WOAHHHH!
LO HICIMOS! LLEGAMOS A LOS 1000 REVIEWS, WOAHHHH
Gracias a Solitario196 que se ve que siempre está pendiente del contador y ha ganado los review # 900. #800.. el #700 y asi para atrás desde tiempos inmemoriables.
Gracias a todos por su apoyo, sus palabras de aliento, sus amenazas, sus mensajes privados con hermosas palabras!
Como festejo a los 1000 reviews, estaré tomando peticiones si hay algo que quieran extra del fic, algo de lo que quieran que escriba. (probablemente me pidan que les de hijos a todos o algo asi :P) Dentro de lo posible, consideraré escribir sus peticiones y elegiré la que se acople mas a mis planes futuros.
Varios dijeron WOAH, Edd 500 millones? Tiene mas que su padre cuando empezó!
Alto ahi, esa es la recompenza por Edd, el hijo del Rey Pirata, en el bajo mundo, eso es lo que vale tener la cabeza de alguien que puede ser tan importante para derrotar o vengarse de Luffy. No lo que Edd vale en si como pirata. No es una recompenza oficial. (muchos del bajo mundo solo quieren a Edd para matarlo y asi vengarse de Luffy).
Prosigamos con las desventuras del príncipe pues...
CRECIENDO CON LOS MUGIWARA
CAPITULO 55: EL PESO DEL MUNDO PARTE 6
... .
Luego de darle una paliza a Nigan y su pandilla, Edd les había exigido un mapa y dinero ... y armado con su botín salió por la calle... más sin embargo la pelea no había sido sin consecuencias, le sangraba la nariz y cojeaba al caminar, ya que sentía mucho dolor en sus muchas heridas.
Hacia frio, el clima estaba húmedo, se cerró la chaqueta, se sentía mal, tal vez porque de nuevo tenía hambre y el cansancio lo agobiaba...
Sin rumbo fijo, vagó unas cuantas calles, y finalmente logró comprar comida de una tienda que iba cerrando...
Se sentó en una banca a comer, y suspiró, quería volver a su casa, sacó el reloj de su bolsillo, las manecillas indicaban las 7 de la tarde... pronto se haría noche... estaba a punto de ponerse a llover, incluso podía sentir unas pequeñas y frías gotas comenzar a salpicarle.
Una pareja se aproximó al niño, ella tenía el cabello ondulado y color caoba, vestía abrigo largo color crema y una bufanda, se acercó, la acompañaba un hombre también de mediana edad y vestido con un abrigo café, cargaban bolsas de compras.
"Hola chico" saludó la mujer esbozando una sonrisa,
"Estás solo?"
Edd los observó durante un momento... y simplemente contestó, "Si"
"Tu padres?" preguntó el hombre
"Los estoy esperando, estoy seguro que vendrán pronto por mi" respondió el joven.
La mujer suspiró, "Hace frio, quieres que te acompañemos a la estación de policía?"
"Emm... mejor no, aquí los espero" contestó Edd. Los extraños se miraron entre ellos, parecían realmente amables.
"Nuestra casa está aquí cerca... y prontó lloverá... qué tal si te acompañamos, te hago una cocoa caliente y duermes un poco? Mañana podemos ayudarte a encontrar a tu familia" Ofreció la mujer con una sonrisa agradable, mientras su esposo solo asentía por detrás. Se veían como gente decente... y Edd titubeó...
"No... se supone que vaya con extraños" argumentó Edd.
El hombre asintió, "Buen chico, es verdad, el mundo es un lugar difícil, no vamos a obligarte, pero... va a llover pronto... además... vas armado verdad? Si acaso nosotros deberíamos tener miedo de ti"
Edd arrugó el ceño, "Ehh, claro que no! Esta arma es para defenderme.."
La mujer sonrió, la lluvia comenzó con gotas gruesas y frías, y ella abrió su enorme paraguas amarillo. "Ves, no hay problema entonces... tu nombre?"
"Edd... " dijo poniéndose de pie y permitiendo que la amable mujer lo cubriera con el paraguas.
