Capítulo 53: Rose

Mi corazón palpitaba muy fuerte mi pecho, mi cabello estaba pegado a mi frente por el sudor, había estado atrapada en una horrible pesadilla y a duras penas logré despertar, mire por la ventana, aún era de noche, regulé un poco mi respiración y me recosté nuevamente, toqué mi rostro aún estaba húmedo por las lágrimas que inconscientemente fueron derramadas por mis ojos mientras dormía. Todo se había sentido tan real, en mi sueño Dimitri y yo estábamos bailando en un club, él besaba mi cuello mientras bailábamos candentemente, él me decía que me amaba, yo le decía lo mucho que lo había extrañado, todo era perfecto hasta que de pronto el club se llenó de strigoi, comenzamos a luchar contra ellos pero eran demasiados, mi madre también estaba peleando contra ellos, pero no éramos suficientes, Dimitri y mi madre perdieron sus estacas y los strigois lograron lanzarlos al piso yo trataba de ir hacia ellos para ayudarlos pero parecía que no podía moverme, los colmillos de los strigoi se enterraron en los cuellos de mi madre y de Dimitri casi simultáneamente y yo no podía ayudarlos, cuando finalmente llegué hasta ellos mi madre ya estaba muerta, la abracé y mis lágrimas se derramaban y mojaban mi rostro, vi a Dimitri levantándose, supe inmediatamente que algo andaba mal cuando nos miramos, sus ojos eran rojos y su sonrisa era fría y cruel, se acercó a mí y me abrazó posesivamente, "por fin estaremos juntos para siempre" dijo en mi oído, justo cuando yo atravesaba mi estaca por su espalda diciéndole por última vez que lo amaba. Quería gritar pero nada salía de mi boca hasta que por fin desperté.

Una vez que me calmé las lágrimas comenzaron nuevamente, mi corazón estaba destrozado, porque habían pasado más de veinte días desde la última vez que vi a Dimitri y por todo lo que sabía él podría estar muerto ahora "Si él estuviera muerto tú lo sabrías, lo sentirías" dijo una voz en mi cabeza, quería creer que era cierto pero como saberlo, él se fue sin decir nada, sin dejar una nota, una nueva dirección, ni siquiera su teléfono funcionaba, tal vez hasta lo había tirado después de todas las llamadas y mensajes que deje, probablemente hasta había explotado. Ni siquiera podía llamar a su familia porque si ellos no sabían nada sobre él yo solo los preocuparía. A veces incluso rogaba que me llamara y me dijera que no me amaba, que no deseaba que estuviéramos juntos, solo para saber que estaba bien, sin mí, pero vivo en algún lugar, valdría la pena para acabar con este tormento, aunque terminara de despedazar mi corazón.

No pude volver a dormir, así que bajé a la sala y comencé a ver viejos episodios de South Park en televisión. Llevaba diez días lejos de la corte viviendo en Atlanta con Mikhail y Sonya, ellos me habían traído hasta aquí para alejarme de mi último Incidente con la oscuridad, que dejó a un muy golpeado Jesse Zeklos y también para investigar algo más sobre el espíritu y sus muchas manifestaciones. Sonya había sido contactada por la reina para venir a este lugar y conocer a unos hermanos gemelos que poseían el don del espíritu. Nancy y Roger tenían catorce años ambos rubios de ojos azules, ellos habían vivido escondiendo sus poderes ante todos incluso ante sus padres hasta que su madre fue convertida en Strigoi, los niños que habían escuchado en su academia la historia de la restauración de Dimitri, convencieron a su padre de que eran capaces de ayudarla y entonces con ayuda de varios guardianes conocidos de la familia, lograron ubicar y atrapar a la madre de los niños, fue entonces cuando Roger la estacó y ahora su madre estaba con ellos de nuevo. Con ella existían tres restaurados oficiales en nuestro mundo. En las pruebas que Sonya llevaba a cabo en los niños se había comprobado que ambos tenían diferentes habilidades que se complementaban entre sí, mientras uno de ellos podía hacer crecer plantas, la otra curaba heridas, mientras uno podía leer mentes como Oksana, la niña poseía un poder de compulsión extremo, pero lo más interesante fue descubrir que juntando sus fuerzas eran capaces de ver el futuro, no a través de las cartas como Ronda o en sueños como Yeva o cómo sea que Yeva adivinaba el futuro, ellos tomaban tus manos y te mostraban algo que te iba a pasar, cosas pequeñas no grandes acontecimientos, cómo que se te rompería una uña, cenarías espagueti o llegarías tarde a algún lugar, lo que en mi caso no era nada útil, era parte de mi esencia llegar tarde a todas partes.

