Nuestro primer y último festival deportivo
– ¿¡Qué Mikan hizo que!? –grita el profesor afeminado.
– ¿Qué demonios? –se levanta acercándose a la puerta.
– ¿Segura Luna-chan? Mikan-chan jamás haría algo así –oye la voz de Nonoko.
– Es verdad, ella nos controló para hacerlo.
– Debes estar mintiendo, Sakura jamás haría algo por el estilo, puede ser una idiota pero llegar a tales extremos –intento defender Sumire. La castaña sale del armario atrayendo la mirada de todos.
– ¿Qué sucede?
– NO MIENTAS SAKURA, TU HICISTE QUE ESE CHICO HICERA TODO ESTE DESASTRE –grito una chica.
– ¿Disculpa? –se pregunta extrañada.
– Chicos, ella no haría algo así –insistio Linchou.
– Y también intimidaste a Luna-chan en el armario –siguio un chico.
...
– ¿Q-qué? –susurra mientras se queda congelada, no esperaba que ocurriera aquello.
– ¿Mikan que sucedió realmente? –le pregunta Hotaru frunciendo el ceño en preocupación.
– Es verdad, me sorprendió bastante, no creí que fueras así Sakura –murmuro Luna.
...
– Tú... –bramo Mikan.
– ¿Qué tiene que decir a su defensa? –pregunta Jinno malhumorado. Todos la observan esperando una respuesta, ella mira a Natsuki quien por primera vez parece muy confundida.
– Entiendo –susurra para sí misma–. Si yo fui –revela mientras su fleco cubre sus ojos–, pensé que sería divertido –empieza a reír de manera nerviosa–, veo que... no lo fue.
Todos quedan impactados pues no se lo esperaban, ella alza la mirada solo para ser recibida con un cachetazo.
– ¿Esto me lo merezco? –se pregunta mentalmente la castaña cubriendo la herida.
– Cálmate –pronuncia Narumi de manera seria agarrando a la chica que le soltó la cachetada a Mikan.
– No puedo creer esto –murmura el otro profesor con enfado mientras se acomoda las gafas.
– Perdón –suelta la agredida después de un rato mientras sale del gimnasio–. Esto sinceramente ya no lo soporto... estaría mejor muerta...
– ¿Tan rápido tiras la toalla?
– ¿Quién? –se voltea rapidamente y mira a Orenji.
– ¿Tan rápido te rendirás? –vuelve a preguntar, ella lo ve si ninguna emoción–. Estoy seguro que tu... puedes superar esto, por favor no te rinda –le da un cálido abrazo.
– Siento que te conozco –murmura la chica devolviéndole el abrazo.
– Puede ser –sonríe alegre.
– Gracias.
En Gakuen Alice las cosas empeoraron, nadie se acercaba a Mikan y los que lo hacían eran vistos como cómplices, ella para evitar problemas tuvo que alejarse de Natsume y Hotaru, Natsuki también logro que Ruka estuviera en el otro bando.
– Debe a ver algo –piensa Mun mirando atenta entre los miles de libro que existían, se encontraba en esos momentos en la biblioteca y ya era de noche–. Si logro encontrar algo...
– ¿Aún no se rinde? –pregunta Akane con burla, estaba recostada en una pared, Mun la voltea a ver–. ¡Veamos de que estas echa! –crea una bola de energía azul, Mun cierra los ojos con fastidio.
– Déjate de estupideces –murmura anulando el poder con otra bola de energia–. Barrera, curación y creación de energía, esos son todos los poderes que contiene el alice del ángel –comenta sin mirarla–. Quiero que todo Gakuen Alice lo sepa y deje de decir pendejadas...
– ¿Crees que les interese? –cuestiono un tanto interesada.
– No –la voltea a ver– pero no dejare que sigan de ignorantes.
Akane mira a la ventana y frunce el ceño al notar que había luna llena–. Así no tengo oportunidad –piensa mirando a la chica.
