Capítulo 55
LA SOLEDAD DE CIEL
Academia Ouran - Receso
El salón de Kazuki estaba vacío, tampoco estaban Tamaki ni Kyouya.
Hikaru entró en busca de su hermano y lo halló en su asiento escribiendo
- Kazuki, deja eso. Hagamos algo divertido.
Kazuki cerró su libreta blanca y la guardó. Tenía una cara de pocos amigos y acribilló a Hikaru con la mirada.
Kaoru estaba a punto de entrar a ese salón cuando Hikaru salió con una vena enojona en la frente – Kazuki no está – dijo marchándose a paso ligero.
Kaoru entró y su hermano estaba sentado viendo hacia la ventana.
- Ham... ¿Kazuki?
- ¿Qué le pasa a Hikaru? Salió corriendo en cuanto me vió.
- Ah, Ciel... – Kaoru entendió – es que siempre pareces estar de mal genio.
- No es cierto.
- Claro que es cierto.
- Que no.
- Que sí.
- Nooo...
- Siiii...
- ¡No hasta el infinito!
- ¡Sí hasta el infinito y más allá!
- ¡Kaoru!
- ¡Gané! XD
Ciel siempre parecía de mal humor, peleaba con Hikaru pero al menos Kaoru le tenía paciencia. Aunque Ciel se ponía muy incómodo y nervioso cuando su hermano lo mimaba dándole besitos en la mejilla.
- ¡Kaoru...no, ya, no hagas eso... espera, no Kaoru... nos van a ver!
Ciel se ruborizaba, pero no reaccionaba de la misma forma que Kazuki.
- Eres muy tímido – Kaoru estaba un poco decepcionado – me gustaría que Kazuki estuviera aquí.
Eso hacía que Ciel sintiera un poco de dolor porque sus hermanos preferían estar con su otra personalidad más que con él.
(El Club de Magia Negra está Abierto)
Había muchos miembros nuevos gracias a la nueva atracción, el fantasma Kurama.
- ¿Has venido a unirte? No te arrepentirás – Nekozawa estaba orgulloso de Ciel – sabía que tu aura era más oscura que la de tus hermanos.
- No vine a unirme a tu club.
Nekozawa y los miembros estaban cambiando las velas viejas de sus candelabros por unas nuevas y ya tenían un montoncito de cabos sobre una mesa.
- Quiero eso – A Ciel se le fueron los ojos por esos cabitos de vela.
- ¿Para qué las quieres? El diablo te está hablando al oído ¿no?
- Solo estoy aburrido, dámelas.
(El Host Club está por abrir)
Solo faltaba llegar Tamaki, así que... y mientras nadie miraba, Kazuki pasó los pedazos de cera por el piso frente a la entrada y se escondió tras un pilar a esperar.
Apenas unos minutos después se oyeron los pasos del Rey, la puerta se abrió, Tamaki puso un pie dentro y se desparramó en el suelo resbalando hasta chocar con uno de los sofás y terminar con los pies hacia arriba.
Sus amigos vieron su fea caída y fueron a preguntarle si no se había lastimado el orgullo. Mientras, Ciel reía como si delirara de maldad.
Tamaki se levantó y caminó hacia él haciendo temblar el piso (Parecía enojado) - ¡Cuándo! ¡Cuándo será el día en que Kazuki ya no tenga dos personalidades!
Ciel lo ignoraba así que Tamaki buscó apoyo en los hermanos. Pero Hikaru y Kaoru parecían temblar de la risa, y eso que se estaban tapando la boca para aguantarse las carcajadas.
A propósito Kazuki... – Kyouya se metió en medio de ambos – quería pedirte unos consejos acerca del proyecto de empresa con el que estuvimos trabajando en clase.
- Oh claro - (significaba no tengo ganas ahora) - tengo muchas ideas pero solo te las diré si admites públicamente que soy más inteligente que tú.
Kyouya se ajustó las gafas y siguió su camino – Olvídalo, le preguntaré a Kazuki luego.
- ¡Ah oye, era broma! ¿Por qué eres tan serio?
Parecía que ni Kyouya ni Tamaki gustaban mucho de la compañía de Ciel.
(Bueno Honey-senpai parecía de buen humor)
Ciel fue hasta la mesa del pequeño y de Mori - ¿Quieres jugar Honey-senpai?
Mitsukuni pegó un salto, todavía estaba un poco sensible por lo de la manzana acaramelada que no estaba acaramelada.
- Este... bueno...bueno... ¿A qué quieres jugar Ciel-chan?
- Pensé que podríamos armar un pequeño teatro con títeres.
- ¡¿Hay en serio? – (Se había emocionado) - ¿Y cómo va llamarse la obra?
- Que te parece... mmm... ¡La masacre del conejo rosa!
Honey quedó pálido y duro - ¡Waaaa! – salió a correr llorando aferrado a su Usa-chan.
- Vaya, lo tomó muy en serio – Ciel suspiró y miró de reojos a Mori.
Nuestro alto anfitrión solo estaba allí sentado como siempre sin mostrar muchas señales de amistad.
- Ahh... nunca pasa nada contigo Mori-senpai. No eres divertido para mí.
Ciel se marchó aburrido sin notar que detrás de la cabeza de Mori aparecía una linda vena enojona.
Todo el Host Club ya lo había rechazado y además preferían a Kazuki y no a él, inclusive sus hermanos.
El pensar en eso lo deprimió y se fue a sentar sobre el marco de una ventana para mirar el paisaje en silencio.
Allí se lo veía tan misterioso y atractivo que las clientas lo admiraban desde lejos temiendo acercársele.
Ciel se dio cuenta de que todos preferían mantenerse alejados de él - ¿Será que...estoy molestando mucho? – se preguntó a sí mismo sintiendo tristeza.
Pero había una persona que se le acercó como si nada.
- Qué quieres bajita. (Ciel estaba desanimado)
- ¿Ba-jita? – (Haruhi no era conciente de su estatura) – esto...bueno estaba esperando a verte desocupado para preguntarte algo. ¿Te gusta el cine?
- ¿Ah?
(Tamaki estiró la oreja)
(Bueno todos lo hicieron)
Haruhi contó – El otro día cuando fui de compras había una promoción en las cajas de cereal y al parecer la que traje a casa salió premiada. Encontré un cupón con entrada gratis al cine para dos personas, y como mi papá no puede el fin de semana porque trabajará turnos extras, me preguntaba si te gustaría ir conmigo.
(...)
Un rayo les cayó encima a todos los anfitriones. Sin darse cuenta Haruhi había invitado a salir a la Tercer Entidad.
Continuará...
