-42-

YONJUUNI

"¿Suficientemente...?"

(I)

CCCCC

"No soy lo suficientemente fuerte para alejarme,

No puedo huir, solamente volvería a ti,

Como una polilla me ahogo en tu llama,

Dices mi nombre...

Pero ya no es lo mismo..."

CCCCC

-Por favor, dime que es lo que está pasando...-El joven dejó de brindarle una reverencia para contestar la pregunta que se le hizo.

-Lo lamento mucho, fue algo que salió de mis manos, aún no estoy seguro de como sucedió...-

-No evadas mi pregunta...- El joven le miró con un poco de vergüenza.- No me malinterpretes, estoy tan preocupado como tú y estoy seguro que estás haciendo todo lo que está tu alcance por mantener el poco equilibrio que queda en el Planeta... Sé muy bien que no es nada sencillo, así que sea lo que sea dímelo, sé que algo no está bien, puedo sentir que no están bien... Solo necesito que me lo aclares...-

-No se equivoca... El hechizo pudo atravesar de alguna forma la barrera que hice para protegerles y...-

-¡Oh por Dios!... Ella...- Dashiell bajó su rostro, que de pronto se lleno de temor.

-No solo es eso, Sharian...-

-Sha... ¡¿Qué pasa con ella?!- Exclamó el apuesto chico mientras apretaba sus puños por impulso.- ¡No te quedes callado...! ¡Habla!-

-El hechizo ha acelerado la invasión en su cuerpo... Y es por esa razón que la energía de Sharian está disminuyendo de forma considerable... Todo está ocurriendo aceleradamente, no fue así como lo esperábamos...-

-¡¿Qué dices...?!-

-En este momento, ha caído en un fuerte letargo... Lleva un par de días sin reaccionar, su mente está bloqueada, no puedo hacer contacto con ella...- Sus ojos se llenaron de lágrimas.-

-No... No... Esto no puede estar pasando...- El joven de ojos azules se dejó caer de rodillas en el suelo de su habitación, frente al espejo que reflejaba la imagen del conocido chico con el que hablaba.

-Eso no puede significar otra cosa más que... La princesa Serenity... En cualquier momento va a...-

-¡CÁLLATE!...- Dashiell se llevó sus manos a sus oídos y cerró sus ojos con fuerza.- No lo digas...- El joven al ver al ojiazul en ese estado bajó el rostro dejando que un par de lágrimas corrieran por sus mejillas.- Esto no puede estar pasando... ¡Se suponía que con la barrera podríamos protegerlos de la magia de esa maldita bruja!-

-Lo único que podría cambiar la situación sería que toda la verdad saliera a la luz... Y que de nuevo la esperanza del futuro que todos esperamos resurgiera.- Dashiell miró a los ojos al joven.-

-Hay otra forma...- El joven le miró alarmado intuyendo de lo que se trataba.

-No... Eso no puedo permitírselo... Ya hay mucho en riesgo, no puedo permitirle que se altere de esa forma la estabilidad de...-

-¿Estabilidad? ¡Por favor! ¿Cuál estabilidad? Desde que toda esta maldita pesadilla comenzó nada tiene estabilidad... ¡Nada!... No hay nada confiable... Ni aquí ni en ninguna línea de tiempo... ¡No tenemos ya la seguridad de nada!-

-Sé que esto es más grave de lo que parece y es comprensible que este tan alterado pero por favor intentemos enfocarnos. No ganaremos nada con desesperarnos...-

-Habla con el Maestro Falcon... Explícale que ahora más que nunca deben alejarse de aquí...-

-Pero mientras Sha...-

-Yo me encargaré de eso...- Poco a poco el chico se puso de pie, secó un par de lágrimas que humedecieron sus mejillas.-

-No puede hacerlo... El riesgo de que tenga contacto directo con... Podría ser sumamente peligroso y riesgoso para todos...-

-Me necesita... Yo sabía que estaba mal, puedo sentirlo desde hace un par de días... Tengo que estar a su lado ¡¿Qué no lo entiendes?!... ¡El siempre me dijo que ella era mi responsabilidad también...!-

-El Poder del Cristal Dorado también la protege...-

-Ella necesita del Cristal de Plata... Y sabes bien a lo que me refiero... Es por eso que yo debo ir.-

-¡Es precisamente por eso que no puede ir! Por favor, las consecuencias de que lo haga podrían ser irreversibles... ¡No es el momento aún, no puede romper las reglas!-

-¡NO LA VOY A DEJAR MORIR!-

-Príncipe Dashiell...-

Ambos chicos se quedaron inmóviles y abrieron los ojos con sorpresa al reconocer la voz de la imponente presencia que apareció de pronto en la habitación. Los ojos de Dashiell se humedecieron completamente y un nudo se formó en su garganta. Comenzó a respirar agitadamente y poco a poco fue dirigiendo su mirada hacia atrás de él para encontrarse con un par de ojos azul cielo que tantas emociones producían en su corazón. El joven a través del espejo miró con asombro a la alta mujer de cabellos platinados que les miraba con infinita dulzura. Y con una gran esperanza en el corazón hizo una respetuosa reverencia.

-Reina Se-Serenity...- Murmuró. La hermosa mujer le sonrió con ternura mientras le regalaba una mirada de infinito amor. Dashiell dejó fluir sus lágrimas sin ninguna restricción.

-Mi pequeño Príncipe...- Sorprendentemente y con suma elegancia se apoyó en sus rodillas y extendió un poco sus brazos.- Ven aquí hijo...- Dashiell dejó salir un fuerte sollozo y como si fuera un pequeño niño, dejó salir su llanto y se acercó a la Reina del Milenio de Plata, arrodillándose frente a ella para poder refugiarse en el cálido abrazo consolador que le brindaba para desahogar el dolor que cada vez sentía que crecía más a cada segundo que pasaba.

El joven del espejo sonrió al ver la imagen que tenía frente a él. Mientras la Reina abrazaba con fuerza a Dashiell consolándolo, miró a los ojos a su acompañante y con sus labios pronunció en silencio un "gracias" que fue entendido por el joven quien solo hizo una reverencia más antes de borrar su imagen en el reflejo del espejo de la habitación.

-Llora tesoro mío...-

Dashiell cerró sus ojos y continuó desahogando el dolor que atormentaba su corazón. La Reina pudo sentir como los lamentos al igual que los puños del chico se llenaban de furia, producto de toda la impotencia que sentía frente a la situación del cual sabía perfectamente se sentía en parte responsable, al ver que sus esfuerzos eran en vano por impedir lo que al parecer era inminente.

CCCCC

Hospital Central de Tokio.

-Así que, ¿No hay cambios con la pequeña?- Haruka dejó el vaso con Té Chai caliente sobre la mesa. Amy le respondió mientras Taiki pasaba su brazo derecho por sus hombros para abrazarla.

-No, Sharian sigue sin reaccionar. No ha habido ningún cambio en ella hasta el momento.