– ¿Miedo? Es luna lleva –pregunta y enciende una bola de energía muy brillante–. Mi poder aumenta estos días, como el de Hikari aumenta cuando hay una lluvia de estrellas ¿curioso, no? –su contraria suelta un chasquido y se retira del lugar–. Eso pensé –murmura volviendo a su antigua tarea–. ¿Dónde?
Todos estaban con su respectivo equipo, ahora diré de los que si nos importa, los extras dan lo mismo, solo sirven pal drama.
Blanco: Hotaru, Ruka, Natsume, Luna, Sumire, Anna, Nonoko, Orenji, Kobato, Mitsuki, Yoshin, Irie, Mun, Taiyo, Shiro, Hikari, Nathali, Rui, Hayate, Hajime (los tres son de habilidad peligrosa)
Rojo: Linchou, Kokoro, Kitsune, Tsubasa, Misaki, Tono, Youchi, Nobara, Subaru, Sakurano, Nanami, Aoi, Shin, Jin, Sergio, Julian, Akane, Carmen, Kuro, Yami, Natsuki y Mikan.
Por el momento nos situamos con el equipo rojo, tras las cortinas se aprecia una escena lamentable–. Nadie me quiere, todos me odian, mejor me como un gusanito –cantaba Mikan, estaba en un rinconcito haciendo círculos con su pie– le quito la cabeza, le saco lo de adentro y pum. Que rico gusanito.
– Con esa actitud no vamos a llegar a nada –le dice Tsubasa viendo con una sonrisa nerviosa.
– Está muy afectada por lo del gimnasio –comenta Natsuki y la mira con cansancio–. Oh vamos, ¿vas a decirme que lo que diga esa puta te afecta?
– Oye que esa "puta" es nuestra amiga –le reclama Carmen.
– Exacto y como su amiga ¿me vas a decir que miento? –Le pregunta con una sonrisa cómplice.
– ... Sin comentarios –alza la mano dando una señal de stop y desviando la mirada.
– Chicas, dejen de pelear –mrumura Tsubasa mientras las mira con una gotita en la cabeza.
– No peleamos, nos comunicamos de forma agresiva e insultamos a la puta de nuestra compañera –responde Natsuki sonríendo arrogante.
– Sos irritante –solto Akane.
– Lo sé –canturrea divertida–. ¿Cuál es la primera competencia?
– Tienen una carrera de obstáculos ¿Quién va primero? –pregunta Tona, todos lo miran sin decir nada–. Bien, yo lo hare –suspira resignado.
– Igual participo como segundo jugador –ofrece Akane desinteresada.
– Yo igual corro, será divertido –responde Shin y sonríe levantando el pulgar.
– ¡Bien! Vayan a sus puestos –anuncia Tsubasa dando dos palmadas.
– ¿Qué podría salir mal? –dice Tono encogiendose de hombros con una sonrisa despreocupada.
– Bueno con un equipo así –murmura Akira mientras ve con decepción al otro equipo. Eran Orenji, Mun y Hikari, las chicas los vieron con total indiferencia y el chico con una sonrisa amistosa.
– ¡Aquí su presentador junto a Narumi-sensei y Jinno-sensei! –exclama GiGi emocionado.
– Que todos se divierta chicos –anuncio Narumi de forma optimista observando a los chicos.
– Me alegro ya no tener que jugar esas tonterías –comenta Jinno arreglando sus anteojos.
– Vaya y yo que quería ver a Jin-jin correr –murmura divertido el de ojos morados.
– Chicos no se distraigan, debemos intentar vencer al equipo blanco –el sempai apunta acusatoriamente a los otros tres chicos.
– A máximo llega Akane a la meta –comenta Hikari a Tono lo atraviesa una flecha imaginaria– y posiblemente Shin –lo atraviesa otro, la chica se hace el cabello para atrás– y si ves una chica bonita valiste –le cae una roca.
– Eso es muy cruel –Orenji ríe nervioso,
– ¡Empiecen! –exclama GiGi. Todos empezaron a correr excepto...
– Eh, Hikari-chan, debes de correr –avisa Narumi mientras la mira con una gotita en la cabeza.
