Capitulo 49.

Madres.

-"Con calma, poco a poco" le decía Carlisle a su esposa mientras subían las escaleras que daban a la entrada principal, ya le habían dado de alta en la clínica y estaban finalmente en casa.

-"Estoy bien cariño, no te preocupes" dijo Esme dedicándole una sonrisa tierna, Marcos, el chofer estaba detrás del matrimonio, con el equipaje de la Sra. Y alerta por si lo necesitaban para algo.

Finalmente entraron a casa, Esme lucía como siempre, impecable, exceptuando el pequeño vendeja en su cabeza, era una venda que cubría un poco su frente, rodeando así su cráneo en la zona donde había recibido el golpe.

-"¿Quieres subir de una vez al cuarto o quieres esperar un poco?" preguntó Carlisle aun sosteniéndola por la cintura.

-"Quiero quedarme un rato aquí abajo, ¿me acompañas al jardín? Me gustaría tomar un poco de sol" Carlisle le contestó con una sonrisa, asintió encantado y la escoltó a los ventanales que daban al patio trasero de la mansión, le hizo señas a Marcos de que podía retirarse y le pidió que le enviaran a Juliana por si necesitaban algo.

Esme se sentó con cuidado en una de las sillas del juego de comedor campestre que tenían en el patio trasero, la mañana era cálida aunque la suave brisa no dejaba que fuera del todo calurosa, Carlisle se sentó al lado de su esposa tomándole una mano, depositándole un beso tierno, ella lo vio sonriendo, pero al segundo su mirada se torno un poco preocupada.

-"¿Qué sucede? ¿te duele?" preguntó Carlisle preocupado, ella negó.

-"Sólo pensaba" dijo en voz baja, luego sacudió la cabeza y habló de un tema diferente.

-"¿Edward?" dijo en tono de pregunta.

-"Debe venir un poco más tarde, me dijo que tenía que resolver unos asuntos, pero no te preocupes, me prometió que vendría a vernos antes de que anocheciera" Esme asintió.

-"Sé que no me preguntó en la clínica por razones obvias" dijo, Carlisle respiró profundo "pero va a querer saber, ¿verdad? Va a preguntarme"

-"No sé si lo haga hoy" contestó Carlisle "pero sí, va a preguntarte en algún momento" Esme cerró sus ojos respirando profundo.

-"Nunca pensé que llegaría este día, pensé que jamás él tendría que enterarse de la verdad" Carlisle apretó un poco mas su mano.

-"¿Le vamos a contar?" preguntó en voz baja "¿todo?" agregó viéndola fijamente a los ojos, Esme abrió sus ojos enfocándolo.

-"Me da terror" dijo empezando a empañar su mirada, Carlisle acercó mas su silla a la de ella, tomando ahora sus dos manos.

-"Tenemos que hacerlo" dijo en voz baja y determinante, Esme se alteró un poco, empezando a sollozar.

-"Pero tu viste lo que se han hecho esos dos, si saben la verdad no van a soportarlo, Carlisle, en verdad se odian, debiste haber oído las cosas que dijo Emmet, no" dijo alterada derramando lagrimas "no se soportan, en verdad se odian" repitió atormentada.

-"Shh, Shh" dijo él preocupado "necesito que te calmes, no es bueno que te alteres de esa manera por favor" le pidió preocupado, una punzada de dolor lejana hizo que Esme cerrara sus ojos, tratando de calmarse.

-"Tenemos que confiar en ellos" dijo Carlisle, "no podemos seguir mintiéndoles, sobre todo a Edward mi vida, él no se merece más engaños" Esme pareció meditarlo unos segundos, tenía terror de enfrentarse a su hijo menor, de decirle y de contarle sus verdaderos orígenes, Carlisle que no era ajeno a las emociones de su esposa, se adelantó besando cortamente sus labios.

-"Estoy contigo, le contaremos la verdad los dos juntos, enfrentaremos lo que venga los dos juntos ¿ok?" dijo con convicción, ella asintió secando la comisura de sus ojos, él volvió a darle un corto beso.

-"Me diste un susto horrible" dijo cambiando un poco el tema, ella le colocó una mano en su mejilla.

-"No fue mi intención, fue un accidente"

-"Igual, creo que nunca me sentí tan asustado de perderte desde aquella vez" dijo en voz baja, Esme sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

Había sido hacia ya, mas de 20 años, cuando el médico de cabecera de la familia le había indicado que era un hecho que no podía tener hijos, Esme cayó en una depresión tan fuerte que las crisis diabéticas habían hecho estragos, se desvanecía y se desmayaba con frecuencia, hasta el día en que Carlisle la encontró inconsciente cuando regresó de unas prácticas, por más que lo intentó no pudo hacerla regresar, tuvo que llevarla a la clínica y Esme estuvo cerca de una semana en cuidados intensivos mientras normalizaban sus valores sanguíneos.

