Capítulo 55

Tras la clasificación de Paul y el luchador enmascarado del Domo Royale, da inicio finalmente la semifinal. Empero, el altercado con Serena gracias a los esfuerzos de Yazir, la imposibilidad de usar el poder de Greninja y sus adversarios en el primer encuentro, prometen hacer de este combate para Ash, uno de los más pesados y complicados a los que haya tenido que enfrentar.


El cómo había llegado a esa situación, era una de las tantas preguntas que recorrían la mente de Ash cuando cruzó el umbral de la pesada puerta de la sala de los participantes, dejándose caer en la silla al otro extremo de la habitación sin dirigirle la palabra a ninguno de los presentes. Por más que lo pensara, Serena no tenía la razón aún si quisiera dársela para hacerla sentir mejor. El sentido de la culpa lo empujaba cada vez mas hacia el borde de un precipicio, pero aun así, su furia contra la artista de Kalos podía más que aquella desagradable sensación. Aun colocándolos de frente a un espejo son totalmente diferentes: Yazir guardaba un rencor especial hacia el antes de conocerlo, sin contar su complejo de superioridad y actitud cínica y conflictiva. Paul, por otro lado, aun con sus altercados sobre como criar a sus pokémon y demostrar su superioridad con un entrenamiento fuerte frente al cariño, nunca llegaron a ser destructivos. Aunque debía admitir que también lo insultaba y se creía superior a todos, peleaba seriamente sin menospreciarlo, ganándose su respeto al derrotarlo en la Liga de Sinnoh, demostrando así su error.

En el bullicio dentro de su cabeza, se preocupo cuando Alain le reveló que lo llamaron a ocupar la esquina roja de la arena. Pensando que lo habían eliminado por abandono, echó a correr por el pasillo con Pikachu al hombro abriéndose paso entre los corredores y las escaleras, llegando sudoroso hasta la salida con la boca de Charizard. Sus orejas parecían iluminar el camino convirtiéndose en el incómodo centro de atención entre la vuvuzela del público, ansiosos por el próximo encuentro, seguido instantes después por Hau en la esquina verde, Paul en la azul y el chico Nash en la amarilla.

—¡Ahora sí damas y caballeros, finalmente damos inicio a las semifinales del Domo Royale! —gritó el comentarista, seguido por lo vítores del público— ¡Solo lo mejor de lo mejor para esta fase, con un ligero cambio de reglas! Como ya se dijo, a partir de ahora cada entrenador podrá usar tres pokémon durante la batalla, empero, los tres pokémon que se utilicen ahora, serán los mismos que se usarán en la gran final.

—Así que el resultado de la final se decide en esta ronda. —dijo Anthony, escuchando con atención.

—La batalla cambia de bando según nuestras decisiones y del ingenio para obtener ventaja. De no ser así, envidiemos a la calculadora o a la PC, pues triunfan en menos de lo que tardas en arrojar tu pokebola.

—¿Se les antoja un dulce o una gaseosa para la semifinal? —interrumpió Palmer cuando el otro abría la boca para replicar.

—¡Oye que buena idea! Yo invito. —indicó Anthony, levantándose animado de su asiento.

—¡Idiota no hablaba en serio! —bramó Palmer obligándolo a sentarse dando un tirón de la manga de su gabardina negra— ¡Esto debe ser una broma! ¿Cómo pueden estar tranquilos en esta situación?!

—La final se pondrá interesante entonces. —dijo Trevor.

—¿Tú crees? —le preguntó Lillie alzando la voz para hacerse oír entre el público—. Ellos ya saben los pokémon que llevan consigo.

—No todos. Han utilizado dos o tres pokémon de sus equipos. Si se restringe solamente a los que usas en esta ronda pierdes el elemento sorpresa, y la batalla se hace mucho más rápida. —explicó Gary, mas sus palabras se perdieron en el aire, Lillie ni volteó a mirarlo de reojo.

—¡¿Quiénes serán los dos clasificados de este grupo de entrenadores?! ¡Ya no puedo esperar más para saberlo, ni ustedes tampoco ¿verdad?! —El clamor inentendible del público retumbo en las paredes, apoyando a su entrenador favorito— ¡Sin más que decir, que empiece el encuentro!

