Sé que esperábais leer otro capítulo de Penumbra....
Mmm...¿cómo empezar esto?
Creo que lo primero que debo hacer es pedir disculpas...
Sé que no hay nada más decepcionante que leer una historia (por lo demás bastante larga) y que no tenga un final, o nunca conocerlo...
Así que pido disculpas por haber abandonado la historia de un momento a otro, sin previo aviso y dándo apenas una excusa convincente.
Lo cierto es..., excusas no tengo. Podría decir que no he tenido tiempo, lo cual es en parte cierto, pero incluso antes también encontraba tiempo para Penumbra y el resto de mis escritos.
Pero si puedo decir que hace un par de meses paso por una situación emocional un tanto complicada. Escribí sobre el amor muchas veces..., escribí, basada en las experiencias de otros, en las palabras de otros, en lo que era capaz de ver, mas jamás inspirada en mi propia experiencia. Y lo cierto es, que ahora el turno me ha correspondido a mí.
Sí..., me enamoré.
Ahora puedo afirmar con seguridad lo que siente cuando se quiere a una persona, a un alguien que no tiene absolutamente nada que ver contigo..., y en verdad, es maravilloso.
Agradable hasta cierto punto, porque te quita independencia, y ya no piensas sólo por tí misma, sino también por ese otro ser.
Apuesto a que suena muy hermoso..., y es que en verdad lo es. No le discuto a nadie que estar en ese estado de ilusión es casi mágico, y algo por lo que estaría dispuesta a pagar con todo el oro del mundo.
El problema es..., el problema es cuando ese sentimiento no es mutuo.
Mi corazón está roto..., y por más ilógico que parezca, su rotura no ha permitido que el sentimiento sincero siga latente en cada uno de los pedacitos incurstados en mi no puede obligar a nadie a que lo ame..., y esa es la incompresible realidad.
Pues..., no quiero abrumarlos con mis palarbas ni mucho menos, pero a lo que quiero llegar es..., que esto ha traído un cambio enorme a mi vida, en muchos aspectos. Ya no sirvo ni para escribir un diario de vida..., incluso abandoné el piano, la pintura y la actuación.
El por qué no lo puedo determinar..., él cambio mi vida, aunque comienzo a dudar de que haya sido de una manera positiva.
Mi ánimo no ha estado muy bien estos últimos meses..., y a estas alturas ya no sé qué pensar.
Lo más probable, es que todo termine en nada, y con el tiempo, logre olvidarme de todo esto que siento en el momento..., entonces, tal vez, regrese el entusiasmo y las ganas de volver a escribir. Cuando será eso es algo que ignoró, pero desearía que sea pronto...
También extraño todo esto...., extraño leer fanfics, y extraño leer vuestro comentarios.
También echo de menos a Lizzie =)
Si algo tengo claro, es que esta historia sí que tiene un final..., hace mucho tiempo ya. Sólo que aún no se escribe, pero de seguro se hará..., más pronto que tarde.
No voy a dar plazos ni fechas...., mi situación es tan relativa, que puede variar de un momento a otro.
Recibir vuestro comentarios en la web, en fanfiction, en myspace, facebook y en mi correo me anima mucho, y por un lado me hace sentir enormemente culpable por haber dejado todo abandonado, y en pleno desarrollo!
Todo lo que puedo decir es que esto no se acaba hasta que se acaba...
Y Penumbra tendrá el buen final que merece.
Agradezco vuestra compresión.
Afectuosamente,
Carolina (Zedna)
