No mintió cuando dijo que le preguntaría ciertas cosas así que no le quedaba de otra más que hablar.
—¿Que tan lejos llegaste con Seung?
Ah, se fue por la más importante.
Que inmaduro.
—No tengo porque contestar.
—Respuesta equivocada.
Le bajo los pantalones junto con su ropa interior y una sonrisa creció en el rostro del castaño.
—Así que te niegas a hablar...—murmuró acariciando los muslos del rubio.
Las manos frías del nipones lo hicieron temblar.
Yuuri levantó la pierna derecha del menor y la coloco sobre su hombro. Beso su pantorrilla y comenzó a hacer un camino de besos conforme recorría la extremidad.
Para Yurio eso era demasiado.
Un gemido ahogado se le escapó cuando Yuuri beso su muslo y después lo mordió.
Continuó descendiendo hasta el miembro del menor que reclama atención.
Acercó su rostro y sopló un poco sobre él.
Tomo las manos de Yurio y las atrapó dejándolas a cada lado de su cuerpo.
—Estas castigado—dijo mirándolo con diversión.
Casi sintió como si una vena le explotará.
—Mierda Yuuri duele... Tocame o deja que que me toque—le reclamó al castaño.
—No tengo porque hacerlo.
Una sonrisa triunfal se extendió por el rostro del castaño al ver la mirada severa que le dedicó el menor.
Yuuri acercó su cuerpo al del menor e hizo que su erección rosara contra el trasero de Yurio.
Yuri comenzó a temblar.
—Mmm, puede de que no lo parezca pero el hecho de que alguien más te allá visto así, tocado o inclusive besado —dijo lo último recordando lo que le había dicho Lee—, de verdad me molesta mucho.
¿Era su forma de decir que estaba celoso?
—Si no hablas asumiré que estuvieron juntos y no te tocaré más.
Al escuchar eso se sorprendió.
El rostro de Yuuri se acercó hasta que sus narices se rozaron.
—¿Hablaras?—lo miro con aquella mirada que tanta le gustaba y se mordió el labio inferior.
—N-no...—Yuuri le sonrió antes de besarlo otra vez, pero en esta ocasión algo se sintió diferente.
No era deseo ni desesperación lo que sintió en aquel beso, le estaba transmitiendo algo más.
El beso era calmado, lento y profundo, dejando en claro que está vez si iba en serio.
Todos sus sentidos de apagaron y un montón de emociones comenzaron a explotar en su interior.
Y por un momento lo abrumaron.
Mierda, se estaba enamorado.
Sus labios poco a poco se separaron hasta sólo estar rozándose.
—No hicimos nada...—murmuro con la voz temblorosa.
Un pequeño beso llegó después.
—Buen niño— sus manos le soltaron.
La mano derecha del castaño se acercó a su miembro y comenzó a masturbalo lentamente.
Yurio quería más pero por parte del castaño, no lo recibiría.
—Yo ya...
—Me lo dijiste a medias, con no "hacer" nada, omites detalles—aclaro mirándolo mientras lo tocaba.
—P-pero yo...
—¿Cuantas beses se besaron? —pregunto de nuevo con la mirada clavada en él.
—Una... Sólo una vez me beso —una sonrisa, seguida de una risita, nacieron en el castaño.
—Tu lo besaste a él por lo que recuerdo —y era cierto, él había besado a Lee—¿Como debería de tomar eso?—pregunto sin aumentar el ritmo que lo estaba volviendo loco.
—Yuuri...—gimio—, dijiste que me dejarías ordenarte... Tocame en serio bastardo—le reclamó ganándose una mirada divertida del mayor.
—Eso es jugar sucio.
—Cumple con tu palabra.
Un suspiro escapó de los labios del castaño antes de aumentar el ritmo.
Yurio se arqueo cuando las descargas comenzaron a recorrerle el cuerpo
Yuuri aumentó más el ritmo haciendo que el rubio se retorciera de placer.
—Ah... ngh... Yuuri— gimió cuando se sintió a punto de correrse—, me... me vengo—y sólo unos instantes después se corrió en la mano del castaño.
Su respiración agitada y su cuerpo tembloroso le dificultaron el poder hablar, pero cuando sintió como Yuuri le humedecía la entrada con su semen y luego lo penetraba con un dedo, se le volvió a ir el aire.
—Te daré el beneficio de la duda... Y diré que sólo lo hiciste para hacerme rabiar —murmuro mirando el abdomen del rubio—. Pues felicidades, lo lograste, estoy ardiendo en celos.
—Ah... Yuuri...—gimio cuando el castaño introdujo un segundo dedo.
Yurio se mordió el labio inferior cuando el castaño tocó tu próstata, haciendo que corrientes de placer le recorrieran.
