Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Tengan ustedes ¡otro capi de la historia!

Lamento lo cortito, es un capi puente, y así, concluye esa terrible noche.

¡gracias a todas las que me leen!

¡déjenme saber su parecer!¡con un sentimental REVIEW!

Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, les muertos todas las emociones de sus personajes.

Entierro de memorias.

Nunca me había preparado para ningún funeral, cuando el abuelito Antoin murió, Muss y yo teníamos solo 3 años, y hoy, estaba todo vestido de negro, mamá llevaba un vestido negro y su cabello trenzado, la miré.

-mami ¿Por qué el negro? Pregunté halando mi camisita –porque el negro es nuestra manera de mostrar el luto de nuestra alma, y de simbolizar la partida de esa persona al reino de Hades. Asentí –ya no voy a volver a ver al abuelito Isma. Dije quebrándome, ella me abrazó.

-no amor, no digas eso, es verdad que no lo verás físicamente mas, pero no quiere decir que no lo veas aquí. Dijo colocando suavemente su mano en mi corazón, sonreí entre lágrimas.

-y siempre lo podrás ver en las cosas que te gustan y que le gustaron a el. Asentí sin entender –en las bibliotecas, en los libros de cuentos, en los 3 cerditos, Camus, Antoin y Milo, en el parque, en las estrellas, el siempre te va a cuidar. Dijo, la abracé mas duro.

-te amo mami. Ella besó mi cabello –yo también amor…oh. Dijo, sentí un resplandor dorado y mucho calor, me separé de mami, de energía dorada, estaba hecha una muchacha, era muy bonita, con un vestido largo, cabello largo y ojos claros, realmente era muy linda, mamá se acercó a ella.

-Aurora. Dijo en reconocimiento - ¿Aurora? Pregunté, Aurora puso sus ojos de distintos tonos de morado en mi, me dio un escalofrío.

-tu eres mi suplente. Dijo ella como un murmullo, negué –no la entiendo señorita cosa. Ella esbozó una sonrisa.

-soy el espíritu de la constelación de Acuario, Aurora, tu eres el niño que en esta era es el encargado de suplir a mi elegido si le ocurriera algo. Asentí.

-hablas de mi hermano Muss. Ella asintió con calma, mamá la miró –Aurora ¿Qué mensaje me has traído? Preguntó.

-mi protegido Michel, me ha enviado con el siguiente mensaje. Dijo ella con total naturalidad, mamá asintió –quiere decirle que: a raíz de los tristes acontecimientos acaecidos en el santuario de la magnánima y poderosa diosa Athena, el y su hijo, Camus, mi elegido, se han trasladado a Siberia-Rusia para contoinuar con el entrenamiento del futuro caballero allí, que espera verla pronto y que le envía todo su corazón. Mamá asintió, me acerqué a la señora Aurora y le tomé la mano, era cálida y me daba cosquillas.

-Muss ¿está bien? ella asintió y besó mi frente, sentí algo muy cálido emanado de ella.

-si mi querido suplente, Camus está bien. y tras ese mensaje reconfortante, la señora Aurora desapareció, miré a mami, quien me tomó la mano y salimos de mi cuarto.

Llegamos a la sala, estaba todo el mundo, la esposa del tío Eric, Elizabeth, yo pensé que se llamaba Ariel, su hija Allison quienes se hallaban llorando sobre su tumba, las demás esposas, de los demás tíos, mis amigos, que ahora eran generales marinos, la abuelita Barbie con un vestido negro, me acerqué a la caja que contenía al tío Eric…ataúd, soquete…cállate Camus, es mi pedazo…ven y cállame…verás, mejor no, seguiré con lo mío, el tío Eric estaba acostado con una túnica blanca con cordel dorado, tras mirarlo, me acerqué al ataúd del tío Alan, este tenía solo una sencilla túnica blanca, junto a un arco dorado, miré el ataúd de Arles, lo vi con su máscara en una de sus manos, con el mismo atuendo blanco del tío Alan, miré al abuelito Isma, sujetaba en sus manos la máscara dorada, el casco cubría su cabeza y tenía una ornamentada túnica de patriarca, tragué saliva y me eché hacia atrás.

-ven cariño. Ya los viste. Dijo Giselle, la abracé, Dimitri la miró.

- ¿Por qué tienen que venir los peques? Preguntó apesadumbrado, Giselle le sonrió tenuemente.

-porque ellos deben entender, tanto la vida como la muerte. El asintió y el entierro se llevó a cabo, la abuelita dijo unas lindas palabras y tras ellas, un fuego azul rodeó a los 4, 3 de ellos, tenían una estatua de ellos siendo recibidos por la diosa Athena pero el tío Eric, era recibido por Poseidón, con el corazón triste, todos nos fuimos a dormir.