Flashback.

-ESTOY HARTA!- la hija de Atenea comenzó a destrozar el escritorio y la silla a golpes hasta casi convertirlos en astillas. Hizo un montón en el centro de la habitación y comenzó a tallar las patas de la silla.

-Veamos madre, si no me sacas de aquí después de esto- la chica tallaba con fuerza y en cuestión de segundos el montón de astillas que antes era el escritorio estaba en llamas.

El tapete era tan viejo que enseguida se encendió continuando hacia la cama.

-Madre sácame de aquí! AHORA!- de pronto las cortinas y la habitación entera estaban en llamas.

-Aun no querida- dijo la voz de su madre en su cabeza.

-Que haces! Apágalo!- estaba comenzando a asustarse porque el fuego no se detenía, no podía controlarlo y continuaba avanzando.

-Basta! No puedo apagarlo! Ayúdenme porfavor!

- Dije que aun no Annabeth, esto es perfecto para que el hijo de Poseidón demuestre lo que debe-.

-PERCY!- oficialmente estaba muerta de miedo, el humo cada vez se hacía más denso y pronto invadió sus pulmones.

Tosía y tosía, los ojos le ardían y escuchaba ruido venir desde abajo, logró llegar a la puerta pero una flama le alcanzó el brazo, salió tambaleando y luchando por respirar cuando distinguió una figura en el pasillo.

-Percy- dijo antes de sentir el piso bajo su cuerpo.

...

-ANNABETH NO! PORFAVOR No! - estaba arrodillado junto a ella, por fin después de estar separados podía estar con ella, pero no en medio de las llamas que envolvían la casa y amenazaban su vida.

Después de un segundo de ver sus ojos crispados de terror, no lo dude ni un segundo la levanté e intente regresar por donde vine pero el pasillo había quedado oculto por el humo.

-Tengo que sacarla de aquí- . No podía dejar que siguiera respirando el humo, yo apenas podía contener la respiración y me costaba horrores mantener lo ojos cerrados.

-Tengo que hacerlo. Ella es todo para mi, vamos Percy muévete-. Tome la opción de lanzar patadas con el fin de encontrar el barandal de la escalera y poder poner a mi chica lista a salvo.

Después de varias quemaduras y golpes en la pared por fin encontré las escaleras.

-Resiste amor, resiste. Te prometo que todo va a estar bien...- el humo entró aun mas en mis pulmones y cuando creí que jamás saldríamos vi la puerta principal.

Bajé un escalón y no pude más, Frank corrió a ayudarme y la sostuvo en brazos mientras yo tomaba su mano.

- Lo lograste hijo- escuché la voz de mi padre en mi cabeza y todo se volvió negro.

...

-Reyna

-Que haces aqui?!- fue lo primero que pregunto el hijo de Hefesto cuando nadie mas supo que decir al ver a la pretor del campamento romano parada en la puerta de la enfermeria.

-No seas maleducado Valdez, que clase de recibimiento fue ese despues de tenernos incomunicados por dias y dias?-.

-Incomunicados?- dijo Frank acercandose a se compañera pretor.

-Si, de repente tus informes dejaron de llegar, no respondias los mensajes Iris y ni se diga cuando envie a un equipo a buscarlos y regresaron diciendo que no habian encontrado el campamento-.

-Que?-

-Como lo escuchan, incluso pensamos que los tenian prisioneros o algo asi-. la chica lo dijo en un tono algo ironico pero para Clarisse no fue gracioso. Lo siguiente que supieron era que la pretor estaba en el suelo con la punta de la lanza de Clarisse apuntandola directamente sobre la frente.

-Acaso no has aprendido que no somos traidores invasores como los romanos? Grábate esto en la cabeza niña, SOMOS GRIEGOS-. El encanto y la delicadeza que la hija de Ares mostraba hace unos momentos con Annabeth desaparecieron más rápido que los campistas cuando se enteran de que Percy tiene practica de tiro.

-Clarisse!

-Déjala!- Chris y Leo la sujetaron y ayudaron a Reyna levantarse, hubo un momento de tensión y miradas asesinas entre la pretor y Clarisse. Todos esperaban que comenzarán una batalla, Clarisse levantaba su lanza y Reyna había sacado su espada.

-Reyna?-. Al oír esa voz la chica se olvido de la terrible mirada de Clarisse, su expresión se suavizó y se lanzó a los brazos del chico que acababa de entrar.

-Nico!- ni siquiera le dio tiempo a decir algo, puso sus labios en los de el, mientras el hijo de Hades colocaba las suyas en su cintura.

