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Con ambas manos seco sus lágrimas y se quedó parado a centímetros de mí, no quise mirarlo sino que lo hice al suelo, pero cuando sentí sus ojos sobre Espy que estaba en mis brazos, volví a mirarlo y aferre mi hija más a mí.

-¿Qué es lo que está pasando?-me susurro cuando tuvo mi atención, Prim venia bajando las escaleras y al vernos se acercó a nosotros.

-mamá me aviso que vendrías-dijo colocando su mano en el hombro de mi padre y mirándonos a ambos, asentí.

-los niños querían venir…

-las dos…-me interrumpió el y nos señaló-¿las dos han hablado con ella?

-no podías alejarnos para siempre-dije enojada y acercándome un paso hacia a él, Prim se puso entre los dos.

-tenemos que hablar con calma de esto-miro a Gale- por favor Gale, ¿podrías darnos privacidad para hacerlo?

Él se fue con los niños y Effie, después de que yo la saludara, Prim sugirió que sería mejor si hablábamos en la biblioteca, no quería que mis hijos estuvieran cerca de Gale sin que yo los estuviera viendo.

-yo hablare con el Prim-le entregue a esperanza-por favor cuida a los niños-dije apretando su brazo, mire a Gale y después mire sus ojos cuando ella asintió.

Antes de entrar en la biblioteca tuve que callar todos los fantasmas que había en mi mente, tuve que tomar valor para poder entrar en esa habitación después de que la última vez que había estado ahí un hombre se desangraba en el suelo.

"no es real que ellos estén ahí" me decía Peeta cuando le contaba que creía ver su cuerpo pálido en todas partes, el también creía ver a las personas que había tenido que asesinar, pero ordenaba sus pensamientos sabiendo que era imposible que ellos pudieran perseguirnos.

Esas mismas palabras me habían ayudado ahora para ver solo el piso vacío y después a mi padre apoyado en el escritorio.

-nada de lo que te dijo es cierto-fue lo primero que me dijo al verme a unos metros de él.

-nada de lo que tú me dijiste es cierto-dije frotando mi rostro con las palmas de mis manos un segundo-me has engañado por tantos años-negué y mire hacia uno de los estantes de libros-nunca tendría que haber confiado en ti.

-en mi es en la única persona que puedes confiar-dijo dando pasos hacia a mí.

-no quiero que estés cerca de mí-levante uno de mis brazos parando sus pasos.

Mire al suelo y cerré mis ojos por un momento, trague saliva para tratar de olvidar el dolor que estaba sintiendo ahora, sabía que iba a ser difícil enfrentarlo y esperaba que pasara mucho tiempo antes de tener que hacerlo, todo era reciente y solo hasta esta mañana estaba enterándome de sus engaños, quería gritarle que no se acercara más a mí, olvidarlo para siempre, olvidar que tenía un padre, que un hombre como él podría haber sido padre.

-déjame explicarte como fueron las cosas-me pidió triste cuando me vio llorar, no podía evitar hacerlo, trate de secar mi mejilla, pero era en vano, las lágrimas seguían saliendo de mis ojos, mire la puerta, era un error estar aquí, debería de solo evitarlo y no escucharlo más…

"no puedes huir para siempre de las cosas" era Peeta en mi mente otra vez.

-¿Qué me vas a explicar?-pregunte entre sollozos, trate de calmar mi voz para decir lo que quería decir, Peeta tenía razón, esta era la oportunidad de hablar, no podía vivir huyendo de las cosas-todos estos años, me has separado de mi madre, me hiciste pensar que ella nos había abandonado, que ella no me amaba, que ella no pensaba en mi…-seque mi nariz con el dorso de mi mano-¿es que alguna vez te pusiste a pensar en lo que yo podía sentir?-le pregunte exasperada-¡has hecho de mi vida lo que quisiste!-le grite-¡me usaste para lastimarla, me mentiste para que te amara!-respire profundamente.

-ella nos abandonó Katniss-dijo caminando hacia a mí, seco con una de sus manos mi mejilla y cuando mire sus ojos celestes por un momento quise creerle, quise creer en él, por qué esos mismos ojos y esas mismas manos eran las que me había sostenido siempre.

-ella te abandono solo a ti-dije negando y sonriendo tristemente di un paso hacia atrás-toda mi vida he creído ciegamente en ti, pensé que me amabas como yo te amaba, que confiabas en mí, pero después de descubrir todo lo que has hecho-suspire-eso no es amor.

-es porque te amo que hice todo lo que hice, no quería que nada te lastimara.

-¡tú me lastimaste!-dije señalándolo- ¡cuando era solo una niña me separaste de toda mi familia, me confundiste diciéndome que no podía amar a nadie porque saldría lastimada, me hiciste elegir entre Peeta y tú, me hiciste abandonarlo!

-deje que te quedaras con el….

