Capítulo 52

Sasuke estaba de mal humor mientras escuchaba hablar a su maestro. Había odiado que sus padres lo hubieran obligado a ir al instituto. Estaba fascinado con su sobrina, era tan pequeña y tan frágil, en toda la noche no se había movido del cunero viendo como dormía. Y cuando se había dado cuenta estaba discutiendo con sus padres que el perderse un día de clases no sería nada de gravedad. Lastimosamente no pudo ganar la contienda y estaba encerrado en cuatro paredes mientras seguía pensando en aquella pequeña criaturita. Estaba esperando a que les dijeran que se podían ir a casa. Estaban en el descanso del medio día, sentados en la cafetería. Gaara estaba mandándose mensajes con Matsuri solo para seguir asegurándose de que Sasori no la perseguía. Shikamaru estaba leyendo un libro y Hinata intentaba hacer que Sasuke dejara de hacer su puchero de niño regañado.

-Sasuke, deja de estar así.-le aplasto las mejillas.-Sonríe, ya va a acabar el día de clases.-

-No, odie realmente que me hayan obligado a venir. Por mi me hubiera quedado a lado de Mika y sería feliz.-

-¿Cómo es tu sobrina? Muero por verla.-lo abrazo.

-Hoy salen del hospital y la podras ver, es tan bonita.-le tomo la mano dandole un beso.-Nos tiene a todos como unos idiotas. Se parece mucho a Itachi.-

-Jaja, tu madre debe de estar feliz. Por fin hay una mujercita en la familia. Y quiero ver tu cara cuando la ves, debe de ser muy cómica.-

-Bastante diría yo. Iremos a la casa y los esperaremos.-acaricio su mejilla con la nariz.-Te encantara.-

-Claro.-se movio para rozar ambos labios.-Pero recuerda que debemos de pasar por Hanabi al preescolar.-

-Si, no se me olvida.-cerro los ojos mientras sonreía.-Te quiero enana.-

-Yo también te quiero Sasuke.-se acomodo para que la abrazara.-Te amo, con todo mi corazón.-

Siguieron almorzando haciéndole platica a sus otros dos amigos que se les quedaron viendo divertidos al escucharlos siendo tan cursis. Se estaban divirtiendo haciendo comentarios graciosos hasta que ambos peli negros vieron que Sakura se les había quedado viendo, Hinata se puso nerviosa y prefirió voltear el rostro y tomar la mano de su novio en busca de apoyo, no le importaba que ya hubieran pasado meses desde que lo que ocurrió la ultima vez. Lo que no quería era que volviera a hacer lo mismo y por ello intentaba evitar cualquier contacto con ella. Sasuke en cambio abrazo mas a su pequeña y le mantuvo la mirad a Sakura dandole una advertencia de que no se les acercara y siguiera su camino. Cuando se la pelirosa se dio la vuelta intento calmar a la pelinegra.

-Tranquila. Sabes que no dejare que se te vuelva a acercar.-

-Aunque sea así...me intimida el solo verla. No quiero que me vuelva a hacer nada.-

-No lo hará.-beso su sien.-Ni Naruto y menos yo dejaremos que te vuelva a hacer daño.-

-Los dos son tan cursis. Yo no entiendo porque te quejas de tu hermano y tu cuñada si estas igual.-Shikamaru dejo su libro mientras intentaba no reírse.-Yo creo que están un poco peor.-

-No molestes, yo creo que estas igual con Temari.-

-La verdad no, ella es bastante fría y no le gustan mucho las cursilerías ni el romanticismo. Y para mi eso esta bien.-

-Lastima.-

Se pusieron de pie al ver que ya estaba por empezar la siguiente clase y Sasuke volvió a tener su puchero por acordarse de que estaba metido en el colegio. Estaba distraído pero lograba apuntar varias cosas del pizarrón y de lo que decía el profesor de vez en cuando. Asi estuvo las dos clases siguientes por lo que se relajo al escuchar el timbre de salida. Espero a que Hinata estuviera lista y los dos salieron del salón. Agradecieron enormemente el que ya por fin dejaran de ser el centro de atención de todo el colegio y no podan haber pedido mas. Subieron al automóvil y fueron rápidamente a recoger a la pequeña Hanabi. Por lo menos era una ventaja que fueran dos cuadras de distancia.

