CAPÍTULO 50

Cuéntamelo todo, Juliet- dijo James una vez estuvieron en el submarino

James, va a enfadarse cuando te vea allí- protestó Juliet- Ella no quería preocuparte.

En serio creéis que soy tan idiota?- dijo él enfadado- Acaso pensabais que no iba a darme cuenta de nada?

A mi no me metas en esto. Le dije que debías saberlo pero me hizo jurar que no te diría nada- dijo Juliet con seriedad

En cuanto la vi anoche supe que algo pasaba. Ni siquiera estaba en casa, verdad?- dijo James

No, está en el hospital- dijo Juliet- Tuvo un dolor muy fuerte y acudió allí. Entonces le hicieron una ecografía y vieron que el bebé tiene problemas. Problemas muy serios, James.

Qué tipo de problemas?- preguntó James con temor

No se desarrolla bien. Los pulmones y el corazón no han crecido como debían. Y temen que entre en parada de un momento a otro- dijo ella con tristeza

Crees que se puede hacer algo?- preguntó él

Solamente podemos esperar, James- dijo ella con dulzura- No hay un tratamiento para eso.

Quieres decir que vamos a perderlo?- dijo James con la voz quebrada

Lamentablemente es así- dijo Juliet con tristeza

Dios!- dijo James echando la cabeza hacia atrás derrotado

Ella corre algún peligro?- preguntó James casi sin voz

No, James. Ella estará bien. En pocos días se habrá recuperado- dijo Juliet intentando consolarlo

Pero era inútil. James sabía que ella no estaría bien si perdía a ese bebé. Estuvo dispuesta a jugarse la vida por él. Y perderlo la destrozaría.

Juliet cogió su mano y la apretó con fuerza.

James, tenéis toda la vida por delante. Sois jóvenes y fuertes. Podréis tener todos los hijos que queráis- dijo con dulzura

Queríamos éste- dijo él con rabia- Ella lo deseaba más que nada en el mundo. Yo le hice una habitación, Juliet. Nos separamos por él. Era este!

Estaba desesperado, impotente ante lo que estaba ocurriendo.

James, tienes que ser fuerte!- dijo Juliet con firmeza- Ella te necesita. No puede verte así.

Lo se, Juliet. Lo se- dijo intentando calmarse.

Se quedó en silencio. Intentando que el aire que le faltaba entrase en sus pulmones. Que las lágrimas no salieran de sus ojos.

No podía quitarse de la cabeza lo que ella había dicho. No había nada que hacer. Solo esperar. Pero tampoco podía olvidar las palabras y el gesto decidido de Clementine.

Juliet- dijo finalmente- Crees que debo llevarla a la isla?

Cómo dices, James?- dijo sorprendida

Funcionó con Clem. Tú sabes que estaba desahuciada- dijo con un aliento de esperanza

No me digas eso, James- dijo ella nerviosa

Escúchame!- dijo él firme- Si la llevo allí y el bebé se recupera…

James eso no lo sabemos- interrumpió ella

Déjame hablar!- continuó él- Si la llevamos y el niño sale a delante, crees que podrías hacer algo para que no hubiera problemas en el parto? Estamos a tiempo de que ese tratamiento del que le hablaste funcione?

James no me preguntes eso- dijo Juliet nerviosa

Con Claire funcionó. Crees que con ella lo haría?- insistió James sin darle tregua

No es lo mismo, James. Ella concibió el bebé fuera de la isla. Y estaba sano. No tenía problemas. Y apenas estuvo unas semanas en la isla hasta que dio a luz. Kate debería estar allí más de cinco meses- dijo Juliet nerviosa

Pero habría alguna posibilidad?- dijo él apremiándola

Juliet recostó la cabeza contra el asiento. No quería ser responsable de esto. Si la llevaban allí y al final morían los dos sería otra más de la larga lista de mujeres que murieron en sus manos. Y esta vez era mucho más complicado que en anteriores ocasiones.

Mujeres sanas. Bebés sanos. Murieron sin remedio - dijo ella mirando al infinito- Sabes cuántas, James? Decenas. En mis manos. No voy a alentarte a que hagas esa locura. Cuando todo esto acabe, al menos te quedará ella. Vi las vidas de esos hombres destrozadas. No quiero ser la causante de verte como ellos.

Sólo te pido una cosa, Juliet. Se que no tengo derecho a hacerlo, pero te ruego que me contestes- dijo James mirándola fijamente a los ojos.

Si vuelve y el bebé se recupera, estaríamos a tiempo de intentarlo? Estarías dispuesta a hacerlo?

Juliet vio un destello de esperanza el los ojos de James. Y no se sintió con fuerzas de arrebatársela.

