manifestación corpórea de su gigantesco poder.

−Lo va a matar… −Jadeó Kurenai cubriéndose la boca. Estaba tan impresionada, que no parecía una kunoichi emitiendo una opinión, sino una civil común y corriente en presencia de una pelea fuera de su alcance.

La vista de Trunks se nublaba. La sangre saltaba de su frente. Estaba por perder la consciencia.

−¡Katon: Gōkakyū no Jutsu (Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego)

El resplandor naranja de las incandescentes llamas coloreó el ambiente. Se generó una atmósfera en la que el brillante fuego parecía opacar la luminosidad del día, y Cooler giraba la cabeza con incredulidad llenando su rostro.

¡BOOOOMMM!

El jutsu de Kakashi impactó la espalda del alienígena, generándose un calor tan abrasador, que los shinobis sentían su piel a punto de arder. Kurenai y Asuma no podían creer la intervención de Hatake, mientras que Sakura miraba entre boquiabierta y admirada a su sensei.

El cálido humo se desvanecía poco a poco con el viento y, por supuesto, reveló a Cooler en perfecto estado. Parecía que ni siquiera sintió el ataque, aunque su expresión decía todo lo contrario: quería exterminar a Kakashi por su insolencia.

−Tú, basura terrícola, ¿cómo te atreves tan siquiera a atacarme? ¿Acaso quieres morir de primero?

¡PAAAAMMM!

Todavía dirigiéndose a Kakashi, los ojos rojos de Cooler se desorbitaban y escupía sangre por la boca. Trunks aprovechó el tiempo ofrecido por el ninja y enterró una rodilla en el musculoso abdomen de su oponente. Inmediatamente, el alienígena deshizo su agarre del dogi, y esta vez era el saiyajin el que aprovechaba el asombro de su rival para atacarle sin piedad.

−¡Primero tendrás que acabar conmigo! –Gritaba mientras sostenía los hombros de Cooler y lo castigaba con un rodillazo tras otro en el pecho. De la misma manera, cada contacto creaba una dorada electricidad en el magullado torso del monstruo. Después de varios golpes, soltó a su enemigo, quien retrocedió con las manos sobre su abdomen todavía escupiendo sangre púrpura.

Cooler alzó la cabeza y observó al saiyajin con odio infinito, apretando los dientes y con las piernas apenas sosteniéndole. Pasó el dorso de una mano por su boca, enloqueciendo ante la visión de su propia sangre emanando de su cuerpo. Nunca la había visto− ¿Cómo es posible que esta miserable basura tenga tanto poder? −Las pupilas del alienígena se encogían como cabezas de alfiler, y antes de pronunciar una sola palabra, recibía una patada en el mentón que le hacía ver estrellas y le mandaba a volar hasta estrellarse contra una montaña muy lejana.

Trunks dejó caerse pesadamente en el suelo. Sacó fuerzas de donde no tenía para responder, haciendo el mejor uso posible de la oportunidad que le brindó Kakashi, pero la verdad es que la cabeza le daba vueltas y se sentía mareado. Sabía que el jounin estaba en problemas, debía retirarse o sería el primero en morir en cuanto Cooler tuviera una oportunidad.

−¿Por qué han venido? –Sus ojos se abrieron como platos al ver a Sakura−. No me digan que Ino está aquí…

−No, ella se quedó en Konoha. –Dijo Kurenai, arrodillándose junto al saiyajin para verificar su estado.

−Tan sólo logré lastimarlo un poco. Ese sujeto volverá en cualquier instante, al menos deberían alejarse.

Casi sin terminar de hablar, observaron atónitos como la inmensa montaña en el horizonte se hacía trizas en medio de una violenta explosión violácea, pues el demonio del frío, enfurecido, hizo estallar su poder y pulverizó todo el territorio rocoso que le rodeaba. Una columna de luz morada se alzaba hasta las nubes. Las ráfagas de viento llegaron hasta los shinobis a pesar de los muchos kilómetros de distancia que les separaban del lugar.

−Esta vez sí que me has impresionado. Admito que te subestimé. −Los ninjas se desconcertaron con la velocidad de Cooler, quien flotaba sobre ellos con los brazos cruzados sobre el pecho aparentemente ya recuperado. No fueron capaces de verle llegar−. Sin embargo, te concederé una ventaja adicional para demostrar que estoy muy por encima de ti. Dime, ¿peleas mejor volando o en tierra firme?

Trunks se ponía de pie al tiempo que apartaba a Kurenai y se colocaba frente a ella. Afiló la mirada, desconfiando de las intenciones del sujeto.

−Volando. –Mintió, para proteger a sus amigos. Pasó un antebrazo por su frente para limpiarse la sangre−. ¿A qué viene eso?

−Prometo no usar las manos. –Alzó los brazos para que quedaran a la vista de todos y después los escondió tras su espalda−. Si logras tocarme, entonces te otorgaré cierto mérito y me veré obligado a ponerme serio.

Este tipo está de broma. –Los labios de Sakura temblaban. Sus pequeñas piernas luchaban por sostenerla−. La diferencia no es tan grande, Trunks pudo golpearlo hace rato, ¡incluso logró dañarle! Sólo presume para asustarlo tanto a él como a nosotros.

Cooler era un maldito. Podía acceder a su máximo poder y terminar con la pelea de una vez por todas. Pero no, se regocijaba sádicamente con el miedo ajeno, y quería complacerse con la sorpresa en el rostro del maldito niño y los asquerosos terrícolas cuando se vieran con las esperanzas perdidas.

El saiyajin se quitó la parte superior del dogi, seguido de las muñequeras y las botas. Cooler dibujó una sonrisa cínica al vislumbrar como el suelo de roca se quebraba cuando el chico colocaba toda su indumentaria sobre este. Antes de alzar vuelo, Trunks estiró sus brazos y piernas como últimos estiramientos, adoptó postura de pelea y afiló la mirada.

−Bien, aquí voy…

¡Zaaas! ¡Zaaas! ¡Zaaas!

Un constante e interminable zumbido tomó dominio de la escena: los golpes de Trunks rozando el aire cada vez que el enemigo le esquivaba. Le lanzaba puños y patadas a una velocidad imperceptible para los shinobis, que sólo escuchaban al viento silbar. Cooler, con ambos brazos tras la espalda, se limitaba a mover la cabeza de un lado a otro y girar su tronco lo suficiente para que el saiyajin pasara de largo.

−¿Qué sucede? ¿Por qué no logro pegarle? –Justo cuando Trunks estaba a punto de atizarle una patada al pecho, Cooler se hizo a un lado y le fulminó con una mirada que decía "si quisiera podría golpearte", pero no lo hacía, pues quería verle humillado y desesperado al resultar intocable para él. Inclusive, el muy desgraciado se permitía que el saiyajin estuviera muy cerca de tocarle antes de esquivarle al último instante.