El hombre sonrió y se colocó también bajo el paraguas. "Edd? Diminutivo de Edson?"
"Eddward..." respondió el chico, con las manos en los bolsillos, se sentía muy... pero muy cansado, y el ofrecimiento de estos extraños era demasiado tentador.
"Yo soy Davis y mi esposa se llama Linda" comentó el hombre
Caminaron apenas un par de calles, ya que los extraños venían de hacer la compra de víveres en un lugar cercano cuando vieron al chico solo en aquella plaza, y llegaron a una casa citadina, con un porche que daba a la calle y un farol sobre la puerta dándole un tono cálido, al lado de la casa había una tienda cerrada con un cartel que decía, CARPINTERIA DAVIS.
Invitaron al chico a pasar y la pareja se quitó sus abrigos, colocándolos en un perchero detrás de la puerta, se quitaron los zapatos y la mujer le indicó a Edd que lo hiciera también, ya que sus botas venían sucias de la lluvia.
"Has cenado?"
"emm... .algo pero tengo mucha hambre"
"Te haré algo caliente, Davis, porque no le indicas donde está el baño para que se de una ducha caliente?"
"Emm pero ya me lavé el cabello más temprano" respondió Edd. El hombre hizo una media sonrisa, mientras la mujer se colocaba las manos a la cintura y miraba al chico con severidad.
"No querrás enfadar a Linda, pega muy duro con el cucharón" susurró el hombre con complicidad.
Edd sonrió, mientras que el hombre le colocó una mano en el hombro para guiarlo, "Ven por acá está el baño."
Para cuando Edd salió del baño, le esperaba una cena caliente que consistía en un caldo de papas y carne, algo muy sencillo.
"Lo siento no esperaba invitados y tuve que arreglármelas con lo que tenemos" dijo la mujer mientras le dejaba un té a su esposo. Edd solo asintió y murmuró muchas gracias... antes de Literalmente devorar el platillo...
"emm.. . no tiene más?" preguntó luego de vaciar el cuenco. La mujer sonrió y le llenó el plato... y en total Edd se comió tres tazones, y no comió más, porque ya no quedaba nada.
"Umm... muchas gracias estaba muy rico!"
"De nada" dijo la mujer, orgullosa del cumplido y retirando las vajillas sucias,
Davis se puso de pie, "Edd, acompáñame a mi taller, tengo que terminar unas cosas para mañana"
(El hombre no quería dejar sola a su mujer con el chico desconocido)
"Ok" respondió el muchacho, siguió al hombre hasta una puerta que al abrirla, reveló un completo taller de carpintería, madera fina apilada en un rincón, mesas de trabajo, sierras, instrumentos varios.
"Ohh, me recuerda a los talleres de mi tío Franky y mi tío Usopp" dijo Edd que luego hizo una mueca un tanto descontenta.
"Son carpinteros también?"
"Emm... mi tío Franky es ingeniero de barcos, y mi tío Usopp, bueno miente mucho y no estoy seguro de cuál de todas las cosas que dice sean verdad, pero dice que es inventor y ha inventado cosas geniales, así que eso si le creo"
"Jejeje, tus tíos suenan divertidos" respondió el hombre mientras comenzaba a barrer la viruta del trabajo que había realizado ese día.
"Um..." asintió Edd
"Alcánzame ese bote de basura chico" solicitó el hombre, Edd volteó y vio un barril con una bolsa, que era donde se depositaba el desperdicio del trabajo diario, y lo acercó,
"Gracias.."dijo el hombre recogiendo la basura, "Uff.. mañana tengo que levantarme muy temprano, tengo muchos pedidos que completar... por ejemplo mira este librero... la señora que me lo encargó es muy quisquillosa" comentó Davis mostrando la pieza sin terminar.
Edd se sentó en una banca y sonrió, al sentirse cómodo con una persona tan agradable, estuvo escuchando los relatos mundanos de aquel hombre , hasta que de pronto Davis preguntó.
"Edd... Pareces un buen chico...estás metido en algún problema?"