—A juzgar por tu expresión... Encontré tu zona g—se burló introduciendo un tercer dedo.
Yuri lo fulminó con la mirada.
—Tu maldito... —logro pronunciar antes de que Yuuri sacara sus dedos.
—Respira hondo bebé —le pidió y antes de que el rubio le reclamará por aquel apodó bochornoso el pene del castaño comenzó a introducirse en él.
—Ah...—lo sintió abrirse camino en su interior lenta y tortuosamente.
—Tan caliente...—jadeo cuando estuvo en el interior de Yurio.
Se quedó quieto un momento antes de comenzar a moverse.
—Ah... espera—pidio pero Yuuri le ignoro.
—Sigues castigado y tu tiempo para mandarme ya expiró —le dijo tomándolo de las caderas. Tomo impulsó y lo penetró con fuerza haciéndolo jadear.
—Ngh...—sentirlo entrar y salir con fuerza, le hacía estremecer, desear más.
Sin darse cuenta, el mismo comenzó mover las caderas en busca de más contacto.
De un momento a otro se sumergieron en aquel vaivén, deseando fundirse cada vez más en el otro.
—Mañana... Ah...—Yuuri sonrió un poco.
—No lo eh olvidado... Pero no por eso iré más lento—advirtio mientras lo tomaba de la cintura y lo sentaba sobre él, penetrándole más profundo.
Yuuri miro al rostro de Yurio y se le quedó viendo, el rubio al notarlo sintió su cara arder. Que le viera así le encendía y avergonzaba a la vez.
—¿Te gusto? —Pregunto acariciando su espalda.
—S-si...—gimio.
—¿Estas o no con Lee?—murmuro cercas de su cuello antes de morderlo levemente.
—Ah...—Yuuri golpeó aquella parte en su interior que le hizo ver las estrellas por un momento.
—Yurio...
—N-no... Ah...—el castaño se rio levemente embistiéndolo en el mismo sitio una y otra vez—. Ngh... ah...
Lo tomo de las caderas y marcó un ritmo más profundo. De pronto la puerta sonó y lo hizo sorprenderse.
—Yuuri...—canturreo Víctor del otro lado.
—Oh mierda —jadeo cuando le escucho.
—Detente... —pidió Yurio pero el castaño no estaba dispuesto a parar.
—Solo guarda silencio.
—Metete un pepino en el culo y luego hablamos Agh...—susurro con enojo.
Yuuri sólo río un poco.
—Durmamos juntos.
—Ngh... No hoy Víctor, perdón.
—¿Que? ¿Porque no?—dijo volviendo a tocar la puerta.
Lee el ambiente estúpido Víctor.
—Quiero descansar.
—Sabes, Yurio tampoco esta—El rubio el clavo las uñas al oír eso, Víctor buscaba joderles el momento. Maldito—, Yakov no le encuentra por ningún lado. ¿No le habrás visto?
—Tome el elevador con él pero...—embistió más fuerte y se ganó una mordida en el hombro por parte de Yurio —, después se fue a su piso.
—Bueno—se río Víctor desde el otro lado —, descansa cerdito, nos vemos mañana—se despidió para luego marcharse.
Yurio casi pudo ver la sonrisa divertida de Víctor a través de la puerta.
Ese tipo...
—Vaya—dijo Yuuri aumentando el ritmo otra vez—¿Te molestó?—se burló al verle la cara.
Yurio sólo lo fulminó con la mirada y se arqueo con cada embestida que daba en aquella zona, aún sentía el temor de haber sido descubiertos por Víctor y ese idiota que no se detuvo.
Pronto sintió como el orgasmo amenazaba con llevárselo, su cuerpo ya no podía más y el calor de la habitación lo estaba mareando.
—Yo... Ah...
—Ngh... Yurio— entonces se corrió dentro del menor y este le siguió un momento después cuando sintió aquel líquido caliente en su interior.
—Ah rayos...—gimió Yuri con media sonrisa apretándose a Yuuri.
Yuuri le acariciaba el rostro llamando su atención.
—Al final de todo esto, sin importar quien gane, ¿seguirás estando a mi lado?—pregunto el castaño mirándolo de forma detenida.
Yurio le miro y desvío la vista.
—Mas te vale perder entonces —Yuuri decidió tomar eso como un si y le obligó a verlo.
—Me gustas tanto —murmuro dándole un beso en la frente.
Yurio se mordió el labio inferior y sus mejillas se encendieron.
—También... Me gustas.
Asdfghjkjhgfdfghjkld estos dos me encantan -se emociona con lo que escribio-
Ahora si, relajemos y disfrutemos del drama (?
