Llegamos al 51 y estamos por comenzar el último arc de esta saga, va a tener algunas revelaciones, espero que les guste

Dejen reviews onegai!! Recuerden que One Piece es propiedad de Eiichiro Oda y estas paranoias son meramente mías

Historia hasta ahora:

Ozzie es un espadachín con la ambición de convertirse en el rey de los piratas, para ello debe de reunir los 10 tesoros del mugiwara, pero no será fácil, pues muchos están detrás de esto. Ozzie ha logrado reunir una fuerte tripulación, entre los que se encuentra Monkey D. Lina, la hija del rey de los piratas, Monkey D. Luffy. Los doble filo se dirigen a Dante, pero antes Kayla les cuenta del por que Slash quería secuestrarla y decide ir con los piratas, a medio camino se encuentran con Nico Robin en una isla cercana donde descubren algunas cosas sobre la arqueóloga y finalmente están por llegar a la base Red Cloud …

El barco de tonos rojizos estaba ya cerca de la isla de Dante, pero por supuesto que ya los Red Cloud esperaban la visita de estos piratas.

- Slash, viene tu hermano con su tripulación, los cañones están listos para hundir su barco – le anunció Aidan a su jefe.

- No seas tonto, estos piratas no son comunes, un bombardeo no les hará nada, mejor los aplastamos aquí – ordenó sonriendo, aunque de cualquier forma, Aidan ordenó a los soldados restantes que interceptaran a los doble filo en cuanto bajaran de su barco.

Ozzie estaba ansioso por bajar a la isla, se encontraba al borde del barco dispuesto a salir a pelear en cuanto llegaran, los demás estaban expectantes, menos Lina y Kayla quienes apenas salían a cubierta.

- Es el único minishort que tengo, es que siempre compro minifaldas – señaló Lina

- Supongo que está bien, no me gustan mucho las minifaldas, pero para pelear, tus jeans son muy apretados, así que con esto estará bien, pero... ¿tus blusas tenían que ser tan escotadas? – se quejó Kayla por un momento

- bueno, deberías ver las de Rella... – suspiró la pelinegro.

Un cierto peliverde casi olvida la situación al ver el curvilíneo cuerpo de la princesa ahora con las piernas descubiertas – sería maravilloso ser príncipe de esa isla Oregón, sobre todo para poder ver esa bellas piernas todos los días – babeaba el carpintero.

- ¡Ayy pero que pervertido! – lo golpeó con furia la albina haciéndolo volar al otro lado del Sea Wings

Unos minutos después, nuestros piratas disminuían velocidad para desembarcar. No hubo hostilidad antes de llegar, aunque bien sabían que los estarían esperando. Al arribar a esta isla de aspecto montañoso, en la costa de pronto salieron una multitud de hombres dispuestos a frenar a los doble filo y Ozzie sacó inmediatamente sus katanas para despacharlos con rapidez, aunque fue detenido.

- No te esfuerces capitán, yo me encargo de ellos – preparó Kyo sus nudillos.

- Déjame unos cuantos – tomó Riko su forma intermedia de hombre-lagarto.

Los soldados entonces intentaron atacar a los dos piratas, pero eran muy poca pieza para ellos, quienes se entretenían dejando fuera de combate a Red Cloud tras otro sin siquiera despeinarse un poco. Después de medio minuto, ya no había ningún contrincante de pie.

- Son unos monstruos... – musitó Sand al ver el poder de sus nakamas.

Kyo fue hacia uno de los soldados que todavía estaba consciente y lo levantó de su camiseta - ¿cómo llegamos con tu jefe y los demás? – le preguntó bruscamente, aunque el soldado se rehusaba a responder.

Ante esto, el castaño lo tomó entonces del cuello y lo puso contra una pared – por cada 5 segundos que tardes en responderme, tendrás uno de estos de regalo – le señaló su dedo en posición de Shigan. Lina iba a intentar detenerlo, pero Ozzie la tomó del hombro para que desistiera.