Ash dejó salir a su Charizard confiándole el inicio de la batalla, seguido por el Braviary de Nash, el Ninjask de Paul y el Rockruff de Hau. La iniciativa por parte del chico de cabello bronce de atacar al pokémon bicho con Ave Brava, acabo detenida en seco por la fuerza bruta de Charizard cuando Ninjask lo esquivó despareciendo al instante, rodeándose instantes después con el aura roja de su habilidad Impulso. El peli verde, aprovechó la ocasión para atacar con Lanzarrocas a ambos pokémon, causándoles daño.

—¡Ninjask, Danza de Espadas!

—¡Lanzallamas! —gritó Ash apuntando al pokémon del chico de Sinnoh, con el mismo resultado de Nash.

—¡Colmillo Rayo! —Rockruff saltó en el aire en dirección a Braviary, aunque lo recibió directamente, lo atacó con su ala enviándolo al otro extremo del campo— ¡Lanzarrocas!

—¡Braviary usa Viento Afín! —ordenó el chico sonriente, recibiendo el impacto del ataque a propósito.

—¡El entrenador Nathaniel parece querer competir en velocidad con el Ninjask de Paul ¿Podrá superarlo?!

—Hmpf. Ahora les enseñare algo interesante —dijo Paul alzando un poco su brazo izquierdo.

—¡Braviary Ave Brava!

—¡Rockruff Lanzarrocas otra vez!

El doble ataque causó una poderosa explosión justo donde estaba el pequeño pokémon que no se movió de su lugar. En medio del humo y la onda expansiva del ataque, reino el silencio solo interrumpido por el comentarista tras salir de su asombro.

—¡Increíble, atacaron al mismo oponente en común por su velocidad! ¡¿Será posible que sobreviva luego de recibir el ataque?! ¡Espero que sí!

—Recuerda que debes ser imparcial. —le susurró la voz de uno de sus acompañantes de palco.

Cuando el humo se disipo, Ninjask seguía de pie rodeado por un escudo de color verde musgo sin ningún rasguño, para asombro de todos.

—¡Esta bien, la estrategia del enemigo fue en vano!

—¡Relevo! —gritó Paul levantando la pokebola de Ninjask. En un haz de luz rojo, regresó a su contenedor siendo sustituido por Electirive.

—Tsk. —dijo Nash con una gota de sudor.

—Esto se pondrá feo. —dijo Luna, observando la batalla con atención.

—¡Electirive, Puño Trueno! —Tal cual destello, apareció frente al pokémon volador de Nash y lo golpeó con su ataque que, como un disparo, lo derrotó en un instante.

—¡Qué rapidez! ¡Problemas contra el poderoso Electirive, parece imbatible! —gritó el comentarista, con Paul a la cabeza con un punto.

—¡Debe ser imparcial!

Ash, ante el inminente peligro, hizo salir a Pikachu al campo. Nash, eligió continuar con su Manectric. Hau, dejó salir a Tauros cuando Rockruff fue derrotado por Golpe Cruzado, reduciendo el ataque de todos gracias a Intimidar. A partir de ese instante, el combate se complicaba para Ash. Los veloces y fuertes ataques de Electirive cada vez eran más difíciles de esquivar a medida que la batalla se alargaba. Al saber sobre Pararrayos, utilizó Terremoto para atacarlos a todos a la vez, mas Manectric saltó al aire sin siquiera usar un ataque para mantenerse a flote. Si bien Tauros logró resistirlo, Pikachu logró evitarlo de un salto gracias al impulso con su Cola de Hierro.

—¡Aturdimiento Nocturno!

Manectric golpeó con fuerza el suelo con sus patas delanteras al aterrizar. Inmediatamente después, una sombra se arrastró por el suelo haciéndose tan grande como la arena misma, atacando a todos sus rivales envolviéndolos en la profunda oscuridad. Tenues haces de luz azul penetraron el vacío del ambiente que lentamente se iluminaba.

—¡Electirive Golpe Cruzado! —gritó Paul apuntando a Manectric. Fue mayor el desconcierto cuando su ataque se desvió repentinamente, esquivándolo como si nada—. ¡Oye Electirive, ¿desde cuando necesitas anteojos en medio de una batalla?!

—Gran descubrimiento, profesor estreñido —dijo Nash risueño esbozando una sonrisa. Hau tuvo que ponerse una mano en la boca para que lo vieran reírse al ver la sombría expresión de Paul—. Aturdimiento Nocturno reduce la precisión de tus enemigos haciendo más fácil esquivarlos. Y gracias a Viento Afín, mi pokémon es tan rápido como el tuyo.

