Los personajes de esta historia no me pertenecen.
No obtengo ningún beneficio por subir capítulos.
Nota: esto contiene slash, sexo oral y love-stuff.
Este capítulo se desarrolla en el vídeo juego Transformers: War of Cybertron
La guerra es estresante.
Miles de vidas dependen de la decisión del líder.
A veces tenía que mandar soldados a misiones suicidas o de alto riesgo, y siendo sinceros, era algo que nunca le había gustado.
Pero ese ciclo... justo ese maldito ciclo solar, había perdido a su mejor batallón.
Vio a los suyos morir, los vio reírse, los vio llorar por otros, vio como el metal fundido relucía en contraste al energon violeta.
Había visto todas las facetas en aquellos soldados; algunos jóvenes, otros más antiguos; algunos habían sido desertores Decepticon y también los que no habían tomado bando, pero aun así peleaban por la justicia.
Todos ellos, amigos y conocidos.
Sollozaba en silencio.
Estaba sobre el escritorio, su lugarteniente lo había dejo solo para que desahogara sus penas.
–Señor –Prowl estaba echó un manojo de nervios–. Debemos p-planificar nuestro siguiente ataque para q...
–Prowl –le interrumpió el Prime–. Debes calmarte, lo haremos cuando estés en tu máximo porcentaje de energía, ve a descansar.
–No señor, puede ver que estoy bien y... –Prowl ya no continuó, se echó a llorar.
Él segundo al mando gritaba la designación de su hermano; Bluestreak.
Asesinado en batalla.
Hacía al menos medio ciclo.
–¡Shh! Ya Prowl, toda ira bien, descansa –ordenó Prime–. Yo me quedaré aquí a terminar de descifrar los planos para tomar lugar en las ruinas de Crystal City.
Optimus miraba la destruida ciudad de Iacon.
Una solitaria lágrimas se escapaba de sus ópticos, había sido una verdadera matanza.
Afectó mucho a la armada Autobot, y para que Prowl llorará o su ánimo se quebrantara; las cosas estaban yendo muy mal.
Un suspiro se escapó de sus labios, sentía cómo su spark pulsaba lenta, pero a la vez pidiendo calma.
No podía seguir así de estresado, no sólo afectaba su desempeño, si no qué también la salud.
Si se le calentaban el CPU, sufriría una invernación prematura.
Iba a volver a terminar de leer a información, pero unos golpes en la compuerta lo alertaron.
–¿Optimus? –era la voz del explorador.
–Entra, Bee –Optimus sintió como le temblaron los labios al hablar.
La compuerta se deslizó dejado ver la voluptuosa y pequeña figura del explorador Autobot.
–¿A qué se debe tu visita, Bumblebee?
Sabía que no le contestaría, el mini-Bot era bastante tímido.
–Prowl –pronunció la designación del segundo al mando.
–Va a estar bien, Prowl es uno de los Bots más fuertes que conozco, puedes estar seguro que él podrá sobrellevarlo.
Bumblebee negó con cabeza, de verdad el de armadura blanca estaba devastado.
–Lo hará, Bumblebee, debemos ser fuertes para darle luz a los desprotegidos.
Optimus puso un servo en el hombro del explorador, esté último se tensó problema el tacto.
–¿Acaso no te gustaría poder liberar a todos de este sufrimiento de guerra? Podemos ayudar a todos, incluso hicimos que algunos Decepticons apoyarán a nuestra causa, está guerra no se acabará hasta que podamos restaurar nuestra paz.
Bumblebee asintió con una sonrisa, se acercó a abrazar al Prime, aunque sólo le llegará a la cintura.
El Prime acarició el casco del amarillo, acariciando ligeramente los cuernitos del menor.
Bumblebee soltó un gemido, esa era la parte más sensible de su cuerpo.
–Oh, lo siento no sabía qué eso podía pasar –alejó su servo de ahí.
El explorador tan sólo asintió aun sonriendo.
Sabía que Optimus no le haría ningún daño.
–¿Quieres ayudarme con algunos, eh pequeño? –le hablo en tono divertido llevándolo hacía el escritorio.
A Bumblebee le gustaba mucho ayudar al Prime con los planes y las estrategias, cuando fuera mayor quería ser como Optimus.
Los dos empezaron a leer la información de los D-pads, pero se al explorador se aburría.
A cabo de un ciclo ya estaba casi dormitando.
–¡Awww! Optimus ya no quiero leer todo esto –el mini-Bot estaba cansado.
–Bumblebee, el camino de todo líder es siemp...