Pasaron 4 Shigan hasta que el soldado se rindió y entonces reveló la ubicación buscada – ah... está bien, pero les aseguro que no podrán llegar hasta ahí, por que donde está el jefe está totalmente asegurado que nadie entre, sólo podrán abrir la montaña si activan los 5 puntos que están en su cima, pero jaja no podrán – se burló a pesar de sus heridas.

Kyo lo soltó entonces – cállate, tú que sabes inútil – le dijo.

- Ya escucharon, son 5 puntos que están en la cima. La montaña es grande así que no podremos ir en grupo, tenemos que dividirnos y seguro que esos puntos están protegidos, así que sugiero que hagamos parejas para activarlos sin problemas y luego ir al interior de la montaña, como quiera que sea eso... – dijo Anna.

- ¿Y cómo serán las parejas? – preguntó Tiger.

- Yo las hago, yo las hago – pidió Lina y Anna aceptó – ya pues princesita, pero no perdamos tiempo -

- Opino que Tiger y Kayla sean una, Ali y Rella otra, mmm ¿tú puedes cuidar de Lexy, verdad Kyo? – preguntó y su chico asintió ya sin opción – ok, tú Anna, vendrás conmigo – señaló.

- ¿Y a mí quien me va a proteger? – preguntó Sand un poco temeroso.

- Tú ven conmigo – le invitó Ozzie y el navegante aceptó.

Luego, la cabeza le comenzó a trabajar a Riko – un momento ¿yo no tengo pareja? ¿Por qué Lina-chan? – preguntó decepcionado.

- Iba a dejar a Kyo, a Ozzie o a ti solos puesto que son muy fuertes, pero ya que puse a Lexy con Kyo y Ozzie invitó a Sand, pues... – explicó la princesa pirata con algo de pena pues no era realmente su intención dejar sólo al peliverde, pero así se habían dado las cosas, mientras él sólo agachó la cabeza musitando una y otra vez – no es justo, no es justo -

Las zonas de la enorme montaña se dividieron de la siguiente forma:

Equipo Ozzie-Sand: Centro de la montaña

Equipo Lina-Anna: Cima extremo norte

Equipo Alí-Rella: Cima extremo sur

Equipo Kyo-Lexy: Cima posterior (Oeste)

Equipo Tiger-Kayla: Meseta frontal (Este)

"Equipo" Riko: Cima principal

Obviamente algún equipo no tendría punto que buscar, pero así peinarían toda la montaña y no se les escaparía ninguna zona.

Lina y Anna estaban entonces trepando, con algunas dificultades, su parte de la montaña, lo bueno es que ya habían superado la parte más difícil – ya sé por que no trajiste a ningún hombre contigo, con esa faldita te vi hasta donde no sabes – señaló la rubia mientras era ayudada a subir a una pequeña meseta por la pelinegro.

- jeje, pues si no querías verme la ropa interior, no tendrías que mirar hacia arriba – respondió Lina sonriente - ¿y mirar hacia abajo? No me gustan mucho las alturas – le indicó la arquera.

- no sé que les ves de malo, bueno, a mí no me desagradan – le dijo la doctora

- No claro, si esa torre de vigía te tiene entrenada, has de pasar muchas noches por ahí ¿verdad? – dijo Anna con tono burlón mientras Lina se sonrojaba – yo no he hecho nada de esas cosas con él – respondió la doctora con el rostro colorado – al menos todavía – musitó esto último.

Anna se sentó a descansar un poco de la anterior subida, la princesa pirata tenía un poco más de condición que ella, pero la acompañó a sentarse – tengo hambre... – se quejó la rubia mientras su amiga sólo sonreía como de costumbre.

- Oye, te preguntaré algo, lo de que pusieras a Rella y a Alí juntos no me sorprendió, pero... ¿por qué pusiste juntos a Tiger y a esa princesita? – preguntó con su curiosidad acostumbrada.

- ¿No te fijaste en como se miraban? Yo creo que se gustan – contestó Lina – mm, que cursi, el príncipe azul, o en este caso el pistolero, salvando a la princesita y se enamoran, que atípico – dijo Anna con sarcasmo.