-Lo siento mucho...yo...ese día...yo no quería...- Reyna no dejaba de tartamudear y Nico lo solucionó besándola de nuevo.

-Esto cuando pasó?- susurró Leo. Todos estaban tan sorprendidos que nadie vio a Annabeth removerse y abrir los ojos.

-Percy- susurró. Entonces lo vio a su lado y comenzó a reír.

-Annabeth!- enseguida todos la rodearon mientras Will dijo algunas palabras en griego antiguo y las heridas de Annabeth y Percy comenzaron a brillar, enseguida desaparecieron y la chica parecía más alerta, en cambio Percy comenzó a roncar.

-Te extrañé Clari- dijo mirando a su amiga sonriendo y dejando que la abrazara a medias, por la mano de Percy no podían abrazarse bien.

-Y yo a ti Annie-. La chica le ofreció su brazalete de lechuza de regreso pero Annabeth negó con la cabeza.

-De donde lo sacaste?

- Al idiota de tu novio se le cayó mientras sacaba tus cosas y...

-Mis cosas? Pero...

-El te lo va a explicar. El punto es que se le cayó y por eso yo lo tengo-.

-De hecho es para ti, era una sorpresa pero...

-Como?

-Tu cumpleaños es en dos semanas. Son brazaletes de la amistad, el mío tiene un dije de una lanza y el tuyo de ...

-Lechuza-.

-Exacto-. Las chicas se sonrieron y se abrazaron de nuevo.

-Por fin están juntos de nuevo- dijo mirando las manos de Reyna y Nico entrelazadas.

Ambos se sonrojaron mientras Annabeth se levantaba de la cama sin soltar la mano de Percy para recostarse junto a el.

El chico parecía saber que ella estaba ahí y se acomodó abrazándola por la cintura aun sin despertar.

-Los dejaremos hasta que la estrellita de mar despierte-. Leo les guiñó un ojo y salió para hablar con Calipso, Hazel tomó la mano de Frank y Nico salió tras ellos sin soltar a Reyna.

-Donde esta Jason?- Dijo Will mientras salía tras ellos.

-Depues de que el y Piper se besuquearon frente a mi? Ella lo arrastró a su cabaña-.

-No imagino para que- dijo Leo riendo a carcajadas.

...

Percy y Annabeth se quedaron ahí abrazados hasta el anochecer, ella solo sentía el latir de su corazón y repetía su nombre sin parar hasta que comenzó a despertar.

-Dime que esto no es un sueño y que realmente estas entre mis brazos-.

-Lo es amor-.

Pareció que una descarga eléctrica recorrió al chico pues enseguida se levantó y besó a Annabeth con desesperación, hacia mucho que sus labios no se encontraban, demasiado sin sentir el sabor del otro y sin escuchar los suspiros que provocaban cada vez que se besaban, ese cosquilleo en todo su cuerpo y la falta de oxígeno que siempre era una molestia.

Percy comenzó a recostarla en la cama y estaba por besar su cuello cuando dos resplandores dorados iluminaron la enfermería.

Percy se separó para ver quien osaba interrumpirlos.

-Largo- fue lo único que dijo antes de volver a los labios de su chica lista.

-Gané- fue lo único que dijo Poseidón antes de volver a brillar y desaparecer junto con Atenea.

...

-Vamos amor mío, te llevaré a nuestra cabaña-. Recuerdan lo que les dije de salir por la ventana de la enfermería? Pues resulta mucho más fácil cuando ves en donde vas a aterrizar y cuando ayudas a tu novia a salir también. Había campistas por todos lados pero al vernos escondiéndonos los pocos que nos vieron guardaron nuestro secreto. Llegamos a la puerta de la cabaña 3 y antes de entrar la levanté en brazos.

-Percy que haces?-.

-Esta es la forma correcta de entrar a nuestra cabaña-.

...

-Nuestra cabaña? -preguntó Annabeth

Percy le sonrió

-Si... nuestra cabaña... porque estamos juntos...

Cruzaron el umbral y con cuidado, la depósito en el piso

Puso sus manos en la cintura de Annabeth y la acercó a él muy despacio mientras ella rodeaba su cuello.

Ninguno dijo nada, no necesitaban hacerlo.

Se acercaron tanto como les fue posible y finalmente, unieron sus labios.

Percy había anhelado tanto ese momento, el instante en que pudiera besarla y tenerla entre sus brazos.