Durante esa semana Carlisle no vio vida, creyó que perdería a su esposa y padeció junto con ella su angustia y dolor, ese día entendió lo importante que era para Esme ser madre, por eso en ese momento, decidió hacerle caso a un amigo cercano que le había dado la idea y al salir de la clínica, llevo a Esme al orfanato en St. Patrick, ese día se convirtieron en los padres de Emmet, ese día, vio sonreír a su esposa como no la había visto hacerlo en años.

-"Está vez fue diferente" dijo Esme aun con su mano descansando en la mejilla de su esposo, "aunque igual lamento haberte preocupado" dijo apenada, él dio una risa intentando sonar aliviado.

-"Ya no importa" dijo sonriéndole "lo importante es que estás en casa conmigo" se le acercó a depositarle otro beso en los labios.

-"Cariño" dijo Esme al separarse.

-"¿Dime?"

-"¿Se ha sabido algo?" preguntó en voz baja, Carlisle no tuvo que preguntar a que se refería, lo sabía muy bien, desde que había despertado en la clínica había preguntado muchas veces lo mismo, Carlisle negó.

-"No mi vida, no se sabe nada, lo llamé de nuevo" aclaró "pero me atendió el buzón de mensajes, le dije que te habían dado de alta y que estabas bien, pero no pude hablar con él"

Esme cerró sus ojos un segundo, contrariada.

-"Se debe estar sintiendo terrible" Carlisle no tenía repuesta a eso.

Toc, toc, toc

Alice escuchó como tocaban la puerta y apresurada fue a abrir, la chica estaba ya de salida y colocó sus ojos en blanco un poco obstinada, no tenía tiempo para atender visitas y Bella parecía en otra galaxia de lo dormida que estaba.

-"¿Si?" dijo con actitud odiosa al abrir la puerta, su visitante la vio subiendo sus cejas, no esperaba el tono hostil de Alice.

-"Hola" dijo sonriendo torcido, Alice le devolvió una sonrisa apenada.

-"Hola Eddy" dijo dándole paso hacia el apartamento "lo lamento, es que estaba de salida y no tenía tiempo para atender visitas" Edward volvió a subir sus cejas.

-"Caramba Alice, si quieres que me vaya solo dímelo" dijo sarcástico, ella le sacó la lengua colocando sus ojos en blanco.

-"No me refería a ti tonto, sabes que no eres visita" dijo sacudiendo la cabeza, "yo igual tengo que marcharme, aunque sea sábado, tengo toneladas de trabajo además salgo de viaje en unos días, así que quizás nos veamos después que regrese de Michigan" dijo acercándose dándole un beso en la mejilla "cuídate cuñis" dijo simpática despidiéndose, Edward le dio un ligero abrazo, ella al separarse agregó.

-"¿Todavía no sabes si vas a Michigan?" preguntó dudosa, él se encogió de hombros.

-"Creo que si voy me van a hacer picadillo, no tengo cabeza para jugar ahora, pero supongo que todavía puedo pensar si voy o no" dijo encogiéndose de hombros, Alice asintió.

-"Bueno, yo ya debo marcharme, tu querida parece la Bella durmiente, está en su habitación" dijo señalando hacia el pasillo, "desde que saliste esta mañana no ha habido poder ni ruido que la despierte" completó, Edward dio una risa.

-"La pobre ha hecho mucho y descansado poco, voy a dejarla dormir un rato, ve, yo me quedo hasta que despierte" Alice asintió y tomo su bolso, despidiéndose por última vez de Edward, salió del departamento, dejándolo íngrimo y solo en la mitad de la sala.

Aunque había dicho que no la molestaría, Edward caminó con cautela hasta el cuarto de la derecha, abrió la puerta y vio el cuarto de su chica en penumbra, la pobre había pasado mucho tiempo con él en la clínica, pasaba todo el día trabajando en el canal y se iba al salir a verlo y acompañarlo cuando terminaba su labor, en ningún momento entró a ver a Esme porque decía que prefería no hacerlo por vergüenza.

Edward tenía con su mama una especie de tregua, donde ambos estaban en armonía juntos, pero sabían que tenían una conversación difícil pendiente, Edward no quería abordar esos temas en una clínica y menos con su mamá convaleciente.

Sin embargo ese sábado le habían dado de alta a Esme, Edward ayudó a su papá a llevarla al auto para trasportarla a casa, les dijo que tenía que hacer algo muy importante y que iría a la mansión un poco después, sabía que Bella estaba en su departamento por que él había pasado la noche ahí con ella y cuando se levanto en la mañana ella hizo lo mismo pareciendo un autentico zombie, Edward le pidió entonces que no lo acompañara, que se quedara descansando y que él vendría en lo que pudiera, Bella estaba tan agotada que asintió acostándose de nuevo en su enorme cama.