El joven pirata abrió los ojos en sorpresa,
"Em... en realidad es muy complicado... " y no quería que estas buenas personas se asustaran, Edd pausó un momento y preguntó, "Ustedes no leen mucho los periódicos verdad?"
"Que va!" contestó Davis, "Siempre malas noticias! Piratas esto, piratas aquello, como si no tuviéramos suficiente con las pandillas locales, como las de Nigan, también por mar pueden venir a robar la ciudad: Le dije a Linda que dejáramos de comprar el periódico porque solo nos asustamos en vano"
Edd miró hacia el suelo... así que esta era la vida de unos ciudadanos corrientes... verdad? Gente tan linda y buena que lo habían recibido en su casa y le habían dado de comer, asustados de pandilleros de poca monta como Nigan, que eran solo basura, y piratas de pacotilla.
"Ossan... hay algunos piratas que no son malos... solo quieren salir a buscar aventuras... ser libres..." se sentía como disco rayado teniendo que explicar lo mismo una y otra vez... y comenzó a sentir coraje contra ese tipo de piratas.
El hombre, que estaba lijando el librero pausó y levantó la mirada, "Suena muy romántico, buscar aventuras en el amplio mar, aun eres un niño, y tienes una idea muy inocente de lo que es un pirata"
"Es la verdad" argumentó Edd frunciendo el ceño... y luego sin poder evitarlo, bostezó, había sido un día largo, y muy duro..
"Ya veremos, pero por ahora creo que es hora que vayas a dormir, mañana podemos ir a buscar a tus padres, que te parece?"
"Yup..." contestó el chico.
..
Exhausto, Linda le mostró el cuarto de invitados y pausó al ver el semblante agotado del pequeño y sus ojos vidriosos.
"A ver Edd... ven aquí" y le colocó la mano en la frente, "Estás ardiendo!" gritó, sorprendida.
"Ahh si, no se porque hoy me sentí muy caliente, debe ser porque estuve mucho al sol" contestó el chico.
"No Edd, tienes fiebre, a la cama ahora mismo" dijo la mujer abriendo la cama del cuarto de invitados,
"Fiebre? Como una persona enferma? Pero yo nunca me enfermé en toda mi vida" respondió el chico, poco convencido. Había visto a su tío Chopper atender enfermos y él no era uno de esos.
"Ni un resfriado?" preguntó Davis, sorprendido.
"Nup, dice mi tio Usopp que es porque soy un monstruo como mi padre"
"Jajaja, vaya forma de referirse a alguien" dijo Davis riéndose un poco.
Linda, se sentó en la cama donde el pequeño se había acomodado, y había traído una vasija con agua y un paño, que mojó.
"bueno Edd, duerme bien, y si mañana amaneces enfermo vamos por un doctor, no te preocupes... aquí, esto te hará sentir mejor" dijo la mujer colocando el paño frío en la frente del chico.
A Edd... le tembló el labio... después de todo lo vivido... que alguien le estuviera ayudando así...
Agachó la cabeza, "Gra...gracias por ayudarme... en verdad" dijo muy agradecido. Del infierno a ser recibido en un hogar de esa manera.
Linda abrió los ojos sorprendida, "Vamos, eres solo un niño, es lo que haría cualquier persona decente"
Edd intentaba contenerse y apretó los labios, y solo asintió... estaba muy cansado y pronto, se recostó nuevamente, con la mujer acariciándole la frente cuando el pequeño comenzó a quedarse dormido.
"kachan..." murmuró,
"descansa pequeño...pobrecito" susurró Linda al apagar la luz y salir de la habitación...
Nami no había casi dormido en más de una semana, era absurdo que estuvieran tan cerca de alcanzar a Edd y sin embargo todavía tan lejos,
Estaba solo en una isla desconocida, dónde iba a dormir? Sobre aquella isla se cernía una tormenta y ella sabía que llovería y haría frio,
Todos los demás tampoco habían dormido en aquella semana, Luffy ni se acostaba a dormir, solo se desmayaba en la cubierta cuando su cuerpo no podía más, aunque desde que sabían que Edd ya no estaba en manos del Tenryuubito, el ánimo del Rey Pirata había aumentado mucho. Estaba positivo de que pronto se reunirían con su hijo.