−¿Qué sucede? Te noto un poco más lento. ¿A dónde fue a parar toda esa energía que demostraste hace rato? Si este es todo tu poder, −le propinó una fuerte bofetada con la cola que le hizo escupir sangre−, es una lástima…

Trunks se detuvo, limpiándose la sangre que le salía de la nariz para luego sorber con fuerza. Comenzó a proferir su pequeña sonrisa de lado, desconcertando al enemigo que esperaba verle fuera de control a causa del miedo.

−Parece que yo también tendré que ponerme más serio.

−Te estoy esperando.

El saiyajin lanzó una patada con la intención de barrerle las piernas a su oponente, quien sonreía ante tan predecible movimiento, o eso creía. Cuando la patada estaba por concretarse, Trunks la desvió en el último instante en sentido ascendente, directo al conmocionado rostro del extraterrestre púrpura.

¡BOOOOOMMM!

La potencia imprimida simuló una explosión. Un anillo blanco surgió en el lugar donde se suponía que flotaban ambos contendientes, pero ninguno de los dos se encontraba allí: el cuerpo de Cooler ya volaba por los cielos con Trunks a su espalda.

−Arrrgghh, ¡maldito seas! –Bramó con los ojos cerrados, hasta que los abrió de par en par al sentir que el saiyajin le abrazaba por detrás con mucha fuerza, para continuar ascendiendo junto a él no por la inercia de la patada, sino por acción de la técnica de vuelo−. ¿Qué pretendes, sabandija? –Decía entre ásperas risas−. Pierdes tu tiempo si pretendes asfixiarme en el espacio, pues yo puedo respirar en él.

En efecto, los dos se encontraban demasiado alto, cerca de los límites de la atmósfera terrestre, en la zona de transición donde el cielo se tornaba negro y el aire se hacía hasta cinco veces más delgado.

−Te mostraré una técnica que aprendí de los "asquerosos terrícolas" –Todavía abrazándolo, Trunks se puso de cabeza y comenzó a descender en picada con su apresado rival, dando giros en el trayecto para aumentar su velocidad al máximo−. ¡Se llama Loto Primario!

Los cuatro ninjas veían al horizonte del desierto rocoso un delgado hilo dorado descendiendo desde las alturas como un meteorito, dibujando un trayecto rectilíneo en picada para un encuentro más que seguro con la superficie terrestre.

La cara de Asuma reflejaba indiscutible temor, y sus pensamientos parecían ser los mismos que los del ninja copia a juzgar por la forma en que se observaban.

−¿Qué está pasando? –Preguntó Kurenai, contiendo el susto que le impregnaban las expresiones de sus compañeros, aunado a la inverosímil velocidad con que Kakashi ejecutaba cuatro sellos manuales.

−Doton: Doryūheki (Elemento Tierra: Estilo Pared de Tierra)

Un muro de roca sólida de cuatro metros de alto y aproximadamente el mismo grosor, emergió del suelo justo frente a ellos. Sobre su superficie se apreciaban cabezas de perros de raza Mastiff a modo de esculturas, canes de cuello robusto y mandíbula poderosa que le brindaban cierta imponencia y un toque personal a la técnica de Hatake, pero a la final, no era más que una frágil y endeble laminilla de barro frente a lo que estaba por venir.

−¡Al suelo todos! –Gritó Asuma tomando por la cintura a una todavía confundida Kurenai, mientras Kakashi hacía lo mismo con Sakura y los cuatros se lanzaban al suelo.

Desde el espacio exterior, lugar donde se apreciaba la plácida y serena superficie azul de la Tierra, aparecía un pequeño domo amarillo, signo de la monstruosa explosión de energía producida por el Loto Primario versión saiyajin. Era la remembranza, o quizás venganza, de aquella ocasión en la que un demonio del frío encerró en una esfera de energía a un saiyajin de raza pura, y lo impactó contra la superficie del extinto planeta llamado Namekusei.

Kakashi no sabía cuánto tiempo pasó, lo mismo perdió la consciencia por unos segundos y aún no lo sabía. Su máscara le protegió de no ahogarse, pues se halló a sí mismo enterrado bajo un manto de arena gruesa−. ¿Arena? –Pensó, arrugando el entrecejo al procesar que se trataba de roca pulverizada lo que le cubría. Echó un rápido vistazo a su entorno y notó que no se hallaba en el mismo lugar, de seguro porque salió volando por la violencia de la explosión. La impresión le golpeó de pronto, no por la geografía del sur del País del Fuego, que pasó de ser un desfiladero de rocas a un desierto de arena idéntico al del País del Viento, sino por la preocupación del estado de Sakura, quien se hallaba bajo su cuerpo.

Asuma tosiendo y Kurenai sosteniéndose la cabeza entre muecas de dolor, se unían poco a poco a la escena y echaban una mano a su colega, quien cavaba desesperado entre la arena para desenterrar a su inconsciente alumna.

−¡Sakura! ¡¿me escuchas?! ¡¿Te encuentras bien?! –Preguntaba Kurenai tan pronto como divisó un vestido rojo entre la arena. Kakashi y Asuma terminaron de desenterrarla y sacudirla un poco, mientras la kunoichi posaba dos dedos en el cuello de la pelirrosa y suspiraba de alivio al palpar un pulso fuerte y rítmico.

−Esto es una locura… −Asuma se ponía de pie, boquiabierto con la extraordinaria visión de un verdadero desierto frente a sus ojos. Todo el paisaje rocoso había sido convertido en un mar de arena; los grandes peñascos fueron sustituidos por dunas.

Lejos de haber un ganador, el combate proseguía como si nada hubiera ocurrido. Los golpes que parecían explosiones continuaban, las ondas blancas producto del choque entre contendientes evaporaban las nubes, la atmósfera adquiría un tono oscuro por el abrumador efecto que el ki causaba sobre el medio ambiente e inclusive el clima: parecía que una tormenta estaba por desatarse.

−Y siguen peleando… −La sonrisa de Kurenai era casi desequilibrada. No podía creer que semejante evento semi apocalíptico no terminara con la vida del alienígena púrpura−. Goten y Trunks hablaban en serio, −miró a Asuma con ojos de circunstancia−, existen seres con el poder para desaparecer este mundo por completo… los océanos, los valles, las montañas, todo lo que conocemos de un solo golpe, y eso los incluye a ellos mismo…

−Yo no tenía dudas al respecto. –Asuma tanteaba con dedos nerviosos el bolsillo de su pantalón, lamentándose por no tener un cigarrillo más a la mano−. Después de lo que vi en la Zona 44, y al enterarme de la transformación del Super Saiyajin, comprendí que no exageraban, aunque supongo que verlo en persona es otra cosa.