– Lo sé –suspira y empieza a caminar a paso lento, demasiado lento.
Los demás corrieron al primer obstáculo, tenían que brincar unas vallas, Mun y Akane las brincaron sin problemas, a Shin le costó un poco pero a Orenji fue un poco más, con Tono.
– Debemos ganar, le demostrare a esa chica que soy buenísimo –se dice así mismo, se fija en los espectadores y ve a una chica rubia de ojos azules–. Orales –la mira embobado y cuando nota sus partes nobles se golpean contra la valla. Muchos exclaman haciendo una mueca de dolor.
– Eso me dolió hasta mí –comenta Shin mirando a la pantalla que mostraba una y otra vez la escena de Tono.
– Te dije que no lo lograrías –murmura Hikari llegando a las vayas y brincándolas, mira a Tono cuando pasa a su lado–. Aparte de tonto e inútil sos un pervertido acosador sexual –le escupe en la cara, se va caminando con pasos más rápidos. La siguiente prueba era pasar en zigzag por unos conos, el resultado fue que Shin tropezó y cayó de cara–. Sabía que eras pendejo pero este es otro level –le comenta cuando pasa a un lado de él, ahora estaba trotando.
– Maldita bruja –murmura mientras sigue con la cara en el suelo. La siguiente prueba era subir a una plataforma y caminar por un tubo muy delgado, Orenji que no era bueno término cayendo a un pequeño estanque bajo estas.
– Al menos duraste al casi final –le dice la rubia mientras camina con un equilibrio envidiable.
– ¡Suerte Hikari-chan! –le anima el chico con una sonrisa. Akane y Mun iban a la par, ya llegaban al obstáculo final.
Al final ambas debían defenderse de unos robot, usaban una katana de madera; estaban atascadas pero todos vieron a Hikari corriendo a una velocidad sorprendentemente rápida, dio un salto muy épico y con un par de movimientos con su katana derroto a los robots.
– Este fue un giro inesperado, Hikari Suta que iba al último ha vencido a todos los jugadores –explica GiGi, todo mundo grita emocionado, la escena se repite varias veces mostrándola en varios ángulos, cada uno más épico.
– Nadie me gana en mi especialidad –menciona de manera arrogante corriendo a una velocidad considerable–. Creo que gane –ve a las dos restantes quienes respiran cansadas.
– Hija de perra –suelta Mun.
– Yo también te quiero –sonríe burlona, se permitía usar el sarcasmo a veces.
– Era obvio que iba a ganar usando la katana... es su especialidad –suelta Akane y después se cae al suelo del cansancio, la sigue Mun.
– Lento pero seguro –ríe, miro a los otros chicos que venían, Shin al verla le sonrió tenia toda la cara roja por el golpe.
– Felicidades –le dice, la rubia se queda callada y le muestra una pequeña sonrisa.
– Gracias –se da media vuelta no notando como el rostro del chico se ponía más rojo y no era culpa del golpe.
– Gracias a Akane ganamos diez puntos... par de inútiles –regaña Tsuabasa y golpea a Shin y a Tono.
– Bueno, ustedes sigan –susurra Tono y se recuesta en el sofá poniéndose hielo en esa zona dañada.
– Estos juegos son mortales –se queja Shin poniéndose carne congelada en la cara.
Un rato de juegos y diversión llegan a la gran competencia. La carrera de obstáculo nivel Chuck Norris, aun peor que la anterior.
– ¿Por qué dos carreras? –pregunto Natsuki curiosa.
– Porque esta es casi como los juegos del hambre, los elegidos somos nosotros –le muestra una lista con los nombres de los participantes.
"Tsubasa, Tono, Misaki, Kitsune, Mikan, Sakurano, Natsuki, Youchi, Yami, Kuro, Jin y Julian."
– ¿Soy la elegida? NO SE PREOCUPEN NO LOS DECEPCIONARE –grita Yami con emoción.
– Contamos contigo –Tsubasa alza el pulgar hacia ella.
– Vamos –anima Tono, todos salen a ver contra quienes competían.
