Atención, capitulo muuuy violento, con sangre, gore, canibalismo y demases monerias, no se si les de cosa pero yo ya les avisé... publico dos capitulos hoy porque me tardé mucho en subir capis, espero sus comentarios

Capitulo 55

Severus y Voldemort aparecieron al mismo tiempo, con Nagi colgada del brazo de Tom luciendo como una reina oriental, brillando en oro y diamantes de la cabeza a los pies, su acompañante vestía un elegante traje sastre completamente negro y Snape su acostumbrada vestimenta también en negro, un trío elegante que en cualquier sitio muggle hubiera asegurado sitio preferencial VIP.

El Lord convocó a sus seguidores tras tocar con su varita el tatuaje de Snape que debió contener un gesto de dolor ante la quemante sensación, minutos más tarde se encontraban rodeados de la mayoría de los seguidores de Tom, curiosos ante la repentina llamada.

– ¿Mi señor?– curiosa Bellatrix se acercó a su amo, mirando hacia todos lados confundida como sus compañeros. En ese momento Wilhemina abrió las enormes puertas de la bodega que daban hacia el callejón, la muchacha portaba un modelo idéntico a su escotado vestido de gala navideño pero ahora en tono azul acero que acentuaba sus rasgos y figura provocando que algunos mortífagos contuvieran la respiración, Snape tuvo que bloquear su mente con una imagen asquerosa de Dolores Umbridge en tanga y los fláccidos pechos al aire, bailando frente a él para no descubrir su perturbación frente a Voldemort.

–Padre, bienvenido– le saludo como buena anfitriona – Nagi– la saludo con una sonrisa – como primer regalo padre, es la muestra de los poderes que mi madre me heredó, al usar el redemptio aqua que causa la muerte a mis victimas, provoca el crecimiento de vida, creo que no es mucho, sin embargo es útil...pronto los cadáveres cubrirán las ciudades – sonriente le señaló un área que claramente sustrajo de algún parque donde el musgo con florecillas destacaba, Tom asintió como si no le sorprendiera mucho el asunto y Mina lo invitó a entrar.

La bodega maltrecha del exterior solo era una pantalla para evitar curiosos, el interior de la misma decorado como la más elegante sala de exposiciones artísticas muggle, presentaba ocho cuadros gigantes, todos ellos cubiertos por una cortina, un cuarteto de cuerdas ambientaba el lugar, muggles controlados por un imperius y el pequeño Jumble vestido con un saco negro y una camisa blanca repartía bebidas en una charola.

–En Ohio viví una de mis peores experiencias, y sin embargo busqué entre ellas el aprendizaje– su padre y demás acompañantes la miraban curiosos, solo Tom y por supuesto Severus sabían a lo que se refería.

– ¿Qué fue lo que aprendiste?– le siguió el juego Tom mirando fijamente el cuadro.

–El placer de la venganza padre– respondió sonriente la chica mientras señalaba el primer cuadro – mi primer trabajo …"Furia" – descubrió de golpe la fotografía ampliada de manera que doblaba en tamaño la estatura de su padre, una pareja se movía en la imagen como en todas las fotos mágicas, la mujer arrancaba con las largas uñas jirones de músculos a su contraparte masculina que mordía y arrancaba también jirones de carne femenina; los cuerpos bañados en sangre no emitían ruido alguno, la piel había sido retirada de los mismos exponiendo directamente los trozos musculares arrancados o mordidos, la piel de ambos cuerpos como testigos colgaban pegadas extendidas en un muro tras los combatientes, en la piel del varón destacaba un tatuaje muggle militar, las esposas de algunos mortífagos, Narcisa entre ellas cubrieron sus labios con blancos pañuelos para evitar vomitar.

–Ellos son los padres de Annabelle, una de las que me torturaron, son muggles mas ella resulto tener un poco de magia – señalo hacia una serie de objetos ubicados en la parte central de la bodega cubiertos por una blanca seda, al movimiento un paño fue retirado y la chica en una extraña posición, totalmente desnuda, sentada en flor de loto con los brazos levantados sobre su cabeza y unidos por las palmas de las manos respiraba con dificultad, los miraba aterrada y con lagrimas corriendo por la comisura de los ojos.