Nami sin embargo, no dejaba de estar angustiada y abrazaba una vez más, el peluche de gatito que su hijo le había obsequiado el día que fue raptado mientras observaba el horizonte oscuro.
"Nami, deberías dormir un poco" murmuró Luffy que apareció de pronto a su lado.
"No puedo dejar de preocuparme" aceptó ella, una mirada de cansancio y los ojos apagados.
Luffy aferró la barandilla, observando el horizonte, "Lo sé... pero Edd es fuerte, y listo como tu, asi que estará bien" argumentó Luffy volteando hacia ella y sonriendo, esto, por supuesto provocó que la navegante esbozara una pequeña y sutil sonrisa.
"No se cómo lo logras, pero siempre haces que me sienta mejor..." contestó ella,
"Yup, por eso te casaste conmigo"
"Na... me casé contigo porque eres asquerosamente rico" contestó ella con las manos en la cintura y una mirada ligeramente juguetona.
El colocó una mirada de indignación, "Lo sabía..." gruñó casi sacando humo de la nariz.
Pero repentinamente, Nami solo se movió hacia él y lo abrazó con todas sus fuerzas... "Luffy... lo extraño demasiado..." murmuró angustiada, sus lágrimas se habían secado unos días atrás.
El cerró los ojos y la aferró con fuerza, y murmuró... "Yo también..."
.-.-
Edd durmió muy profundo, tuvo pesadillas y hablaba dormido mientras Linda solo observaba desde la puerta de la habitación, preocupada, pasadas las 10 de la mañana, el chico seguía durmiendo y ya se había perdido el desayuno, le tocó la frente y aun lo sentía algo caliente.
Davis había salido temprano a preguntar en la ciudad a ver si alguien sabía algo de la familia de Edd.
El hombre regresó a media mañana, con una mirada más que sombría.
"Y? Averiguaste algo sobre Edd en la estación?"
Davis suspiró y colocó un periódico y el crudo cartel de SE BUSCA sobre la mesa de la cocina...
"Linda... creo que tenemos un problema"
-.—
Edd había dormido profundamente, y a pesar de haber tenido pesadillas, no las recordaba ya que había estado muy exhausto, lo despertó el olor del almuerzo que Linda estaba preparando, y escuchó la puerta de la calle, al parecer alguien había ingresado a la pequeña casa.
Se levantó y se vistió, caminó a la cocina, a tiempo para escuchar...
"Linda... si lo ayudamos más nos podríamos meter en problemas..."
Edd se asomó en silencio, vio a la mujer con las manos en la boca, una mirada de miedo en su rostro.
"...pero...pero es un chico tan bueno... no es posible que sea... sea el hijo de un pirata tan infame!"
"Pero lo es Linda, mira! El boticario me pasó este periódico de ayer, y no me animé a ir a la estación porque tengo miedo de que nos involucren... y además, lo está buscando Nigan! Hasta le puso recompensa! Es más...al parecer lo está buscando medio mundo!"
"...pero Davis... está enfermo no podemos dejarlo ir así como así" expresó ella con bastante angustia. Su esposo la tomó de los antebrazos y le miró a los ojos.
"Por mucho que me duela Linda, tu eres lo único que tengo en este mundo, y no te puedo poner en riesgo... El chico nació maldito, y eso no es nuestra culpa"
Edd bajó la mirada.
"Es solo que..." comenzó Linda, pero Edd no necesitaba escuchar más,
Se retiró hacia la habitación donde tomó sus cosas, discretamente y sin hacer ruido, se marchó de aquel hogar...
...
Luego de destruir la guarida de Nigan, los Mugiwara salieron a recorrer la ciudad... Edd no podía estar muy lejos!
"Ha visto a este niño?" Preguntaba Nami en la plaza principal, una y otra vez, de manera incansable, mucha gente le hacia la negativa sin siquiera mirar demasiado la foto que la mujer sostenía.
