Hola!
Giovanna112009 y guest: Más Delena entonces ;)
No sé qué pasa que siempre se me borra un capítulo :C "Detrás del Mystic Grill, a las 19:00" Así que leí los primeros 15 capítulos ya que sabía que estaba por ahí pero sentía que la historia sí seguía una línea y no había ni un quiebre, por lo que no sé dónde iba el capítulo desaparecido. Así que por favor si notan alguna incoherencia o quiebre en la historia díganme :D
Escucheeeemos Bloodstream de Stateless... Ya la ocupamos una vez pero hace tiempo, así que no creo que se acuerden, y creo que queda muy bien con el capítulo... Así que Youtube, sludge (/) y = watch?v=mYVVEZY19BU y una canción de Nina Nesbitt con Kodaline, "Hold You" así que youtube/ y luego watch?v=HzOpB3Z8tIY
Traducción versos: Tú me dices que se pone mejor, se pone mejor con el tiempo/Tú dices que me recompondré, recompónete, estarás bien/Dime, ¿qué diablos podrías saber tú? ¿Qué sabes tú?/Dime, ¿cómo diablos podrías saber tú? ¿Cómo sabes tú?
CANCIÓN "BLOODSTREAM" -STATELESS
You tell me it gets better, it gets better in time
You say I'll pull myself together, pull it together, you'll be fine
Tell me, what the hell could you know? What do you know?
Tell me, how the hell could you know? How could you know?
—¿Qué? ¿Acaso planeas tenerme aquí toda la vida? —le dijo Bonnie a Brett, intentando sonar tranquila pero la verdad es que no pudo ocultar el miedo que sentía en cada parte de su cuerpo al saber que él estaba ahí en ese cuarto junto a ella.
—¿Dejar que te desangres? ¡Nunca! ¿Cómo dices eso? No perdería ni una gota de tu sangre a menos que sea por mi garganta... —ella vio como tenía sus muñecas atadas con unos paños que la impidieron desangrarse.
Sintió una nueva ola de mareo en todo su cuerpo y deseó tanto simplemente... Desvanecerse... Estar en el bosque de nuevo, y pedirle consejo a su querida abuela que de alguna forma siempre sabía qué hacer... Quedarse ahí, con ella, abrazarla, apreciarla, y no irse.
—Hagas lo que hagas, no me beses nunca más —dijo intentando mantener su compostura.
—Oh, nena... No puedes pedirme eso —al verlo acercarse con una media sonrisa Bonnie tomó lo que pudo de sábanas con sus manos amarradas y las estrujó.
Apretó los dientes.
Cerró los ojos.
Se obligó a olvidar todo.
CANCIÓN "HOLD YOU" -NINA NESBITT (FT. KODALINE)
—No puedo —lloriqueó—, estoy harta. Sólo quiero ir a casa junto a Bonnie, y Jeremy, y Caroline, Tyler, Matt, tú y... —calló y bajó la cabeza, sentándose en la silla del comedor.
—Puedes decirlo, Elena. Evitar su nombre no hará que todo esté bien.
—No te preocupes —dijo ella con los labios en una línea, temblaban, y tenía la vista en un punto fijo. Una lágrima comenzó a caer—. De todas maneras no volverá a ser como antes, ¿verdad? —susurró y hubo un silencio— ¿¡Verdad!? —instó acelerada y angustiada, parándose.
—Sabes la respuesta a eso —contestó él, sirviéndose un vaso de whiskey.
—Quiero escucharlo de ti —dijo ella muy firme, pero él no pareció escuchar—. ¡Damon! Por favor... Te ruego por favor... —las lágrimas le caían por los ojos, tenía los labios hinchados y el rostro húmedo—, ¿¡hay algo que te importe una mierda!? —musitó con furia con toda la energía que tenía, cayó al suelo de rodillas con su cara en sus manos, llorando con la garganta ronca.
Ella no pudo ver cómo él se puso tenso inmediatamente y apoyó sus manos en la mesa.
—Diablos, Elena... ¿¡Que si hay algo que me importa una mierda!? Espero que sea una maldita broma —le pegó a una mesa con furia, no la miraba a la cara—. Todo este tiempo —hizo un silencio y miró a Elena, en el suelo, su voz se quebró y sus ojos se hicieron de cristal, su voz tembló—: todo este tiempo que hemos estado aquí juntos, ¿crees que no lo he hecho por nadie? ¿Crees que no me afecta? —Miró al suelo, se intentó de tranquilizar solo—. ¿Crees que no me cuesta mirarte a los ojos y tener que decirte que no, no todo va a estar bien? Porque no te voy a mentir, y no hay otra respuesta. Después de todo lo que hemos pasado, todo lo que hemos luchado ¿crees que esa es la respuesta que quiero darte!? —la agitación terminó y ambos bajaron sus escudos en un silencio sepulcral.