– Empecemos~ –dice GiGi, en el equipo A Tono, Sakurano, Youchi y Kuro.
– Ya que me arrastraste a esto, debo decirte que no te perdonare si perdemos –le comenta Sakurano a Tono.
– Lo se...
– Van contra el equipo A Taiyo, Yoshin, Irie y Shiro –los presenta, todos observan con curiosidad ambos equipos.
– ¿Competiré contra Shiro? –piensa Kuro viendo dudosa al otro equipo–. Espero que nada salga mal –ambos se ven un momento y desvían la mirada.
– Siguiente equipo Tsubasa, Misaki, Jin y Julian, contra Hotaru, Natsume, Mun y Nathali.
– Estamos jodidos –murmura Tsubasa viendo con vergüenza a su equipo.
– Tenga un poco más de confianza –le consuela Julian mientras sonríe nervioso.
– Como último equipo están Mikan, Natsuki, Kitsune y Yami contra Ruka, Sumire, Kobato y Mitsuki –anuncia GiGi y después mira a los equipos.
– ESO NO ES JUSTO, TIENEN A LA SADOMASOQUISTA –exclama Sumire, esta le saca la lengua.
– Seh lo sé, soy genial –se adula.
– No te distraigas –murmura Natsuki viendo a su profesora–. Cualquier indicio de felicidad es dolor.
– ¡Okey! –exclama con acento gringo.
– En sus marca, listos, ya.
La primera parte era jugada por: Mikan, Sumire, Youchi, Jin, Nathali, Taiyo. Todos corrieron hasta llegar a unas vallas, el chiste de estas era que se movian para arriba o para abajo si querian; la primera en pasar fue Mikan quien la salto con destreza, luego fue Jin que por un pelito se salva de un golpe como Tono, luego Sumire lo pasa por abajo, Taiyo con un poco de dificultad logro pasar por arriba, a Nathali le costó un poco más y casi le vuelan la cabeza, Youchi, bueno, uso su alice para cruzar, sin esforzarse mucho.
– ¡Ese es mi hermano! –exclama Natsuki con orgullo y todos la ve con una gotita. Ahora todos habían llegado a la parte de montar las pelotas, todas parecian toros locos como los de la feria.
– V-vamos no seas mala y ven –pidió Taiyo amablemente a una pelota de tamaño considerable, todos alrededor la miraron con una gotita–. Por favor –suplico juntando las manos, la pelota solo negó, rio y se fue, todos la veían como a una idiota. La chica solo sueltan un suspiro cansado–. Lo pedí amablemente –su fleco cubrió sus ojos y sonrió de forma malévola– pero si en esas estamos –gira su cabeza de un modo terrorífico que a todos se le erizo la piel–. Será... por... las... malas...
...
Después de un rato Taiyo salta montada a la pelota quien temblaba mientras la chica tenía en su mano una bola de fuego color anaranjada con aspecto macabro. Nathali diviso una y con un chasquido se tele transporto encima de este y la empezó a montar como a un toro loco. En un punto ella encaja sus uñas en esta rasguñándola toda.
– Si no te mueves –empezó a hablar con tono tierno–. Hare que veas boku no pico... TODO EL PUTO DÍA.
Lección del día: las pasivas son las peores.
Jin ni se esforzó, tenía en su mano una pelota y se fue caminando mientras forcejeaba con esta.
– ¿Eso cuenta? –le pregunta Narumi al otro gay y este se encoge de hombros.
– Quédate quieta –se queja Sumire, ella estuvo peleando a muerte con una pelota dejándola toda echa un desastre–. JODER QUE TE QUEDES QUIETA –grita cansada, la patea hacia una pared dejándola noqueada y al ir por ella va como una persona normal. Mis reporteros dicen que por encima de ella va un niño peli gris montado en una pelota a la vez montados en una nube de espíritus malignos con quien platicaba amenamente sobre una pizzería embrujada, ya saben lo típico. Solo faltaba Mikan quien agarro una pelota gigante y al tratar de subir... bueno el chiste es que llego.