-¡no!-lo interrumpí- ¡yo decidí quedarme con él, porque nunca me forzó a hacer cosas que no quiero, o a ser alguien que no quiero ser! ¡Te defendió para que te diera una oportunidad, pero él no sabía que tu habías sido el responsable de que Gale me acosara cuando recién nos casamos!-dejo de mirarme y miro al suelo- ¡¿o acaso vas a negar eso también?!

-acepte a Peeta con el tiempo.-dijo volviendo a mirarme

-¡porque sabias que no ibas a poder separarme de él!… ¡claro! ¡No querías que nadie interfiriera en tu cometido de seguir manipulándome!- seguí gritándole, se acercó a mí y tomo mis manos, no sé porque deje que lo hiciera, quizá porque hubiese querido que ahora que no tenía a Peeta él hubiese sido el que pudiera hacerme sentir segura.

-lo acepte porque vi que te hacia feliz-negó cerrando sus ojos con pesar y después volviendo a mirarme fijamente-me arrepentí de haber contactado a Gale para que viniera al 12, me arrepentí de haber alejado a tu madre cuando me di cuenta de que necesitabas una, de que sufrías por no tenerla-unió sus labios en una línea y unas lágrimas cayeron de sus ojos-era una persona diferente antes, una horrible, cometí muchos errores, pero me arrepentí y trate de compensarlos… por ti Katniss… todo lo hice por ti-acaricio mi cabeza-después de lo de tu madre, trate de hacerte feliz estando lo más presente posible, quería traerte conmigo de vuelta, pero tenía miedo de que entonces ella luchara por alejarte de mi lado, quería que pensara que hablaba en serio con las amenazas… cuando te propuse el trato de los Mellark fue porque quería probarte y me arrepentí cuando te vi de nuevo con él, la última medida desesperada que tome fue traer de vuelta a Gale, pero no te detuve cuando fuiste a casarte, aun sabiendo que seguías enamorada de Peeta-trague saliva, pensé que él no lo sabía-…me dolió cuando lo elegiste a él por encima de mí, pero también muy dentro de mí, me alegre de que te alejara de alguien como yo-me abrazo-te amo Katniss y si no te dije nada de esto antes es porque tenía miedo de que no me perdonaras y de que me odiaras como siento que me odias ahora.

Mis manos querían acercarme más a él, colocarse en su espalda y devolverle este abrazo, decirle que no lo odio y que lo perdonaba, pero mi cerebro, la parte destructiva que él había activado hace años no me dejo hacerlo, en cambio hizo que ellas se colocaran en su pecho separándolo de mí.

-los niños quisieron venir a verte-dije mirando al suelo- no los haría sufrir por nada del mundo alejándolos de ti sin explicaciones, y son muy pequeños para saber de todo lo que fuiste capaz, así que de seguro me veras seguido en tu casa-lo mire a los ojos-porque nunca los dejaría solos de nuevo contigo.

Su rostro apagado por la tristeza se quedó observándome y me hizo preguntarme a mí misma si de verdad estaba haciendo esto.

"tú no eres igual a Haymitch Katniss, tú no sabes odiar a las personas" me había dicho Peeta la noche en la que mi tío me había comparado con él, pero ahora dándole la espalda a mi padre y saliendo dejándolo atrás pensé que Peeta había estado equivocado con respecto a mí, quizá el no veía la horrible persona que era o no quería verla y el estar desesperada por recuperarlo empeoraba las cosas…

-es hermosa-dijo Glimmer acariciando la cabeza de Espy mientras la cambiaba en la que era mi habitación.

-no la esperábamos-le conté sonriendo- y tuve que ocultarle su llegada a Peeta por un tiempo.

-¿dices que ahora ellos están supervisados por Gale?-me pregunto fox a mi lado.

-no tienes que preocuparte por eso-dije cargando a Espy y sonriéndole-el me aseguro que están seguros.

-¿por eso estás viviendo en su casa?-pregunto Glimmer sentándose en el sofá de la habitación, pasee a mi hija para que se durmiera mientras ellas me observaban.

-me ofreció que mi hermano, mi mama, mis hijos y yo nos quedáramos en su casa ya que no quería quedarme aquí, por la pelea con mi papa-ella asintió, no les había contado que Gale quería que volviera con él, solo lo veían como un amigo que quería ayudarme.

-deberías decirle a tu padre-me dijo fox, negué-él podría ayudarte.

-no puedo pedirle nada-bese la frente de mi bebe- yo sola arreglare las cosas.

-nunca vamos a poder agradecerte lo que estás haciendo y lo que hiciste antes por nosotras-dijo Glimmer acercándose a mi colocando su mano en mi antebrazo-que nos hayas traído noticias de cómo están ellos y que ahora por Gale estén seguros.

-todo lo que hago es para que podamos ser felices-dije tomando su mano- Gale no puede sacarlos pero al menos estarán seguros hasta que los rebeldes por fin logren recuperar el 12-le sonreí.