- De todos modos. ¿A donde se supone que fueron tus padres?-doblaron en la esquina para llegar al preescolar.

-Tenían una junta en su empresa y al parecer era para largo. Al parecer han tenido algunos pequeños problemas con una producción a algo así, no me preguntes sabes que no tengo idea de lo que hacen en si.-

-Sabes que yo tampoco se que es lo que hacen los míos.-

-Solo espero que puedan estar mas tranquilos, llevan unas semanas vueltos locos.-

-Todo estará bien.-le sonrió.-¿Si saben que tu iras por tu hermana verdad?-

-Si, les avisaron cuando la fueron a dejar. Y bueno dicen que habla mucho de ti y si te ve no creo que nos digan algo.-

Llegaron al preescolar y bajaron para buscar a la pequeña Hanabi que estaba en el patio junto con algunos pequeños que igualmente esperaban a sus padres. Saludaron a su maestra que era una señora mayor bastante energética, no podían creer que a su edad pudiera controlar a tantos niños a la vez. Se presentaron y dijo que Hanabi estaba jugando con los demás niños. Los tres fueron afuera y se quedaron quietos sabiendo que cuando los vieran iría rápidamente a ellos. Se tardo un poco en verlos ya que parecía que estaba muy divertida, cuando lo hizo estuvo tan sorprendida que rápidamente fue con ellos.

-Suske.-abrazo su pierna.-¿Iniste con Inata por mi?-

-Claro que si pequeña.-la tomo en brazos.-¿Cómo estas princesa?-

-Bien.-volteo a ver a su hermana.-Inata.-estiro los brazos hacia ella.-

-¿Qué paso enana? ¿Emocionada por pasar el día en casa de Sasuke?-la tomo sonriéndole.

-Di.-salto en los brazos de Hinata.-Ya me quelo ir.-

-Ya nos vamos. Dile adiós a tu maestra y ve por tu mochila.-la bajo.

-Di.-

Fue rápidamente con su maestra dandole un enorme abrazo antes de volver al edificio. Los dos jóvenes agradecieron que los esperaran a que salieran de clases. Se despidieron y volvieron al automóvil. Se les hizo un poco complicado ya que la pequeña Hanabi quería sentarse en el regazo de Sasuke a como diera lugar e intentaba soltarse de Hinata como fuera.

-Hanabi no, Sasuke esta conduciendo y no lo debes distraer.-como podía intentaba inmovilizarla.-Hanabi no.-

-Suske.-levanto su manita y le pego a su hermana rasguñándola por igual.

-Hanabi basta o nos iremos a casa.-estaba empezando a enojarse.-No me intentes golpear de nuevo.-tomo ese bracito y lo detuvo.-Basta.-

-Do.-le hizo una trompetilla.-Suske.-

-Amor, sabes que nunca te pido esto, pero por favor apresurarte a llegar a tu casa.-estaba a nada de perder los estribos.

Sasuke no dijo nada y acelero un poco, estaba preocupado por esa actitud de la pequeña y ver como su hermana intentaba no desesperarse. Llegaron dos minutos después y la pequeña fue rápido a la sala ignorando a todo lo que se encontraba. Ambos pelinegros se quedaron en la cocina en lo que Hinata dejara ese enojo a un lado.

-¿Estas bien?-acaricio su mejilla.-Te lastimo un poco.-

-Estoy bien solo me desespero, no se que es lo que le pasa. Ha estado comportándose así desde hace unas semanas y me saca de mis casillas. ¿Qué tan mal esta el rasguño?-

-Esta muy cerca del ojo, pero no esta tan mal. Solo debemos desinfectarlo.-

-Déjalo estaré bien.-lo abrazo.-Espero que esa fase de rebeldía se le pase rápido o juro que la intentare tenerla lo mas lejos posible de mi.-

-No será por mucho tiempo. Ademas esa enana te quiere.-

-Hay que ver donde anda, no vaya a ser que este haciendo destrozos.-

-Ey espera un poco.-la abrazo por la cintura.-Te quiero.-le dio un suave beso.