—Yo... Lo siento —Damon se hincó para estar a su altura y le corrió un mechón de pelo.
—Yo también lo lamento, Elena, lamento que me ames. Lamento que la vida te decepcione una y otra vez, lamento yo decepcionarte una y otra vez —se paró y comenzó a caminar lentamente a la habitación.
—Damon, espera —ella lo siguió, y él se detuvo sin darse media vuelta. ¿Recuerdas cuando fuiste al Mystic Grill a intentar solucionar todo, y peleamos, y cada cosa que salía mal salió mal? Intentaste hipnotizarme para que me olvidara de todo, no te diste cuenta que tenía un collar de verbena, pero de alguna forma, después de eso algo se sintió mejor. Como que el mundo estaba patas arriba, pero de algún modo te las arreglaste para que a pesar de todo, al final del día yo estuviese en casa. Así se sentía, en casa — Damon tenía la cabeza gacha, se volvió bruscamente, con la respiración acelerada, la tomó y la besó. Tocar sus labios de nuevo era tan... Acogedor, excitante, reconfortante... Como en casa.
Se separó y quedaron observándose a los ojos con sus frentes unidas y la respiración agitada, pero a la vez los ojos llorosos. Él tenía ambas manos acariciando su cara con delicadeza, pero a la vez, de forma protectora. Ella puso sus manos sobre las de él, y él sentía su piel extremidades, tan diminuta, tan vulnerable, y tan malditamente fuerte.
—Te amo —susurró—, no sabes cuanto, Elena.
—Sí lo sé... —contestó ella, arrepentida por todo lo que le había dicho antes, sabía que había sido sólo la rabia contra el mundo hablando—. Ahora déjame demostrarte cuánto yo te amo...
—Contigo soy experto en eso —contestó y ella sonrió y lo besó con fuerza, sus labios se aplastaron y se abrieron, dejando a sus lenguas bailar en una danza húmeda. Damon le agarró la cabeza por atrás para poder apretarla aún más contra él y sentir toda su boca. Era tan dulce, tan adictiva, cada parte de ella. ¿Cómo alguien se podría cansar de ver aquellos ojos almendrados todas las mañanas?
Él avanzó y así ella chocó contra una pared, le besó el cuello, la clavícula y fue bajando hasta la mitad de sus pechos, ella se comenzó a quitar la ropa mientras él la besaba por todas partes, y ambos sentían el calor recorriendo todo su cuerpo. Ella gimió y vio el techo mientras le revolvía el pelo, y no podía pensar en nada más aparte de lo afortunada que se sentía por tener a alguien que la quisiera tanto, y no era cualquier persona, era él... Damon Salvatore, una persona que la cautivaba, que era maravillosamente preocupado dentro de todas esas capas de insanidad y rudeza que lo cubrían, capas creadas a través de todos los años por cada vez que ha caído. Sí, ese era la persona que amaba, y la amaba con locura y pasión y no imaginaba cómo había pasado tantos años sin tener ese calor en su pecho.
Le tomó una mano con fuerza. Sentía la erección del chico contra ella, y a pesar de que ya se sentía inmensamente seducida por él, saber que él también la deseaba la hacía sentirse incluso más ansiosa. Le plantó un beso en el ombligo y la tomó por debajo de los muslos, llevándola a la mesa y sentándola ahí. Ella le quitó la camiseta a él y le tocó el torso, observándolo suavemente, besándole el pecho. Damon suspiró y acarició la cabeza de la chica entre resoplidos roncos de placer. Bajó las manos tocando su cintura y su cadera hasta llegar a ese lugar con el que había soñado tanto tiempo. Sus cuerpos junto al otro, piel contra piel, húmedos, ya no aguantaban más esa distancia inexistente entre ellos. Se desabrocharon los pantalones de forma mutua y se los sacaron rápidamente para poder derretirse en el otro. Elena lo envolvió con sus piernas para sujetarse y lo abrazó por la nuca, él la abrazó por la cintura. Él la atrajo hacia su cuerpo y ambos suspiraron en delicia.
