Aunque no me crean, acaban de caerseme algunas lágrimas. Último capítulo de esta historia que para mí fue increíblemente inspiradora! Una de mis favoritas! Feliz 2014 (otra vez)!

Capítulo 50

Y el primero de enero llegó y llegó el día de la boda. Por supuesto, todos estuvieron abocados a sus tareas hasta ese momento.

El día anterior, Kate decidió que se iría a su departamento para poder pasar el último momento a solas y Rick estuvo de acuerdo. Casi no podía esperar a convertirse en su marido y estaba feliz de haberse animado a proponérselo. Además, con solo mirar lo feliz que estaba Alexis, Rick sentía que por fin su vida tenía el sentido que siempre había querido darle…

Kate se abandonó un poco a los recuerdos. Lamentó no poder compartir todos los preparativos con su madre, pero supo que ella, estuviera en el lugar que estuviera, estaría feliz de verla feliz a ella…

Finalmente se había decidido a usar su vestido, y le había hecho muy pocas modificaciones, parecía mentira que su madre y ella tuvieran prácticamente, el mismo físico… Martha la había ayudado muchísimo y se había mantenido cerca, como si su madre la enviara…

Kate reflexionó que había estado con Rick poco menos de un año y de repente se dio cuenta de lo poco que había sido… pero lo cierto es que también había sido intenso… lleno de amor y entrega… ella podía estar segura de que el "amor a primera vista" sin duda existía, era lo que a ella y a Rick les había sucedido. Aunque el primer tiempo no se hubiesen animado, aunque hubo conflictos, diferencias, el amor siempre estuvo…

Y ese matrimonio que planeaban sería el broche de oro para la felicidad que ambos compartían, de eso Kate estaba segura…

Se quedó un buen rato revisando recuerdos, fotos y no pudo evitar que algunas lágrimas se le escaparan, su vida había sido complicada, pero parecía haberse encaminado… y en eso, no solo había ayudado Rick o su entrega al trabajo, sino también Alexis… esa niña había sido como un sol para ella, porque Kate se había identificado de inmediato y eso las había unido más y más…

Luego de compartir un abrazo con su padre, que se emocionó increíblemente cuando la vio lista, vistiendo el vestido de su madre, Kate supo que el problema más grande de su padre con el alcohol estaría superado pronto, él tenía motivos ahora para ser feliz… aunque todavía extrañara a su mujer…

Cuando se abrieron las puertas que daban al jardín delantero de la que ahora era también "su" casa en los Hamptons, Kate se concentró en la mirada de Rick. Sus ojos no podían esconder la admiración, no solo de su belleza, sino también por la mujer que se convertiría en su esposa, la madre de Alexis… y de otros… muchos… hijos…

Kate sintió lágrimas en sus ojos. De emoción, de agradecimiento, de amor y las dejó escapar…

Se reunió con él e intentó escuchar algo de lo que se decía en la ceremonia, pero estaba tan feliz y tan conectada a Rick que casi no pudo oír nada… y tampoco importó… lo único que importaba era Rick…

"Y entonces los declaro unidos en matrimonio" eso sí lo escuchó y luego de intercambiar anillos, giró con una sonrisa amplia para besar a su esposo.

Luego del beso, y mientras escuchaban los aplausos, se quedaron perdidos uno en los ojos del otro. Y Kate supo que Rick sentía exactamente lo mismo que ella. Su emoción no tenía límites.

Alexis se les unió y los tres se perdieron en un abrazo casi interminable.

Finalmente se acercaron Martha y Jim y cuando salían, sonrientes, junto a la niña, los saludaron todos los amigos y compañeros, Ryan, Esposito, Lanie y por supuesto, el capitán Montgomery.

La fiesta fue increíble y se quedaron hasta el amanecer del día siguiente bailando y celebrando.

Y cuando la mayoría estaba distraída, Rick y Kate se escaparon y él la llevó a donde había planeado que pasarían su primer noche, o mejor dicho, día de bodas…

Kate abrió la boca sorprendida cuando vio el enorme moño rojo colocado en el hermoso velero frente a sus ojos. Ella le había confesado que nunca había navegado y él había decidido que compraría ese velero como regalo mutuo de bodas…

-¿Estás loco?- le dijo ella y él la apretó contra su cuerpo.

-Estoy loco por ti…- le dijo y la alzó en sus brazos para subir.

-Te amo, Rick… con todo mi corazón…- le dijo ella con emoción.

-Yo también, Kate…- dijo y la besó con ternura.

Rick sonrió ante la fascinación de Kate cuando salieron a navegar. Pero ni bien llegaron a un lugar seguro y privado, se perdieron uno en brazos del otro y festejaron su nueva condición de "recién casados" intensamente.

Rick suspiró feliz cuando la sintió parte suya una vez más y le pareció que ahora sí, había encontrado lo que quería para el resto de su vida.

Durmieron abrazados, piel contra piel durante varias horas, luego de hacer el amor y cuando pudieron reponerse, volvieron al puerto y cenaron juntos, a la luz de la luna.


Al día siguiente, volvieron a New York para prepararse para la luna de miel. Habían elegido un viaje breve de 10 días por el Caribe con la promesa de que en verano, irían a Grecia, como ambos habían planeado.

Les costó un poco despedirse de Alexis, pero la niña comprendió que ellos necesitaban algo de espacio y mientras los observaba con ojos soñadores, ella había sido la primera en advertir que su padre y Kate eran el uno para el otro, ellos prometieron traerle regalos de todos los lugares en donde estuvieran y llamarla todos los días…

Y cuando la niña los abrazó, algo melancólica cuando se iban, Kate la miró a los ojos y acarició su cara.

-Tú eres muy importante para mí, princesa… estás aquí mismo- dijo señalándose el corazón- y lo estarás siempre…

-Gracias por ser mi mamá… aunque yo tenga la mía…- aclaró para que Kate no se pusiera a explicar, como siempre.

-Te quiero…- le dijo y la abrazó con cariño.

Rick aún lloraba de emoción cuando salieron de la casa, tomados de la mano, mirándose románticamente.

Fueron 10 días intensos en el Caribe. Días que aún hoy, luego de 15 años de estar juntos, ellos recuerdan como si el tiempo no hubiese pasado…

Y mientras aguardan, sentados en el avión por una nueva luna de miel, regalo de sus tres hijos, Rick no puede hacer otra cosa que estar agradecido por haberse cruzado con Kate aquella vez en esa librería y haberse sentido cautivado por ella… un escritor y su musa, la fórmula que funcionó durante tantos años para ellos…


Gracias por compartir conmigo cada capítulo de esta historia. Nos vemos en las otras!