—¡Tauros, Derribo! —ordenó Hau apuntando a Pikachu.

—¡Cola de Hierro!

El pequeño pokémon saltó por los aires antes de que pudiera golpearlo usando sus cuernos, dándole un fuerte golpe en la cabeza estampándola contra el suelo.

—¡Impactrueno! —El tremendo rayo de Pikachu rodeo el cuerpo del toro que aún no se recuperaba del daño, transformándolo en el sol de la arena, rodeado por destellos serpenteantes de color dorado luego del ataque.

—¡Tauros usa Cabezazo Zen! —gritó Hau cuando su pokémon se reincorporó.

Corrió a toda velocidad con una misteriosa, profunda, maliciosa e intensa mirada ametista. Sus cuernos y su frente brillaban con la misma intensidad.

Ash gritó a su pokémon que lo esquivó por una nariz. Aunque Tauros trató de frenar en seco, arremetió con fuerza al Manectric de Nash quien ni siquiera expresó dolor volando por el aire aterrizando en una pirueta invertida, momento que aprovechó Paul para ordenarle a su Electirive golpearlo con su Puño Trueno. Revelada finalmente la identidad de Zoroark, lo ataco sin tregua con sus puños una y otra vez luego de desvanecido el Viento Afín, Tauros siguió luchando tratando de aplastar y cornear a Pikachu con sus ataques a pesar de las dificultades debido a la parálisis. Con el intercambio de ataques entre ambos, Pikachu comenzaba a cansarse. Aún así, pudo ubicarse detrás de su oponente, dispuesto a saltar para montarse sobre su lomo.

—¡Tauros Cola de Hierro, no dejes que se ponga sobre ti! —exclamó Hau. Las tres colas del pokémon brillaron con la misma intensidad del sol reflejado en una lámina de acero, golpeándolo directamente en el rostro, cayendo exhausto al suelo—. ¡Termínalo con Derribo!

—¡Zoroark ataque Extrasensorial!

—¡Golpe Cruzado!

El pequeño pokémon se reincorporó horrorizado al ver los tres dirigiéndose hacia él, era su fin.

Y por tercera vez en su vida después de su encuentro con Kiawe y el pokémon tótem del volcán del Wela, Ash sintió la mente en blanco y el tiempo deteniéndose, observando únicamente siluetas en un mundo de oscuridad, inerte cuando un rayo de luz dio en la cabeza de Pikachu seguido del golpe con forma de x de Electirive, derrotándolo y anotando un tercer punto para Paul. El inminente resultado frente a sus ojos provocó que un ardiente metal lo marcara en su pecho, impotente en la tribuna ante una final donde Yazir ganaba sin dificultades, agudizándose el nudo que tenía en su estómago. Prestó atención a lo que mostraba ese extraño mundo al que no estaba acostumbrado entre las punzadas dentro de su cráneo luchando para mantenerse concentrado buscando una salida. Le ordenó a Pikachu saltar a su señal para caer en la cabeza de Tauros que iba como un tren a máxima potencia, incluso con sus dudas, el pokémon le obedeció saltando justo a tiempo para aterrizar en su frente con el ataque de Zoroark acercándose cada vez más.

—¡Ahora Pikachu, Cola de Hierro frente a ti!

La cola de Pikachu se iluminó con la misma intensidad de las estrellas en el cielo nocturno, impulsándose con todas sus fuerzas usando al cabeza de Tauros que se detuvo en seco con el ataque de Zoroark. Sin poder responder a los gritos de Paul de protegerse, Electirive apareció frente a Pikachu recibiendo el impacto cayendo pesadamente al suelo, derrotado.

—¡In… increíble, Ash Ketchum parecía perdido y tuvo una magnifica recuperación, parece magia! ¡Este chico guarda muchas sorpresas además de su extraño Greninja!

El público al igual que Hau, aplaudía y gritaba animando al entrenador de Kanto, aun con palpitándole la sien, aturdido. No podía creer que esa maniobra había funcionado por imposible que pareciera. ¿Acaso todos los entrenadores podían ver también ese extraño mundo y antes solo él no podía hacerlo? ¿Era ese el secreto de los campeones regionales? ¿De los Maestros Pokémon? Aquel extraño lugar desconocido estaba siempre presente a pesar de no verlo, permitía ver con exactitud los movimientos de sus rivales. Y aunque fuera cierta esa loca idea en su cabeza, al parecer Paul no podía verlo. Sino, hubiera pensando una forma de evitarlo, pero no fue sino hasta que pidió a gritos a Electirive usar Protección. Seguro estaba volviéndose loco y solo fue un golpe de mucha suerte, sin molestarse demasiado tras su primer punto, un paso más cerca de la final. Por otro lado, el chico de Sinnoh, inaudito, aún no podía creer lo que acababa de suceder al igual que Nash.

