Bueno, acá les dejo el "famoso" epílogo del que les hablaba; antes de colocar la marquita que diga "complete". Hablando de mis proyectos futuros, haré incursiones diferentes en Fandoms, y en pairings de Harry potter.
Justo ahora, trabajo en un SS/NT (Nymphadora Tonks) que se llama "Matrimonio en secreto" dedicado a mi prima, que me lo pidió y pidió hasta cansarse. Haré un LL/SS sacado de acá de CDD y continuaré mis dramiones, a la par de un One sobre NT/SS. Los SS/HG no quedarán abandonados, pero trataré de incursionar como dije; por otros lares.
Muchos besos y saludos; que disfruten del último cachito de fic. Su servidora de siempre.
MariSeverus.
Epílogo: Agradecimientos y firmas.
Severus Snape alzaba la cabeza, y ponía sus labios; sobre el vientre de Hermione. Ella estaba organizando un archivador donde; Snape había prometido colocar las obras que ella publicase. Su amada, había preferido inclinarse hacia la carrera "escritora" que hacia la medimagia. Una lástima, aunque él siempre le apoyaría en todo lo que decidiese emprender.
Ladeó la cabeza, cuando ella firmaba su último libro. No pudo evitar mirar la portada, y pensar un poco en retrospectiva. Harry le había contado al mundo como había sido la muerte de Lord Voldemort, y cómo Snape había servido de apoyo. Su madre, él mismo le había hablado sobre la amistad y el amor que le tenía. Bien, su Julieta había renacido.
Sostenía la mano de Hermione, mientras ella se apoyaba para colocar el último libro. Ella alzaba la cabeza, mirando por la ventana. Todo tan silencioso, todo tan calmo y paciente. Sin duda, podía acostumbrarse a la nuevas sensaciones.
Por su parte, Luna mejoró con el tiempo. Hermione y ella habían tenido una larga conversación frente a Severus. Luna, núnca había sorprendido tanto; como lo había hecho bajo la guerra. Por supuesto, Severus le debía la vida; y estaría eternamente agradecido. Al igual que Hermione Granger.
Luna afirmó que el descanso era su opción. No era misterio para Hermione, que ella y Neville se apreciaban; así que estaba convencida de que los podía incluír en su obra como pareja. Al principio, ella creyó que la joven Ravenclaw se había enamorado de su profesor; pero simplemente él no podía amar a otra
Su matrimonio generó la controversia necesaria, para un artículo en Corazón de Bruja. Hermione no estaba precísamente para oír reclamaciones. Severus había abogado por ella, pero Ron había decidido no escuchar. Eso generó dolor en ella, pero como Snape afirmaba; eso podía ser un buen material para escribirlo. Que pensase en ese sentir; de esa forma.
Su matrimonio, se consumaría muy pronto; y ella estaba muy emocionada. Sus padres, conocían a Snape por primera vez, y creían que si ella lo amaba; así debía ser. Deseaba, que todos pensasen eso.
Luego de acondicionar su nuevo hogar, ella estaba en el patio; mirando a su alrededor. Snape, estaba sentado en el sofá; mirándola con detenimiento. Faltaba algo, algo que debían hacer.
Snape alzó su varita, su patronus resurgió; brillante y fuerte. Hermione no le conocía, pero según lo relatado por él mismo, era una cierva. La misma que Lily tenía como patronus. Pero, para cuando le vio; era otra cosa.
Era ella, era ella la cierva; lo sabía. Era idéntica, su mirada; su gracia; toda su humanidad. Snape sonrió, cuando ella observaba a la "esencia" ensimismada. Quiso correr a sus brazos, pero nuevamente sería demasiado cursi para su gusto.
Era un mensaje, la cierva lo llevaba; y Hermione se preguntaba de qué se trataba. Snape se mantuvo en silencio y simplemente continuó leyendo con mucha calma. Tampoco en la noche, pudo descifrar qué había hecho.
Para cuando despertó, había una carta sobre su mesilla de noche. Sin despertarlo, se inclinaba para tomarla; pero nuevamente Severus no le dejaba ir. Ya había tomado esa costumbre.
- ¿Qué haces mi amor?- suspiró, con una sonrisa irónica- ¿Es que quieres tomarla?
Ella asintió, sorprendida; mientras él la tomaba primero que ella. La abrió frente a ella, y simplemente comenzó a leer con mucha calma. Hermione le miró con expectación.
- "Estimada señorita Granger"- hizo una pausa y la observó- "Queremos comunicarle, que su solicitud de ingresar al profeta; está siendo tramitada. Hemos recibido sus obras, y creemos que serán un gran material para nuestra editorial" "Queremos ofrecerle un trabajo lo más rápido posible, y esperamos su respuesta con prontitud"
Hermione suspiró, sin podérselo creer. ¡Severus había enviado sus libros! No supo qué hacer, y su "esposo" sólo sonreía abiertamente, como siempre que lograba descontarle puntos.
- Será unos días después del matrimonio, pero si tú sólo quieres descansar.
- ¿Descansar?- exclamó ella- ¡Severus!
Ella colocó sus brazos alrededor de su cuello, y simplemente le besó. Snape no dijo nada más, y simplemente movió la cabeza; como si pensara. Así permaneció por un largo instante.
- Creo que extrañaré a mi esposa, en Hogwarths- dijo, con un tono de voz suave.
- Bueno, siempre podría intentar la medimagia- dijo ella, con un guiño en sus ojos- Si llegaras a necesitarme, por alguna contusión o un sangramiento nasal de algún niño; sabes donde hallarme.
- En mi cama- contestó él.
- Iba a decir que en la sede del profeta, pero tú idea es más certera.