Edward terminó de entrar, el dosel tenía las cortinas desplegadas, encerrándola en un cubo blanco vaporoso, las ventanas tenían corrido lo que llaman Blackout, cortinas metalizadas que impiden el traspaso de la luz solar, por lo que, aunque fuera casi medio día, la habitación parecía estar en pleno anochecer.

Edward se quitó los zapatos y caminó descalzo hasta la cama, quitándose la camisa en el camino, apartó las cortinas solo lo necesario para poder sentarse procurando no moverla, las cortinas volvieron a cerrarse encerrándolo con ella en el cubo vaporoso.

Bella estaba profundamente dormida, estaba boca abajo, con un short y una blusita de tirantes grises, la misma pijama con la que la había dejado Edward en la mañana, su cabello estaba esparcido desordenadamente por las almohadas, y su rostro del lado de Edward dejaba ver que su boca estaba un poco abierta, él sonrió en silencio detallándola, parecía que no iba a despertar en un buen rato.

Mientras la contemplaba dormir ella se giró con algo de brusquedad, Edward levantó sus manos para hacerle espacio y no despertarla, ella se giró de nuevo quedándose boca arriba, paso una de sus manos a su frente, pero en el proceso la manta que la cubría se corrió de su cuerpo, Edward esperó un momento a que ella no volviera a moverse y la tomó delicadamente para volverla a cubrir.

Pero entonces se fijo que su estomago había quedado descubierto por el reciente movimiento de su novia.

Entonces recordó las palabras de Alice de hacia unos días.

La pequeña había acusado a Bella de que estaba embarazada, él había escuchado sin proponérselo, aunque no estaba seguro, esperaba que Bella le dijera algo al respecto, pero habían pasado 3 días ya y Bella no mencionaba el tema, además que él mantenía la angustia de saber a su mamá convaleciente, por lo que tampoco había abordado el tema.

Se quedó ahí, contemplando el descubierto y plano vientre de Bella, la imaginó embarazada, la imaginó con una enorme barriga, que contenía un bebe, un bebe que era de ella y de él, acarició con delicadeza su piel, se escurrió un poco en la cama y depositó un beso en el vientre de su chica.

-"Hummm" dijo ella suspirando al sentir su roce, Edward sonrió sobre su piel y volvió a depositarle otro beso.

-"¿Alice?" preguntó la chica en voz notoriamente dormida, estaba tan sumergida en los brazos de Morpheo y no atinaba a pensar algo mas allá de que su despertador fuera su compañera de apartamento.

Edward por su lado, dio una risa más alta.

-"Sé que Alice y tu son buenas amigas, pero de ahí, a que te despierte con besos en tu vientre, lo dudo" dijo burlón, depositándole otro beso sin moverse de donde se encontraba, simplemente alzó la cabeza para poder verla, ella sonrió enormemente aun con ojos cerrados al escuchar su voz.

-"Edward" dijo bajando una de sus manos acariciando su cabello, él tomo su mano depositándole tiernos besos.

-"¿Qué hora es?" preguntó estirándose un poco.

-"Falta poco para el medio día" contestó él aun recostado a la altura de la cintura de la chica.

-"¿Tú mamá?"

-"Bien, ya llegaron a casa, voy más tarde, quería venir a verte antes de ir" ella, que seguía con ojos cerrados volvió a sonreírle enormemente.

-"¿Quieres comer algo?" le preguntó Edward en voz baja, "puedo traerte el desayuno a la cama" dijo hablando bajo, ella dio una sonrisa ligera.

-"Será el almuerzo ¿no?" él contestó riendo también, "gracias amor, pero no, ahora no tengo hambre" completó, él volvió a girar su rostro dándole otro beso en el vientre.

-"Bella" la llamó en voz baja.

-"¿Humm?" contestó ella aun mas dormida que despierta.

-"¿Cuándo me lo vas a decir?" pidió en voz baja, ella frunció el ceño.

-"¿De qué hablas?" preguntó, Edward respiró profundo y volvió a besarle la piel de su estomago, ella finalmente abrió sus ojos extrañada.

-"No lo tomes a mal cariño, pero" dijo dudosa "¿por qué besas tanto mi estomago?" preguntó intrigada, Edward sonrió torcido, se incorporó un poco y se acostó sobre ella, apoyándose en sus rodillas y codos.

-"¿Dónde prefieres que te bese?" le preguntó cerca del rostro, ella empezó a tener problemas en concentrarse, simplemente se encogió de hombros.

-"¿Aquí?" preguntó Edward besando su frente, ella negó robándole una sonrisa.

-"¿Aquí entonces?" preguntó besando sus pómulos, ella repitió la misma respuesta de antes.

-"¿Aquí?" preguntó esta vez bajándose un poco, besando el comienzo de su escote, ella suspiró y asintió, él sonrió contra su piel.

-"Debo admitir que me encanta besarte todo el cuerpo, pero prefiero mil veces besarte aquí" dijo regresándose a su boca, Bella subió ambos brazos y lo abrazó despeinándolo, mientras Edward y ella se consumían en un beso cargado.

