De Acampada


De acampada por una semana.

Todo estaba listo, los permisos de los alumnos y los adultos encargados Endo, Haruna, Kidou y Yuka, serían los responsables de cuidar a los alumnos.

- Antes de irnos tienes que ir al baño- dice Kidou a Yuka.

- Si, voy en seguida.

- Yo la acompaño- dijo Akane, mientras la toma de la mano.- Vamos.

Ambas entraron al instituto, hacía mucho que Yuka no pisaba el Raimon, era aún temprano ese lunes, iban caminando por los pasillos hasta que se reencontraron.

- Conductora...

- Aizawa.

Yuzuki notó el embarazo, Yuka por reflejo se cubrió un poco.- Perdoname por las cosas que te hice antes, veo que estás esperando a un bebé.- Yuka no dijo nada y Akane sujetó el brazo de Yuka, su mirada era de desconfianza.- Espero disfrutes de la maternidad como debe de ser- se retira- (Ya que tu bebé se irá muy pronto)- sonrió para sus adentros.

- No confío en ella- dijo Akane.

- Jamás confié en ella, pero la perdono. Es bueno estar en paz con todos y con uno mismo ¿no crees?- Yuka sonrió con su típica sonrisa de amabilidad.

-Supongo.

Entraron al baño, Akane la esperó recostada, mientras comenzaba una plática.

- Antes amenazó con bajarme mis calificaciones si no le daba una foto tuya. Pero yo no se la dí. Son muy importantes para mi.

- No comprendo ¿para que mi foto?

- No lo sé... Yuka tengo miedo.

- No te preocupes, ¿Vale?- Yuka terminó, se miró en el espejo mientras lavaba sus manos.

Caminaron de regreso, la brisa fresca de la mañana, un buen clima, ellas abordaron el autobús, todos habían acomodado sus maletas y las esperaban para partir, Yuka tomó asiento al lado de Kidou y se dispuso a prepararse para escuchar música.

- ¿No sientes mareos?- preguntó él que siempre estaba al pendiente de ella y del bebé.

- No- respondió ya que habían disminuido- no te preocupes, no arruinaré el viaje.

- Tu no arruinas nada- La toma de la mano- Tranquila, haremos una parada.

Yuka recuesta su cabeza en él y el bus se pone en marcha. Como siempre todos conversando o comiendo golosinas. Esta vez habían venido todas las chicas en este bús, solo para charlar en el viaje. Por lo menos esta vez Yuka estaba normal, sin mareos o náuseas. Akane sabía que ese encuentro había incomodado a Yuka. Siempre supo que se llevaron mal.

- ¿Te pasa algo?- pregunta Shindo viendo la cara de preocupación que tenía en ese momento su novia.

- No, no pasa nada.- tomó la mano del chico y sonrió para desviar un poco al chico- Ya quiero que lleguemos, así nos divertiremos.

- Tienes razón.

En otro de los asientos.

Shinsuke se encontraba junto a Tenma jugando algún videojuego, el otro estaba algo pensativo ya que últimamente Aoi le ignoraba un poco.

Mientras en los últimos asientos iban las cuatro chicas.

- No puedo creer que no me he podido declarar a Tenma- se queja la peliazul.

- Deberías de preocuparte de los insectos que habrá en el campamento- dice Sakura mientras revisaba su bolso lleno de repelentes, cremas contra picaduras y vendas.

- No debiste venir si te molestan los insectos.- dijo Midori.

- He soportado peores cosas, no me perdería este paseo por nada.- replicó Sakura.

- ¿Por qué nunca incluyeron a Mizukawa?- pregunta Konoha.

- ¡¿Hablas de aquella chica problemas?!- pregunta Midori recordando el cambio de aquella chica.

- Pensé en invitarla pero me dio un poco de temor- dijo Aoi.

- ¿Y qué piensan de la relación secreta de Yuka-chan y Akane-chan?- comienza Sakura, lo dice en voz baja solo para ellas. Konoha no entiende bien a que se refiere.

- Dijiste que no te meterías- comenta Aoi, ya que no quería hablar del asunto.

- ¿A que se refieren?- pregunta Konoha algo confundida y perdida.- ¿es que acaso se refieren a que se gustan?