– Eso dolió –se queja tirada en el piso con lágrimas en los ojos. Tsubasa le sonríe nervioso mientras una gotita baja por su frente.
La segunda ronda participan: Natsuki, Kobato, Tono, Misaki, Hotaru e Irie. Una vez que los de su propio equipo les consedieron el turno, con Natsuki en desventaja, llegaron a donde las plantas asesinas, Hotaru uso uno de sus invento y salió volando dejando a todos atrás. Muchos la miraron sin creerlo.
– Cuando tenía cinco años y me encontré con esa vieja gorda de aparentemente cincuenta años ella me dio un consejo –solto Kobato lleva sus manos a la espalda y abre los ojos como psicópata–. Si no pues con el problema ¡ELIMINALO! –de su espalda saca una motosierra y empieza a corta todo a su paso, detrás le siguen Tono, Irie y Misaki. Nadie se cuestionaria de donde salio el arma.
Solo faltaba la pelinegra quien se atrasó por culpa de la idiotez de su prima pero lo más relajada cerró los ojos–. No tengo tiempo para esto –cierra sus ojos y al volver a abrirlos todas las plantas empiezan a quemarse. Cruza como si nada a pesar de que aun estaba el fuego. Todo el mundo la mira con una cara de poker face.
Todos continuaron a la prueba más ridícula ¡La prueba del cosplay! La primera en pasar seria Hotaru quien al entrar y salir termino con un disfraz de... ¡BACALAO!
– Esto es ridículo –suelta empezando a saltar ignorando los gritos de sus fans–. Juro que torturare al que hico esta mierda –se queja cuando en un punto se va de cara al piso. Luego paso Kobato con una sonrisa tranquila, al salir sale como...
– ¿Bruja? –se pregunta al ver su atuendo y mira la escoba.
– Debes correr montando la escoba –explica GiGi, ella asiente y se sube pero pierde el control y empieza a dar vueltas descontrolada.
– ¡Esto esta descontrolado! –grita mirando nerviosa abajo–. ¡Que genial!
Los demás la miran con indiferencia, luego pasa Tono quien al salir sale como pirata–. Genial, no es tan ridículo –cuando iba a caminar nota que tiene una bola en el pie–. NO ME JODAN –se queja. Era turno de Irie, el entro muy nervioso y salió.
...
...
¿Es neta?
– ¡Ay que lindo! –sueltan las chicas mirándolo. El chico salió vestido de príncipe, se sonrojo a más no poder al oír a las chicas, sin más empezó a correr. Ahora Irie empezó a llevarle la delantera a todo el mundo, Kobato aun luchaba con su escoba, Hotaru seguía en lo suyo y Tono... olvídenlo.
– ¿¡Qué mierda con este traje!? –exclama Misaki, no esta vez no le toco el traje de pu... digo de demonio, tenía un traje del siglo XVII incluso el peinado, ella sintió muy incomodos los zapatos pero se resignó a solo correr.
Ahora solo faltaba Natsuki, al salir todos se quedaron en silencio y luego muchos hombres se sonrojaron mientras empezaban a gritar de ¿emoción?, la chica tuvo la suerte que no tuvo Misaki, tenía una falda corta, top que dejaba ver todo su ombligo con orejas y cola de lobo. Sus amigos la vieron con cara de "no mames" ella empezó a mirarse hasta que sintió un flash de cámara, miro al bacalao quien se encogió de hombros.
– El dinero por sobre todo –soltó. La pelinegra se encogió de hombros y comenzó a correr llegando a la meta antes que Irie y dándole el turno a Yami.
– Más te vale apurarte, no me humille frente a todos para nada –suelta, la de ojo rosa asiente nerviosa, podia leer la furia en Natsuki aunque aparentaba despreocupación.
La pelinegra se encamina al salon pero siente una mirada sobre ella y nota que Ruka la estaba viendo de arriba hacia abajo.
