Hi!

Llevo prácticamente toda la tarde intentando subir el capítulo así que espero que por fin se haya subido de una buena vez. No sé qué le ha pasado a Fanfiction hoy, pero me ha abandonado completamente ;_; Aún asi, creo que por fin aquí está el capítulo de hoy y creo que les va a gustar.

Besos & Abrazos.


Capítulo 55 – La sinceridad de Naruto.

Naruto estaba sopesando la opción de entrar por el gran ventanal de la habitación de Sasuke porque llevaba un buen rato tocando la puerta y nadie le abría, pero cuando se disponía a bordear la casa para acceder al patio trasero Sakura apareció tan rápido por la puerta que ninguno de los dos pudo reaccionar a tiempo por tener la guardia completamente baja y cayeron al suelo, uno encima del otro.

- Ay, por los cinco Hokages...– murmuró, sentándose en el suelo mientras se acariciaba la zona que había sido afectada por el golpe.- Sakura-chan, ¿qué sucede?

- Creo que... oh, Kami-sama, me parece que Sasuke-kun se me acaba de declarar y yo no he podido responderle – exclamó, con las manos en la boca.

Naruto parpadeó sorprendido. ¿Que su mejor amigo había hecho QUÉ? Ok, necesitaba hablar con él URGENTEMENTE. Esas cosas no podían pasar en su villa sin que él se enterara, ¡malditos Kages y su repentina aparición que lo habían abstraído del mundo exterior!

- ¿Está el teme en casa, Sakura-chan? – preguntó, ayudando a la ninja médico a incorporarse mientras se sacudían el polvo de la ropa.

- La verdad es que no lo sé – se colocó el cabello.- Cuando salí de la habitación no encontré ni a Sasuke-kun ni a Hinata-chan. Sasuke-kun se fue como... como decepcionado, seguramente Hinata-chan esté con él, pero no sé dónde. Los busqué dentro y no los encontré.

Naruto asintió, echándole una última mirada a la fachada de la mansión. Bueno, tenía algo importante que hacer, ya hablaría con su amigo más tarde.

Hinata se había sentado sobre el suelo de piedra para escuchar la historia de Sasuke, a punto estuvo de ahorcarlo o de darse ella contra la pared de piedra, es decir, en su humilde opinión: Sasuke Uchiha seguía teniendo tan poco tacto como siempre.

- Me estás diciendo que casi pierdes el control, algo que no te ha pasado en muchísimo tiempo, porque te has declarado a Sakura-san y ni siquiera te quedaste a esperar una respuesta, ¿es eso? – repitió, haciendo un pequeño resumen de lo que Sasuke le había contado una vez que consiguió calmarlo y que desactivara el Mangekyo Sharingan.

Sasuke asintió. Hinata se pasó la palma de la mano por la cara.

- Tienes que estar de broma, Sasuke-nii – masculló entre dientes escondiendo la cabeza en sus rodillas, dejando que la cascada de su hermoso cabello se deslizara por su cuerpo.

Sasuke observó la actitud derrotista de Hinata, ¿había sido demasiado impulsivo otra vez? Lo que estaba claro por la actitud de la Hyuga es que había vuelto a fastidiarla.

- ¿Por qué te sorprende tanto? – preguntó desde el suelo, donde hacía un buen rato que se había acostado para comprobar si el frío de la piedra podía enfriar su mente y hacerlo pensar con más claridad.

- Sasuke-nii, lo que has hecho ha sido increíble y eso es algo que no puedo negarte. Lo que pasa es que... – ladeó la cabeza para que sus ojos perla chocaran con los negros de él.- Has cogido a Sakura-san completamente desprevenida, no le has dado tiempo a asimilar la situación... ¡acaba de hacer la operación más difícil de su vida!

- Pero, entonces, ¿qué? Si lo hago porque lo hago y si no lo hago porque no lo hago. Hinata, no hay quien entienda a las mujeres, sois problemáticas como diría Shikamaru – respondió Sasuke, casi ofendido por las palabras de la muchacha porque le había costado un mundo y varios universos tomar la decisión de decirle a Sakura lo que sentía por ella.

