La Jonia profunda

Capítulo 1:

Karma se encontraba ocupada sumergida en sus propios asuntos. Gracias al último Festival del Fuego y la Luna de Sangre, los fondos Jonios no estaban sufriendo, pero después de todo el esfuerzo que acarreó organizar el festival, la iluminada necesitaba un pequeño descanso. Salió de su despacho, aquel espacio tan pequeño la estaba empezando a sofocar un poco. Pocos después de salir de su despacho el emisario de la liga encontró a Karma. La chica suspiró mirándolo mientras pensaba "Más trabajo no, por favor". Después de hablar amablemente con el emisario, recogió la carta y empezó a leerla mientras se dirigía de vuelta a su despacho. Una sugerencia bastante interesante. Dejó la carta en su despacho y se fue a buscar a Irelia. La encontró en el jardín limpiando su arma.

-Irelia. ¿Qué tal?

-Ah, hola Karma, pensé que estabas meditando o haciéndote cargo de lo del festival.

-Ya, me estaba ahogando en el despacho. ¿Tienes un rato libre? Me gustaría que me hicieras un favor-le dijo sonriéndole.

-C-Claro…-Irelia sabía que cuando Karma decía "Me gustaría que me hicieras un favor" en realidad quería decir "Vas a hacerme un favor".

-Verás, necesito que localices a Soraka, Yi, Wukong y Ahri. Luego te pasas junto con los demás por mi despacho, ordena a los guardias que les digan que vengan.

-¿Qué pasa con Lee Sin y Varus?

-Lee Sin debe estar meditando en el templo Shojin, no me gustaría molestarle, en cuanto a Varus, le he visto salir antes, será mejor dejarle solo.

-Vale, pero me gustaría saber qué ha pasado.

-Es sobre la academia, la liga tiene una propuesta bastante interesante.

-De acuerdo, ahora me pongo a ello-"Y me deja con las ganas de saber más".

En una de las praderas, al este de Jonia, cerca de la playa, un hombre caminaba en contra del viento. Yasuo se paró y se dio la vuelta para reconocer a un hombre llevando a cabo grandes esfuerzos para ir hasta el espadachín. Aquella ventolera no le dejaba avanzar. Cuando por fin le alcanzó tuvo algunos problemas para sacar la carta y explicarle sobre qué iba todo aquello. En cuanto tuvo algo de tiempo, leyó la carta. "Supongo que no estaría de más dormir bajo un techo real y no la piedra de una cueva". Se recolocó la espada y puso rumbo al muelle más cercano con el que pudiera ir hasta Piltover.

De vuelta en el Placidium, los campeones, que asistieron al despacho de Karma, salían para recoger sus pertenencias. Irelia se quedó en el despacho junto a la iluminada. Se quedaron mirándose la una a la otra. Karma esperaba a que la general dijera algo, mientras la general parecía evitar decir lo que fuera que quisiera decir, o a lo mejor esperaba a que la otra le preguntara.

-¿Vas a hablar o qué?-espetó Karma.

-¿Crees que he causado una mala impresión ahora mismo?

-Sabes la respuesta.

-Sí.

-No, dios, Irelia, mantente derecha en estos momentos, no puedes demostrar toda esa duda siendo un anciano de Jonia. A lo mejor no has demostrado la mejor de tus facetas, pero nadie te ha tomado por nadie mala.

-¿Tanto costaba responder? Ya me has quitado un pequeño peso de encima.

-Lo preguntabas por Yi.

-No es cierto, me honraría que una leyenda como el maestro me viera de buena manera, pero no intento llamar la atención.

-Tienes un cartel luminoso, digno de ser utilizado como faro, en la frente, que dice "Préstame atención, por favor, maestro Yi".

-Ahora ya te estás pasando.

-Simplemente admítelo.

-Voy a recoger mis cosas, ya hablaremos cuando estés dispuesta a tener una conversación seria.

-Oh, vamos, eres tú quien evita el tema cada vez que sale.

-Hasta luego, Karma-salió del despacho.

-Qué mal va a resultar la convivencia…

En el templo Shojin, en los alrededores del Placidium, el mensajero de la liga entró. Fue llevado por los monjes hasta donde Lee Sin se encontraba entrenando. El monje detuvo su entrenamiento y se colocó justo en frente del mensajero. Como era ciego, no le llevó una carta, lo único que hizo fue explicarle todo el contenido de la carta. Justo cuando el mensajero dejó el lugar, Lee se puso a meditar la decisión que tomar. No era una mala idea, fortalecer los vínculos entre naciones a través de algo que no fuera la pelea, qué podía salir mal.

Una vez Karma obtuvo la respuesta de todos los campeones a su cargo, preparó el viaje en ferri. Aquella experiencia de una gran comunidad conviviendo parecía una utopía a ojos de Karma. Por otro lado, Irelia podía ver cierta amenaza en aquello, no solo estarían conviviendo con amigos y compañeros, pero también con enemigos de la nación, algo que la ponía muy nerviosa. Karma, Irelia y Lee Sin fueron pasajeros en el ferri, pero Yasuo se buscó su propia manera para ir de polizón, se escondió en la sala de máquinas cuando tuvo oportunidad y allí se quedó tocando la flauta, nadie excepto el podría oírla. De mientras Irelia y Karma se tomaban el viaje con tranquilidad, ahora que parte de las responsabilidades se habían quedado en el Placidium, así que tocaba relajarse.

