Capítulo #54

Todos empezaron a bailar, al fin los Jonas cedieron. Lauri y Alex se les unieron y se veían tan lindos juntos; uno de los dos dejó escapar la palabra novio o novia, y era más que obvio para Stella que ambos ya estaban juntos. Llegaron más adelante Maiara, Jason, Gastón, Lucas y sus novias…

Bailaron, bailaron y… Bailaron… Y así les dieron las dos y media de la madrugada bailando. La fiesta no acababa aún.

- Mira – dijo Stella hablando fuerte por el volumen de la música. – ¡Joe, mira!

- ¿Qué cosa?

- ¡Mira a mi hermano!

- ¿Quién es esa chica? Es bonita… - Stella golpeó a Joe en la cabeza. – Es una broma… ya vez, tú también eres celosa.

- Se me hace conocida… Déjame pensar… -hizo una pausa- ¡Claro! Es la chica con la que chocamos hace rato; cuando Frankie nos interrumpió. ¿Qué hace con Alonso?

- Dijo que era lindo… - le recordó Joe.

- Joe, vamos. ¡Quiero saber quién es!

- ¡Vamos! – aceptó Joe entusiasmado pues dejaba la pista de baile.

Stella le dio la mano y juntos se acercaron a la mesa donde se encontraban hablando Alonso y la desconocida.

- Hey hermanito. – Alonso y la chica voltearon a verlos - ¿No me presentas a tu amiga?

- Pues la acabo de conocer…

- Sí, le estaba diciendo a Alonso que me crucé contigo pero te llevaron. Y que me encanto la canción que tocaron, que estuvo genial en la batería y le pregunte quién había escrito la canción.

- Si, Alonso toca batería desde los cinco años; y la canción, la escribí yo y Evans le hizo algunos arreglos, la música la compongo yo generalmente luego les doy un demo algo casero y cada uno adapta todo a su estilo. Antes de que sigamos hablando… ¿Quién eres?

- Soy amiga de Mauricio – Mauricio era un chico de quinto de secundaria amigo de Stella. – El me dijo que te pidió un pase extra para que pudiera venir. Me llamo Irene, pero no me gusta del todo mi nombre; me dicen por mi apellido, Luna.

- Ah ok. Mauricio, sí; tuve que decirle que no a música avanzada por qué no le daba a algunos acordes; pero es representante del grupo de Naciones Unidas conmigo. Es un gusto Luna – dijo volviendo al tema algo risueña. – Parece que tenemos algo en común, nombres con cosas del espacio, Stella en italiano es estrella y cuando chiquita me decían Halley; Alonso era el único que me decía Stella porque decía que yo era su estrella y porque era el único que sabía cuanto odiaba que me dijeran Halley.

Todos rieron un buen rato pero Joe parecía estar concentrado en otra cosa.

- Joe, ¿por qué tan calladito de repente?

- Es que… mira hacia allá. – le dijo él señalando a espaldas de Luna y Alonso a una chica que se de vestido fucsia y rojo que se acercaba.

- Mira quien viene… - dejó escapar Stella algo molesta.

- ¡Alonso! ¿Qué es esto? – rugió furiosa al verlo reír con Luna. - ¡¿Quién es ella?! Dijiste que ibas a traer algo de tomar para ambos y desapareciste para irte con… con… ¡esta!

- Gaby, cálmate. No han pasado más de siete minutos. Y ella, ella es Luna, una amiga.

- Con que esta oportunista se llama Luna ¿no? – le alejó de Alonso y lo jaló a él de la camisa. – No te vuelvas a acercar a mi novio ¿me entiendes?

- ¡Ya está bueno! ¡Gabriela, AL-TO! ¿Quién te crees para venir a tratar así a MIS amigos, en MI fiesta? Aquí, eres tan solo una más, no estamos en el trabajo de tu mamá, no estamos en tu casa, no estamos en el colegio ni en un country club, ¿captas? Si te comportas así, tenemos una solución rápida y simple: te mando sacar.

Todos se aguantaron la risa al ver como Gabriela pasaba por todos lo colores posibles de la rabia que sentía, apretaba los dientes, cerró los puños y poco más y le salía humo por las orejas.

- Stella, no sabes cuanto te odio. –Dijo rodeándola – eres una es-tu-pi-da. Y a mí, no me humillas delante de mis amigos sin pagar un precio.

- ¿Me amenazas? – La miró retándola- Después de dos años no asimilas que no puedes hacer nada en mi contra; o alguien te hizo caso en dejar de ser mi amigo cuando dijiste "Stella no es popular, aléjense de ella" - la imitó.- A ya recuerdo, nadie lo hizo. Al igual que todos siguen votando por mí como mejor compañera cada año, al igual que nadie ha dejado de pedir mi opinión para muchas cosas. ¿Creías que por declararte reina tienes poder de cambiar la mentalidad de mis amigos, o lo que piensan de mí? Pues no, no son animales Gabriela, ellos piensan. Solo déjanos en paz, vete con mi hermano si quieres. –vio a Alonso decepcionada. - ¿Vamos Lu? Alonso tiene cosas que hacer.

- Pues sí, -miró a Alonso algo triste – vamos… - Stella, Joe y Luna se fueron dejando atrás a Alonso y su novia.

- Gabriela, ¿qué te pasa? ¿Por qué tratas a mis amigas así? Ya bastante hago con soportar tu rivalidad con mi hermana, pero que también te desenfrenes con mis amigos ya es demasiado.

- Es que bebé, no me gusta que otras estén cerca tuyo – se acercó más para poder besarlo pero Alonso la separó de él bruscamente.

- Eso no es una excusa para que trates así a mis amigas. Creo que… Necesitas relajarte – dijo mientras se alejaba y la dejaba sola.

- Stella, ¡me caes tan mal! Si no fuera por ti y tu estúpida amiguita, Alonso estaría conmigo. Ya verás Stella –dijo entre dientes – Esto no te lo esperas…