Buenos días, os dejo con el último capítulo de la semana espero que os guste jaja. Gracias por seguir ahí y por vuestros comentarios que siempre me sacan una sonrisa y me animan para seguir. Pues dicho esto a disfrutarlo.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 44

+18

POV KATE

Lo beso con ganas sin dejarlo que se separe, no quiero que se vaya, no quiero que se aleje de mi. Siento sus manos en mi cara suavizando el beso y separándose poco a poco del beso dejando suave besos sobre mi boca sacándome una sonrisa, hacía mucho tiempo que no me sentía así, él siempre me había echo sentir querida.

-¿Cómo eres tan preciosa?-dice mirándome fijamente consiguiendo que me sonroje, no podía evitar ponerme nerviosa cuando me miraba así-ahora tienes que decir que yo tampoco estoy nada mal-dice con una sonrisa haciéndome reír.

-Es mucho más que eso-digo colocando mis manos en su cuello para acercarlo a mí y lo beso de nuevo disfrutando de su lengua junto a la mía.

Me separo sonriéndole y me levanto mirándole mientras me muerdo el labio de nuevo nerviosa. Agarro su mano y tiro de él levantándole mientras le miro con una sonrisa juguetona.

-¿Me enseñas tu cuarto?-digo mirándole con una sonrisa juguetona y lo veo sonreír mientras me agarra por el culo levantándome y sorprendiéndome me lleva en brazos hacia lo que espero sea su habitación.

Caminamos agarrados de la mano el último tramo y cuando veo su cuarto quiero conocerlo mejor a través de sus cosas, es algo que no puedo evitar. Lo siento justo detrás de mi sin tocarme con las manos pero si puedo sentir su calor.

Me giro despacio intentando no tocarle yo también, alargando y aumentando esas ganas que tenia de tocarlo, de tenerlo pegado a mi hasta el final. Le miro mientras juego con mi labio con la lengua y los dientes provocándole, pero sin moverme ni un solo centímetro, jugando con esa necesidad de ambos hasta que rompiera por algún lado.

Acerco mi boca un poco a la suya pero si llegar a tocar sus labios y lo escucho suspirar mientras cierra los ojos y sé que esta intentando aguantar como yo, quiero hacer esto aún más excitante todavía.

-Bésame Rick-digo suavemente sobre su oído antes de volver a separarme para poder mirarle con una sonrisa y miro como se muerde el labio como cierra con fuerza su puño, como ambos respiramos alterados a pesar de no hacer ningún esfuerzo, y entonces, como si alguien hubiera dado la señal, nos lanzamos el uno al otro como si no hubiera un mañana.

Me besa con fuerza, con todas las ganas del mundo. Me lleva contra la cama y me deja caer sin dejar de mirarme. Lo veo sonreír y yo también sonrió mientras me muerdo el labio sabiendo lo que ese gesto le provoca. Se quita la ropa mientras no deja de mirarme y se tumba sobre mí haciéndome reír. Le acaricio todo su cuerpo sintiendo como su erección saltaba de emoción al poder sentir mis caricias.

Quito las ultimas partes de ropa que tengo en mi camino y vuelvo a besarlo con ansia. Volví a besarlo a torturar su boca con la mía dejando pequeños mordiscos en sus labios, esos labios que no podía tener cerca sin querer besarlos. Empecé a impacientarme con sus caricias aunque intente que no lo notara e intente hacer que él también se impacientara mientras atacaba su cuello. Pero de repente, sorprendiéndole nos vuelco, quedando yo en la parte de arriba. Me acercó hacia él y empiezo a besarle con devoción con pasión, bajo mis labios hasta su cuello y de ahí justo detrás de la oreja mordiéndosela haciendo que casi pierda el control, Empiezo a bajar de nuevo por su pecho desnudo jugando con sus pezones y sé que necesita tocarme, pero cuando quiere intentarlo, se da cuenta de que le había atado a la cama con la camiseta. Lo oigo soltar un fuerte gemido por la frustración pero lo dejo gruñir mientras yo sigo a lo mío, lo había echado demasiado de menos, y pensaba demostrárselo.

Sigo bajando con mis labios por su torso desnudo y empecé a sentir un hormigueo por todo el cuerpo que terminaba en mi entrepierna, y sé que a él también le está pasando, lo noto en su erección a punto de explotar. Lo miro y puedo ver una sonrisa en su cara y de repente empiezo a subir y bajar por su longitud volviéndole loco, pero lo peor estaba aún por llegar, de repente bajo mi boca sobre mi erección y empiezo a chuparla metiéndola completamente dentro de mi boca, y provocándolo con la mirada, y sé que estaba a punto de estallar pero se sentía tan bien al sentir su enorme erección en mi boca y pensado en cómo sería teniéndola en mi interior. Lo noto removiéndose intentando tocarme pero sin conseguirlo por la camiseta que lo mantiene agarrado sobre la cama. Vuelvo a metérmela en la boca muy, muy profundo y con mis manos mientras tantos jugaban con sus testículos estimulándolos y volviéndole completamente loco.

Sigo con una gran ritmo hasta que ya no podía más, si seguía así íbamos a acabar la noche mucho antes de lo que quería así que me separo y lo dejo ir, para que pueda recomponerse un poco antes de seguir.