-Esto se está complicando demasiado...-

-¿Por qué lo dices Lita?- Mina miró con cierta sospecha a la Sailor del Trueno. Tenía la ligera sospecha de que había algo importante de lo cual no todos estaban enterados, y tanto Lita y Rei parecían tener algo que aportar al respecto.

-En realidad todo esto es demasiado extraño.- Intervino Artemis llamando la atención de todos en los presentes en la mesa más apartada de la cafetería del elegante Hospital Central de Tokio.

A decir verdad, era la primera vez que desde la fracción en el equipo de las Sailors, en una misma mesa se encontraban reunidos, Taiki, Amy, Mina, Yaten, Seiya, Haruka, Michiru, Hotaru, Artemis, Lita y Rei; Inner Senshies, Outer Senshies, y Star Lights, en una misma conversación sin tener una desgastante riña entre ellos. Aunque, la razón no era del todo agradable para nadie.

-A pesar de haber activado nuestro centro de investigación, ni Luna ni yo hemos encontrado algo que nos ayude a descifrar todos los acertijos que nos rodean. Ni el más importante de ellos hasta el momento...-

-Sharian...- Murmuró Hotaru. El guardián Luna asintió.

-Estoy seguro que tiene una gran conexión con todo lo que está sucediendo, incluso me atrevería a decir que hay algo en ella que está relacionado directamente no sólo con el Príncipe Endymion, también hay algo que la une a nuestra Princesa... Pero no logramos descubrirlo...-

-Esa pequeña es el gran misterio...- Michiru miró a Haruka con sospecha.

-Un misterio que no creo que sea compartido por todos...- Fueron las secas palabras de Seiya mientras miraba a lo lejos de donde se encontraban. Todos le imitaron y observaron hacia la mesa en el lado opuesto de la suya, donde se encontraban Hoshimi y Setsuna conversando totalmente absortos con los doctores Kenshin y Arasawa.-

-Michiru...- Rei llamó la atención de la Sailor de las profundidades marinas al igual que de todos los presentes. Al saberse observada la Sailor del Fuego se intimidó un poco, aún se sentía demasiado avergonzada por el error que había cometido y ocasionado todo el desastre en la vida de todos. Respiró profundamente y continuó.- Desde hace algunos días, el fuego sagrado me ha revelado algunas imágenes que realmente me tienen muy preocupada y... Sé que estás en todo tu derecho de no responderme pero, quería preguntarte si... Te ha pasado lo mismo a ti con...- Michiru le miró con dureza por un par de segundos, lo que hizo que Rei bajara su mirada con pesar. Haruka tomó la mano izquierda de Michiru con su mano derecha y ambas se miraron a los ojos. Michiru se sorprendió cuando la Sailor del viento le asintió para que le respondiera a Rei, por lo que decidió tomar la palabra.-

-He estado al pendiente de cada uno de los presagios del espejo submarino, ninguno ha sido demasiado alentador...- Todos le miraron con preocupación.- Esta mañana...- Michiru tomó un poco de su café mientras ordenaba las palabras en su mente.- Mi espejo me mostró algo que verdaderamente nos preocupó demasiado a Haruka y a mí.-

-¿De qué se trata Michiru?- Cuestionó Mina.

-De una serie de sucesos devastadores... Me mostró una visión en donde todo lo que conocemos en esta ciudad, era consumido por las llamas...- Todos se miraron entre sí. Rei frunció su mirada.- La visión de hoy fue un tanto confusa... Mientras el fuego consumía todo a su paso... Incluso a algunos de nosotros...- Bajó el rostro para no tener que mencionar los nombres de Rei y Hotaru a quienes veía perecer en esa imagen.- En medio de toda esa devastación la Princesa Serenity y el Príncipe Endymion, parecían enfrentarse a algo y a la vez protegiendo a alguien... Por su silueta y su voz era un hombre...-

-¿Lo has escuchado?-

-¿Sabes algo al respecto Rei?- Haruka le miró fijamente.

-El fuego sagrado me ha mostrado algo muy similar, pero yo no he escuchado su voz, solo a Darien ordenándole que no se acerque...- Michiru le asintió.

-Después de eso la visión se nubla y puedo ver la misma silueta de ese joven diciéndome que lo que me mostraba era solo una representación de lo que se avecinaba como "La Segunda Caída..."- Todos se quedaron en silencio mientras reflexionaban las palabras de la Sailor.- Pero no he podido ver más después de eso Rei...-

-Yo si...- Los ojos de todos los presentes se fijaron en ella nuevamente.- Ese hombre, te ha mostrado la Segunda caída... Y a mí me han mostrado la Primera Caída... Agua... Sailor Universe me dijo que sería ocasionada por el agua...- Comentó con angustia.

-¿Sailor Universe te ha dicho eso?... ¿Por qué nunca me lo dijiste?-

-Lo siento Lita... Eso fue desde que Seren llegó a nuestras vidas... Todo ha sido muy rápido y extraño...-

-¿Quién será ese hombre? ¿Tendrá relación con Sailor Universe?- Meditó Artemis.

-Creo que lo más importante ahora es saber a qué se refieren con eso de la Primera y Segunda Caída.-

-Yaten tiene razón, imagino que tiene que ver con el enemigo sin lugar a dudas.-

-Agua y Fuego... Eso tendría que ser obra de las Guardianas Espirituales...-

-Podría ser Hotaru...-

-Hace tiempo...- Mina interrumpió a Amy.- Cuando el enemigo comenzó a buscar las estrellas vitales, conocía a una vidente, ahora que lo pienso, me parece que de cierta forma me advirtió de la llegada de esas Guardianas...-

-¿Saki?- Mina asintió-

-¿Tú...?-

-Ella hizo contacto también con Seren y conmigo.- Indicó Amy. Rei tomó la palabra.

-También con Lita y conmigo... También nos dio un consejo...-

-Demasiado extraño, pero creo que tiene relación con todo esto.- Terminó de decir Lita. Todos permanecieron en silencio nuevamente.

-¿Se dan cuenta de lo que está sucediendo?-

-Totalmente Artemis.- Taiki le sonrió.

-¿De qué hablan?-

-Es muy simple Hotaru.- Intervino el rubio.- De alguna u otra forma, lo que está sucediendo está relacionado con todo lo que sabemos...-

-No me digas...-

-Seiya, no es el momento de ser irónicos...- Yaten le miró con enfado.

-Termina Artemis...- Le animó Lita.