¡BOOOOOMMM!

Una gigantesca columna de arena que les hizo inclinar el cuello hacia atrás dada su altura, se formó a menos de cien metros de los shinobis. Supieron que se trataba de Trunks estrellándose contra el suelo cuando el viento disipó la cortina de polvo lo suficiente como para divisar su dorado ki. El estruendo logró despertar a Sakura, quien sacudió la cabeza unas cuantas veces por el aturdimiento y restregaba sus ojos sin cesar para aclararse la visión.

−Veamos cómo te las arreglas con esto –La voz de Cooler era tan gruesa y poderosa, que se escuchaba pese a la altura en que se encontraba. Con un dedo apuntando al cielo, acumulaba una cantidad de energía increíble en forma de una pequeña esfera negra, que emitía chispas violetas y a simple vista parecía inestable. Al desgraciado no le importaba en lo más mínimo lo que le sucediera al mugroso planeta Tierra.

−Ese maldito está fuera de control. –Trunks se puso de pie y miró al cielo mientras se sacudía la arena de los pantalones. Comprendió que esa técnica era muy peligrosa y podía matar a los ninjas espectadores, por no decir que desaparecería medio País del Fuego. Empuñó ambas manos y tensó su cuerpo al punto que pequeñas venas se marcaban sobre su torso desnudo. Ahuecó ambas manos hacia atrás, separó las piernas para mejorar su apoyo y se preparó para formar un Kamehameha con intención de contrarrestar la técnica del enemigo−. No sé si podré detenerlo, pero debo intentarlo. ¡KAAAMEEE! –No pudo continuar. Sintió un ki muy familiar elevarse de golpe y volar desde muy lejos hacia el actual escenario de combate.

−¡Te desapareceré junto a los insignificantes terr…!

¡BOOOOOOOMMMMM!

Cooler fue tomado por sorpresa. Dos botas golpearon al mismo tiempo su mejilla, casi quebrándole la quijada, y su figura cayó en picada a una velocidad impresionante sin poder hacer nada por detenerse. La arena no suavizó el impacto, pues su cuerpo se sumergió bajo ésta hasta encontrase con una gruesa capa de roca al fondo. La silueta púrpura del extraterrestre perforaba el suelo como cristal, rompiéndolo en una profunda y extensa zanja que no parecía acabar.

−¿Hasta cuándo dejará de temblar? –Kurenai comenzó a ponerse nerviosa. Lo que primero fue felicidad al ver la forma en que golpeaban a Cooler, se convirtió en temor por la exagerada brutalidad del ataque. Pasaban los segundos y el terremoto no acababa, pues Cooler continuaba abriendo la tierra con su cuerpo sin lograr frenar su avance… hasta que tras varios inquietantes segundos, se detuvo el sismo y el anhelando silencio se hizo perturbador.

Los shinobis miraron al cielo, esperando encontrarse con el responsable de semejante entrada. Sus miradas se ampliaban y de sus bocas no escapaban palabras. Sólo Sakura sonreía, sobrecogida de felicidad al reconocer la identidad de ese pequeño punto naranja en los cielos.

−¡Es Goten! –Lo señalaba emocionada como una niña en navidad−. ¡Es él, estoy segura! ¡Sabía que vendría!

Por si quedaban dudas, el punto naranja descendía y otros rasgos de su persona como la cola de mono y el cabello rubio erizado eran perceptibles. Goten aterrizó frente a su mejor amigo.

−¡Tonto! ¿Por qué tardaste tanto? ¿Estabas en el baño o qué? Sólo eso justificaría tu ausencia.

El chico sacudía las manos al frente en gesto de protección y pelaba su blanca dentadura con nerviosismo−. ¡Perdóname, Trunks! Tuve cosas importantes que hacer en el camino y por eso me retrasé un poco. No seas tan dramático, lo importante es que llegué en el momento justo y nadie salió lastimado.

−¿Nadie salió lastimado? –Una vena se hinchaba en la frente de Brief, quien señalaba su propio cuerpo para destacar el corte en su frente y el hilo de sangre que escurría junto a su boca, sin mencionar toda la arena y suciedad que le cubrían−. ¡La próxima vez te dejaré peleando solo contra un demonio!

−¡Goteeen!

Los pelos de su cola rubia se erizaron al escuchar esa inconfundible vocecita aguda. Se giró horrorizado al ver que Sakura acudía a la escena con un brazo al aire, hasta que Kakashi la abrazó por la cintura para que no siguiera corriendo, pues era muy peligroso acercarse.

−¿Qué rayos hacen ellos aquí? ¿Les dijiste que vinieran?

−¿Me crees estúpido? ¡Ellos vinieron por su cuenta, no tengo nada que ver!

−¿Y por qué no les dijiste que regresaran a la aldea? –Goten entrecerró un par de ojos jade y negó con desaprobación−. Qué irresponsable eres, Trunks. Esas cosas no se hacen, jamás lo hubiera esperado de ti.

Lo iba a matar a golpes. Respiró profundo para que Kamisama no le hiciera cometer una locura y así centrarse en la pelea. Dos saiyajins contra Cooler era lo mejor.

−Escucha, Goten, deja las payasadas y quítate la ropa ahora mismo. Esto va en serio.

A varios metros de distancia, el grupo de ninjas se preguntaba sobre qué cosas estarían hablando los dos.

−Quizás estén planeando una estrategia. –Comentó Asuma sosteniendo su barbilla en postura de reflexión.

−O tal vez se trate de la fusión. −Continuó Kurenai, estrechando la mirada para descifrar los extraños movimientos del chico con cola a la distancia−. ¿Qué está haciendo Goten?

¡PAAM!

Todos cayeron de espaldas cuando lo vieron bajarse los pantalones y quedar desnudo de la cintura para abajo. Trunks le vio la delantera, y los shinobis el culo entero.

−¡Maldita sea, Goten! ¡Me refería a la ropa de entrenamiento! ¡QUÍTATE LA ROPA DE ENTRENAMIENTO!

La cabeza de Trunks se hizo gigante cuando gritaba, mientras su amigo llevaba las manos al frente en gesto de autoprotección y se hacía diminuto ante el regaño, con gotitas de sudor saltando desde su cabeza.