Bella dobló sus rodillas, haciéndole más espacio a él sobre su cuerpo, intentó apoyarse en su espalda un poco para que él pudiera dejar de apoyarse en sus codos, Edward bajó una de sus manos recorriéndole todo el contorno de su cuerpo, ella bajó sus manos acariciando su espalda descubierta, sintiendo como sus músculos se tensaban bajo sus manos, lo apretó tanto que pensó que le dejaría marcas en la piel, él emitió un gruñido contra sus labios, pero eso lo único que hizo fue encenderlos más.

Edward se deshizo de las ropas de ella en tiempo record, mientras ella pugnaba con el odioso botón y cierre de los vaqueros de él.

Para cuando terminaron de disfrutarse, ambos estaban acostados en la cama de la chica, respirando acelerados y transpirando acalorados, pero con sonrisas enormes en sus rostros, acompañados de expresiones relajadas, Bella estaba acostada a lo largo y él estaba nuevamente acostado sobre su vientre.

-"Lo sé" dijo al rato, ella volvió a fruncir el ceño, la mano con la que le acariciaba el cabello se detuvo un segundo.

-"¿Qué es lo que sabes?" preguntó ella con voz dulce, él se incorporó sentándose de piernas cruzadas en la cama, la rapidez de su movimiento hizo que ella se sobresaltara un poco.

-"Está bien" dijo él con una enorme sonrisa "no me importa, no tengas miedo, te amo y eso no va a cambiar en nada, así que puedes decírmelo, aunque ya lo sé"

Bella no tenía idea de que hablaba, pero fue severamente distraída por Edward, que se veía adorable sentado frente a ella, el pecho descubierto dejando ver sus músculos, la sabana cubriéndolo exactamente donde debía, el cabello tan sensual, despeinado, gracias a que minutos atrás ella los había aferrado tanto con sus manos, que ahora era evidente lo despeinado que estaba.

Se vio en la necesidad de sacudir la cabeza, sacando de sus pensamientos la idea de lanzarse sobre él nuevamente, él esperaba ansioso su respuesta, Bella frunció el ceño nuevamente, intentando entenderlo.

-"¿Qué es lo que sabes?" preguntó al recordar sus palabras, él le sonrió torcido.

-"Lo sé" completó sonriendo completo "escuché como le decías a Alice en la clínica, estaba esperando que me lo dijeras tu misma, pero pensé que estarías asustada, pero créeme, no importa, nada en este mundo me haría más feliz que tener un hijo contigo"

Bella abrió sus ojos de mas sentándose de golpe en la cama, cuando intentó hablar, se ahogó con su propia saliva, una tos ensordecedora la invadió, Edward se preocupó y se adelantó hacia ella dándole golpecitos gentiles en su espalda, en la mesa de noche reposaba un vaso de agua, él se estiró tomándolo para ofrecérselo, mientras preocupado la observaba.

Bella pareció finalmente controlar el ataque de tos que la invadió, él la veía preocupado.

-"¿Estás bien?" preguntó asustado, ella dio un sorbo al vaso de agua y en vez de responder preguntó.

-"¿Un hijo?" dijo con voz baja como si estuviera diciendo una mala palabra "¿quieres que tengamos un hijo?" preguntó asustada.

-"No es el hecho de querer o no Bella, si estás embarazada, lo vamos a tener eso no tiene discusión" agregó muy seguro de sí mismo, Bella sintió que iba a volver a ahogarse.

-"¿Embarazada?" preguntó atacada, "¿de dónde sacaste que estoy embarazada?"

Edward se sintió un poco idiota.

-"¿No estás embarazada?"

Ella negó con la cabeza, "no lo estoy".

-"Pero" dijo él en un tono que pareció un poco decepcionado "te escuché hablando con Alice, ella, ella te acusó de que estabas embarazada, pensé que no me habías dicho todavía por mi mamá, pero…" dijo bajando la mirada "creí que era cierto"

Bella dejó el vaso de agua en la mesa de noche y gateó hasta él, sosteniéndolo de las mejillas, haciendo que la viera.

-"Lo siento" dijo en voz apenada, "no pensé que nos estarías escuchando" él tomó una de sus manos llevándola a su boca para depositarle un beso.

-"No me hagas caso, eso debería ser una buena noticia ¿no?" ella lo vio a los ojos.

-"Dime la verdad" le pidió, él negó un segundo evitando su mirada.

-"Edward" llamó ella, él volvió a negar.

-"Pero" dijo cambiando un poco el tema "yo escuché que Alice nombró un embarazo, ¿es ella entonces?" preguntó, Bella negó.

-"Ni ella ni yo lo estamos" aclaró, Edward frunció el ceño intrigado.

-"Amor no entiendo, ¿de quien hablaban entonces?" cuando él las escuchó, las chicas estaban sumamente interesadas en saber de ese embarazo y si ninguna de ellas era el objeto de esa acusación, ¿de quien estaban hablando entonces?