Hinata parpadeó ante el juego de palabras y ni se molestó en entenderlo. Es un Uchiha al fin y al cabo.

- No te equivoques, no digo que lo hayas hecho mal. Te has sincerado con ella y eso está muy bien... aunque ha sido completamente inesperado, pero ahora necesita tiempo. Y por el amor de todo lo que más quieras NO VUELVAS A ASUSTARME ASÍ, ¿me has entendido?

Activó las 64 palmas y Sasuke asintió con brusquedad, lo último que deseaba era que ella lo castigara porque Hinata sabía de sobra que él era incapaz de hacerle daño.

- Desde luego, sucumbir al Mangekyo Sharingan por amor... quién lo hubiera dicho de Sasuke Uchiha – sonrió burlona y Sasuke la taladró con la mirada de tal forma que Hinata estalló en risas.

Naruto respiró hondo preparándose para el mayor reto de su vida. Porque eso era tratar con Hiashi Hyuga: un reto. Y más si estaba alguna de sus adoradas hijas en medio de todo el asunto. ¿Traer de vuelta a Sasuke? ¿Revivir a Gaara? ¿Derrotar a Pain? ¿Controlar a Kurama? ¿Derrotar a Obito sincronizado con el Juubi? Todo lo pasado parecía sencillo al lado de Hiashi Hyuga.

Es como la combinación de todo lo que hemos pasado en una sola persona.

Te corrijo: de lo que HE pasado... que tú comenzaste a ayudar mucho más tarde, zorro testarudo.

En cuanto tocó la puerta fue recibido, hecho que sorprendió al rubio porque no recordaba haber anunciado su llegada. No lo hicieron esperar y lo acompañaron hasta la sala que Naruto reconoció como la que había ocupado la última vez.

Eso sucedió porque eras un crío torpe que no sabía tratar con una eminencia como yo.

Por supuesto, Su Majestad, no tiene nada que ver con que llevaras cabreado con la familia de mi madre y de mi padre prácticamente casi toda tu existencia – replicó con sarcasmo.

No, nada que ver.

Naruto puso los ojos en blanco casi al mismo tiempo que Hiashi Hyuga entraba en la sala por lo que se puso de pie de forma apresurada para recibirlo respetuosamente aunque el mayor lo detuvo con una mano y fue él quien se inclinó en señal de respeto. Naruto se ruborizó. Aún no se acostumbraba a que las mayores entidades de Konoha lo trataran con tanto respeto.

Normal, te recuerdo que fuiste repudiado por mucho tiempo...

Kurama, de verdad, necesito que te calles durante la siguiente hora y media.

Hm... una misión difícil, chico.

Oh, ¿no me digas que el gran Kurama-sama no puede hacer algo tan sencillo?

Para ser Hokage eres como un crío.

Kami-sama, cállate de una vez.

- Hokage-sama, ¿se encuentra usted bien? – preguntó el adulto al ver el silencio en el que se encontraba sumido el joven, quien asintió una vez que dejó de escuchar la voz del zorro de nueve colas en su cabeza.

- Lo siento, a veces... me abstraigo demasiado en mis pensamientos – se excusó rascándose levemente las marcas de la mejilla.

- ¿Esos pensamientos tienen nombre? ¿Kurama? ¿Tal vez? – aventuró Hiashi mientras servía el té que una de las sirvientas les acababa de llevar.

- Kurama sin duda – aceptó con un suspiro, recibiendo de las manos del Hyuga una taza de té humeante.- He venido a darle mi respuesta a su pregunta, Hiashi-sama.

De repente, Hiashi Hyuga tomó la misma actitud que la última vez: se colocó derecho, cuan alto era el padre de su amada Hinata y posó la mirada perlada sobre su persona. Naruto retiró de su cabeza el sombrero de Hokage y lo dejó a un lado, dejando clara también su postura. Venía a hablar como Naruto.

- Hiashi Hyuga, mi nombre es Naruto Namikaze aunque no he desertado el apellido que inicialmente se me dio: Uzumaki para brindar a mi madre el mismo honor que le brindo a mi padre portando este sombrero. Actualmente soy el alto cargo de Konohagakure y he venido a presentarle mis respetos y mis argumentos sobre la pedida de mano de su hija.