Kakashi cerraba los ojos y negaba en silencio. Ese chico no tenía remedio. Asuma y Kurenai intercambiaban miradas atónitas, sin poder creer que el portador de tanta ingenuidad fuese a su vez el responsable de hacer su entrada con semejante patada doble, idéntica a aquella que propinó Goku a Freezer en Namekusei, tan poderosa que provocó la destrucción de dos montañas enteras.

Sakura cubría su rostro no sólo para evitar la escena, sino también para que los demás no vieran su enrojecida cara de vergüenza. Sí, la estupidez de Goten era enorme, pero tenía las nalgas muy firmes por tanto ejercitarse y admitir eso la hacía morirse de pena. Se habría acercado a él para pegarle de no ser porque aún no resolvían las cosas entre ellos.

−Ya se me hacía extraño que me pidieras desnudarme, ¡jajaja!

−¿Y entonces por qué lo hiciste?

−Pues te vi tan molesto que preferí hacerte caso.

Trunks se habría dado una fuerte palmada en la cara de no ser porque el perverso ki de Cooler apareció levitando sobre ambos. Esta vez todo gesto inocente de Goten murió; como si de un interruptor se tratase, afiló la mirada en dirección al sujeto, con la misma seriedad de su padre a la hora de afrontar algo delicado.

− Así que tú eres el otro guerrero dorado del que escuché, el niño con cola de mono. −Cooler no conocía a los saiyajins en ese universo. Por petición de los Supremos Kaiosamas, fueron exterminados por la Diosa de la Destrucción hace millones de años−. Ese golpe tuyo me tomó por sorpresa, –crujió su cuello inclinándolo de un lado a otro−, admito que me dolió un poco…

−¿Sólo un poco? –Goten sonreía con viveza, aún con la mirada agudizada−. Qué decepción, pensé que te había pegado bastante fuerte.

−Creo que tendré que ponerme serio. −El alienígena púrpura profirió una sonrisa aterradora−. Deberían estar emocionados, pues serán los primeros en presenciar el cien por ciento de mi poder. Hasta ahora sólo he peleado al ochenta por ciento de mi capacidad total.

−¿El cien por ciento de su poder? Está mintiendo, ¿verdad?

Asuma y Kakashi intercambiaron miradas nerviosas antes de observar a Kurenai, sin saber cómo responderle. Al parecer el desgraciado tirano estuvo jugando con Trunks.

−¿Ah, sí? Pues nosotros también tenemos un secreto. –Sonreía Goten con picardía y negando con movimientos oscilatorios de su dedo índice−. Trunks y yo peleamos muy bien en equipo. Te llevarás una sorpresa.

Kakashi amplió la mirada, porque quizás Goten tenía razón. Desde que les conocían, sólo les habían visto pelear por separado, pero nunca simultáneamente contra un mismo rival. Se conocían desde hace mucho y siempre entrenaban juntos, no era extraño pensar que, concentrado fuerzas contra un mismo individuo, pudieran ser excelentes en combate.

−No tiene caso que los dos unan fuerzas. Será inútil. −En medio de un grotesco sonido muscular, el cuerpo de Cooler se hinchó a un punto extraordinario. Sus músculos incrementaron de volumen y le brindaban un aspecto tan peligroso como poderoso. Sus hombros se hicieron enormes, marcadas venas palpitaban sobre su torso púrpura, el grosor de su cuello y cola era impresionante, su hipertrofiada musculatura superciliar le daba una expresión bruta y hasta salvaje, igual a la del mal encarado Super Saiyajin fase 3. El cambio fue tan inmediato como radical, sin exageradas alzas de ki de por medio−. Bien, comencemos.

¡BAAAAMMM!

Su enorme apariencia no le dificultaba el movimiento en lo más mínimo, era mucho más rápido que antes. Por eso Goten no pudo hacer nada cuando le propinaron un doloroso cabezazo al rostro y lo mandaron a volar en retroceso. Tan asombrado estaba Trunks, que Cooler le sorprendía tomándole por la cara con una de sus patas de tres dedos a modo de mano, y le enterraba la cabeza contra el piso, para después lanzarle una ráfaga púrpura de ki a quemarropa con su pie, todavía sujetándole el rostro. Al mismo tiempo, extendió una mano y lanzó un disparo de energía violeta en la dirección donde mandó a volar a Goten.

Cuando el pequeño Son abrió los ojos en medio de una mueca de dolor y con los dientes manchados en sangre, lo único que vio fue una luz violeta sobre él, a punto de impactarle.

¡KABOOOOMMM!

Una titánica nube de humo gris con la forma de un hongo se elevó al horizonte. Sakura tapaba su boca para amortiguar, sin éxito, un jadeo de preocupación. Le mortificaba que Goten estuviera herido al recibir de lleno esa monstruosa explosión.

A muchos kilómetros de allí, Son flotaba de espaldas sobre el mar, mirando las nubes como si nada le hubiera pasado y sólo se dedicara a descansar y dejarse llevar por la marea. Se frotó la boca con un poco de agua salada para limpiar la sangre, momento en el que un feroz sonido idéntico al de unas cataratas rugía sobre su cabeza: la corriente le empujaba cada vez más a prisa en dirección al gigantesco agujero efectuado por la técnica de Cooler, que se tragaba al mar junto a innumerables peces, tiburones e incluso un par de ballenas, pero tal cosa parecía no inmutarle.

−No volverá a pasar. –A pocos metros de ser engullido por el enorme vórtice marino, salió volando de regreso al campo de batalla. Puede que el enemigo los superara uno a uno, pero entre él y Trunks le darían una paliza que no olvidaría.

Su gran velocidad le trasladó inmediatamente de regreso al escenario de combate, volando con un puño al frente que impactaría de lleno en un confiado Cooler que le esperaba sin inmutarse por lo predecible de su ataque.

−Estúpido. –Masculló, al tiempo que asestaba un poderoso puñetazo en la cara del niño mono, pero quedó estupefacto al ver que la silueta del saiyajin se desvanecía como la de un fantasma. Era el zanzōken, una técnica de imagen residual tan básica, que el alienígena no se lo esperó en absoluto. Cuando bajó la mirada, encontró un doloroso puño enterrado en su abdomen, completamente real y cortesía de Trunks.

¡PAAAAMM!

La cabeza le dio vueltas cuando el codo de Goten, situado sobre él, se encajaba con violencia en su cráneo, llegando a hundirlo un poco y haciéndole vomitar sangre morada por la boca y la nariz, aunque la urente sensación de la sangre en su garganta fue lo de menos, pues el paisaje ante sus ojos se hizo una mancha sin definición cuando Trunks le abrazaba por la cola y giraba en círculos sobre su propio eje, formándose un verdadero remolino púrpura que desprendía un impetuoso viento.

