Londres

Pase una semana en Londres. Una triste semana en Londres.

Había pensado que me distraería y olvidaría todo aunque sea un poco. Pero obtuve todo lo contrario. Estaba sola en un lugar lejano y extraño. Sola...

Que punto o finalidad tenia ahora mi vida? No tenia familia, amigos o amor, estaba sola. Y lo peor es que todo el tiempo miraba sombre mi hombro, esperando que aparecieran de un momento a otro.

No me habia podido vengar... eso debía de haberme alegrado y como no lo obtuve...

No tenia ganas de nada, me quedaba todo el día en la habitación del hotel en turno, tirada en la cama, viendo el techo... sola.

Me preguntaba una y otra vez, que demonios había pasado.

Tal vez mi reacción fue exagerada, tal vez debí haberlos dejado que se explicaran...

Pero para que? Para que me mintieran mas? Para que manipularan la verdad? Para que Jasper me controlara como lo trato de hacer ese día? Que cosas serian las que en verdad me gustaban? Quien era yo en realidad?

Seguía sin alimentarme.

No aguante mas la soledad y me levante de la cama y sali a dar un paseo por la ciudad, estaba inundada de personas.

Camine en paralelo al Tamesis para ver el edificio del Parlamento y el Big Ben.

Mire a mi alrededor y vi una niña pequeña, el viento alborotaba su cabello rizado. Su padre la sostenía en brazos mientras ella alzaba su pequeña manita y señalaba el reloj.

Aquella escena me resulto familiar.

Recorde a Edward. Como me sentaba a su lado, en el banco del gran piano y tocaba para mi. Su hermoso rostro siempre se iluminaba al verme.

Llore al seguir viendo a aquella linda niña en los brazos de su padre. Solo seria cuestión de tiempo, para que su padre la desilusionara o le mintiera.

Dios, como lo odiaba y lo extrañaba de igual manera. Me dolió el pecho y el estomago. La garganta me ardía por la sed y el llanto.

Mire el cielo nublado -y algo contaminado- pidiéndole que me diera fuerza y valor. Me apoye en la varanda del malecón y segui llorando en silencio.

-Alguien tan hermosa no debería llorar así - me dijo un hombre con una hermosa voz, a mi lado.

Me molesto que se metiera en algo que no le importaba. Voltee a verlo con la intención de decirle que se metiera en sus propios asuntos. Cual fue mi sorpresa al verlo.

-William! - exclame lanzándome a sus brazos.

-Renesmee! Hola! Que sucede? - susurro en mi oído, contento y extrañado por mi reacción.

-Como estas? -trate de controlarme-. Que haces en Londres?

-Casi siempre esta nublado -contesto encogiéndose de hombros-. Pero por que llorabas?

Limpio mis lagrimas con sus dedos suaves y fríos.

Era grandioso ver a alguien conocido. Poder hablar con el me serviría. William seria alguien imparcial, no se pondría de su lado, como lo harían nuestros demás conocidos.

-Es una larga historia, Will - susurre.

-Tengo todo el tiempo del mundo - me sonrió y sus ojos mas cafes que dorados se iluminaron.

Comenzo a llover y William abrió un enorme paraguas negro y me guiño el ojo. La lluvia no nos molestaba y mucho menos a mi, estaba acostumbrada a la lluvia. Me acerque a el para cubrirme de la lluvia como los demás humanos. Will me abrazo, ese gesto me hizo sentir mejor. Un poco de contacto me caería muy bien.

Había olvidado que William me agradaba demasiado.

Caminamos abrazados y en silencio bajo la lluvia londinese, hasta un pub casi vacio y oscuro. Nos sentamos en una mesa semioculta y alejada de la puerta.

-Hola, buenas tardes, bienvenidos. Les traigo algo de beber? - pregunto el mesero con los ojos muy abiertos.

-Dos cervezas, gracias -ordeno Will. Cuando el mesero se alejo me dijo-: Para cubrir las apariencias.

Le sonreí abiertamente.

-Que te trajo a Londres, William? Pensé que estarías con alguien de nuestros amigos.

-Estuve en Denali unos días. Vine a Inglaterra a conocer y pensaba ir con los Irlandeses, pero algo me detenía. Lo he estado aplazando toda la semana y ya se por que - me miro de forma elocuente.

-Me alegro - susurre bajando la mirada.

-Y mas yo.

-Sus dos cervezas -anuncio el mesero-. Necesitan algo mas?

-No gracias - le conteste.

El pobre se fue dando tumbos aun aturdido.

-Te llego la invitación? - su tono era serio y sombrio.

-Invitación?

-Al baile de los Vulturi.

-Ah... si.

Recorde que había encontrado al fondo de mi bolso, el diseño del vestido el día que busque mi pasaporte. También encontré el pasaporte de el. Ni siquiera lo quise ver.

-Vas a ir?

-No lo se -Ni siquiera había pensado en eso-. No traigo la invitación, aunque no creo que la necesite - agregue casi para mi.

Si Aro quería que me uniera a sus filas, tal vez no necesitaría la estúpida invitación.

-Nessie que es lo que pasa? -me tomo de la mano-. Te noto tan cambiada! Que ocurrió? Esta bien Jacob? Donde estan los Cullen?

-No se, ni me interesa - respondí encogiéndome.

-Te hicieron daño? Te hizo algo Jacob?

Respire profundo.