Bella respiró profundo y contestó.

-"Rosalie" dijo, Edward frunció el ceño.

-"¿Quién?" preguntó extrañado, creía estar seguro de no haber escuchado ese nombre antes.

-"No conozco mucho de ella, pero de ser eso verdad, imagino que debe estar aterrada"

-"Bella" dijo Edward sosteniendo sus manos "no entiendo, ¿de quien estás hablando? ¿quién es esa Rosalie? ¿y qué tiene que ver contigo?" preguntó, ella mordió su labio.

-"De tener que ver conmigo, es relativo, porque tiene que ver más contigo" dijo en voz baja, Edward la vio atacado.

-"Yo no conozco ninguna Rosalie, si está esperando un hijo, no es mío" dijo en defensa propia, Bella colocó sus ojos en blanco, era mejor que hablara claro de una vez por todas.

-"Ella fue la modelo con la que me engañó Emmet mientras salíamos" dijo en voz baja, Edward soltó sus manos lentamente, su expresión era de total desconcierto.

-"Él me lo dijo antes de que saliera de la clínica, no me lo dijo a propósito, creo que lo escuché mientras decía cosas que parecían sin sentido, me dijo que la chica estaba embarazada y que le tenía un miedo terrible, me imagino que intento hacerle daño no sé" completó en voz baja, Edward subió sus ojos para encontrarse con los de ella.

-"¿Hacerle daño?" preguntó atacado.

-"No lo sé" contestó Bella, "a lo mejor no lo hizo, sólo sé que Emmet me dijo que la chica estaba asustada"

-"¿Dónde está?" preguntó Edward, ella se encogió de hombros.

-"No tengo idea"

-"¿Emmet va a tener un hijo?" preguntó al rato desconcertado, Bella volvió a morder su labio.

-"Eso creo, estoy buscándola, pero hasta ahora no he encontrado nada"

Edward fijo su vista en ella, aun mas desconcertado.

-"¿La estas buscando?" preguntó "¿para qué? Él te pidió…." Dijo dejando las palabras en el aire.

-"No" dijo ella "él no me pidió nada, yo sola la estoy buscando, la pobre debe necesitar ayuda, todavía recuerdo como me sentí después del incidente con Emmet y todavía me dan escalofríos, debe sentirse sola, además…" dijo bajando el rostro, él se acercó levantándoselo.

-"Además ¿qué?"

-"Es el nieto de tus padres, es tu sobrino"

-"Bella sabes que no lo es" dijo él en tono bajo, no quería sonar indolente, aunque le costó trabajo no parecerlo.

-"Eso no importa" dijo ella "tú y él fueron abandonados por sus padres de verdad, ¿serias capaz de dejar que ese niño corra la misma suerte?"

Para eso, Edward no tenía respuesta.

Ya había caído un poco la tarde cuando el sonido particular de la Ducati, irrumpió en la entrada principal de la mansión Cullen, Edward había terminado de pasar el día con Bella, no habían vuelto hablar del asunto de la mujer embarazada, porque Edward todavía tenía problemas con digerirlo, además tenías más inconvenientes en saber que haría una vez la encontrara Bella, porque estaba seguro que ella la encontraría, no en vano había encontrado a Elizabeth Masen.

Subió las escaleras a paso acompasado, no tenía prisa y a decir verdad, no tenía muchos ánimos de enfrentar la conversación que seguramente tendría en pocos minutos, pero a la vez, no podía esperar más para tenerla.

Allan, el mayordomo, le abrió la puerta.

-"Joven Edward, que bueno verlo por acá" dijo educadamente.

-"¿Cómo te encuentras Allan?" saludo con una pequeña reverencia.

-"Todo excelente Joven" contestó el hombre adulto con expresión elegante.

-"Carl.. ¿Mis padres?" preguntó corrigiéndose a mitad del nombre de su papá.

-"El amo Carlisle esta en el estudio, me dijo que tenía que hacer unas llamadas, en cambio su Sra. Madre se retiró hace no mucho a su habitación para descansar un poco" Edward asintió adentrándose, dándole a Allan el casco de su moto para que se lo guardara.

-"¿Pasó el día bien?" preguntó encaminándose a las escaleras de la sala.

-"De hecho sí Joven, sus padres pasaron gran parte del día en el jardín, tomaron su almuerzo ahí y sólo por recomendación del amo Carlisle, la Sra. Esme subió a su habitación"

Edward asintió complacido.

-"Subiré a verla" dijo.

-"¿Desea tomar algo?" preguntó el mayordomo, Edward negó.

-"No, solo voy a saludarla" dijo terminando de subir.

Edward caminó por el familiar aunque no tan recientemente visitado pasillo, los techos eran sumamente altos y de acabados elegantes, parecía un autentico palacio, con pisos de mármol de un color gris claro con incrustaciones doradas, que combinaban a la perfección.