¡ZAAAASSS!

El cuerpo de Cooler perforaba el aire en dirección a los cielos una vez que Trunks le soltó la cola. Fue lanzado con tanta fuerza que no podía detenerse, y cuando abrió los ojos se topó con un pequeño punto dorado esperándole más arriba para interceptarle y continuar el ataque: Goten.

−¡Ni creas que lo lograrás, basura! –Rugió el tirano todavía ascendiendo sin control, pero recargando una esfera púrpura de energía que luego lanzaba en dirección a su oponente, quien tenía los mismos planes.

−¡HAAAAAAA!

El Kamehameha nacía de las manos del hijo de Goku, pero no tendría un encuentro con la técnica de Cooler. Ante la conmocionada expresión del alienígena, aparecía un potente disparo de energía dorado que chochaba con su técnica por un lado y la desviaba a la infinidad del cielo. Todo ocurrió en medio de un caprichoso momento en el que el tiempo parecía detenerse, donde Cooler giraba la cabeza y se encontraba con el maldito saiyajin del dogi verde volando a su misma altura y siendo el responsable de desviar su ataque. Ya no había nada que se interpusiera entre él y el Kamehameha de Goten, que terminó pegándole de lleno.

¡BOOOOOOMMMM!

Kakashi y Asuma se miraban boquiabiertos. Esos chicos no sabían trabajar en equipo, ¡se leían la mente y peleaban como un solo guerrero! La estrategia los tenía impresionados, jamás creyeron que guerreros como Goten y Trunks, que parecían apostarlo todo a su poder, pudiesen desarrollar tácticas durante un combate.

De entre la gigantesca masa de humo gris en los cielos, emergía la figura de Cooler cayendo en picada. Los chicos iban en serio, no estaban dándole un respiro al enemigo, así que aprovecharon la cortina de humo y la incapacidad del alienígena para percibir la energía y atacarle a ciegas.

No había descendido ni veinte metros cuando Trunks lo mandaba a volar hacia la derecha con una perfecta patada lateral en las costillas que le sacaba el aire a Cooler, pero Goten ya estaba preparado en la dirección opuesta para recibirle con una patada ascendente en el mentón, y enviarlo de nuevo a volar por las alturas. Así se mantuvieron un rato, atacándole de manera que el aura púrpura del extraterrestre dibujaba un perfecto rombo en el cielo una y otra vez.

−¡Suficiente! –El demonio del frío reunió fuerzas para frenar en seco, justo antes de que Goten le recibiera de un codazo. Sus ojos brillaron como dos luces rojas y un potente e invisible golpe de su poder mental, envió al chico con inconmensurable fuerza en dirección a una enorme duna de arena. Extendió una mano en dirección al lugar donde se suponía que había aterrizado Son y empezó a cargar una peligrosa cantidad de ki.

¡CRUUUSSHH!

Cooler quedó perplejo. Tan enfurecido y enfocado estaba en el oponente, que apenas pudo esquivar un filoso disco dorado de energía arrojado por Trunks. Dejó de recargar su técnica porque la mitad de su mano fue cortada. La sangre morada se disparaba a chorros, aunque cesó de inmediato por algún mecanismo desconocido de su extrema fisiología alienígena. Observó el pulgar de su mutilada mano sin poder creérselo, el único dedo que sobrevivió al ataque por ser más corto que los demás.

−¡Desgraciado! –Ahora sí que estaba molesto. Apretó tanto los dientes, que los músculos de su mandíbula se notaban a leguas. Ya no le importaba nada, los destruiría a todos en ese preciso instante junto con el miserable planeta Tierra.

¡BAAAAAMMM!

Pero no se lo permitían. De nuevo Goten le atacaba, esta vez por la espalda, y más adelante Trunks lo interceptaba con una violenta patada doble al estómago que le dejaba sin aire. Los dos saiyajins se colocaron uno al lado del otro, observando al enemigo con una punzante mirada jade que jamás olvidaría, mientras se retorcía de dolor con las manos en el abdomen, completamente humillado.

Apenas recobró cierta compostura, comenzaron a atacarle entre una lluvia de puños y patadas al mismo tiempo. Como en aquel viejo Torneo de las Artes Marciales donde los chicos se disfrazaron para participar en la categoría de adultos, atacaban bajo un patrón muy difícil de predecir: Trunks arrojaba puños a la cabeza y torso de Cooler, mientras que Goten lanzaba patadas que castigaban la zona inferior del adversario. El alienígena se defendía como podía, incluso golpeaba a los saiyajins en cuanto tenía oportunidad aprovechándose de que contaba con su cola como quinta extremidad, pero indudablemente era él quien recibía el peor castigo.

Los shinobis veían el cielo llenarse de resplandores blancos. Parecía que admiraban una tormenta eléctrica, sin mencionar que el firmamento ayudaba a reforzar tal impresión al llevar varios minutos oscurecido, como si en realidad fuera de noche. La arena se sacudía bajo sus sandalias, producto del constante temblor provocado por el choque de poderes.

−Parece que el cien por ciento del poder de ese monstruo no es de mucha ayuda contra Goten y Trunks peleando juntos.

Asuma asintió en clara muestra de estar de acuerdo con Kakashi. Esos chicos eran un desastre, pero si debían ponerse serios, peleaban con la pericia y frialdad de un experto shinobi adulto.

−Aún me sorprende la precisión con que coordinan sus movimientos. –Comentó Kurenai en el momento justo en que los chicos propinaban una patada lateral a las costillas de Cooler, al mismo tiempo y a cada lado de acorralado alienígena. Lo estaban masacrando por todas partes.

−Eso se debe a la capacidad de percepción. –Kakashi reanudó la idea al vislumbrar confusión en los rostros de ambas kunoichis−. No necesitan comunicarse porque no sólo se enfocan en la energía del enemigo para leer sus movimientos, sino también en sus propios ki. Goten capta las fluctuaciones en la energía de Trunks, y él hace lo propio con Goten, de manera que leen mutuamente sus movimientos y saben qué hacer aún cuando el enemigo les supera ligeramente en poder y velocidad, pero nada de eso importa si pelean con tal precisión.

−Supongo que también son unos genios. −La jounin se dirigió a Sakura con una sonrisa de "te lo dije"−. Bueno, unos genios a su modo.