—Querida Annie— siseo divertida —permíteme presentarte a mi padre... a aquel que creíste que nunca en tu miserable vida llegarías a conocer—

La sangre sucia se cimbró en un escalofrío, el ser de pesadilla, el monstruoso mago que destruyo a cientos de sangre sucias como ella estaba ahí, de pie con los ojos rasgados fijos en ella, una mujer oriental al lado de ese hombre la miraba con un gesto fácil de adivinar, sonriendo con un toque de ansiedad, como si deseara abalanzarse a ella y arrancarle piel a mordidas.

Annabelle solo pudo mover un poco sus ojos, lo suficiente para darse cuenta que estaba rodeada de todos esos personajes de pesadilla que Wellers les instó a investigar, a sacar a la luz pública sus horrores para que estos no fueran olvidados ¿quien en un futuro escribiría sobre ella? ¿Quién cometería la gran estupidez de meterse en una jaula con esas fieras y arrojar la llave? se dio cuenta que esta noche era la última de su vida, y que dejaría sobre esos pisos blancos y lustrosos sus restos humanos... que tal vez su carne alimentaría a los licántropos que se relamían sin dejar de verla...que los vampiros se saboreaban su sangre olfateando el aire que la circundaba. Estaba claro que esa noche moriría de la forma más terrible jamás imaginada.

Poco a poco Wilhemina fue develando cada una de las enormes fotografías, todas ellas llenas de sangre demostraban la sed de venganza de la chica, los cuerpos ya fueran inertes o en movimiento, exponían heridas, masa muscular, decapitaciones, castración o mutilaciones extremas, la fotografía del novio de Dalia siendo mutilado por la mordida de la joven universitaria provocó murmullos entre los asistentes; el último cuadro sin embargo lucia aparentemente vacío.

–Este último cuadro padre, voy a realizarlo frente a ti, para que no dudes de mis habilidades como torturadora y así ya no te sea necesario ponerme ejemplos que evidentemente están por muy debajo de mi nivel– sonrió burlona mirando a Bellatrix que le devolvió una mirada furiosa.

Tom no dijo nada, Severus guardó cualquier comentario y Nagi estaba completamente atenta a sus movimientos; una plataforma comenzó a moverse debajo de un pequeño escenario, una pareja de muggles vestidos a la moda y con joyería de diseñador gemían inmovilizados y aterrados observando a un público bastante extraño que no les quitaba la vista de encima.

–Kari preciosa– susurró Mina y el ultimo de los cuerpos cubiertos por la seda blanca fue descubierto, la mencionada apretó los ojos –sabes cuánto hiciste, sobre todo cuanto hizo tu padre para acallar todo ¿no es así linda?– en un tono empalagoso la elfa se dirigió a su presa que permanecía esposada a un plateado y largo tubo de aluminio colgando con apenas las puntas de los pies rozando el suelo– ahora mi preciosa compañera, verás lo que me hicieron tu y tus amigos… y nuestro estimado benefactor escolar– miro con odio al hombre en el escenario– … sentirá en carne propia lo que yo, así como su finísima y leal esposa se va a dar cuenta al tipo de hiena que pario– sonrió —por cierto mi querida Edith... nunca supiste quienes eran tus padres— siseo, en ese momento un par de muggles entraron caminando como autómatas provocando las risas burlonas de los asistentes— esos nena, son los perros que te engendraron— liberó a David y a Herbert para ahora dirigirse a Tom –Padre, me imagino que conocerás este conjuro– susurró imperio consiente– chicos, ¿recuerdan todo lo que me hicieron?– el par de jóvenes asintieron temblando –ahora háganselo a esos cuatro– señalo a la pareja en el escenario.

Lo sucedido durante una semana se concreto en un show que fue resumido a solo veinte minutos de tortura, violación, sodomización y un poco de canibalismo; fue cuando Snape se dio cuenta del por que la enorme cicatriz en el pecho mutilado de la joven, Narcisa y un grupo de brujas esposas de mortífagos no soportaron más que dos minutos de espectáculo, Nagi sin embargo disfrutaba segundo a segundo del show, y no se diga de los seguidores de Tom, que aplaudían y vitoreaban a los protagonistas a cada movimiento que realizaban, no existía un guión o libreto, solo los gritos desaforados de las víctimas hacían eco en los muros de metal del local enardeciendo a los licántropos que al no estar bajo el influjo de la luna llena dejaban salir su oscuro lado humano; los vampiros a su vez, dirigían brillantes y ansiosas miradas a los cuerpos sangrantes, deseosos de concluir el show con un festín privado.