Las tres chicas miraron para otro lado sin saber que responder, con algo de incomodidad Aoi asintió. Konoha empezó a tratar de asimilar el asunto, para comprender ciertos comportamientos por parte de las dos que iban en frente, recordando lo unidas que eran y de la noche a la mañana dejaron de hablarse; ahora comprendía por qué la supuesta reunión. Todas lo sabían menos ella, ¿como pudo no notar algo así? Quedó pensativa un momento, hasta que Midori para desviar la conversación sacó golosinas.

Yuka por su parte tomaba agua de la botella que Yuuto le había pasado y algunas frutas para comer en el viaje, hasta que hicieran una parada. Pasaron tres horas y el bus se detuvo en un lugar para comer y descansar, todos bajaron en orden de ambos buses. La última en bajar fue Yuka con la ayuda de Kidou, ya que siempre se preocupaba por el bienestar de ella y de su hijo que ella llevaba en el vientre.

Entre todas las chicas se habían encargado de preparar emparedados para el viaje. Comenzaron a repartirlos junto con los refrescos. Yuka fue al baño, agradecía que estuviera vacío ya que no le gusta esperar y menos en esa situación.

Konoha que no ayudaba mucho entró a buscarla ya que la mandaron a vigilarla. Siempre era la que hacía de vigía de Yuka. La nombrada salió.

- Konoha...- dijo Yuka para luego lavar sus manos.

- Ah... yo vine por ti, las demás te esperan.- dijo con algo de nervios.

- Claro... pero te noto tensa.- Yuka intentó acercarse pero Konoha reaccionó y dió un paso para atrás.

- Yo me adelantaré...- salió corriendo del baño y se chocó contra Akane, peor se puso al verla, tembló y quedó muda, siguió su camino corriendo para ir con las demás.

- ¿Y a ésta que le habrá picado?- no hizo caso y entró al baño, Yuka estaba peinando su cabello- Vi salir a Konoha-chan iba pálida como si hubiese visto un fantasma.

- Yo la noté algo diferente, aunque si hubiera fantasmas no me asustaría.

- Si como no, tiemblas como gelatina al ver una película de terror.

- ¡No es cierto! bueno unas que otras me hacen temblar- le ruge el estómago en ese momento- Creo que es hora de comer. ¿vienes?

- Adelantate, yo me quedaré un momento.

Yuka salió dejando a la menor en el baño, fue a tomar su plato para después ir con Yuuto y los otros adultos a comer. El cielo cambió, el ambiente estaba poniéndose cada vez más frío. Todos terminaron de comer e ir al baño. Yuka compró algunas cosas para el viaje y los chicos igual. Todos iban dentro, Yuuto esperó a Yuka a que saliera del local, las primeras gotas comenzaron a caer y ambos suben al bus y toman asiento.

Akane se incorporó un poco para hablarle a Yuka, Shindo al voltear solo se quedó admirando la espalda y bajar más la mirada hasta el trasero y contemplarlo. Se sonrojó un poco y comenzó a bajar una gota de sudor por su frente pese a que estaba algo helado el ambiente.

- Ya me estabas preocupando.

- Solo fui por golosinas, toma unas- le entrega dos paquetes para que las comparta con Shindo.

Akane le agradeció y volvió a tomar asiento- ¡¿Shin-sama?!

- ¡Si!... no estaba mirándote- dijo casi en un susurro.

Ella solo lo miró confundida, luego le entregó el paquetito de golosinas.

Yuka estaba abrazada de Kidou, le encantaba ese clima en ese momento, las gotas de lluvia le relajaban. Cuando por fin llegaron al campamento ya había dejado de llover. Todos salieron con sus maletas a estirarse de tantas horas que habían estado sentados.

- A ver chicos, son varias cabañas, cada una cuenta con 3 literas, un lugar donde poner sus pertenencias, un par de lámparas, es un lugar amplio que Kidou ha conseguido solo para nosotros, pueden relacionarse con la naturaleza, pero no se alejen mucho.- dijo Endo.

Los mayores fueron acomodando a todos los chicos en sus cabañas. Eran cinco chicas, seis camas.

- Pido la de arriba- dice Sakura

- Hay tres arriba, yo me quedo con esta de abajo.- dice Midori.

- Alguna tendrá que dormir sola- dice Aoi.

- Ya si Yuka estuviera con nosotras estaríamos completas- dice Akane, mientras todas la miraban- ¿O sea que yo me quedaré sin compañera? Bien como gusten. Tomaré la cama de abajo.