Paul frunció el ceño instantes después, continuando la ronda arrojando a Ninjask ordenándole atacar con Tijeras X a Zoroark, venciéndolo de un solo golpe consiguiendo su tercer punto. Hau utilizó a su ultimo pokémon, Noibat. Nash, a su Manectric (esta vez, el verdadero) mega evolucionándolo al instante. Ninjask se apresuró a usar su ataque de Danza de Espadas aumentando nuevamente su fuerza.

La pelea se centro en evitar por todos los medios que el insecto aumentara nuevamente el poder de los pokémon, pero su enorme velocidad le brindaba la ventaja, esquivando los ataques desapareciendo como siempre dando la apariencia que dejaba un espejismo tras de si. Al usar con éxito Relevo a pesar de los esfuerzos conjuntos de sus oponentes, Aggron salió a escena con su poder y velocidad aumentada gracias a Ninjask, estallando el caos entre ambos pokémon mega evolucionados entre destellos rojos y proyectiles que surgían con furia del piso que Noibat se las arreglaba para esquivar. Pikachu, ya agotado, no pudo esquivar uno de los ataques de Aggron y cayó. Con cuatro puntos, Paul aseguraba su puesto en la gran final, disputándose el cupo entre Ash, Nash y Hau. Con la llegada de Greninja a la batalla, la emoción del público aumento esperando nuevamente el extraño fenómeno del que habían sido testigos anteriormente.

—¡Noibat, ataca con Aire Cortante! —exclamó Hau. Alcanzaron a esquivarlo.

—¡Aggron usa Terremoto! —Noibat simplemente se elevó en el aire para evitarlo, al igual que Manectric y Greninja con un tremendo salto— ¡Roca Afilada!

Funcionó. En medio del aire resultó imposible esquivar el profundo mar de rocas de color azul eléctrico debajo de ellos, estampándose contra ellas.

—¡Manectric Lanzallamas! —Aún con su gran tamaño, Aggron se movió con asombrosa agilidad esquivando el ataque de su enemigo, si bien no lo suficiente para evitar un segundo.

—¡Greninja Shuriken de Agua! —gritó Ash. Las pequeñas estrellas colisionaron con el enorme cuerpo metálico de Mega Aggron ayudándole a absorber parte del impacto. Sin importar nada, no podía dejar que Nash venciera a Paul.

—Excelente plan Ash, pero mucho me temo que no servirá de nada. ¡Descarga!

La electricidad que rodeó el cuerpo de Manectric salió disparada en todas direcciones atraídas por los pokémon como si fueran el opuesto de su carga. Noibat logró resistirlo gracias a sus atributos de dragón, pero Greninja y Aggron por otro lado dieron un chillido de dolor con la energía rodeándolos por completo. Al igual que Tauros, Aggron quedó paralizado lo que permitió a Manectric vencerlo con su Lanzallamas. Con Nash un punto por encima de Ash, debía luchar con todo si realmente quería pasar a la final decidido a liberar el poder de la sincro evolución, ignorando la serpenteante sensación que iba desde su estómago hasta la garganta.

—¡Vamos Greninja, libera tu máximo poder!

Un potente tornado de agua cubrió el cuerpo de la rana humanoide para la visión de horror de algunos espectadores en contrario con el éxtasis de la mayoría del público al ver la escena.

—¡Idiota te dije que no lo hicieras! —gritó Gary levantándose de su asiento, aunque su alarido de ira se perdió en medio del tumulto.

—¡Finalmente ha salido la extraña forma de Greninja por parte del entrenador de Kanto, esta vez rodeado por el agua sin shuriken, ¿qué sorpresa nos dará esta vez por el tiempo que dura?!

«Debo darme prisa». ¡Greninja usa Corte Umbrío contra Noibat!

—¡Manectric hazle sentir el poder de tu Impactrueno!