El explorador saltó a los brazos de su líder, acomodándose en su pecho.
–Muy aburrido –fue lo único que pronunció antes de acomodarse en el pecho de su líder.
Optimus bufó ante el comportamiento del explorador.
Tan infantil como siempre.
–Bien, te quedas ahí pero no quiero que me vayas a distraer, en verdad esto es muy importante.
–¿Prowl?
–Aunque él tenga una copia de los datos él no está en condiciones para ayudarme, en estos momentos debo aligerar la carga a Prowl –mencionó el Prime con frustración.
Bumblebee frunció el ceño, pero no dijo nada.
Optimus lo interpretó como un pequeño berrinche, después de todo, él explorador seguía siendo un youngling.
El Prime dejo al explorador ser, así duraron al menos un ciclo y medio más; sin hacer ruido, sin amenizar el ambiente, el siempre hecho de estar cerca.
Optimus era un amante del silencio y el orden, claro que disfrutaba la compañía del mini-Bot, no le importaba mucho el tenerlo en sus piernas mientras él leía los planos y la información.
Pero estaba claro que el único incómodo era Bumblebee.
Él Bot amarillo cambiaba de posición constantemente, primero sentado, luego se acostó, después sólo posó su cabeza en el pecho de Optimus y ahora estaba sentado entre las piernas del mayor, leyendo la información de igual manera.
–Bumblebee –el líder Autobot bostezo–. ¿Podrías...? –extendió su servo hacía el procesador del menor.
El explorador giró la cabeza, mirándolo con ópticos llenos de añoranza.
Accidentalmente, con la yema de sus dígitos rozó los cuernitos del menor.
A esto, lo único que Bumblebee pudo hacer fui soltar un largo y sonoro gemido.
Optimus parpadeó, ¿él le había provocado eso al explorador?
Bumblebee seguía mirándolo, en sus ópticos zafiros se podía distinguir la sorpresa, el miedo a lo desconocido... el deseo.
Claro que al cadete le había gustado ese simple roce.
Optimus estaba tan avergonzado por lo que había hecho.
–Bumblebee –comenzó con nerviosismo–. Yo no quería...
Bumblebee dejó caer su cabeza en el pecho de Optimus, escuchando su pulso desbocado, sus acelerados latidos no era normales.
–Optimus Prime.
Bumblebee miraba el escritorio, lo que iba a hacer estaba mal, sabía que era casi imperdonable, pero no quería ver a su líder estresado ni mucho menos en un estado de invernación.
Con los servos temblorosos, pero decidido.
Tomó el servo azul de Optimus y lo frotó contra su procesador, tenía los ópticos apagados, pequeños gemidos era lo único que podía escucharse.
El Prime estaba en un estado de shock.
Veía a uno de sus más fieles soldados en... en condiciones que no eran las apropiadas.
–Bumblebee deja de hac...
–Mmh –se apoyó en el escritorio, empezaba a calentarse–. Optimus~
Dejo me mover el servo de su líder, ahora el servo era movido por voluntad propia.
El portador de la matriz acariciaba al su pequeño soldado.
Estaba claro que quería seguir escuchando a Bumblebee gemir.
Y estaba más que claro que a Bumblebee le gustaba gemir para su líder.
Una gran sinfonía compuesta por los sonidos más dulces y ardientes.
Bumblebee gemía alto, se empezaba a sentir un poco más necesitado de atención; así qué, aún entre las piernas de su líder, el travieso Mini-Bot frotó su popa contra el chasis pélvico del Prime.
–Bumblebee –le llamó el Bot azul y escarlata–. Eres un atrevido por pedir eso.
El menor soltó una risilla, volviendo a frotarse contra su líder, pero está vez, lentamente.
Optimus sentía cómo los protocolos para llevar a cabo una sesión de interfaz mandaban alertas de abrir su chapado y hacer algo explorador suyo.
–Bumblebee, mi dulce Bumblebee –el líder Autobot bajaba sus dígitos por la espalda del menor– ¿Quieres hacerlo ahora?
El mini-Bot sintió miedo, se sintió rechazado.
¿Por qué Optimus le preguntaba eso?
Lo había provocado para poder sentir a su amado líder, no para hacer un interrogatorio.
Bumblebee apretó la mandíbula, se giró para plantar le un beso en la máscara de combate.
Optimus no se la creía.
Su soldado más pequeño, haciendo una declaración de interfaz sin palabras, pequeñas acciones que le provocarían un gran placer.
–Me gusta esa respuesta, Bee. Mi Bee.
Retratando su máscara, dejando ver los labios y gran parte de su cara.