Edward el padre de los niños nos invitó a cenar esa noche y cómo yo no había dormido bien Sonya y Mikhail me dejaron dormir una siesta, mientras ellos se iban antes para pasar a comprar el postre y un vino, yo había puesto mi reloj a las 18:00 así alcanzaría a ducharme, vestirme y arreglarme en treinta minutos, a las 18: 45 estaría tomando el bus y llegaría a la casa de los gemelos a las 19:30, mi plan era excelente pero cómo dije antes la puntualidad no está en mi esencia y perdí el bus así que finalmente llegué a mi destino a las 19:50, pero más que preocuparme por que los gemelos tuvieron razón sobre mi futuro, me preocupaba más lo que me había detenido, Lissa, quien me transportó a su cabeza justo cuando entré a la ducha. Ella estaba en su baño, lágrimas caían por sus mejillas pero sus sentimientos eran encontrados, estaba nerviosa y emocionada, pero muy asustada y entonces entendí por qué, ella estaba haciéndose una prueba de embarazo, miraba su reloj sentada en el piso frío de su baño imaginándose lo lindo que sería tener un bebé con Christian, recordó por un momento las bromas de Adrián sobre hacer bebés Dragomir y sonrió, pero luego recordó sus planes de ir a la universidad, de viajar y de lo difícil que sería con un pequeño y frágil bebito o sería bebita y cómo se llamaría ¿Rhea? o ¿Rose? o ¿Rhea Rose?, entonces al acordarse de mí ella se concentró en el vínculo y me dijo "espero que estés viendo esto Rose, es posible que seas tía pronto, me gustaría tanto que estuvieras aquí",mi corazón se apretó, también me hubiera gustado estar con ella en ese momento, probablemente era lo más cercano que estaría de ser algo parecido a una madre, tía Rose,no sonaba tan mal, entonces sonó una alarma y Lissa se levantó para ver la prueba, era negativa, no habría bebé, de pronto Lissa sintió una ola de alivio, pero luego se entristeció, aunque fue por algunas horas ella se había ilusionado un poco con la idea de ser madre, consolándose en que era lo mejor y que habría otras oportunidades para embarazarse, se deshizo de la prueba, lavó su rostro y yo salí de su cabeza deseando poder decirle que estaba junto a ella, acompañándola en el proceso aunque fuera a varios kilómetros de distancia.

La cena donde los gemelos fue bastante placentera hasta que Emma, la madre de los niños me preguntó cómo había descubierto la posibilidad de restaurar a un Strigoi, sin querer me tensé recordaba perfectamente el momento, ese momento en que algo dentro de mí, algo parecido a la esperanza me dio la primera pista sobre el milagro, él había tomado el anillo encantado por el espíritu entre sus dedos y se había comportado de una manera que me hizo recordar a mi Dimitri, al que conocí y amé antes de convertirse en Strigoi, habló de manera cariñosa sobre su familia en Baia, incluso me dijo que debí haberme quedado con ellas y luego me besó y fue completamente diferente a los besos bruscos y hambrientos del Dimitri Strigoi. Por supuesto no podía compartir esos momentos de mi tiempo en Rusia con una Extraña, no importaba lo amable que fuera así que le dije:

—Una usuaria del espíritu llamada Oksana me habló de ello, por supuesto ella y su marido no creían que fuera realmente una posibilidad, sólo un cuento de un Moroi perturbado, pero yo sentí curiosidad y averigüe el nombre del hombre que lo había divulgado, lo busqué y aprendí lo que él había hecho y mi amiga Vasilisa encantó una estaca y lo llevó a cabo.

—Ella trajo de vuelta a tu mentor ¿verdad?— Preguntó Edward.

—Sí, al guardián Belikov— dije tratando de sonar indiferente, pero aunque mi voz y mi rostro parecieran impasibles, pude notar a los gemelos estudiándome, sintiéndome incomoda de repente trate de cambiar de tema —Sonya fue restaurada por el sobrino de la reina, Adrián Ivashkov— la conversación entonces se centró en las experiencias de Emma y Sonya después de su restauración y yo suspiré aliviada pero no por mucho tiempo.

Después del postre los gemelos me invitaron a jugar Uno y yo acepté ya que Sonya y Mikhail estaban comentando sus planes de boda con Edward y Emma y aunque yo me sentía feliz por ellos, también sentía un poco de envidia, no porque pensara en casarme, sino porque yo también deseaba poder hacer planes con el hombre que amaba, antes de su huida, habíamos hablado de vivir juntos y aunque yo siendo Rose Hathaway no quise parecer demasiado entusiasmada, estaba encantada con la idea. Mientras jugábamos sentí una extraña sensación de calor y frío y supe de inmediato que los gemelos estaban leyendo mi mente, me molestó la intromisión y no quise seguir jugando, me dirigí al baño y desde allí le envié un texto a Lissa haciéndole saber que estaba con ella, en todo momento, aunque estuviera lejos, no había querido molestarla antes porque sabía que tenía una reunión con la reina y en realidad no sabía exactamente qué decir. Pronto llegó el momento de volver a la casa que Mikhail, Sonya y yo estábamos compartiendo, nos despedimos de los Moroi y le agradecimos por su hospitalidad, aunque antes de poder salir de su casa Nancy se me acercó, me miró con una dulce sonrisa y sin decir nada tomó mi mano y una imagen se presentó en mi mente Dimitri y yo de la mano paseando por Moscú, le solté la mano asustada y ella solo me dijo, ten fe todo se arreglara pronto, tendrás tu final feliz.


Hola a todas las que están por ahí y aún siguen mi historia, la cual les cuento ya esta llegando a su fin, sólo cinco capítulos mas y nos despediremos, un abrazo a todas y gracias por su continuo apoyo. Con mucho cariño Marisol