-Yo también.-le correspondió regalándole una sonrisa.-Pero enserio vamos a ver donde esta.-

La encontraron dormida en la sala de estar acurrucada en la alfombra. Con cuidado de no despertarla la acomodaron en el sillón de una plaza y se pusieron a ver la televisión en lo que llegaban los demás integrantes de la familia Uchiha. Terminaron de ver una película histórica cuando escucharon que abrían la puerta, Itachi y Konan habían llegado, y al verlos se reunieron con ellos. Los dos se veían muy cansados los tres habían tenido demasiadas visitan en el hospital y no habían podido dormir salvo solo un par de horas que fue cuando le fueron a hacer varios estudios a la niña y le daban de comer. Se veían realmente agotados.

-Sasuke, Hinata, que bueno que están aquí.-Konan se le acerco.-Hina quiero presentarte a Mika.-le extendió el pequeño bulto blanco que tenía entre sus brazos.

-No Konan, en tu pequeña y me da miedo dejarla caer.-

-No te preocupes Hinata, es muy fácil yo te enseño.-se sento a su lado en el sofá, le acomodo los brazos y se la puso suavemente sobre ellos.-Ves, no es tan difícil.-

-Bueno…no tanto solo que enserio me da miedo. Son tan pequeños…-la volteo a ver.-Konan es bellísima, tienen una princesa divina.-

-Gracias. No podía ser más feliz en mi vida, tengo a mi lado al amor de mi vida…-tomo la mano de Itachi que estaba sentado a su lado.-y tengo a una niña divina que nos hizo mas felices.-

-Es preciosa, me encantaría verle los ojos. Pero es tan linda así dormida.-volteo a ver a su hermana.-No como esa enana que esta de rebelde.-

-Mika pasara por lo mismo. Solo debes ser paciente.-

-¿Y tu como te encuentras Konan? ¿No deberías estar en reposo?-

-Dormiré un poco en un rato, la verdad ya no soportaba estar un minuto mas en el hospital. Es horrible, no me dejaban dormir tranquila, querían quitarme a Mika cada dos segundos y todas le coqueteaban a Itachi.-

-Sabes que yo solo tengo ojos para ti…además, la mayoría que entraban estaban feas.-le beso la frente.-Ven te llevo a acostar, el medico dijo que podías regresar pero debías estar recostada la mayor parte del tiempo.-

-Lo sé. Vamos.-se puso de pie con cuidado.-Si quieren pueden quedarse con Mika.-

-No.-se la regreso rápidamente.-Enserio, yo no pude atreverme a cargar a Hanabi hasta que cumplió el año.-

-De acuerdo.-

Los dos mayores subieron y Sasuke y Hinata volvieron a acomodarse en el sillón.

-Te ves linda con un bebé en brazos.-sonrio al verla sonrojarse.-¿Qué dije?-

-Cállate Sasuke, me apena que digas eso.-

-¿Por qué?-hizo que lo volteara a ver.-Es cierto enana, te veras hermosa cuando seas madre.-

-Ya.-se cubrió la cara con las manos.-Deja de decir esas cosas. Mejor…hay que hacer la tarea.-

-Ven acá.-le tomo la mano cuando tomo una de las mochilas.-Sabes…me encanta que sigas avergonzandote por cosas que digo o hago.-

Ya no dijo absolutamente nada, solo le sonrió pasándole una de las mochilas para tomar la otra y sentarse a lado de la mesa de centro para empezar con los deberes. Estaba muy nerviosa, como jamás lo había estado. No estaba entendiendo a que nivel estaba llevando Sasuke y le estaba dando miedo de donde acabaría todo. Lo volteo a ver y lo vio totalmente concentrado en su cuaderno escribiendo algunas cuantas cosas; suspiro y volvió a sus apuntes. Sería una larga tarde.