- Konoha-chan tu eres mi compañera.- dijo Sakura

- Si- la chica dejó sus cosas ya estaba decidido dónde dormiría.

Aoi dormiría arriba de Midori.

Luego de un rato todos fueron a ver qué hacer.

- Shindo-san iremos a cazar insectos- Gritó Tenma con su red en mano.

- Ya voy- luego voltea a ver a Akane que venía con las demás, se sonroja al pensar en cosas algo subidas de tono con ella.- Takuto ten un poco de cordura, no estás listo para esto. Aunque el paseo se preste para ello.- decidió ir con sus amigos.

Yuka estaba acomodándose, dormiría un rato, estaba compartiendo la litera con Haruna en la parte de abajo.

- Cualquier cosa me llamas, estaré con los demás.

- Tu descuida, me sé cuidar.- sonríe, Yuuto le da un beso.

Ella después que él se va se queda dormida, pues estaba cansada del largo viaje.

Mientras fuera estaban todos divirtiéndose. Endo platicaba con Kidou y Haruna.

- Imaginen que Natsumi me ha reclamado, "que me vengo a vacacionar" "que la dejo sola con el niño" esto y aquello, le dije "mi amor es un viaje de trabajo" ya saben.

- Yo no puedo dejar a Yuka sola mucho tiempo, me preocupo por ella y por nuestro hijo, además forma parte de nuestro grupo.

- Tienes razón... Hermano puedo preguntar ¿será una niña o un niño? ¿qué crees que será?

- Lo que venga Haruna, además pronto sabremos que será, el viernes de la semana que viene le harán la ecografía.

- Te digo que pronto ese niño te robará a Yuka de tu lado- bromeó Endo- ella tendrá ojos solo para él o ella.

- Vamos Endo, no creo que Yuka le dedique todo su tiempo, yo también quiero compartirlo con ella, es nuestro futuro hijo y entre los dos nos ocuparemos.

- Vale pero sé lo que te digo- respondió Endo.

Ya para cuando Yuka despierta todos estaban ayudando un poco, ella bostezó y se levantó, salió viendo que estaban preparándose para cenar.

- Me he quedado dormida mucho tiempo, me siento mal por no poder ayudar.- se disculpó.

- No te preocupes- dijo Haruna- Ya casi está todo listo, toma asiento.

Pasado la cena, todos se sentaron frente a la hoguera para cantar canciones de campamento, para luego dar paso a historias de terror o leyendas urbanas que algunos contaron, poniendo la piel de gallina a muchos.

Luego se fueron a tomar un baño para irse luego a descansar. Cuando todos estuvieron listos los mayores hicieron una ronda para asegurarse de que todos se fueran a la cama. Yuka llega a la cabaña de las chicas.

- Es hora de dormir, vamos mañana será otro día y necesitarán sus energías para todo lo que hagan.

Todas se quejan pues estaban hablando y jugando. Se levantan y van a sus cama, Akane se dirige a ella y la abraza y besa en la mejilla.

- Buenas noche Yuka.

- Buenas noches, que descanses, duerman bien chicas.

- ¡Si! Buenas noches- responden todas.

Akane se mete en su cama y Yuka apaga las lámparas y sale para ir a su cabaña. Solo estaba Yuuto ahí.

- ¿Te sientes bien?

- Si, no te preocupes por hoy ya...- se acerca a su esposo y tira de él para besarlo.

- Acuéstate- dijo él, ella se acomodó y el la tapó con la manta.- Buenas noches Yuka, que tengas lindos sueños tanto tú como nuestro hijo.

- Así será, buenas noches mi vida, te amo.

Llegan Haruna y Endo, para acostarse, Haruna arriba de Yuka igual que Endo. Se desean las buenas noches.

Era muy tarde ya y Akane se levantó con cuidado de no despertar a sus compañeras, salió sin problemas caminando hasta los baños con su linterna roja. Shindo no podía dormir así que había salido a tomar algo de aire fresco, pensando en ella, para su sorpresa justo la ve. Sin pensarlo dos veces fue tras ella.

- Akane- la llamó a lo que ella volteó y el la abrazó por la cintura, apegándola a su cuerpo y dándole un beso apasionado, se separaron algo agitados y ruborizados.

- ¡Shin-sama!- dice algo sorprendida, ¿acaso pasaría? lo deseaba pero temblaba.