Y así siguieron platicando hasta que llegaron a su parte correspondiente, pero no encontraron a nadie – supongo que nosotras somos las que sobramos... ahora sólo hay que buscar activar ese punto o lo que sea – señaló Anna.

Ambas chicas entonces buscaron cualquier cosa que pareciese extraña cuando escucharon un extraño sonido viniendo como desde abajo y luego las piratas se sorprendieron al ver que una chica más subía hasta allí.

La joven en cuestión era Minako, quien después de llegar hasta esa cima no pudo incorporarse y se quedó hincada recuperando el aliento – tú eres... – recordó Lina su pelea en GLU.

- ¡Ah ya están aquí! – se percató con sorpresa Minako de la presencia de las piratas – es que... hubo un malentendido y tuve que cambiar de puesto como 6 veces y al final me tocó proteger este punto, por eso llegué tarde – explicó la Red Cloud.

- ¡Mentirosa, si sólo son 5 puntos! Seguro te perdiste – señaló Lina.

- Ah... bueno... ¡ya no importa! Las derrotaré aquí y así acabará todo – se puso en guardia la castaña mientras las doble filo tomaban sus respectivas armas

Por su parte, Kyo y Lexy subieron bastante rápido, uno gracias a su Geppou y la otra gracias a su cuerda. Al igual que sus nakamas, ellos tampoco vieron a nadie por ahí.

- Es muy raro, Anna estaba segura que habría alguien cuidando – dijo Lexy desconcertada mientras Kyo miraba alrededor.

- Mira, esa roca se ve rara, voy a ver que es – señaló la ojiverde y se apresuró para realizar lo ya dicho, pero entonces fue empujada por el castaño – oye ¿qué pa... – intentaba preguntar pero luego se dio cuenta de que una enorme águila estuvo a punto de atraparla de no ser por la maniobra de su nakama.

- Así que nos volvemos a encontrar – musitó Kyo al ver como Aidan aterrizaba a tierra y tomaba su forma humana.

- Ahora sí te voy a hacer pedazos – amenazó el Red Cloud, mientras Lexy se ponía detrás de Kyo.

Al mismo tiempo, Tiger y Kayla estaban ya cerca de su objetivo – no es necesario que me cargues, de veras yo puedo sola – decía sonrojada la albina mientras era transportada en la espalda de Tiger.

No es ninguna molestia, pero es mejor que no te pase nada, eres una princesa muy importante, tú tan sólo sosténte fuerte y no te vayas a caer – le dijo el pelinegro y ella hizo lo aconsejado. En ese momento se olvidó un poco de la misión y ya con pretexto abrazó al pistolero.

La sonrisa que tenía en el rostro cambió en cuanto pudo ver sobre la cima de la meseta, pues su vista estaba sobre la del pirata. Ya estaba alguien esperando ahí. Se trataba de un hombre, no joven con sombrero y capa alrededor de todo el cuerpo, dicha capa tenía 4 aros rojos.

Luego Tiger ya pudo verlo y le pareció familiar. Cuando ambos subieron por completo a la meseta, el pelinegro dudó un momento tratando de ver bien a su enemigo - ¡vamos rápido, hay que acabar con él! – le dijo la princesa y el pirata sacó sus dos pistolas, pero luego el enemigo levantó la cabeza y dejó ver su rostro lo que hizo que el pirata dejara caer una de sus pistolas.

- Te enseñé que nunca debes dejar así tus armas – le dijo el sujeto con voz fuerte pero a la vez calmada mientras mostraba sus manos que también tenían un par de pistolas.

- Maestro Hokuto... – musitó Tiger al ver a esa persona – se suponía que estabas en South Blue... yo... -

- Vaya... yo pensé que me creerías muerto después del ataque que sufrió mi base – rió un poco el viejo pistolero.

- No creería nunca que morirías tan fácil, pero lo que no puedo creer es lo que eres ahora – dijo el pirata con desconcierto – es que de verdad no puedo...

FLASHBACK

Un barco marine llegaba a la isla de Jaya, llevaban ya varios días sin atracar y se estaban quedando sin provisiones. Era dirigido por un capitán de sólida mirada y cabello azul un poco largo.