Claro que era legendario que Optimus se quitará la máscara.
Cuenta la leyenda que sólo Ratchet y Grimlock han visto su rostro.
Ratchet sólo por cuestiones médicas y Grimlock por qué tuvo una pelea con Optimus, el Dinobot le soltó un derechazo tan fuerte que rompió la máscara del Prime.
Así que para Bumblebee verle el rostro fue toda una revelación.
–¿Qué sucede, Bumblebee?
Había sido tan tonto como para quedarse embobado viendo el rostro de su líder.
–Y-yo...
–Ya entiendo –soltó una risa, haciendo que esté Mini-Bot se sonrojará–. ¿Nunca me habías visto sin mi protector?
Tenía las mejillas rojas, dando un resaltó a las líneas escarlatas que pasaban por debajo de sus ópticos. Se sentía muy tonto por sonrojarse por aquellas cosas.
–No te preocupes mí Bee –se acercó a depositarle un ardiente beso–. Verás mi rostro más veces, te dará tantos besos que olvidarás que alguna vez usé una máscara de combate.
Ésas palabras no ayudaban en nada.
Bumblebee no podía evitar tensarse o ponerse nervioso, aún menos el sonrojarse.
El Prime le sonrió, y sin previo aviso, besó los labios de su subordinado.
Bumblebee se dejó llevar por el beso, sintiendo como los servos de su líder se paseaban por su armadura.
Bumblebee era un mech bastante voluptuoso, su cintura era bastante estrecha a comparación de otras partes de su cuerpo.
El Prime no estaba contentó con sólo besar al menor, debía irse un poco más allá.
Lentamente introdujo su glosa en la cavidad bucal del explorador, deleitándose con los fluidos bucales y energon del menor.
La sensación era excitante, probar a sus soldados era algo que nunca había hecho.
Pero se sentía bien.
La electricidad que pasaba por la glosa del Prime era lo que hacían que Bumblebee se excitará.
Los servos azules bajaron por su cadera, hasta que sintió como descaradamente Prime tenía un servo frotando de arriba hacia abajo en su chapado.
Quiso hablar inclusive gemir, pero sus gemidos fueron ahogados por los besos que Optimus le daba.
–Pasemos al siguiente nivel mi querido Bumblebee –Optimus bajó los besos por el cuello y pecho del explorador.
–Optimus~
Se moría de ganas por sentir a su líder.
Con servos temblorosos, Bumblebee abrió sus paneles interfaz, dejando ver su cable erecto.
–Pero miren que tenemos aquí –el Prime le sonrió con lujuria.
El cable plateado con pequeñas decoraciones azules y amarillas, el lubricante azul se deslizaba por la punta, hacía toda la longitud.
Y no hablar de la válvula del menor, se veía tan apetecible, mojada y apretada, justo como le gustaba a Optimus Prime.
–Mmh, tendremos que cambiar de posición, Bee.
El explorador tan sólo asintió.
Optimus se levantó y sin importancia, tiró todos los D-pads del escritorio, depositando al cadete boca arriba.
–Quiero que gimas para mí, Bee, y sólo para mí –fue lo único que dijo el líder Autobot.
Con prontitud, Optimus tomó el cable del menor entre sus dígitos, moviéndolos de arriba a abajo, mientras que chupaba la punta para extraer ese adictivo líquido.
–¡Optimus! Nghh... ah...
Parecía que el Prime era un experto en eso, pues con el pasar de los nano-ciclos, Optimus abarcaba más espacio, hasta que tuvo el miembro completo en su boca.
Uno de los dígitos del portador de la matriz entró en la válvula del amarillo, estaba claro que estaba desesperado por probar ésa parte del Mini-Bot.
Optimus sintió el cable de Bumblebee caliente, sabía que se iba a sobrecargar y no lo iba a permitir.
Se sacó el pico de la boca, lamiéndose los labios debido al lubricante que había bebido.
–¿Optimus...?
Tenía la boca abierta, veía como unos hilos de saliva y lubricante caían a su pico, al principio se sentía bien, era algo bastante morboso lo que hacía el Prime.
Pero después se había vuelo una tortura, las gotas recorrían su longitud, y eso no era para nada excitante, o al menos no le provocaban el mismo placer que la húmeda boca de su líder.
–No Optimus, no –gimió el menor–. Te quiero... te quiero pedir... pedir tú... dentro de mí.
Optimus sonrió ante la petición.
Bajó sus servos hasta sus sistemas sexuales, liberando su cable.
Bumblebee estaba boquiabierto por lo que veía.
