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Al terminar la clase, el hombre no se movió de su sitio. Irene miró a Luna, esta asintió y salió a la puerta. Luego Irene se levantó y se acercó al hombre.
-Hola Severus, ¿Cómo estás?-le preguntó. El hombre levantó la mirada.
-Bien, muy bien-contestó- Creo que…me debes una explicación, ¿no?- Irene asintió. No sabia si Snape la estaba riñendo, pues su tono no era duro, pero estaba muy desconcertada.
-Siento haberte echo daño. Estaba influida por una poción. Lo hice sin querer, lo siento-se disculpó.
-Ya… y ¿Por qué no me viniste a visitar, o me escribiste o algo?- dijo ya un poco malhumorado.
-Si lo hice, te escribí. ¿Es que no te llegó la carta?
-Pues no, pero si hubieses puesto un poco mas de empeño seguro que hubieras podido contactar conmigo.- Irene frunció el entrecejo.
-¿Me estás reprochando algo? Era lo unico que he podido hacer, incluso le he pedido dos veces a Sirius que me dejara ir a verte y he callado las habladurías que se inventaba la gente de ti durante este tiempo. No insinúes que no me he preocupado por ti, porque he estado esperando la respuesta a mi carta como si…-la chica prefirió no seguir. Snape miraba al suelo, avergonzado.
-Lo siento, pero también quería saber como estabas tu y que te había pasado. Nadie me había dicho nada. Pero he estado pensando y…-Irene le miró fijamente- creo que… he decidido irme de la escuela, cuando antes.- Irene se quedó con la boca abierta.
-¿Cómo? ¿Por qué? No, Snape, tu…- estaba incrédula, pero el hombre la interrumpió.
-Creo que será…-Snape calló, pues Luna acababa de entrar por la puerta diciendo:
-Pues eso Irene, ahora que has encontrado tu pluma vamos a la sala común que hay hora libre y… ¡Ah, hola Sirius!- Irene, que ya intuía lo que estaba sucediendo, se alejó rapidaemnte de Snape de dos zancadas y se acercó a Luna antes de que apareciera Sirius por la puerta.
-Irene, ¿Todavia estas aquí?-le preguntó.
-Lo siento, se ha retrasado por mi culpa-dijo Luna.
-Oh, venia buscarte porque se que tienes una hora libre y…-empezó a decir el hombre, pero Irene, acercándose y poniendo cara de pena dijo:
-Lo siento, mi amor, pero tengo que estudiar para los exámenes del mes que viene-se excusó. Sirius puso cara de tristeza pero casi al momento sonrió.
-Vale… se me acaba de ocurrir una cosa. Pero ahora no te lo diré- Irene sonrió- Ahora, iros, que tendréis mucho que hacer.
Irene y Luna asintieron y salieron rápidamente, dejando a Snape y Sirius solos en clase.
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