Caminó el largo pasillo, pasando por la puerta que daba a su habitación de la adolescencia, justo al frente de la de su hermano mayor, pasó también por la del estudio, donde los chicos hacían sus deberes de la escuela, hasta llegar a la ultima, la del fondo.

La puerta era doble, blanca como la nieve, a la altura del pecho de Edward reposaban 2 manijas doradas sumamente brillantes, normalmente cuando Edward sabía que su madre estaba sola en la habitación, las habría sin llamar, pero hoy fue diferente, aunque las relaciones estaban muchísimo mejor, seguía sintiéndose en cierto modo, un extraño en esa casa.

Levantó lentamente su mano y delicadamente dio unos toques con sus nudillos.

-"Adelante" dijo la voz dulce de Esme desde el otro lado, Edward bajó ambas manijas y abrió ambas puertas asomándose a la enorme habitación.

Esme estaba recostada en una cama de dimensiones poco comunes la rodeaba un ejército de almohadones de plumas que de solo verlos parecían sumamente cómodos, tenía puesta una bata de seda blanca muy señorial, su cabeza reposaba del espaldar sobre otro enorme almohadón, sus ojos estaban cerrados, parecía meditando.

-"Allan, ¿Edward no ha venido o llamado?" preguntó, Edward sonrió acercándose lentamente.

-"Soy yo" dijo, haciendo que su mama abriera los ojos, al fijarse en los de él ambos sonrieron divertidos.

-"Hola hijo" dijo Esme dulcemente, palmeando al lado de su cama, Edward se acercó y se sentó junto a ella, se inclinó y le besó la mejilla.

-"Hola mamá" la saludó, haciendo que ella se sintiera inmensamente feliz de oírlo llamarla así.

-"¿Cómo te sientes?" preguntó.

-"Bien, las drogas que me mandaron son maravillosas" dijo robándole una sonrisa a su hijo menor.

-"¿Y tú? ¿Cómo estas? Tu papá me dijo que estabas arreglando unos asuntos"

-"Si" dijo sonriéndole "ya todo está solucionado"

-"¿Puedo saber de qué se trata?" preguntó, él hizo una mueca con los labios.

-"No creo que te guste mucho"

-"¿Estabas con ella verdad?" preguntó Esme colocando su rostro serio por primera vez, Edward que no la iba a negar asintió lentamente.

-"Si, estaba con Bella" contestó, Esme colocó sus ojos en blanco y desvió un poco su mirada, aun no le simpatizaba esa chiquilla y la verdad creyó que le costaría mucho que llegara a simpatizarle.

-"Vamos mamá, no seas así" dijo Edward con voz dulce "ella no es la culpable de nada" dijo conciliador.

-"Si no es ella entonces ¿quien lo es?" preguntó cruzándose de brazos.

-"Emmet y yo" contestó Edward, Esme se quedó en silencio un poco asombrada.

-"Emmet por nunca quererla, por engañarla y maltratarla" dijo "y yo por no alejarme, por no respetar que ella no estaba sola, tú crees que Isabella jugó con los dos, pero no es cierto, no tienes idea de la cantidad de veces que me rechazó, que me exigió que la dejara en paz" dijo sacudiendo un poco su cabeza.

-"¿Enserio hizo eso?" preguntó Esme asombrada a su pesar, Edward asintió.

-"Si, en verdad lo hizo, pero nunca me alejé, ella me gustaba, bueno, me gusta muchísimo, por lo que insistí e insistí hasta que ella misma se dio cuenta que sentía algo por mí, lo hubiese hecho igual, hubiera estado con quien hubiera estado, pero lastimosamente ella estaba con Emmet"

-"Pero hijo, las cosas resultaron muy mal" Edward tomó sus manos.

-"Lo sé, no lo hicimos de la mejor manera, pero mamá, en verdad amo a esa mujer, no es un capricho ni una necesidad de macho dominante, de verdad estoy enamorado de Isabella"

Esme supo con verlo a los ojos que era cierto, también supo que lo que le estaba explicando Edward era verdad, ella misma había sido testigo de las palabras que le había dicho Emmet cuando ella intentaba ayudarlo en su departamento, él había dicho, no me importa Isabella, me hubiera muerto de aburrimiento casado con ella.

Sin embargo este asunto de una mujer para dos hermanos no terminaba de agradarle, no sabía si algún día iban a poder estar todos reunidos en esa casa sin conflictos, sin tener que verlos por separado.

-"Te creo" dijo Esme, robándole una sonrisa a su hijo menor, "pero sigue sin gustarme mucho esa chica, sólo espero que no te haga daño" dijo sinceramente, él le sonrió torcido.

-"Dale un poco de crédito, estuvo muy preocupada por ti" ella frunció el ceño.

-"No la vi ni un día en la clínica" contestó extrañada.

-"Le daba vergüenza entrar a verte, pero no hubo un día que no fuera a acompañarme a saber de tu progreso" Esme se quedó pensativa.