-¿Qué hacías hablando con Varus?

-Solamente me estaba asegurando de que estaba bien, además, ahora Soraka se encargará de él, o eso espero.

-Vaya, arreglándole la vida a todo el mundo por lo que veo.

-Y también podría ayudarte si admitieras las cosas.

-No necesito ayuda para nada, Karma, puedo manejar la situación por mi misma.

-Entonces tendrás controlado lo de Yi.

-Pues no, porque no hay nada que controlar sobre Yi, es un héroe de Jonia y como tal yo le respeto y admiro.

-El hecho de que intentaras pintarle sobre una almohada no dice lo mismo.

-Cállate…

-Ya hablaremos cuando estés dispuesta a tener una conversación seria-y soltó una ligera risa.

-Tú deberías preocuparte más por tus asuntos, que con todo el trabajo apenas sales a divertirte.

-Meditar es divertido y relajante.

-Deberías conocer más gente.

-Y tú deberías ser más amable con la gente que te rodea.

-¿A qué te refieres con eso?

-Pues que eres un poquito irascible y arisca con la gente.

-Eso es porque no se merecen ese tipo de trato por mi parte.

-Irelia…

-Es broma, pero… es mejor mantener solamente… no sé, algo de lejanía…

-Vaya… es la primera vezque te oigo decir algo así… parece que estás madurando un poco.

-Conseguí recuperar el sur de Jonia, supongo que eso debería significar algo.

-No puedes comparar un logro bélico con uno emocional.

-Pues juraría que eso es justamente lo que acabo de hacer.

-Ya, por eso te lo digo. A veces es un poco difícil de creer que fueras elegida anciano de tu ciudad.

-En realidad fui la única que pudo con la prueba de humildad, parecía que los demás daban por hecho que podrían hacerlo sin esfuerzo.

-Menuda generación… aún quedan un par de años para que se vuelvan a hacer elecciones. Espero que en este tiempo hayas aprendido algo.

-Es la segunda vez que he sido elegida, Karma.

-Y me alegro mucho, además estás aprendiendo cosas, pero tampoco debes olvidar aquello que te permitió llegar a esto.

Cuando por fin llegaron a la academia, Irelia esperaba acabar compartiendo habitación con Karma, pero se llevaron una sorpresa cuando recibieron dos llaves diferentes. Ambas se despidieron para conocer a sus respectivas compañeras. Mientras que Karma se encontró con una habitación vacía, Irelia acabó con una persona que solo podría describir como un "enemigo venenoso". Nada más entrar, la general se encontró con Cassiopeia. Aquel movimiento tan característico de la serpiente le daba grima, y la mujer no paraba de mover la cola de un lado a otro. Sin presentaciones ni conversación, solamente le preguntó que habitación era la suya y en cuanto obtuvo la respuesta se metió corriendo.

A Yasuo no le costó mucho esfuerzo escabullirse fuera de la sala de máquinas, más o menos lo mismo que le costó colarse. En el mismo momento que dejó Jonia volvía a ser una persona más en vez de un criminal. Pudo caminar como cualquier persona normal y corriente por la calle, nadie le señalaba ni le miraban tildándole de traidor. En cuanto llegó a la academia no quería encontrarse con ningún jonio, para tener menos posibilidades de encontrarse con alguno simplemente escogió un apartamento de dos. Para su sorpresa, su compañero acabó siendo el monje ciego. Pensó que su suerte debía ser la peor de todas en aquel mismo momento, pero Lee Sin no hizo ninguna señal hostil, él simplemente le saludó como si se tratara de alguien normal.

-¿Por qué?-le preguntó Yasuo.

-¿Perdona?

-¿Por qué no me gritas ni me tildas de traidor ni me miras mal?

-Si te soy sincero, no puedo ver, para empezar, segundo, cuando se te hizo el juicio tú dijiste que eras inocente, tu voz era tan segura de si misma que no creo que asesinaras al anciano.

-Entonces… ¿crees que soy inocente?

-No lo creo, lo sé, pero nadie se iba a creer la palabra de un monje ciego.

-Me acabas de dar una lección, Lee Sin-"Ahora solo tendría que encontrar al verdadero culpable".

N/A: Perdón por tardar tanto por colgar capítulo, me han pasado dos cosas: la primera, exámenes; la segunda, Undertale (juegazo). Hace poco me llegó una review que me levantó bastante los ánimos, tengo que admitirlo, me gusta que la gente me de algo de apoyo en vez de gente colgando reviews en plan "Date prisa" o "Ohdiosmioquieroleerelsiguienteya!asdfasdfasdfasdf". Me ponen de los nervios y me hacen querer tardar otra semana en colgar, algo así como cuando voy a fregar los platos y antes de que empiece mi madre me dice "Friega los platos" y me voy a hacer cualquier otra cosa, soy un inconformista xD. me he fijado otra vez que aún hay bastante gente que lee y no tiene perfil, os recomiendo haceros uno para llevar al día los fics, a mi me ayuda. En fin, espero que os guste, disfrutadlo, dejad review y ya nos leeremos la semana que viene ;)