-Jacob... -me ardió la garganta-. El esta enamorado de Bella, o lo estaba. Y Edward... el quería matarme al igual que Jacob, cuando estaba en el vientre de Bella. - susurre viendo la botella de cerveza.

-Que? Quien te dijo eso?

-Leah... ella es una metamorfa... me lo conto todo. Yo... yo... era feliz. Todo lo que conocía se desvaneció frente a mi... Me iba a casar con el... - solloce.

-Nessie... - susurro acercándose a mi.

Me rodeo con sus fuertes brazos y me acuno contra su pecho musculoso, igual al de el, pero pálido y frío.

-Como superas algo así? Aunque ahora digan que me aman... mi propio padre quería que Bella abortara y Jacob estaba de acuerdo. Pero como no fue posible, la manada se puso de acuerdo y matarían a Bella, para poder matarme a mi. Jacob la amaba demasiado como para hacer algo así. Después del parto, el supo que Bella estaría a salvo e invento eso de la impronta... para segur a su lado, por medio de mi.

El dolor me ahogaba. Como podía haber sido tan ciega? Los sueños que había tenido hacia meses, me lo advertían. Me lo gritaban en la cara!

William me consolo un buen rato. Acariciaba mi cabello y limpiaba mis lagrimas.

-Salgamos de aquí - murmuro.

El lugar se empezaba a llenar y lo mas probable es que llamaríamos la atención, como siempre. Tanto por nuestra apariencia, como por la escenita que estaba haciendo yo.

Will pago nuestras bebidas son probar.

Tomamos un autobús sin decir palabra.

El camion rojo de doble piso, iba lleno, por lo que tuvimos que viajar de pie y muy juntos. Varias personas deslumbradas y anonadadas me ofrecieron el asiento. Yo me negué a sentarme, ya que temia que el único rayito de sol en mi vida, desapareciera.

Cuando bajamos del autobus, William me tomo de la mano y me condujo a un edificio que parecía abandonado. Pero al entrar había un pequeño lobby muy bien arreglado.

-Jamas lo hubiera imaginado - murmure para mi.

Abrió manualmente un elavador grande, como de servicio y presiono el botón numero tres.

Al llegar al piso, abrió de nuevo las puertas y me quede atonita. El lugar era enorme. Estaba decorado muy minimalista. Los muebles y decoración que había se veían muy caros. Parecía que estaba viendo una revista de decoración como las que compraba Esm...

-Wow, esto es precioso. Mira esa pantalla! -señale la televisión-. Es casi de mi tamaño...

-El que este muerto no significa que no viva a lo grande.

Me reí de su juego de palabras.

-Te ofrecería algo de comer o de beber pero...

-No te preocupes - le sonreí a medias.

El resto de la tarde platicamos sobre cosas vanales y sin importancia, lo cual le agradecí infinitamente.

-Donde te estas hospedando Nessie?

-En el Savoy. Mañana me cambio otra vez.

-Por que? Ya te vas a ir?

-No, lo que pasa es que me tengo que mover... ellos pueden encontrarme. No quiero verlos.

-A donde te iras?

-No lo se, tal ves me vaya a un pueblito cerca o solo me cambie de hotel...

Se me hizo un nudo en la garganta, de nueva cuenta.

Por mucho que William me distrajera... aun me dolía como si fuera el primer día.

-Por que no te quedas aquí conmigo? - ofreció con una tímida sonrisa.

-Que? No, no will. No quiero venir de plasta a alterar tu vida y apabullarte con mis problemas.

-Mira, tengo mucho espacio aquí. Y lo menos que necesitas en estos momentos es estar sola. Y también estoy solo y algo aburrido, así nos podemos hacer compañía. Podemos salir y divertirnos. Que dices?

-No se Will...

Su plan sonaba tentador, a decir verdad demasiado tentador. William Hayes me hacia reír y casi no me los recordaba. Había pasado muy poco tiempo con ellos, como para que mi cerebro los relacionara directamente.

-Estas seguro?

-Claro! Es mas, vayamos por tus cosas de una vez y pasas aquí la noche.

Lo pense un momento.

La verdad es que no estaba lista para alejarme de el, necesitaba su compañía.

-Seguro que no es un problema?

-Para nada!

Una vez en el taxi le dije:

-De todas maneras no pienso quedarme mucho mas tiempo.

-Por que?

-Alice - susurre.

.

William me dijo que me acostara en la enorme cama de su habitación. El no la había usado, por supuesto.

Supongo que me quede dormida casi de inmediato, ya que lo primero que recuerdo es a mi amigo muy sonriente al pie de la cama.

Por primera vez en semanas tuve un sueño sin pesadillas.

-Hola dormilona! Te hice el desayuno. Bueno no lo hice técnicamente, pero salí y compre bagels y el queso crema.

Puso la charola con mi desayuno en la cama.

-Gracias William, no tenias por que hacerlo.

-Quiero animarte y hacerte sentir bien. - acaricio mi mejilla y me entrego una rosa amarilla que había puesto en un pequeño florero.

-Pues lo estas logrando.


Mis Little Pervets, les dije que este si seria un capitulo largo...

Yo nunca juro por STEPHENIE MEYER en vano.

Proximo capitulo: CACERÍA.

Pd: Las lindas personitas que comentan como GUEST, lamento decirles que sus coments no salen, pero si me llegan al correo.

Por que no se hacen una cuenta? Es mas facil tanto para ustedes, como para mi ya tenerlos identificados :D