-¿aun crees que es posible?-me pregunto fox

Quería creer que sí, quería creer que en cualquier momento los rebeldes vendrían y liberarían a Peeta y sus hermanos y a la vez desaparecerían a Gale de mi vida. Les conté como estaban las cosas en los otros distritos, ya que ellas no tenían mucha información de eso, se vieron más esperanzadas después de que lo hice, y me sentí convencida de lo que estaba haciendo ya que no solo me beneficiaba a mí, sino a muchas personas que amo…

Cuando estas rodeada de gente que te ama, y te preocupa algo, tienes dos opciones, compartírselos para que te ayuden a resolverlo o guardártelo para ti mismo así no los preocupas.

Elegí no contárselo a nadie, no contar el hecho de que Gale quería que estuviera de nuevo con él, porque ni yo sabía lo que implicaba "estar de nuevo con él", mi madre y Will aceptaron que nos quedáramos en su casa, después de que les dijera que el cómo mi amigo me ayudaría con la situación de Peeta.

Estaba observándolo ahora mismo jugar con mis hijos y con mi hermano en el patio trasero, mientras mi mama terminaba de acomodar nuestras cosas en el primer piso. Esta casa era tan grande que a mí me daría miedo estar viviendo en ella sola, me instale en una de las habitaciones de invitados con miedo a que el me dijera que eso no estaba en sus planes…

Mientras me perdía observando el pasto verde, podía recordar la risa de Peeta jugando con los niños en nuestra casa del distrito 4, lo veía sonriéndome e invitándome a que juegue con ellos…

-deberías de unírtenos-me saco Gale de mis pensamientos a mi lado, mi sonrisa desapareció, lo mire mientras se servía un vaso de agua.

-puedo mentirles sobre cómo eres en realidad, pero no puedo fingir que eres una buena persona y estar cerca de ti como si nada-le dije mientras miraba a luna en los brazos de Will a la distancia.

-¿somos amigos no es cierto?-dijo tomando un trago- es lo que te has encargado de decirles a todos.

-claro que no les diría algo mas-dije mirándolo- sería imposible cuando ellos saben que a quien amo es a Peeta-miro en dirección a mis hijos, le incomodaba, más bien le dolía la verdad, y yo disfrutaba recordándole porque estaba aquí, no era por él, o porque quisiera, era por Peeta.

-me pregunto ¿cómo hubiese sido nuestra vida si él hubiera muerto?-miro a Espy que estaba en mis brazos-quizá ella seria mía.

-no lo es-dije buscando sus ojos-ni ella, ni mis otros hijos son tuyos… no hubiera tenido hijos contigo, se lo prometí a Josep-mire de nuevo hacia a ellos-y ya te dije que no iba a casarme contigo, no podía sacarme el anillo que me había dado Peeta, no había dejado de amarlo aunque lo creía muerto, y prefería estar casada con un fantasma que contigo…

No me hablo más después de eso, no hasta que estuvimos en su auto rumbo a una cena que organizaba la sociedad del distrito 12 para celebrar que pudieron contra los rebeldes. Me contó la historia que tenía que mantener en frente de esas personas, un rebelde me había secuestrado, a mí y a mis hijos, y el general Cartwright había sido asesinado por tratar de evitarlo, decidió que no dijera que ese rebelde había sido Peeta, quizá era por su orgullo de hombre, en fin, no me interesaba lo que me dijera, yo no iba a decir palabra y el encargado de esparcir esas mentiras seria él.

No me interesaba demostrar respeto ni nada que se le pareciera a la gente que se cruzaba con él, en realidad sentía alegría porque pronto estarían presos, igual que Gale. Cada vez que se acercaban miraba hacia otro lado no prestándoles atención o mostrando desinterés, solo permanecía a su lado porque me tenía aferrada a su brazo. Odiaba ser el trofeo de turno en exhibición, tener que humillarme así, estando a su lado sin querer estarlo, que le dijera a todo el mundo mentiras y recibir la lastima de ese tipo de personas…

-no hablaste en toda la fiesta-me dijo mientras subíamos las escaleras.

-me comentaste lo que tenías planeado decir, en ningún momento me dijiste que yo tendría que ser la que repitiera esas mentiras-le dije cortante alejándome lo más posible de él.

-pensé que lo habías entendido-dijo agarrándome la mano antes de que pudiera entrar a mi habitación, se acero despacio hasta acorralarme con la puerta-pensé que entendías a que me refería con volver conmigo-dijo respirando sobre mi cuello.

Cerré mis ojos cuando lo sentí inspirar mi perfume, cerré mis manos en puños cuando sus labios se posaron sobre la piel de mi cuello, una lagrima cayo por mi mejilla cuando ellos llegaron a mi boca…Peeta.

"nada malo te pasara, no mientras pueda hacer algo" dije besando su frente esa vez…


Hola! Bueno además de la charla con su padre, Katniss se reencontró con sus amigas, fue una charla corta y quise que fuera más larga y que capaz ella se pudiera confiar con ellas, pero después pensé que sería muy triste que ellas se preocuparan por lo que Katniss está haciendo y pienso que es más del tipo de personas que se guarda las cosas para no preocupar a la gente que quiere, además de hacer lo que sea por ellos.

Espero que les haya gustado, gracias por los comentarios, nos leemos pronto!