Greninja hizo una pirueta en medio del aire eludiendo el ataque eléctrico con un kunai obscuro en su pata derecha, desatando una feroz pelea con un debilitado Ninjask intercambiando Tijeras X y Corte Umbrío combinado con Doble Equipo. Con Manectric tratando de poner fin a Noibat entre corrientes eléctricas, llamaradas y ventarrones, Ash tenía que guiar a su pokémon y mantener la conexión, agotándose cada vez más a medida que proseguía el encuentro. Las gotas de sudor caían por sus cejas con la vista fija en la nueva obsesión que inundaba su mente en ese momento: llegar a la final, sin importar el método, aun arriesgándose a caer inconsciente en ese lugar. De un momento a otro, miles de cuchillas volaron a través de ellos hacia Manectric, lo suficientemente cerca para desestabilizar a Ninjask.

—¡Es ahora Greninja, usa A…!

No pudo terminar la frase cuando finalmente colapso la sincro evolución, volviendo a su forma normal. Con un enorme peso extra y la falta de aire, empezó a sentir como sus párpados bajaban en contra de su voluntad, desconcertando por breves instantes a los pokémon enemigos, que se abalanzaron para derrotarlo y seguir con la batalla. Analizando la situación en el peor escenario, caería y seria era todo, iba a ser eliminado al no poder continuar el combate.

—¡G-Greninja, As Aéreo, acaba con Ninjask!

—¡Manectric usa la Descarga más poderosa que hayas hecho!

Lo último que vio, fue la silueta de Greninja salir disparado como una bala.


Escuchaba molestas voces en susurros a su oscuro alrededor, tendido en una superficie suave. Por lo que alcanzaba a entender, estaban preocupados hablando sobre alguien tonto y temerario.

—¿Aún así lo hizo? —Reconoció la voz de Nash.

—¿Por qué crees que terminó así? Cuando el volcán de Groudon se enfríe, Ash se dormirá en una batalla.

—¡Gary no grites, vas a despertarlo! Pobrecillo, no debió presionarse así. Siempre desafiando sus límites.

—¿Se pondrá bien? —preguntó la voz de Lillie.

Movía la cabeza de un lado al otro tratando de ver algo, pero sus párpados parecían pegados con cola.

—¡Está despertando! Ash, ¿cómo te sientes? —Era la voz de Miette la que le hablaba, ubicada a su derecha.

—Como si un montón de Blaziken hubieran usado mi cabeza como balón de fútbol. —respondió el azabache, musitando cada palabra con la cabeza aún dándole vueltas.

Sintió un pequeño peso aparecer a su derecha seguido de un fuerte dolor en la coronilla, abriendo los ojos de golpe. El pequeño resulto ser Pikachu, alegre al verlo despierto llevando su gorra puesta.

—¡Pues que bueno, te lo mereces por necio!

—¡No le pegues Gary! —lo reprendió Miette, ubicada al extremo izquierdo de su cama junto a Lillie.

—¿Qué me pasó? —preguntó, tratando de incorporarse.

—Te desmayaste —explicó Nash—, pensamos que te había dado un ataque. Entre Hau y yo te trajimos a la enfermería del Domo.

—¡Demonios la pelea, debo regresar! ¡Ya mismo voy para allá! —exclamó en un forcejeo.

—Tranquilízate, ya terminó —dijo Miette—. Llevas una hora dormido.

—No puede ser… maldición —Se tumbó en la cama con una mano en su frente, notablemente enfadado—. Me descalificaron, ¿cierto?

—No exactamente —dijo el chico de ojos verde agua, encogiéndose de hombros—. La verdad… pasaste a la final.

—¡¿Qué?! ¡¿En serio?! —gritó Ash pensando que sus cuerdas vocales iban a salir disparadas de su boca, haciendo que sus amigos saltaran del susto—. ¿Qué ocurrió cuando me desmaye?

—Algo increíble. —añadió Miette. De repente la expresión de su rostro cambió, como si no hubiera ocurrido su desmayo.

—Justo después de que ordenaste a Greninja atacar a Paul, caíste de rodillas. A pesar que todos lo vieron, eligió seguir la batalla hasta el final. Traté de detenerlo, pero Hau retuvo la Descarga de Manectric con su Viento Cortante. Eso hizo que pudiera derrotar a Ninjask antes de que cayeras inconsciente y darte un punto más, y como Charizard nunca recibió daño en la batalla y Hau no tenía puntos, Paul y tú están en la final. —explicó Nash.