Hasta que Nami le mostró la foto a un hombre obeso, peludo y de aspecto desalineado que iba caminando por la acera, "Oiga, no ha visto a este niño?"
El hombre primero fijó la vista en los pechos de la navegante, quien solo usaba un tshirt escotado rosa y unos jeans ese día, y luego le propinó una mirada leve a la fotografía y sonrió con su boca podrida y falta de dientes.
"Ahh, el mocoso ese! Pues, quien no lo está buscando! Si yo lo hubiese visto ya me estaría cobrando esa buena recompensa!"
Una patada en la quijada lo derrumbó, la pierna extendida de Sanji mientras fumaba, el rubio solo dijo amenazantemente, "Cállate basura de mierda... no alteres a mi Nami-swan"
"Gracias Sanji-kun" respondió la mujer, algo cabizbaja, mientras solo suspiró y decidió preguntar a la siguiente persona...
Entonces una mujer de cabello café... se acercó mientras un hombre intentaba impedirselo, jalándole del brazo.
"Espera Linda no!" el hombre objetó, pero la mujer se acercó a Nami.
"Oiga... usted es... es Dorobou Neko verdad?"
Nami enfocó sus ojos en la mujer, su mirada se volvió fría, "Qué quieres conmigo"
"Eres la madre de Edd entonces..."
"Edd? Has visto a Edd?" preguntó Nami perdiendo toda la dureza de su semblante, el resto del grupo corrió hacia ella, con Luffy que estaba en un techo aledaño, saltando abajo cuando vio que el grupo estaba dialogando con alguien.
"Si lo he visto, ha pasado la noche en nuestra casa... pero... pero..." Linda apretó los puños y bajó la mirada, parecía que se sentía avergonzada.
Su esposo, Davis le colocó la mano en el hombro y la atrajo hacia él, al tiempo que bravamente le sostenía la mirada a esa colección de extraños tan peligrosos y famosos,
"Creo que... creo que nos escuchó hablando de que sería peligroso que se quedara en nuestra casa... y se fue sin decir nada... "
Zoro, excéptico, frunció el ceño y casi gruñó.
"Como sabemos que dicen la verdad"
"Dejó esta nota" dijo Linda entregando el papel a Nami, quien lo desplegó y sus ojos se llenaron de lágrimas
"Es la letra de Edd..." murmuró... caligrafía desprolija como la de su padre,
"Gracias por invitarme a su casa y darme de comer, no quiero que se metan en problemas por mi culpa.
Monkey D. Edward"
Nami apretó la nota en su pecho y bajó la mirada, y Linda pudo palpar su angustia,
"Yo.. siento mucho no haber..."
"GRACIAS!" gritó Nami levantando la mirada con sus ojos llenos de lágrimas, "Gracias por cuidar de Edd!"
"Gracias" corearon el resto de los Mugiwara con Zoro que se cruzó de brazos, satisfecho. Esto dejó a la pareja muda ante la muestra de gratitud, El Rey Pirata en persona, un tipo que de cerca no se veía para nada amenazante, vistiendo chanclas, una camisa roja, pantalones cortos y un sombrero viejo...
Tomó un paso al frente y preguntó... "El estaba bien?"
"No... creo que está enfermo, anoche tuvo mucha fiebre" Respondió Linda. Todos abrieron los ojos en sorpresa.
"Edd? Fiebre? Pero él nunca ha tenido ni un resfriado!" exclamó Nami, alarmada.
"Eso dijo Edd" Contestó Davis, "No nos quería creer que tenía fiebre y dijo que solo le hacía falta comer más carne"
El resto de la tripulación solo esbozó sonrisas, casi podían imaginar al chico diciendo eso. Aunque Chopper estaba preocupado.
"Por favor, si lo ven, díganle que lo siento, yo... yo no pretendía entregarlo ni nada, simplemente no sabíamos qué hacer cuando nos enteramos quien era..." dijo Linda, apenada.
Luffy asintió y dijo, "No es su culpa, y si ayudaron a Edd en lo que pudieron, tienen nuestro agradecimiento. Podemos hacer algo por ustedes?"