– Una foto dura más –comenta, el chico la ve sorprendido–. Se que soy sexy y nadie se me resiste, pero plis, ten un poco de disimulo, no seas sin vergüenza como el baka-hentai –le sonrió de forma coqueta, todos alrededor de Ruka se quedaron en blanco y él se puso más rojo que una manzana y un tomate fusionados. La chica se va con los demás, al poco rato sus ropas brillan y estas se convierten en su uniforme.
– Al menos –suspira y procesa lo que hizo–. Que... que ridículo –ríe avergonzada cubriendo su cara con su palma, todos la miran sin entender.
La tercera parte concursaban: Yami, Shiro, Julian, Mitsuki, Mun y Kuro. La siguiente prueba era subir por una cuerdas, pero les empezaron a lanzar rocas, Yami recibió muchas en la cabeza y rostro, pero le valió y siguió, al llegar baja de un salto y sigue hasta la siguiente, atravesar por una cuerda floja, lo malo era que la cuerda se movía, ella empezó a hacer un camino de roca y cruzo como si nada.
– ¡Ja! ¡Tómenla perras! –grita feliz y le da el turno Kitsune–. Corre wey, no tenemos todo el día.
Ahora era turno de Shiro quien se monta sobre la cuerda sin problemas y los objetos no le daban, estaba acostumbrado a hacer esas cosas. Al llegar a la siguiente prueba hizo lo mismo que Yami solo que con una camino de hielo, él fue más despaso para evitar que el hielo se rompiera.
Luego siguió Julian quien de igual modo cruzo con facilidad las cuerdas, estaba acostumbrado a estas cosas. Él no tenía un alice que le ayudara con la cuerda pero hizo algo razonable, se puso boca abajo y empezó a cruzar la cuerda agarrándose de sus manos y pies, todos se emocionaron por verlo llegar a salvo.
Ahora iba Mitsuki quien cruzo las cuerdas moviéndose de un lado a otro evitando los objetos, en una parte dio un brinco separando sus pies del muro y solo sosteniéndose con la cuerda para regresa y seguir. Cuando llego a la cuerda las durmió y las atravesó sin problemas, todos gritaron por su ingenio.
Mun se dedico a subir sin moverse para nada ¿La razón? En lo que esperaba miraba a sus compañeros jugar y noto una zona donde nada caía. Todos se sorprendieron de su ingenio y en la cuerda lleno de agua el precipicio nadando de un lado al otro.
Ahora iba Kuro quien iba algo atrasada, al subir alguien le tiro una roca gigante que ella apenas pudo esquivar, todos se sorprendieron por eso.
– ¿P-por qué? –se pregunto mirando arriba y siguió subiendo, grito al momento en el que otra roca gigante pasó por su lado casi tirándola, sus ojos se cristalizaron.
– KURO –grito Shiro preocupado, todos lo vieron, por primera vez se notaba el miedo en sus rostro y la desesperación, ella volteo a verlo, él le dio una mirada preocupada–. ¡Concéntrate en tu objetivo! –soltó, ella asintió entendiendo y siguió subiendo, las rocas les esquivo con facilidad, al final llego y de un salto bajo, fue rápido a las cuerdas y solo se tele transporto llegando a donde Sakurano, quien la vio con preocupación, ella le sonrió y el siguió lanzando un suspiro–. ¿Estás bien? –pregunto llegando donde ella. Kuro se volteo y lo abrazo con fuerza.
– ¡ESO ME DIO MIEDO! –el albino se sorprende, ni el sabia porque les asusto eso, habían hecho esas cosas muchas veces, no era la primera vez que la vida de Kuro peligraba y nunca le tomaron mayor importancia. La abraza y nota la mirada molesta de Luna, frunce el ceño con furia.
Ahora iba la última ronda: Kitsune, Yoshin, Tsubasa, Natsume, Ruka y Sakurano. En un estanque era su primera prueba. Kitsune ya había llegado y solo se fue volando, después llego Yoshin quien uso su alice de viento logrando hacer algo parecido que Kitsune, después llego Tsubasa quien uso su alice de sombras para cruza al otro lado, todos lo admiraron pero por distraído Natsume le llego de sorpresa aplastándolo.
– Inútil –murmura el oji rojo viendo a su sempai indiferente.