—Pero… debí ser descalificado al no poder seguir combatiendo.

—La batalla ya había terminado. Simplemente se contaron los puntos. —repitió Gary viéndolo fijamente para luego levantarse y tomar su holomisor.

—¡Bien, lo logramos Pikachu! —exclamó Ash contento, extendiendo su brazo derecho a Pikachu, correspondiendo el gesto.

—¿Nunca te han dicho que eres demasiado impulsivo? Deberías trabajar en eso, antes de que sufras un daño realmente grave —opinó Nash con un dejo de dureza en su voz, reincorporándose—, aunque no te culpo, en tu caso hubiera hecho lo mismo.

—¿Qué sucedió con el otro encuentro? Quiero ver la batalla.

—Terminó —respondió Lillie para sorpresa de Ash, señalando el televisor, ahora apagado frente a la cama de Ash—. Yazir y Alain están en la final, con tres y cuatro puntos

Justo las palabras que quería escuchar. No podía contener su satisfacción de que enfrentaría a Yazir y vencerlo finalmente en su propio juego de una vez, justo en las narices de Serena, para su mayor deleite. Si para eso debía permanecer una semana en cama, valía la pena.

—La batalla fue increíble. El Mega Garchomp de Yazir hizo frente a tres pokémon antes de caer a manos del Charizard de Alain. Mighty Mask se quedó sin pokémon aunque pudo obtener un punto igual que Barry. —dijo Miette.

—¿Ya despertaste? —Escucharon la voz de la Enfermera Joy, trayendo una bandeja consigo—. Tus pokémon están en perfectas condiciones para la final.

Ash tomó sus pokebolas y los coloco como siempre en su cinturón, junto a la pokebola de Pikachu.

—También deberíamos irnos a ocupar nuestros lugares. Rómpete una pierna. —dijo Nash.

—Te acompaño. —dijo Miette levantándose inmediatamente para seguirlo.

—¡Oigan espérenme!

Ash le quitó su gorra a Pikachu, tomó sus pokebolas y comenzó a ponerse sus zapatos. Se dispuso a salir de la enfermería siendo detenido por Gary, cruzado de brazos en la entrada de la enfermería.

—Te traigo un mensaje de mi abuelo —dijo, poniéndole la piel de gallina al azabache—. «Tenemos que hablar. No vuelvas a usar la evolución de Greninja hasta entonces».

—¡¿Lo llamaste?! —enfatizó Ash, enfadado.

—¿Crees que soy ese tipo de persona? —añadió sin darle importancia, mirándolo fijamente—. Además te informo, que el Domo se esta transmitiendo por canales independientes, en Kanto también lo pueden ver. Después del encuentro, tu mamá y mi abuelo llamaron preguntando por lo ocurrido. De hecho, Delia me pidió que la llamaras una vez terminada la final, y que por nada del mundo se te ocurra hacer una cosa de esas otra vez.

—Tsk...

—Te lo advertí, si escuchas o no es tu problema —dijo, dándose media vuelta para marcharse a las gradas— ¡Si utilizas de nuevo la sincro evolución, voy a ser el primero en darte una paliza!

—Si tengo que hacerlo lo haré, nadie me va a detener. —dijo Ash con vehemencia.

—Entonces asegúrate de ganar si lo vas a hacer. Así después de la apaleada, podremos celebrar —añadió para sorpresa de Ash. Acto seguido, Gary alzó su mano izquierda con un gesto de despedida—. Suerte en la final. —«Después de todo, así eres tú».

Ash no pudo evitar esbozar una sonrisa en lo que Pikachu se subía a su hombro derecho, determinado junto a su entrenador a ganar sin importar nada mas.


En el palco VIP…

—Fue la misma energía que sentí en ese momento. —dijo Marcus, afirmando las sospechas de Blue.

—Parece que aún no es consciente de que lo posee —dijo Anthony, pensativo—. Si entrena puede alcanzar un gran poder. Aunque me pregunto que lo obstruye, su enlace con Greninja no tiene la misma intensidad de su primer combate.

—Para mantener la transformación de la sincro evolución y la Visión, se necesita concentración y dominio interno, me sorprende que no haya caído antes. Supongo que no haber usado el Movimiento Final lo ayudo a resistir, aunque de seguro no lo sabe. —opinó Palmer, sin dejar de observar los alrededores con atención—. ¿Qué están planeando hacer con Ash?