Esto dejó a la pareja de cara... mientras que Nami se quitaba un collar de oro que llevaba debajo de su blusa y sus aretes, tomó a la fuerza la mano de Linda y depositó las joyas.
"No es mucho... si gustan luego les puedo dar más... pero acepta esto como muestra de mi gratitud!" exclamó Nami.
"Pero.. pero..." dijo Linda apreciando las joyas, el collar tenía un dije que tenía diminutos diamantes naranjas con la forma de un mandarina. Debía valer más que su casa.
Davis, aunque agradecido, sonrió de manera agridulce, acariciando la espalda de su esposa. "Saben... lo único que deseamos en este mundo es un hijo. Por eso mi amada Linda no puede resistirse cuando ve un niño en apuros... sería una excelente madre, pero no hemos tenido suerte"
Con una mirada determinada, Chopper tomó un paso al frente... "Luffy, necesito hablar en privado con ellos dos, creo que puedo ayudarlos"
"Claro Chopper" afirmó el capitán, "Confió en ti" dijo.
Robin le dio un ko den den mushi al doctor, "Chopper, nosotros seguiremos buscando a Edd, háblanos cuando termines"
"De que están hablando?" Preguntó Linda, torciendo una ceja,.
"Linda-chan verdad?" Preguntó Nami, le tomó la mano, "Por favor confía en nuestro doctor, y tal vez él pueda cumplir tu deseo, es el mejor doctor del mundo, después de todo!"
"QUE ME LLAMES EL MEJOR NO ME HACE FELIZ, MALDITA!" chilló el pequeño reno.
El grupo se alejó, dejándole espacio al doctor y sus nuevos pacientes.
Edd tenía hambre de nuevo, pero en una esquina, vio uno de los carteles de se busca y abrió los ojos en sorpresa...
"TENGO UNA RECOMEPENZA! YEAHH!" y luego infló las mejillas... "Pero... pero que basura!, diez millones? Además... este no es un cartel de la marina, vaaa!" y arrugó el mismo y lo arrojó al suelo.
"Hmm... pero aunque no sea de la marina me están buscando... será el zoquete ese de Nigan? Tengo que irme de esta isla... hay demasiados carteles..." dijo arrancando otro que encontró a media cuadra, se detuvo.. .desplegó el mapa que le quitó a Nigan y lo observó con cuidado.
"Hmm..." se rascó la cabeza, "emm... estoy en la isla 13... estoy aquí entonces.. cada isla se conecta con las demás por ferris, bueno, eso dijo el ossan, en la isla 14 hay un puerto... es la que está siguiendo a esta, hmm GAHH NO ME GUSTA PENSAR TANTO CUANDO TENGO TANTA HAMBRE!"
Sacó humo por la nariz y caminó a un puesto de ventas de comida ambulante, donde un señor estaba haciendo burritos que olían delicioso... se pidió de varios tipos y los devoró rápidamente.
Mientras engullía la comida, un hombre delgado, de camisa sin mangas apareció sosteniendo su cartel, su rostro era simple y olvidable.
"Ahh eres el chico ese de la recompensa verdad?"
Edd volteó y lo fulminó con la mirada, medio burrito asomando por su boca, la mano derecha voló a su cinturón.
"Y KWE KWON ESWO!",, tragó, tomó una bocanada de aire,
"Quieres una paliza?!"
"Ehh no nadaaaaaaaaa lo siento!" gritó el hombre levantando las manos y luego retrocediento, para finalmente echarse a correr.
El hombre de los burritos miró a Edd con mala cara, "No vendrás a hacer problemas aquí chico, verdad?"
Edd gruñó, "No, tenga" le pagó dandole dinero de más, ya que estaba molesto y no quería hacer cuentas, "Gracias por la comida ossan"
Verdaderamente estaba harto que le estuvieran encima, varias personas lo acosaron en el camino y preguntó direcciones hasta llegar al ferry, un simple bote blanco de calado plano y rectangular, que cruzaba de un islote a otro en menos de 20 minutos, iba de brazos cruzados con mirada de mal genio recargado en la barandilla, y aunque a una persona le pareció reconocerlo de los carteles, no se animó a tomar acción alguna, no con la mirada sombría y desafiante que tenía aquel jovencito.