-"En fin, no voy a pensar en eso ahora" dijo queriendo zafarse del tema, Edward rió sacudiendo la cabeza, sabía que era cuestión de tiempo que Esme terminara aceptando a Bella como su novia.

Se quedaron unos segundos en silencio y ella estiró su mano, tomando la de él, lo vio a los ojos y dijo sinceramente.

-"Cuanto me alegra que estés aquí" él sonrió.

-"A mí también mamá, te extrañé mucho" dijo, haciendo que a ella se le nublaran los ojos.

Edward siempre había sido un hijo incondicional, nunca les había reclamado nada, aceptaba de la mejor manera cualquier cosa que le dieran, mientras creció, siempre había sido un chico dulce, carismático y amoroso, ella (admitió) que lo había descuidado un poco precisamente porque lo consideraba más fuerte de carácter que Emmet, que era más volátil.

También sabía que Edward no iba a abordar el tema ahora, sabía que jamás le haría una pregunta que la incomodara, Esme cayó en cuenta de que su esposo tenía razón… Edward merecía saber la verdad.

Esme cerró sus ojos y empezó a hablar.

-"¿Sabes cómo fue que adoptamos a Emmet?" preguntó haciéndolo dar un respingo de asombro al ser tan directa con su pregunta, sin embargo no la hizo desistir.

-"Papá me contó que fue después de una depresión tuya, que tu conexión con él fue instantánea" ella asintió, respirando profundo para aguantar las lagrimas, esos recuerdos eran muy felices, pero a la vez muy dolorosos, porque le recordaban como un hierro caliente, que jamás había sido capaz de engendrar vida.

-"Un año después recibí una llamada" dijo Esme continuando, Edward prestaba mucha atención.

-"Las religiosas que llevaban el orfanato me llamaron, diciéndome que se había presentado una mujer diciendo que quería hablar conmigo, desde que había adoptado a Emmet me había dedicado a ayudar a ese orfanato, era muy grande y necesitaba ayuda, por lo que no sospeché nada, simplemente dije que si podía ir y me enrumbé allá, para saber de qué se trataba"

Esme cerró los ojos, recordando con demasiada claridad ese día.

-"Cuando llegué, me hicieron pasar a un salón especial, uno que no conocí hasta ese momento, dentro de él me esperaba la madre superiora y una mujer, una chica en realidad, parecía realmente joven, su nombre era Elizabeth Masen"

Edward dio un respingo, esa era el nombre de su madre biológica.

-"La madre superiora me explicó la situación de la chica, me dijo que estaba en serios problemas y que creía que yo podía ayudarla, no sabía a qué se refería, pero dije que si estaba a mi alcance lo haría, la ayudaría"

-"¿Qué sucedió?" preguntó Edward en voz baja, Esme volvió a cerrar sus ojos un segundo.

-"La chica no había emitido palabra desde que yo había entrado a la sala, pero cuando accedí a ayudar, levantó su rostro, era muy bonita, aunque parecía cansada y agotada, estaba muy flaca y su ropa era deplorable, la vi asombrada, parecía que había pasado por algo realmente fuerte y doloroso"

A Edward lo atravesó otro escalofrío.

-"Ella me contó un poco de su historia, me dijo que era la hija menor de 14 hermanos, que su madre había muerto cuando la tuvo a ella, era la única hembra entre 13 hermanos, vivían en un pueblo muy pobre, no recuerdo en qué estado" dijo sacudiendo la cabeza "me contó que su padre no podía mantenerla y que por ser mujer y pequeña no podía trabajar como sus hermanos, por lo que cuando cumplió 14 años la vendió"

Edward dio un respingo, ¿vendió? Pero no pudo preguntar a que se refería con eso, porque Esme continúo hablando.

-"Elizabeth pasó un infierno con el hombre con que la hicieron casar, él era muchísimos años mayor que ella, él se la trajo a Nueva York, donde su vida fue una real pesadilla, evidentemente ella quedó embarazada, él hombre por ser mayor creyó que ella lo había engañado, cosa que me juró en ese momento que no era cierto, el hecho es que la sacó de la casa, ella vivió en las calles un tiempo, logró dar a luz y estuvo con el bebe un tiempo en la calle" a Edward se le crisparon los bellos de la nuca, ¿ese niño era él?

-"Pero no podía mantenerse, habían días que no tenía para comer, ella me dijo que un día mientras vagaba sin rumbo, encontró el orfanato, me contó que estuvo horas sentada en la puerta principal pensando si debía hacerlo o no, pero creyó que él estaría mejor allí que con ella, que ya tenía dos días durmiendo a la intemperie"

-"Finalmente decidió dejar al niño de un poco menos de un año y marcharse, dejándolo solo en la puerta de aquel orfanato"

Edward arrugó el entrecejo.

-"¿Por qué preguntó por ti?" dijo "¿que quería cuando regresó?" no entendía mucho de lo que estaba diciendo su mamá, las palabras simplemente no encajaban con los hechos.