-Solo quiero que de ahora en adelante tengamos más comunicación entre nosotros, la información de lo que esa sucediendo de alguna forma se nos está revelando. Rei, Michiru, muchas gracias por hacer a un lado las diferencias que tenemos por lo que ha ocurrido, lo que nos acaban de compartir es muy importante y nos puede ayudar a esclarecer lo que está pasando...-

-O lo que está por ocurrir...-

-Taiki y Artemis tienen razón. Han pasado muchas cosas, demasiado intrigantes, que sin duda nos confunden pero si lo compartimos entre nosotros como antes, puede que podamos descubrir algo importante que nos ayude a entender por fin que es lo que está ocurriendo en verdad.-

-Así es Amy. No se ustedes pero yo creo que estamos muy cerca de descubrir algo muy importante. Debemos estar atentos a todo, cualquier detalle por mínimo que sea. Tengo la ligera sospecha de que el enemigo ha tenido mucho que ver para separarnos y no podemos permitirlo.-

-Mina tiene razón. Y ahora con los generales del Príncipe Endymion probablemente podamos tener más información...-

-¿Realmente crees eso?- Artemis miró fijamente a Seiya.

-Ellos vinieron a ayudar, eso fue lo que dijo el Maestro Falcon.

-Vinieron a proteger al imbécil de Darien que para variar no puede hacer nada por su planeta por sí solo... En ningún momento dijo que ayudarían a algo más.-

-Seiya, no creo que...-

-Por favor, Taiki... ¿Es que soy el único que piensa objetivamente aquí en ese asunto? Obviamente ellos están aquí para facilitarle las cosas a ese estúpido engreído, porque sabe que en el peor de los casos ninguno de nosotros va a mover un dedo por salvarle el pellejo.-

-Te olvidas que nosotros si estamos dispuestas a hacerlo.- Yaten puso una mano en el hombro izquierdo de Mina para tranquilizarla mientras movía su cabeza negativamente. Mina respiró profundamente para tranquilizarse.

-En ese asunto no hables por todos preciosa...- Haruka le miró con ironía.

-Que yo recuerde ese fue el trato que hicimos frente a Seren, Haruka. Por eso me atrevo a afirmártelo Seiya.-

-Allá ustedes, defiéndalos a todos Mina, pero nosotros no vamos a hacer nada para ayudar a ese imbécil o a pedirles ninguna clase de ayuda a alguno de sus... Sirvientes... Que estoy seguro no nada más vienen a lo que ustedes piensan...-

-Mira Seiya...- Yaten interrumpió a Mina.

-¿Qué estas tratando de decir Seiya?- El joven Kou se puso de pie y alzó su voz.

-Ellos saben perfectamente quien es Seren ¿no te has dado cuenta?- Amy miró alarmada a Taiki, quien reaccionó.-

-Seiya, mide tus palabras...- Haruka y Yaten se pusieron de pie.

-¡Van a intentar obligarla a que le diga la verdad a ese miserable y no lo voy a permitir! ¡No la van a arrebatar de mi la...-

-¡Seiya!- Exclamó Yaten.

-Ahora que lo dices, no creo que sea una mala idea...- Todos dirigieron su mirada al dueño de esa voz.-

-Jedite...- Murmuró Rei al ver al recién llegado quien vestía unos jeans con botas negras, una playera blanca y una elegante cazadora negra. Y venía acompañado por Zoycite, quien lucía un elegante pantalón de vestir gris oxford, calzado negro de agujetas, camisa blanca de vestir y una gabardina negra. Éste fijo su mirada en Amy quien le sostuvo la mirada. Algo que no le gustó en nada a Taiki.

-Realmente no lo habíamos pensado pero, te agradezco la idea...- Lita y Rei se miraban un poco confundidas al percatarse que eran las únicas que al parecer lucían perdidas en la conversación. Seiya se acercó a él mientras apretaba los puños y lo fulminaba con la mirada.

-Mira imbécil...- Yaten lo detuvo de un brazo.

-Seiya no cometas una tontería recuerda donde estamos.- Jedite le sonrió con burla. Zoycite salió de su encantamiento y tomó la palabra.

-Jedite... No hay que meter en problemas a su majestad. Vámonos, Neflyte nos está esperando.-

-Vamos...- Miró fijamente a Seiya.- Que sea la última vez, que escucho que te refieres a su majestad de esa forma.-

-¿Es una amenaza?-

-Tómalo como quieras, pero nadie va a faltarle al respeto al Príncipe Endymion ¿escuchaste? Y menos en mi presencia.- Seiya sonrió.

-Que patético eres...- Jedite también sonrió.

-Cuando menos te lo esperes, te mostraré todo lo patético que puedo ser, créeme será un placer.- Dio media vuelta y se acercó a su compañero.

-Ustedes no nos conocen.- Zoycite se dirigió a los Three Lights.- Así que les aconsejo, que mientras estén en este planeta tengan cuidado con sus palabras y sus acciones. Porque a ninguno de nosotros nos costará ningún trabajo deshacernos de ustedes. Por si no lo saben, nuestra misión es proteger a la Familia Real de la Tierra y creo que saben bien a quien incluye eso también...- Dio media vuelta para retirarse.-

-Están advertidos...- Jedite y Zoycite se marcharon de la cafetería. Seiya tomó su cazadora del respaldo de la silla que ocupaba.

-¿A dónde vas?- Taiki se levantó de su lugar. Seiya le miró con furia.

-Por MI novia...- Yaten iba a acercarse pero Haruka lo detuvo.

-Vamos contigo...- Yaten le asintió en agradecimiento. Seiya, Haruka, Michiru y Hotaru se marcharon de ahí.

-No entiendo nada... ¿Por qué le dijo eso Zoycite, a quien se refería?-

-No lo sé Lita, pero mejor no nos metamos en ese asunto y concentrémonos en planear que haremos cuando ataque nuevamente el enemigo.- Le respondió Amy. Rei y Lita se miraron sin entender pero decidieron dejar el tema a un lado. Yaten y Taiki regresaron a sus lugares. Hoshimi, quien estuvo escuchando todo a pesar de la distancia, observó salir de la cafetería a Seiya y las demás, por lo que decidió intervenir.

-Si me lo permiten, voy a ver a mi hija, Darien me pidió estar al pendiente de su alimentación y reposo.

-Y hace bien Hoshimi.- Le sonrió Kenshin.

-Esos muchachos son tal para cual, ninguno de los dos descansa como deberían.-

-Abusan de su juventud Arasawa.- Los doctores, Hoshimi y Setsuna rieron por el comentario.-

-¿Me acompañas Set?-

-Por supuesto... Con su permiso.-

-Nos vemos después.-

-Adelante.-

-Hasta pronto.- Se despidieron de los doctores y siguieron los pasos de los demás.-

CCCCC

Escondite del Enemigo.

-Espero que lo que vienes a decirme sea algo de provecho para variar.- Arashi Kashidy tomó asiento en su majestuoso trono, cruzó sus piernas y bebió un poco del vino tinto que tenía servido en su elegante copa de cristal cortado ahumado mientras su imponente pantera negra de ojos rojos gruñía recostándose a sus pies mirando fijamente a la poderosa hechicera que yacía postrada en reverencia frente a su ama.

