Capítulo 55 - ¡La decisión de Suicune y la leyenda de Ciudad Iris! ¡Preparativos para la Liga Pokémon!

- ¡Tú eres Suicune, el Perro Legendario cuyo cuerpo reluce como el cristal!

Misty apuntó a Suicune, entre sorprendida e impresionada. Suicune les observó durante unos instantes y se lanzó a por ellos:

- ¡Al suelo, Chinchou! - ordenó Misty -. ¡Ataca, Starmie!

El pokémon estrella de Misty chocó de frente con Suicune en el aire. Tras varios segundos forcejeando, Suicune lanzó a Starmie por los aires, empotrándolo en una de las paredes de la cueva.

- ¡No puede ser! - exclamó Misty -. ¡Starmie nunca había perdido en fuerza!

Lanzó a otro de sus pokémons, con forma de pequeña ballena azul con dos antenas chispeantes, que resultaba ser la evolución de Chinchou:

- ¡Adelante, Lanturn! - exclamó Misty -. ¡Hidro bomba!

Suicune respondió con el mismo ataque. Los dos potentes chorros de agua chocaron en el aire, pero el de Suicune llegaba con más fuerza:

- ¡Es demasiado fuerte, y mucho más rápido! - exclamó Misty -. ¡Sin duda, eres el pokémon de agua más fuerte al que me he enfrentado!

Finalmente, el hidro bomba de Suicune venció, golpeando a Misty y sus pokémons, que fueron lanzados contra la cascada. Pero Misty sabía cuál era el truco para sobrevivir a la cascada:

- ¡Lanturn - exclamó -, ataque cascada!

Lanturn abrió la cascada, de modo que no fueron arrastrados. Incluso Suicune se mostró sorprendido:

- ¡Tú será el pokémon de agua más fuerte - exclamó Misty -, pero yo soy una experta en movimientos acuáticos! ¡Me sé todas las tácticas! ¡Ahora, dime la razón de este desafío!

Suicune, nuevamente, saltó hacia Misty:

- ¿Atacando en la cascada? - preguntó Misty -. ¡Por muy fuerte que sea, Lanturn no tiene razones para perder aquí! ¡Al ataque!

Lanturn y Suicune se enzarzaron en una dura batalla bajo la cascada.

Erika y Brock observaban la cascada desde fuera, sin saber qué hacer:

- ¡Misty! - gritaba Brock, en vano -. ¡¿Estás bien?

Erika ojeó su pokégear:

- ¡Anda, mira! - exclamó -. ¡He recibido un correo electrónico de la Asociación Pokémon desde Ciudad Trigal! Se refiere a la reunión de todos los líderes de gimnasio.

- ¿A ver? - preguntó Brock, tomando el pokégear en sus manos -. Me gustaría leer las razones … ¡Todos los líderes de gimnasio entrarán a formar parte en la Liga Pokémon de este año … ¿y deberán luchar entre ellos? ¡Esto es un asunto serio! ¿Erika?

Erika se había quedado como en estado de shock, pero a lo que estaba mirando era a la cascada:

- Ya veo, Brock - dijo -, pero parece que aquí también tenemos asuntos que atender.

Señaló la cascada. Vagamente, se podían ver figuras moviéndose ferozmente al otro lado.

- ¡Alguien está luchando dentro de la cascada! - exclamó Brock -. ¿Será Misty? ¿Y contra quién podría estar luchando?

- ¡Debe de ser un pokémon de agua, teniendo en cuenta el lugar en el que están luchando …! - exclamó Erika.

- ¡Tenemos que ir a echarle una mano! - exclamó Brock -. ¡Onix!

Hizo aparecer a su Onix de nuevo y, montados sobre él, se dispusieron a buscar alguna forma de traspasar la cascada.

Suicune había llevado a Misty y a sus pokémons a luchar bajo el agua. Misty, consciente de que su tiempo allí era limitado, intentó pensar en todas las estrategias posibles:

- **¡Aún no he perdido! - pensó -. ¡Obsérvame!**.

