Capitulo 55

Mini-Lemon.


Realmente era muy placentero que me besara así, en tan solo verlo, me sacaba suspiros como tonta. Pero debiamos parar nuestros, gemidos podían subir y obvio. No quería ser delatada así—

*-* Narra Inuyasha *-*

Sí, era realmente placentero, no me importaba los gemidos. Quería a Kagome ahora ya.. —Inu.. De- debemos parar..— Entendía a que se refería Kagome, pero yo no quería. —Mi amor, descuida no ocurrirá nada. La puerta está con seguro.— Le dije y la besé tiernamente. Enseguida me saqué mi prenda quedando en boxers. —Entonces si es tan así.. bueno— Me dijo riendo, la amaba tanto, volvi a tomar sus labios y empezé a sacar su sostén a medida de que se me hacia imposible desabrocharlo, nos reiamos entre beso y beso.— Estas juguetona— le dije y la bese bajando mis besos por su cuello hasta llegar a sus suaves, redondos y firmes pechos, empeze a inundarme en placer y mi miembro me lo estaba solicitando.. —Eres tan suave mi amor— Volví mi vista a esos hermosos labios y la bese. Volvía a sus pechos y colocaba mi boca en uno se sus pezones, lo besaba y chupaba. —Inu.. aah.— La miré y estaba hermosa, sus mejillas algo sonrojadas y sus hermosos ojos cafes hermosos. Sonreí y le bajé su ultima prenda, al igual que la mía. Tome un preservativo y me lo puse. Miré a Kagome, no sabía bien si ella tampoco quería, hacerlo. —Kag, tu.. estás lista?— Noto mi nerviosismo y se sentó al igual que yo debajo mio y me besó— Tonto, ya lo hicimos— me dijo timida. —Es más, ahora solo quiero estar contigo. Te amo tanto—. Me dijo y la besé, la recosté suave y suave entre en ella, era tan placentero. Empezé a moverme más rápido, algo que desató gemidos, suaves y callados, sabiamos como tener la calma —Oh kag.. —La besé y empezé a embestirla más rapida, más rápida. —Inu.. ah, Inuyasha!— Me dijo y segiía más y más fuerte, la cama se estaba tambaleando un poco, pero eso no nos importaba, las habitaciones de los demás estaban muchos más aisladas que la mía. Seguí con las embestidas, mucho más fuertes —.Más, Inu..Ah, Aaah— Estaba tan excitado, que esto no era sexo. Era amor, el hacer el amor con la persona indicada es lo más bello. —Kag, kagome, Kagome!— Era algo realmente delicisioso, llegamos juntos al climax. Me salí de ella, me recosté al lado y la abrazé. Me besó y la bese, ambos quedamos dormidos.

Desperté y eran las 01:00 am Kagome se despertó junto conmigo. —Amor, te desperte?— le dije en susurro— No amor, descuida— Le sonreí y me coloqué mis boxers. Por cualquier cosa... Y ella imitó mi actuar.

*-* Narra Kagome *-*

Después de eso tan espectacular y además no nos habían escuchado.. Que traviesos pareciamos. Al ponerme mi ropa interior, comencé a reír ante la gran marca roja que había dejado sobre su cuello..

—Creo que se nota un poquito— le dije aun riendo ya que ese 'poquito' no era para nada diminuto.
Se separó riendo de mí y se hinco en la cama para poder verse en el espejo colgado en la pared.
— ¿Poquito?— dijo con la boca abierta — ¿Amor desde cuando te convertiste en vampiro? — seguía riendo, regreso y se volvió a acomodar sobre mí, sosteniendo su peso en sus codos.
—Shh…— le dije riendo —Se van a dar cuenta— Ya era muy tarde, y aunque no nos escucharon antes.. ahora quien sabe..
— ¿De qué te transformaste en vampiro?— pregunto irónico —Claro que se van a dar cuenta— señalo su cuello
—De eso y de que estamos en la misma habitación— afirme riendo —No creo que sea algo lindo que alguien venga y me encuentre así— señale mi ausencia de vestimenta
—Para mí si es lindo que estés así…— mordió su labio inferior
—Ja Ja— dije sarcásticamente —Sabes no es justo…— le dije fingiendo estar molesta
— ¿Que no es justo?— me miraba divertido
—Tu aun conservas toda tu ropa y yo… pasando frio— era completamente mentira el cuerpo de Justin me brindaba la temperatura perfecta. No sentía ni frio, ni calor. Simplemente perfecto.
— ¿Pasando frio?— dijo incrédulo —Me hubieras dicho antes… yo puedo cambiar eso muy fácilmente…— dirijo su rostro a mi cuello nuevamente donde reanudo su acción pasada. Besaba y mordía lentamente una de las partes más sensibles de mi anatomía. Sentí la punta de su lengua tocar mi piel y poco a poco comenzó a deslizarla hasta mi clavícula. Acción que provoco que se erizara mi piel por completo, era más que obvio que el 'frio' estaba desapareciendo.

