Se separaron para tener un poco de aire, mientras sus respiraciones se regularizaban, la pequeña miro disimuladamente el dije que la novia de Luna le regalara, sonrió suavemente mientras lamia el cuello de su amiga — Te are olvidarla — susurro tabby mordiendo levemente el cuello de Luna, la cual intentaba controlar los gemidos que empezaban a salir de sus labios.

Luchando internamente por recordar que ella tenía novia, que tabby estaba en su casa para ayudarla a reconquistar a Sam, pero todo eso se nublo en su mente al sentir los labios de la otra chica sobre los suyos besándola demandantemente.

Debía admitir que besar a Tabby era muy diferente a besar a Sam o en el peor de los casos, las pequeñas lecciones de besos que tuvo a los trece años con Luan.

La llevo a su cuarto para continuar con su juego, mientras la temperatura de su cuerpo aumentaba.

Mientras en la puerta principal, Lori entraba acompañada por la novia de su hermana, la cual traía cargando una pequeña caja de chocolates.

— — Solo es algo dura de la cabeza — bromeaba Lori mientras se sentaba en el sillón — sube a verla en su habitación si gustas — miro extrañada las dos guitarras recargadas en la ventana — ¿tenían practica hoy de la banda? — intento preguntar, pero Sam subía rápidamente las escaleras sin quedarse a escuchar su pregunta mientras la caja con chocolates quedaba tirada en el piso.

Sam podía escuchar los leves susurros, mientras giraba la perilla, preparándose para lo peor, porque justo delante de ella estaba su novia revolcándose con su mejor amiga.