Vio a Suicune nadar hacia ella y su Starmie, emitiendo unas misteriosas ondas psíquicas.

- **¡No!** - pensó Misty, asustada, tapándose la cabeza.

Pero no les estaba atacando. Starmie reaccionó a las ondas psíquicas y empezó a escribir con sus poderes psíquicos:

- **¡Starmie está reaccionando! - pensó Misty, sorprendida -. ¿No es un ataque? Son … ¡los pensamientos de Suicune! ¡Está intentando comunicarse conmigo!**.

Misty fue leyendo lo que Starmie estaba escribiendo:

- **"Necesito un compañero para combatir a la poderosa fuerza del mar que se está aproximando" - leyó Misty, en sus pensamientos -. "Por favor, lucha conmigo". ¿Pero por qué yo?**.

Suicune respondió. Misty pudo leer la respuesta gracias a Starmie:

- **"Porqué tú eres una experta en pokémons de agua, y porque te arriesgaste a salvar al pokémon más pequeño estando tú misma en peligro" - leyó Misty -. ¿Es eso verdad?**.

Suicune asintió:

- **Si él se entera de todo eso … - pensó Misty, acordándose de Red -, ¡se apresurará para venir a luchar, sin importarle sus heridas! No puedo dejarle sufrir solo, ¡compartiré su dolor!**.

Misty nadó hacia Suicune y alargó su brazo hacia él:

- **De acuerdo, Suicune. ¡Lucharé contigo!

Cinco minutos después …

Misty salió a la superficie, al otro lado de la cascada, encontrándose a Brock y a Erika muy preocupados, sentados sobre Onix. Nada más verla, Brock estiró su brazo hacia ella:

- ¡Misty! - exclamó -. ¿Estás bien?

- Siento haberos preocupado - respondió Misty, torpemente.

- ¿Y el pokémon contra el que estabas luchando? - preguntó Brock.

- ¿Eh? ¡Jeje! - volvió a reír Misty.

- ¡Tonta! - exclamó Brock -. ¿Te golpeaste la cabeza contra algo?

- ¡Por supuesto que no! - negó Misty -. Estoy perfectamente y, además … ahora sé que hay alguien que me necesita.

Brock puso cara de no entender.

- ¡Por supuesto que te necesitamos! - exclamó Erika, sonriendo amablemente.

Le enseñó el correo a Misty:

- ¡Un torneo que enfrentará a los líderes de Kanto contra los de Johto! - exclamó Misty, animada -. ¡Qué emocionante!

- Han nombrado a Pryce como el capitán de Johto - explicó Erika.

- En ese caso, ¡debemos apresurarnos! - exclamó Misty -. ¡Rumbo a Ciudad Trigal, vamos!

Suicune descansaba dentro de una de las superballs de Misty.

Mientras tanto …

Finalmente, Suicune había tomado una decisión y había elegido a su entrenadora. Sus dos compañeros, Raikou y Entei, también estaban a punto de tomar una decisión, pero antes, querían regresar por un tiempo al lugar del que despertaron, la Torre Quemada, para mostrarle su agradecimiento a la persona que les había despertado. Además, sabía que Ho-oh, furioso por la destrucción causada en Ciudad Iris, regresaría de un momento a otro.

Las obras de reconstrucción en Ciudad Iris tocaban a su fin. Jasmine se había decidido a ayudar como agradecimiento de la ayuda que le habían ofrecido cuando estaba herida:

- ¡Ánimo! - exclamaba la joven, alegremente -. ¡Ya queda poco para terminar de reparar el Centro Pokémon!

Su Ampharos no se separa de ella y también ayudaba en las obras.

- ¡Por fin hemos llegado! - exclamó una voz.

Jasmine se giró. Yellow y su tío acababan de llegar, cada uno agarrado por su respectivo Butterfree, y acompañados por los dos Pikachus:

- ¡Es como decían en la radio! - exclamó Yellow -. ¡El centro de la ciudad ha sufrido grandes daños!