-Mi Señora, supuse que le gustaría saber que la energía negativa ha sido sembrada en su totalidad alrededor que todo el Planeta Tierra.- Arashi sonrió.- Únicamente hemos dejado libre de cualquier sospecha el futuro castillo.

-Esos estúpidos Generales de Endymion han estado vigilando ese lugar como las molestas sombras que son.

-Fue por eso que ordene explícitamente dejar ese espacio intacto.- Arashi bebió un poco más de su vino y le miró fijamente.-

-¿Qué has descubierto de esa nueva Sailor?-

-Como usted sabe, las guardianas no han tenido otro enfrentamiento, hemos sido muy cuidadosas de no llamar la atención de las Sailors y el Príncipe de la Tierra.-

-Eso no responde mi pregunta Meiga... Necesito saber de una vez por todas si esa estúpida Sailor puede ser la imbécil de Galaxia o la idiota de...- Apretó su copa.-

-¿Su hermana?- Arashi arrojó la copa que sostenía cerca de donde estaba la hechicera.-

-No digas estupideces Meiga... Esa ilusa de Saori no es mi hermana... Ya no es absolutamente nada mío...-

-Para su mayor tranquilidad, me he asegurado de que la maldición Kendell no sólo esté afectando al presente... Si no también a todas las líneas de tiempo y eso no solo incluye a la Tierra y a la Luna... Si no también a Thaud... Lo que...-

-Lo qué también asegura que esa estúpida no tenga escapatoria...- Rió con ironía.- Y lo que me lleva a pedirte que de hoy en adelante, vigiles más de cerca a nuestro apuesto Príncipe Endymion...- Meiga esbozó una sonrisa llena de maldad en su rostro.

-¿Cuándo quiere dar el siguiente paso con él? Usted solo pídalo y en este mismo momento lo tiene a sus pies...-

-Después de todo... Ya no tiene a nadie quien lo consuele...- La risa que salió de la garganta de Chaos resonó en toda la sala del trono.

Yukai... La Guardiana Espiritual del Norte permanecía escondida a un lado de la puerta de entrada al recinto. Escuchaba atentamente la conversación, su frente fruncida reflejaba la sospecha que había en su mente. Algo dentro de todo lo que ocurría a su alrededor no era de su completo agrado y eso la orillaba a investigar más de lo que, si lo pensaba mejor, le convenía; ella no era la diosa del Fuego como su hermana Inugami, así que tarde o temprano, la que juega con fuego...E internamente, sabía perfectamente que tendría que tener muy presente esa advertencia.

-Vigílalo... Vigílalo muy bien Meiga... Si ya ha recuperado sus recuerdos y sus poderes completamente, necesito saberlo... No me sirve tenerlo a mi merced si aún no es el gran y poderoso Príncipe Endymion, ese enigmático hombre de gran fortaleza y sabiduría dueño del Cristal Dorado... El mismo que fue capaz de hacer casi indestructible a la estúpida Princesa de la Luna.-

-¿Tan poderoso cree que es? A mí más bien me parece que era al revés... Ahora que Serenity no está con vida, tal pareciera que ese Endymion del cual habla se lo trago la tierra...-

-No cometas la estupidez de subestimar a ese hombre Meiga... Serenity era tan ilusa como Saori... Pareciera que tal cual lo decía la profecía, ambas estaban cortadas por la misma tijera... Con la misma fortaleza y debilidad...- Meiga le miró sin entender.

-¿A qué se refiere mi Señora Chaos?-

-Estoy segura que Serenity siempre atribuyó su fortaleza al Cristal de Plata y a su ascendencia Real solamente... Estoy casi convencida que jamás se le ocurrió pensar que sin Endymion a su lado jamás podría alcanzar todo su poder... Fue por eso que me encargué de que Galaxia lo apartara del camino desde un inicio... No solo era por el poder de su semilla estelar o su estrella vital, sabía perfectamente que de esa manera, destruir a Serenity sería mucho más sencillo.-

-Como ahora...- Ambas sonrieron con maldad.

-Al final tuve razón... Y ni las manos me tuve que ensuciar... Jajajajajajaja... Por lo menos yo no… Jajajajajajaja… Así que ahora, hablando del apuesto Endymion... Necesito que se convierta en el regente de este miserable planeta en todos los sentidos, es imperativo apoderarme de todo ese magnífico poder que tiene... El es el único que podría absorber por completo el resplandor del Cristal de Plata y no lo hará hasta que no despierte por completo su poder.-

-¿Qué es lo que tiene pensado realmente mi señora?- Arashi le mostró una mirada altiva.

-Es simple Meiga... Me merezco también un poco de diversión ¿no crees?... Serenity no era nada ciega, Endymion es un hombre muy pero muy atractivo... Y quizá con todo este tiempo de abstinencia podría necesitar ciertos cuidados que ella ya no puede darle...- Meiga sonrió al notar el brillo de lujuria y maldad en la mujer que tenía enfrente.- Ya después de haber disfrutado de todos esos deliciosos encantos que estoy segura, solo un hombre como el podría ofrecerle a cualquier mujer...- Su mirada dejó la burla para solo mostrar el odio y la oscuridad que habitaba en todo su ser.- Me encargaré de destruirlo con mis propias manos...-

-Con haberle arrebatado a la Princesa de la Luna, supongo que lo ha destruido ya mi Señora...-

-Lo sé... Pero esta vez lo haré por completo... Solo así podré apoderarme de todo su poder y destruir este maldito Sistema Solar de una vez por todas...- Nuevamente su risa hizo eco en cada rincón de la habitación.

-¿Llegó la hora entonces?- Arashi le miró fijamente mientras se ponía de pie y un nuevo rugido proveniente de su pantera rompía el silencio del lugar.

-Manda a las Guardianas Espirituales a la Tierra, que despierten la energía negativa en Tokio y destruyan todo a su paso, ordena que ataquen sin piedad a todo el que se les ponga enfrente... Esta vez no me importa si se trata de cualquiera de las Sailor Basura... A los únicos que no quiero que toquen son a Endymion y a esa nueva Sailor... Los quiero ante mí... Vivos y sin un rasguño... ¿Está claro?-

-Será como usted ordene.- Sailor Meiga desapareció.

-Revuélcate en tu tumba Serenity... Jajajajajajaja...-

CCCCC

-Malachite, ¿Ustedes saben quién es esta pequeña verdad?- El general mayor permaneció en silencio observando como la guardiana lunar acariciaba la frente de la pequeña.- Si tan importante es que cuidemos de ella, si es mi responsabilidad también velar por su seguridad, ¿Por qué no nos pueden decir cuál es la verdadera relación que hay entre ella, Serenity y Endymion...-

-Porque no podemos hacerlo Luna, ninguno de nosotros está autorizado para decirlo... Lo sabrán, pero aún no es el momento.- El general apretó su puño derecho y su mirada se lleno de enojo. Luna le miró sin entender.- Pero desafortunadamente, no falta mucho para que sepan la razón tan poderosa que nos impide decirles quien es esta pequeña en verdad... Muy pronto sabrán toda la verdad...- Cerró sus ojos intentando tranquilizarse. Luna volvió a mirar a la pequeña bebé.