—¡Daremos inicio a la final! —Fueron interrumpidos por la voz del comentarista junto al público—. Recuerden entrenadores, solo pueden usar tres de sus seis pokémon, y solo aquellos que usaron en la semifinal.

«Sin más preámbulos, presentamos a los cuatro finalistas de esta competencia. Nuevamente en la esquina roja, desde Pueblo Paleta y ampliamente conocido ¡El entrenador Ash Ketchum!».

Ash camino con paso firme, buscando a Serena entre el público y sus amigos que lo aplaudían y vitoreaban como el resto del público (a excepción de Luna, quien simplemente miraba la arena), que le dirigió una mirada de recelo, desviando su atención. Sintió como si se hubiera tragado un enorme pedazo de hielo.

—En la esquina azul, el entrenador que ha ganado el respeto de todos por su fuerza, directamente desde Kalos ¡El entrenador Yazir! —Entró a paso regular, sin voltear a saludar con la misma expresión en su rostro. Desvío la mirada hacia la esquina roja, penetrante e incómoda, con el ceño fruncido.

¡Ocupando la esquina amarilla desde Sinnoh, Paul! —El chico salió de frente y con la mirada en alto con una pequeña curva en su rostro—. Por ultimo y no menos importante, el actual campeón de la región de Kalos. ¡Ocupando la esquina verde, Alain!

Todo se hizo más oscuro a medida que bajaba la intensidad de las luces, dispuestos a comenzar a pelear, con la mirada de Ash fija en la esquina azul, esperando la decisión de Yazir para iniciar el combate, entre el clamor del publico escuchándose los cuatro nombres.

—Pero antes, debemos hacer un anuncio a nuestros distinguidos entrenadores —«¿Qué está pasando? ¿De qué está hablando? ¡Qué comience de una vez!», se escuchaba decir en las gradas.

—Chicos, esto se esta tornando un poco gris. —dijo James, volteando a mirar en todas direcciones.

—Creo que tienes razón. —lo secundó Jessie.

—El camino ha sido duro hasta aquí, os felicitamos por llegar a la final. Todos hemos fracaso antes de llegar a ser lo que somos, pero el verdadero final está por empezar. Estén preparados para lo inesperado. ¡Operación Ocaso iniciada!

Se escuchó un fuerte chasquido en los micrófonos, seguido de una horripilante risa ensordecedora que parecía provenir de un monitor: «Skullinización iniciada». Las luces se apagaron por completo por un breve lapso de tiempo, una oscuridad tan palpable como si hubieran lanzando un Aturdimiento Nocturno a todo el lugar. De un momento a otro, las luces de cabezales móviles sobre la arena iluminaron en perfecto equilibrio el blanco y el negro, escuchando algunos gritos en la arena, cuando tomó la forma de una calavera imitando la forma de una S en su centro, alumbrando el centro de la arena donde aparecieron cuatro misteriosas mujeres para asombro de los finalistas. Hubieron varios chasquidos en las gradas hechas por las pokebolas con la multitud huyendo hacia las salidas.

—¡Ya comenzó! —dijo Palmer, poniéndose de pie observando el caos en el lugar.

¡Yo, millonarios empedernidos a derrotarlos vinimos, entreguen todo y no saldrán heridos! —dijo un miembro del Equipo Skull, acompañado por cuatro secuaces más.

—Ahora nosotras, Las Cuatro Cabezas Misteriosas del Equipo Skull, seremos sus oponentes.

Continuará…


Notas de los autores:

¿¡Adivinen quién apareció otra vez :D!? ¡Sí, aunque no lo crean, después de ochenta y cuatro años como siempre, yo!

¿Cómo han estado :3? Espero que bien como siempre, disfrutando de sus lindas vacaciones ^^. Y aguantando calor, ha llegado el momento. Por cierto, tengo un anuncio importante que hacerles, pero eso puede esperar un tiempo, pero no se preocupen, es de esos que solo tienen carácter informativo.

¡Ah por cierto! ¿Vieron como los trollie? Sorry, tenia que hacerlo 😂, era el mejor momento para que el Equipo Skull atacará, y para romper el cliché de que los malos siempre salen después de los grandes eventos 😜, no me odien por eso.

Espero les haya gustado el capítulo niños, niñas (y a los no tan niños también 😊). Recuerden dejar sus reviews :).