¡Hello People! Lamento mucho la demora, pero juro que la suerte es una perra conmigo últimamente. No tengo PC ya que por algún motivo random no se prende, así que tuve que ir a casa de un amigo a escribir este capítulo, ¡espero que lo disfruten!
¡Cortando la explicación comenzamos! Nos leemos en los reviews :3
Capítulo 51: Maldita Suerte,te odio Sasuke.
SAKURA POV'S
Me pase toda la noche planificando lo que le diría a Sasuke, primero: le reclamaría la estúpida actitud de niño idiota que adopto con respecto al tema de Itachi. Segundo: lo mandaría al quinto infierno por haber contado todo lo respecto a Deidara al señor Azuma y tercero le daría un gran beso para hacerle entender que es lo más importante que tengo en mi vida ahora.
Fui a eso de las 6am a molestarlo, quiero hacerlo enojar primero y sé que despertarlo es una buena manera. Entre con la llave de repuesto que me había dado el día que estuvimos juntos, deje mis cosas en la entrada y me saque los zapatos. Subí las escaleras evitando hacer ruido, se su espalda desnuda me hipnotizo por un rato cuando recupere algo de compostura me acerque a él… ¿Qué… está pasando? Ese cabello blanco y esa piel tan pálida no puede ser otra que la de Kaguya.
Mis rodillas flaquearon y caí en el suelo de la habitación, no notaron mi presencia asi que aproveche para arrastrarme fuera de ahí. Llegue a las escaleras, lo sonidos no salían de mi boca, sentí como las palabras se clavaban en mi garganta haciendo que sea difícil respirar. Tome mis cosas lo más rápido que pude y hui. Ahora lamento no haberle pedido al taxista que se quede… claro que yo en estos momentos debería estar hablando con él y no llorando como una idiota en la acera.
¿Por qué he hizo esto? ¿Esta es la clase de amor a la que él está acostumbrado? ¿Si quiera alguna vez tuvo sentimientos reales por mí? Te odio Sasuke Uchiha… por haberme hecho enamorarme aún más de ti y luego ir a acostarte con la mujer que supuestamente odiabas. Mi desprecio fue aún mayor cuando, por culpa de estar pensando en ti no me percaté de que una camioneta me seguía. Tres hombres con capuchas y pasamontañas me obligaron a subir apuntando un arma en mi sien.
-Nos volvemos a encontrar melocotón – mi cara se llenó de pánico cuando detrás de una de las máscaras la voz de Deidara se hizo presente. Quise gritar pero uno de los hombres puso un pañuelo en mi boca y perdí el conocimiento.
Desperté, sentí mi cabeza pesada. Abrí los ojos y un hombre estaba desatando las amarras… tengo 2 opciones, quedarme aquí y esperar que hagan lo que se les antoje conmigo o aprovechar los 5 meses de entrenamiento duro que tuve en España. Mire alrededor buscando algo con lo cual poder contar para defenderme y lo encontré. Sobre la mesa al lado de la cama en la que estaba acostada había una lámpara, así que cuando ese hombre me dio la espalda me levante como pude y estampe el metal en la parte de atrás de su cabeza.
Busque en sus bolsillos alguna llave o algo y al encontrarla lo encerré dentro. Mi cabeza daba vueltas y me dolía horrores pero necesitaba usar toda mi concentración para salir de ahí sin problemas. El lugar era un laberinto interminable, con cientos de pasillos y puertas sin salida, me toco ir recorriendo el lugar buscando alguna manera de llegar al exterior, en una de ellas había una mujer muy golpeada, tenía el cabello azul y el labio roto… la primera idea que paso por mi cabeza es que no era mi problema y… luego recordé que si alguien me hubiera ayudado ese día tal vez todo sería distinto. No puedo dejarla aquí, me acerque a ella y toque suavemente su brazo al tratar de desatar las amarras que la estaban sosteniendo a la cama.
-¿Puedes caminar? – Ella se sobresaltó al oír mi voz, le hice un gesto para que guarde silencio – mi nombre es Sakura y te voy a ayudar a salir de aquí – ella asintió.
-Creo que si – seguí sacando las ataduras y al soltarlas todas la ayude a levantar. Escuche una voz de fondo y me asuste, si esos hombres nos encuentras no puedo garantizar el poder salir.
- – la mujer trastabillo un poco y fue hasta una zona oscura de la habitación.
-No te preocupes Jugo, te sacaremos de aquí – ¿Jugo? Fui junto a ella y efectivamente, el amigo de Sasuke se encontraba ahí, colgado a la pared con el cuerpo cubierto de heridas y las muñecas sangrando. El rostro lo tenía lleno de moretones y un corte muy grande en la ceja.
La ayude a desatarlo y al sentir otra presencia en la habitación su instinto fue el de proteger a la chica, la escondió detrás de su cuerpo y levanto los puños en señal de amenaza.
-No nos hará daño Jugo, me ayudara a sacarte de aquí – dudo un poco, vi como su cuerpo enorme temblaba del esfuerzo que estaba realizando para mantenerse en pie.