–Padre, yo viví todo eso en una semana entera– los ojos de Voldemort chispeaban de furia, los mortífagos que minutos antes clamaban por mas violencia guardaron silencio, las parejas en el escenario agonizaba dolorosamente – pero ese daño me hizo renacer– Mina sonreía dulcemente, ni una señal de locura o una incontrolable necesidad de torturar como Bellatrix – vuelvan a su sitio– ordeno a los chicos bañados en sangre y obedientes regresaron –ahora padre… mi siguiente obsequio – con una floritura elegante devolvió la sensibilidad a los cuerpos de sus prisioneros.

Por fin los torturados estudiantes pudieron gritar de dolor, los universitarios se retorcieron flotando sobre la mampara central de tan extraño museo y la piel de los que torturaron a la chica comenzó a abrirse, a separarse de la carne y los músculos abriéndose como pétalos de rosas floreciendo; lentamente bajaron al piso y tiñeron de rojo la blanca base marmolea.

Los pechos de las chicas comenzaron a abrirse como si realmente fueran botones de rosa floreciendo al amanecer, tibios regueros de sangre comenzaron a fluir mojando la piel, las gargantas soltaban chillidos agudos con cada corte y abertura, los falos de los chicos también comenzaron a abrirse como si tuvieran pétalos, las esponjosas masas quedaron expuestas al aire helado sangrantes, palpitando dolorosamente; el piso donde se encontraban se curvó lentamente tomando la forma de un cuenco gigante donde la sangre comenzó a acumularse.

– ¿Dónde estudio escultura?– curioso Tom preguntó a Severus, ambos miraban con gesto culto tal espectáculo audiovisual.

–En Beauxbatons mi señor– respondió fascinado de cómo la habilidad de la chica creaba un arte visual sangriento con hechizos sencillos como segmenta o sectusempra –pero no creí que tuviera un toque tan…– no encontró la palabra, Nagi fue quien completó su frase.

–Es fabulosa– siseo, no podía negar su procedencia, era una diosa hindú terrible y era famosa por su sed de sangre, y en ese momento un banquete literalmente estaba por desbordarse de la gigantesca fuente amenazando con ensuciarle sus caros zapatos de diseñador.

Mientras hablaban, los mortífagos la miraban admirados, ellos se sabían capaces de hacer mil y un cosas, pero esto escapaba de sus deseos más enfermos y febriles, Bellatrix observaba todo sin moverse ni decir palabra, pero lucia pálida y enferma de furiosa envidia, a una señal de su amo Lucius contenía a los licántropos que buscaban arrancar un trozo de carne de los cuerpos en el escenario y Goyle Sr. se encargaba de contener a los vampiros con una línea de lumos solaris para que no se abalanzaran sobre los cálidos regueros de rojo liquido donde ya algunas estiradas esposas ensuciaban sus caras zapatillas.

–Además– satisfecha por la reacción en general, Mina estaba por cerrar su demostración – he aprendido a retirar el núcleo mágico de los sangre sucia sin matarlos, y utilizarlo como alimento para nuestro propio núcleo– dio un paso frente a su padre— deseo que tras mi demostración te sientas complacido– susurró y comenzó a toser en cuanto su varita toco su plexo solar, cayó de rodillas y Tom estuvo a punto de inclinarse para levantarla más Snape le detuvo.

–Tenga paciencia mi señor– susurró procurando evitar sentir preocupación por la chica, imaginaba que era lo que seguía.

Un delgado listón brillante comenzó a salir por la boca de la muchacha, ella tiro suavemente de la punta y en un par de segundos la plateada cinta flotaba frente a su padre.

–Esta es la magia que saqué de sus inmundos cuerpos– señaló a los agonizantes –y es para ti– sonrió y con un movimiento de varita la acercó a su padre –puedes comerla–.

Tom dudo un segundo y con su propia varita fue envolviendo la cinta hasta compactarla en una pequeña masa que cabía perfectamente en la palma de su mano, y como si fuera una capsula o pastilla la ingirió.

–Mamá me enseño a hacerlo padre– susurro la chica en el momento en que su padre ponía los ojos en blanco y caía desvanecido, todo sucedió rápidamente, Nagi literalmente arrojó a Mina un par de metros con un movimiento de su mano y se arrodillo a un lado de Voldemort, los mortífagos sujetaron a la chica por los brazos y Bellatrix furibunda se aprestaba para descargar en la chica el crucio más importante de su vida.