- Akane- dijo su nombre nuevamente y la llevó dentro de los baños, acorralandola contra la pared e irse tras los labios de la chica.

- Siento un poco de nervios, pero no quiero que termine lo que estoy sintiendo- dijo ella tras sentir la lengua del chico recorriendo su cuello.- Shin-sama te amo...

- Quiero hacerlo, mi mente dice que no, pero mi corazón y mi cuerpo dicen si.

Ella lo miró directo a los ojos, y posó su mano en la mejilla de él y dijo- Si es contigo, no importa el lugar, no es que yo sea fácil simplemente me importas tú, el único chico a quien amo, mi corazón se acelera cada vez que estás a mi lado, pero mira ahora como me tienes, con el corazón a mil y mi cuerpo temblando.

El chico sonrió tiernamente para luego decirle- Si puedo sentir como te sientes yo estoy igual, pero no puedo hacerte esto, te amo pero no creo que fuese el momento ni el lugar, tu mereces algo mejor.- Ella lo besó pues no quería dejar pasar esta oportunidad a lo que él pensó- (Al diablo todo, quiero estar con ella.)- intensificaron más el beso, mientras él acariciaba sus pechos por encima de la blusa, haciendo que ella gimiera tímidamente, estaba tan excitada que su prenda íntima estaba empapada.

Habían pasado veinte minutos, ambos se miraron sonrojados, sentados en el piso del baño, sin decirse nada, Shindo la rodeó con su brazo apegándose más a él, un abrazo que ella necesitaba ahora.

- Te amo...- dijo ella cerrando sus ojos.

- Yo igual, mi Akane.- besó su cabeza dulcemente.

Después que se hubieron levantado, Shindo se vistió y se despidió de ella con un beso, ella recogió su ropa y un par de toallas que tomaron para poner en el suelo, se miró en el espejo un momento para sonreír, tomó una ducha, para luego vestirse e ir a descansar.

Era de día, habían terminado de desayunar Akane estaba algo impaciente aunque trató de disimular tranquilidad, pero por dentro estaba que explotaba. Se acercó a Yuka que estaba bostezando, la tomó de la mano.

- Sigueme, tengo algo que contarte.- Tiró de ella y se fueron a caminar cerca del lago.

- ¿Qué quieres decirme? ¿Es importante?

- Pues si... Yuka... yo anoche hice algo con mi Shin-sama.- dijo colorada.

- ¡¿Ya lo hicieron?! ¿te dolió? ¿estás bien?

- Todo está bien, no me dolió por que no sucedió como esperaba, fue algo diferente.

- Ya entiendo, no quisieron irse de más.

- Así es, creo que fue muy lindo, pude tocar el cielo junto a él, es que somos muy jóvenes y teníamos temor, aunque lo deseábamos... Yuka lo hicimos oral, no sé qué pensará de mí, mi cuerpo, mi aroma y sabor. Me da vergüenza recordar sus ojos sobre mí. ¿Que opinas tu sobre mí?

- Yo... pues es difícil.

- No es difícil olvidar algo que marcó tu vida, ¿te he gustado? en cuerpo, aroma y sab...- no pudo continuar pues la mayor tapó su boca.

- ¡Akane por favor!- dijo ya ruborizada.

- No te de vergüenza, somos buenas amigas ¿o es que acaso quieres repetir para recordar?

- No es eso, simplemente creo que Shindo te ama y claro que piensa bien de ti, el ama todo de ti. Y pues no quiero que alguien más se entere.

- Pues gracias, ahora puedo estar segura de que el la pasó muy bien anoche.

Mucho rato después algunos estaban pescando en el lago, Yuka estaba siendo guiada por Yuuto, hasta que consiguió pescar un pez.

- ¡Lo hice!- celebra ella.

- No está mal, felicidades.

- La primera vez que pesqué algo fue con mi ropa- rió al recordar algo de su infancia.- el pez quedó atrapado dentro de mi suéter.

- Pues debió de ser molesto.

- No lo sé, solo recuerdo que me sentí feliz.

Los chicos asan aquellos peces, para comer en el almuerzo. Aunque los insectos se pegaban en algunos.

- Fuera de mi espacio- dijo Sakura al ver como se acercaban a ella.

- A ver Nozaki, eres una de las más dulces para los insectos- comenta Haruna viendo como se le acercaban los insectos.