-¿Quién eres? – acerque mi mano a su puño y lo obligue a bajar la guardia.
-Soy Sakura – se alteró aún más.
-¡La novia de! – lo calle.
-Sí, hablaremos más tarde. ¿Saben cómo salir de aquí? – El niega y ella asiente – muéstranos.
La mujer a la que llamo Konan nos indicó como salir de ahí, guiándonos en los interminables pasillos y evitando a los guardias de ese lugar. Era de noche, hacia frio y cargar con el cuerpo de Jugo era cansador, pero teníamos que salir de ahí antes que se den cuenta que no estamos en nuestras celdas. Caminamos largo tramo en la obscuridad total, en completo silencio, el cual solo era roto cuando alguno de nosotros se quejaba del cansancio.
Llegamos a un pueblo donde la gente nos miraba con las más profundas ganas de asesinarnos. Sinceramente tuve miedo, pero necesitábamos ayuda para Jugo, no sabíamos el estado en el que se encontraba. Me arme de valor y me acerque a una mujer de cabello rojo y ojos color ámbar.
-Disculpa, necesitamos un médico para él – la mujer saca su arma del bolsillo y nos apunta.
-Los visitantes no son bienvenidos aquí – Jugo cayó al suelo inconsciente – levántalo y salgan de aquí.
-¡Acabamos de escapar de unos dementes y! – la mujer miro fijamente a mi acompañante.
-Eres una de ellos – se acercó y tomo a Konan por el cuello de su camiseta. Levanto las mangas y la falda buscando algo, no sé exactamente qué.
-El tatuaje que buscas esta en mi espalda – le dijo ella. Le ordeno voltearse y enseñárselo. Efectivamente ahí había un nube roja pintada en la espalda… no lo pude creer, acabo de traer conmigo a una persona altamente peligrosa. Pero… si es una de ellos ¿Por qué la tenían encerrada ahí?
-Iremos junto al Raikague – no tenía idea de que estaban hablando, pero no había mucho que pudiera hacer más que seguirlos en silencio, al menos si quería evitar que el grupo de guardias del lugar me sacara la cabeza.
Llegamos a una torre alta, la parte de arriba era una pared solo de ventanas. Subimos las escaleras caminando mientras 2 hombres se encargaban de cargar con Jugo. Dentro solo alcance a ver un sofá antes de que un hombre enorme de piel oscura y cabello banco con actitud de odiar la vida nos recibiera. Le hizo un gesto afirmativo a la mujer y ellos se retiraron con Jugo en sus brazos.
-¡¿A dónde lo llevan?! – Exclame por inercia – el no – la puerta se cerró de golpe y el imponente hombre estaba frente a nosotras.
-¿Cómo se atreve un miembro de esa organización aparecer por aquí? – trague grueso.
-Yo no pertenezco a ellos – afirme.
-Quítate la ropa - ¡¿Qué?! – Ahora – no había mucho que objetar ahí. Me saque la blusa y el pantalón que tenía quedando en ropa interior. Hizo una señal para que girara y una vez que lo hice volvió su atención hacia Konan – Tu no vas a negar que perteneces a esos bastardos.
-Ya no lo hago – el hombre frunce el ceño.
-Nadie sale de esa organización – agarra con fuerza las muñecas de ella y la sacude un poco - ¿Dónde lo tienen? – mi cara es de completa confusión.
-Señor yo – me mira de pies a cabeza y me hace un gesto con la cabeza para que salga del lugar.
-Ve junto a tu amigo, no tengo asuntos contigo – me coloque la ropa y me acerque hasta la puerta, temía por la seguridad de esa chica, pero si es parte de esa organización no puedo ayudarla. Al salir la mujer de cabello rojo me indico donde tenían a Jugo, estaba en la enfermería, las heridas exteriores ya habían sido cubiertas con vendas. Me acerque a él y me dio tanta lastima verlo así, no tenía cara de mala persona.
-Estará bien – afirma una mujer alta de pechos enormes, cabello corto rubio, piel muy blanca y ojos celestes. Es muy distinta al resto de las personas aquí, eso me hizo suponer que no es una del pueblo.
-Creí que no aceptaban visitantes – dije mientras examinaba el cuerpo de Jugo con la mirada.
-No lo hacemos – eso quiere decir que es de aquí – pero tampoco dejamos a una persona inocente morir.
-¿Cómo saben que es inocente? – se acercó al cuerpo de Jugo, retiro la venda de su brazo y me enseño una quemadura muy grande.
-No necesitas ser un adivino para saber que había ahí.
-Él también era parte de los Akatsuki – afirme – intentaron matarlo cuando me ayudo años atrás – no tenía nada que perder contándole todo a esta mujer. Tal vez así nos dejarían libres y podría volver a casa junto a… Sasuke no me está esperando. La imagen de su cuerpo desnudo junto a esa mujer hizo que mis ojos me molestaran.
-¿Es tu novio acaso? – pregunta apuntando a Jugo.
-No tengo novio, pero le estaré eternamente agradecida a este hombre – la mujer asiente y vuelve a cubrir la herida.