- ¡Como le ponga las manos encima al que hizo todo esto …! - exclamó Wilton, apretando los puños.

- ¿Quiénes sois? - preguntó Jasmine.

- Perdón por irrumpir - dijo Wilton -. Te presento a Yellow, yo soy su tío.

- Hemos venido a investigar cierto suceso - añadió Yellow -. Nos enteramos de todo lo que ocurrió aquí hace un mes. Lo sentimos mucho. Si hay algo en lo que podamos ayudar, no dudéis en pedírnoslo.

Yellow le dio la mano a Jasmine sin bajarse de su Butterfree:

- ¡Encantada! - exclamó Jasmine -. ¡Yo me llamo Jasmine, soy la Líder del Gimnasio de Ciudad Olivo!

- ¿De Ciudad Olivo? - preguntó Yellow -. ¿Y dónde está el Líder de esta ciudad?

- ¿Morty? Ahora mismo no se encuentra en la ciudad - respondió Jasmine -. Está atendiendo otros asuntos …

- Vaya - se lamentó Wilton -, y nosotros que queríamos saber qué ocurrió exactamente …

- Yo os puedo contar todo lo que sé - dijo Jasmine, amablemente -. Estuve presente cuando ocurrió. De hecho, estaba atrapada dentro de la Torre Hojalata cuando empezó a derrumbarse.

- ¡Qué horror! - exclamó Yellow, asustada.

- No te preocupes, me salvaron - dijo Jasmine, sonriendo.

- Como puedo ver - dio Wilton -, la Torre Hojalata ya está totalmente reparada.

- Fueron órdenes de Morty - explicó Jasmine -. Tenía miedo de que Ho-oh, el dueño de la torre, se enfureciese y volviera.

- ¡Ho-oh! - exclamó Yellow -. ¡He escuchado ese nombre antes! ¿No es uno de los Pájaros Legendarios de Johto? ¿Qué relación hay entre él y la Torre Hojalata?

- Una vez - respondió Jasmine -, Ho-oh aterrizó en la Torre Hojalata. Junto con otra torre de esta ciudad, todo construye una leyenda de más de ciento cincuenta años de antigüedad.

- ¿Otra torre? - preguntó Yellow, mirando a su alrededor -. No veo ninguna …

Entonces, empezaron a escuchar gritos despavoridos:

- ¡Socorro!

- ¡Fuego!

- ¡Ayuda!

- ¡Sálvese quien pueda!

- ¡La Torre Quemada se quema!

- ¿La Torre Quemada? - preguntó Yellow.

Miraron al edifico del que estaba saliendo corriendo todo el mundo. Hacía años había sido una torre tan alta como la Torre Hojalata, pero ahora sólo quedaba la planta de abajo y el sótano:

- ¿Eso es una torre? - preguntó Wilton.

- ¡Lo era! - respondió Jasmine, cogiendo un cubo de agua -. ¡Pero un incendio hace varios años la consumió! ¿No podríais ayudar primero?

- ¡Así no conseguiréis nada! - exclamó Yellow, echando a volar con su Butterfree hacia la torre -. ¡Tenemos que apagar el fuego desde el aire! ¡Omastar, te elijo a ti!

Yellow hizo aparecer al pokémon caracola que Misty le había regalado hacía un año:

- ¡Hidro bomba! - ordenó Yellow.

Jasmine la observó manejar la caña de pescar para dirigir las pokéballs y sus pokémons a los lugares deseados:

- Es bueno - dijo.

- ¡A que sí! - exclamó Wilton -. ¡Yo le enseñé a usar la caña de pescar!

En ese momento, Yellow notó como si algo tirara de la caña de pescar. Wilton se extrañó:

- ¿Qué te pasa, Yellow? - preguntó.

- ¡No lo sé! - respondió Yellow -. ¡Algo está tirando de mí! ¡Aah!

Ante el desconcierto de todos, Yellow fue lanzada hacia el interior de la Torre Quemada. La muchacha se espantó al ver que se precipitaba hacia una roca:

- ¡AAAAAHHH! - gritó Yellow, espantada.