- Para eso traje mis repelentes, Otonashi-san- Sakura saca sus repelente mientras algunos chicos se reían.

Shindo se sonrojaba al pensar en lo sucedido mientras todos dormían, de vez en cuando cruzaba miradas con ella, la cual se sonrojaba. Tsurugi se acercó a su amigo y se sentó a su lado.

- Algo tienes se nota en tu rostro.

- Lo que pasa es que tienes curiosidad... a mi me sorprende mis actos inmorales, como soy capáz de tener el valor de hacer algo de ese tipo de cosas.

- ¿Que tipo de cosas?

- No sé si contarte- se sonroja- es todo nuevo para mi.

- Tiene que ver con Yamana... ¿eh?

- Obvio si...- se lleva las manos a la cara- yo estuve con ella en el baño, perdí el control y le hice el amor de una forma...

- ¿De qué forma?

- No sé cómo decirte, hicimos todo normal hasta que ella me dijo que no le importaba el lugar, pero a mí sí me importa el lugar, por lo menos más decente y cómoda para ambos.

- Entonces ¿no lo hicieron?

- No como se debe, solo nos... lo hicimos o-oral.

- Yo diría que es un gran paso, sólo si no quieres dañar su reputación con un ya sabes...

- ¡¿Que?!

- Mira a la señora Kidou en qué estado está. No querrás dejarla así, claro que hay diferencias, ella está casada y tu y Yamana no.

- Tienes razón, aunque me encantaría poder hacerlo con ella. Claro que teniendo cuidado.

Un rato después, Endo los reúne a todos, para ir a nadar o refrescarse en el lago, todos habían traído bañador por si acaso.

- Tengo calor- dice Yuka mientras se abanicaba con un abanico de mano.

- No crees que muestras de más- dice Yuuto al ver como aquel vestido entero de baño tenía un escote algo atrevido.

- Me pareció lindo, ¿no te gusta?

- No es eso, sino que las miradas irán todas ahí.

- Tranquilo ninguno de los chicos pondría la mirada en una mujer madura.- Yuka toma una camiseta y cubre su torso.

- Andando- la rodea con su brazo.- Aunque no descarto la posibilidad.

Cuando van algunos corren mientras otros se van a lo más profundo a nadar, Yuka se sienta en unas rocas bajas solo para mojar sus pies y Yuuto a su lado. El ambiente estaba fresco y aquella agua estaba algo fría.

- Esto es vida, con los amigos, la naturaleza y el relajante sonido del agua que corre.- dijo Endo que estaba sentado sobre una toalla.

- Tienes razón es muy relajante, le viene bien a Yuka y al bebé estar así en esta calma.- respondió Kidou.

- Seguro.- siguió Endo.

Yuka respiró aquel aire, le tranquilizaba mientras posaba sus manos en su vientre. Estaba tranquila pues estaba al lado de su esposo, que la apoyaba en todo.

Mientras las chicas estaban hablando cualquier cosa, solo que Akane se tenía algo reservado que no compartiría con ellas.

Pasó media hora y el tiempo cambió tan rápido que todos tuvieron que regresar al campamento, todos una vez dentro de sus cabañas tuvieron que cambiarse puesto que pescarian un resfriado. La lluvia era fuerte y el viento que corría quería arrasar con todo.

Las chicas estaban algo aterradas, viendo cómo todo estaba fuera de su cabaña, se abrazaron con temor, gritando por todo ruido que escuchaban y tenían algo de frío.

- ¡Quisiera que Shin-sama estuviera aquí!- gritó Akane, mientra sus compañeras la miraron.

- Y ahora ¿por qué no a Yuka?- Pregunta Sakura.

- Yuka estaría llorando y gritando, es cobarde- dice Akane sonriendo.

Un relámpago las asusta y vuelven a gritar, la puerta se abre dejando ver a dos personas, Yuuto y Yuka.

- Las acompañas un rato.- Dice él.

- Si... estaré bien- se despiden y Yuka entra a la cabaña de las chicas, las cuales la abrazan.

- Tengo miedo- dice Aoi.

- Yo igual- dijo Yuka mientras cerraba la puerta- todas sientense que prenderé fuego.

- No podemos encender las lámparas, las cerillas se nos han mojado con una gotera.- dijo Sakura mientras tomaba la cajita.