Empezamos a besarnos y no dejo de acariciarle volviéndolo loco. De repente cojo su erección de nuevo subiendo mi mano arriba y abajo un par de veces y separando mis braguitas aún puesta, y sin quitármela junto nuestros sexos dejándome caer sobre su erección, enorme erección. Empiezo a moverme arriba y abajo y lo intercalo con movimientos circulares, llevándole al límite.

-Suéltame por favor, necesito tocarte-termina rogándome y sacándome una sonrisa.

Me quedo parada por un momento y bajo mis labios para unirlos con los suyos mientras liberaba sus manos. En cuanto siente sus manos libre va directo a tocarme, a sentir mi piel caliente sobre sus dedos.

Se incorpora quedando sentado, nuestras frentes juntas, hasta que baja su cara para chupar uno de mis pezones, haciendo que me estremezca. Y entonces me penetra de nuevo, esta vez de forma fuerte haciéndome soltar un gemido que retumba a través de las cuatro paredes de la habitación. Empezamos a movernos ambos, chocando nuestros cuerpos calientes y sudorosos, buscando la liberación. El cambio de postura hizo que la penetración fuera más profunda dándonos más placer a ambos, nos besábamos sin descanso y sin sentido. Empecé a sentir como mi liberación se acercaba, él también tiene que estar cerca porque coloca su mano entre nuestros cuerpos, acariciándome donde más lo necesitaba para poder acelerar mi liberación. Siento mis paredes contraerse atrapando su pene en mi interior consiguiendo que no pueda controlarse más y se corra en mi interior.

Intentamos recuperar el aliento uno sobre el otro. Una vez más había sido increíble, había sido único y me daba rabia haber estado tanto tiempo mal cuando esto era lo único que había querido y añorado durante todo este tiempo.

-Sin duda cuando quieras podemos repetirlo-dice sacándome una sonrisa.

-Tienes una bonita casa.

-¿En serio te ha dado tiempo a fijarte? Si es así, creo que he hecho algo mal-dice volviendo a hacerme reír.

-No, en serio, es increíble.

-Es lo primero que compré con el dinero que gane del libro. Solo tiene una cosa mala.

-¿Qué?-digo extrañada.

-Que mi madre viene en el paquete-dice como si fuera un secreto bajito haciéndome reír.-la verdad es que puedes pasarte cuando quieras pero cuando vayas llegando deberías llamarme para avisar a mi madre de que no este, sería algo vergonzante ya sabes…

-Sí, mejor que no sigas-digo poniendo mala cara solo de imaginármelo.

-Tranquila, hoy ya está avisada.

-Estabas tú muy seguro ¿no?-digo con una sonrisa bromeando.

-Bueno, tenía alguna duda pero…-dice sacando una sonrisa de ambos, aunque era fácil conseguirlo, estamos felices y eso hace que todo sea mucho más fácil.

-¿Cómo hemos podido estar tanto tiempo sin esto?-digo abrazándome a su cuerpo.

-¿Sin sexo?-dice bromeando antes de ponerse serio.-Hemos sido un poco idiotas, no confiamos el uno en el otro.

-Fui yo quien no confió en ti.

-Yo tampoco lo hice. Iba a mandarte una carta para decirte lo que me había pasado, no lo hice porque supuse que no me querías en tu vida cuando no me habías escrito en días. Tenía que haber mandado la carta.

-No sé si la hubiera leído. Estaba muy enfadada.

-Lo entiendo. Ojala supiera quien nos hizo esto. Fue cruel por su parte. Pero no sé quién pudo hacerlo.

-Ya da igual-digo apretándome más contra su cuerpo.

-No, no da igual. Ese día, ese mismo día si no fuera por ti…no tendría todo lo que tengo. La persona que lo hizo lo sabía, sabía la importancia que tuvo esa conversación contigo para dar la cara, para afrontar mi futuro.

-¿Quién sabia de esa llamada?

-No lo sé…mi madre, el conductor y Gina.

-Piensa en quien confías y en quien tendrías un motivo-digo encogiéndome de hombros porque la verdad me daba igual, solo sé que paso y eso ya no podemos solucionarlo. Lo veo pensativo, quizás en lo que había dicho, pero no quería que pensara en eso ni en nada. Me pego más a él y beso su hombro intentando alejarlo de esos pensamientos-vamos a descansar ¿sí? Mañana será otro día-digo sonriéndole y veo una pequeña sonrisa salir de su cara.

-Buenas noches-dice dejando un suave beso en mi cabeza y tirando de mi cuerpo hacia el suyo. Cierro los ojos e intento dormirme, aunque creo que no voy a tener ningún problema, en sus brazos, siempre me siento segura.

CONTINUARÁ…

Gracias a todos por leer, espero que os haya gustado, cada vez me cuesta más escribir este tipo de capítulos pero sé que muchos estáis esperándolos desde que empieza la historia jaja, bueno espero que al menos os haya gustado un poquito jiji.

Que paséis un buen fin de semana, al menos no os he dejado con algo abierto ni en el aire, lo han cerrado bien cerrado estos dos el capítulos jaja.

XXOO

Twitter: tamyalways