Optimus tenía un cable del doble de tamaño que el suyo, era plateado con decoraciones en carmesí y celeste brillante, pero lo qué más le impresionaba era la cantidad de lubricante qué chorreaba por la punta.
–¿Qué sucede pequeño?
La palabra "pequeño" sonaba extrañaba en los labios de su líder, además de que esa intimidante sonrisa hacía temblar al menor.
–No te gustaría, ¿sentir todo esto?
La punta de su miembro rozó los labios de la válvula del amarillo, quién gimió por la corriente que le provocó aquel simple roce.
–Sí ¡Sí quiero, Optimus! –el explorador estaba prácticamente rogando.
–Eso me gusta, Bumblebee, mi más leal soldado –Optimus sonrió, hablaba con delicadeza.
Por un momento, por tanto, sólo un nano-ciclo, Bumblebee olvidó que iba a tener interfaz, sintió la mirada de su líder clavándose en sus ópticos, viendo a ese dulce pero temible mech.
Se sintió protegido; como la primera vez que se encontraron.
Un simple Bot entrando a la edad promedio de madurez –youngling– siendo salvado de todos los peligros del mundo ése Bot que le había salvado de los temibles Decepticons que le habían atacado y golpeado sin piedad alguna, pero... ahora no veía a ése Bot.
Veía a su nuevo señor, a su pareja.
Optimus no espero más, su cable dolía de tanta presión.
–Nghh... O-Optimus.
Él explorador estaba siendo pee tragó por el gran pico de su comandante, claro que dolía. Hasta le ardía.
Pero ver que Optimus disfrutaba, fue lo que hizo olvidar que sentía dolor.
Intentó quitar todos los sentimientos de su procesador, intentó concentrarse en el placer de la interfaz.
Por su parte, Optimus intentaba no dañar el puerto del Autobot amarillo.
Bumblebee estaba tan apretado.
Todo en un lujurioso ambiente, en calor de dos mechs uniendo sus cuerpos.
Optimus no dejaba de darle toques al miembro del menor mientras embestía.
Ésos toques que llevaban a Bumblebee a la gloria.
Cada embestida iba acompañada por los gemidos del explorador, era el deleite de menor; delicioso, era lo más perfecto que había en Cybertron.
La válvula apretaba y succionaba el miembro de su líder, mientras que esté último gruñía de placer.
Los jadeos y las "respiraciones" agitadas; los gemidos y los gritos de placer.
Volvían locos a ambos amantes, la lujuria y la pasión que eran reflejadas en el brillo de sus ópticos zafiro.
Las embestidas cada vez iban más profundas, dando una grata sensación.
–Ahh Optimus ¡más! –pidió el Bot amarillo.
Optimus sonrió ante la petición, moviendo las caderas con más fuerza, está vez, arrancando gritos de los labios del menor.
Las embestida fuertes y profundas, hacían que el Mini-Bot sólo deseara más, ése éxtasis en sus sistemas, pues todo eso se debía a las fuertes estocadas que le proporcionaba él Prime.
–Ya... no aguantó –gimió el Scout con dificultad.
–Espera un poco más.
Sentía su pico palpitar por la presión, iba a sobrecargar dentro de Bumblebee.
–¡Argh, Bumblebee!
–¡Optimus!
–Señor –Prowl estaba con su típico semblante; serio–. He terminado de decodificar los documentos que Blaster captó de la onda de transmisión Decepticon.
–Me parece perfecto, Prowl –el líder de los Autobots estaba en su escritorio, terminando de leer los reportes del equipo de espionaje–. Debemos sacar ventaja de todo esto. Contáctate con Wheeljack y Perceptor para el nuevo cargamento de armas, necesitamos sacar la artillería pesada.
–Cómo ordené señor.
Prowl dejó el D-pad con la información, dándose media vuelta para irse.
–¿Se fue? –la voz del Scout resonó en la habitación.
Optimus miró abajo del escritorio, su pequeño explorador se veía un poco abrumado, pero a la vez tan excitado.
–Prowl se ha ido Bumblebee –contestó el Prime–. Puedes continuar con lo tuyo.
Bumblebee sonrió, amaba poder ayudar a su líder.
Abrió la boca para seguir succionando el miembro duro de su amante.
–Mmh~
–Ahh, lo haces tan bien.
Nunca nadie vería lo que hacían aquellos Bots.
Nadie nunca sospecharía del tierno explorador.
Nunca nadie sospecharía del justo líder Autobot.
Nunca nadie imaginó desgracia para aquella pareja.
Para la señorita Yura que la aprecio
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Dva Out