Pero, como por arte de magia, atravesó las rocas. Yellow abrió los ojos y se encontró flotando en una extraña dimensión. Notó una presencia detrás de ella.

- ¿Dónde estoy? - preguntó.

Se giró, y se encontró a Suicune, Entei y Raikou mirándola:

- ¡¿Y vosotros quiénes sois? - preguntó Yellow -. Nunca había visto unos pokémons como estos … ¿Vosotros me habéis traído aquí?

Suicune, Raikou y Entei hicieron una reverencia:

- **¡Nuestra más profunda gratitud!** - dijeron.

Yellow dio un respingo. No era que los pokémons estuvieran hablando, sino que sus pensamientos habían entrado en su cabeza.

- **Tú nos libraste de la maldición que nos había estado atrapando durante los últimos ciento cincuenta años - dijo Suicune -, ¡y nos abriste la puerta hacia el mundo real!**.

En ese momento, Wilton y Jasmine entraron en la Torre Quemada:

- ¿Dónde está? - preguntó Jasmine, preocupada.

- ¡Le vimos caer aquí! - exclamó Wilton -. ¡Qué raro …!

De repente, los tres Perros Legendarios salieron de allí a toda velocidad, sin darles tiempo a Jasmine y a Wilton de reaccionar:

- ¡Kyaah! - chilló Jasmine.

- ¡Eran pokémons! - exclamó Wilton, observando a los tres perros alejarse volando -. Pero nunca antes los había visto …

Yellow fue la siguiente en salir de la roca:

- ¡Yellow! - exclamó Wilton -. ¿Estás bien?

- Wow … - murmuró Yellow, embelesada -. Eran preciosos …

Los dos Pikachus se subieron a la roca. Wilton la observó desde todos los ángulos posibles:

- Es una roca normal y corriente - dijo -, ¿cómo puedes haberla atravesado? Ay, supongo que es algo superior a mis capacidades.

Wilton se giró hacia Jasmine:

- ¿Podrías contarnos la leyenda de este lugar? - le preguntó.

El fuego ya había sido apaciguado, por lo que Jasmine asintió, con serenidad:

- Hace mucho tiempo - explicó -, había dos torres idénticas en Ciudad Iris, una en la puerta este y otra en la oeste. Hace ciento cincuenta años, un terrible incendio devastó una de las torres, por lo que a partir de ese momento se la empezó a llamar Torre Quemada. En el momento del incendio, había tres pokémons desconocidos dentro de la torre. Murieron. Pero, entonces … un pokémon pájaro gigante, cuyas alas relucían como el arco iris les resucitó.

- Ya lo entiendo - dijo Yellow -. Así que esos tres pokémons eran los que habían resucitado. Y el pokémon que los resucitó, fue …

En ese momento …

En el cuartel del Hombre de la Máscara de Hielo, Al, Ken y Harry habían sido apresados por Chermaine y Keane:

- ¿Cómo os sentís ahora? - les preguntaba Chermaine -. No tenéis excusa … Os confiamos la campana invisible, y vosotros fuisteis y la perdisteis.

- ¿Hasta dónde puede llegar vuestra incompetencia? - preguntó Keane -. Vamos a tener que castigaros …

Unas compuertas se abrieron y por ellas asomó una escalofriante figura.

- ¡Es el líder! - exclamó Ken -. ¡El nuevo líder del Team Rocket!

- Hasta ahora nunca habíamos tenido la oportunidad de verle - dijo Harry, con miedo.

- ¿Cómo será? - preguntó Al.

El Hombre de la Máscara de Hielo se acercó a ellos, intimidándoles a cada paso que daban. En cuestión de segundos, les convirtió la mitad del cuerpo en estatuas de hielo:

- ¡Aah! - gritó Harry.

- Oh, ¿no lo sabíais? - preguntó Chermaine -. ¡Nuestro jefe se especializa en pokémons de tipo hielo!