En la entrada de la otra isla, decía, "ISLA MILO; # 14"
"Bien, oiga obassan, el puerto hacia dónde está?" preguntó a una anciana que se bajaba del ferry junto a él, la mujer , que sufría de cataratas, no reparó en nada y lo trató con naturalidad, y le indicó el camino.
Los Mugiwara recorrían la isla trece, pero Nami veía que la vivre card de Edd había cambiado de dirección, y entonces cuando todos se reunieron, el den den mushi comenzó a sonar.
"Aquí Luffy" dijo el susodicho levantando el auricular en un segundo.
"Luffy!" gritó la voz de Franky, "Tenemos compañía, hay varias naves piratas a la vista, no se qué se traigan entre manos pero quería saber si tienen alguna pista de Edd... o si tengo que hacer algo mas"
"Hmm... no, aunque encontramos a unas personas que tuvieron a Edd en su casa anoche pero él se fue en la mañana, y no saben hacia dónde se fue"
"Hoo... pero es música para mis oídos escuchar que Edd-kun está bien" canturreó Brook...
"Luffy" comenzó Franky, "Estos tipo se ven como problemas..."
"Un... si te molestan mándalos a volar Franky"
"Entendido capitán... llamen en cuanto sepan algo de Edd.."
"Lo haremos" *cacha*
Edd se movió en dirección al puerto y lo encontró atestado de naves comerciales con diferentes banderas, mucho movimiento de trabajadores y marineros cargando y descargando, negocios en el puerto como pescaderías, artesanos de redes, tiendas de suministros. Nadie le daba una segunda mirada, ya que se ocupaban de trabajar.
Se decepcionó cuando no encontró una bandera con un alegre Mugiwara, pero era de esperarse, rara vez su familia atracaba en un puerto normal, entonces vio una turba de marineros correr despavoridos que pasaron junto a él.
"Piratas! Corran! Piratas!"
La mirada de Edd se iluminó, piratas! Corrió en dirección AL Peligro, y al final del puerto vio un gran galeón de cuatro mástiles y velas negras, una bandera con una calavera que tenía una daga clavada en la cabeza ondeaba a lo alto.
Piratas mal vestidos iban y venían aterrorizando trabajadores... y escuchó una voz masculina y ronca ordenando.
"Búsquenlo! Nigan dice que estaba en la isla trece, repartan a los hombres, busquen en las islas aledañas, 12, 14 y 15 y vayan extendiendo el rango de búsqueda! El mocoso no puede estar muy lejos!"
Gritó quien obviamente era el capitán, era un hombre imponente de torso grande, barba marrón oscura trenzada en 3 partes una chaqueta de capitán verde oscura que dejaba ver su torso lleno de cicatrices, una espada amarrada de su fajín amarillo mostaza. El cabello cafe lo llevaba suelto y peinado hacia atrás donde le llegaba ondulado hasta los hombros, con una cicatriz que le recorría desde la cabeza cruzaba por su ojo izquierdo que estaba cerrado y le recorría todo el rostro como si lo dividiera en dos, en diagonal.
Se veía feroz, y algo grotesco.
"No dejen ir a ningún niño que se le parezca! La armada de este país está en la isla 35 y la Marina a tres días de distancia, así que tenemos tiempo de peinar el lugar!"
Edd, escondido, sabía que ese tipo era malas noticias... se escurrió detrás de un callejón, entre 2 negocios, y sus ojos se ensancharon cuando vio una sombra aparecer al final del mismo..
Miró hacia arriba, a sus patines casi no les quedaba carga, decidió utilizar solo un poco, entonces dio un salto propulsado hacia una pared, rebotó con un pie, donde tocó la pared opuesta, y luego a la opuesta, picando de pared en pared hasta que finalmente subió al techo. Una proeza de agilidad imponente.
Más tranquilo, se acomodó en el techo de madera desgastada de aquella pescadería, mientras desde arriba, observaba el peligro.