- Tampoco hay nada en esa – le señalaba uno de sus marines una tienda donde no habían encontrado lo que buscaban. La realidad era que los marines no eran demasiado bienvenidos por esos lugares.

De pronto se escuchó un bullicio cerca de ahí – ¡¡espera maldito mocoso deja en paz mi pan!! – gritaba un hombre que perseguía a un niño de unos 10 años quien llevaba tres panes largos y obviamente no los había pagado.

El hombre entonces sacó una pistola y sin contemplaciones disparó al chico en tres ocasiones, pero las balas no dieron en el blanco y el pequeño siguió huyendo. Uno de los marines se disponía a detener a dicho sujeto pero el capitán le abstuvo de ello – pero capitán Hokuto, ese hombre tal vez no falle otra vez, aunque el chico sea un ladrón no podemos permitir que le mate – replicó.

- Él no falló, de alguna forma ese chico esquivó las balas, no digo que fuese tan rápido como para hacerlo, pero de alguna forma sabía a donde iban éstas, sobre todo por que ese panadero no es muy diestro con esa arma – explicó Hokuto ante la sorpresa de sus subordinados.

Después de algunas vueltas de persecución, el niño se escondió debajo de un muelle; los marines lo vieron pero ya no dijeron nada y el hombre se dio por vencido en su búsqueda.

Hokuto entonces se dirigió hacia el chico y lo sacó de ahí – ah yo... es que... perdónenme, pero tenía mucha hambre no había comido en dos días, lo pagaré de alguna forma, lo juro – intentaba el joven ladronzuelo disculparse.

- No vengo a arrestarte chiquillo – le sonrió ante la sorpresa de los otros marines, pues el capitán en pocas ocasiones lo hacía – eres bueno esquivando las balas, pero...¿dónde están tus padres? – preguntó.

- Yo... no tengo. Mi papá era un pirata, pero después de una batalla llegamos a una isla con muchas heridas y otras tripulaciones lo aprovecharon para saquearnos. Apenas pudimos escapar de la marina, pero nuestro navegante fue apresado y vagamos sin rumbo muchos días, la corriente nos fue llevando hasta topar con Calm Belt donde los Reyes del mar nos atacaron. Todos murieron, pero yo tuve suerte, pues cuando el barco fue partido en dos yo salí volando. De ahí sólo recuerdo un barco mercante que me salvó y luego llegué aquí – relató.

Hokuto pensó un poco entonces – mmm si no tienes a donde ir será mejor que vayas con nosotros, un delincuente menos en el mundo será mejor – dijo y ni siquiera le dio tiempo al pequeño para replicar pues ya estaban subiendo al barco con las pocas provisiones que habían conseguido – por cierto ¿cómo te llamas? – le inquirió – ¿ah yo? Tiger... – respondió el chiquillo.

Así, Tiger se convirtió en discípulo de Hokuto quien le enseñó absolutamente todo sobre el uso de armas de fuego y se volvería un experto al pasar de los años.

- Antes nunca veía al capitán Hokuto sonreír, pero cuando entrena con ese chico parece muy feliz – comentaba uno de sus hombres – sí, desde el primer día que lo vio en Jaya había algo diferente en él – dijo otro.

10 años después de ese encuentro y de duro entrenamiento, Hokuto fue transferido para hacerse cargo de una base importante en South Blue.

- No va a ser lo mismo sin usted maestro – le decía Tiger un poco cabizbajo.

- No digas eso muchacho, dos estrellas se opacan entre sí, así que separados brillaremos más, tan sólo asegúrate de ser el mejor, y yo haré lo mismo, tan sólo así podremos vernos desde tan lejos – le explicó sonriendo.

- Lo entiendo – asintió el pelinegro con decisión.

2 años después, la base marine de Light Town había sido atacada pero Tiger estaba seguro de que su maestro seguía con vida, algo así no podía haberlo matado, y estaba en lo cierto...

FIN DEL FLASHBACK

- ¿Qué pasa Tiger, no vas a atacarlo? – le inquirió Kayla al verlo petrificado.

