Capitulo 50

Acabó su tercera cerveza, y se dirigió hacia donde todos estaban bailando, había mucha gente y se lo estaba pasando genial. Aspiró la brisa del mar combinado con el olor a cigarro y comenzó a bailar, al ritmo de la música electrónica.

Unas manos la tomaron por la cintura, y ella sonrió al ver a un chico muy guapo tras ella. Se dio media vuelta y le sonrió, mientras lo tomaba del cuello para bailar mejor.

El chico, la tomó firmemente por la cintura y comenzó a acariciarla, sobre su corta polera negra. Lo miró a los ojos, y se quedó embobada mirando los ojos azules del chico.

La música cambió y ellos siguieron bailando. Sintió la caricia proveniente de una mano, sobre su trasero y luego la otra.

- Travieso -susurró de nuevo sonriendo, y él la apretó más contra su cuerpo. El rostro de él, comenzó a acercársele y ella supo lo que seguía.

Comenzó a besarlo rápidamente, hasta que sucedió.

A su mente, nuevamente llegó Edward. El cobrizo le sonreía, y luego la abrazaba por la cintura, le decía que era hermosa, y luego la besaba de nuevo.

Se separó de golpe y abrió los ojos, topándose con ¿Edward?

- No puede ser -susurró para sí misma, y sacudió su cabeza lentamente. Volvió a mirar al frente, y el chico con el que bailaba recién la miraba extraño- ¡Lo siento! -exclamó y se escabulló rápidamente de ahí.

Comenzó a correr confundida, y se alejó del gentío. La música casi ni se oía, y trató de calmar la respiración.

Había ido ahí a olvidarse de Edward, pero ¡No le había resultado!

- Carajo -susurró y se sentó en la arena, cerca de la calle. Pocos autos transitaban por la carretera, como para tomar un taxi. Debía esperar a Jacob pero por ahora no quería volver a la fiesta.

(…)

Le dolían los malditos pies, y tuvo el deseo de arrancarse los zapatos, pero se resistió.

Llevaba aproximadamente media hora caminando y estaba cansado. Muy a lo lejos, divisó luces y mucha gente, por lo que supuso que una fiesta se estaría celebrando al aire libre, quizás allí alguien le dijera donde conseguir un taxi. Comenzó a caminar más lento, para apaciguar la molestia en los pies, y se fijó en el mar que apenas se veía en la noche.

Una figura de mujer, se le hizo conocida a medida que avanzaba. Una chica estaba sentada en la arena, muy cerca de la calle, por donde el transitaba. Tal vez ella pudiera ayudarle.

Se acercó mucho más, y le habló.

- Señorita podría decirme, donde puedo… -la chica se dio vuelta y él aguantó la respiración unos segundos- tomar un taxi. -dijo finalmente.

- Edward -susurró Bella.

Quizá el deseo si se le cumpliera.


Hola, lamento que anteriormente no se leyeran los capítulos. ¿Adivinan que sucede en el siguiente capitulo? Se que lo que voy a pedir es difici pero si llegamos a los 80 rr enseguida subo el cap y uno mas. También díganme si quieren un lemmon fuerte, para que le agrege algo por ahi, lo que la escritora no puso :3