- ¡Que problema!- Yuka camina hacia las lámparas y con su dedo aparece una pequeña llama de fuego y enciende ambas lámparas.- listo.

Dejó a Konoha y a Sakura sorprendidas.

- ¿Cómo lo hiciste?- pregunta la de cabellos rosados.

- ¿Magia? tengo poderes mágicos- dice como si nada, se sienta en la cama.

- No puedo creer que seas un ser mágico- dice Konoha.

La tormenta se mantenía igual, las chicas continuaban con temor y frío, todas se sientan alrededor de Yuka con sus mantas y almohadas.

- ¿Ahora ven por qué me gusta?... ¿Yuka no tienes miedo?

- Claro que lo tengo, pero tengo que ser fuerte ahora por mi hijo. No quiero que nada le pase.

- No te preocupes, todas estamos contigo- dijo Midori.

- Gracias chicas.

-Ahora que estás aquí, no tenemos miedo- dijo Aoi, estaba más segura, Yuka siempre les infundía valor, algunas veces.

Para pasar la fuerte lluvia y no estar aburridas, Yuka aparece un altavoz portátil para poner música con sus poderes, de paso bloquear el sonido de la lluvia, conversar con ellas o jugar un poco, peinarse o tal vez cantar simulando que el cepillo era un micrófono, comer golosinas y beber cocholate caliente. Hizo que perdieran el temor por un momento hasta que ya se hubieron cansado, una vez más se comenzó a escuchar la lluvia pero esta había bajado su intensidad.

- Parece que pronto cesará- Yuka se asomó por la ventana mientras bostezaba.

- Yuka-chan ¿te sientes cansada?- pregunta la de ojos lila.- Puedes dormir aquí si lo deseas.

- Si, creo que necesito descansar un rato. ¿No las estaré molestando?

- No, claro que no, puedes dormir en la litera de Akane, ella no tiene compañera.- dijo Midori

- Pero Akane-chan, dormirás arriba.- propuso Sakura.

- ¡¿Qué?! ¿por qué? no, no, no, ¡me niego!, yo dormiré a su lado- sonrió mientras tomaba del brazo a la mayor.

- No te pongas así, puedes dormir con Yuka-chan.

- Gracias Aoi-chan.

Todas fueron a meterse a sus camas y taparse pues hacía frío, Akane estaba más que feliz por dormir junto a Yuka.

- Hace mucho que no pasabamos juntas- dijo solo para la mayor.

- Tienes razón- Yuka se voltea para quedar mirando a la de ojos lila y esta toma su mano sintiendo que estaba fría.

- Estás helada... no te preocupes yo te mantendré caliente.

- Gracias Akane-chan, te quiero y sabes lo importante que eres para mí.

- Lo sé, ahora descansemos.

En medio de la lluvia, se quedan dormidas, hasta que todo se calma al atardecer y todos salen de sus cabañas, menos Akane y Yuka que aún dormían.

Shindo fue a preguntar por ella ya que no la vió con el resto de las chica.

- Nozaki ¿y Akane?- pregunta el chico.

- Oh pues se ha quedado dormida, ve si quieres.

- De acuerdo iré a verla.- el chico se va.

- Pero se me ha pasado decirte que duerme con Yuka... ups... no debe de importar.- la chica sigue para ir con los demás.

Shindo abre la puerta con cuidado y entra, se acerca a la cama y las ve a ambas dormidas, tomadas de la mano. Claro que por su mente nunca ha pasado que ambas puedan estar en otro plan que no sea amistad.

- Akane, despierta- la llama dulcemente.

La chica abre los ojos y ve a Yuka en frente aún durmiendo, voltea pues se dio cuenta de que Shindo la había llamado- Hola- sonrió- vaya me quedé dormida- se levanta mientras la mayor se acomodaba.- Estaba asustada en medio de la tormenta, me hacías falta- abraza a su novio.

- Supongo que Yuka-san las vino a vigilar.

- Si, ella tenía miedo igual, así que le he hecho compañía, su estado implica no asustarse o coger enojo. La dejaré aquí hasta que despierte, vamos- ella le toma de la mano y salen fuera de la cabaña.

Un rato más tarde Yuka despierta y nota toda las camas vacías, se estiró una vez fuera de la cabaña y fue directo con Yuuto, Haruna y Endo para ver en qué podía ayudar.