La pelirrosa recordó lo que le dijo la sensei del equipo 8 cuando esperaban noticias de Goten fuera de la habitación del hospital, justo después de ser herido por la fallecida capitana Ginyuu. Sí, el saiyajin contaba con muchas cualidades valiosas, lo sabía desde hacía tiempo porque tampoco era tarada, pero jamás le había visto pelear con semejante templanza contra un enemigo tan fuerte como él o quizás superior. Al principio, Sakura no valoraba realmente las capacidades de Goten, porque si bien eran grandiosas, era muy superior a todos los rivales con los que se había enfrentado y bajo tales condiciones, cualquiera encararía a quien sea sin importar qué, sin miedo o duda alguna en su haber, pues se sabía vencedor antes de comenzar. Ahora se lamentaba por su equivocación, y apretaba sus pequeños puños con impotencia porque Goten era el niño más simple del mundo y pese a ello, debía revalorarle constantemente por juzgarlo de forma inadecuada.

−Si continúan así, acabarán con el enemigo tarde o temprano. Los dos están muy coordinados.

Un potente sonido óseo hizo que Asuma se tragarse sus palabras. Los shinobis agudizaron la mirada y se encontraron con Goten y Trunks flotando en el aire sosteniendo sus cabezas, claramente adoloridos, pero Cooler no estaba por ninguna parte.

−¡Ay, ay! ¡Mi cabecita, me duele mucho! –Se quejaba Son con lágrimas en los ojos mientras frotaba un generoso chichón sobre su cráneo.

−¡Pon más cuidado, tonto! ¡Se supone que si yo voy a la derecha, tú vas a la izquierda! ¿Por qué demonios te atravesaste?

−¡Ese no es el problema! ¡Si no tuvieras la cabeza tan dura, no me habrías lastimado tanto!

−¡No, si no tuviera la cabeza tan dura, ahora mismo estaría muerto!

¡PAAM!

Los cuatro shinobis cayeron de espaldas. Por una vez que hablaban cosas buenas sobre el par de idiotas y no pasaban más de dos minutos sin que la cagaran. Perdiendo el tiempo como imbéciles discutiendo, no se percataron de la ausencia de Cooler hasta que sintieron un terrible ki incrementándose que les ponía los pelos de punta.

−Oh, no… −Goten miró hacia arriba. No podía verlo, era imposible, pero comprendió que Cooler se encontraba a las afueras de la Tierra reuniendo una devastadora cantidad de ki para acabarlos junto al planeta de un solo golpe. La paciencia del monstruo se había terminado.

−Atacaremos por dos frentes. −Trunks inclinó su cuello de un lado a otro para liberar la tensión−. Si enfocamos nuestro poder en un solo punto, podría no ser suficiente, ese tipo es muy resistente.

−¡Entendido!

En los confines de la ionosfera, el alienígena sostenía sobre la punta del índice de su mano derecha una esfera roja inmensa, resplandeciente como un sol, visible desde la superficie terrestre igual que un pequeño punto de luz rojo. No había vuelta atrás, lanzaría la Supernova.

−Miserables. ¿Cómo es posible que existan seres como ustedes? –Miró por última vez su mutilada mano izquierda. Resultaba insoportable tener que llegar a tales extremos para poder deshacerse de los guerreros dorados, ¡y ni siquiera peleó contra el mayor de ellos! La noticia del guerrero Namekusei que terminó con la vida de su hermano, llegó a su memoria; no podía enfrentarle, no todavía. Cerró los ojos, víctima de una desconocida sensación que algunos definirían como impotencia, aunque otros lo mismo y la llamarían humillación−. Disfrutaré la destrucción de este patético planeta en particular. –Quería autoconsolarse, porque no era verdad. Su deseo habría sido exterminar a los terrícolas uno por uno, recrearse en sus chillidos de terror y reír aplastándolos como hormigas. Sin darle más vueltas al asunto, arrojó la Supernova al frágil y diminuto planeta.

−Kameeee… −Goten se hallaba en el suelo, a pocos metros de los ninjas, ya que contar con una superficie de apoyo le haría concentrar todos sus esfuerzos en la técnica de energía−. Hameeee… −Pies separados, rodillas semiflexionadas, brazos a un costado y de entre sus manos ahuecadas, se formaba la luz azul de la esperanza−. ¡HAAAAAAAAAAA!

Una gruesa columna de luz azul emergió de sus manos. Por primera vez, los ninjas apreciaban la técnica original del Maestro Roshi frente a sus narices, y quedaron anonadados por el simple poder que desprendía. Era una locura, apenas podían mantenerse en pie sin salir volando como moscas.

La máscara de Kakashi se estiró por la impresión al ver cómo la técnica de Goten se encontraba con una esfera roja que debía ser gigante, pues resultaba visible a pesar de encontrarse a la altura de las nubes. Si otras técnicas de energía mucho más pequeñas podían resultar tan mortíferas y destructivas, supuso que esa bola roja y naranja era para desaparecer la Tierra.

−¡Lo está repeliendo! –Gritó Kurenai con los brazos al frente, protegiéndose de las ráfagas de aire despedidas por el Kamehameha que no paraba de salir de las manos de Goten, como si fuese interminable.

Los ojos verdes de Sakura brillaban por el resplandor de la reconfortante energía desprovista de toda maldad. Una agradable sensación calentó su pecho. Entre el temor, el asombro y la confusión, surgía un pequeño pero poderoso sentimiento de felicidad por haber conocido a Goten, un chico que a pesar de su juventud, lo daba todo de sí como el más consumado de los shinobis por proteger a sus amigos.

−¿CÓMO ES POSIBLE? –Desde las oscuras afueras de la atmósfera, los ojos rojos de Cooler se abrían como platos al presenciar la Supernova acercándose a él a una velocidad ridícula, coloreando su piel violeta con destellos naranjas y siendo empujada por la potente energía azul que anteriormente le había golpeado, pero esta vez llevaba mucha mayor potencia que antes−. ¡Miserable mono! ¡Te la regresa...!

Un resplandor dorado le baño por completo. Se dio la vuelta y, por primera vez en su miserable vida, el terror estremeció hasta su médula. Era el chico del dogi verde, con los músculos hinchados por tanta energía acumulada y una radiante esfera de ki reunida entre sus dos manos, apuntándole con ambos brazos al frente.

−¡RESPLANDOR FINAAAAAL!

Pensó que podría esquivarlo, pero se equivocó rotundamente. Estaba muy cerca y, por si fuera poco, le tomaron por sorpresa con una técnica que podía recorrer el espacio exterior como si las distancias que le componían fuesen de kilómetros. La técnica de Vegeta, el Príncipe de los Saiyajins, le tragó y empujó a un doloroso encuentro con su propia Supernova, todavía empujada por el Kamehameha de Goten en sentido opuesto.

Tres poderosas técnicas golpearon a Cooler, aunque Trunks utilizó únicamente la potencia necesaria para enviarle contra la Supernova y poder retirarse del camino lo más rápido posible.