- Él es mi maestro, el que me enseñó todo lo que sé y fue como un padre para mí, yo... yo... no puedo atacarlo, aunque sea un Red Cloud – respondió.

La princesa de Oregon no supo entonces que decir, mientras Hokuto preparaba sus armas.

- Que debil... yo no te enseñé tampoco eso. Si soy tu enemigo tienes que atacarme – cargó sus armas dispuesto a disparar, pero alguien se interpuso entre los dos – niña, retírate, si ese debilucho quiere morir, no te interpongas -

- No sé que hay entre ustedes dos, pero por lo que veo tu oponente soy yo ahora, así que mejor prepárate – Kayla se puso en guardia con su katana.

- ¡Princesa! No lo hagas, él es de verdad fuerte – advirtió Tiger preocupado.

- ¿Y qué más puedo hacer si tú no puedes o no quieres pelear contra él? Si dejo que estos tipos sigan con sus planes no sólo mi isla va a caer ante ellos, sino toda Grand Line y con ello el mundo – respondió Kayla con determinación mientras Tiger no sabía que hacer.

La princesa entonces atacó al Red Cloud y éste utilizó tan sólo una de sus armas para disparar pensando que sería suficiente pero al disparar la bala fue desviada por la katana de Kayla y ella entonces lanzó un golpe con ella pero Hokuto logró esquivarlo apenas.

La albina ojiazul siguió con su ofensiva sin darle tiempo de nadfa a Hokuto mientras Tiger la veía asombrado – es muy rápida, no pensé que fuera tan buena – dijo para sí.

- Tal vez seas buena niña, pero no lo suficiente – dijo el Red Cloud y de pronto un disparo salió de su espalda hiriendo la piernas de la ojiazul. Hokuto aprovechó esto para disparar a quemarropa pero la princesa logro desviar un poco el proyectil. Sin embargo éste logró alojarse en la parte izquierda de su abdomen.

- ¡Princesa, no! – fue Tiger y alcanzó a detenerla de caer totalmente en el suelo – ¿estás bien? – le preguntó.

- Estoy bien, no es tan grave – respondió ella un poco enfadad consigo misma e intentando incorporarse.

- No te esfuerces, descansa, es mi turno, acabaré rápido con esto para llevarte con Lina y que te cure – el pistolero entonces reposó a la princesa en el suelo y se levanto con una mirada distinta a la que hasta hace unos minutos tenía.

- Aunque seas mi maestro, esta organización es una porquería y no pudo dejarte seguir. Kayla es una chica valiente y con noble corazón y yo sólo me quedé ahí como un tonto viendo como la lastimabas. Perdóname maestro pero tengo que acabar contigo -

Hokuto entonces sacó sus dos pistolas, sabía que no sería fácil ante su ex aprendiz – eso es Tiger, en este mar no hay tal cosa como maestro y alumno. Somos enemigos y debemos pelear – pensó.

Tiger en tanto estaba analizando al ex marine – estoy seguro que soy más certero que él, pero no sé que tan veloz pueda ser, además debo cuidarme de su rifle, jamás supe como es que lo disparaba desde su espalda

Un segundo después, las ráfagas de disparos comenzaron pero ambos tenían esa habilidad innata para esquivar las balas. Tiger tenia otro problema, además de evitar los proyectiles, debía impedir que Kayla pudiera llevarse una bala perdida.

Algunas rocas que había en el lugar servían de escondite provisional para ambos mientras cargaban o pensaban en la siguiente estrategia, pero pronto, Hokuto, prediciendo los movimientos de su alumno logró herirlo en el hombro y brazo izquierdo – sigues utilizando las mismas tácticas de siempre. Tienes que sorprender al enemigo, y sorprenderte a ti mismo. Cada batalla, por más mínima que sea debe dejarte algo de aprendizaje... esta será la última lección que te dé – le indicó el Red Cloud.