Siguió con sus besos por la loma de mis pechos hasta mi abdomen. Yo seguía acariciando su cabello mientras que solo disfrutaba de las caricias y besos que Inuyasha esparcía por todo mi cuerpo. Tome el borde de la playera de Inuyasha y me deshice de esta, y así permitiéndome sentir su tersa y tibia piel sobre la mía.

—I… Inu no podemos seguir. Otra vez no amor.. Se darán cuenta— le dije haciendo un enorme esfuerzo por contener mis jadeos y gemidos, ya que ahora no se si podría controlarme..
—Si podemos…— contesto agitadamente sin separarse de mi cuello mientras que con sus dedos jugaba en la parte baja de mi abdomen. Introducía un dedo por debajo de mi prenda y después lo sacaba haciéndome enloquecer.

Lo tome de la barbilla y lo atraje a mis labios mordí estos levemente. Ya no podíamos detenernos. Poco a poco comenzó a bajar mi última prenda, cuando un fuerte sonido como de cristal contra el piso nos alertó.

— ¿Que fue eso?— le pregunte sobresaltada al mismo tiempo que a la velocidad de la luz tomaba todas nuestras prendas del piso y se las pasaba
—Espera aquí…— me dijo poniéndose rápido el short mientras que yo me vestía
— ¡No!— le susurre antes de que abriera la puerta —Si te ven salir de aquí nos matan— literalmente claro, Ya que no sabíamos si era alguien de la familia o un ladrón.
—Tengo veinte años no me dirán nada— afirmo
—Pero yo tengo diecisiete hermoso— le recordé puse rápidamente mis tenis y salí en contra de la voluntad de Inuyasha.

Llegue a la cocina y me encontré con Rin. Suspire aliviada.
— ¿Hey que paso pequeña?— le pregunte ya que estaba sentada en la barra y cubría su rostro con sus manos.
—Me serví agua y se me cayó el vaso y se rompió…— explico triste
— ¿Pero no te sucedió nada?— le pregunte preocupada mientras me acercaba a ella y revisaba sus manos para asegurarme de que no se hubiera lastimado
—No…— contesto apenada
—Perfecto— le conteste sonriente
Rodee la barra y entre a la cocina, busque los vasos y serví en este un poco de agua
—Aquí tienes…— le dije y puse el vaso sobre la mesa, solo sonrió sonrojada.
Comencé a levantar los trozos de cristal del piso y los ponía en una bolsa. Segundos después bajo Inuyasha.
— ¿Que sucedió?— pregunto cuando entro a la cocina
—Solo un accidente — le conteste
—Se me resbalo el vaso…— le conto la pequeña
— ¿Estás bien? ¿No te paso nada?— le pregunto haciendo lo mismo que yo tomo sus manos y busco herida alguna más tampoco no encontró. Rin y yo comenzamos a reír y Inuyasha solo nos miraba sin entender. —Ten cuidado princesa— le dijo agitando tiernamente su cabello.
Termine de limpiar la última gota de agua del piso. Inuyasha tomo los pedazos de cristal y los tiró en el bote de la basura.
—Gracias Kag — me dijo la pequeña dándome un abrazo el cual gustosa recibí
—Hey yo también ayude, porque solo le das las gracias a ella.
—Claro que no, solo tiraste la bolsa…— le contesto riendo
—Pero…
—No la molestes…— la defendí y este volteo a verme indignado
—Buenas noches— se despidió Rin riendo para después subir a su habitación.

— ¿Subimos?— le pregunte rodeándolo con mis brazos por la espalda, me puse en las puntas de los pies para poder acomodar mi cabeza en su hombro
— ¿No prefieres estar con mi hermana?— se cruzó de brazos y yo solo solté una carcajada por lo bajo
Di tres pasos para quedar frente a él.
—Sabes…ella es adorable…— tome sus manos y las pase por mi cintura —…Pero tú me vuelves loca…— tardo menos de dos segundos en aferrarme a su cuerpo y unir nuestros labios.

Un fingido tosido seguido de un 'Lo siento' provoco que nos separáramos de abrupto.
—Yo… eh — intento hablar Inuyasha nervioso
—No se preocupen… no vi nada— contestó.