−¡MALDICIOOOOOONNN! –El colérico grito del tirano galáctico se perdió en la inmensidad del espacio exterior, empujado a merced de su propia técnica, la responsable de terminar con billones de vidas a lo largo de todo el universo. Una forma irónica de morir.

Mientras tanto, en la Tierra, la oscuridad del firmamento se desvanecía, abriéndose paso a un radiante día que una vez más, el astro rey regalaba a uno de sus preciados hijos. Los humanos habían sido salvados.

−¿Ya-ya todo terminó? –Preguntó Kurenai, rompiendo con la incómoda melodía del ermitaño viento del desierto silbando en sus tímpanos.

Nadie respondió. Goten se hallaba sentado en posición de loto, jadeando extenuado. Tomando las precauciones necesarias, aplicó mucho poder para repeler la técnica del adversario sin que la Tierra se viese afectada en lo más mínimo. Cuando recuperó el aliento necesario, se puso de pie, sacudió la arena de su dogi naranja y se dio la vuelta en dirección a los shinobis.

El corazón de Sakura saltó de alegría cuando le vio sonreír, cálido y radiante como siempre con un pulgar en alto. Era la viva imagen de Goku celebrando junto a Vegeta después de la muerte de Kid Boo.

−Sí, todo acabó. La pelea fue todo un éxito.

A los pocos segundos, Trunks descendía de las alturas calmadamente, pero con una sonrisa enorme de oreja a oreja. Asuma jamás le había visto tan feliz, no pudo evitar soltar una risa por la expresión alegre de su alumno, compartiendo su alivio y satisfacción.

−Lo hicimos, Goten. –Posó sus pies descalzos en la arena, caminó hasta estar frente a su hermano y mejor amigo, y chocaron sus antebrazos juntos, codo con codo.

−Sí, los felicito. –Interrumpió Kakashi, cubriendo el Sharingan con su protector y llevándose despreocupadamente una mano a la nuca−. Aunque las cosas se salieron de control. Me cuesta creer que nadie haya muerto en el desarrollo de la batalla.

−Creo que se me pasó la mano de nuevo. –Reía Trunks, al tiempo que admiraba el transfigurado paisaje desértico y lo comparaba mentalmente con su rocoso aspecto anterior.

−¡OH, NOOO! –Gritaba Goten con una mueca de terror, flexionando las rodillas y halándose algunos mechones rubios de cabello.

−¡¿Qué sucede?! –Asuma se alarmó al borde de un infarto−. ¡¿Continúa con vida?!

−No es eso, ¡por poco y me olvido por completo de Karin!

−¿Ka-Ka-Karin? –Farfulló Trunks meneando la cabeza por lo ridículo del comentario− ¿Karin? ¿Qué tiene que ver ese malhumorado gato en esto?

−No, Karin, una amiga que conocí en los exámenes chunin y la volví a encontrar cuando estuve fuera de la aldea. –Sakura sacudió la cabeza al escuchar aquello. ¿Tan rápido y Goten se hizo con una nueva amiga? ¿Y cómo es eso que la conoció durante los exámenes chunin? –Estaba sola y lastimada, así que la llevé volando a casa del señor Tazuna mientras pasaba la pelea. Le prometí que regresaría por ella en cuanto todo terminara y la traería a vivir con nosotros a Konoha.

¿La-la llevó volando a casa del señor Tazuna? ¿La traerá a vivir con él a Konoha? –La pelirrosa no se percataba de sus propios celos, sólo sabía que no le agradaba que Goten se hiciera amigo de otra chica tan rápido. Cuando estuvo viviendo en casa de Hinata, la pelirrosa se alegró mucho de que Goten no cambiara su trato para con ella en lo más mínimo, por el contrario, se hicieron incluso más cercanos en las sesiones de entrenamiento en la cámara de gravedad durante la semana que Trunks estuvo en Kumogakure, pero traer a vivir a una amiga consigo significaba que debía ser muy especial para él. Ahora que lo pensaba mejor, ¿Goten podía enamorarse de alguien siendo tan ingenuo como era?

−Goten, no puedes estar invitando al primero que te consigas por ahí, recuerda que ni siquiera tenemos casa y además, −se inclinó para susurrarle algo al oído, aunque los shinobis escucharon por completo−, los ninjas son las personas más desconfiadas del mundo. De seguro le harán mil preguntas a la pobre.

−¿Y si se trata de un enemigo? ¿Alguien de una nación rival con malas intenciones? –Intervenía Sakura con tono persuasivo, pero su opinión no fue tomada en cuenta y eso que no estaba demasiado equivocada. Empezó a dolerse de la indiferencia de Goten que no parecía darse cuenta de su presencia, ni siquiera se había volteado a verla. Él no estaba molesto, simplemente evitaba a la pelirrosa porque pensaba que seguía enfadada con él.

−Muy impresionante. Parece que no tendré más opción que enseñarles mi verdadero poder.

¡Esa voz! Demasiado gruesa y áspera, demasiado salvaje y bruta, demasiado fría y terrible. Seguía con vida. Todos voltearon y observaron la magullada apariencia de Cooler. Tenía sangre púrpura empapando su rostro, así como múltiples cortes a lo largo de su musculoso torso y fuertes muslos. No sólo continuaba con su cercenada mano izquierda, sino que ahora su agitada e intranquila cola brillaba por la ausencia de su mitad distal. Tenía marcas de golpes a modo de abolladuras sobre su pecho y costados. No se veía nada bien, aunque tal deterioro no significaba nada para un individuo con la ilógica resistencia de su raza. Ni siquiera sentía los daños.

−Algunas formas de vida utilizan ciertas transformaciones como mecanismo de supervivencia, ya sea para camuflarse con el medio ambiente, conservar energía o contener su poder. –El demonio del frío admiró su mano sana antes de continuar−. Mi especie se caracteriza por contar con un poder muy por encima del resto de razas, aunque en el caso de mi familia en particular, podría decirse que somos excepcionales, prodigios de entre los nuestros. El estúpido de mi hermano jamás se preocupó en controlar su propio poder, por eso mantenía ante los demás su forma más básica. Los Changlong tenemos tanto poder, que muchos no somos capaces de controlarlo, podríamos destruir cuerpos celestes inintencionadamente con ciertos movimientos. –Y allí estaba, la cara de miedo y conmoción en los patéticos rostros de los humanos que comprendían, con sus minúsculos cerebros, a dónde iba a para el discurso−. Por el contrario, yo sí me preocupé por controlar mi poder, aunque tampoco puedo manejarlo del todo.

−¿Qué quieres decir, sin vergüenza? ¡Habla de una buena vez!