– Al menos no tengas el descaro de quedarte mirando –le dice aun en el piso. Algunos se burlaron. Ruka siguió a la par de Sakurano quienes cruzaron como en el manga, uno usando su águila y otro tele trasportándose. Ahora la prueba final: ¡Llevar un animal a la salida! Todos se quejaron, Ruka tenia ventajas.
Cuando llegaron a Kitsune le toco el señor bear, a Yoshin le toco una serpiente (quien curiosamente era Poizum) a Natsume le toco Pyo, a Tsubasa le toco un mono, a Sakurano un ¿cerdo? Y a Ruka le toco.
– ¿F-Fuyu? –pregunto mirando al perrito tirado y dando vueltas feliz de la vida.
– Vamos osito –pidió Kitsune, él le miro con odio pero su vista se fue a la pelinegra quien le devolvió la mirada, los ojos de ambos brillarlo con admiración.
– SEÑOR BEAR –la chica se levantó de golpe estremeciendo a los demás y extendió los brazos hacia el. El oso la miro sin decir nada. Ambos corrieron hacia ellos, la gente veía la bella escena con felicidad y algo sentimentales. Los dos estaban cerca y cuando se iba a abrazar de la nada Yami tenía un short, una camiseta y tacos para futbol soccer, el señor bear saco su hacha y al estar cerca Yami lo pateo mandándolo a volar al espacio exterior. Todos vieron con sorpresa la escena y los espectadores ajenos a conocimientos de la actitud de la emo se les salió el alma del cuerpo... literalmente, todos pálidos y con un alma saliendo de sus boca.
Los demás sin prestar importancias seguían intentando mover a los animales–. ¿Fuyu? –el perrito lo vio moviendo la cola–. Vamos a la meta –este negó–. ¿Por qué?
– Desde que llego le insertamos una piedra de anulación para evitar que lo controlaras y lo usaras en tus planes maquiavélicos que Natsume te obliga a hacer –le explica Mikan desde las gradas.
– ¿Cómo le hare? –se pregunta y se acuerda de algo–. Si vienes conmigo te doy chocolates –el perro lo toma del pantalón y va corriendo a la meta–. De tal palo tal astilla –murmura recordando a la peli negra en su segundo día.
Flash back.
– Pero deben ir con su pareja la primera vez que van –hablo Koko, están las parejas de todos menos de Natsuki y Mikan. Ambas se miran.
– No me interesa –hablo la pelinegra dirigiéndose a su puesto.
– Puedes comprar chocolate.
– Nogi-san si no es mucha molestia ¿Quieres acompañarme a esa centra town? –pregunto sacando un anillo de ramas y colocándolo en su dedo, nadie creía lo que pasaba, el solo se puso totalmente rojo y se paralizo.
– Y-yo, SI –grito parándose y haciendo que al anillo se cayera–. D-debo comprarle comida a Usagi.
Fin del flash back.
– En ese entonces... ella me daba interés y a la vez miedo, pero siempre lo note, su mirada demostraba la necesidad de ser salvada... yo quiero salvarla –sonrió sin darse cuenta que llego a la meta, solo reacciono cuando oyó a GiGi.
– ¡Y gana Ruka Nogi! –exclama el afeminado y todos empiezan a gritar de emoción, segundo lugar Kitsune y tercero Sakurano.
– Algo es algo –suelta Natsuki y sonríe un poco.
– ITO –grito Ruka acercándosele–. A-ah yo, respecto a lo de antes yo... –se puso rojo al recordarla vestida así y sonriéndole.
– Oh cierto, perdón –le sonrió nerviosa y algo avergonzada, no supo de donde le salió lo puta, el negó y le sonrió dando a entender que no era nada–. ¿Vamos a comer? –el chico asiente con una sonrisa.
– ¡Vamos chicos debemos aprovechar esto! –grita Yami jalando a los dos junto a los demás.
...
– Sin duda, este puede ser nuestro primer y último festival deportivo –soltó Hikari mirando a Shiro, el asintió.
FIN DEL CAPITULO