Tiger no dijo nada y sacó su rifle manejándolo sólo con su mano derecha y logrando hacer añicos la roca donde Hokuto se escondía y luego volvió a esconderse. El Red Cloud tuvo que salir entonces y luego vio como la capa del pirata salió volando de donde Tiger se escondía – uno de tus viejos trucos, pero no va a funcionar conmigo – no disparó y esperó a que el pelinegro saliera del escondite pero luego su olfato le indicó el olor a pólvora detrás de dicha capa y tenía razón pues varios disparos salieron de ahí.

Su agudo olfato le hizo que los proyectiles fueran en lugar de a su torso, a su pierna derecha. Aún así fue un gran daño. – Tenías razón maestro, y esta vez te sorprendí ¿verdad? –

- Lo que me sorprende es que puedas manejar ese rifle con una sola mano – le dijo Hokuto tomándose la pierna herida.

- N creas que he estado sólo jugando este tiempo maestro, me he hecho más fuerte – le indicó Tiger visiblemente herido de su brazo izquierdo.

- Creo que esta será la última, tus pistolas no son tan rápidas y potentes como las mías, pero mi pierna herida te pueda dar ventaja – dijo el Red Cloud mientras guardaba sus pistolas y Tiger entendiendo guardó también su rifle.

Kayla, al ver la escena no comprendía muy bien lo que pasaba pero luego entendió que sería un duelo a ver quien era el más rápido. Ambos estaban listos para sacar su arma en cualquier momento, la princesa casi podía usar su arma para cortar la tensión en el aire.

Sin que ella se diera cuenta, ambos pistoleros ya estaba sacando sus armas y se escucharon bastante disparos, aunque muchos más de las pistolas de Hokuto que del rifle de Tiger, sin embargo el que cayó fue el maestro mientras que el alumno quedó de pie.

- ¡Maestro! – fue rápidamente el pirata a con él pues tenía dos tiros directos en el corazón – eres fuerte, no mueras – casi le pidió.

Hokuto sonrió al ver a su pupilo derramar unas cuantas lágrimas – te has vuelto fuerte muchacho. Eso es bueno, ganó el mejor – dijo moribundo.

- Pero dime por qué, ¿por qué dejaste de ser un marine? – le inquirió Tiger.

- En aquella base de Light Ttown me cansé de ver la corrupción que había en todos los marines, de cómo dejaban entrar a Grand Line a peligrosos piratas por unos cuantos berries, hasta que un día volé la base y desaparecí para que pensaran que había muerto. Luego, vi a Red Cloud como una oportunidad de limpiar el mundo de personas asquerosas, pero creo que no fue lo correcto, y tú me lo demostraste al vencerme sin perder tu nobleza muchacho -

El viejo ex marine continuó – ten cuidado con el jefe, él es mucho más fuerte que cualquiera de los otros Red Cloud – le advirtió.

- Ozzie es muy fuerte, él puede vencerlo – respondió Tiger.

- Tienes confianza en tu capitán, eso es bueno... – perdía Hokuto el habla al estar muriendo – Tiger, muchacho, sigue brillando, prométeme que serás el mejor -

- Lo prometo maestro, te lo prometo – le abrazó el pistolero mientras seguí llorando. Hokuto entonces esbozó una sonrisa, alcanzó a poner una mano sobre el hombro de su pupilo y cerró los ojos para siempre.

El pelinegro estuvo abrazando a su maestro por más de un minuto aún después de ese momento – Tiger... yo de veras lo siento – le dijo Kayla y el pistolero entonces se reincorporó y luego se dispuso a cavar un agujero en esa meseta, donde más tarde fue la tumba de Hokuto.

Ahí, el pirata, junto con Kayla, le dedicaron una oración. Luego se dispusieron a buscar el punto – ¿seguro que estás bien? – le preguntó la ojiazul mientras Tiger buscaba el "punto" – no te preocupes, estoy bien – respondió él con voz entre cortada.

- No es necesario que te hagas el fuerte, sé que debió haber sido duro, que es duro – le abrazó al princesa y el le correspondió el gesto haciendo lo propio aunque comenzó a llorar.

La princesa de Oregon había entendido lo importante que había sido Hokuto para la vida de Tiger y ella era la única que lo sabía, y lo podía reconfortar en ese momento – llora, llora todo lo que quieras, no te reprimas pues perdiste a tu padre...