Le hacía suma gracia la insolencia del mocoso del dogi verde.

−Quiero decir que esta no es mi forma definitiva. Aún me queda una última transformación. –Todos quedaron en absoluto shock. Las caras de los shinobis y saiyajins se desencajaban en el más primitivo y básico instinto de miedo en estado puro−. ¡Siéntase privilegiados! –El monstruo alzó los brazos al cielo, riendo entre macabras y perversas carcajadas−. ¡Serán los primeros en ver mi siguiente evolución!


Fin del capítulo.

Para que se hagan una idea, el poder de Goten y Trunks en este fic sería algo superior al de Vegeta y Mirai Trunks del torneo de Cell, pero inferior al de Goku y Gohan, por lo que aún les queda para ser ssj2. El de Cooler es muy similar al poder de ambos, pero con su última transformación se triplica, quedando algo similar al nivel de Cell perfecto.

El poder de Goten y Trunks lo fijé de esta manera para que deban esforzarse por ser mejores, pero la realidad es que, sin temor a equivocarme, con los años que han entrenado en el fic podrían ser ssj3 o muy cercano a ello, porque ellos son los saiyajins de toda la serie con más poder natural, el problema es que luego de la paz fueron también los que menos entrenaban. A lo años de edad ya eran ssj1, parecían controlar la transformación con naturalidad y en 15 días en la Habitación del Tiempo consiguieron el ssj3 de Gotenks.

Estén pendientes, que los próximos capítulos estarán listos semanalmente o un poco más.

Reviews

Sjjdios 2: Hola amigo, me da mucho gusto saber que el capítulo te encantó, espero que este en el que empezó la verdadera pelea te guste. Pues parece que lo predijiste jaja, Goten sí hizo un par de estupideces en la pelea. Sin haberlo querido parece que Trunks se hizo con un mini harem, aunque Mei es la última que pondré en ese plan XD. Es cierto que las películas no son canon, pero hace tiempo expliqué que a Broly si lo incluiría porque es un excelente personaje para ambientar una pelea brutal (un fic de DBZ sin una pelea de Broly no está completo en mi opinión), y en el caso de la peli de Hildegarn, la incluí sólo por el asunto de la espada de Trunks, incluso llegué a mencionar que Mirai Trunks obtuvo su espada de otra manera, porque eso fue un error que cometió la TOEI. Sobre lo de DBS no me parece mal lo que están haciendo con las películas, lo único es que como sacan un capítulo semanal uno está ansioso por ver cosas nuevas más rápido, pero lo peor fue la animación que hicieron en la pelea de Goku vs Bills, fue terrible, ojalá no vuelvan a hacer semejante mierda nunca. Gracias por tu apoyo como siempre hermano, está atento que los capítulos serán publicados más rápido ;)

Broly999: Gracias hermano, me alegra mucho que te haya gustado! Recuerda que para que la pelea fuera más reñida, me inventé que la herida de Goten dificulta la fusión, así que ya veremos que sucede con eso. Sobre la película de Freezer haré más que nada referencias, no me enfocaré mucho en escribirlo todo, la vez que puse el principio de la película fue porque recién había salido el manga y la mayoría no conocía eso XD. Lo de Vegetto no estoy seguro, porque al parecer el ssj god es más fuerte que esa fusión y por ende no habría necesidad de colocarla, habría que esperar a que revelen más cosas en DBS para que aclaren el alcance del ssj god. Gracias por apoyarme como siempre amigo, cuídate mucho y nos leemos pronto!

Lady darkness ch: Esa Mei es una loquilla jajaja, en serio me da mucha risa su obsesión y paranoia con el matrimonio, lo peor es que la pobre terminó soltera al final del manga XD. Muchas gracias por comentar amiga, espero te haya gustado el capítulo.

Jami: Muchas gracias por tu opinión sobre mi trabajo, me da mucho gusto saber que el fic te guste y que esperes con tanto entusiasmo la continuación. No te preocupes, no abandonaré la historia, continuaré con ella hasta el final sea rápido o lento, pero si la terminaré. De nuevo gracias por comentar, saludos!

Mich3: Y sigo actualizando antes jajaja, espero mantenerme así por estos días. Ya DB no es igual porque estamos más grandes, pero también hay que tomar en cuenta que como sacan un capítulo una vez a la semana y básicamente están mostrando (un poco más extendido) lo que ya sabemos de las películas, entonces la ansiedad y espera se hacen enormes, pero creo que sí valdrá la pena esperar, lo malo que espero que no se repita fue la pelea de Goku vs Bills que estuvo pésimamente animada, espero no hagan esa cagada de nuevo. Prometo que Mei es la última kunoichi que le sale a Mirai Trunks jaja, no pretendo hacer un harem con él, lo que pasa es que Mei es tan obsesionada con el matrimonio y le echa piropos a chicos guapos y me pareció gracioso hacer ese chiste jaja. No te preocupes, yo siempre le digo a mi novia que sus dibujos gustan, sólo que ella no sabe de parte de quién vienen las felicitaciones jajaja. Me alegra que hayas podido imaginar bien la pelea, ese siempre es uno de mis principales objetivos, es normal que hayas buscado a los soldados de Cooler por google porque ellos no son de los personajes más recordados, en especial Neiz y Doore que antes solía confundirlos siempre por el sólo nombre. Espero que la hayan pasado muy bien en el viaje, no siempre se puede viajar así y además todos nos merecemos de vez en cuando un descanso de los estudios. Me dio risa que no te pudiste aguantar y revisaste si ya había actualizado jaja. Espero te haya gustado este capítulo y la participación de Goten, llegó tarde pero en el momento justo. Las gracias te las tengo que dar yo a ti, por leer desde hace tantos capítulos y además tomarte tu tiempo en dejarme saber tu opinión que me divierte y alegra leer ;) te mando muchos saludos a ti y a Leo y les digo que estén pendientes, de ahora en adelante actualizaré a ritmo semanal. De nuevo mil gracias por su apoyo, cuídense y saludos!

SB: Sí, pobre Ao, le tocó una paliza y eso que el tipo tan sólo intenta hacer bien su trabajo, pero las cosas le salen mal jaja. Tienes razón en que sólo hace falta el viejo Onoki, de hecho he pensado en ponerlo varias veces, pero no hallo el momento adecuado, así que creo que su aparición quedará para después. Muchas gracias por leer y comentar como siempre lo haces amigo, me alegra saber que te ha gustado la pelea, espero que la de este capítulo también te haya agradado. No te preocupes, al fic le falta poco para terminar y luego me dedicaré a continuar la historia de Avatar, no la dejaré inconclusa. Cuídate y saludos!