Sus manos comenzaron a sentir la suave piel de la hija de Atenea en el borde de la playera y ella, comenzó a tirar de el para acercarlo más aún.

El beso comenzó a hacerse más y más intenso.

Percy sentía el calor corriendo por sus venas y poco a poco fueron caminando hacia la cama.

Percy la orillo poco a poco hasta que se recostaron quedando percy sobre ella.

Se detuvieron un momento, quedando sólo a escasos centímetros mientras se miraban.

-Te extrañe... -dijo Percy en un susurro- demasiado...

Annabeth sonrió

-Yo a ti sesos de alga...

-Te amo -dijo Percy

-Te amo

Percy también sonrió antes de besarla de nuevo.

Sus labios le eran familiares y los disfruto por completo mientras con sus manos, exploraba la piel de ella.

Poco a poco se hizo más y más demandante.

Annabeth también recorría su torso sin parar de besarlo

Annabeth retiró la playera del hijo de Poseidón como pudo, y la hizo a un lado.

Percy por su parte, comenzó a deslizar sus manos bajo la playera de ella, y a subirlas por su espalda, cuando escucharon un ruido.

-Tórtolos salgan de ahí!-

-Leo déjalos en paz!-

-No! Tenemos una celebración pendiente! Pueden hacer eso de noche!- los gritos y golpes de Leo en la puerta hicieron que ellos quisieran matarlo pero le dio la oportunidad a Annabeth de admirar la que sería su nueva cabaña.

-Me encanta el collage amor-.

-Lo hice para ti-.

...

Después de unas horas todos salieron para una comida de celebración, por fin todo había terminado.

Todas las parejas volvían a ser felices, muchos seguían sorprendidos por ver a Nico y Reyna tomados de la mano. Pero al mismo tiempo no podían evitar celebrar

Quiron, Rachel y el señor D regresaron y se unieron a la celebración, felicitando a todos (menos el señor D) y explicando que habían permanecido en el Olimpo por orden de los dioses.

Griegos y romanos disfrutaron de un banquete digno de los dioses, Annabeth y Percy estaban en la misma mesa y absolutamente nadie se atrevió a siquiera pensar que estaba mal que se sentaran juntos.

Después de la comida Leo y la cabaña Hefesto organizaron un espectáculo de fuegos artificiales en el lago, los lanzaban desde el (recién reconstruido) muelle mientras todos se acomodaban el la arena.

-Podremos disfrutar de nuestra cabaña esta noche-. Susurró Annabeth en el oído de su novio haciendo que se sonrojara pero sonriera.

-Por supuesto amor, y con el regalo que me envió Grover nadie nos molestara-.

-Que regalo?- Percy sacó de su bolsillo un sobre verde con una nota y algo mas dentro.

"Querido Percy,

me he enterado de todo lo que pasó y lamento mucho haber estado para ayudarte. Hasta a mi me prohibieron ir al campamento estos días. Voy en camino, saluda a Annie de mi parte y usa este regalo.

Pega esta hoja en la ventana de tu cabaña y disfrutarán de toda la privacidad que quieran esta noche.

Grover

Pd usa los DOS regalos que te envío."

-Que mas hay ahí?-. Annabeth le quitó el sobre y saco un paquetito azul de plástico, en seguida ambos se sonrojaron pero se quedaron pensando en disfrutar juntos su cabaña esa noche.

Mientras todos admiraban las figuras de las luces de Leo (centauros, los símbolos de las cabañas, sátiros) Piper y Jason se aproximaron a Percy y Annabeth.

-Gracias por esa charla Annie y lamento todo lo que...

- Tranquilo, no eras tú mismo-. Ella se soltó un momento del agarre de Percy y le dio un beso en la mejilla a Jason.

-Escucha a tú corazón- dijeron los dos al mismo tiempo que se sonreían y Jason tomaba de nuevo la mano de Piper y Percy colocaba la suya en la cintura de Annabeth.

-Te amo chica lista-.

-Y yo a ti sesos de alga-.

Parecía que nadie mas estaba ahi, solo ellos dos. Comenzaron a besarse mientras en el cielo se formaba una palabra cortesía de Leo.

PERCABETH

Fin de "esta" profecía...

-Esperen esperen esperen- dijo el hijo de Hefesto atrayendo la atención de todos.

-De donde sacaron las banderitas, camisetas y gorras de "Team Percy"?- los Stoll lo miraron riendo mientras miraban a todo el campamento, todos con camisetas y banderitas.

-Resulta que es la última moda en el Olimpo...

-Papá nos envió el regalo-.