Todos cenaron tranquilamente, aunque Kariya tenía un juego de apuestas para sacar más dinero del que poseía.

Llegó la noche y Kariya reunió a algunos, Shindo, Hikaru, Ibuki.

- Nosaki-san...- dijo Kariya.

- Ni se te ocurra, no participaré en juegos de apuesta y azares eso es indecente.

- No lo veo como algo indecente, pero tu te lo pierdes.- dijo el chico para fijar su mirada en Yuka.- ¿Kidou-san quisiera participar?

- ¿Yo?...

- Yuka, los juegos de azares no me parecen, solo pierdes dinero.- Dijo Aoi.

- Si, no juegues, ya traté con Shin-sama pero no me ha escuchado.- dijo Akane preocupada.

- Lo que pasa es que Kidou-san tiene miedo de perder.

- ¿Miedo yo, mocoso? ya verás.

Yuka fue a su cabaña seguida de las chicas que trataban de persuadirla de que no jugara, estaban los tres adultos charlando, entra Yuka de golpe acompañada en busca de su monedero.

Kidou y los otros se preguntaban ¿por qué tanto alboroto? a lo que todas comenzaron a explicar, pero no se entendía y quedaron confundidos. Yuka se acercó.

- Regresaré un poco tarde iré a jugar con los chicos.

- Yuka ¿quieres explicarme que pasa?

- Solo iré a jugar un poco- sonrió inocente dando pasos para la puerta.

- ¿Y para que el monedero?- pregunta Yuuto.

Ella lo oculta tras de sí- No es para nada.- se va.

- Bueno, Seto cuentame- pide Kidou a lo que ella dice todo.- Yuka siempre ha sido algo competitiva, vayan a vigilarla, después de todo es su dinero.

Todas salen a seguirla, mientras Yuka ya estaba presente ante los chicos, tanto jugadores como espectadores.

- Bien mocoso, aquí me tienes- Tomó asiento.

- Yo opino que no es buena idea involucrarse con él, Kidou-san.- dijo Kirino.

- Callate princesa, no ves que ha aceptado mi juego.- respondió Kariya.

- Shindo, gánale al mocoso.- dijo el pelirosa ya enfadado. En eso llegaron todas las chicas.

- No sé por qué me veo involucrado en esto.- se preguntó Hikaru en voz audible.

- Porque eres mi amigo y mi cómplice- dijo Kariya.

- ¿Y tu Inubuki?- pregunta Yuka.

- ¿Se puede saber por qué me llama así?- dijo el chico con una vena alterada.

- Pues pensé que así te llamabas... solo bromeo... Inubuki.

Kariya puso fin al asunto y comenzaron a poner el dinero en la mesa, con cartas en la mano mirando a su adversario cada uno, Kirino apoyando a su amigo, Akane no se decidía, Ibuki quería bajarle la mesada a Shindo. Tsurugi no se molestó en mirar y se fue a la cabaña.

La racha de suerte la tenía Shindo, Hikaru no estaba muy convencido en seguir jugando, a Yuka le explicaron el juego pero no entendió bien así que decidió fingir y lanzarse al juego sin decir nada, Ibuki estaba perdiendo al igual que Kariya.

Hikaru se retiró, pues había perdido la mitad y tenía sueño así que se retiró con algunos de sus compañeros. Ibuki fue el siguiente en retirarse solo quedaban Yuka, Shindo y Kariya.

- Lo siento por los dos- dijo Shindo a los dos que quedaban- me llevaré esto- tomó el dinero de la mesa.

- Vale que todavía tengo mucho que apostar.- dijo Kariya presumiendo.

Kirino se acercó a Shindo- Debes de sacarle provecho todavía, acaba con él.

- Bueno creo que es suficiente para mi, Kariya, Yuka-san, fue un placer jugar con ustedes esta noche pero creo que ya he ganado lo suficiente.

- Como quieras... Señora Kidou, solo usted y yo.

- Yuka será mejor que te retires- dijo Midori ya preocupada.

- Esto no acaba hasta que alguno de los dos quede limpio.

En efecto la suerte cambió de bando, terminando así Yuka con el monedero vacío y hecha un bollito en su cama lamentándose. Y los demás negando con la cabeza. Para Kidou ella era en este momento una adicta a los juegos con apuestas, se dejaba convencer muy rápido y así quedó perdiendo.

- Espero te sirva de lección, un buen jugador sabe cuando detenerse.