Desde que no había One Piece que buscar, la gran era pirata se había transformado en la Nueva Era, y en la nueva Era, los piratas buscaban sobrevivir como podían, la Marina reformada era especialmente tenas con los piratas crueles, por lo que los mismos, los que habían decidido instalarse en Paraíso, aterrorizaban islas aprovechando la dificultad del grand line para escaparse cuando les daban caza, y usualmente tenían bases en islas remotas.
Si bien no había Emperadores y territorios tan definidos como en el Nuevo Mundo, muchos piratas habían hecho su negocio el rondar y dominar ciertas zonas, y este era el caso de los Piratas de la Discordia.
El capitán Rolja, un hombre duro e infame, tenía una recompensa de 350 millones, digna de alguien que rondaba la primera mitad del Grand Line, alguien sin dudas, peligroso.
Edd se quedó quieto y paciente, el día estaba nublado, y aunque le dio hambre nuevamente, no se bajó del techo, estaba lleno de piratas yendo y viniendo.. observaba el horizonte hacia el mar, en espera, pero en lugar de ver la carita feliz de León... solo vio más banderas negras de barcos que no reconocía.
"Diablos... otousan... dónde están?" murmuró, preocupado.
Entonces como dos horas después, gritos y conmociones debajo de él lo alertaron.
"Lo tenemos! Lo tenemos capitán!" gritaban unos piratas, de esos que usan chanclas baratas, pantalones de tela y chalecos, de esos que andan tatuados, tienen dientes de menos y aretes en sus orejas.
Edd se asomó por el techo, curioso.
Traían a un chico de más o menos su edad, tenía el cabello negro corto y su complexión física era similar... se le parecía quizá un poco.
"Pero yo no soy! Yo no soy!" aullaba el chico.
Los hombres lo arrojaron frente al capitán, que tomaba un periódico viejo en las manos
"Hmm... si te pareces un poco"
Llorando, el niño temblaba de miedo, "Señor yo nací en esta isla!"
Entonces en la conmoción de entre medio de la gente un grupo de ciudadanos emergió con garrotes y una mujer de mediana edad, de cabello café oscuro y ondulado, que usaba vestido a media rodilla apareció gritando.
"DEJEN A MI HIJO!"
Edd observaba con ojos enormes, sintiendo una gran impotencia. Esta gente normal como Linda y Davis, era por gente como ese pirata, que le tenían tanto miedo!
"MAMA!" Gritó el chico, obviamente asustado.
"Eres la madre de este mocoso?!"
"SI! Porque se lo llevan!" gritó la mujer, muy asustada, mientras varios hombres le enfrentaban espadas curvas, impidiéndole paso.
"Se parece sospechosamente a alguien que buscamos... no se preocupe señora, si resulta que no es quien buscamos... quizá se lo devolvemos. Tomen al chico, y sigan buscando, por si acaso"
"QUIZA?! PORQUE NADIE HACE ALGO!" gritó la mujer, histérica y con los ojos frenéticos, algunos ciudadanos aferraban tridentes o palos, pero no podían hacer frente a la amenaza.
"MAMA!" gritó el chico mientras estiraba el brazo lo aferraban entre dos y se lo llevaban rumbo al navío...
Edd... impulsivo... no lo pensó mucho, saltó desde aquel segundo piso,
"ALTO! DEJENLO IR!" dijo al aterrizar flexionando las rodillas, sostenía su barra preparada.
"JO..." comenzó el pirata con una sonrisa sardónica, "Y qué tenemos aquí huh?"
"querías al hijo del Rey Pirata, verdad? ... soy Monkey D. Edward... Aquí estoy! déjalo ir!"
Continuará-
Hay Edd... en qué te metiste ahora? No falta mucho para que esta saga termine, pero es muy importante para el desarrollo de la historia, espero les haya gustado el capítulo, gracias por sus + de 1000 apoyos, esta ha sido una travesía exxtraordinaria
y si tienen alguna petición, aprovechen!
Un abrazo nakamas, nos vemos en la próxima