-Sharian... Realmente es hija de Serenity y Endymion ¿verdad?...- Luna y Malachite se miraron fijamente.- Es por eso que le afecta tanto que no estén cerca... La enfermedad de Serenity... La protección de Endymion... Es por eso que cuando expulsa su energía se puede percibir el poder del Cristal Dorado y la calidez del poder del Cristal de Plata en ella ¿no es así?... Es por eso que es idéntica a Serenity...- Sus ojos se llenaron de lágrimas.

-En verdad te aseguro, que muy pronto sabrán toda la verdad... Mientras tanto, Artemis y tú... Ayúdennos a protegerla...-

-Con nuestra vida Malachite... Lo haremos como si fuera cierto lo que creo... Y no sabes cómo le pido a lo más sagrado que así sea... Porque si realmente ella es su hija, significaría que no todo está perdido...-

-Tokio de Cristal esta...-

-No Malachite... Por ahora no me importa ese reino...- El general le miró con sorpresa.- Lo que verdaderamente me importa, es que Serenity tendría una motivación muy grande para vivir...- Se miraron fijamente.- Una vez más tendría un futuro esperando por ella... Un futuro a lado del único hombre que ha amado desde que tiene uso de razón... Sharian se convertiría en su fortaleza...-

-Su única fortaleza debe ser ella misma Luna... Y el amor que siente por el Endymion... Solo eso debe ser la fuente de su poder... Con eso es suficiente...-

-Lo sé... Pero después de lo que sucedió, quizá sería la única forma en la que podría volver a confiar en Endymion... Si supiera que la esperanza del futuro que ella siempre soñó aún existe...-

-Y mientras se sigan amando de la misma forma que estamos seguros que lo hacen... Ese futuro no tiene porque peligrar... Y nosotros no lo permitiremos...- Luna asintió y después volvió a mirar a la pequeña.

De pronto la puerta se abrió. Seiya, Haruka, Michiru y Hotaru entraron con el mínimo ruido a la habitación. Luna se sorprendió al ver a Seiya, era la segunda vez desde que Sharian estaba ahí que entraba a la habitación. Malachite de inmediato se puso en guardia al otro extremo de la cama de la pequeña mientras intercambiaba una mirada retadora con Seiya. Haruka solo miraba como ambos se retaban. Michiru rompió el silencio mientras Hotaru se acercaba a Luna y a la pequeña.

-Hola Luna, ¿Cómo está la pequeña?-

-Acaban de revisarla, ya no ha tenido fiebre pero su actividad cerebral no ha tenido ningún cambio y su pulso aún es muy débil.- Hotaru se acercó más a la pequeña y tomó su manita derecha. Al entablar contacto con ella, sintió como creció una calidez en su corazón. Sonrió.

-Pareciera que solo está dormidita... ¿Por qué no despiertas bebé? ¿Qué es lo que necesitas para hacerlo?- Todos veían a Hotaru hablarle a la pequeña con tanta familiaridad que hizo a Seiya, Haruka y Michiru sospechar.

-¿Y dónde está Cabeza de Bombón?- Luna miró a Malachite quien seguía sosteniéndole la mirada a Seiya.

-Eh... Mi pequeña tuvo que salir un momento de la habitación...-

-¿Sola?- Haruka frunció su mirada. Seiya comenzó a sospechar que algo no andaba bien ahí.

-No se para que te molestas en encubrirla Luna...- Seiya le miró con molestia. Malachite frunció su mirada.- ¿Está con él, no es así?- La guardiana le miró con seriedad.

-¿Luna?-

-Es lógico Michiru, de no ser así, este sujeto estaría con ella...- Refiriéndose al general mayor, quien de inmediato respondió.-

-Para tu conocimiento, no soy el único que tiene la orden de proteger a su Alteza...-

-Te equivocas Seiya...- Todos miraron a Luna quien esperaba dar una brillante actuación.- Ella tuvo que salir a una revisión médica con la mamá de Amy, Darien la envió a que le hicieran un examen de sangre sí es verdad, pero tenía una revisión con la doctora Mizuno después, a la cual no quiso que la acompañara para que no dejara sola a Sharian. Darien no tengo la menor idea de donde está, y si Malachite...-

-De mi no tienes porque darle razones Luna...- Seiya lo ignoró.

-Entonces esperaremos a aquí a que regrese...- Tomó asiento en el sofá de la habitación junto a Haruka. Michiru se acercó a la cama de la bebé.

-Adelante, por nosotros no hay ningún problema...- Luna y Malachite intercambiaron miradas por un par de segundos, acción que Haruka y Seiya notaron muy bien.

CCCCC

-Entonces, ¿estás de acuerdo?-

-Aunque no lo esté del todo, estoy segura que lo harás sin tomar en cuenta lo que yo diga.- Dashiell bajó el rostro con un ligero rubor en sus mejillas y no precisamente producto del llanto que había dejado escapar. La Reina sonrió con ternura y tomándolo de su barbilla, levantó el rostro del joven dueño de un hermoso par de ojos de color azul como el zafiro.- No tienes porque bajar la mirada por eso, la culpa la tienen tus genes.- Dashiell le miró con curiosidad al escucharla reír.- Eres igual a tu padre... Sé perfectamente que él en tu lugar, haría exactamente lo mismo.- La mirada del joven se llenó de satisfacción después de la comparación de la mujer a quien tanto amaba.- Incluso tus ojos, tu mirada es exactamente igual a la que tantas veces vi en su rostro, llena de decisión y seguridad.-

-Me gustaría que cuando todo esto termine, pueda llegar a escuchar de sus labios... Que realmente pueda ver en sus ojos, que está orgulloso de mí.-

-Tesoro, escúchame muy bien... Tu padre siempre ha estado y estará orgulloso de ti. Y también estoy segura, que lo escucharás de sus labios al final de todo. Tienes fé igual que yo ¿no es así?-

-Completamente...- Dashiell secó las últimas lágrimas de su rostro y sonrió.

-Tienes la misma sonrisa de...- Los ojos de la Reina se cristalizaron y esta vez Dashiell fue quien abrazó a una asombrada Reina que no esperaba tal reacción.- Y la misma calidez en tu corazón.-

-Te prometo que los protegeré, por favor confía en mí, estoy seguro que puedo hacerlo, puedo protegerlos a todos, ¡Lo sé!- La Reina sonrió y deshizo el abrazo para mirarlo a los ojos.

-Solo prométeme que serás cuidadoso...- Dashiell le miró con tristeza.- Es algo muy difícil para ti lo que quieres hacer y no porque no puedas ayudarle, si no porque no puedes permitir que te vean hacerlo, sé que eso es demasiado para ti, ¿realmente estás...?-

-Estoy seguro de que lo puedo hacer y... Sin romper las reglas... Y si algo sale mal... Sé que podré actuar de una forma responsable...- La Reina besó su frente con mucho amor.