Si y si, James. Esa es mi respuesta a tus dos preguntas- dijo resignada- Pero ten cuidado con lo que le propongas. Puede que te arrepientas toda tu vida de haberlo hecho.

James se recostó en el asiento. Juliet tenía razón. Estaba seguro de que si le mencionaba esa posibilidad Kate decidiría volver. Ya estuvo dispuesta a quedarse. "Era todo o nada", había dicho en aquella ocasión. Pero también sabía que no soportaría perderla y sentirse responsable de su muerte. Perder el bebé le partía el alma, pero tarde o temprano lo superarían. Si ella moría iba a destrozar su vida, y eso no le importaba. Pero la vida de Clem si. Y no sería la misma si Kate moría porque él no podría ser el mismo.

Cuando James abrió la puerta de la habitación Kate parecía dormida. Estaba recostada sobre un lado, y su mano estaba sobre su vientre. Como si pretendiera proteger al bebé. De pronto, abrió los ojos que se llenaron de lágrimas al verlo allí, frente a ella.

James!- exclamó abriendo los brazos- Gracias a Dios que has venido!

Él la estrechó contra su pecho intentando calmarla.

Ya estoy aquí, pequeña. Tranquila- decía con suavidad mientras la acariciaba

El bebé, James. Vamos a perderlo- dijo Kate llorando

Lo se, mi vida. Lo se- dijo James impotente

Me he cuidado. He comido bien. No se por qué…- dijo ella justificándose

No te culpes de esto, Kate. Por favor!- suplicó James

No lo hagas. No es culpa de nadie- intervino Juliet mientras observaba los monitores- Estas cosas pasan. Pocas veces, pero ocurren. Y no hay razón para ello. Como tampoco la hay para que más adelante tengas muchos hijos sanos. Esto no condiciona embarazos posteriores.

No quiero pensar en eso, Juliet- dijo Kate mirándola fijamente- No puedo pensar en futuros bebés mientras éste aún está aquí dentro intentando sobrevivir.

Tendrás que hacerlo, Kate- dijo Juliet con firmeza- Esto no acaba aquí. Te recuperarás y seguirás adelante. Como han hecho todas las mujeres que han perdido al hijo que esperaban. Como hemos hecho todos alguna vez en nuestras vidas.

James agradeció en silencio que Juliet estuviera aquí. Él no hubiera sabido qué decirle. Sentía el mismo dolor que ella. En cambio aquellas palabras, aunque duras, eran ciertas. Todos y cada uno de ellos habían aprendido a levantarse cada vez que se habían hundido.

Pero ese golpe era demasiado duro. No podía quitar los ojos de esa pantalla que mostraba a ese bebé que luchaba por su vida.

Es un niño, verdad?- preguntó James tímidamente

Juliet asintió con tristeza. No se atrevía a mirarlos a los ojos.

James cerró los ojos con fuerza mientras apretaba la mano de Kate contra su boca. Una lágrima resbalaba por su mejilla.

Kate cogió su rostro con la otra mano. Y lo miró con firmeza.

Tenemos que volver, James- dijo con determinación. Aquellas palabras que un día pronunció Jack y que le parecieron una locura cobraban de nuevo sentido. Siempre era lo mismo. Aquella isla era el destino de todos ellos.

Kate…- susurró él

No digas que no has pensado que podría funcionar- dijo ella mirándolo fijamente

Claro que lo he pensado, Kate. No he podido dejar de hacerlo. Pero está en juego tu vida- dijo él con la voz rota

O todo o nada, James- dijo ella firmemente

En aquel momento supo que nada la detendría. La suerte estaba echada. Ella lo había querido así.

Estás segura, Kate?- dijo él con lágrimas en los ojos

Completamente- dijo ella- Sólo necesito saber que estarás a mi lado y me apoyarás en esto.

No me moveré de tu lado. Te lo juro, Kate. Estaré contigo en esto si es lo que has decidido- dijo con sinceridad

Entonces vámonos cuanto antes- dijo Juliet que contemplaba la escena emocionada

Crees que estoy loca, verdad?- dijo Kate mirándola

Si- contestó Juliet con una ligera sonrisa- Pero debe ser cosa del electromagnetismo porque yo en tu lugar hubiera tomado la misma decisión.

Kate le devolvió la sonrisa y preguntó con temor:

Saldrá bien, verdad?

No puedo decirte eso, Kate- dijo Juliet con sinceridad- Pero te prometo que haré todo lo que esté en mi mano para que salgáis los dos adelante.

Juliet desenchufó los monitores cuando vinieron los enfermeros a llevársela. Kate sintió una punzada de miedo al dejar de oír el pitido intermitente que marcaba los latidos del niño. Pero respiró hondo y se tranquilizó. Sabía que volvería a oírlos de nuevo.