- Lo siento, me dejé llevar.

Mientras en las cabaña de las chicas.

- ¡Que asquito! mis zapatos quedaron sucios- se queja Sakura.

- No te quejes tanto princesa, en primera no debiste venir si sabías que ibas a enfrentarte a la naturaleza.- dijo Midori, ya que siempre la rosa se quejaba.

- Siempre andas en mi contra, nunca me entero de nada, deberías de saber que soy una chica reservada y callada.

- No al caso, tu estás interesada en el chisme ¿verdad?

- Claro que no, solo quiero estar al día.

- No discutan- dice Aoi que tendía su ropa.- no estas preparada para ciertos temas que nosotras llevamos hace mucho. Lo lamento sakura ya sé que quieres que te contemos.

- Pero no confían en mí, pues a mi parecer a Shindo-san no le gustaría saber que su novia ande ligando por ahí, a sus espaldas.- Volteó en dirección de Akane que estaba enviando mensajes a su querido pianista.

- No estoy ligando, Yuka y yo somos amigas, solo amigas, todo eso pasó ya, está en el pasado.

- No es lo que he podido ver, dormían muy juntas esta tarde.

- ¿Podemos dormir?- pidió Konoha para que ya no discutieran.

- Si, creo que es lo mejor- dijo Aoi.

Apagaron las luces y no dijeron más. En la cabaña de los adultos ya todos estaban acostados, Yuka se levantó con cuidado y salió, Yuuto se dió cuenta y fue con ella, que estaba sentada en la escalera de la cabaña y se puso a su lado.

- ¿No puedes dormir?- preguntó él.

- Estaba pensando en nuestro bebé, ya quiero saber que tendremos y poder comenzar a preparar todo para su llegada.

- Seguro que si mi amor. Los amo a ambos.

- ¿Me querrás cuando pierda la figura?

- Que cosas dices, claro que si.- la abraza.

- Yuuto... lo siento.

Pasan los días y los chicos exploran ciertas zonas en grupos mientras Yuka se quedaba como enfermera en el campamento. Algo aburrida, leyendo una guía de exploración para principiantes. Luego de eso se propuso cocinar para todos cuando volvieran, claro que con la ayuda de su magia.

Se preocupó al ver que no regresaban, pero no podía abandonar el lugar. Hasta que todos fueron llegando, Kusaka cargaba a Konoha ya que se había lastimado en el camino.

- Kidou-san me preocupo por ella. Haga algo.

- Claro no te preocupes, tengo justo lo que necesita- dice Yuka.

- Solo es un raspón- dice Konoha.

- Un raspón que se puede infectar si no se trata antes.- Yuka va por el botiquín. Mientras a Konoha la dejan en cama.- Ok, te dolerá un poco.

- Si, trataré de no gritar.

- Puedes llorar si quieres.- Yuka le trata la herida y la menor solo se retuerce un poco.- Listo, ¿tienes hambre?

- ¿Por qué te preocupas por mi?- mira para otro lado.

- Me preocupo por todos, y quiero que estés bien. ¿Te ocurre algo? es que cada vez que me acerco tu te pones un poco seria conmigo.

- Son imaginaciones suyas- Konoha no diría nada sobre lo que sabía y pensaba desde el momento en que supo de aquella relación, no se metería, además no era su vida.

- Oh bueno, te mandaré el estofado con Kusaka-kun- ya que había terminado se levantó.

- Espera... Yuka-chan- sonríe- me siento mejor gracias a ti.

- De nada- se va a buscar la comida que tenía preparada. Llega con los demás que estaban ya con sus platos.- Kusaka-kun, no tienes que preocuparte ella está bien. Llévale su plato ¿si?

- Seguro- ella le entrega el plato y él va con Konoha- ¡¿Como te sientes?!

- Mejor y ¿Yuka-chan?

- Se ha quedado con los demás, te he traído tu plato- se lo entrega.

- Gracias- prueba un poco- sabe delicioso.- La chica le dedica una sonrisa y el se siente más tranquilo.

Llega la última noche y todos se sientan alrededor de la fogata con malvaviscos, y cantar como lo hicieron la primera noche. Luego de todo Yuka miró aquel cielo lleno de estrellas.

- ¡Es hermoso!

Todos partirían en la mañana, un viaje lleno de recuerdos, que estaría en sus memorias.


Continuará...