-Mi pequeño Príncipe... Todo un valiente hombrecito... Yo también estoy segura de eso hijo mío...- Dashiell le sonrió.- Ve entonces, y haz lo que tengas que hacer. Confío en ti tesoro...-

-Gracias.- Ambos sonrieron.- Pero deberías intentar no verme como un niño ya.- Dashiell se cruzó de brazos y fingió una molestia en su rostro. La Reina comenzó a reír con nostalgia al ver su reacción.- ¡Ya soy un adolescente!-

-Lo lamento tesoro, pero para mí siempre serás mi Pequeño Príncipe...-

-¿Lo prometes?-

-Lo prometo...- Sonrieron.-

-Gracias por estar a mi lado. Te quiero.- La Reina del Milenio de Plata lo recibió en brazos nuevamente.-

-Y yo a ti tesoro mío. Siempre estoy a su lado, recuérdalo.- Y lentamente el Príncipe desapareció de entre sus brazos. La Reina se puso de pie y nuevamente un joven apareció en el espejo de la habitación de Dashiell.

-Sé que no es de mi incumbencia majestad y no quisiera faltarle al respeto pero... ¿Está segura de que esto fue lo correcto?-

-Entiendo bien tus temores, pero también debemos comprender las inquietudes del Príncipe Dashiell, lo único que quiere es ayudar y no voy a negarle esa oportunidad. Es arriesgado sí, pero a la altura de la situación, probablemente sea la única forma de conseguir más tiempo a favor de todos.-

-Intentaré rehacer la barrera de protección majestad.-

-Si, por favor. Es de gran ayuda aunque de momento la hayan quebrantado. Por favor, sigue vigilando a Dashiell y a la pequeña. Yo estaré siempre al pendiente también.-

-Claro que sí alteza.-

-Y gracias por ayudarlos y quererlos de esa forma.- El joven se sonrojó e hizo una reverencia.-

-Eh... No... No tiene que agradecer nada...-La Reina sonrió.

-Habla con los generales y ponlos al tanto de la situación, seguramente el Príncipe Dashiell necesitará de su ayuda.-

-Como usted ordene.-

CCCCC

"... Voy a apagar la luz para pensar en ti

Y así dejar volar a mi imaginación...

CCCCC

Hospital Central de Tokio.

La escena era de lo más cautivadora. Hoshimi y Setsuna miraron el interior del consultorio con una sonrisa en sus rostros. La habitación estaba en penumbras pero aún así se podía ver claramente la silueta de una pareja descansando en el sofá de cuero negro de la sala del lugar. No se explicaban la razón; aunque eso era lo que menos les inquietaba; por la cual Seren y Darien se encontraban recostados a lo largo del sofá entrelazados en un abrazo ajenos a lo que sucedía a su alrededor, totalmente inmersos en el sueño reparador de Morfeo.

Por la forma en la que estaban juntos, parecía que Seren era quien acunaba entre sus brazos a Darien quien descansaba su cabeza en el hombro de la joven mientras aspiraba el aroma de su cuello. Hoshimi notó a los pies de ambos la fotografía que antes había observado en el escritorio de Darien. La tomó y con sumo cuidado la puso en la mesa de centro que formaba parte de la sala, siendo tan importante para ellos era mejor colocarla en un mejor sitio para protegerla de alguna caída. No estaba tan seguro de que la tranquilidad gobernara el lugar cuando despertaran en las condiciones en las que se encontraban. Después de intercambiar una mirada de complicidad Setsuna y Hoshimi salieron de la habitación. No sin antes asegurar la puerta con seguro gracias al poder mental del Rey de Thaud.

-¿Alguna vez te han dicho que eres el peor de los cupidos?- Murmuró la Sailor del Cambio. Hoshimi rió suavemente.

-Esto no lo ocasioné yo. Y creo que es mejor darles un poco de privacidad.- Comenzaron a caminar por el pasillo.

-Por lo menos llegamos antes que los demás...-

-Esa era la idea. Con todo lo que ha sucedido, lo que menos necesita Serenity son más problemas...-

CCCCC

Ahí donde todo lo puedo, donde no hay imposibles

¿Qué importa vivir de ilusiones si así soy feliz?..."

CCCCC

El ruido de la puerta al cerrarse lo trajo a la realidad. Solo le bastó respirar profundamente para que el aroma a fresas y rosas de la joven que permanecía a su lado embriagara por completo todo su cuerpo. Lentamente abrió los ojos dejándose hipnotizar por la magia del momento. Con sumo cuidado levantó un poco su cabeza para mirar con detenimiento el hermoso rostro relajado de su acompañante. Lentamente fue acomodándose de cierta forma que quedara a la altura de la joven, recargándose en su costado derecho y apoyando su cabeza en su mano derecha mientras la observaba sonriendo. Seren al sentir el movimiento en el sofá inconscientemente cambió su postura, recostándose ligeramente en su costado izquierdo quedando parcialmente frente a Darien, quien decidió acariciar su mejilla derecha delicadamente.

CCCCC

-"Malachite..."- El general mayor escuchó una conocida voz en su mente.-

-Permiso...- Sin más y ante la extrañeza de todos abandonó la habitación. Caminó un poco hasta llegar a otra habitación vacía en la cual se introdujo y cerró con llave.

-¿Qué sucede?- El holograma de un joven se dibujo frente a él en medio de la habitación.

-El Príncipe Dashiell necesita de su ayuda.-

-¿Qué pasa con él?- Preguntó alarmado.

-Nada malo, eso solo que... En cualquier momento se irá con ustedes para que lo ayuden a acercarse a Sharian...-

-¿A caso han perdido la razón? ¡Por ningún motivo puedes permitir que se acerque!-

-La Reina Serenity lo ha autorizado...- Malachite le miró asombrado.- Yo tampoco estuve de acuerdo pero siendo una orden directa de su alteza, no puedo oponerme.-

-Entiendo, eso cambia las cosas... Pero no deja de ser peligroso, la pequeña siempre está al cuidado de los Príncipes o de los guardianes lunares.-

-Es por esa razón por la cual me indicó que les pidiera su ayuda, el Príncipe se comunicará contigo cuando este cerca para que lo ayudes a llegar a ella sin ser visto por nadie...-

-Bien, estaré al pendiente... Aunque tengo el presentimiento de que no es necesario que lo haga...-

-¿Qué quieres decir?...-

CCCCC

"... Como te abrazaré... Cuanto te besaré…

Mis más ardientes anhelos, en ti realizaré..."

CCCCC

-"Sigues siendo un ángel hasta cuando duermes..."- Pensó.