Días más tarde, ambos simplemente estaban reunidos. Se casaban, en presencia de unos pocos. Snape detestaba ese tipo de escenas en público, pero Hermione le había persuadido para intentarlo. Ginny había decidido asistir, al igual que Luna y Neville. Remus y Sirius estaban a lo lejos, y ambos le sonreían con alegría.
Una boda sencilla, pero perfecta para ella. Hogwarths fue la sede de esa tan necesaria unión. Ambos linajes, allí unidos; procurando coexistir pacíficamente. ¡Inclusive Draco Malfoy estaba presente en esa boda! Todo tan perfectamente soñado, perfectamente construído y conceptualizado. No necesitaba hablar, sólo con mirarle era suficiente.
En el momento, en el cual, Hermione caminaba como la esposa de Severus Snape; Ron la interceptó. Parecía distraído, y ligeramente consternado. Aún así, era difícil decirlo; tantas emociones en su expresión.
Lo primero que fue sucedió, fueron sus felicitaciones. Bien, eso pudo aceptarlo sin pensar demasiado. Pero lo que siguió, sí le sorprendió en demasía. Él la amaba, pero la había dejado ir; por que entenía que no tenía alternativas. Había sospechado que algo sucedía en Grinmauld Place, pero no se había atrevido a decírselo. Por supuesto, fue el collar que ahora le engalanaba; lo que sembró dudas en él.
No pudo mentir, se sintió terrible por Ron y su derrota. Pero a veces, había que apartarse; para que otros vieran el camino indicado. Estaba siendo egoísta, pero así debía ser. Y lo decía una maniatica obsesiva, posesiva y paranoica.
Severus, pretendía llevarla de viaje; y le pidió que escogiese un destino. Ella decidió que Venecia sería una grata experiencia, muy romántica. Y aunque el quiso oponerse a un trago de bochorno, simplemente asintió.
Venecia, el pueblo romántico. Sirvió de mucha inspiración, cuando en un pequeño balcón de una pequeña vivienda; ella estaba sentada y veía al horizonte. Seguía escribiendo, mientras su esposo; sólo la miraba. Si eso tenía que suceder siempre, para que ella se inspirase; pues eso no le molestaba.
Antes de acostarse, sólo apagaron las luces de las lámparas en la habitación. Siguieron allí, bajo el reflejo que dejaba el agua cuando la luna se posaba sobre ellas; y simplemente Severus le hizo el amor a Hermione. Podría pensarse, que era la enésima vez que lo hacían; pero no. Cada vez tenía un valor diferente, y sobretodo en su luna de miel. O al menos, eso quería ella redactar.
Y estaba agradecida, colocando firmas y nombres de los que crearon su carrera. Sobre el papel estaban sus sueños, y con sólo leer sus viejas notas de desesperación; podía rememorar muchísimos momentos. Eso queria hacerle ver al lector.
"Corazón de Dragón" Así se llamaba su libro, y no sólo hacía alusión a la enfermedad de aquel hombre que estaba sentado a lo lejos. Hacía alusión al corazón, que pudo derrotar; a los comportamientos "dragón" que su esposo solía tener. Pero, que sólo ella conocía luego de un determinado horario; todo lo contrario con el mundo en general. Dulce Dragón sólo para ella.
- ¿Dulce dragón?- suspiraba Severus, encima de su cabeza.
- Tu apodo.
Tiempo después, se podía observar a Ron Weasly; comprar la primera obra publicada de Hermione Granger. Sonreía, observando la portada; observando los agradecimientos de quienes formaron parte; y formarán parte de nuevas idealizaciones.
La fotografía, ella estaba muy hermosa en la portada; pero notándose algo muy particular. Algo que, no dudaba que sucedería; pero que no esperaba fuese tan pronto.
Hermione, estaba de visita en Hogwarths; con una amplia sonrisa. Mantenía sus manos, sobre su vientre ya abultado. Sí, Hermione estaba embarazada. Su esposo, el director de Hogwarths; simplemente no se lo esperaba.
La dejó pasar, y ella se reencotró con Minerva. Cortesmente, la ayudó a ocupar una silla; y simplemente la contempló antes de preguntar por el tópico a debatir. Ella, ella quería mostrarle algo.
- Es un varón Severus- suspiró, con las manos sobre su vientre, nuevamente.
No contestó, necesitaba la privacidad para hacerlo. Ella siguió allí, hasta que su "apretada" agenda tuviese un espacio para ella. Para cuando se encontraron juntos, sólo fueron besos sobre sus manos. Julieta, embarazada. ¿Shakespeare pensó en una continuación?
Pues ese era su destino; ese era el nuevo final del libro. No había violado ningún derecho de autor, sólo había tenido una nueva visión sobre el mismo. Enhorabuena.
Pues bien, eso no terminaba con el típico "y se amaron para siempre y siempre". Severus le había jurado amor, pero simplemente ese final, no podía estar más alejado de la realidad. ¿Y si se terminaba el amor? ¿Y si habían más lágrimas?
Por eso, Hermione aprendió a colocar; continuará.
Bueno, mis agradecimientos a los que me leyeron, me dejaron reviews y a los que posiblemente lo hagan. Fue un fic divertido, y pese a que me absorbió, al punto tal de tenerme todos los días colocando capítulos; lo amé y adoré.
Estoy emotiva, por que me despido del fic; en el que más trabajé. Por supuesto, todo lo que comienza tiene que acabarse; y creo que no tengo mejor manera de hacerlo.
Recordaría a todos los que me dejaron reviews, pero me tardaría mucho. Así que mis agradecimientos y sus firmas, van de la mano.
Muchos saludos, y espero que lo hayan disfrutado tanto como yo lo hice. Su servidora, nuevamente se despide.
MariSeverus.
