UNOS 20 MINUTOS MÁS TARDE…

Llegamos a ese sitio al que quería ir Kya. Un rascacielos de unos 15 pisos… Espera, eso me acaba de recordar algo.

-Aquí es….

Al mirarla desde abajo, da algo de grima, porque han empezado a surgir nubarrones en el cielo, que envuelven el edificio dándole un aura misteriosa.

-Mi casa.

-Kya, ¿Este es el sitio donde vivías antes?

-Sí, en efecto. Este es el sitio del que te hablé.

-¿Y querías venir para…?

-Sí. Me ha entrado morriña, y quería despedirme yo también de mi casa, ya que no pude hacerlo como es debido en su momento.

-Vamos, entremos. ¿En qué piso vivías?-pregunta mi madre.

-En el 15.

-¡¿En el último?!-suelto.

-Sí, las vistas eran espectaculares. Lo único es que si se estropea el ascensor, ¡No veas!

-Pues subamos en ascensor.

Nos metemos en el ascensor y apretamos el botón del piso 15. Es mucho más grande y moderno que el del Cape West. Y funciona mucho más rápido.

-Aquí es. El 15º 2ª.

Kya saca una llave con un llavero de su bolsillo.

-¿Quién vivía enfrente tuyo?-pregunto, curiosa.

-Nadie. El piso estaba vacío. Es el único piso que está vacío, pero no conozco mucho a mis vecinos.

-¿Y eso? Si llevabas 13 años con ellos, ¿No?

-Pues sí, pero mi padre siempre me estaba protegiendo. No creo que mis vecinos fueran amenazas, pero aun así…

Kya abre la puerta con la llave y entrevemos un piso espacioso pero oscuro y sombrío. La pobre Kya inspira hondo y pone un pie dentro. Todo está destrozado y degradado. Cuesta creer que fuera un hogar feliz. Hasta que llegaron los malos.

-Aquí fue… -Kya empieza a llorar- Donde vi a mi padre por última vez… Y donde le mataron…

-No llores, Kya, tranquilízate.-Mi padre intenta animarla.

Kya se intenta secar las lágrimas.

-Lo siento, es que… Creo que todavía no lo he superado….

-No me extraña, encanto… Se trata de tu padre.-Mi madre, como siempre tan comprensiva.

-Sí… Me gustaría que estuviera aquí conmigo, y que todo vuelva a ser como antes.

-Eso no va a poder ser, porque no se puede volver atrás en el tiempo. Pero tal vez podamos solucionarlo de alguna manera…-dice mi padre.

-¿A dónde quieres llegar, papá?-pregunto, sin entender mucho.

-¿Os gustaría vivir aquí al lado?

-¡¿Qué?!-Kya no se lo cree.

-¿Estáis hablando en serio?

-Pues claro. No creo que lo sepáis, pero ayer hicimos un par de llamadas, y no creo que haya problema en que nos quedemos en el piso de enfrente….-Aclara mi madre.

-¿En serio? ¿Lo decís de verdad?-pregunta Kya, con una pequeña sonrisa.

-Claro que lo decimos en serio. Si a ti no te importa, Kya…-sigue mi madre.

-No, claro que no me importa, todo lo contrario. Me encantará vivir aquí al lado…-declara Kya.

-Pues solucionado entonces. ¿Todo el mundo contento?-pregunta mi viejo.

-Si lo dices por mí, sí.-digo yo.

-Pues nosotros nos bajamos un momento, ¿Vale? Si queréis quedaros aquí de mientras….

Mis padres se marchan del piso siniestro. Kya y yo nos quedamos dentro.

-¿Te importaría enseñarme tu casa?

-Claro que no, pero no sé si querrías…

-Si ese fuera el caso, no preguntaría. Anda, dime, ¿Dónde está tu cuarto?

-Mira, es por aquí.

A pesar del tiempo que ha transcurrido, Kya conoce su hogar como la palma de su mano. Me muestra su obscura estancia, también puesta patas arriba.

-No sabes lo que es ver tu habitación y no reconocerla….-dice Kya, entristecida.

-Sí, lo sé muy bien, créeme. ¿Por qué está todo desordenado?

-Supongo que por culpa de aquel asesino. Estaría buscando algo que no encontraba. La Estrella Roja, tal vez. Todo fue por culpa de ese estúpido diamante…

-Ni que lo digas. Ni que no hubiera causado ya bastantes problemas. ¿Y qué fue de…? Ya sabes…

-¿Mi padre? Creo que eso fue cosa de la policía, que investigó. No creo que descubrieran al asesino.

-¿Y qué me dices del de tu madre?

-Tampoco. Yo creo que fue la misma persona, pero claro que no tengo ni una sola pista. Todo fue muy rápido, yo…

-Tranquila, no te hago hablar más del tema. ¿Salimos ya?

-Sí, claro.

-Ahora que nos quedamos a vivir cerca, puedes venir siempre que te plazca.

-Así es….

Salimos del piso. En el rellano están mis padres esperándonos con una llave nueva.

-¿Preparadas?

Abrimos la puerta del nuevo piso. Es muy grande, pero está desierto. Normal. Creo que con una manita de pintura y todas nuestras cosas quedará muy bonito.

-Es muy bonito….

-Y tendréis una habitación para cada una. Así no tendréis que estar encogidas.

-Eso es genial, aunque a mí no me importaba compartir habitación con Kya….

Fue una lata subir todo hasta el quinceavo piso, pero conseguimos dejarlo todo en nuestra nueva casa. El caso es que no tendremos cama ni sillón hasta dentro de unos días, así que dormiremos en camas hinchables hasta entonces. Pero no importa. Mi habitación tiene unas vistas espectaculares.

Es negra noche y miro por la ventana para ver el negro horizonte recortado por rascacielos que emiten luces de todos los colores. Mis ojos contemplan ensimismados el bello espectáculo. A lo lejos, me parece distinguir el Cape West. Tal vez sea mi imaginación, o tal vez no. En todo caso, me alegro de verlo desde aquí. Veo mi viejo hogar desde mi nuevo hogar.

Ahora tenemos otro edificio para el que tenemos que desmantelar secretos. Tal vez los tenga, tal vez no. ¿Quién sabe?