-Te daré ropa para que puedas cambiarte, al menos así demostrare que no somos tan hostiles como aparentamos – me entrego una remera roja y unos pantalones militares para luego mostrarme donde estaba el baño.
-¿Puedo usar un teléfono? Me subieron a una camioneta negra el sábado y aún no he tenido contacto con mi familia.
-Es lunes – me afirma la mujer ¡¿Pasaron 2 días?! ¿Pero cómo? Me indico un aparato en la pared y al acercarme me recordó que la llamada va a ser grabada. No tengo ningún problema realmente, es decir, no diré nada malo.
-Está bien – ella se encoje de hombres y vuelve a tomar asiento alado de Jugo. Marque el número de la casa de Naruto, porque estoy segura que si llamo a mi madre la escuchare gritar y no me dejara explicar nada. Me atendió con voz cansada, pero cuando lo salude pude notar la preocupación. Le pregunte la ubicación exacta del lugar a Samui, ese era el nombre de la mujer rubia y ella le explico a mi hermano como dar con el pueblo y le explico que las rutas normales estaban cerradas así que deberá tomar el camino largo, llegara aquí pasado mañana probablemente. Una vez corte con él y le recalque que estaba bien me volví hacia la mujer – muchas gracias – le dije haciendo una pequeña reverencia.
-De nada – me dijo antes de retirarse y cerrar la puerta tras ella. Escuche la cerradura cerrarse.
-Realmente no confían en los extraños – dije antes de tomar lugar en la silla alado de Jugo. El cansancio hizo mella en mí y termine durmiendo en ese asiento. Al despertar los ojos de mi acompañante fueron lo primero que vi.
-Buen día – dice el haciendo una amago para levantarse.
-Mejor quédate así, no sé qué tan graves sean tus heridas – asiente y recorre la habitación con la vista.
-¿Y Konan? – Agache el rostro - ¡¿Qué paso con ella?! – Cuando levanto la voz me asusto – Lo siento yo.
-Ella es una Akatsuki – le afirme él se levantó como pudo y trato de ponerse en pie.
-¡Era! Estaba trabajando como informante para ir atrapando a esos bastardos – suelta un quejido y sostiene sus costillas - ¡Dios! No recordaba que doliera tanto.
-El Líder de este lugar la retuvo, no sé dónde la tienen y – como si la hubieran invocado la mujer de cabello azul fue traída por Samui hasta nosotros.
-Enseguida vendrá el médico para tratar tus heridas – le dijo a Konan – ya les traerán comida también – hizo una reverencia a modo de despedida y nos volvió a encerrar ahí. Jugo fue trastabillando y al llegar a ella la estrecho en sus brazos.
-Estas bien – susurro mientras apretaba a la mujer – ¿no te hicieron daño verdad? – Ella negó y correspondió el abrazo.
-El señor Azuma se encargó de todo – el escuchar el nombre del tío de Sasuke me hizo pensar en él ¿Estará preocupado por mí?... no creo… estaba muy bien acompañado. Me aleje un poco de ellos para darles espacio, esa conversación que estaban teniendo no era para mí. Al asomarme a la ventana la primera persona que entro en mi campo de visión era un hombre muy parecido a… ¡ITACHI! Abrí el vidrio y sin dudarlo pegue un grito desesperado – "¡ITACHI!" – este inmediatamente volteo hacia mí y su cara de asombro ha de ser igual que la mía. Se acercó al edificio y la mujer pelirroja lo intercepto de una. Intercambiaron palabras y de alguna manera que desconozco logro lo guie hasta nosotros.
Al entrar en la habitación y ver a Jugo junto con Konan quedo mudo. Ambos lo saludaron con respeto y él se acercó hasta mí con una cara de preocupación tremenda. Si él estaba aquí eso quiere decir que tía Tsunade anda cerca. Le pregunte por ella y me dijo que si lograba que nos dejen salir me llevaría a verla. Asentí y el salió de la habitación. Cerca de media hora paso antes que el regrese junto con Líder, sentí tanto miedo al verlo entrar.
-Pueden retirarse – toca el hombro de Itachi – el los acompañara mientras estén por aquí - ¿Lo conocen acaso? Una vez nos dejaron solos me acerque a él.
-¿Cómo lo? – sonríe para tranquilizarme.
-Soy un Uchiha ¿recuerdas? – ¿tanta influencia tiene ese apellido? – vamos, los llevare a mi cabaña.
Fuimos escoltados por Samui y la pelirroja, ambas hablan con Itachi como si fuera una gran celebridad. Al llegar hicieron una reverencia y se retiraron, encontré a mi tía Tsunade empacando una maleta y, nada más al verme corrió a mi encuentro, sentir sus brazos alrededor me relajo al instante, un cara familiar es lo que más necesitaba en este momento. Se separó un poco de mí y vio a Jugo entrar junto con Konan, inmediatamente me soltó y corrió a su encuentro. Realmente, fue una suerte haberlos encontrado aquí, aunque sigo culpando de todo esto a Sasuke. Cuanto odio siento ahora hacia el.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Nos leemos en el siguiente capitulo :3