-"Déjame terminar" le pidió Esme en voz baja "por favor no me interrumpas" Edward asintió, esta historia afectaba mucho a Esme, eso podía verse a leguas.

-"A los años, Elizabeth consiguió un trabajo, de empleada domestica, ella era la ayudante de cocina, creo" dijo sacudiendo la cabeza, "pero definitivamente hay personas que vinieron a este mundo a sufrir" dijo terminando en un suspiro "ella tendría unos 16 años cuando el hijo mayor de la dueña de la casa regreso de viaje de sus estudios en el extranjero" esperó un segundo.

-"Ella me juró que ambos se habían enamorado, no sé si es cierto" aclaró, "el hecho es que cuando la señora de la casa se enteró, mandaron al hijo fuera del país nuevamente y a ella la echaron a la calle, sólo que ella no sabía todavía que estaba embarazada"

Edward frunció el ceño más aun, ¿eso que significaba?

-"Ella amó a ese bebe desde el primer día que supo que lo esperaba, porque ella amaba al padre, pero volvió a verse sola en la calle, sin poder contar con nada, sin comida o techo donde refugiarse, ella logró tenerlo, fue un varón, intentó mantenerlo a su lado, intentó conservarlo, pero supo que no iba a poder, por lo que fue al orfanato nuevamente, solo que esa vez no dejó al pequeño en la puerta, esa vez entró y pidió que me llamaran"

Aunque Esme le había pedido que no lo hiciera, Edward no pudo con la incertidumbre.

-"Ya va mamá" dijo levantando sus palmas "espera" pidió.

-"¿Por qué tú?" preguntó, "¿por qué esta Elizabeth Masen pidió llamarte?"

-"No entiendo" dijo colocándose de pie "no cuadra lo que me estás diciendo, si yo fui el primer bebé de Elizabeth Masen, quiere decir ¿que tengo un hermano?" preguntó atacado viéndola "¿ella pidió llamarte para que adoptaras a mi hermano y no aceptaste?"

Su cabeza era un real caos, él sabía que era hijo de Elizabeth Masen, eso estaba seguro, pero si Esme ya lo había adoptado, ¿dónde estaba ese segundo bebe? el bebe que Elizabeth Masen amaba.

-"Edward" llamó Esme, su voz era entrecortada, él la vio fijamente.

-"Elizabeth Masen pidió llamarme porque yo había adoptado a su primogénito, me rogó ese día que adoptara a su segundo hijo, para que ambos pudieran crecer juntos, como hermanos"

-"¿Y por qué no lo hiciste?" preguntó Edward "¿dónde está ese bebé?" preguntó, Esme sacudió la cabeza un poco.

-"Elizabeth me dijo que se desaparecería, que jamás buscaría a los niños pero que sólo me pedía un favor enorme" Edward empezaba a exasperarse, Esme parecía evadir su pregunta.

-"¿Qué favor fue ese?" preguntó, Esme cerró sus ojos, una lagrima de desbordó de la comisura de su ojo.

-"Que llamara al niño como su padre, el único hombre al que ella amo de verdad"

-"Me pidió" dijo Esme continuando "que llamara al pequeño, Edward"

Los siguientes minutos fueron de real shock, tanto así, que Edward no se dio cuenta de que su papá había entrado a la habitación, por lo que cuando volvió en si en lo que entendió que la voz que escuchaba era la de él.

-"¡Edward!" lo llamó Carlisle sacudiéndolo por los hombros, Esme lo veía también muy preocupada, Edward continuó hablando sin preguntar en qué momento había llegado Carlisle a la habitación, ahora eso no era importante.

-"Yo me llamo Edward" dijo y se sintió estúpido, sacudió la cabeza un poco, colocándose de pie, aunque no recordaba cuando había vuelto a sentarse.

-"Así es cariño" dijo Esme en voz baja, Edward sacudió la cabeza.

-"¡No entiendo!" dijo tapando sus ojos con sus manos, la respuesta parecía tonta, parecía sencilla, pero simplemente su cerebro no daba con ella.

-"Edward" llamó Esme colocándose lentamente de pie, caminando hasta él.

-"Yo sí adopte al hijo menor de Elizabeth y también cumplí mi palabra al llamarlo Edward" dijo sosteniéndolo de las mejillas "cariño, tu eres el hijo mejor de Elizabeth" Edward apartó las manos de sus ojos, estaban enrojecidos y brillantes, a punto de desbordarse, la vio fijamente, esto no podía ser cierto, no podía ser verdad.

-"Quiere decir que…" dijo con voz temblorosa, Esme asintió

-"Edward" lo llamó manteniendo su mirada fija en él "tú y Emmet sí son hermanos, son hermanos de sangre"

OoOoO

Nota del autor:

A ver, a ver… ¿Alguien se había imaginado esto? Muajajajaja (risas macabras)