Ok, pues fin del capítulo. Y por fin mostramos el pasado de Tiger, un poco triste la segunda mitad del capítulo pero a veces así son las cosas. Espero que les haya gustado el capítulo.

Ante la pregunta de jouboken, pues yo no puedo responder si son lindos o no xDD, así que he decidido que alguien más nos lo cuente.

Rella – Pero... K-O-kun ¿qué tengo qué hacer?

K-O – Tan sólo responde si Ozzie, Riko y también Seta son... mm... apuestos

Rella – Ahh, está bien, eso es muy sencillo, pero déjame sola, por que me pones nerviosa frente a tanta gente

K-O – Bueno, en realidad no es tanta gente (u.u), pero son todos tuyos.

Rella – Bueno, primero preguntaron sobre Ozzie-kun. El chico no está mal. Además como dijeron ustedes pues es un espadachín y eso es un punto a su favor para ser más apuesto. Además su carácter siempre lo hace notarse de forma positiva, es por ello que Anna-san se enamoró de él.

- En cuanto a Riko-kun, creo que no es tan apuesto como Ozzie-kun, pero si tuviera que salir con él no me quejaría. Bueno, si controlara sus impulsos tal vez ganaría más adeptos con las chicas. Y pues Seta... mmm ¿cómo decirlo? Lexy-chan ya le dijo que es lindo, y tiene razón, aunque aún es un adolescente, pero comparte rasgos con su padre, se le parece sólo que en joven.

Lina – Pero... ¿y por qué no preguntan por mi Kyo?

Rella – Por desgracia, aunque físicamente es el más apuesto, no es espadachín xDD, como ya dije, eso le ganaría muchos adeptos, aunque debo decir que su actitud arrogante y malencarada lo hace atractivo, digo, no me molestaría para nada estar en la torre de vigía una noche...

Lina - ¡Rella!

Rella – xDD perdóname Lina-chan, es sólo que me dejé llevar, pero es que tú preguntaste

Lina – mmm...

Rella – nos vemos en la próxima

Ok, gracias a Rella y más bien a mi prima Katy (quien también es fan de Zoro y de los espadachines xD) que me ayudó en esta parte.

Gracias por sus reviews:

Gabe Logan.- Bueno siempre trato de que haya sorpresas, gracias.

Jouboken.- De nuevo me divertí mucho leyendo el review y sí bueno, si me agradan las espadas, aunque es normal que en una época de piratas haya espadas (creo yo xD). Sobre Rriko, pues él es muy fuerte, y el ataque que recibió no le dio de lleno por lo que se recupera rápido. En lo de Seta, al final está su descripción tal y como hice con Noriko.

Shichiko.- Muchas gracias, que bueno que te gustó y pues Zoro, aún no sabemos si se enterará de la situación, ¡sigan leyendo para ver que pasa! XDD y sobre Alí x Rella en el próximo habrá algo así que no te lo pierdas.

Flacacelecr13.- ¡¡Sííí!! Llegamos a 200 reviews, muchas gracias. XDDD que bueno que te agradó Seta y muchísimas gracias por el dibujo, me gustó mucho.

Tsu.- Aprecio mucho que hayas estado leyendo mi historia desde que comenzó y por lectoras como tú es el por que sigo escribiendo. Muchas gracias y nos vemos.

Seta

- Tiene 16 años

- Intenta ser rudo, pero en el fondo es hasta un poco cobarde (a veces)

- Se parece a Zoro, excepto en el cabello el cual lo tiene negro y lacio como su madre y que aún tiene rostro de adolescente.

- Es tímido con las chicas

- Le encanta comer frutos secos

- Su hobby además de practicar la espada, es leer historietas

- A causa de esto último es reprendido por su madre ("eres demasiado grande para eso") pero él no le presta mucha atención

En el siguiente capítulo estaremos viendo a Alí y a Rella en acción (no sean mal pensados xDD) y también comenzará la pelea de Kyo vs Aidan.

Nos Vemos!!