La mano que acariciaba su mejilla poco a poco la dirigió hacia los labios de la joven que después de crisis de salud, comenzaban a recuperar su color carmesí. Los delineó en todo su contorno casi sin tocarlos, pero con el sutil roce suficiente para provocar sensaciones en la bella durmiente quien dejó escapar un diminuto gemido que Darien supo interpretar muy bien. Con una sonrisa acercó su rostro al de Seren y en el momento justo en el cual iba a rozar sus labios con los de ella, Seren dejó escapar algo más que un suspiró.

-Te amo... Darien...-

El corazón del Príncipe de la Tierra comenzó a latir aceleradamente. Ese susurro casi inaudible que se escapó de los labios de la joven hizo eco en su mente... En su memoria... En su razón... No estaba seguro de cual de todas las emociones que experimentaba en ese momento era más fuerte, si la alegría, nostalgia, desesperación, miedo, confusión o incluso impotencia era lo que hinchaba su pecho. Esas simples tres palabras nublaron sus sentidos... Como desde hacía un par de meses no lo hacían... No estaba seguro de que era lo que iba a hacer ya... Pero algo en su corazón lo obligaba a perder la razón y buscar la respuesta que tanto necesitaba y estaba seguro tenía frente a él. Unió su frente con la de ella mientras cerraba los ojos e intentaba tranquilizar su respiración.

CCCCC

"… Me miras a los ojos,

Me despojas de mi orgullo,

Y mi alma se rinde,

Y haces que mi corazón se arrodille..."

CCCCC

-¡Vaya! Veo que la pequeña princesita tiene sus aposentos llenos de visitas.

-Buenas noches doctor Arasawa.- Le saludó Luna con una sonrisa al verlo entrar en la habitación en compañía de Mutsumi.

-¿Cómo se ha portado la pequeña, Luna?-

-Me gustaría poder decirle algo diferente doctor...-

-Tranquila y no pierdas la esperanza, estoy seguro que la pequeña Chiba estará dándonos dolores de cabeza a todos como acostumbra siempre hacerlo.- Luna y Hotaru rieron divertidas. El doctor saludó a los presentes.

-Y tu pequeña, ¿cómo te llamas? Me pareces conocida...-

-Hotaru Tomoe.-

-Tomoe... ¿Tú eres la hija del gran genetista Souichi Tomoe?- Hotaru asintió.- Es un placer jovencita.- Estrecharon sus manos y después miró a Mutsumi.- Me doy cuenta que los Chiba además de ser personas enigmáticas están rodeados de gente verdaderamente importante.-

-Creo que tiene razón Doctor.- Mutsumi sonrió.

-Primer Lugar en la fórmula uno Haruka Tenou y la mejor violinista del mundo Michiru Kaoiu ¿O me equivoco?-

-No, está en lo correcto.-

-Mucho gusto.- Haruka y Michiru se pusieron de pie y estrecharon sus manos también con el doctor.

-¿Y usted es? Imagino que alguien muy importante también...-

-Seiya Kou...- Se puso de pie.

-Él es integrante del exitoso grupo musical Three Lights, doctor.- Intervino Mutsumi.-

-¡Oh, ya lo recuerdo! Es compañero de la esposa de Darien, ¿cierto?- Seiya frunció su mirada. Haruka y Michiru miraron con extrañeza al doctor y Luna se preocupó por la reacción del joven Kou.-

-¿Disculpe...?-

-Lo lamento Seiya, ya había visto un par de veces a Seren pero recién he comenzado a conversar con ella y tal cual se lo dije Darien, no estoy muy actualizado en cuestiones musicales, espero que al igual que a la bella señora Chiba, me disculpe y no le incomode mi ignorancia en el tema.- Estrecharon sus manos.

-¿Se-Señora Chiba?- Murmuró entre dientes y miro a Luna con mucha molestia. Seiya inmediatamente salió de la habitación, totalmente furioso dejando desconcertados a Arasawa y Mutsumi.-

-Creo que será mejor alcanzarlo...- Michiru le asintió a Haruka.-

-¿Dije algo malo?-

-No, descuide doctor, acaban de informarle algo importante y seguramente fue a atender esa diligencia.- Comentó Luna mientras internamente se nominaba para los premios Oscar por su genial actuación.

-Ya veo...-

-Hotaru, vámonos...- Indicó Haruka.-

-Está bien.- Bajó de la cama y la alcanzó en el marco de la puerta.-

-Con permiso doctor, fue un placer.- Michiru y las demás salieron de la habitación, cruzándose con Malachite quien les miró con extrañeza por el rostro de confusión que llevaban las tres.-

-Luna, si me permites vamos a revisar a este angelito y a proporcionarle los nutrientes que necesita.-

-Sí, claro...- Cruzó su mirada con el general.- Malachite, ¿puedo hablar contigo mientras el doctor está con Sharian?- Él frunció su mirada pero accedió a la petición de la guardiana.-

-Por supuesto... Enseguida regresamos doctor...-

-Vayan tranquilos...-

CCCCC

"...Te morderé los labios... Me llenare de ti...

Y por eso voy a apagar la luz...

Para pensar en ti..."

CCCCC

-Mi niña... Princesa...- Murmuró. Seren lentamente abrió sus ojos.

-¿Darien?- Susurró con su voz aun adormilada. Por su parte Darien miró con el par de zafiros que tenía por ojos, un tanto ya cristalinos, los luceros de color azul cielo que tenía frente a él. Algo en la mirada de él, hizo estremecer el corazón de la joven.- ¿Qué...?-

-Shh..- Cubrió con sus labios los de la joven.- No digas nada...- Besó sus labios delicadamente.

Su brazo izquierdo rodeó la cintura de la joven con firmeza para sentir su cuerpo junto a él mientras seguía deleitándose con los labios de Seren. Para ella, la forma en que la besaba era mágica, lenta y deliciosamente dominante, de la forma única que aceleraba su pulso y elevaba la temperatura de su piel. La sensación de necesidad que notaba en su cuerpo ya era intolerable. Dejándose llevar completamente por él rodeó son su brazo izquierdo su cuello para revolver su cabello azabache y profundizar la intensidad del beso. Darien a mitad del beso sonrió e hizo caso a su instinto. De pronto Seren reaccionó a lo que sucedía y comenzó a intentar apartarse.

-No... Darien...- A este punto la respiración de ambos ya era muy agitada.-

-Mi niña...-

-No...-

-Princesa...- Comenzó hablarle en medio de sus besos.- Por favor... Escucha a tu corazón... Y por un momento... Olvida todo...-

-Da...rien...-

-No... No pienses... Princesa... Solo... Solo... Siente... Siénteme... No pienses en nada... Siente...-

CCCCC

La puerta de la habitación se abrió lentamente y con el más estudiado sigilo entró en ella, no sin antes cerrar la puerta tras de sí, presionando el seguro para que nadie pudiera acceder. Con pasos silenciosos y pausados se acercó a la cama donde yacía una hermosa pequeña de brillantes cabellos dorados sumergida en el más extraño letargo. A pesar de que sus ojos contenían unas lágrimas que ansiaban por salir, se sentía dichoso de estar ahí, frente a ella, junto a ella una vez más. No perdió más el tiempo y se acercó a la bebé lo suficiente para poder tomar su manita derecha entre las suyas.