Mientras tanto en el piso de arriba Konan e Itachi estaban que babeaban por su pequeña que se había vuelto a dormir después de haber comido. La tenían en su pequeña cuna que estaba a unos centímetros de su cama. Konan no había podido dormir por mas que Itachi se lo sugiriera, solo podía ver a ese pequeño pedazo de cielo que era el fruto de su amor con el amor de su vida. Se acurruco a lado de Itachi y siguió viendo como dormía su pequeña.

-Es tan linda.-lo volteo a ver.-Se parece mucho a ti.-

-Eso es lo que menos importa. Esta sana, es preciosa, grande y fuerte.-la abrazo suavemente de la cadera.-Duerme un poco, antes de que la niña tenga que volver a comer. Llevas pocas horas dormida y no te va a hacer bien.-

-¿Tú no tendrías que estar en el trabajo?-lo reprocho por que se lo repitiera por enésima vez.

-Llame a mi jefe y me dio el día libre. Y solo mañana tengo que ponerme al pendiente con lo que me haya atrasado.-

-Pues que suerte.-se hizo a un lado para poder acostarse en la cama.

-¿No te enojaste o si?-se recostó a su lado.

-No. Solo me dormiré antes de que me sigas regañando cada vez más. Tu también deberías dormir un poco.-

-Lo haré, en un momento.-

-Itachi.-lo reprendió.

-Konan, si me dormiré.-le acaricio la nariz.-Enserio estoy muerto, pero debo ir al baño.-se puso de pie.

-Mmm…no tardes.-

-No lo haré.-la beso.-Duerme, tienes aproximadamente dos horas para descansar.-

Lo vio entrar al baño y se acomodo para poder dormir un poco. Estaba cansada pero estaba feliz de ver a su niña al fin a su lado. Le daría todo el amor que tenía y mas ya que sabía que estaría en compañía del amor de su vida. Cerro los ojos y se imagino como sería su vida de ahora en adelante.

-Sasuke. ¿Puedes cargar a Hanabi?-Hinata estaba guardando sus cosas en la mochila y tomando las cosas de su hermana.

-La voy sacando para dársela a tus padres.-

-Por favor amor.-

Los señores Hyugga habían tardado demasiado en la junta y fueron a recoger a sus hijas bastante tarde. Aiko estaba en la puerta para tomar a Hanabi que había caído rendida desde la tarde, se había despertado para ir al baño y había vuelto a dormirse sin querer comer nada por lo que Sasuke se había preocupado un poco, Aiko lo tranquilizo diciendo que estaba en esa faceta en que no quería comer nada. Aiko tomo a su pequeña para darles tiempo a ambos pelinegros de despedirse.

-Te veo mañana.-le acomodo un mechón de cabello.

-Si.-se sonrojo.

-¿Qué ocurre?-

-Nada.-

-Hinata.-la miro serio.-Dímelo.-

-Sasuke, me están esperando mis padres. ¿Podemos hablarlo mañana?-lo abrazo para que la dejara de ver de esa manera.-No es nada malo, no te preocupes.-

-De acuerdo.-le correspondió el abrazo.-Recuerda que te amo.-

-Yo también te amo.-beso su mejilla suavemente.-Te veo mañana. Me despides de Konan, de la pequeña Mika y de tu hermano. Además, me saludas a tus padres.-le sonrió antes de ir hacia el automóvil.

La vio irse y se seguía sintiéndose extrañado por la actitud de Hinata, estaba volviendo a su nerviosismo y a no querer decirle algunas cosas. No empezaría a especular cosas, él confiaba completamente en ella y esperaría a que ella quisiera hablar. Entro a la residencia nuevamente y fue directo a su alcoba, estaba algo nervioso así que se pondría a tocar la guitarra para calmarse un poco; no empezaría a tener dudas a estas alturas del partido. Empezó con unos cuantos acordes y antes de que se diera cuenta estaba repasando la canción que le había cantado en su cumpleaños, se estaba volviendo loco, no podía creer con solo unos cuantos minutos de que se hubiera ido no dejaba de rondar su cabeza. La amaba más de lo que pensaba y le gustaba que fuera solo ella. Siguió tocando esa melodía pensando en ella, sonriendo como un completo estúpido enamorado.