Creo que nunca te había escuchado hablar así.

- Usted me conoce, puede que piense que no, pero me ha visto crecer al igual que toda la aldea. Quizás nunca le interesé lo suficiente, pero sé que siempre oyó hablar de mí porque Hinata-chan tenía totalmente prohibido estar cerca de mí cuando éramos pequeños – comenzó a relatar, juntando las manos sobre la mesa.- Fui un niño travieso y desenfrenado, extrovertido y ajeno a todas las reglas, nunca me importó qué daños causara porque sólo quería llamar la atención de la gente que se alejaba de mí. Luché por ser reconocido durante demasiados años y no lo conseguí hasta que apareció Pain... o eso pensaba yo. Sí existía una persona que me reconocía en la aldea prácticamente desde la academia: su hija mayor, Hinata Hyuga. Le voy a ser sincero: no he cambiado demasiado en todos estos años. Me he vuelto mucho más fuerte y he conseguido todo lo que me había propuesto cuando albergué en mi corazón el camino que yo quería seguir, mi camino ninja. Sin embargo, sigo siendo descuidado e impulsivo, no sé controlar mi carácter y mucho menos si está Sasuke cerca – se permitió sonreír levemente, su sorpresa fue mayor cuando Hiashi le correspondió.- ¿Que la aldea está en paz y el mundo ninja también? Sí, pero no sólo gracias a mí. Si Hinata no hubiera estado a mi lado desde el principio quizás el Consejo hubiera podido conmigo y ahora mismo tendríamos ya otro Hokage. También he tenido la ayuda de Sakura-chan, de Iruka-sensei, Shizune-san, Kakashi-sensei... esto que tenemos hoy lo hemos conseguido todos, no yo solo. ¿Y sabe por qué? Porque un Hokage no es nadie sin el apoyo de la gente de su villa.

- ¿A dónde quieres llegar con esto, Naruto?

- Usted me preguntó si merecía a su hija. Yo le estoy contextualizando mi vida: mi pasado, mi actual presente y ahora... mi futuro. Me cuesta mantener en orden mis pensamientos y no soy la persona más pacífica del mundo; sé que mi carácter choca completamente con el de Hinata-chan...

Yo no estaría tan seguro.

- Y sé también todo lo que pesa sobre mí, todos los errores y peligros que estoy portando con este cargo – señaló el sombrero.- No sé si merezco a su hija, pero creo que merezco la oportunidad de averiguarlo y demostrar que puedo cuidarla y protegerla con mi vida si usted me la brinda, Hiashi-sama. Sé que quizás no soy el mejor pretendiente, que probablemente muchos más hayan venido a solicitar la mano de Hinata-chan... pero sí tengo muy claro lo que siento por ella, y sé que es verdadero por todo el tiempo que me ha llevado entenderlo – tomó aire, nuevamente, sincerarse era terriblemente difícil.- No tengo intenciones de celebrar la ceremonia de unión inmediatamente, se llevaría a cabo cuando ambos estuviéramos preparados o cuando usted lo dispusiera, pero quiero formalizar lo que siento por su hija: quiero hacer las cosas bien, quizás, por primera vez en mi vida.

Hiashi lo miró largamente durante varios minutos. Luego, se levantó en silencio sin pronunciar una sola palabra y salió cerrando la puerta con suavidad y exasperante lentitud.

Naruto dejó caer la cabeza sobre las palmas de sus manos, ¿la había fastidiado? Se mordió el puño con fuerza.

Tranquilo, chico, eso no es una respuesta.


Y... ¡hasta aquí por hoy! ¿Qué responderá Hiashi-sama a la declaración de Naruto? ¡Lo veremos próximamente! :D Mañana más y mejor, el momento decisivo se acerca. ¿Podrá pedirle Naruto a Hinata matrimonio? ¡TATATACHÁÁÁN!

Espero ansiosa sus opiniones, como siempre, porque son ustedes unos lectores maravillosos y deseo de todo corazón que les haya gustado el capítulo de hoy.

Buenos días & Buenas tardes & Buenas noches.

PD: Mañana vuelvo a luchar con la universidad ù_ú