-Hola enana... Ya estoy aquí...- Murmuró.

CCCCC

Darien mordió con pasión el labio inferior de Seren quien dejó escapar un gemido que fue aprovechado por el Príncipe de la Tierra para invadir por completo la boca de la joven y poder darle acceso al roce de su lengua con la de ella. Seren perdió la cordura en ese instante y se entregó por completo a los labios exigentes de Darien. Sentía que su corazón latía al mil por hora pero esta vez de dicha al sentirse amada nuevamente por el hombre a quien ella tanto necesitaba y del cual se sabía aún perdida, completa e irrevocablemente enamorada. Sutilmente apoyó su pierna derecha en la izquierda de Darien en un intento por abrazarse más a él. Él no pudo evitar acariciarla antes de impulsarse para recostar a la joven totalmente en el sofá. Abandonó sus labios para comenzar a recorrer su cuello y el camino que su mano izquierda le macaba mientras bajaba el cierre de la sudadera de la joven; y por encima de su blusa comenzar a besar sus senos. Seren al sentir sus caricias enredo sus manos en el cabello de Darien una vez más a la vez que arqueaba su espalda debido al placer y erotismo que sentía por el momento que estaba viviendo. Darien regresó a sus labios a su cuello mientras que con sus manos poco a poco alzaba la blusa blanca que cubría el abdomen de la joven y de esta forma poder sentir su piel con sus manos. Seren dejó escapar nuevo gemido de placer al sentir las manos de Darien en contacto con su piel. Sin pensarlo dos veces rodeo con sus piernas las caderas de él y sin percatarse de que al momento sentiría la gran excitación del hombre justamente en la parte más sensible de su cuerpo. Ambos ahogaron el sonido de su voz, producto del contacto íntimo que tuvieron, en un nuevo ansiado beso. Sin dudarlo dos veces, Darien comenzó a mover sus caderas de manera sugerente.

-Da...Darien...-

-Shh... Siente... Princesa...-

Unieron sus labios una vez más, Seren comenzó a desabotonar la camisa de Darien mientras éste aceleraba el ritmo de sus movimientos. De pronto, comenzó a sentir una punzada muy fuerte en su cabeza, por su parte Darien comenzó a sentir la misma molestia pero en su pecho. Sin notarlo, algunos de los objetos más pequeños comenzaron a flotar a su alrededor mientras que en su mente se conectaba en una sola memoria.

-"Taba goreck kam tashka tek hikawi, shirakeit."- La mujer de ojos verdes se acercó a Endymion.-

-"Lufashik desh tilk fa ka kigashis... Wa makahelk tai dicfa".- Ambas comenzaron a reír.-

-"!¿Quienes son ustedes?!".- Preguntó Endymion. La chica de cabello rojizo tomó el rostro de Endymion entre sus manos y lo acercó al suyo.

-"Shifk mikakme wa li, shirakeit".- La mujer desapareció frente a Endymion. De pronto el cuerpo de Serenity apareció en el aire entre la sombra y él.

-"¿Kam wa dowishak ra kelya le yulak shu deshuf karshai, shikareit?".- Endymion miraba a la sombra sin entender ninguna palabra, de pronto una voz, un grito estremeció su ser.-

-"¡Endymion!".-

-"¡Serenity!".- Endymion corrió a su lado para tomarla entre sus brazos.- "Serena... Por favor despierta... Reacciona".- Endymion le movía para hacerla volver en sí.- "¿Qué es esto?".- Se cuestionó al ver que la ropa de Serenity cambiaba a su uniforme escolar, el que portaba la última vez que la vio. Pudo observar como se encontraba manchado de sangre, sus ojos miraron interrogante su cuerpo en busca de una herida que propiciara la pérdida de sangre, fue entonces cuando vio sus muñecas y se aterró, mientras que las sombras que le observaban, reían burlonamente al ver la escena.

Darien y Seren abrieron los ojos y se quedaron inmóviles mientras se miraban fijamente. Fue entonces cuando todo a su alrededor, excepto por el sofá donde se encontraban comenzó a levitar. La lámpara del escritorio de Darien que era lo único que alumbraba la habitación comenzó a hacer un sonido extraño y la luz subia y bajaba de intensidad. Seren comenzó a respirar agitadamente, cerró sus ojos y llevó sus manos a su cabeza.

-Princesa... ¿Qué sucede?...-

-El dolor... El dolor nuevamente...- Comenzó a dejar salir un llanto que angustió a Darien. Sintió un escalofrío recorrer su espalda cuando se dio cuenta de que todo a su alrededor estaba suspendido en el aire.

-Mi niña... Tranquila... Princesa... ¡Mírame!...-

-Darien... ¡Ayúdame!...- Le miró con sus ojos llenos de lágrimas.

-¿Qué pasa?... Dime que...- El príncipe de la Tierra se detuvo a observar como un resplandor comenzaba a rodear el cuerpo de la joven. Los ojos de Seren se volvieron blancos completamente.

CCCCC

El monitor que marcaba las pulsaciones de Sharian de pronto comenzó a acelerarse hasta que solo un sonido estable se escuchó, indicando la inexistencia de los latidos de su corazón. Dashiell miró impactado el monitor.

-¿Sharian?... No... No... Enana... No me puedes hacer esto...-

CCCCC

La luz en la habitación de Sharian, así como en todo el hospital comenzó a variar en su voltaje. Todos los aparatos electrónicos comenzaron a alterar su funcionamiento, algunos de los cristales de las ventanas comenzaron a romperse mientras que una fuerte estática comenzaba a sentirse en el lugar.

Setsuna, Hoshimi, Malachite y Luna, quienes se encontraban reunidos en la sala de espera se miraron fijamente.

-Esta energía...- Murmuró el general.

-¿Saori?- Hoshimi negó en silencio a la pregunta de Setsuna quien se alarmó

-¡Serena!- Exclamó Luna.-

-Sharian...- Fue el murmullo de la Sailor.

Mientras tanto en la cafetería, donde aún seguían reunidos Inner Senshies, Outer Senshies y los Three Lights, miraban sin entender lo que sucedía.

-¿Pero qué rayos...?- Haruka se alarmó al igual que todos a su alrededor.

-Bombón... Saori...- Seiya se apresuró a buscar a Seren.-

-¡Rápido, sigamos a Seiya!- Exclamó Taiki

-Debemos llegar a Seren antes de que otra cosa suceda...-

-Demasiado tarde Yaten...- Murmuró Mina.

-¿Sienten lo mismo que yo?- Indicó Rei

-Es la energía del enemigo...- Michiru miró a Haruka.-

-Son esas ellas...- Dijo la Sailor del viento entre dientes.-


Martes 05 de Febrero del 2013. 07:15 hrs.