- ¡Es el mayor experto en tácticas de hielo! - exclamó Keane -. ¡Se le conoce como el Hombre de la Máscara de Hielo!

- Están tras la pista de los antiguos miembros del Team Rocket - informó el Hombre de la Máscara de Hielo -, no podemos seguir dependiendo de estos palurdos. Pero veo que no tengo motivos para preocuparme por vosotros, Chermaine, Keane. Desde que erais muy jóvenes, habéis demostrado ser los ejecutivos más fieles, estoy orgulloso de vosotros. Podéis dejar de buscar a Suicune. Necesito que informéis y organicéis a todos los soldados Rocket. Conducidles a la gloria.

Chermaine y Keane se asomaron a otra sala del cuartel, en la que esperaban decenas de soldados Rocket:

- ¡Ya lo habéis oído! - gritó Keane -. ¡Ha llegado la hora de regresar a la acción! ¡Y para que todo el mundo sea testigo de nuestro inminente regreso, hemos elegido el escenario perfecto! ¡Nuestra gran aparición se llevará a cabo en la Liga Pokémon de la Meseta Añil!

Los Rockets alabaron al Hombre de la Máscara de Hielo. El hombre enmascarado se giró y se dispuso a marcharse:

- ¿A dónde va? - preguntó Chermaine.

- A "ese" lugar - respondió el Hombre de la Máscara de Hielo.

Por otro lado …

Tras recibir órdenes del Prof. Oak, Gold y Crystal habían iniciado un acelerado viaje sobre sus recientemente evolucionados pokémons, Typhlosion y Meganium:

- ¡Aah! - se quejó Gold -. ¡Tengo hambre! ¿Todavía vamos por aquí? ¡No sabía que esto estuviera tan lejos! ¡Ya podrían los equipos de rescate del profe habernos llevado!

- ¡Deja de quejarte, Gold! - ordenó Crystal, cansada -. ¡Estamos yendo bastante más rápido de lo previsto! ¡Las evoluciones de nuestros pokémons no podrían haber llegado en mejor momento …!

Pero Gold no la estaba escuchando. Estaba rebuscando algo en su mochila:

- ¡Sabía que todavía me quedarían algunas de las batatas que conseguí de paso por Ciudad Orquídea! - exclamó Gold, sacando dos batatas -. ¡Toma, cómete una, pero no engordes!

Le lanzó una batata a Crystal, que la atrapó al vuelo:

- ¿Siempre les hablas así a las chicas? - preguntó, indignada -. ¡Además, esto no está cocinado!

- ¡De eso se encarga Explotaro ahora mismo! - exclamó Gold -. ¡Explotaro, ya sabes qué hacer!

Typhlosion avivó brutalmente las llamas de su espalda. Gold no se inmutó, pero Crystal dio un respingo al ver cómo las llamas llegaban hasta delante de sus narices y le quemaban la batata:

- ¡Jajaja! - rió Gold, divertido -. ¡Perdona, sólo quería asarla un poco! ¡Supongo que Explotaro aún no se ha acostumbrado a su nueva fuerza! ¡Es un error común, no te lo tomes como algo personal, Crys!

- Grrr … - gruñó Crystal.

Estrujó la batata quemada entre sus manos y le lanzó los restos a Gold, que si se inmutó:

- ¡Podrías haberme quemado, Gold! - le regañó Crystal.

Meganium sonrió con pesar. Al ver que Gold no le hacía caso, Crystal tuvo que alcanzarle:

- ¡Deberías …! - exclamó.

- ¡Ay, lo sé! - exclamó Gold -. ¡Lo sé! ¡Deja de regañarme!

- ¡Será mejor que nos demos prisa! - exclamó Crystal, muy seria -. ¡Todavía nos deben de quedar un par de días de viaje para llegar justos a la inauguración de la Liga Pokémon de este año!

- ¡Jeje! - rió Gold -. ¡Esto se va a poner MUY interesante!

Y Gold y Crystal prosiguieron su viaje hacia la Meseta Añil.